Sura 98 Al-Baiyina (La Evidencia De La Verdad) & Sura 99 As-Sálsala (El Terremoto)

Comentarios de Sheij Khaled Abou El Fadl (USULI INSTITUTE - www.usuli.org) 

Corán en español usado: Traducción al español realizada por Abdurrasak Pérez desde la versión en inglés de Muhammad Assad

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Sura 98: Al-Baiyina

EN EL NOMBRE DE DIOS, EL MÁS MISERICORDIOSO, EL DISPENSADOR DE GRACIA:

(1) NO ES [concebible] que quienes se empeñan en negar la verdad –[ya sean] de los seguidores de una revelación anterior o de quienes atribuyen divinidad a algo junto con Dios -- sean abandonados jamás [por Él] antes de que les haya llegado la evidencia [concluyente] de la verdad: (2) un enviado de Dios, que [les] transmita revelaciones puras, (3) en las que hay ordenanzas de probada solidez y claridad. 

(4) Pero aquellos a quienes se dio la revelación con anterioridad rompieron su unidad [en la fe] después de haberles llegado esa evidencia de la verdad.

(5) Y sin embargo, no se les ordenó sino que adoraran a Dios, sinceros en su fe en Él solo, apartándose de todo lo falso; y que fueran constantes en la oración, y gastaran en limosnas: pues esta es una ley moral de probada solidez y claridad.

(6) En verdad, los que [contra toda evidencia] se empeñan en negar la verdad--[ya sean] de los seguidores de una revelación anterior o de los que atribuyen divinidad a algo junto con Dios—estarán en el fuego del infierno, en donde morarán: ésos son lo peor de todas las criaturas.

(7) [Y,] en verdad, los que han llegado a creer y hacen buenas obras—ésos, precisamente, son lo mejor de todas las criaturas.

(8) Su recompensa [les aguarda] junto a su Sustentador: jardines de felicidad perpetua por los que corren arroyos, en los que morarán más allá del cómputo del tiempo; Dios está complacido con ellos, y ellos están complacidos de Él: ¡todo esto aguarda a quien teme a su Sustentador!

COMENTARIOS DEL SHEIJ KHALED ABOU EL-FADL

Comencemos con Al-Bayyinah y luego pasemos a As-Sálsala. Sobre ambas suras existen reportes contradictorios acerca de si son de origen medinense o mecano, especialmente en el caso de Al-Bayyinah. Por ejemplo, Aisha dijo que fue revelada en Medina, y por lo que ella relató, parecería que esto ocurrió poco después de la Hegira.. La balanza de las autoridades, es decir, la mayoría, sostiene que corresponde al período medinense temprano, mientras que un número de autoridades que no se puede ignorar sostiene lo contrario. Así, resulta claro que ambas suras fueron reveladas ya sea en el período mecano tardío o en el medinense temprano, y parece que fueron reveladas en fechas no muy distantes entre sí.

En mi opinión, es probable que As-Sálsala fuera revelada primero, y que después, en algún momento, viniera Al-Bayyinah. Aunque en el caso de estas dos suras esto no representa una diferencia sustancial, pero mi parecer es que As-Sálsala es revelada tardíamente en la Meca y Al-Bayyinah corresponde al período medinense temprano. Ahora bien, ¿cómo se explica el reporte de Aisha, que sostiene que la escuchó Al-Bayyinah en Meca antes del Hegira? Explicar esto de una manera moderna, es decir, entender cómo surgieron estos reportes en primer lugar, es un proceso mucho más complejo. Pero, en mi criterio, Al-Bayyinah es medinense temprana y Allah sabe más.

En el caso de ambas suras, en realidad no representa una diferencia sustancial, porque los mensajes que transmiten estas suras no están ligados a una circunstancia histórica que afecte su significado. Como veremos, existe un debate sobre el contexto de Surat al-Bayyinah que sí tiene un impacto en su significado, y hablaremos de ello. 

Yo diría que ambas suras se encuentran dentro de la categoría de suras fundacionales. Es fascinante, porque contamos con suras que son piedras angulares, que ponen las bases sobre las cuales se construye gran parte de la creencia islámica. Si tomamos un concepto prestado de la teoría legal o de la filosofía, ambas suras son suras de normas fundamentales: establecen los pilares a la luz de los cuales se interpreta y se comprende el resto del Corán.

La manera en que esto se expresa en la tradición —y he hablado mucho de esto en este viaje de interpretación del Corán— tiene que ver con las narrativas medievales y con la forma en que la mente medieval contaba historias y transmitía significados o comunicaba ideas. El fenómeno que encontramos es que existen reportes que describen, por ejemplo, a esta sura como un tercio del Corán, o un reporte que dice que quien la recita tres veces es como si hubiera leído el Corán completo. Tenemos reportes similares que describen a otra sura como un cuarto del Corán.

A menudo me preguntan si creo que el Profeta, la paz sea con él, realmente dijo estos reportes, y en mi opinión la respuesta es no. Si se profundiza más en las distintas versiones de estas tradiciones, invariablemente se encuentra que fueron atribuidas originalmente a un discípulo y que en algún momento posterior fueron atribuidas al Profeta. Cuando ocurre este fenómeno, significa que los discípulos del Profeta transmitían lo que habían aprendido de él, y lo que habían aprendido es que estas son suras verdaderamente importantes. Pero es característico de la narrativa medieval cuantificar la importancia de algo diciendo que es la mitad, un tercio o un cuarto, y esa cuantificación era comprendida en su contexto por el receptor medieval. Un receptor medieval no se confundía al escuchar que se describía a una sura como un tercio del Corán.

Esto es muy distinto de la mentalidad moderna, que de inmediato se pregunta: si algo es la mitad del Corán, ¿significa entonces que no necesito leer el resto del Corán? Ese tipo de mentalidad dicotómica, de todo o nada, es algo que viene con el empirismo y con el auge del pensamiento empírico moderno, es decir, con la manera en que los seres humanos modernos comenzaron a leer, entender y relacionarse con las afirmaciones empíricas. En la mente medieval, decir un tercio o un cuarto o lo que fuera no se entendía como una afirmación empírica; era algo muy distinto. Lo que sí comunicaba era la centralidad y la importancia de una narrativa, y en este caso, de estas dos suras.

Respecto a Al-Bayyinah, en las tradiciones se encuentra que a esta sura a veces se le llamaba de una manera y otras veces de otra, y todos estos fueron intentos, propuestas, si se quiere, sobre cómo debía titularse la sura, lo cual demuestra que distintos títulos circulaban en su momento. Pero, en última instancia, el consenso —y esto se encuentra tanto en fuentes sunitas como chiitas— fue que se conociera como Surat al-Bayyinah. Y, por Dios, creo que, una vez más, es la espontaneidad con que los primeros receptores de la narrativa coránica se relacionaban con el lenguaje y con el significado lo que hace que esto tenga tanto sentido: el consenso terminó siendo que se conociera de esta forma, cuando en realidad tendría mucho menos sentido que se conociera con alguno de los otros títulos propuestos, y tiene mucho más sentido que, como ocurrió en la historia islámica, se conociera como Surat al-Bayyinah.

EN EL NOMBRE DE DIOS, EL MÁS MISERICORDIOSO, EL DISPENSADOR DE GRACIA:

(1) NO ES [concebible] que quienes se empeñan en negar la verdad –[ya sean] de los seguidores de una revelación anterior o de quienes atribuyen divinidad a algo junto con Dios -- sean abandonados jamás [por Él] antes de que les haya llegado la evidencia [concluyente] de la verdad: (2) un enviado de Dios, que [les] transmita revelaciones puras, (3) en las que hay ordenanzas de probada solidez y claridad.

La cuestión central aquí es qué significa la palabra "munfakkin" (quienes se empeñan en negar la verdad) y por qué Allah usaría esa expresión, ya que la sura comienza diciendo que no es concebible, que no es el caso, que tanto aquellos que están en la incredulidad —los kuffar— como aquellos que niegan el mensaje, es decir, tanto la gente del Libro (cristianos, judíos, sabeos) como los mushrikin (politeístas), o quienes no forman parte de la gente del Libro y pertenecen básicamente a los incrédulos de la yahiliyyah, ninguno de ellos sería "munfakkin" sino hasta que les llegara la prueba clara.

Muchos comentaristas, de hecho la mayoría, sostuvieron que "munfakkin" significa dejar algo, y argumentaron que lo que se está diciendo es que tanto la gente del Libro como los mushrikin, los politeístas, no fueron puestos a prueba ni sintieron la obligación de responder adecuadamente al reto —por así decirlo, no sintieron el desafío— hasta que Dios les trajo la prueba positiva, que básicamente les negaba la excusa de decir "no conocíamos la verdad porque no se nos presentó ninguna prueba de ella".

La mayoría de los comentaristas sostuvo que esto se refiere al hecho de que la gente del Libro, durante mucho tiempo en Arabia, decía: "estamos esperando la llegada de un apóstol". De hecho, en la forma en que la gente del Libro respondía frecuentemente en sus poemas a las disputas tribales, decían en su propia poesía: "esperen, cuando venga el apóstol lo seguiremos, y junto con él derrotaremos a nuestros enemigos", o "seremos más honrados que ustedes", o "tendremos derecho a jactarnos sobre ustedes". Y, sin embargo, cuando el apóstol finalmente vino, se negaron a seguirlo. Según esta interpretación, "munfakkin" se refiere aquí al hecho de que, durante mucho tiempo, decían que esperaban a otro apóstol, y cuando el apóstol efectivamente llegó, le dieron la espalda.

Todos los comentaristas reconocen que existe una dificultad con esta postura, porque el versículo habla tanto de la gente del Libro como de los mushrikin, los politeístas. Tendría sentido que los politeístas —en realidad, los cristianos y los judíos— hubieran estado esperando al apóstol, porque el apóstol es mencionado tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento. Pero, si ese es el significado, ¿cómo puede el Corán estar diciendo que los politeístas también esperaban a un apóstol, y que, sin embargo, cuando el apóstol llegó, se negaron a seguirlo? Porque ese no es el caso.

Sí existe, en efecto, bastante evidencia, en gran parte poética, de que la idea de un apóstol esperado estaba muy presente entre los cristianos y los judíos en el corazón de Arabia. Tal vez no tanto entre los cristianos leales al Imperio Bizantino, es decir, los cristianos de Sham, especialmente los de esa región, pero definitivamente sí entre los cristianos de Arabia que no estaban aliados con los bizantinos. Ellos sí tenían esa idea. Pero ese no era el caso de los politeístas.

La manera en que la mayoría de los exégetas resolvió esta inconsistencia fue diciendo que el Corán se está dirigiendo a aquellos politeístas que le decían al Profeta, la paz sea con él: "si los cristianos y los judíos te hubieran reconocido como el apóstol esperado, habríamos creído en ti; pero como no te reconocieron como el apóstol esperado, eso es prueba de que careces de validez". Hay cierto mérito en esto, no se puede negar, porque, según sabemos por la Sira, hubo un grupo de politeístas que se burlaban del Profeta, la paz sea con él, diciendo: "nuestros letrados, aquellos entre nosotros a quienes consideramos educados, son cristianos y judíos que saben leer, y el hecho de que no te reconozcan es prueba de que eres un fraude".

Sin embargo, tanto al-Razi como Ibn Taymiyyah en sus escritos señalaron, y también al-Zamakhshari, que si bien esta interpretación podría tener sentido, no se ajusta cómodamente al lenguaje del texto, porque el lenguaje no distingue a un subgrupo dentro de los politeístas, sino que habla de toda la gente del Libro y de todos los politeístas en general. Aunque esto se menciona en al-Razi, la mejor articulación de esta idea se encuentra en Ibn Taymiyyah, y es algo con lo que estoy de acuerdo. La palabra” munfakkin” no es una manera peculiar de expresar la desviación o el rechazo de un mensaje, no se refiere aquí al hecho histórico de que tal o tal grupo rechazó al Profeta, sino que se refiere a la responsabilidad de la gente del Libro y de los politeístas. Lo que Allah está diciendo es que la gente del del Libro y a los politeístas quedarían "eximidos", liberados de la responsabilidad si Allah no hubiese enviado la evidencia de la verdad.  La razón por la que no quedan eximidos de la responsabilidad, la razón por la que en efecto se les hace responsables, es porque Allah les presentó al-Bayyinah.

Ahora bien, teológicamente esto tiene implicaciones importantes, porque, como dijimos, la sura misma —y así llegó a conocerse la sura, y por eso dije que es importante que se conociera de esta forma y no como algunos habían sugerido antes en las tradiciones más tempranas— porque en realidad el punto central de la cuestión teológica es que Dios no abandona a nadie a menos que se le haya presentado la prueba. En este caso, en esta situación, el Profeta, la paz sea con él, y cómo lo describe Allah es que trae a la humanidad una revelación purificada. Esto es lo que Muhammad Asad traduce, y es realmente admirable, dice algo así: "que nunca sería abandonado por Dios ninguno de los que rechazaron la verdad entre la gente del Libro, ni tampoco de entre los que atribuyen divinidad a algo distinto de Dios, hasta que les llegara la evidencia plena de la verdad", precisamente porque Dios no los abandonaría a menos que primero se les ofreciera la oportunidad.

Ahora bien, al-Razi menciona algo de esto, pero entre el material más antiguo, incluidos los debates sectarios entre los asharitas y los mutazilitas, citados en el contexto de estos debates— es que la descripción constituye una apelación, una invocación a algo que puede ser reconocido por la capacidad humana innata: que esta revelación es una revelación que sigue el camino moral recto. Es como decir: "familiarízate con lo que es ética y moralmente puro", porque si tu brújula, si tu "mizan" (tu balanza moral) está desajustada, podrías pensar que esta revelación puede ser el medio para comunicarte algo que conduce a algo impuro o a algo moralmente inválido. Aquí, Muhammad Asad también lo traduce como "claridad", pero en mi opinión se trata, más bien, de la validez del valor ético.

¿Es posible que leamos el Corán de una manera que contradiga la descripción de Surat al-Bayyinah, es decir, que esta revelación, en cuanto a lo que transmite y comunica, sea algo que no es moral y éticamente recto? Absolutamente, si tu propia brújula moral está desviada. Recuerden todo este recorrido con el Corán: cuán a menudo el Corán invoca en nosotros el sentido de la justicia o el sentido del bien; constantemente nos exige que purifiquemos el alma para que podamos reconocer lo que es moralmente bueno y lo que es moralmente justo. Así que esto se aplica igualmente a la gente del Libro y a los politeístas.

Y, de nuevo, recordemos todo el recorrido, es que los politeístas y la gente del Libro habían incurrido en prácticas erróneas que justificaban, filosofaban y defendían, siendo moralmente incorrectas. Y como vimos en Surat at-Tawba, esto se convierte en una de las últimas batallas o fronteras de batalla entre el mensaje islámico y aquellos que incluso le decían al Profeta, la paz sea con él: "podemos unirnos a la fe siempre que dejes espacio para nuestras prácticas éticamente incorrectas". Y todo el sentido de Surat at-Tawba, como vimos, es precisamente afirmarse con firmeza y decir: no, el punto central es que este mensaje vino a desafiar sus prácticas no éticas.

(4) Pero aquellos a quienes se dio la revelación con anterioridad rompieron su unidad [en la fe] después de haberles llegado esa evidencia de la verdad.

Ahora bien, aunque comienza con un mensaje dirigido tanto a la gente del Libro como a los politeístas, aquí, en el versículo cuatro, dirige nuestra atención a un asunto más específico. Es interesante en relación con la gente del Libro: reconozcamos que el problema del ser humano es que, aunque Allah presenta a los seres humanos con la prueba de lo que es correcto, con la prueba de lo que es justo, con la prueba de lo que es moral, los seres humanos —como la gente del Libro, habiendo recibido la prueba— siguen siendo capaces de desviarse y de dividirse en facciones y partidos.

Así, Allah nos advierte: Allah no abandona a la gente a menos que primero se le dé la prueba y Allah les ha dado esta revelación extremadamente purificada, moralmente recta y éticamente justa; pero tengan presente que cuando Allah le dio al-Bayyinah anteriormente a la gente del Libro, lo que hicieron con ella fue sucumbir a su propio egoísmo, y el resultado fue que se dividieron en facciones. No facciones relacionadas con conceptos como la creencia (aqidah) y la pureza (tahara), es decir, no facciones relativas a escuelas sobre la justicia o escuelas sobre la ética, sino, de hecho, facciones que tienen mucho más que ver con disputas o luchas internas por el poder, por la posición, por el prestigio, y así sucesivamente.

(5) Y sin embargo, no se les ordenó sino que adoraran a Dios, sinceros en su fe en Él solo, apartándose de todo lo falso; y que fueran constantes en la oración, y gastaran en limosnas: pues esta es una ley moral de probada solidez y claridad.

Entonces Allah vuelve a decirte: "¿quieres entender en qué consistía ese mensaje puro y éticamente recto que se le dio antes a la gente del Libro, y que ellos fallaron en sostener con la carga de ese mensaje?". En esencia, era el mismo mensaje que se les ha dado a ustedes: sinceridad en la fe. Y aquí se pueden leer muchos comentaristas; al-Mawardi, por ejemplo, cita no menos de diez opiniones distintas sobre lo que significa "apartarse de todo lo falso". Entiendo por qué lo tradujo así, porque existen numerosas escuelas y debates diferentes sobre lo que significa.

El entendimiento más simple sería decir que no se refiere a ningún grupo histórico particular, sino más bien a un estado. Esa es la primera expresión: la sinceridad en tu creencia es lo mismo que un estado superior de entrega total, en el cual no solo tienes la intencionalidad correcta cuando rezas, y no solo tienes la intencionalidad correcta cuando das el zakat, sino que has ido un paso más allá en el dominio sobre el ego, de modo que no confundes tus propios caprichos con lo que es moralmente correcto o religiosamente correcto. Así, un "hanif" no es simplemente alguien sincero, sino que, por definición, un "hanif" es alguien moralmente recto. Un "hanif" no comete injusticia, y un "hanif" no explota a otro ser humano. Incluso lingüísticamente, como varias personas han señalado, la esencia de la fe implica la elevación moral.

Y aquí, en el sentido legal, "zakat" no significa el dos y medio por ciento después de todos esos cálculos, sino que "zakat" tiene el significado rudimentario y primigenio de dar, de cuidar a los demás.

(6) En verdad, los que [contra toda evidencia] se empeñan en negar la verdad--[ya sean] de los seguidores de una revelación anterior o de los que atribuyen divinidad a algo junto con Dios—estarán en el fuego del infierno, en donde morarán: ésos son lo peor de todas las criaturas.

Ahora, dos conceptos más en la sura: aquellos que no creen, aquellos que rechazaron el mensaje, tanto de la gente del Libro como de los politeístas. Pero surge una discusión sobre si "bariyyah" incluye a los ángeles o no, porque "bariyyah" se refiere a cualquier criatura hecha de tierra, por lo que, por definición, no incluiría a los ángeles. No creo que ese debate sea importante. Pero sí hay, especialmente en una fuente como al-Razi, una discusión sobre por qué se los describe como las peores de las criaturas, y qué es lo que los convierte en las peores de las criaturas.

Creo que si se entiende la sura como un todo coherente, la sura se explica a sí misma: este es un mensaje moralmente recto y ético; deben ser capaces de comprenderlo. No lograr abrazar este mensaje significa también no lograr abrazar la moralidad del mensaje, y esto es lo que los convierte en las peores de las criaturas.

(7) [Y,] en verdad, los que han llegado a creer y hacen buenas obras—ésos, precisamente, son lo mejor de todas las criaturas.

Así, cuando dice "aquellos que creen y hacen buenas obras", al-Razi tiene un interés particular en esta discusión. Si alguien cree y hace algunas buenas obras, pero no comprende que esta revelación es una revelación de pureza (tahara) en este contexto, es decir, no tiene entendimiento de lo que es moralmente recto, entonces, aunque haga buenas obras, no está comprometido con lo que es moralmente elevado y éticamente correcto, y por lo tanto es capaz de usar o entender el Corán de una manera que le permita cometer injusticia. ¿Puede ser descrito como de las mejores de las criaturas? Al-Razi dice, inequívocamente, que no, y estoy completamente de acuerdo.

Cuando Allah dice esto, no se refiere, por ejemplo, a quienes se convirtieron al islam, como hablamos en Surat al-Ma'idah, es decir, aquellos que se convirtieron al islam pero realmente no entendieron de qué se trata el islam; ellos no fueron elevados por la fe, y no estarían cubiertos por lo que Surat al-Bayyinah describe.

La forma gramatical de "amanu" implica que están constantemente realizando los actos de la fe (iman) y constantemente realizando los actos de "as-salihat". Solemos traducir "as-salihat" como "buenas obras", pero es una traducción deficiente, porque hace que suene como si "as-salihat" fuera realizar acciones que se cuentan, como si se tratara de acumular puntos: haces un poco de bien aquí y obtienes algunos puntos a favor, y un poco de bien allá. En realidad, se trata de un estado constante de vigilancia moral: estás en un estado constante de actuar moral y éticamente. No es posible que se te describa bajo la categoría de "khayru l-bariyyah" (lo mejor de las criaturas) si, por ejemplo, perpetúas la injusticia o infliges un sufrimiento injusto. No es posible; eso haría colapsar todo el significado de estos versículos fundacionales.

(8) Su recompensa [les aguarda] junto a su Sustentador: jardines de felicidad perpetua por los que corren arroyos, en los que morarán más allá del cómputo del tiempo; Dios está complacido con ellos, y ellos están complacidos de Él: ¡todo esto aguarda a quien teme a su Sustentador!

El último concepto es que ellos están complacidos con Dios y Dios está complacido con ellos, lo cual sabemos que se repite varias veces en el Corán, pero no nos detenemos a darle su justo significado: tener un estado de verdadera satisfacción, es decir, que tu sentido de felicidad, o lo contrario de la felicidad, se vuelve íntimamente conectado con aquello que Allah dice que debe importarte. Así, te sientes elevado por lo que es moralmente bueno, por lo que es "hasan", por lo que es correcto, y te sientes angustiado por lo contrario de eso. Y parte de esto es que tu sentido del bien o de la pena ha madurado hasta el punto de que sabes que no es la cantidad de bienes materiales que poseas en este mundo lo que le importa a Dios, sino que lo que le importa a Dios es lo que Dios te dijo que importa: cuidar del huérfano, las cosas que Allah repetidamente te dijo que importan. Así, no te sientes destrozado ni elevado por lo que te ocurre personalmente en tu mundo.

Tu mundo no gira alrededor del yo; tu mundo gira alrededor del universo de Allah. Solo ese concepto, el universo de Allah, o si se quiere resumir toda la filosofía de Ibn Arabi: vives más allá de tu propio universo y migras hacia el universo de Allah. Toda la elevación consiste en que reconoces que la única manera de elevarte es dejar atrás el ser básico y medir las cosas según las medidas de la divinidad. No se trata simplemente de que soportas las dificultades, como algunos han dicho; eso no es. Se trata de que tu propio sentido de lo que importa está íntimamente ligado a la divinidad. Cuando te elevas, te vuelves como si fueras un "Khalil", como si fueras un amigo de Dios, y eso significa que Allah te mira como a un ser humano elevado.

Ibn Arabi dice que los predicadores han reducido el concepto de "Radiya Allahu anhu" (Allah está complacido con él) a algo en lo que Allah básicamente dice: "estoy contento de que me obedezcas de la manera más básica y humilde, de que hagas tus oraciones a tiempo, de que las cumplas sin comprensión de Mí como tu Señor". Los eruditos que se dirigen al pueblo simplificaron y trivializaron este concepto hasta despojarlo de todo significado, como si dijeran: "eres desdichado incluso si me obedeces, incluso si lo haces sin comprensión, sin entendimiento, incluso sin pasión". De hecho, todo el concepto es que cuanto más cerca estás de encarnar los atributos de la divinidad, esa es la verdadera satisfacción. No se trata simplemente de que hayas hecho lo suficiente para evitar el Infierno, sino de elevarte de tal manera que midas las cosas desde la perspectiva de lo que Allah dice que debe contar.

Para mí —y esto no proviene de una tradición específica, sino que es mi propia visión— cuando le das al concepto de "adl", es decir, la justicia, y al concepto de "mizan" (la balanza) el carácter de algo sagrado para ti, entiendes que el universo no existiría sin la justicia de Allah. El propio concepto de este universo cuidadosamente medido está anclado en la justicia divina.

Sura As-Sálsala

EN EL NOMBRE DE DIOS, EL MÁS MISERICORDIOSO, EL DISPENSADOR DE GRACIA:

(1) CUANDO la tierra sea sacudida con su [último] terremoto,

(2) y [cuando] la tierra expulse su carga,

(3) y el hombre exclame: “¿Qué le pasa?” –

(4) ese Día relatará sus crónicas, (5) como su Sustentador le haya inspirado.

(6) Ese Día surgirán los hombres, separados unos de otros, para que se les muestren sus obras [pasadas].

(7) Y, entonces, quien haya hecho el peso de un átomo de bien, lo verá;

(8) y quien haya hecho el peso de un átomo de mal, lo verá.

COMENTARIOS DEL SHEIJ KHALED ABOU EL-FADL

Bien, entonces, ¿qué es As-Sálsala? SubhanAllah, tiene un mensaje complementario con sura Al-Baiyina. En sus primeros versículos, se nos dice que llegará un momento en que la Tierra actuará de una manera que será reconocida como una severa aberración de las leyes y los patrones normales de la existencia.

El Corán, a lo largo de todo el texto, nos da pequeños indicios sobre las transformaciones por las que pasará la Tierra, y en algún punto Allah incluso nos dice que la Tierra ya no será como es ahora; es como si, en realidad, no tuviéramos un marco de referencia para entender en qué se convertirá la Tierra, así que simplemente hay que entender que será algo distinto. Aquí se nos dice que la Tierra será azotada por temblores, y estos temblores serán tan severos que verás a la Tierra como si se despojara de algo, como si se librara de algo. Esto normalmente se traduce como que la Tierra se está despojando de sí misma, es decir, que los muertos emergen de la tierra; están saliendo hacia el Más Allá. Los muertos emergen de la tierra para enfrentar la Resurrección, y entonces sabrás que la Tierra ha recibido las órdenes de Allah, y que, en ese momento, los seres humanos se enfrentarán a sus propias obras, y que quien haya hecho el bien equivalente al peso de un átomo lo verá, y quien haya hecho el mal equivalente al peso de un átomo se enfrentará a ello.

Ese es el significado básico. Ahora bien, cuando la Tierra sea azotada por temblores y la Tierra se despoje de sí misma, o emita sus cargas, o de alguna manera expulse literalmente sus cargas, los seres humanos sabrán que esta no es la situación normal, que algo distinto está ocurriendo con esta Tierra. Y luego tenemos la escena en la que los seres humanos se enfrentan a todo el bien que han hecho y a todo lo que han hecho.

Lo que resulta muy interesante sobre esta sura es que, cuando se observan las tradiciones —ya sea atribuidas al Profeta, la paz sea con él, o a uno u otro de los compañeros sobre esta sura— muchas de estas tradiciones giran, sorprendentemente, alrededor del testimonio de la Tierra. Por ejemplo, uno de estos hadices dice que se reporta que el Profeta, la paz sea con él, dijo: "presten atención a la tierra, tengan cuidado con cómo tratan a la tierra, tengan cuidado con cómo se comportan con la tierra, porque ella es su madre". La tierra es tu madre, y nadie hará el bien o el mal en esta tierra sin que la tierra dé testimonio de ello.

Así, tengo una comprensión de esta sura y Allah sabe más, que Allah nos está diciendo que la Tierra está cargada por los abusos y el maltrato de los seres humanos, y el Profeta, la paz sea con él, nos advierte: piensa en la tierra como tu madre, trata a la tierra como a tu madre. ¿Y qué dijo el Profeta, la paz sea con él, sobre nuestras madres? "Tu madre, luego tu madre, luego tu madre". Y nos dijo que el Paraíso está bajo los pies de las madres. Piensa en la tierra como tu madre, pero incluso más que eso —y de nuevo, no hace falta tomarlo literalmente, hay que entenderlo moralmente— la tierra dará testimonio de ti en el Más Allá; la tierra testificará a tu favor o en tu contra. Si estás abusando de la tierra, la tierra dará testimonio en consecuencia, y si estás sirviendo a la tierra como deberías servir a tu madre, la tierra también dará testimonio en consecuencia.

Y cuando Allah nos dice que la tierra se despojará, como quien se exfolia de todo el abuso, de toda la carga que se le ha impuesto durante todos estos siglos, así también los seres humanos se presentarán ante Allah y verán el peso de un átomo de bien y el peso de un átomo de mal. Ese concepto que hemos encontrado varias veces significa que verás las consecuencias plenas de lo que has dejado atrás. Si, como dijo el Profeta, la paz sea con él, has creado una buena "sunnah" para la tierra, la verás; si has creado una mala "sunnah" para la tierra, también la verás. Verás las consecuencias plenas y te enfrentarás a ellas.

Si los musulmanes no hubieran sido colonizados, estoy seguro de que estos hadices que nos enseñan que la tierra es como nuestra madre, que le debemos a la tierra lo que le debemos a nuestra madre, y que la tierra testificará en nuestra contra, habrían permeado profundamente la manera en que nos relacionamos con ella. Así, cuando tratamos con un bosque, cuando se trata incluso de cavar un hoyo, cuando tratamos las aguas, cuando tratamos con seres vivos, con cualquier cosa, estaríamos constantemente conscientes de si podremos defendernos cuando nos enfrentemos al testimonio del estado de la naturaleza en nuestra contra.

Si no hubiéramos sido colonizados, estoy seguro de que esta teología habría sido una parte constante y estable de nuestro sistema de creencias. Parte de ser colonizado es que no se te permite relacionarte con tus tradiciones que no sirven a tu colonizador, y sin duda todas estas tradiciones sobre las restricciones en la forma de explotar la tierra no servían al colonizador. Por eso encontramos una desaparición incremental, pero innegable, de estas tradiciones, o del conocimiento de estas tradiciones, en nuestra historia, con el derrumbe de nuestros sistemas educativos, con la invasión francesa de Egipto, y luego con la invasión francesa de Palestina o Sham, y así sucesivamente.

Ahora, el último concepto de esta sura, que lo que se hace referencia es a que el bien significa el bien, y el mal significa el mal. No soy el primero en decir esto; de nuevo, esto jugó un papel enorme en nuestros debates teológicos: al invocar lo bueno y lo malo, ¿no está el Corán presuponiendo una capacidad innata de conocer lo que es bueno y lo que es malo? Porque esta revelación es temprana, anterior a la mayoría de las revelaciones coránicas relacionadas con la ley; es mucho antes del nacimiento del derecho islámico. Pero esto no trata sobre la ley; trata sobre lo que debe guiar y dirigir la ley.

Si estás explotando la tierra mediante excavaciones, digamos, en la industria petrolera o de gas, y lo haces de una manera que maximiza tus ganancias, pero destruyendo seres vivos por la forma en que realizas tu minería, erradicando y extinguiendo todo tipo de seres vivos: si tu perspectiva es materialista, dirás: "lo que estoy haciendo es bueno, estoy dando empleo a la gente y maximizando mis ganancias; estoy entre los más ricos del mundo". Como vemos hoy, quienes están en la industria petrolera están entre las personas más ricas del mundo, y tengo dinero para comprar un jet privado, tengo dinero para comprar una casa aquí y otra allá, mis hijos son ricos, y hago lo que quiera.

Sin un sentido innato del bien y del mal, ¿cómo podríamos venir y confrontarte, y decirte que, aunque estás maximizando tus ganancias, aunque estás acumulando una gran cantidad de riqueza, lo que le estás haciendo a la Madre Tierra es, ciertamente, inmoral? Si confías en que la ley te dará la respuesta, no lo hará. La ley solo puede darte un juicio, un fallo sobre una disputa, pero el conocimiento último del bien y del mal requiere de la moralidad y de la comprensión de la moralidad; eso es lo que Allah nos dice.

Hay que entender que, cuando Allah describe el concepto de "tahara", de pureza, ¿qué significa eso? Cuando Allah dice: "estos son puros", "esta es una revelación purificada", una revelación de pureza, eso realmente establece que aquí está el camino moral. Aquí está: sin un ser humano comprometido con actuar de manera moralmente consciente, todo el proyecto falla, se derrumba.

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