Sura 93 Ad-Duha (Las horas del resplandor matinal)

Comentarios de Sheij Khaled Abou El Fadl (USULI INSTITUTE - www.usuli.org) 

Corán en español usado: Traducción al español realizada por Abdurrasak Pérez desde la versión en inglés de Muhammad Assad

Descargar como PDF

-------------------------------------------------------------------------------------------------------

EN EL NOMBRE DE DIOS, EL MÁS MISERICORDIOSO, EL DISPENSADOR DE GRACIA:

(1) CONSIDERA las horas de resplandor matinal, (2) y la noche cuando se torna quieta y oscura.

(3) Tu Sustentador no te ha abandonado, ni desdeñado: (4) ¡pues, en verdad, la Otra Vida será mejor para ti que esta primera [parte de tu vida]!

(5) Y, en verdad, tu Sustentador habrá de darte [cuanto tu corazón desea], y quedarás satisfecho.

(6) ¿No te encontró huérfano, y te amparó?

(7) ¿Y no te encontró perdido, y te guió?

(8) ¿Y no te encontró necesitado, y te dio lo suficiente?

(9) No seas, pues, injusto con el huérfano,

(10) y al que busca [tu] ayuda no le rechaces,

(11) y proclama siempre las bendiciones de tu Sustentador.

COMENTARIOS DEL SHEIJ KHALED ABOU EL-FADL

Existen informes, aunque no creo que sean necesariamente fiables, que dicen que la Sura Ad-Duha y la que le sigue (Ash-Sharh) , son una sola sura. Por ello, en la tradición islámica, hubo quienes nunca leían una sin la otra, porque creían eso. No obstante, si miras cada una estructuralmente, se nota que no son la misma sura; Ad-Duha tiene una conclusión y la forma en que comienza la siguiente da todos los indicios de que son dos suras separadas, aunque fueran reveladas una tras otra con un mensaje muy cercano entre sí. Probablemente eso contribuyó a las narrativas, que decían que eran una sola sura.

Las narrativas tradicionales sostienen con una variedad considerable de pasos ,que la sura se reveló después de algún evento o de que algo sucediera, tras lo cual el Profeta (la paz sea con él) , se sintió atribulado por la interrupción o descontinuación de la revelación. Ahora bien, ¿cuál es este evento? Aquí se obtiene una diversidad considerable de informes. Un informe dice que recibió la revelación de sura Al-Fayr (El Alba) y que esta fue la octava sura revelada en La Meca ,(hablamos del periodo temprano de La Meca) y , que después de la Sura Al-Fayr alguien le arrojó una piedra y lo hirió. La herida se infectó y durante ese periodo en que estuvo enfermo por la lesión, no recibió ninguna revelación. Se dice que fue un periodo de pocos días ,de nuevo, hay diferentes informes sobre cuántos días: dos, tres, una semana, diez días, dos semanas, lo que sea.

Entonces, una mujer le dice burlonamente: “Mohammad, veo que tus demonios te han abandonado”, queriendo decir que los demonios que te revelan el Corán te han dejado. La Sura Ad-Duha y la Sura Ash-Sharh , son ambas una respuesta a esto. Otros informes son más vagos; nos dicen que tras la revelación de la Sura Al-Fayr, hubo un tiempo en el que el Profeta (la paz sea con él), no recibió revelación, al punto que comenzó a sentirse atribulado y entristecido por ello. Incluso algunos informes llegan a decir que se alarmó, se alarmó grandemente por la interrupción de la revelación, y entonces se revelan estas suras en respuesta a su alarma.

Hay otros informes que nos dicen que, tras la Sura Al-Fayr las burlas sociales y el hostigamiento contra el Profeta (la paz sea con él), escalaron y que por un periodo de unas dos semanas no recibió revelación sintiéndose muy perturbado, siendo la Sura Ad-Duha una respuesta a todo aquello. Y estos son solo algunos de los informes ,hay muchos otros con la misma línea. Por ejemplo, informes que dicen que debido al periodo de interrupción, el Profeta (la paz sea con él), empezó a preocuparse por si había hecho algo malo y Dios lo había abandonado.

Aunque estas tradiciones se reportan ampliamente, debo decirles que me parecen bastante problemáticas. La noción de que es burlado por los mecanos, y ellos lo acosarían en cualquier periodo que no recibiera revelación diciéndole: “¿Qué dice tu Dios sobre esto?” o “¿Qué dicen tus demonios sobre aquello?”. Eso no es sorprendente; es precisamente el tipo de persecución que esperarías de los mecanos. Pero nos topamos con problemas en estos informes: todos los que hablan de dos o tres días, o dos semanas, o a lo mucho tres semanas sin recibir revelación, no tienen sentido. Eres un Profeta, has recibido la revelación con el poder de Al-Fatiha y el poder de las primeras ocho suras precedentes, ¿y entras en pánico porque no has recibido revelación por dos o tres semanas o unos pocos días?

Sabemos que el periodo temprano de la Dawa, el inicio de la prédica del mensaje islámico, no se hacía en foros abiertos; se hacía discretamente. No estamos en un contexto a esta altura donde los mecanos realmente notarían que hay un tiempo sin revelación. Al principio, incluso si el Profeta no recibía revelación por dos o tres días o semanas, los mecanos no se darían cuenta ,no sería un problema ni algo notable. Sabemos que a lo largo de todo el periodo mecano, el Profeta podía pasar hasta seis meses sin recibir revelación.

Por lo tanto, todos estos informes que presentan dramáticamente una “crisis emocional” porque la revelación no llegaba ,no encajan bien. Encajan bien con la naturaleza de las narrativas medievales. Las mismas personas que informaron sobre la interrupción de la revelación y cómo esto supuestamente causó una crisis en el Profeta ,son el mismo elenco de personajes que reportaron otro tipo de recurso medieval: que el Profeta estaba tan perturbado por ser elegido que pensó en suicidarse. Existen las mismas dudas serias sobre la autenticidad de estas narrativas de suicidio, donde se dice que va a la cima de un acantilado y piensa en lanzarse, y entonces el ángel Gabriel se le aparece y le dice: “No, no te lances”.

Cuando investigas los detalles de estos informes, surgen las mismas dudas. Tienen sentido en el estilo de narrativa medieval, que a menudo presenta las cosas de forma altamente dramatizada para yuxtaponer constantemente sentimientos intensos de victoria y pérdida. Esto es muy típico de las narrativas medievales; parte del tipo de relato clásico es que la figura heroica pase por periodos de profunda desesperación, para luego superarla de manera muy dramatizada. Pero, realmente, ¿por dos o tres días, o por una piedra que le arrojaron y estuvo herido un par de días, o incluso dos semanas? ¿Qué causaría el tipo de comportamiento de la que hablan estas narrativas? No es muy probable.

Por ejemplo, hay un informe atribuido a Aisha (esposa del profeta), en el cual se supone que ella narra estos eventos que claramente no experimentó de primera mano. Recuerden que para cuando el Profeta recibía la revelación temprana, todavía estaba casado con Jadiya. Aisha no está en escena; o si lo está, es como la hija de Abu Bakr, quien no tendría acceso a información directa. Si esto fuera algo que el Profeta narró sobre las circunstancias de Ad-Duha, esperaríamos que fuera narrado ampliamente en lugar de ser contado solo a individuos particulares , que parecen tener acceso a esta información sin justificación de por qué la tendrían.

En mi opinión, no es probable, que ninguna de estas suras fuera una respuesta a que no se recibiera revelación por un tiempo. 

La Sura en uno de sus versículos dice “Dios no te ha abandonado y Dios no te odia ni le desagradas”, hay que detenerse a pensar: ¿qué podría haber pasado para que el Profeta incluso considerara la idea de que Allah lo aborrecería o lo odiaría? Es una palabra fuerte para el tipo de narrativas que nos decían que esto era para calmar los miedos del Profeta. Tengan en cuenta que, no recientemente sino desde el inicio del mensaje islámico, este tipo de informes fueron a menudo explotados por los enemigos del Islam para intentar impugnar la estabilidad del carácter del Profeta. Se puede ver porqué: si solo porque no recibes revelación por un corto periodo empiezas a sospechar que Dios te ha abandonado y que realmente le desagradas (yendo más allá del abandono, sino teniéndote en desfavor), eso no da una imagen muy halagadora de la estabilidad emocional y psicológica del Profeta.

Las enseñanzas de esta sura están formuladas de una manera que trasciende las circunstancias del Profeta, que la paz sea con él. La tendencia a leerlas básicamente como mensajes dirigidos al Profeta, primordialmente al Profeta, creo que es una tendencia desafortunada. Reflexionar sobre esto nos ayudará a responder porqué ,

 el lenguaje de la sura es como es.

Comencemos.

(1) CONSIDERA las horas de resplandor matinal, (2) y la noche cuando se torna quieta y oscura.

Wa ad-duha: el surgimiento de la luz. Pero, ¿el surgimiento de la luz después de qué? Después de que la oscuridad de la noche se ha asentado. En la vida de cada ser humano es inevitable ,que todos seamos probados por periodos en los que percibimos que la noche se ha establecido, que la oscuridad se ha asentado. La naturaleza del Iman (la fe), es estar constantemente anclado en la promesa de la luz, incluso cuando la oscuridad a tu alrededor se ha establecido. Aprendemos en revelaciones posteriores ,que es fundamental para el Iman creer en la Misericordia de Allah. No hay nada que carcoma más la fe y la fibra moral ,que aceptar la inevitabilidad de la oscuridad. En otras palabras, si realmente pierdes la creencia en la posibilidad de la mañana, en la posibilidad de la luz, todo lo que verás será la oscuridad ,y la oscuridad no te permite la iluminación. Si no crees y no puedes ver la promesa de algo más allá de las tinieblas, entonces irás de oscuridad en oscuridad.

(3) Tu Sustentador no te ha abandonado, ni desdeñado:

Aquí es donde la frase cobra sentido: mientras absorbes la oscuridad, no te permitas interpretar la prevalencia de la misma como si Dios te hubiera abandonado. Recuerden, que como dijimos en el pasado, en el contexto donde se reveló el Corán era muy común pensar en deidades que creaban cosas a las que eventualmente llegaban a despreciar ; incluso en la tradición judía, que es muy pronunciada por ejemplo en la Torá, el Creador crea y luego el Creador es tan desafiado por la creación, que el Creador llega a despreciar lo que ha creado. Debido a ese desafío, Dios llega a aborrecerte. La teología islámica vino a desafiar toda esa idea que pone al Creador en paralelo con lo creado, de modo que el Creador se vuelve incluso mezquino, entrando en una competencia con la creación, o los dioses siendo profanados; como en la Torá, donde un ser humano lucha con Dios en el suelo y finalmente derrota a Dios en un combate de lucha libre y demás…

El mayor desafío cuando la oscuridad se asienta , es confundirse respecto al compromiso de Dios con la verdad y con la luz. Todo parece desolador a tu alrededor, así que preguntas: ¿dónde está Dios?, ¿por qué Dios no interviene? Una vez que aceptas la creencia de que no hay nada posible más allá de aquello en lo que existes —dicho de otro modo, lo admitas ante ti mismo o no, lo confieses o no te atrevas a confesarlo—, subconscientemente tu psique cederá ante la proposición de que el diablo ha ganado o ante la inevitabilidad de lo demoníaco. No hay nada más posible; dicho de otra forma, la fealdad es inevitable y la belleza es imposible. El marchitamiento de la fibra moral de los seres humanos , se encuentra en cada situación donde un ser humano migra de un conjunto de ideales morales hacia la transgresión de esos ideales, o hacia la traición de los mismos ; lo que nos lleva de un punto a otro es la desesperación. Es llegar a un punto donde básicamente te dices a ti mismo: “Estoy siendo irracional al creer en la pureza, o creer en la belleza, o creer en la luz”. Y, lo admitamos o no, es precisamente como lo plantea el Corán: o crees que Dios te ha abandonado o, incluso peor, que Dios tiene algo más allá del abandono, que Dios te desprecia, que Dios realmente está contra ti, que Dios quiere atraparte.

(4) ¡pues, en verdad, la Otra Vida será mejor para ti que esta primera [parte de tu vida]!

Todo el equilibrio del Iman reside en esto: si crees que este mundo no se trata solo de tu vida o incluso de la vida de tus hijos, y que en última instancia hay un Más Allá donde la justicia es reivindicada, entonces la prevalencia de la injusticia en tus momentos vividos no te derrota. Lo que te rompe y lo que te vence es que pierdas de vista lo que viene después, lo que viene en el Más Allá, por eso Al-Ajira (el Más Allá) sigue inmediatamente: “Y el Más Allá es mejor para ti que el presente”.

(5) Y, en verdad, tu Sustentador habrá de darte [cuanto tu corazón desea], y quedarás satisfecho.

Dios te dará, o tu Sustentador te dará, hasta que estés complacido. El problema con decir “estarás complacido”, es que es algo subjetivo. A una persona se le podría dar una montaña de oro y no estar complacida, mientras que a otra se le podría dar solo un puñado de dátiles y estarlo. Así que cuando Allah dice  : que Allah te dará para que estés complacido, esto se basa en estar complacido , ¿por qué? No por las cosas materiales físicas que se te dan, sino complacido por el proceso mismo de la entrega de Allah; que la presencia de Allah, la compañía de Allah, sea lo que es suficiente para ti.

(6) ¿No te encontró huérfano, y te amparó?

(7) ¿Y no te encontró perdido, y te guió?

(8) ¿Y no te encontró necesitado, y te dio lo suficiente?

(9) No seas, pues, injusto con el huérfano,

(10) y al que busca [tu] ayuda no le rechaces,

(11) y proclama siempre las bendiciones de tu Sustentador.

Es cierto que el Profeta, que la paz sea con él, era un huérfano, pero creo que la sura se refiere a una realidad metafísica: nacemos solos. Nacemos solos, en el sentido de que por el acto mismo del nacimiento en nuestro mundo, el lugar donde se nos da alojamiento, donde se nos da refugio, es solo a través de la gracia de Dios. Dicho de otro modo, naces y te das cuenta de que ahora estás desprendido de lo que solía protegerte, el vientre de tu madre. El momento del nacimiento y toda la psicología que acompaña a ese momento, es un instante en el que somos verdaderamente huérfanos en todo sentido moral. Donde encontramos refugio espiritual es a través de la gracia de Dios.

De la misma manera que nacemos con necesidad, necesidad física, cuando se nos da suficiencia es a través de la gracia de Dios. Pasamos esto por alto todo el tiempo, porque damos por sentado el consuelo que nos da nuestra madre, o el consuelo que nos dan los parientes, o cualquier cosa de la que obtengamos una sensación de refugio y seguridad; pero todo esto son las bendiciones de Allah y la gracia de Allah en funcionamiento. De la misma manera que ante el primer dolor de hambre que sentimos, nuestra madre podría estar alimentándonos, pero ella no es más que un agente de lo Divino. Así que cuando Allah dice, que Allah te encontró huérfano y te encontró necesitado, y así te proveyó y te refugió, Allah nos está recordando una realidad innegable de nuestra llegada a este mundo, y una realidad innegable de la presencia de Allah con nosotros a través de nuestra existencia. Es solo al olvidar la gracia constante de Allah y Su presencia constante , que permitimos esa sensación de que la oscuridad se asiente, olvidando la presencia y la promesa de lo Divino en nuestras vidas.

Todo te orienta temprano en la revelación coránica , escucha : Allah sabe que los seres humanos son desafiados a menudo por la impaciencia y la desesperación. Lo que rompe la fibra moral de los seres humanos, es muy a menudo la impaciencia y la desesperación ,simplemente dejan de creer en el bien o en la posibilidad del bien. Así que, mientras consideras la oscuridad, comprende lo que significa creer en la promesa de la luz. Y para creer en la promesa de la luz, tienes que creer que Dios no te abandona y que Dios no te desprecia. Pero estas creencias mismas se basan en tu satisfacción con Dios, en que comprendas el valor del acompañamiento de Dios en tu existencia, que la compañía de Dios en sí misma sea suficiente para ti.

Dios entonces te recuerda: recuerda cómo vienes a este mundo y , que como toda cosa creada que Allah pone en la creación, cada bendición que tienes , la tienes a través de la gracia de Allah, no por un sentido de derecho. De hecho, en el momento en que podrías sentirte tentado a pensar que Allah no está por ninguna parte, si reflexionas, encontrarás las bendiciones de Allah testificando Su presencia constante contigo. Pero todo esto no tiene sentido , a menos que tengas manifestaciones materiales que den fe de la verdad de las cosas. ¿Cuáles son las manifestaciones materiales que atestiguan el hecho de que en efecto , valoras las bendiciones de Dios?, ¿Qué cosas demuestran que valoras la compañía de Dios?, ¿que entiendes lo que significa creer en Dios y en Su promesa? Todo se traduce, sencillamente, en cómo tratas a los débiles.

Vean, esto es lo asombroso: ¿por qué parece asentarse la oscuridad?, ¿por qué parece prevalecer lo demoníaco? Sucede porque la gente olvida la importancia de tratar al débil, al huérfano y al necesitado de manera humana y amable. Así es, como llega la oscuridad. De hecho, la oscuridad que se ha asentado y que te produce desesperación es de tu propia creación, porque si hubieras tratado al huérfano y al necesitado con amabilidad, esa oscuridad no se habría asentado en primer lugar. Por lo tanto, es parte integral, de hecho inseparable ,cuando Allah dice “proclama las bendiciones de tu Señor”, esto sea inseparable del trato humano y amable hacia los necesitados y los desposeídos. Porque esa es, de hecho, la promesa de la luz ,¿lo ven?, esa es la promesa de la luz. Cuando busques la luz y no puedas encontrarla, mira cómo tratas a los desposeídos, al huérfano y al necesitado, porque eso a menudo te dirá exactamente porqué no puedes encontrar la luz. 

Esta es la Sura Ad-Duha.

Back to blog

Leave a comment

Please note, comments need to be approved before they are published.