Sura 92 Sura Al-Lail (La Noche)

Comentarios de Sheij Khaled Abou El Fadl (USULI INSTITUTE - www.usuli.org) 

Corán en español usado: Traducción al español realizada por Abdurrasak Pérez desde la versión en inglés de Muhammad Assad

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EN EL NOMBRE DE DIOS, EL MÁS MISERICORDIOSO, EL DISPENSADOR DE GRACIA:

(1) ¡CONSIDERA la noche cuando cubre [la tierra] de oscuridad, (2) y el día cuando resplandece!

(3) ¡Considera la creación del varón y la hembra!

(4) En verdad, [Oh hombres,] vais tras metas opuestas!

(5) Así, a quien da [a los demás] y es consciente de Dios, (6) y cree en la verdad del supremo bien--(7) a ése le haremos fácil el camino a la [suprema] facilidad.

(8) Pero a quien es avaro y se cree autosuficiente, (9) y tacha de mentira el supremo bien –(10) a ése le haremos fácil el camino a la adversidad: (11) ¿y de qué le servirá su riqueza cuando caiga [en su tumba]?

(12) CIERTAMENTE, a Nosotros nos corresponde en verdad guiar[-os]; (13) y, ciertamente, Nuestro es [el dominio sobre] la Otra Vida y también [sobre] esta primera [parte de vuestra vida]: (14) os advierto, pues, del fuego crepitante –(15) [un fuego] que nadie habrá de sufrir sino el más desdichado, (16) que desmiente la verdad y se aparta [de ella].

(17) Pues se mantendrá alejado de él quien sea realmente consciente de Dios, (18) aquel que gasta sus bienes [en los demás] con ánimo de purificarse –(19) no en pago de favores recibidos, (20) sino buscando únicamente la faz de su Sustentador, el Altísimo: (21) y ése, en verdad, quedará satisfecho.

 

COMENTARIOS DEL SHEIJ KHALED ABOU EL-FADL

Ha llegado el momento de que, como veremos, notemos cómo el comienzo del mensaje se conecta con el final del mensaje, porque existe una relación esencial entre los bloques de construcción básicos que se recibieron al principio del mensaje islámico y el Testamento Final , que se les deja a los musulmanes al mismísimo final del mensaje coránico. De hecho, nosotros los musulmanes, cuando no logramos entender el Corán de esta manera, creo que terminamos estando muy errados en algunos aspectos críticos y fundamentales, que si Allah lo permite continuaré exponiendo .

Esta es la herencia con la que Allah nos dejó. La comprensión adecuada de esta herencia, es decir, la forma correcta de portar, preservar, comprender, digerir y absorber el mensaje divino, es sumamente esencial. No se puede entender el mensaje divino como una especie de pieza y fragmentos entrelazados con hadices ,que podrían ser o no ser consistentes con el empuje, la trayectoria y el sistema de este Testamento. Así que, si Allah lo permite, hablaremos en orden de revelación, probablemente de la octava y novena sura, o de la novena y décima sura reveladas . Estamos hablando de una etapa muy temprana del mensaje, pero ahora debido a que nos acercamos al final , es muy importante subrayar los temas unificadores y los vínculos críticos en el mensaje coránico. Yo voy, si Allah lo permite, a subrayar esto desde ahora hasta que hayamos terminado.

Se recibió la primera revelación, literalmente se recibieron las órdenes de marcha, y existe un pacto entre el Profeta y Allah. Esta relación basada en un pacto nos introduce a un pacto que es innato y primordial entre los seres humanos y su Creador. Hace mucho tiempo, cuando traté sura Al-Fatihah ¿qué significa la palabra fath? Fath es abrir, desbloquear, comenzar. De hecho, ese desbloqueo en sí mismo, que leemos en la oración repetidamente muchas veces al día, memoriza este pacto primordial entre los seres humanos y su Creador.

Los elementos que son preservados y memorizados por sura Al-Fatihah , son estructurales y básicos; que todo el bien, toda la existencia afirmativa, todas las manifestaciones de bendiciones, son en el nombre de la única y exclusiva fuente: Bismillah, en el nombre de Allah. El acto mismo de la creación es un acto de rahmah, porque todo lo que Allah ha dispuesto en esta creación está diseñado para mantener y promover el regalo de la existencia. Al reconocer que todo es en el nombre de Allah —cada acto positivo, cada bien, cada bendición, cada estado afirmativo del ser, cada creación es en el nombre de Allah—, nuevamente hablaremos de estos elementos básicos del contrato, y ya verán a dónde quiero llegar con esto.

La relación, o la cognición, el reconocimiento y la afirmación de que todo es en el nombre de Allah , se fundamenta en el principio de la gratitud: Alhamdulillah. Sin ese sentido de gratitud, no hay iman, no hay Corán, no hay comprensión. Si no saben, que todo es en el nombre de Allah y no saben que se le debe gratitud a Allah por cada respiración, cada vista, cada olor, cada sabor, cada movimiento, el Corán será un libro cerrado para ustedes. No importa lo que hagan, no lo desbloquearán, ni lo comprenderán, ni desarrollarán una relación con el Corán, porque los términos del pacto mismo no se mantienen ni se honran.

El reconocimiento de la premisa de la dependencia de todo respecto a lo divino, que el pacto y su relación con lo divino en sí mismo se fundamentan en la gratitud, y el reconocimiento de que —como afirman todas las primeras revelaciones y, de hecho, como también todo el Corán nos trae de vuelta una y otra y otra vez a estos temas básicos— comprender la naturaleza de lo divino y comprender o desarrollar ese sentido de gratitud, no es posible si no entienden los verdaderos atributos del Dios que adoran, el Dios con el que tienen un pacto. Ese Dios es Rahman, Rahim, un Dios misericordiosísimo. Este no es un Dios desinteresado o distante; este es un Dios involucrado, muy involucrado con la humanidad a través del principio de la misericordia.

¿Por qué es esto crítico? Porque se remonta a que, si Dios está involucrado con la humanidad a través del principio de la misericordia, el involucramiento equivale a la obligación de la misericordia. Allah provee misericordia, Allah retribuye por adelantado misericordia y compasión a la humanidad, lo cual une a la humanidad bajo la obligación afirmativa de manifestar, promover y fomentar la misericordia y la compasión de Allah. Cada vez que la humanidad actúa de una manera que no manifiesta misericordia y compasión, de hecho están repeliendo a las personas lejos del camino de Allah, en lugar de atraerlas hacia una comprensión adecuada de por qué todo es en el nombre de Allah y qué es la gratitud apropiada o el principio de la gratitud, el principio del hamd

Entonces tenemos: el nombre de Allah, la gratitud y la obligación normativa de la misericordia como parte integral de este pacto. Sin embargo, no es solo misericordia empírica, es misericordia virtuosa, toda esta empresa de fomentar la misericordia de Allah en la existencia ,se fundamenta en la dualidad de ibadah e isti'anah. Nosotros adoramos a Dios (ibadah), y también reconocemos que dependemos de Dios  (isti'anah); nunca entramos en un estado donde básicamente le estemos diciendo a Dios :"no te necesitamos, nos las arreglamos sin ti". Esto no es una cuestión de empirismo, es una cuestión de obligación moral y ética. Por lo tanto, nuestra comprensión de lo que está éticamente mandado y requerido, está de hecho anclada en el principio de la gratitud y el principio de la isti'anah: nuestra ética se deriva de nuestra dependencia de Dios. Por eso estamos obligados por los principios de la misericordia y la compasión. No podemos decir :"bueno, es conveniente para nosotros actuar en esta situación, en aquella o en otra situación sin misericordia o sin compasión", o : "bueno, si actuamos con crueldad salvamos más vidas o logramos un bien mayor", porque, reitero, estos no son principios empíricos, son principios éticos.

Ahora, parte del pacto es que todos afirmamos que, de hecho, existe un camino ético, que hay una moralidad objetiva y una ética objetiva, y es por eso que siempre decimos : Ihdina as-sirat al-mustaqim. No nos permitimos a nosotros mismos decir :"bueno, ¿qué es lo correcto, qué es lo incorrecto? ¿Quién sabe eso?". Porque si te dejas llevar hacia ese espacio, entonces deconstruyes el principio de la gratitud, deconstruyes el principio de la bondad, deconstruyes el principio de que el nombre de Allah equivale a un significado en sí mismo. Si te despojas de la creencia en la bondad objetiva, entonces te encontrarás filosóficamente comprometido a cuestionarlo todo, incluyendo el principio de la gratitud, la obligación de la compasión y la misericordia, e incluso inevitablemente terminarás vaciando la idea de la dependencia de lo divino de todo significado objetivo; se volverá vacua, se volverá vacía.

Así que existe un Sirat Mustaqim, pero también reconocemos que este camino de bondad solo se alcanza con la ayuda de Dios, y a través de la gracia de Dios. No es simplemente una empresa interpretativa, y no es simplemente una empresa racional. Es en parte interpretativa y es en parte racional, pero fundamentalmente es un estado de gracia, lo cual afirma aún más el principio de la gratitud y el hecho de que todo sea en el nombre de Allah. De modo , que incluso nuestra relación con la moralidad y nuestra relación con la ética, es "en el nombre de Dios” y está fundada en Alhamdulillah (la gratitud) y en “solo a Ti te adoramos y solo de Ti imploramos ayuda” (versículo 5 de al-Fatiha) .

Por lo tanto, toda nuestra relación, cuando decimos Ihdina as-sirat al-mustaqim ,"guíanos por el camino recto", es porque estamos diciendo que si bien creemos en una moralidad objetiva, también entendemos que nunca se dará el caso de que por casualidad topemos con una sociedad virtuosa, o que a través de la simple evolución empírica logremos una sociedad virtuosa. La virtud en esta tierra y en el más allá ,es un estado en el que la gratitud adecuada y la dependencia adecuada de Allah se reconocen, se cumplen y se fomentan constantemente.

Sencillamente, aquellos que no entienden este pacto están perdidos; son una humanidad perdida. Por eso decimos que es la ira de Dios; no es que describa una furia de Dios, porque Dios no tiene furia —este no es el Antiguo Testamento—, sino aquellos que son apartados de la luz de Dios, de la compasión de Dios y de la misericordia de Dios, porque se han colocado a sí mismos en un estado de perdición.

Ese mensaje básico recibido tempranamente, se afirma en sura tras sura, en todo el período mecano. Pero más que eso, es la clave para entender cada sura del Corán. Cada sura del Corán, en última instancia termina afirmando estos preceptos básicos: todo es en el nombre de Allah, la gratitud, la existencia de un camino ético de virtud, que se alcanza solo a través de la gratitud adecuada y el ihsan adecuado —el acto de la bondad misma—, y que es un estado de gracia, y que aquellos que no lo alcanzan están en un estado de perdición. Todo el viaje con el Corán, es una afirmación de esta relación básica basada en un pacto.

De modo que, para entender los bloques de construcción de las primeras suras del Corán, queda bastante claro que todas las suras que se revelaron, especialmente en los primeros tres años antes de la Hégira, afirman y subrayan constantemente estos bloques de construcción básicos, que definen la relación del pacto. Y recuerden, cuando decimos musulmanes, los musulmanes no son solo los seguidores de Mahoma, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, sino los seguidores del monoteísmo, desde el principio de los tiempos hasta Mahoma, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, y de ahí en adelante.

Es como un buen abogado. Un buen abogado tendrá una tesis básica, pero abordará la misma tesis básica a través de numerosos ángulos, demostrando los puntos esenciales básicos. Así, numerosos argumentos se aproximan a diferentes vías para plantear el mismo punto básico. Esto lo vemos precisamente de forma muy clara en las primeras suras del período mecano, pero lo vemos una y otra vez, una vez que entendemos la Fatiha, sura Al-Fatihah, como la clave que abre el significado, vemos que todo el Corán, sura tras sura, es un recordatorio, un recordatorio constante o ejemplos demostrativos de lo que es esta relación basada en un pacto.

Dicho esto, vamos con sura Al-Layl. Se reporta que fue revelada antes de sura Al-Fajr, pero poco antes, no sustancialmente antes. Numerosos reportes dicen que ambas fueron reveladas una después de la otra. Respectivamente, en la novena y décima sura, como dije, o en la octava y novena, como dicen algunos reportes. 

(1) ¡CONSIDERA la noche cuando cubre [la tierra] de oscuridad, (2) y el día cuando resplandece!

Primero: “Por la noche cuando cubre”, es decir, cuando lo supera, o la noche cuando se vela, contrastada, mientras Allah educa nuestro sentido moral para recordarnos lo que sabemos de manera innata y primordial, contrastada con la emergencia de la mañana. Como han mencionado varios comentaristas —esto no es exclusivo de mí, pero no es el enfoque más tradicional—, estas son referencias constantes que reflejan un entendimiento sobre que la oscuridad aquí es un estado de ausencia de iluminación, ausencia de comprensión. Es un estado en el que no se tiene guía moral ni percepción moral.

Ahora, lo importante es notar cómo se propaga la oscuridad, noten cómo la oscuridad prevalece, noten cómo la oscuridad vela. Es como si introdujeran en su mente la imagen de cómo se le permite a esta oscuridad propagarse y tomar el control. Sin embargo, entiendan también como en un instante, la luz, la iluminación, el esclarecimiento, la bondad, pueden emerger e irrumpir en medio de esta oscuridad. El lenguaje aquí es notable porque, de la misma manera en que Allah proyecta esta imagen de la noche o de la oscuridad cuando prevalece, es literalmente la imagen de la luz abriéndose paso. Incluso cuando es literalmente un estado de iluminación, la palabra misma significa iluminarse. Así que aquí, si quieren una traducción literal seria “conforme la luz se enciende” o “conforme la iluminación brilla”.

(3) ¡Considera la creación del varón y la hembra!

(4) En verdad, [Oh hombres,] vais tras metas opuestas!

Y esta es precisamente la razón por la cual Allah, justo después de dibujar esta imagen, nos está diciendo que reflexionemos sobre el hecho de que son hombres y mujeres, ustedes han sido creados. En mi entendimiento, independientemente de su género, independientemente de si son hombres o mujeres, su Creador es uno, los principios son unos, el pacto es uno. Debido a que fueron creados con la habilidad autónoma de dirigir, de desarrollar una voluntad y actuar conforme a esa voluntad, lo que surge inevitablemente de esto es la divergencia y la diferencia. Es como si dijera: “Reflexionen sobre la noche y el día, y reflexionen sobre las muchas facetas divergentes que toman en la vida, y reflexionen sobre su voluntad, y reflexionen sobre qué parte de su voluntad y de sus acciones genera la oscuridad o produce la luz”.

Ahora, ustedes quieren entender lo que, para los no reflexivos —para aquellos que no son personas comprensivas, personas que no son gente de tafakkur (reflexión) y taqwa (temor reverente)— parecería ser simplemente un caos; un estado caótico de voluntades, determinaciones, acciones y consecuencias. De hecho, la lógica es básica, innegable y eterna.

(5) Así, a quien da [a los demás] y es consciente de Dios, (6) y cree en la verdad del supremo bien--(7) a ése le haremos fácil el camino a la [suprema] facilidad.

La taqwa (conciencia de Dios) nos lleva de vuelta a los elementos básicos del pacto. Aquellos que tienen taqwa, hacen ibadah (adoración). Aquellos que entienden lo que significa la gratitud a Allah, lo que significa la dependencia, el tawakkul en Allah entienden la misericordia y la compasión. Significa que aquel que capta eso, afirma el recuerdo de Allah, la dependencia en Allah, y de hecho afirma la obligación primordial de perpetuar la misericordia y la compasión de Allah a través de dar. Deben dar, deben ser dadivosos. La única manera en que pueden lograr seguir el camino recto, la única manera en que pueden lograr la mañana, el esclarecimiento, la luz; la única manera en que pueden resistir a la oscuridad, la única manera en que pueden permitir que la luz irrumpa a través de la oscuridad, no es solo a través de la taqwa —es decir, su ibadah— sino a través del dar. Ambos, la dualidad: su dependencia en Allah y su dar.

Sin embargo, el dar mismo debe estar premisado en la creencia de una verdad objetiva y una virtud objetiva: “y cree en lo más bello (al-husna)”, creer en la bondad. Así, encuentran los mismos elementos que están en el Fatiha y, de hecho, si ustedes toman lo que les he dicho y regresan a estudiar el Corán, y escriben los elementos de la Fatiha en un lado y estudian cada sura del Corán, encontrarán los elementos de la Fatiha de hecho afirmados en cada sura repetidamente. No en el mismo orden en que los encuentran en la Fatiha, sino los elementos básicos; los elementos básicos del pacto de Allah. Así que deben creer en la belleza, pero la creencia sin dar y sin ser generosos no tiene sentido. El dar sin creencia no tiene sentido. También el dar y la creencia, pero sin el reconocimiento de que todo proviene de Allah y regresa a Allah, también carece de sentido. Son los elementos básicos del pacto.

Y luego Allah les dice: “A él le facilitaremos el camino hacia la felicidad (al-yusra)”. Esas personas son las que merecen el final de la facilidad; esas son las personas que merecen que Allah les entregue la gracia de Allah, para que puedan disfrutar de la emergencia del esclarecimiento y de la luz, lo que significa es la salvación, la yusra

Pero luego Allah expone lo contrario, porque Allah está construyendo la estructura moral de los seres humanos que están recibiendo el Corán y les está recordando lo que saben de manera innata. 

(8) Pero a quien es avaro y se cree autosuficiente, (9) y tacha de mentira el supremo bien –(10) a ése le haremos fácil el camino a la adversidad.

Pero en cuanto los que piensan: “Dios está muerto, no necesitamos a Dios”. Ya sea que lo hagan de manera filosófica o que lo hagan de manera práctica al ignorar por completo el rol de Dios en sus vidas, el rol de Bismillah, El tipo de personas que dicen: “Bueno, seamos pragmáticos; oh, tenemos que ser realistas aquí, ¿cuál es el rol de lo divino? Ninguno”.

Por lo tanto, se vuelve muy claro, yuxtapuesto a aquel que da es el que no da: “Pero al que sea tacaño y se considere autosuficiente”. Así que, incluso si tienen todas las creencias correctas, pero no son seres humanos dadivosos, lo que hacen y la forma en que actúan no propaga la bondad; toman pero no dan, o limitan su dar a sí mismos y, como veremos, a lo que quizás los haga felices a ustedes, pero no con el fin de afirmar un principio.

“Y desmienta lo más bello (al-husna)”. En cuanto a aquel que no solo no cree en la obligación normativa de la bondad, el lenguaje aquí es increíble. En mi entendimiento está bastante claro que el lenguaje mismo significa que esta es la mejor manera de describir la mentalidad escéptica que solo cree en lo que ve y en lo que toca, o que inventa excusas para no hacer el bien porque filosofa en contra de la bondad: “Sí, bueno, ¿cómo sabes qué es realmente lo correcto o lo incorrecto, o qué es realmente esto o aquello?, etcétera”.

Ahora, en cuanto a ese tipo de persona o a estos tipos de personas: “Le facilitaremos el camino hacia la adversidad” En la teología musulmana, hay toneladas de teólogos musulmanes que se detuvieron en esto primero, y fue sujeto de debates. “A ese le haremos fácil el camino hacia la dificultad”. Y, ya saben, debido a que tiene que ver con la predestinación, la gente inventó un hadiz que atribuyeron al Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, en el cual se supone que el Profeta dice: “Oh, ya saben, cada uno de ustedes será llevado hacia aquello para lo que ha sido destinado; si es la facilidad, entonces es un camino de facilidad, y si es la dificultad, entonces es un camino de dificultad, etcétera, etcétera”. Pero es una larga historia, y ninguno de estos hadices que hacen parecer que los seres humanos están predestinados hacia el Infierno o el Paraíso desde el momento de la creación es confiable. Ninguno de ellos.

Y si toman incluso el significado literal del lenguaje: niegan la posibilidad de la bondad, han permitido que sus corazones se vuelvan hastiados y ennegrecidos. Su corazón está negro, su mente está negra. En cuanto a estas personas, ¿dónde van a terminar? Exactamente en la cama que ellos mismos se prepararon. Van a terminar en al-usra, en la verdadera dificultad, porque sus almas, ellos no son las personas que merecen la gracia de Allah, porque no creen en la gracia de Allah.

(11) ¿y de qué le servirá su riqueza cuando caiga [en su tumba]?

Miren cómo Allah está como elevando, educando a las personas. El estado de miseria en el que van a terminar es total. Puede que tengan mucha riqueza, puede que tengan hombres que los ayuden en sus malas acciones, pero se deterioran del estado de iluminación y luz y se degradan hacia fases de oscuridad y mayor oscuridad. Así, se deterioran porque no están dando, porque no entienden la gratitud mayor, porque se permitieron pensar que la moral y los principios provienen de ustedes y no de Allah, que piensan que ser compasivos o misericordiosos o darle a la gente lo suyo es algo que queda a su discreción, o a su conveniencia, o a su política, o a su ideología; entonces se deteriorarán, y toda la riqueza que posean no les traerá ninguna felicidad. No lo hará  “Y de nada le servirá su riqueza cuando caiga en el abismo”.

(12) CIERTAMENTE, a Nosotros nos corresponde en verdad guiar[-os]; (13) y, ciertamente, Nuestro es [el dominio sobre] la Otra Vida y también [sobre] esta primera [parte de vuestra vida]:

Luego, Allah nos recuerda, que Allah les envía este Corán, ¿por qué? Para la huda, para la guía: “Ciertamente, Nos corresponde guiar”. La razón misma por la que están recibiendo este libro es por esta guía. La razón misma por la que tienen este pacto representado por la Fatiha es para la guía. Y recuerden que el principio y el final le pertenecen a Allah: “Y ciertamente, Nuestra es la otra vida y esta vida”. Ustedes solo tienen la pretensión, la ilusión de independencia; tienen la ilusión de un principio y un final. Piensan que comienzan cuando nacen y terminan cuando mueren, pero esa es precisamente la ilusión. El principio y el final solo están con Allah.

(14) os advierto, pues, del fuego crepitante –(15) [un fuego] que nadie habrá de sufrir sino el más desdichado, (16) que desmiente la verdad y se aparta [de ella].

Allah les advierte del fuego que les espera a aquellos que se apartan de la Fatiha, que se apartan del pacto, que se apartan del mensaje. El mismo ar-Razi dice en su tafsir que la naturaleza misma de las cosas materiales en el más allá puede ser completamente diferente. Y como dice ar-Razi, el fuego que nos espera cuando Allah nos advierte de un fuego, su naturaleza y la experiencia que se deriva de él no tienen precedentes para nosotros, no tenemos un marco de referencia. Pero es un fuego de nuestra propia creación, un producto de nuestro propio estado de perdición y de habitar nuestro propio estado de la oscuridad que hemos generado para nosotros mismos, para nosotros mismos.

(17) Pues se mantendrá alejado de él quien sea realmente consciente de Dios, (18) aquel que gasta sus bienes [en los demás] con ánimo de purificarse –(19) no en pago de favores recibidos, (20) sino buscando únicamente la faz de su Sustentador, el Altísimo: (21) y ése, en verdad, quedará satisfecho.

Ahora, ustedes quieren evitar la pérdida infernal, la oscuridad infernal que les espera a aquellos que están perdidos, entonces entiendan de nuevo: “Pero se mantendrá alejado de él el más temeroso de Dios (al-atqa)”. Se refiere a la taqwa, se refiere a gratitud y dependencia en Allah. Y de nuevo Allah lo subraya: que sin el principio de dar, nada tiene sentido, así como dar sin taqwa tampoco tiene sentido. Recuerden de nuevo que Allah está elevando la moralidad espiritual de los receptores del Corán al decir esto.

Hay muchos que dan porque están buscando prestigio, o están buscando fama, o están buscando que la gente les agradezca. La gratitud adecuada se le debe a Allah. Tú tienes una obligación de gratitud como una obligación ética, pero no es la gratitud de la gente lo que debería motivarte, ni el elogio de la gente, ni el aprecio de la gente. Tu relación con la ética del servicio y la ética del dar, así como es tu relación con la ética en general, es tu conciencia de Allah y tu deseo de complacer a Allah. Así, no se espera el agradecimiento de nadie, sino que se hace solo “buscando el rostro de su Señor”. En esta etapa temprana donde Allah está cultivando a los musulmanes más fuertes y puros, Allah les está diciendo la verdad en su forma más básica y pura: que busquen la cercanía a su Señor, eso es lo que debería impulsarlos, eso es lo que debería definir su relación con la virtud y la moralidad.

Y para ese tipo de persona, “y ciertamente quedará satisfecho”. Aquí no es solo que en última instancia serás recompensado en el más allá, sino que, para poder dar verdaderamente sin la expectativa o la ecuación de recibir para que eso suceda, tienes que tener satisfacción. Nuevamente, miren cómo todo refleja y replica la esencia de sura Al-Fatihah. En el Sirat al-Mustaqim, las palabras mismas te dan una sensación de “permítenos estar entre aquellos que tienen contentamiento y paz en su corazón”. Ellos son felices mientras sientan que Allah está complacido con ellos. No andan por esta tierra pensando en términos de qué cobramos de Dios y qué nos fue negado por Dios, sino que la relación fundamental es la relación de rida (contentamiento) con su Señor, de estar constantemente agradeciendo a Dios.

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