Sura 94 Ash-Sharh (La Apertura Del Pecho)
Comentarios de Sheij Khaled Abou El Fadl (USULI INSTITUTE - www.usuli.org)
Corán en español usado: Traducción al español realizada por Abdurrasak Pérez desde la versión en inglés de Muhammad Assad
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EN EL NOMBRE DE DIOS, EL MÁS MISERICORDIOSO, EL DISPENSADOR DE GRACIA:
(1) ¿NO HEMOS abierto tu pecho, (2) y te hemos librado de la carga (3) que pesaba sobre tu espalda?
(4) ¿Y [no] te hemos elevado en dignidad?
(5) Y, ciertamente, con cada dificultad viene la facilidad: (6) ¡realmente, con cada dificultad viene la facilidad!
(7) Así pues, cuando te veas libre [de pesar], mantente firme, (8) y esfuérzate por complacer a tu Sustentador.
COMENTARIOS DEL SHEIJ KHALED ABOU EL-FADL
Existe una postura minoritaria que afirma que esta sura es parte de la sura anterior, Surah 93: Al Duha ; la mayoría de los eruditos la han rechazado de todos modos ,y considero que no hay mucho que sustente dicha postura. No obstante, es probable que la Sura Al Sharh fuera revelada inmediatamente después de la Sura ad-Duha ,o poco tiempo después de esta, por lo que estamos hablando del período mequi temprano.
Nuevamente, se observa la tendencia de los relatos orales de vincular la sura directamente a la persona del Profeta (alayhi s-salatu was-salam), cuando dice: “¿Acaso no hemos abierto tu pecho?”, profundizaremos en esto más adelante, pero la apertura del pecho es una señal de alivio, iluminación y entendimiento. “Y retiramos de ti tu carga”, es decir : aliviamos tu carga o levantamos tu peso. Y solemos traducir: “Y elevamos tu renombre” (traducido como elevamos en dignidad en el versículo 4). Por lo tanto, con la dificultad hay facilidad. Así pues, cuando te veas libre de la dificultad, dedícate con fervor al recuerdo de tu Señor y búscalo.
Existen tradiciones orales, que restringen esta sura a la particularidad del Profeta (alayhi s-salatu was-salam), especialmente en el fragmento que dice :“ y hemos elevado tu renombre”. Al respecto, explican que la forma en que Dios ha elevado el renombre del Profeta ,consiste en que cada vez que se recuerda a Dios, también se recuerda al Profeta (alayhi s-salatu was-salam); es decir, al mismo tiempo que das testimonio de la unicidad de Dios, también das testimonio de la profecía de Muhammad, y eso es lo que se pretende. De hecho, hay una tradición según la cual el Profeta (alayhi s-salatu was-salam), le pregunta a la gente si saben qué significa esto, ellos responden que no, y él explica que cada vez que Dios es recordado o mencionado, su nombre también es mencionado, y que en eso consiste la elevación de su renombre.
Se puede decir que ese es el entendimiento tradicional y clásico de la sura: que Dios le está diciendo al Profeta (alayhi s-salatu was-salam), que recuerde que cuando hay una dificultad, la facilidad de Dios llega con ella o la secunda. Dios le está diciendo al Profeta (alayhi s-salatu was-salam): “Te he guiado y cualquier carga que pesara gravemente sobre ti, la he retirado”. Algunas de las tradiciones resultan muy problemáticas , y desde mi punto de vista, no deberían aceptarse, ya que afirman que el Profeta (alayhi s-salatu was-salam), se sentía abrumado por los pecados del pasado y que Dios le perdonó dichos pecados cuando se convirtió en profeta, y que a eso se refiere “aliviamos tu carga”. Por supuesto, esto ha sido un recurso constante para los enemigos del Islam, no solo en la era moderna sino desde los inicios mismos, quienes argumentan: “Miren, el propio Corán señala que el Profeta cometió pecados”. El problema es, que por más que se busque exhaustivamente no existen relatos fiables que indiquen que antes de convertirse en profeta, Muhammad (alayhi s-salatu was-salam) ,hubiera cometido algún pecado mayor o menor. De hecho, si se acepta el relato de que su corazón fue purificado por los ángeles cuando era niño —los informes sobre el Mensajero dictan que vinieron, abrieron su pecho y lo purificaron—, esto entra en contradicción directa con la idea de que existiera un pecado que agobiara al Profeta , y que Dios hubiera perdonado.
Cuando uno indaga en el origen de estas tradiciones, resulta preocupante notar las numerosas inconsistencias, la ligereza en la redacción y lo endebles que son las afirmaciones acerca de que :“elevamos tu renombre” o “retiramos tu carga o tu pecado”. Considero que el significado de la sura es mucho más directo. Una vez más, no se limita exclusivamente al Profeta; sí, Dios le está hablando a él, pero existe una categoría de suras en las que Dios nos habla a nosotros ,de la misma manera que lo hace al dirigirse a los hijos de Israel. Cuando Dios dirige Su discurso a los hijos de Israel, la lección es para nosotros; de igual modo aquí, Dios nos está hablando a través de la persona del Profeta, y ciertamente lo que Dios le dice al Profeta se aplica con la misma fuerza y relevancia para todos nosotros.
(1) ¿NO HEMOS abierto tu pecho, (2) y te hemos librado de la carga (3) que pesaba sobre tu espalda?
Aquí Dios se está dirigiendo a aquellos que han alcanzado la fe. Al igual que en la sura Ad-Duha, el desafío y la naturaleza de hallar la iluminación, el gozo y el alivio de la fe , radican en el deterioro y el desvanecimiento de la misma, cuando el ser humano se enfrenta a sucesivas capas de adversidad y dificultad. Recordemos que estas dos suras fueron reveladas al mismísimo comienzo del mensaje islámico, y sabemos en retrospectiva que quienes crean sentirán la dulzura de la fe al principio, cuando pronuncien la shahada por primera vez y redescubran la verdad, pero luego tendrán que soportar períodos en los que dicha fe deberá servirles de anclaje. Si no es así, surgirá aquello que hace que el iman de tantos se marchite.
Dios comienza con esta pregunta retórica: “¿Acaso no has sentido cómo se alivió tu pecho?”. Es como decir: “¿Acaso no has sentido la liberación en tu corazón al alcanzar el iman?”. Para las personas que jamás han experimentado un momento de iman en sus vidas, esto no resulta relevante, pero para cualquiera que haya sentido un instante de iman en algún momento de su existencia, el desafío ante la pérdida de fe o ante la pérdida de principios morales y éticos ,no es solo que uno se aleja de ese momento, sino que resulta muy difícil volver a capturarlo, recordar una vez más cómo se sentía. ¿No recuerdas cuán ligero te sentiste cuando llegó ese momento de iman? .¿No recuerdas cómo parecía que todos tus problemas, tus cargas y lo que te oprimía se habían levantado?. Esa memoria es la que se convertirá en tu salvación , y en tu ancla cuando las cosas se vuelvan confusas y oscuras. Los seres humanos experimentan altibajos en su fe a lo largo de la vida, pero si tan solo pudieran capturar esos momentos en los que derramaron una lágrima debido a su devoción, o en los que se sintieron verdaderamente liberados, o sintieron la cercanía y la proximidad de Dios. En consecuencia, las cargas, lo que te agobiaba, lo que te hacía sentir confundido en la vida, en ese momento de iman pareció disiparse y ser retirado.
(4) ¿Y [no] te hemos elevado en dignidad?
En este punto, aunque los comentaristas clásicos y tradicionales siempre han traducido e interpretado como :“te hemos hecho famoso” , o “hemos hecho que la gente te recuerde”, esto resulta inapropiado para nuestro Profeta. A él no le importa ser famoso en este mundo, y está por debajo de su dignidad que entendamos las cosas de esa manera. El dhikr que importa es el recuerdo en el reino celestial, el hecho de que en ese preciso instante te hayas vuelto más cercano, recordado, exaltado y dignificado en los cielos.
(5) Y, ciertamente, con cada dificultad viene la facilidad: (6) ¡realmente, con cada dificultad viene la facilidad!
En ese momento donde tus cargas parecieron aliviarse, estuviste de hecho más cerca de los cielos. Recuerden cuando les señalé en el pasado ,que hay personas que son famosas en la Tierra pero infames en los cielos, y personas que son famosas en los cielos pero no tienen fama alguna en la Tierra; el reconocimiento que importa es el celestial, y de eso habla este pasaje.
Si eres consciente de ello, lo que te mantendrá firme es recordar que no hay dificultad sin que la misericordia de Dios, fluya a través de ella. No se trata únicamente de que creas en la justicia de Dios; tu creencia última debe ser en la justicia divina que se alcanzará, incluso si es en la otra vida. Debes ser siempre consciente de que, en el mismo instante en que parece que las tinieblas se han asentado y estás soportando una dificultad, si verdaderamente miras con percepción, verás que Dios está contigo y que Su misericordia te acompaña a través de las distintas capas de esa adversidad. En última instancia, la facilidad de la que Dios habla aquí ,es Su misericordia y Su justicia.
(7) Así pues, cuando te veas libre [de pesar], mantente firme, (8) y esfuérzate por complacer a tu Sustentador.
Al igual que en la sura anterior, ¿cómo encontramos nuestro camino a través de la dificultad hacia la facilidad? El versículo no alude únicamente a resistir. También implica prestar atención y perseverar. Es como si les dijera: “Si quieren conocer la verdad perseveren y presten atención ,o si les dijera que si quieren tener éxito, perseveren y presten cuidadosa atención. No se distraigan; mantengan fija la mirada durante los tiempos de dificultad hacia el anhelo de su Señor, buscando a su Señor.
Nuevamente, ¿cómo es que en los momentos de dificultad perdemos de vista nuestra fe? ¿Cómo es que durante la adversidad la fe se desmorona? Ocurre al perder el enfoque, la perseverancia y la firmeza respecto al verdadero propósito de nuestra existencia, que es buscar a Dios. Tus condiciones materiales pueden ser muy difíciles, pero a través de ellas podrías estar más cerca de Dios que nunca. De hecho, materialmente podrías hallarte en tu peor estado, pero encontrarte en el mejor en cuanto a lo que habita en tu corazón y tu pecho, y en la medida en que te sientes libre de cargas y liberado. Es como decir que la dificultad material no es una opresión en sí misma; la dificultad material puede convertirse en tu opresión solo si tú lo permites. Solo, si lo que habita en tu corazón y te hace sentir liberado y sin cargas dependiera de la suficiencia material, pero esa no es la condición en la que Dios quiere que estés. Tu búsqueda de Dios es lo que debe ser la fuente de tu ligereza, de tu estado libre de cargas y de tu liberación. Por lo tanto, si te enfocas y te comprometes nuevamente a buscar a tu Señor, la dificultad no será tal sin que veas las múltiples formas en que la misericordia y la compañía de Dios se manifiestan en ella. La manera en que pierdes de vista eso,
es perdiendo tu enfoque en Dios.
Se trata de una advertencia divina; es como decir: “Vendrán tiempos difíciles, pero dependerá de ti si esos tiempos difíciles debilitan tu fe ,o la fortalecen”. Los tiempos difíciles podrían hacerte sentir oprimido , o por el contrario hacerte sentir liberado, y todo depende de cuál sea tu brújula: si tu brújula es Dios o si son otras cosas. Esta sura junto con Ad-Duha, sientan los pilares fundamentales para la actitud misma. Es como si vinieran a decirte: “Escucha, Dios comprende la forma en que has estado viviendo, la forma en que fuiste criado y la forma en que evalúas lo que es bueno o malo, pero este mensaje requiere un cambio completo de paradigma”. Dicho cambio de paradigma significa reevaluar la forma en que ves la luz y la oscuridad, la forma en que defines tu relación con lo bueno y lo malo, lo oscuro y lo luminoso. Esta es, precisamente la razón por la cual considero que estas dos suras entraron en la conciencia de los musulmanes, a pesar de los hadices que intentan estructurarlas como limitadas a la persona del Profeta (alayhi s-salatu was-salam). El impacto de estas dos suras se refleja , en cuántos musulmanes al recitar esta sura en la oración se han sentido aliviados. Cuántos musulmanes durante los períodos de dificultad en la vida, recitan esta sura en la oración y se sienten mejor; esto se debe a que intuitivamente saben que Dios les está hablando a ustedes, y que Dios no le está hablando simplemente a Su Profeta de manera aislada , como algo que ya terminó y concluyó,