Sura 66 Al-Tahrim (La Prohibición)

Comentarios de Sheij Khaled Abou El Fadl (USULI INSTITUTE - www.usuli.org) 

Corán en español usado: Traducción al español realizada por Abdurrasak Pérez desde la versión en inglés de Muhammad Assad.

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EN EL NOMBRE DE DIOS, EL MÁS MISERICORDIOSO, EL DISPENSADOR DE GRACIA:

(1) ¡OH PROFETA! ¿Por qué, para complacer a [alguna de] tus esposas, [te] prohíbes algo que Dios ha hecho lícito para ti?

Pero Dios es indulgente, dispensador de gracia: (2) Dios os ha ordenado ya [Oh creyentes] la anulación y expiación de [aquellos] juramentos vuestros [contrarios a la rectitud]: pues, Dios es vuestro Señor Supremo, y sólo Él es omnisciente, realmente sabio.

(3) Y, he ahí, que el Profeta confió un secreto a una de sus esposas; y cuando ella lo divulgó, y Dios le hubo informado de ello, él lo dio a conocer [a otros] en parte y omitió parte. Y tan pronto como se lo hizo saber a ella, ésta preguntó: “¿Quién te lo ha dicho?” –[a lo cual] respondió él: “Me lo ha dicho el Omnisciente, el Consciente de todo.”

(4) ¡Deberíais volveros ambas a Dios en arrepentimiento, ya que vuestros corazones se han desviado [de la rectitud]! Y si os apoyáis mutuamente en contra de él, [que es el emisario de Dios, sabed que] Dios es su Protector, y [que] por tanto, Gabriel y los justos entre los creyentes, y todos los [demás] ángeles acudirán en su ayuda.

(5) [¡Oh esposas del Profeta!] Si él os divorciara [a algunas de vosotras], puede que Dios le dé, a cambio, esposas mejores que vosotras –mujeres sometidas a Dios, que realmente creen, que obedecen fielmente Su voluntad, se vuelven en arrepentimiento [a Él, cuando han pecado], Le adoran [sólo a Él], y perseveran [en buscar Su complacencia] –que hayan estado casadas, o bien sean vírgenes.

 

(6) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! Guardaos vosotros y a aquellos próximos a vosotros de ese fuego [del más allá] cuyo combustible son los seres humanos y las piedras: [velando] sobre él hay poderes angélicos, duros [y] severos, que no desobedecen a Dios en lo que les ordena, sino que ejecutan [siempre] lo que se les ordena hacer.

(7) [Así pues,] Oh vosotros que estáis empeñados en negar la verdad, no deis excusas [vanas] hoy: [en la Otra Vida] seréis recompensados únicamente por lo que hicisteis [en este mundo].

(8) ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! Volveos a Dios con arrepentimiento sincero: puede que vuestro Sustentador borre vuestras malas acciones, y os haga entrar en jardines por los que corren arroyos, el Día en el que Dios no avergonzará al Profeta ni a los que comparten su fe: su luz se extenderá delante de ellos, y a su derecha; [y] suplicarán: “¡Oh Sustentador nuestro! ¡Completa nuestra luz, y perdona nuestros pecados: ciertamente, Tú tienes poder para disponer cualquier cosa!”

 

(9) ¡OH PROFETA! Combate duramente a los que niegan la verdad y a los hipócritas, y sé inflexible con ellos. Y [si no se arrepienten,] tendrán por morada el infierno --¡qué horrible destino!

(10) Dios plantea una parábola a esos que se empeñan en negar la verdad en [las historias de] la mujer de Noé y la mujer de Lot: estaban casadas con dos de Nuestros siervos justos, y ambas traicionaron a sus maridos; y ninguno de los dos podrá conseguir nada de Dios para esas dos mujeres cuando se diga [en el Día del Juicio]: “¡Entrad ambas en el fuego con todos los [demás pecadores] que entran en él!”

(11) Y Dios plantea una parábola a los que han llegado a creer en [la historia de] la mujer de Faraón, cuando imploró: “¡Oh Sustentador mío! ¡Construye para mí una casa en el jardín [que está] junto a Ti, y ponme a salvo de Faraón y de sus obras, y ponme a salvo de la gente mal hechora!”

(12) Y [hemos planteado además otra parábola de la conciencia de Dios en la historia de] María, hija de Imrán, que guardó su castidad, y luego insuflamos [algo] de Nuestro espíritu en eso [que había en su vientre], y que confirmó la verdad de las palabras de su Sustentador –y [con ello,] Sus revelaciones --y fue de las realmente devotas.

 

COMENTARIOS DEL SHEIJ KHALED ABOU EL-FADL

Esta sura fue revelada en el período tardío de Medina, probablemente en el año séptimo después de la emigración, según algunos reportes, que no son muy confiables, en el orden de la revelación ella sería aproximadamente la 107.

Cuando uno trata con esta sura se encuentra con una amplia gama de reportes que hablan de las ocasiones de su revelación.

Esta sura tiene un comienzo abrupto y poderoso donde Dios se dirige al Profeta (BP), reprendiéndolo, por ceder a la presión de sus esposas, y por prohibirse a sí mismo algo que está permitido.

En el lenguaje árabe la palabra “tahrim” significa declarar que algo no es permitido, y ello podría ser algo legítimo o ilegítimo. Lo que hace a esa declaración legítima o ilegítima es la base sobre la cual ella se sustenta, si es algo que está autorizado por Dios, entonces es legítima, pero si no es autorizada por Dios entonces sería ilegítima porque se estaría actuando sin autoridad.

El comienzo mismo de la sura nos indica que es algo grave, algo serio, el tomar algo que está permitido y hacerlo prohibido.

Si tú te abstienes por gusto personal de hacer algo que está permitido, es decir, no estás indicando que tú tienes una posición normativa en relación a ese algo, entonces eso no es un asunto de preocupación para la jurisprudencia y las leyes. El ejercicio de tu gusto personal y de tu autonomía personal, siempre y cuando no estés haciendo una reclamación normativa, es algo entre tú y Dios.

Donde sí tiene consecuencias serias es cuando el acto de declarar algo permisible como inadmisible tiene peso normativo, es decir, cuando estás haciendo una representación sobre una voluntad que no es la tuya, es decir, la voluntad de Dios.

Una cosa es decir: “esto solo es mi voluntad, y es algo entre Dios y yo”, pero otra cosa es cuando tú te atribuyes la representación de la voluntad de Dios y dices: “esto es lo que Dios desea, o esto es lo que Dios no desea”.

Si el Profeta (BP), dada sus interacciones con sus esposas, se abstuvo en realizar algo o prometió no hacerlo, no se llegaría al nivel de “tahrim” a menos que hubiese implicaciones normativas en relación a lo que el Profeta (BP) hizo. Digamos, como ejemplo, que el Profeta (BP) dijo a sus esposas: “No comeré más de esto”. ¿Es esto “tahrim”? No, no lo es, es tan solo una expresión de su preferencia personal, y que no tiene nada que ver con la voluntad de Dios. Sin embargo, si lo que él dijo involucró la voluntad divina, de una forma u otra, en este caso el tema de “tahrim” estaría implicado.

 

Algún, o algunos eventos sucedieron entre el Profeta (BP) y sus esposas que llevó a algo complejo, y por lo cual finalmente Dios terminó interviniendo en ello, destacando que los asuntos asociados a lo que está permitido y prohibido es algo muy serio, y que por ello no puede quedar expuesto a dinámicas de deseos o gustos personales. Nunca debería ser una cuestión de adaptaciones o preferencias personales, sino que, lo que es prohibido y permitido siempre debe involucrar la voluntad del LEGISLADOR, la voluntad de Dios.

 

La sura también nos habla de la revelación de secretos. Aparentemente el Profeta (BP) le había dicho a una o varias de sus esposas algo confidencial, y algunas de ellas rompieron el compromiso de confidencialidad y él las confrontó.

 

La sura en sí misma no nos entrega ningún tipo de detalle sobre cuál fue el “tahrim”, y tampoco sobre cuál fue el secreto, alude a dichas situación sin darnos algún tipo de detalles sobre ellas. Entonces, uno va a los reportes para intentar comprender a que eventos está aludiendo la sura. Ahora, lo que es sorprendente es que ustedes pueden encontrar una amplia gama de reportes que hablan sobre lo que sucedió. Veremos algunos de los reportes más famosos.

Primero tenemos un grupo de narraciones denominada: “grupos de narrativas de María”. Según estas narraciones el Profeta (BP) estaba en la casa de una de sus esposas, Hafsa, que era la hija de Omar ibn Al Jattab, y ella no estaba presente. Por alguna razón que las narraciones no nos explican, el Profeta (BP) estaba allí con María la copta, que había sido dada a él como esclava y con la cual luego él se casó. Algunas de esas narraciones indican que el Profeta (BP) había tenido un encuentro sexual con María en la casa de Hafsa, otras narraciones dicen que no existió ese encuentro sexual. Independiente de esto, las narraciones indican que Hafsa estaba molesta que el Profeta (BP) hubiese estado en su casa con María. Hafsa confrontó al Profeta (BP) sobre esto y le preguntó: ¿por qué estabas con ella en mi casa, en mi espacio? A partir de aquí hay algo, cuanto menos extraño, en este grupo de narraciones. Aunque podamos superar el hecho del por qué María estaba con el Profeta (BP) en los aposentos de Hafsa, hay otro elemento en estas narraciones que nos parece bastante extraño, y es que cuando Hafsa confrontó al Profeta (BP) sobre esto, él estaba muy preocupado de que Aisha supiera del asunto. Si el asunto era sobre los aposentos de Hafsa, ¿por qué él estaba preocupado de que Aisha supiera? Estas narraciones nos indican que, por alguna razón que no se nos explica, el Profeta (BP) estaba con María en los aposentos de Hafsa en un día que le pertenecía a Aisha, en un día en que supuestamente el Profeta (BP) debía estar con Aisha. Las narraciones indican que el Profeta (BP) intentó apaciguar a Hafsa, dado que ella estaba molesta, y le dijo que no le mencionara a Aisha sobre esa situación. Luego le juró, según las narraciones, que si ella no le decía a Aisha sobre la situación, él no volvería a tocar a María. Entonces este sería el “tahrim” del cual nos habla esta sura. Luego las narraciones nos indican que Hafsa finalmente le comentó a Aisha sobre lo sucedido.

Esto nos genera una pregunta. Suponiendo que esto sucedió, en esta situación, ¿qué es lo que hace que lo permisible sea prohibido? La respuesta que normalmente se da es que fue debido a que el Profeta (BP) juró no volver a tocar a María.

Hay otro elemento en este grupo de narraciones que lo hacen aún más interesantes. En todas las versiones de estas narraciones se nos indica que el Profeta (BP), además de pedirle a Hafsa que no le mencionara a Aisha sobre los sucedido, también le dijo algo así: “te diré un secreto para que no le cuentes a Aisha sobre lo sucedido, y este es que después que yo muera el padre de Aisha se convertirá en el Califa, y luego tu padre se convertirá en el Califa”. Hafsa estaba tan excitada con esta noticia que no pudo guardar el secreto y se lo contó a Aisha.

Cuando el Profeta (BP) supo que Hafsa había contado el secreto, y el secreto se comenzó a divulgar, él se molestó tanto con la situación que divorció a Hafsa, pero luego de ello, según las narraciones, el Profeta (BP) fue mandatado por el Arcángel Gabriel (P) para que diera marcha atrás al divorcio.

Ninguna de las narraciones perteneciente a este grupo está fundada en una sólida confiabilidad, hay serios problemas en las cadenas de transmisión. Ahora, más allá de las cadenas de transmisión, el posicionamiento histórico de estos informes es sospechoso.

Otro elemento incorporado en estos reportes es el asunto del califato. Todos los reportes que parecen resolver el asunto del califato en favor de Abu Bakr y Omar tienen la característica, en términos de quién narró esos reportes, que las personas que los narraron tenían todos ellos, en término de sus carreras políticas, una posición a favor de Muawia y de los omeyas, y de oposición, o al menos no a favor, de Ali y Ahlul-Bait.

Hay otro elemento que eruditos como Hanan al Malki, que Dios permita que sea liberado de prisión, han identificado en estos reportes politizados. Él notó que todos estos reportes tienden a, no solo dar apoyo a los omeyas, sino que también a calumniar el carácter del Profeta (BP), y muchas veces de una forma ilógica. Estos reportes quieren hacer ver que el Profeta (BP) tomó a María de sus aposentos, la llevó a los aposentos de Hafsa, tuvo relaciones sexuales con ella allí, y luego, cuando Hafsa supo, intentó que quedara como secreto entre ellos. Esa es una actitud deshonesta, ¿el Profeta (BP) haría una cosa así? ¿Se imaginan al Profeta (BP) diciendo: “no le cuentes a Aisha, no le cuentes a Aisha, y si no le cuentas te contaré un secreto”? De ninguna manera, porque nosotros conocemos como era su carácter. Ahora, si tú no aprecias al Profeta (BP), estarás muy entusiasmado con este tipo de reportes.

Hanan al Malki está cien por ciento en lo correcto en cuanto a que después de que el Profeta (BP) falleció, muchas personas que dijeron que se habían convertido al islam y que habían establecido la dinastía omeya, eran musulmanes solo de nombre, y llevaron a cabo una traición al Profeta (BP) y a Ahlul Bait. Ellos deseaban hacer algo contra el Profeta (BP) porque había derrotado a quraish, y la traición fue hacer circular reportes que son calumniosos e indecorosos con la persona del Profeta (BP), debemos decir muy claramente esto.

Otro elemento sobre estas narraciones es que después de que el Profeta (BP) supo que Hafsa había revelado el secreto, las narraciones indican que él se aisló por 29 días en los aposentos de María. Pero esto levanta la siguiente pregunta: ¿si en toda esta situación estaban envueltas Hafsa y Aisha, por qué él se aislaría del resto de sus esposas?

 

Hay otro grupo de narraciones que nos indica que había una mujer que fue donde el Profeta (BP) y le dijo: “Deseo casarme contigo sin necesidad de que me des una dote”. Entonces Hafsa y Aisha, al escuchar esto, se molestaron, y el Profeta (BP) al darse cuenta de la molestia de ellas dijo: “prometo que nunca me casaré con una mujer que me ofrezca matrimonio sin que pague su dote”. Según estos reportes, esta fue la ocasión asociada a la revelación de la sura. En este caso lo que no debería haber hecho el Profeta (BP) era prohibirse algo que era permitido para él.

Ahora, todas las narraciones de este grupo son extremadamente débiles en sus niveles de confiabilidad.

 

Hay otro grupo de narraciones conocidas como “los reportes de la miel”, y hay varias versiones de ellas. Una versión indica que Um Salama tenía unos pasteles hechos con miel, y que al Profeta (BP) le gustaba lamer. Hay otras versiones que indican que el asunto estaba asociado a un pastel que Sauda le sirvió al Profeta (BP). También hay otros reportes que mencionan que se refiere a un líquido hecho con miel que Zainab bin Jahsh le sirvió al Profeta (BP) y que a él le gustaba mucho.

En este grupo de narraciones se indica que Hafsa y Aisha estaban celosas de que el Profeta (BP) disfrutara de los pasteles de Um Salam o Sauda, o de la bebida que le preparaba Zainab bin Jahsh. Entonces ellas, Hafsa y Aisha, conspiraron para que cada vez que el Profeta (BP) probara alguna de esas preparaciones, ellas le dirían que tenía un mal olor adherido a él. Entonces, según estos reportes, después que Hafsa y Aisha le dijeron esto por un tiempo, él juró que nunca más consumiría alguna de esas cosas. Los reportes indican que en este caso el “tahrim” es precisamente este juramento. Pero, en este juramento el Profeta (BP) no estaba haciendo nada que fuese permisible algo prohibido, entonces, ¿Dios estaría alertando al Profeta (BP) que él no debería haber realizado ese juramento?

Por otra parte, en este grupo de reportes, ¿Cuál es el secreto que fue divulgado?

Hay algo que es bastante curioso en estos reportes, y es que ellos no hacen que el carácter del Profeta (BP) se vea mal, no hay calumnias hacia él, y he aquí que cuando ustedes miran en las cadenas de transmisión no encuentra a ese tipo de personas que apoyaban a los omeyas, como sí era el caso en el grupo de reportes asociados a María.

Otro asunto es que estos reportes, los “reportes de la miel”, no tienen ese elemento político que tenían los otros.

Ahora, igual estos reportes tienen varios problemas, primero no sabemos cuál fue el secreto violado, y además pareciera que toda la situación es algo infantil y desproporcionada. ¿El Profeta (BP) realmente hubiese creído que el beber un líquido con miel, o comer un pastel de miel, le produciría un mal olor? ¿Creyó él al punto de jurar que nunca más los consumiría? Estos reportes tienen como una característica teatral y cómica. Ahora, incluso si esto hubiese sido así, ¿por qué resultó en una crisis familiar al punto que Dios intervino?

 

En mi opinión la evidencia es bastante clara para indicar que es muy improbable que alguno de estos grupos de narraciones nos indique sobre el evento real del cual la sura nos está hablando.

El primer grupo de narraciones muestra evidencias de estar altamente politizado, y además calumnian al Profeta (BP). El segundo grupo de tradiciones tienen la típica estructura medieval que presenta características teatrales y carencia de pruebas históricas sobre su autenticidad. El tercer grupo de narraciones hablan de una situación muy fuera de lo común.

Dada la situación se debe investigar sobre esto más profundamente, y lo que uno encuentra dentro de las tradiciones es que existen otras narraciones que se hicieron menos populares. Se hicieron menos populares porque ellas no se alineaban con el interés particular de algún grupo, ya sea un interés político, o el interés de los “contadores de cuentos” que recorrían los lugares cantando la historia del Profeta (BP), y ellos preferían las historias que generaran más entretención a la gente

Una de estas narraciones nos indica que la sura habla del evento en el cual Abu Bakr juró no ayudar más a Mistah porque él había contribuido a calumniar a Aisha. Estos reportes indican que el versículo 2 de esta sura está hablando de este juramento de Abu Bakr, y por lo tanto se le estaría diciendo a él que no debería haber realizado ese juramento y que en realidad debería seguir ayudando a Mistah.

Otro grupo de narraciones poco populares indican que Hafsa y Aisha hicieron una alianza que consistía en que ellas se quejarían constantemente sobre temas de dinero. Nosotros ya sabemos que existe un género de reportes que hablan de que cuando la situación económica de los musulmanes empezó a mejorar, alrededor del año séptimo después de la emigración, las condiciones de la casa del Profeta (BP) se mantenían iguales, y dado esto sus esposas habían comenzado a reclamar por ello desde el año quinto de la emigración. Este tema ya se nos apareció en sura Al-Ahzab, que fue revelada en el año 5, ¿es entonces que esta sura vuelve al tema porque la situación se mantenía dos años después? Recuerden que en sura Al-Ahzab Dios le dio la posibilidad de elegir a las esposas del Profeta (BP), seguir con él aceptando las condiciones en las cuales vivía, o divorciarse dignamente, y sabemos que todas ellas hicieron la elección, y eligieron quedarse con el Profeta (BP) y renunciar a los aspectos materiales de esta vida. Entonces, no hace sentido que dos años después, tanto Hafsa como Aisha, continuaran con ese asunto. Ahora, si hubiese sido esto así, ¿Cuál es el “tahrim” y cuál es el secreto revelado?

Este grupo de reporte pertenece a un género de ellos que tienden a calumniar a Aisha y a Hafsa. Bajo mi metodología de estudio de los reportes, sospecho de estos porque existía una facción política que tenía intereses creados en calumniar a Aisha. Obviamente no es muy halagador para la figura de Aisha que se le muestre que luego de dos año de haber elegido seguir con el Profeta (BP), y haber renunciado a los aspectos materiales de la vida, ella hubiese seguido reclamando o conspirando para obtener una mejor situación financiera. Dado esto tengo mis sospechas que hubo intereses políticos para generar este tipo de reportes.

 

Por supuesto que hay eruditos que han notado que todas estas tradiciones que dicen ser la ocasión de la revelación de esta sura no son confiables.

 

Ahora les quiero comentar sobre otra narración que existe, que es algo extensa, pero creo que es importante que la conozcan dado que creo que ayuda a contextualizar esta sura, y luego también ayuda a comprender el asunto de la sura. Hay varias versiones de esta narración, pero todas ellas coinciden en los aspectos relevantes.

Se nos indica que Ibn Abbas reportó que él sabía que sura Al-Tahrim se refirió a un evento que involucró a dos de las esposas del Profeta (BP). De acuerdo a estas tradiciones Ibn Abbas dijo: “yo no sé qué acontecimientos habían ocurrido, y tampoco qué esposas estaban involucradas”. Es decir, alguien como Ibn Abbas, que era muy cercano y significativo, no sabía sobre esto. Luego en la narración se indica que él estaba haciendo el Hajj con Omar ibn Al Jattab, y entonces Ibn Abbas le preguntó: “¿quiénes son las dos mujeres de las que Dios está hablando en sura Al-Tahrim?”, y la respuesta de Omar fue: “Ellas son Hafsa y Aisha”. Luego de esto el reporte indica que Omar le habla a Ibn Abbas y le dice: “Nosotros, los hombres de La Meca, solíamos estar en control de nuestras mujeres hasta que llegamos a Medina, y cuando llegamos a Medina nos encontramos con hombres que eran controlados por las mujeres, y entonces las mujeres de La Meca comenzaron a ser influenciadas por las mujeres de Medina. Un día me enojé con mi esposa y ella discutió conmigo, y entonces yo le dije que cómo se atrevía a discutir conmigo, y ella me dijo: “Bueno, las esposas del Profeta (BP) discuten con él, y discuten con él desde la mañana a la noche”, y cuando escuché esto le dije: “está condenado quién discuta con el Profeta (BP)”. Yo viví en una parte de Medina y tenía un vecino que era nativo de la ciudad, y nosotros siempre nos asegurábamos de ver si el Profeta (BP) estaba bien, porque estábamos preocupados que en esos días la tribu ghazzan nos invadieran. En una oportunidad mi vecino vino y tocó mi puerta, y al abrirle le pregunté si la gente de ghazzan nos estaban invadiendo. Entonces el vecino me respondió: “No, en realidad es algo más grave que eso”, y entonces yo le pregunté qué sucedió, y él me dijo que el Profeta (BP) había divorciado a todas sus esposas. Ante esto yo dije que eso era una enorme calamidad, pero yo lo había anticipado porque había escuchado que ellas discutían con él. Después de hacer mi rezo de la madrugada fui donde Hafsa y la encontré llorando, y le pregunté si el Profeta (BP) la había divorciado, ante lo cual ella me respondió: “Yo no sé si él nos divorció, pero él se aisló de nosotras”. Luego me encontré con un muchacho que es sirviente en la casa del Profeta (BP) y le dije que le pidiera permiso a él para poder verlo. El muchacho luego me dijo que le había dicho que yo quería verlo pero el Profeta (BP) no le respondió. Entonces me dirigí a la mezquita, y vi que había gente sentada en círculos, y ellos estaban deprimidos. Me senté con ellos pero me empecé a poner impaciente porque quería saber que pasaba, entonces me levanté y regresé donde el Profeta (BP). Me encontré con el muchacho y le dije que pidiera permiso para que pudiera ver al Profeta (BP). El muchacho nuevamente me indicó que le había dicho que yo lo quería ver pero él no le respondió. Entonces me empecé a retirar del lugar, cuando de pronto el muchacho me llama y me pidió que regresara porque el Profeta (BP) me recibiría. Cuando entré vi que él había estado acostado sobre una estera dura que le había dejado marcas en su costado, y entonces le pregunté: “Oh Profeta (BP) de Dios, ¿has divorciado a tus esposas?”, y el Profeta (BP) me respondió: “No”. Entonces yo le dije que cuando vivíamos en La Meca nosotros controlábamos a las mujeres, pero cuando llegamos a Medina vimos que la gente era controlada por ellas, y le mencioné que un día yo discutí con mi esposa y le dije que cómo se atrevía a discutir conmigo, y ella me dijo que tus esposas discutían contigo todo el día, y luego me dijo que si las esposas del Profeta (BP) podían hacer eso, entonces ella lo podía hacer conmigo. Luego fui donde Hafsa y le pregunté si ella discutía contigo permanentemente y ella me indicó que efectivamente era así. Entonces yo le dije a Hafsa que cómo se atrevía, porque si el Profeta (BP) está enojada con ella entonces Dios también lo estaría. Luego de decirle todo esto al Profeta (BP) comenzó a sonreír.  Luego fui donde Hafsa y le dije que no discutiera más con el Profeta (BP), y que no le pidiera algo, y que si ella necesitaba alguna cosa me lo pidiera a mí”.

Lo que es interesante es que esta conversación es más extensa, y en ella se manifiesta que Omar entendió que las tensiones en la casa del Profeta (BP) se debían a necesidades financieras, y entonces le preguntó directamente al Profeta (BP): ¿Por qué no le rezas a Dios y le pides que facilite tus necesidades financieras?, y luego Omar le dijo: “Oh Profeta (BP), observa cómo viven los persas y los romanos”. El Profeta (BP) reaccionó a esto rechazando completamente la idea, y le dijo que no le mencionara ni a los persas ni a los romanos, porque ellos vivían solo para esta vida material, y que sus prioridades eran diferentes a las de los musulmanes.

 

Bueno, ¿qué obtenemos de este extenso reporte?

Hubo asuntos que no se especificaron. Debido a Omar, quien le comenta a Ibn Abbas en estas versiones de narraciones, es que conocemos que dos esposas del Profeta (BP), Aisha y Hafsa, que eran mujeres que tenían una fuerte personalidad, jugaron un rol relevante en la situación. Um Salama, Sauda, y Zainab, no tenía una personalidad de liderazgo, mientras que sí la tenían Hafsa y Aisha.

Había tensiones en la casa del Profeta (BP) que terminaron con él aislándose en la zona de descanso de la casa. Los reportes claramente nos muestran que la noticia se conoció en toda la comunidad, y que la situación había llegado a un punto de quiebre. Ahora, en estos reportes no se nos dice ni cual fue el “tahrim” ni cual fue el secreto develado, tampoco se nos dice en qué consistió la ruptura de la confianza, no se nos da ningún detalle sobre esto. Es interesante notar que en el reporte se nos muestra que Ibn Abbas le hace a Omar la pregunta sobre quiénes eran las dos esposas del Profeta (BP) involucradas en la situación, y Omar además de responderle le cuenta toda esa historia asociada a la dinámica y el rol de las mujeres.

 

En mi opinión, el grupo de narraciones más creíble y relevante históricamente es, de hecho, el de Ibn Abbas y Omar. En estas narraciones se nos indica que hubo situaciones complejas en la casa del Profeta (BP) que lo llevaron a decir algo, tal vez realizó un juramento, o hizo una promesa, o tan solo decir algo, que no debería haber dicho, pero nosotros no sabemos qué fue.

 

Luego se les recuerda a las esposas del Profeta (BP) que si ellas están sorprendidas que él supiera sobre qué secretos ellas han vulnerado deben saber que es Dios quien le informa sobre ello. En otras palabras, lo que la sura está indicando sobre mantener o romper la confianza no está dirigido a nosotros, no lo está diciendo a nosotros, sino que acá son las esposas del Profeta (BP) el objetivo de esta comunicación, y es recordarles que ellas no están casadas con un hombre común, sino que ellas están casadas con alguien que tiene una conexión especial con los cielos.

 

Entonces, ¿por qué esta sura quiere alertarnos sobre un problema sin darnos información en cuanto a los detalles del problema? La respuesta a esta pregunta es: en este caso los detalles no importan. Lo anterior porque el mensaje de esta sura no tiene que ver con qué prometió el Profeta (BP), ni con cuál fue la promesa rota o mantenida, sino que, nuevamente como en sura Al-Ahzab, se nos indica que cuando llegamos a los espacios y aspectos privados del Profeta (BP), es un asunto muy peligroso para nosotros el tratar de establecer la orientación correcta o la falta de ella en aquello que históricamente nos resulta inaccesible.

Dios prometió proteger el Corán, pero no prometió proteger el contexto histórico del Corán.

 

Bien, veamos la sura,

 

(1) ¡OH PROFETA! ¿Por qué, para complacer a [alguna de] tus esposas, [te] prohíbes algo que Dios ha hecho lícito para ti?

Pero Dios es indulgente, dispensador de gracia:

 

Dios le pregunta al Profeta (BP) sobre por qué el quiere calmar a sus esposas haciendo que cosas que le son permitidas se vuelvan prohibidas, como también estaría mal hacer que cosas que son prohibidas se vuelvan permitidas. Hacer esto es algo grave.

El punto relevante por comprender acá es que transformar algo que es permitido a prohibido, es un asunto muy serio.

Tú no puedes decir que algo que es permitido ahora es prohibido, o que algo que es prohibido ahora es permitido, para apaciguar o satisfacer a las personas. Ahora, si Dios le dice al Profeta (BP) que no lo puede hacer, entonces ninguno de nosotros lo podemos hacer.

 

Sigue la sura,

 

(2) Dios os ha ordenado ya [Oh creyentes] la anulación y expiación de [aquellos] juramentos vuestros [contrarios a la rectitud]: pues, Dios es vuestro Señor Supremo, y sólo Él es omnisciente, realmente sabio.

 

Dios nos recuerda que si has hecho una promesa, la expectativa, incluso para el Profeta (BP), es que te retractes de ella si es una promesa inmoral. Solo porque te has comprometido no significa que te mantengas firme en tu postura asociada a una promesa inmoral. El retirarse por principios es un acto moral en sí mismo, y por lo tanto, debes retirarte de la promesa equivocada que has hecho, sea cual sea dicha promesa.

 

Sigue la sura,

 

(3) Y, he ahí, que el Profeta confió un secreto a una de sus esposas; y cuando ella lo divulgó, y Dios le hubo informado de ello, él lo dio a conocer [a otros] en parte y omitió parte. Y tan pronto como se lo hizo saber a ella, ésta preguntó: “¿Quién te lo ha dicho?” –[a lo cual] respondió él: “Me lo ha dicho el Omnisciente, el Consciente de todo.”

 

Este versículo está dirigido exclusivamente a las esposas del Profeta (BP), y es una forma de recordarles que ellas están casadas con un hombre especial, y que dado ello ellas tienen una posición especial. Dios les muestra que había un secreto que fue divulgado, y luego les muestra que ÉL está completamente presente en sus relaciones con el Profeta (BP).

 

Sigue la sura,

 

(4) ¡Deberíais volveros ambas a Dios en arrepentimiento, ya que vuestros corazones se han desviado [de la rectitud]! Y si os apoyáis mutuamente en contra de él, [que es el emisario de Dios, sabed que] Dios es su Protector, y [que] por tanto, Gabriel y los justos entre los creyentes, y todos los [demás] ángeles acudirán en su ayuda.

 

Este versículo nuevamente está exclusivamente dirigido a las esposas del Profeta (BP) involucradas en la situación.

 

Sigue la sura,

 

(5) [¡Oh esposas del Profeta!] Si él os divorciara [a algunas de vosotras], puede que Dios le dé, a cambio, esposas mejores que vosotras –mujeres sometidas a Dios, que realmente creen, que obedecen fielmente Su voluntad, se vuelven en arrepentimiento [a Él, cuando han pecado], Le adoran [sólo a Él], y perseveran [en buscar Su complacencia] –que hayan estado casadas, o bien sean vírgenes.

 

Este versículo les da otro mensaje a las esposas del Profeta (BP), uno que nos recuerda el dado a ellas en sura Al-Ahzab.

Dios les recuerda que si ellas fallan en mantener el estándar moral requerido para ser esposas del Profeta (BP), ÉL podría reemplazarlas por mujeres que sí alcanzarán ese estándar moral.

 

Hasta este punto la sura ha realizado una intervención para recordarles a las esposas del Profeta (BP) que ellas están casadas con un hombre especial, con un hombre que les permite que discutan con él, pero que ellas han llevado esto hasta un punto traumático, tanto que él se aisló de ellas por un tiempo. Entonces Dios interviene y les deja claro, por medio de la sura, que hay un tema que es más relevante que ellas mismas, y les indica que ellas deben cumplir con el desafío moral que se requiere para estar casadas con el Profeta (BP), y que si no lo hacen Dios podría reemplazarlas.

Hasta este punto la sura ha entregado un mensaje que está dirigido al Profeta (BP) y a sus esposas.

Luego la sura nos lleva a la dinámica de relaciones familiares que en general se producen.

 

Sigue la sura,

 

(6) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! Guardaos vosotros y a aquellos próximos a vosotros de ese fuego [del más allá] cuyo combustible son los seres humanos y las piedras: [velando] sobre él hay poderes angélicos, duros [y] severos, que no desobedecen a Dios en lo que les ordena, sino que ejecutan [siempre] lo que se les ordena hacer.

 

Tu misión es intentar ser una fuerza positiva y activa en tu familia, intentando salvarte no solo a ti mismo, sino que también a tu familia de las consecuencias del fracaso moral. Tú tienes una obligación con tu familia.

Hay cientos de hadith asociados a este contexto, en ellos se indica que al Profeta (BP) le preguntaron: ¿qué sucede si yo le digo a mi familia que haga algo y ellos no lo hacen? El Profeta (BP) consistentemente respondió a esto: “Ustedes cumplen con sus obligaciones educándolos, y luego es asunto de ellos la elección que hagan”.

 

Sigue la sura,

 

(7) [Así pues,] Oh vosotros que estáis empeñados en negar la verdad, no deis excusas [vanas] hoy: [en la Otra Vida] seréis recompensados únicamente por lo que hicisteis [en este mundo].

(8) ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! Volveos a Dios con arrepentimiento sincero: puede que vuestro Sustentador borre vuestras malas acciones, y os haga entrar en jardines por los que corren arroyos, el Día en el que Dios no avergonzará al Profeta ni a los que comparten su fe: su luz se extenderá delante de ellos, y a su derecha; [y] suplicarán: “¡Oh Sustentador nuestro! ¡Completa nuestra luz, y perdona nuestros pecados: ciertamente, Tú tienes poder para disponer cualquier cosa!”

 

Dios les recuerda a los creyentes que este es un proyecto moral, y el objetivo de este proyecto moral es alcanzar un nivel de elevación moral, un nivel que es como si la luz divina estuviese entre las manos del creyente, y que la dirección del pensamiento de ese creyente es la obtención de mayores niveles de luminosidad. Esto por supuesto que nos recuerda todo lo que el Corán nos ha dicho sobre el rol de la luz divina como resultado de la rectitud y purificación moral.

 

Hagamos una pausa por un momento.

La vida privada del Profeta (BP) es su vida privada, pero los aspectos de la vida del Profeta (BP) que involucran lecciones morales normativas Dios nos los resalta. Dios le recuerda al Profeta (BP) que debe vivir una vida basada en principios, y que nunca, por calmar o apaciguar sus círculos sociales o familiares, haga que algo que es permitido se transforme en prohibido, o que haga que algo que es prohibido se transforme en permitido.

La parte que nos concierne a nosotros es que en nuestras relaciones familiares tenemos una obligación real de hacer todo lo que esté en nuestras capacidades para elevar moralmente a nuestras familias. En otras palabras, hacer de tu familia un lugar de salvación. Es cierto que no debe haber coerción en términos de religión, pero si tu objetivo es un proceso luminoso, si tu objetivo es un proceso de iluminación, de obtención de luminosidad y bendiciones, entonces tu familia debe estar anclada al principio de que Dios está primero, y que los objetivos de Dios están por sobre los suyos.

Ni el Arcángel Gabriel (P), ni los ángeles, nos ayudarán como ayudaron al Profeta (BP). Entonces, nosotros debemos seguir el camino del Profeta (BP), y aproximarnos a su camino tanto como podamos. Muchos eruditos han notado que el esposo y la esposa en una familia nunca deben asumir que ellos tendrán el poder de los ángeles protegiéndolos, pero sí deberían aspirar a ello por medio del rezo y la súplica a Dios para lograr el nivel de piedad en su familia que permite que el poder de los ángeles los proteja.

 

Luego Dios nos recuerda sobre algo que es doloroso.

 

Sigue la sura,

 

(9) ¡OH PROFETA! Combate duramente a los que niegan la verdad y a los hipócritas, y sé inflexible con ellos. Y [si no se arrepienten,] tendrán por morada el infierno --¡qué horrible destino!

(10) Dios plantea una parábola a esos que se empeñan en negar la verdad en [las historias de] la mujer de Noé y la mujer de Lot: estaban casadas con dos de Nuestros siervos justos, y ambas traicionaron a sus maridos; y ninguno de los dos podrá conseguir nada de Dios para esas dos mujeres cuando se diga [en el Día del Juicio]: “¡Entrad ambas en el fuego con todos los [demás pecadores] que entran en él!”

 

En el versículo 10 el lenguaje nos indica que Dios no le está hablando en forma particular a las esposas del Profeta (BP), sino que a todos en general, y nos indica que nos dará un ejemplo de personas que siguieron el camino del mal.

Nos muestra cómo dos personas piadosas, que incluso eran profetas de Dios, fueron traicionadas por sus esposas, y ÉL nos indica que obviamente el hecho de haberse casado con dichos profetas no les servirá de nada en el Día del Juicio.

Hay otro recuerdo que Dios nos hace en esto que los eruditos han notado. Esto es que, de hecho, puede que estés recorriendo el camino de la luz, puede que este sea tu objetivo como esposo o esposa, pero puede ser que termines siendo traicionado por tu cónyuge.

 

Cuando las personas inician proyectos colectivos para servir a Dios, cuando se toman las manos y acuerdan avanzar juntos en ese proyecto, y en el camino se produce una traición, lo que normalmente sucede es que se produce un completo abandono del proyecto porque este se inició bajo un marco colectivo, y cuando observas que tu compañero o compañera de proyecto ha fallado, tú piensas que todo ha fallado, y que ya nada funcionará, y este es el real peligro.

 

Esta sura usa esta excusa, esta ocasión, para enseñarnos esto. Las cosas pudieron llegar muy cerca de un punto de quiebre entre el Profeta (BP) y sus esposas, y Dios vino con esta sura y las advirtió que podría darle a él esposas mejores que ellas, esposas con los estándares morales requeridos, porque si ellas no lo hacen, entonces no funcionará. Se les indica que ellas eran seres humanos normales, y que entonces son los principios los que las deben sostener, y en este caso el principio es la idea de la colaboración, una colectividad en la que se camina de la mano con el otro, y donde Dios es lo primero, no los caprichos personales, ni los gustos, ni los deseos, sino la posibilidad de que uno se mantenga firme. Existe la posibilidad que alguien se derrumbe, eso es algo muy real, y puede llevar las cosas al colapso total, y ese obviamente no es el resultado deseado.

 

Sigue la sura y llega a los versículos finales,

 

(11) Y Dios plantea una parábola a los que han llegado a creer en [la historia de] la mujer de Faraón, cuando imploró: “¡Oh Sustentador mío! ¡Construye para mí una casa en el jardín [que está] junto a Ti, y ponme a salvo de Faraón y de sus obras, y ponme a salvo de la gente mal hechora!”

(12) Y [hemos planteado además otra parábola de la conciencia de Dios en la historia de] María, hija de Imrán, que guardó su castidad, y luego insuflamos [algo] de Nuestro espíritu en eso [que había en su vientre], y que confirmó la verdad de las palabras de su Sustentador –y [con ello,] Sus revelaciones --y fue de las realmente devotas.

 

En el versículo 11 se nos habla de una mujer que se casó con un hombre malvado, ella era una mujer piadosa, y él un malvado que terminó torturándola hasta su muerte. Ella estaba casada con un hombre traicionero, un hombre muy malvado.

 

Luego la sura termina hablándonos de María (BP), cuya piedad era tal que se convirtió en la receptora del aliento de Dios.

María (BP) es el prototipo de la mujer ideal y perfecta, que consiguió la iluminación sin un hombre a su lado. En mi opinión esto no es una coincidencia.

Si una mujer no puede caminar hacia Dios al lado de un hombre, al final de la sura se le indica que entonces ella caminará sola.

Ahora piensen en ese reporte de Omar e Ibn Abbas donde el primero decía que en La Meca ellos controlaban a sus mujeres, y que cuando llegaron a Medina encontraron que la gente era controlada por ellas. En lo personal soy bastante conservador sobre el hacer afirmaciones descabelladas de la liberación de género, pero es bastante fascinante que en sura Al-Tahrim nos encontremos al inicio con el asunto asociado a las tensiones de género que finalmente culminaron en una presión indebida sobre el Profeta (BP) y la intervención de Dios, y que al final de la sura nos encontremos con la figura del rol ideal y perfecto de una mujer. En mi comprensión del Corán, donde creo que nada es casualidad, mi opinión es que es completamente intencional este inicio y término.

 

Recuerden que en sura Al-Hadid hay una súplica a Dios que los realmente piadosos realizan. Dios nos enseña esa súplica para pedirle que siempre incremente nuestra luminosidad, y ese incremento de luminosidad es un proceso, es una dinámica siempre en curso de purificación e iluminación. Entonces, cuando vemos esto revisitado en sura Al-Tahrim, nos remonta a todo lo que el Corán nos ha enseñado sobre la relación de la luz divina y el proyecto moral del Corán.

 

Gracias a Dios el Señor de todos los universos, eso es sura Al-Tahrim.

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