Sura 58 Al-Mujadalah (La Que Argumenta)
Comentarios de Sheij Khaled Abou El Fadl (USULI INSTITUTE - www.usuli.org)
Corán en español usado: Traducción al español realizada por Abdurrasak Pérez desde la versión en inglés de Muhammad Assad.
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EN EL NOMBRE DE DIOS, EL MÁS MISERICORDIOSO, EL DISPENSADOR DE GRACIA:
(1) DIOS ha oído en verdad las palabras de la que argumenta contigo a propósito de su marido, y se queja ante Dios.
Y Dios oye lo que ambos decís: realmente, Dios todo lo oye, todo lo ve.
(2) [En lo sucesivo] quienes de vosotros repudien a sus esposas diciendo: “Eres para mí tan ilícita como mi madre”, [que tengan presente que] ellas no pueden ser jamás [como] sus madres: sus madres son sólo aquellas que les han dado a luz: dicen pues, ciertamente, algo contrario a la razón, y [por lo tanto] falso.
Pero, ciertamente, Dios es en verdad perdonador, indulgente: (3) así, para quienes repudien a sus esposas diciendo: “Eres para mí tan ilícita como mi madre”, y luego se retracten de lo dicho, [su expiación] será liberar a un ser humano de la esclavitud antes de que los cónyuges puedan tocarse uno al otro: a esto se os exhorta [aquí] –pues Dios es plenamente consciente de lo que hacéis.
(4) Sin embargo, quien no encuentre [medio de hacerlo] deberá [en su lugar] ayunar dos meses consecutivos antes de que los cónyuges puedan tocarse uno al otro; y quien no sea capaz de hacerlo deberá alimentar a sesenta pobres: esto, para que demostréis vuestra fe en Dios y en Su Enviado.
Estos son los límites fijados por Dios; y un castigo doloroso aguarda [en la Otra Vida] a todos los que niegan la verdad.
(5) Ciertamente, quienes se oponen a Dios y a Su Enviado serán humillados como fueron humillados aquellos [malhechores] que les precedieron después de que hiciéramos descender [para ellos] mensajes claros.
Y [así,] a los que niegan la verdad les aguarda un castigo humillante (6) el Día que Dios resucite a todos y les haga entender realmente todo lo que hicieron [en vida]: Dios lo habrá tenido [todo] en cuenta, aunque ellos [puede que] lo hayan olvidado –pues Dios es testigo de todo.
(7) ¿NO VES que Dios conoce todo lo que hay en los cielos y todo lo que hay en la tierra?
No hay conciliábulo secreto entre tres personas en el que Él no sea el cuarto, ni entre cinco que no sea Él el sexto; y tampoco entre menos, o entre más, que no esté Él con ellos donde quiera que se encuentren. Pero al final, en el Día de la Resurrección, Él les hará entender realmente lo que hacían: pues, ciertamente, Dios tiene pleno conocimiento de todo.
(8) ¿No ves a esos a quienes se ha prohibido [intrigar en] conciliábulos secretos, y que reinciden [una y otra vez] en lo que se les prohibió, conspirando juntos con ánimo de pecar, y de desafiar y desobedecer al Enviado?
Y que cuando se acercan a ti, [Oh Muhámmad,] te saludan con un saludo que Dios no aprueba; y dicen para sí: “¿Por qué no nos castiga Dios por lo que decimos?”
¡El infierno será su porción asignada: [en verdad] entrarán en él –qué horrible destino!
(9) [Así pues,] Oh vosotros que habéis llegado a creer, cuando celebréis conciliábulos secretos, no conspiréis entre vosotros con ánimo de pecar, o de desafiar y desobedecer al Enviado, sino reuniros para promover la virtud y la consciencia de Dios: y manteneos [siempre] conscientes de Dios, hacia quien todos seréis conducidos.
(10) Los [demás] conciliábulos son sólo cosa de Satán, para causar aflicción a los que han llegado a creer; pero él no puede causarles el menor daño, si no es con la venia de Dios: ¡que los creyentes pongan su confianza en Dios!
(11) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! Cuando se os diga: “Haceos sitio unos a otros en vuestra vida colectiva”, haceos sitio: [y a cambio,] Dios os hará sitio [en Su misericordia].
Y cuando se os diga: “Levantaos [para una buena acción]”, levantaos; [y] Dios elevará en [muchos] grados a quienes de vosotros hayan llegado a creer y, [sobre todo,] a quienes se haya dado [verdadero] conocimiento: pues Dios es plenamente consciente de lo que hacéis.
(12) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! Cuando queráis consultar con el Enviado, ofreced con ocasión de vuestra consulta alguna limosna: esto es por vuestro bien, y más conveniente para vuestra pureza [interior]. Pero si no podéis, [sabed que,] realmente, Dios es indulgente, dispensador de gracia.
(13) ¿Teméis, acaso, [incurrir en falta por] no poder ofrecer algo como limosna con ocasión de vuestra consulta [con el Enviado]? Pero si no lo hacéis [por falta de oportunidad], y Dios se vuelve a vosotros en Su misericordia, sed constantes en la oración y pagad [sólo] el impuesto de purificación, y obedeced a Dios y a Su Enviado: pues Dios es plenamente consciente de lo que hacéis.
(14) ¿NO VES a esos que hacen amistad con gentes a las que Dios ha condenado? No son de los vuestros, [Oh creyentes,] ni tampoco de esos [que rechazan por completo la verdad]: juran así por una falsedad a sabiendas [de que lo es].
(15) Dios les ha preparado un severo castigo [en la Otra Vida]. Malo es en verdad lo que suelen hacer:
(16) han hecho de sus juramentos una pantalla [para su falsedad], y apartan así a otros del camino de Dios: les aguarda pues un castigo humillante. (17) Ni sus bienes ni sus hijos les servirán de nada frente a Dios: ¡ésos son los que están destinados al fuego, en el que morarán!
(18) El Día en que Dios les resucite a todos, jurarán delante de Él como juran [ahora] delante de vosotros, creyendo tener algo válido [en que apoyarse].
¡Si, en verdad, son ellos, precisamente, los [peores] mentirosos! (19) Satán se ha adueñado de ellos y les ha hecho olvidar el recuerdo de Dios.
Esos forman el partido de Satán: ¡si, en verdad, son ellos, el partido de Satán, quienes realmente serán los perdedores!
(20) En verdad, los que se oponen a Dios y a Su Enviado –ésos estarán entre los más abyectos [en el Día del Juicio]. (21) [Pues] Dios ha decretado: “¡Ciertamente, venceré, Yo y Mis enviados!”
¡Realmente, Dios es fuerte, todopoderoso!
(22) No encontrarás a nadie que crea [de verdad] en Dios y en el Último Día, que [al mismo tiempo] ame a quien se opone a Dios y a Su Enviado –aunque se trate de sus padres, sus hijos varones, sus hermanos o [demás] familiares suyos.
Ésos –en sus corazones ha inscrito Él la fe, y les ha fortalecido con una inspiración venida de Él, y [en su momento] les hará entrar en jardines por los que corren arroyos, en los que morarán. Dios está complacido con ellos, y ellos están complacidos con Él. Esos forman el partido de Dios: ¡si, en verdad, son ellos, el partido de Dios, los que alcanzarán la felicidad!
COMENTARIOS DEL SHEIJ KHALED ABOU EL-FADL
Esta sura ha sido llamada como “Al-Mujadalah” o “al-Mujadilah”, y la diferencia se refiere a si los argumentos o alegatos, en la interacción que se produjo con el Profeta (BP), fue con una mujer que le presentó a él una queja, o si fue con la persona que era responsable de que se produjeran aquellos argumentos o alegatos.
Creo que es bastante intencionado que esta sura se conociera como sura Al-Mujadalah porque el enfoque principal de ella, una vez que se toma el mensaje completo y se consideran una serie de cosas que se las indicaré, es que de hecho la sura misma trata, dicho en nuestros términos de nuestra época, de lo que llamaríamos: “responsabilidad moral en el discurso”. Lo anterior porque notamos que la sura comienza con la idea de “mujadalah”, donde el acto comunicativo comienza entre una esposa y su esposo y luego va de esto a la esposa y el Profeta (BP), y luego va de la esposa y el Profeta (BP) a la esposa y Dios, y luego va de la esposa y Dios a una revelación donde Dios habla no solo a la mujer sino a la existencia en general, a la humanidad en general, a los musulmanes en general. Pero entonces, ¿cuál es el tema principal y primario de la sura? Bueno, es la “mujadalah”, que se refiere a un acto comunicativo que, como dijimos, comienza entre una pareja y luego pasa al Profeta (BP) para luego pasar a Dios y de ahí a la humanidad. Además de la “mujadalah”, el otro tema en la sura es: la forma en la comunicación.
La idea misma de la sura Al-Mujadalah se refiere a un incidente demostrativo real que se desarrolló y que condujo a una revelación, y hablaremos de cuál es el corazón y el núcleo de esta revelación. También veremos que, la forma de comunicación es una dinámica de discurso, y me extenderé en esto, pero aquí tenemos un tipo de discurso que, de hecho, se yuxtapone a lo que sucedió con la esposa y su esposo, y que es un discurso que a menudo tiene una naturaleza excluyente, lo que significa que intencionalmente deja a Dios fuera, e intencionalmente también trata de dejar afuera al Profeta (BP).
Lo fascinante de la sura es que plantea la noción de hezbollah, la noción de un partido de Dios, que es una construcción simbólica muy poderosa. La idea de que hay un partido de Dios y un partido del diablo, o que perteneces a un partido divino o perteneces a un partido demoníaco, es una construcción simbólica muy poderosa. Esta idea de hezbollah como un partido de Dios se invoca solo en esta sura y en sura Al-Maidah, pero incluso en sura Al-Maidah, que es una revelación posterior a sura Al-Mujadalah, la forma en que se menciona la idea de hezbollah se basa en lo que ya fue el fundamento establecido en esta sura Al-Mujadalah. Entonces, el acto comunicativo, la dinámica de las comunicaciones, quiénes son los participantes en su discurso, su naturaleza, la intencionalidad detrás de un discurso, de hecho el discurso en sí mismo, y la forma en que manejamos el discurso, pueden terminar definiendo en que categoría estás, en el partido de Dios o en el partido de satanás.
Ahora, como veremos, esta sura está inmersa en una realidad histórica, pero su significado trasciende aquella realidad histórica.
Es interesante estudiar sura Al-Mujadalah inmediatamente después de sura Al-Nisa’ porque en esta última sura vimos todo el proceso de revelaciones divinas que crearon trayectorias de movimientos éticos transformadores expresados en reformas legales, y sura Al-Nisa’ nos recordó que toda la trayectoria de esas reformas legales era para tratar el tema de los desempoderados. Sura Al-Nisa’ también nos educó sobre la existencia de muchas formas de resistirse al cambio y la transformación, y de las enfermedades del alma que llevan a oponerse a esas transformaciones éticas y legales, y que en definitiva terminan convirtiendo a las personas en hipócritas. También ella nos habló del riesgo de la generalización y la simplificación que esto conlleva. Sura Al-Mujadalah en varias formas se conecta con las dinámicas indicadas por sura Al-Nisa’, excepto que en ella el foco está puesto en la moralidad del discurso mismo, en el cómo nosotros nos relacionamos con el rol normativo del discurso, y cuando hablamos de discurso estamos refiriéndonos a la dinámica de las comunicaciones. Por lo tanto estamos hablando de como sostener la moral a través del uso de la comunicación, o de la manera que se destruyen objetivos morales a través del uso de la comunicación.
Se supone que los seres humanos somos seres sociales, y el corazón de la dinámica de sociabilización es la comunicación, pero es precisamente la dinámica de la comunicación, lo que llamaremos “discurso”, las que nos lleva a crear sistemas morales o inmorales.
El papel mismo del habla está en el corazón y en la esencia de lo que hacemos como seres humanos.
Una de las cosas impresionantes de esta sura Al-Mujadalah es que la gente de los primeros tiempos entendió el mensaje de la sura y eligieron precisamente este nombre para ella aun cuando se propusieron otros, y lo hicieron porque el término es lo suficientemente comprehensivo para abarcar el concepto de la responsabilidad moral en las formas y usos de la comunicación.
Otra cosa que es importante mencionar de esta sura es que en cada versículo de ella el nombre de Dios, “Allah” es mencionado entre 1 y tres veces. (En la traducción en uso, en el versículo 22, la palabra Dios aparece 5 veces, pero esto se debe a que en árabe aparece en realidad dos veces la palabra árabe “hezbollah” que al traducirla al español se interpreta como “partido de Dios”).
El discurso mismo, la comunicación misma, crea realidades, y crea realidades que en algunas oportunidades son muy distorsionadas. Esto sucede todo el tiempo, hay una realidad que tú o yo podríamos tener en nuestra psique, o una realidad que tú o yo percibimos en nuestro silencio, es decir, sin comunicación con otros. Una realidad que tú o yo percibimos en nuestra quietud, sin palabras. Si existiera una máquina que tradujera mis percepciones en una narrativa, y la conectaras, esta máquina podría describir cómo Abou El Fadl entiende la realidad de la casa en la que vive, por ejemplo, o cómo Abou El Fadl entiende la realidad de su relación con su familia, o con su esposa, o con su trabajo. Pero esa máquina no existe, sin embargo, hay un Dios que lee y conoce la realidad que existe en tu conciencia. Pero ¿es esta la misma realidad que está realmente entrelazada y tejida cuando empezamos a hablar de nuestra realidad? Y la respuesta es: podría ser, pero podría no serlo, depende. Dios lo sabe, pero no hay ninguna máquina que pueda leer mi conciencia de realidad tal como la percibo, pero sí hay un Dios. Veamos un ejemplo, imaginemos que digo: "mi esposa me molesta", y lo que digo describe algo completamente diferente a lo que creía que era la realidad de mi relación con ella antes de que mi esposa me molestara. Lo que debo saber es que una vez que lo digo se construye una realidad diferente. Ahora bien, observen cómo la construcción de la realidad a través del habla puede fácilmente escaparse de mí y de todos nosotros.
La pregunta moral que esta sura les plantea es: ¿Abordaron esta realidad construida de manera moralmente responsable? Porque una vez que la realidad se construye a través del habla, surge un nuevo conjunto de hechos que plantean serios desafíos a tu conciencia: o tienen que revertir esta realidad a su verdadera conciencia, o su conciencia cambiará con ella para adaptarse a la construcción que han creado, aunque sea a pesar de ustedes mismos. Esto es precisamente lo que los seres humanos hacemos constantemente: nos gusta creer y fingir que siempre tenemos todo bajo control, y decimos: "sí, digo lo que entiendo y lo que quiero decir, y lo que digo lo entiendo", pero eso no es así. Por eso es por lo que una persona puede empezar en un trabajo que le gusta y poco a poco la realidad del trabajo cambia, porque ha dicho cosas y le han dicho cosas que han alterado la realidad anterior. Esto bien podría suceder no porque la persona lo pretendiera, sino porque reaccionó a una serie de eventos que construyeron una nueva realidad que ahora se ha vuelto ineludible.
Dado esto Dios nos plantea un desafío muy serio, porque siempre nos pregunta: ¿Has construido una consciencia de la realidad algo más cercana al reino de lo divino, al partido de Dios, o más cercana al reino de lo demoníaco, al partido de satanás?
Sura Al-Mujadilah fue revelada después de sura Al-Nisa’, cuan cerca no lo sabemos, pero fue revelada hacia fines del cuarto año después de la emigración o en los inicios del quinto año, en mi opinión lo fue en el cuarto año. La mayoría de los tafsir indican que la ocasión de la revelación fue la situación en la cual Dios escuchó que una mujer le hizo un reclamo al Profeta (BP).
Se inicia la sura,
(1) DIOS ha oído en verdad las palabras de la que argumenta contigo a propósito de su marido, y se queja ante Dios.
Y Dios oye lo que ambos decís: realmente, Dios todo lo oye, todo lo ve.
(2) [En lo sucesivo] quienes de vosotros repudien a sus esposas diciendo: “Eres para mí tan ilícita como mi madre”, [que tengan presente que] ellas no pueden ser jamás [como] sus madres: sus madres son sólo aquellas que les han dado a luz: dicen pues, ciertamente, algo contrario a la razón, y [por lo tanto] falso.
Pero, ciertamente, Dios es en verdad perdonador, indulgente: (3) así, para quienes repudien a sus esposas diciendo: “Eres para mí tan ilícita como mi madre”, y luego se retracten de lo dicho, [su expiación] será liberar a un ser humano de la esclavitud antes de que los cónyuges puedan tocarse uno al otro: a esto se os exhorta [aquí] –pues Dios es plenamente consciente de lo que hacéis.
(4) Sin embargo, quien no encuentre [medio de hacerlo] deberá [en su lugar] ayunar dos meses consecutivos antes de que los cónyuges puedan tocarse uno al otro; y quien no sea capaz de hacerlo deberá alimentar a sesenta pobres: esto, para que demostréis vuestra fe en Dios y en Su Enviado.
Estos son los límites fijados por Dios; y un castigo doloroso aguarda [en la Otra Vida] a todos los que niegan la verdad.
Se indica que la ocasión está asociada a Hawla bin Tizabgala quien estaba casada con un hombre llamado Al-Aus ibn Sammat, los dos eran musulmanes nativos de Medina. Los reportes indican que él era un hombre mayor y que con los años se había vuelto malhumorado, algo grosero, y no muy refinado en el trato. Pero Hawla lo amaba, y sabemos por los reportes, que ella sobrevivió a su marido, y que incluso después de la muerte de él, cuando Omar era el califa, ella seguía hablando bien de su marido aun cuando él fue de esa manera. Ahora, como siempre hay algunas diferencias entre los diferentes reportes, pero lo relevante es tomarlos a todos en forma acumulativa. Algunos reportes no mencionan los argumentos asociados al reclamo de Hawla, pero otros indican que los argumentos estaban basados en que él hizo avances sexuales hacia ella pero de una manera brusca. Dado esto ella lo repelió y le dijo que no, y entonces él se sintió herido por el hecho de que ella lo rechazara y por ello pronunció una declaración utilizada en la práctica árabe preislámica donde un esposo le decía a su esposa: “ahora eres para mí como la espalda de mi madre”, que era un expresión figurativa que tenía la intención de comunicarle a una esposa que ella le era ilícita, y que ya no podía tratarla como tal.
Sabemos por medio de varias fuentes distintas que esta declaración era considerada por las mujeres como algo ofensivo, era una forma de reprimenda que era percibida como ofensiva. Ahora, en la época preislámica, dependiendo de la región de Arabia de la cual provenías, el pronunciar esta declaración significaba la disolución del matrimonio, es decir, se consideraba una forma de divorcio, mientras que en otras zonas implicaba una desvinculación de la relación con la esposa, pero ella no tenía libertad para casarse con otra persona, por lo que la esposa quedaba en una situación de no casada ni tampoco divorciada. Creo que esta segunda opción no existía en Medina; me parece que en la práctica la pronunciación de esta declaración en Medina era un divorcio.
Lo que sucedía en las partes donde esta declaración no era un divorcio es que algunas veces los hombres la pronunciaban en medio de su enojo pero sin mayor consciencia, entonces lo que sucedía es que pasaba el tiempo, la situación se olvidaba, y el marido y la esposa volvían a tener una vida normal, sin generar un nuevo contrato de matrimonio ni nada distinto. Pero esta declaración se hacía y de alguna forma ese discurso, esa conversación, generaba una nueva realidad, y ya les mostraré más adelante esto en el marco del paradigma que las conversaciones generan nuevas realidades, si Dios quiere.
Lo que encontramos en los registros cuando investigas sobre los resultados que producía este tipo de declaración por parte de los hombres en la cultura árabe, es algo que impresiona, porque lo que encuentras es que por ello se generaban realidades que se salían de control, como por ejemplo la generación de guerras entre tribus que duraban años.
Lo que pasó en la situación con Hawla demuestra lo anterior, porque cuando Al-Aus pronunció dicha declaración ella se ofendió, y un par de días después Al-Aus volvió donde su esposa y le dijo que deseaba tener relaciones conyugales, y entonces Hawla le contestó que no porque él había pronunciado aquella declaración, y entonces él le dijo que no lo había querido decir. Finalmente ella le indicó que él no la tocaría hasta que conversara con el Profeta (BP).
Ahora, a partir de esto tú podrías pensar que Hawla deseaba el divorcio porque ella le dijo que no la tocaría hasta que fuese a conversar con el Profeta (BP), pero resulta que no quería el divorcio, pero es claro que tampoco creía que eso fuese un asunto trivial en cuanto a decir algo así sin consecuencias morales; de hecho, quería saber si este tipo de discurso había producido un acto de disolución del matrimonio. Por los reportes sabemos que los hombres solían hacer este tipo de declaraciones y luego decir que habían cambiado de opinión, pero Hawla tuvo el impulso de tomar una postura distinta y no ser como las demás mujeres que luego de este tipo de declaraciones de sus maridos terminaban teniendo relaciones conyugales sin más, una vez que ellos se calmaban. Hawla se puso firme y llevó el asunto ante el Profeta (BP). En este punto tenemos dos versiones de reportes distintos, en una de ellas se nos indica que la respuesta del Profeta (BP) fue: “no se la respuesta para esta situación”. La otra versión indica que el Profeta (BP) dijo: “Tu matrimonio está disuelto”. Las dos versiones coinciden en que Hawla no quería que el matrimonio fuese disuelto, pero esto entonces te hace pensar sobre lo que ella realmente quería cuando decidió llevar el tema donde el Profeta (BP). Lo que es claro es que ella quería poner presión sobre su marido para que se diera cuenta de la seriedad de ese asunto, pero cuando ella escuchó del Profeta (BP) que el matrimonio estaba disuelto, le empezó a preguntar sobre cuál era la solución de la situación. En una versión de los reportes se indica que Hawla le dijo al Profeta (BP) que ellos tenían niños, y que si los niños quedaban bajo el cuidado de él, los niños se perderían, y que si ella debía cuidarlos, se morirían de hambre. Ahora, si ustedes investigan todos los reportes sobre Hawla y su marido llegas a la conclusión que ella realmente lo amaba.
Hawla continuó apelando al Profeta (BP) por una solución para su caso, pero él continuaba indicándole que no tenía una solución, ya sea que le hubiese dicho que él no sabía o que lo más probable era que su matrimonio estaba disuelto. Luego, la revelación en respuesta a esto llega y dice que Dios ha escuchado la petición, o el pedido, o el ruego, o la disputa, de aquella mujer. Lo relevante es que ella primero discutió con su marido, luego fue a plantearle la situación al Profeta (BP), y luego de la respuesta de él Hawla le pidió a Dios, levantó sus manos hacia el cielo y comenzó a quejarse a Dios indicándole que ella estaba en una situación difícil y desafortunada.
En el versículo 2 se resalta algo que es obvio, y es que al decir algo se construye una realidad, porque el hombre al declarar: “Eres para mí tan ilícita como mi madre”, hacía que su esposa se volviera ilícita para él. Sus palabras, aun cuando su esposa no era su madre, construía una nueva relación real debido a esa declaración. Entonces Dios viene y ordena dejar esta práctica, y nos recuerda que este tipo de declaración, de hecho, está corrompiendo la realidad.
Es destacable que muchos estudiosos del Corán no se impresionaron por la respuesta de Dios, y otros quedaron impresionados pero no tuvieron una interpretación a la forma de la respuesta de Dios, porque ÉL dice con total naturalidad: “ellas no pueden ser jamás [como] sus madres: sus madres son sólo aquellas que le han dado a luz: dicen pues, ciertamente, algo contrario a la razón”. Bueno, todos saben eso, pero Dios no habla de una manera vana, ni tampoco para entretenernos. El asunto relevante por entender es que Dios nos está indicando que esas palabras, esa conversación, esa declaración, estaba construyendo algo corrupto.
Luego se nos indica que hay un precio a pagar por usar el lenguaje de una manera que genera corrupción, y el precio es liberar un esclavo, pero si la persona no puede realizar esto debe ayunar 2 meses, y si ella tampoco puede hacer lo segundo, entonces deberá alimentar 60 pobres.
Ahora, recuerden lo que estudiamos en otra sura en cuanto a que si ustedes matan a alguien por error el precio es liberar a un esclavo, entonces aquí nos queda claro que, la influencia del lenguaje para generar corrupción es una muy seria ofensa, lo suficientemente seria como para justificar que para compensar esa corrupción debes generar libertad y vida, porque la esclavitud era como quitar vida mientras que la liberación era una forma de dar vida.
Hawla, cuya personalidad era muy especial, le dijo al Profeta (BP): “nosotros no tenemos esclavos, y tampoco tenemos el dinero como para comprar uno para luego liberarlo, y solo tenemos para alimentarnos a nosotros mismos, no tenemos la posibilidad de alimentar a 60 personas, y mi esposo es tan débil que no podrá ayunar dos meses”, y frente a esto, según lo indicado por varios reportes, el Profeta (BP) le donó al marido de Hawla parte del dinero para alimentar a 60 pobres, y el resto del dinero se lo donó ella misma.
Hawla no desapareció de la historia islámica después de este evento, ella siempre estuvo muy orgullosa de haber sido la mujer que fue el foco de la revelación de esta sura. Sin embargo, ella no estaba muy conectada socialmente, no era una figura influyente, no era muy elocuente, ni tampoco tenía muchos recursos. Durante el califato de Omar los reportes nos indican que ella varias veces le habló directamente sobre el bien público, lamentablemente los reportes históricos no dejaron antecedentes que nos permitan conocer el contenido de esas conversaciones. Lo que sí queda claro es que ella lo hacía de una forma en que se sentía orgullosa por haber sido el foco de esta revelación, ella sentía que eso le daba un estatus especial, y por ello que sus opiniones no las daba en la mezquita levantando la mano hasta que la dejaran hablar, sino que lo hacía en la calle esperando a que pasara Omar, le pedía que se detuviera, y le hablaba de manera directa y pública. En una oportunidad le preguntaron a Omar: “¿Por qué soportas a esta anciana?”, y entonces él les respondió: “¿acaso ustedes no saben que esta es la mujer a la cual Dios escuchó desde los siete cielos?, y si Dios la escuchó desde los siete cielos, ¿Omar no la va a escuchar?”.
Ahora, ¿por qué les estoy mencionando esto? Porque mi pedagogía normal para enseñarles una sura es mantener el punto relevante que ella entrega hasta el final, pero en esta situación lo voy a entregar al principio en lugar de al final, porque temo que en este caso, si lo mantengo hasta el final, no prestarán atención o podrían perderse la relevancia de varios puntos si no saben a dónde quiero llegar.
¿Es esta situación planteada con Hawla una en la cual se puede generar desempoderamiento? La respuesta es afirmativa, especialmente cuando el resultado era que la mujer quedaba en una situación de ni casada ni divorciada. Pero acá, en esta sura, el elemento relevante no es la posibilidad de desempoderamiento, sino que el asunto relevante es sobre los males que pueden resultar del abuso de las comunicaciones, y ya veremos como esto se entrelaza con el resto de la sura.
La dinámica es que nunca se pueden congelar históricamente los tipos de injusticias que el discurso, las declaraciones, las palabras, las conversaciones, pueden generar. En otras palabras, esta es una situación altamente contingente y fluida.
¿Qué tipo de constructos se pueden crear? En el momento en que decimos constructos del discurso inmediatamente decimos: bueno, podría haber corrupciones, porque podría haber constructos que estén asociados al partido de lo demoníaco, y podría haber constructos que estén asociados al partido de lo divino.
Entonces, ¿qué pasa con los constructos que producen figurativamente el partido de lo demoniaco?
En esta situación planteada en la sura una mujer toma una corrupción que se generó en su interacción con su marido, la lleva donde el Profeta (BP), el Profeta (BP) no le da una solución, ella le ruega a Dios por una solución, y ÉL le da una solución. Entonces ahora nos debemos hacer la siguiente pregunta: ¿qué hacemos ahora cuando el Profeta (BP) ya falleció? Tú puedes tener una queja, y tú sí puedes articular esa queja directamente con Dios, pero no habrá un texto revelado para mejorar nuestras malas relaciones, para resolver las formas en que nuestras dinámicas sociales, nuestros discursos y declaraciones sociales, nuestras interacciones sociales, producen corrupción.
Sura Al-Mujadalah nos dirá mucho sobre lo que necesitamos para ello, pero aquí está el impulso moral. Es absolutamente necesario que tengamos la conciencia y la comprensión moral de que para estar en el partido de Dios o en el partido del demonio no se trata de una lectura didáctica de textos y de decir: "Bueno, esto es lo que dice el texto y ajusta tus problemas a las fórmulas que proporciona", porque eso en sí mismo es una corrupción. La disparidad entre las soluciones que ofrece el texto y la realidad en evolución es cada vez mayor. En ausencia del Profeta (BP), debemos tener una voz, una dinámica, un proceso, para ofrecer soluciones a los males sociales que sea tan vibrante y vivaz como la forma en que Dios resolvió el problema de Hawla.
Debes saber que con la dinámica de los procesos discursivos tú construyes realidades a través de ellos, estas realidades inevitablemente escaparán de tu control, y construirán realidades que a menudo competirán con tu intencionalidad; intentarás una cosa y construirás otra.
Ahora bien, ¿hasta qué punto Dios forma parte de este proceso? Porque como veremos con el asunto del lenguaje y el habla, cuando Dios no es parte de este proceso, eso es un problema. Pero lo que es aún peor es cuando dices que Dios es parte de este proceso, pero Dios es tergiversado o mal representado porque no tienes a alguien que escuche la reclamación de las personas de la sociedad.
Dios escucha, pero la revelación ha terminado, entonces, ¿cuál es el proceso que representa la presencia de lo divino en medio de ti? Una cosa es decir que Dios existe, que Dios escucha, y quejarse a Dios, pero si la presencia de Dios no se traduce en resolver problemas de la misma manera que Dios resolvió el problema de Hawla, has creado el partido del demonio. Excluir lo divino es el partido del demonio, pero también lo es malinterpretar lo divino.
Es precisamente por lo anterior que creo que si hay un campo de formación de estudiantes que debería ser el más exigente en términos de estándares de educación y admisión, debería ser el campo asociado al estudio del derecho que representa la voluntad divina. Debería ser el más exigente, debería ser el más riguroso en términos de su currículum, pedagogía y sistema educativo. Debería serlo porque lo que se requiere es un intelecto que comprenda completamente todo desde las dinámicas discursivas, dinámicas con dinámicas epistemológicas, dinámicas ontológicas, el proceso que observa la psicología de los seres humanos, la sociología de los seres humanos, la sociología del derecho, etcétera. Además deberían ser estudiantes que estén abiertos a la comprensión, como veremos en un segundo incluso de esto Dios nos habla en la sura.
Ahora, todo esto no es para que esta gente gobierne a las personas, sino para articular una voluntad divina sugerida, porque el punto es que nadie se convertirá en gobernante por esto, no tenemos personas que gobernarán como un papa, pero sí podemos tener voces en la sociedad que puedan actuar como un recurso de la voz potencial de Dios, y esto es una responsabilidad muy seria.
Quisiera comentarles lo siguiente. La liberación de esclavos, “tahrir ar-raqaba” en árabe, corresponde en realidad a toda forma de liberación de una persona que está bajo opresión, dominio, o servidumbre. Aun cuando la expresión históricamente hace referencia a la institución de la esclavitud, mi opinión es que esto aplica a toda forma de liberación de una persona que está en un cautiverio opresivo, como por ejemplo liberar a un ser humano que está siendo traficado, o si alguien está agobiado por sus deudas y tú pagas su deuda.
Hay otra cosa que quisiera decirles. Muchos estudiamos el Corán y decimos: “bueno, esa declaración que hacían los hombres a sus esposas fue una experiencia histórica, y si la decían, bueno, ahora ya no la decimos, entonces no hay problema, y bueno, si hay alguien que aún la dice, se le aplica el precio que debe pagar según lo indicado por el versículo”. Pero mi opinión es que relacionarse con el Corán de esta forma es completamente objetable, porque lo que importa es el resultado que eso generaba. Es cierto que tal vez esa misma expresión ya no se usa, pero lo relevante es ir al corazón del asunto y preguntarse: ¿qué otras expresiones podríamos utilizar que pudieran causar daño emocional y que expresarían la insinuación del divorcio aunque no tengamos la intención de divorciarnos?
Con frecuencia los islamofóbicos y los orientalistas dicen que el islam no toma el asunto del divorcio en forma seria, y eso tiene que ver con el impacto del colonialismo y por supuesto que también con la aplicación equivocada de la ley. Pero la realidad es que para que Dios vea algo y actúe así, exigiendo un precio de compensación tan alto por pagar, es como si Dios dijera: “Sabes, asume la responsabilidad de lo que dices, porque algunas cosas que dices pueden tener un impacto corruptor tan grave a los ojos de Dios que el precio de compensación por el pecado requiere un precio muy alto”.
La responsabilidad de lo que decimos, y lo que decimos, crea la realidad, y somos moralmente responsables de la realidad que creamos.
Luego está la responsabilidad de la sociedad en general, y es que la dinámica legal y la capacidad de respuesta legal de la sociedad deben mantenerse al día con la dinámica moral y la dinámica ética de la sociedad. Si la ley está básicamente en su propia realidad construida, y tiene muy poco que ver con la dinámica social, por supuesto que lo que terminará sucediendo es precisamente lo que estamos viviendo hoy en día, y es que todos actuamos solo de palabra con respecto a la “sharía”.
Cuando nuestros hijos nos dicen que van a estudiar y especializarse en la “sharía”, nos angustiamos profundamente; pero si nos dicen que van a estudiar y especializarse en medicina, nos alegramos. Queremos que nuestras hijas se casen con médicos, no con personas que estudian la “sharía”.
El problema es que nuestras sociedades musulmanas no han hecho de la “sharía” un campo de estudio serio, si la “sharía” se trata básicamente de leer libros de derecho positivo escritos en el siglo IV de la emigración y luego decirle a la gente: "bueno, esta es la ley de Dios", bueno, eso no es muy impresionante. No se necesita un intelecto muy desarrollado para hacer eso y, entonces, la gente no lo tiene en muy alta estima. Entonces los intelectos más desarrollados prefieren leer y estudiar abstracciones en campos altamente evolutivos como la medicina o varias otras ciencias.
En este contexto hay unas narraciones que son interesantes en relación a la práctica de esta declaración por parte de los maridos, antes y después de la revelación de estos versículos. Por ejemplo, hay un reporte de un musulmán nativo de Medina llamado Salman ibin Sujra. El reporte indica que él tenía un fuerte impulso sexual, y que durante el mes de Ramadan él se propuso contenerse de tener relaciones sexuales durante el mes, porque pensó que si no lo hacía, durante el día, mientras ayunaba, estaría pensando en temas sexuales, y quería evitar esos pensamientos durante sus horas de ayuno. Para fortalecer su objetivo él le dijo a su esposa: “Durante este mes de Ramadán eres para mí tan ilícita como mi madre”. Pero en una de las noches del mes, él observó la silueta de su esposa a la luz de la luna, y sucedió lo que sucedió. Luego de esto él fue donde el Profeta (BP) y le contó lo sucedido, y el Profeta (BP) le dijo:” ¿acaso no sabes que eso ya no se debe decir?”, y entonces Salman le explicó la razón por lo cual lo había hecho. Finalmente el Profeta (BP) le dijo que no podía volver a estar con su esposa hasta que primero pagara el precio de compensación.
Hay otro reporte más extendido sobre la narrativa de Salman que indica que luego de haber realizado dicha declaración a su esposa, y de haber tenido relaciones conyugales con ella una noche de Ramadán, él estuvo muy emproblemado y no sabía qué hacer. El reporte indica que finalmente él fue donde su familia, les contó la situación, y les preguntó sobre qué podía hacer. La familia le recomendó que debía ir donde el Profeta (BP) a contarle lo sucedido, ante lo cual Salman les pidió que lo acompañaran porque se sentiría muy avergonzado frente al Profeta (BP). La familia se negó a acompañarlo, y la razón que le dieron es que temían que al acompañarlo se generara una revelación de Dios que hablara mal de ellos, o que el Profeta (BP) les dijera algo que los avergonzaría por mucho tiempo. Entonces Salman fue donde el Profeta (BP) y le comentó la situación. Lo primero que hizo el Profeta (BP) fue amonestarlo por haber usado esa declaración dado que ya estaba prohibida, y luego se generó aproximadamente el siguiente diálogo:
Profeta (BP): Debes pagar el precio de compensación y liberar un esclavo
Salman: Solo tengo como esclavo a mi propio cuello
Profeta (BP): Entonces debes ayunar dos meses
Salman: Todo esto partió porque quise ayunar de mejor forma Ramadan y ¿ahora debo ayunar 60 días?
Profeta (BP): Entonces debes alimentar a 60 pobres
Salman: Con la gracia de Dios puedo alimentarme a mí mismo solo una vez al día
Profeta (BP): Bien, entonces anda a la casa del tesoro público y pide el dinero para alimentar 60 pobres, y lo haces para pagar tu expiación.
Luego de este diálogo Salman volvió donde su familia y les dijo: “ustedes no me dieron alguna solución, y encontré en ustedes solo dureza y problemas, y cuando fui donde el Profeta (BP) lo que encontré con él fue facilidad y bendiciones”.
Ahora, es importante ponderar estas narraciones. Sabemos que esta era una práctica arraigada en dicha sociedad, y que tomó bastante tiempo para desarraigarla de ella. La manera en que el Profeta (BP) manejó dicho proceso, el de eliminar aquella práctica social, fue en sí mismo bastante receptivo, y de hecho combina todos los elementos que uno esperaría de un sistema legal receptivo: comprensión, flexibilidad y dinamismo.
Ya sean estos reportes del tipo histórico o constructos con fines pedagógicos, en este caso no es de gran relevancia, porque lo que están comunicando es la necesidad de resolver los problemas de una manera tal en la cual se mantienen los principios y también se generan soluciones concretas. Cuando Salman le dijo al Profeta (BP) que no podía ayunar los 60 días, y el Profeta (BP) determina que entonces la colectividad pagará por el precio del rescate al alimentar 60 pobres, sostuvo el principio y no extenuó a los individuos relacionados en esta dinámica.
A partir de aquí la sura nos lleva a lo que se puede decir que está yuxtapuesto a algo que, si lees el texto con atención, debería causarte un poco de alarma.
Sigue la sura
(5) Ciertamente, quienes se oponen a Dios y a Su Enviado serán humillados como fueron humillados aquellos [malhechores] que les precedieron después de que hiciéramos descender [para ellos] mensajes claros.
Y [así,] a los que niegan la verdad les aguarda un castigo humillante (6) el Día que Dios resucite a todos y les haga entender realmente todo lo que hicieron [en vida]: Dios lo habrá tenido [todo] en cuenta, aunque ellos [puede que] lo hayan olvidado –pues Dios es testigo de todo.
(7) ¿NO VES que Dios conoce todo lo que hay en los cielos y todo lo que hay en la tierra?
No hay conciliábulo secreto entre tres personas en el que Él no sea el cuarto, ni entre cinco que no sea Él el sexto; y tampoco entre menos, o entre más, que no esté Él con ellos donde quiera que se encuentren. Pero al final, en el Día de la Resurrección, Él les hará entender realmente lo que hacían: pues, ciertamente, Dios tiene pleno conocimiento de todo.
Yuxtapuestos a Hawla, hay personas que su marco de referencia no es dirigirse hacia Dios y hacia el Profeta (BP) para buscar una solución, sino que en realidad viven en oposición a lo que indica Dios y su Profeta (BP). Luego el versículo les recuerda a estas personas que llegará el día en que Dios les recordará sus acciones, acciones que ellos habían olvidado que habían realizado.
Cada vez que encuentres en el Corán que Dios te habla de acciones que las personas pueden haber olvidado pero que Dios no olvida, te debes recordar inmediatamente del hadith del Profeta (BP) en el cual indica que hay cosas que los seres humanos dicen y articulan y que los puede hundir en el infierno, cosas que ellos pueden tomar de manera ligera, pero que de hecho para Dios son muy serias. Dicho de otra manera, eres responsable del lenguaje que usas, de tus conversaciones, de tus declaraciones, y entonces tienes responsabilidad sobre el proceso discursivo que generas. Por ejemplo, quizás alguien diga constantemente a su esposa: "Me divorcié de ti. Me divorcié de ti. Me divorcié de ti", la persona hace ese juramento y luego lo viola, porque por el simple hecho de hacerlo su esposa ya no es su esposa, pero él nunca piensa en ello ni tiene consciencia de lo que hizo. Luego regresa a casa normalmente y reanuda su relación con su esposa sin recordar todas las veces que ha dicho lo mismo. ¿Se imaginan las consecuencias en el más allá para ese hombre? Ha vivido en el pecado todos estos años, él tomó sus palabras a la ligera, pero la realidad construida por sus palabras es desastrosa para él.
Entonces, ¿acá, en estos versículos, de qué nos está alertando esta sura?
Primero Dios nos recuerda que ÉL no olvida, y que Dios sabe de la responsabilidad que tienen las personas sobre lo que dicen y declaran, sobre sus conversaciones. Las personas pueden ignorar esa responsabilidad, pueden olvidarla, pero Dios no. En segundo lugar Dios nos recuerda que no existe una declaración, una conversación, en la cual ÉL no esté presente. Nosotros a menudo decimos: “Bueno, sí, eso ya lo sé”, ¿pero tú realmente estás real y plenamente consciente de la presencia de Dios en todas, todas tus conversaciones?
Sigue la sura,
(8) ¿No ves a esos a quienes se ha prohibido [intrigar en] conciliábulos secretos, y que reinciden [una y otra vez] en lo que se les prohibió, conspirando juntos con ánimo de pecar, y de desafiar y desobedecer al Enviado?
Y que cuando se acercan a ti, [Oh Muhámmad,] te saludan con un saludo que Dios no aprueba; y dicen para sí: “¿Por qué no nos castiga Dios por lo que decimos?”
¡El infierno será su porción asignada: [en verdad] entrarán en él –qué horrible destino!
Este versículo nos habla de aquellos que persistentemente hacen lo que fue prohibido, y que es participar en conversaciones secretas para cometer pecados y para intrigar.
Noten que Dios no nos está diciendo de forma inmediata que les fue prohibido involucrarse en conversaciones que fuesen pecaminosas, agresivas y desobedientes al Profeta (BP), no, lo que dice Dios es que a ellos se les prohibió las conversaciones secretas, y luego explica las características de esas conversaciones secretas. El versículo usa la palabra árabe “nash-wua” para referirse a ella, y entonces esto de forma inmediata nos alerta y nos hace realizarnos la siguiente pregunta: ¿Bueno, que es “nash-wua”? Son conversaciones secretas que tienen el elemento de ser exclusivas e inaccesibles para otros. Entonces, ¿cuál es el problema social que se genera? Recuerden que en sura Al-Nisa’ conversamos sobre aquellos que se consideraban musulmanes pero que iban y venían en conversaciones con los cristianos y los judíos donde se apoyaban y reafirmaban en sus posturas contra el proyecto profético que se desarrollaba en Medina. Lo que es interesante es que tenemos reportes que indican que, esas personas que se declaraban como musulmanas, iban a reuniones secretas y exclusivas con los judíos y cristianos para sostener conversaciones sobre cómo generar ansiedad en la comunidad musulmana. De esa manera, el resultado de esas conversaciones era la propagación de rumores, sobre peligros inminentes, y otras cosas. Ese comportamiento era muy inquietante y perturbador para aquellos musulmanes que no eran hipócritas.
Hagamos una pausa acá y les mencionaré que hay un hadith del Profeta (BP) en el cual se indica que había tres personas, y que dos de esas personas no debían comenzar a hablar entre sí con exclusión de la tercera, porque la tercera podría pensar que la conversación que se estaba llevando a cabo era sobre ella. En este hadith se observa que la palabra árabe usada para referirse a esa conversación fue “nash-wua”. La dinámica de “nash-wua” de la cual el Corán está hablando acá
La persona “mujadalah”, la persona que argumenta y reclama, como lo hizo Hawla, tiene la connotación de ser una persona que honestamente explica el por qué está objetando o reclamando sobre una ley, pero la dinámica de la conversación “nash-wua” tiene una connotación deshonesta. La dinámica conversacional del tipo “mujadalah” es saludable, pero la del tipo “nash-wua” es enfermiza porque tiene elementos de traición, de secretismo, y de excluir a personas. Son conversaciones que generan en una sociedad grupos y facciones que rompen la sensación de transparencia al interior de ella.
Hay muchos hadith del Profeta (BP) sobre esto. Hay uno que indica que él escuchó a unas personas conversando afuera de su casa y salió para preguntarles sobre qué estaban conversando. De acuerdo a una versión del hadith las personas le dijeron que estaban hablando sobre Jesús (BP), en otra versión se indica que ellas respondieron que hablaban de la luna, y entonces el hadith indica que el Profeta (BP) les dijo: “acaso no les prohibí involucrarse en conversaciones “nash-wua”. Este tipo de versiones del hadith no son confiables.
El mismo texto del Corán apunta hacia esa ansiedad social generada por esas dinámicas conversacionales del tipo “nash-wua”, como veremos un poco más adelante. En lugar de llevar una dinámica de conversación y debate que sea abierto y honesto sobre los asuntos generados por las reformas legales, hubo personas que eligieron tener esas dinámicas del tipo “nash-wua”.
Luego el versículo 8 hace referencia a lo que nos indican algunos reportes. Las tribus judías, y algunos reportes indican que también algunos hipócritas, para saludar al Profeta (BP) le decían: “Asam Alaikum” en lugar de decirle: “Assalamu Alaikum”, lo primero significa: “que la muerte sea sobre ti” mientras que lo segundo significa: “que la paz sea sobre ti”.
Hay una narración que indica que el Profeta (BP) estaba con su esposa Aisha cuando un grupo de personas pasa cerca y saludan al Profeta (BP) diciéndole: “Asam Alaikum”. Aisha se dio cuenta de lo que habían dicho y les respondió: “y que la muerte también esté sobre ustedes junto a la maldición de Dios”. Entonces el Profeta (BP) le dijo a Aisha que no debía responder de esa manera, que no era adecuado decirle a la gente obscenidades. Entonces Aisha le preguntó: ¿Pero Profeta (BP), acaso no escuchaste lo que te dijeron?”, y él respondió: “sí, lo escuché, y les respondí: “y para ustedes lo mismo que digan””. En otras palabras, el Profeta (BP) nos indica que no hay necesidad de usar palabras obscenas.
Entonces, tenemos varias de este tipo de tradiciones que nos muestran que parte de la dinámica existente en la sociedad de Medina era ese uso deshonesto, poco transparente, e irresponsable, del lenguaje, como el de estas personas que saludaron de esa forma al Profeta (BP), y lo hacían para burlarse y molestar, y crear un ambiente de inseguridad y ansiedad. El lenguaje puede generar todo esto.
Es por ello por lo que tú encuentras que el lenguaje poco directo y camuflado es a menudo más usado en sociedades autoritarias, porque este tipo de sociedad aprende a cómo decir lo que quieren decir sin decirlo, no dicen las cosas directamente. Eso es parte de un tipo de conversación “nash-wua”, eso es parte de un proceso comunicacional inmoral. El lenguaje crea realidades, es una herramienta que puede llegar a ser muy peligrosa.
Hablamos de esas personas que usaban un saludo al Profeta (BP) que Dios no aprobaba, y el versículo también nos dice que ellas luego se preguntaban: “¿Por qué no nos castiga Dios por lo que decimos?”.
Lo importante es que noten cómo este tipo de actitud es algo familiar para todos nosotros, y esto sucede cuando tú le atribuyes a Dios competencias humanas como si fuera un ser que actuara entre nosotros como nosotros lo hacemos. Por ejemplo, a menudo oigo a dictadores en oriente medio decir: "Si estuviéramos equivocados, Dios no nos habría ayudado; estamos en el poder porque Dios está de nuestro lado". Alguien no puede decir algo así, porque esa persona no sabe por qué Dios le ha permitido encarcelar, torturar o matar a gente. Tú no debes usar a Dios de una manera que reduzca la divinidad a tus propios fines humanos.
¿Por qué Dios no castigó inmediatamente y de una forma visible a los que deseaban la muerte al Profeta (BP)? Eso no nos corresponde ni a ti ni a mí saberlo; además es irrelevante para la dinámica de pensar en lo que está bien y lo que está mal. Tú y yo desconocemos los propósitos de Dios, y nunca deberíamos jugar a ese juego de creer que podemos conocerlos.
Si prestas atención y eres honesto contigo mismo, verás con qué frecuencia juegas a este juego, tienes una realidad y dices: "Bueno, Dios debe estar de acuerdo con esto porque esa es la realidad que he construido como ser humano". No puedes sacar tal conclusión, especialmente cuando se trata de dinámicas sociales.
Las personas que Dios nos menciona en el versículo estaban tratando de decir que Dios no los castigó, y que entonces aquello debía ser porque no eran tan malos y que, tal vez, esto podía ser porque aquel no era un profeta veraz, todas esas son imputaciones falsas. Este tipo de práctica es exactamente lo que el Corán le critica a los israelitas por hacerlas, porque es la reducción de la divinidad a comportamientos humanos.
Sigue la sura,
(9) [Así pues,] Oh vosotros que habéis llegado a creer, cuando celebréis conciliábulos secretos, no conspiréis entre vosotros con ánimo de pecar, o de desafiar y desobedecer al Enviado, sino reuniros para promover la virtud y la consciencia de Dios: y manteneos [siempre] conscientes de Dios, hacia quien todos seréis conducidos.
(10) Los [demás] conciliábulos son sólo cosa de Satán, para causar aflicción a los que han llegado a creer; pero él no puede causarles el menor daño, si no es con la venia de Dios: ¡que los creyentes pongan su confianza en Dios!
En el versículo 9 Dios nos indica que debemos entender que si nos vamos a involucrar en un tipo de conversación que por su naturaleza no es accesible para otras personas, que por su naturaleza no es una conversación abierta, una conversación que por su naturaleza requiere excluir personas, la única opción es que sea para promover la virtud y la consciencia en Dios.
En el versículo 10 Dios te indica que si tus conversaciones son del tipo “nash-wua”, esas que involucran agresiones, desobediencia o socavamiento del Profeta (BP), estás en problemas, porque son conversaciones donde el mal está presente. El objetivo de las personas que se involucran en este tipo de conversaciones es el de generar daño, dolor, ansiedad en los otros y en la sociedad, pero Dios luego les indica a los creyentes que quienes ponga su confianza en ÉL nada deben temer porque Dios es su protector.
Sigue la sura,
(11) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! Cuando se os diga: “Haceos sitio unos a otros en vuestra vida colectiva”, haceos sitio: [y a cambio,] Dios os hará sitio [en Su misericordia].
Y cuando se os diga: “Levantaos [para una buena acción]”, levantaos; [y] Dios elevará en [muchos] grados a quienes de vosotros hayan llegado a creer y, [sobre todo,] a quienes se haya dado [verdadero] conocimiento: pues Dios es plenamente consciente de lo que hacéis.
En los tafsir tradicionales la primera parte del versículo normalmente se interpreta en el sentido que uno debe darle un espacio a las personas que llegan tarde a la oración, sin embargo, creo que esta interpretación pierde el sentido profundo de lo que el versículo nos quiere indicar. Pensemos lo siguiente, Dios primero nos habló de las conversaciones del tipo “mujadalah”, luego nos habló de las conversaciones “nash-wua”, las prohibidas y las permitidas, ¿y ahora nos diría que dejemos un espacio en las filas de oraciones para los que lo necesitan?
Lo que indica Muhammad Assad en su interpretación es interesante, pues lo que el Corán no estaría indicando es que debemos hacer un espacio en nuestras vidas a los otros.
Veamos lo que dice Razzi con respecto a esto. Él indica que este versículo no está hablando de hacer espacio en las mezquitas a otras personas, sino que lo que está diciendo es que las personas deben abrir sus puertas y hacer espacio a la bondad. Tu actitud debe ser la de abrazar el facilitar y aliviar las cosas a los otros, y el abrir los espacios y las puertas a la bondad en todas tus dinámicas sociales. Esto, como lo indica Razzi, con el objetivo de llevar felicidad a los corazones de las personas.
Hagamos una pausa acá y reflexionemos sobre la manera en que el Profeta (BP) resolvió el problema de Hawla y el del hombre que tenía fuertes deseos sexuales. La actitud del Profeta (BP) fue la de estar siempre dispuesto a recibir de buena forma a las personas para resolver sus problemas, y hacerlo de una forma en la cual se difundiera y propagara la bondad. No lo hizo con la actitud de generar más problemas, ni queriendo dividir a las partes, ni promoviendo traiciones.
Alguien podría preguntar: ¿Cómo es esta conversación del tipo “nash-wua” que busca promover la virtud y la consciencia en Dios? ¿Podría ser una conversación secreta en la cual converso con otros musulmanes sobre nuestro código secreto para hacer dikr? La respuesta es que si tu código secreto de dikr creará facciones, y la impresión de que existen partes secretas, y crea la sensación de división y sospecha entre las personas, entonces no es una conversación que promueve la virtud y la consciencia en Dios. Una conversación del tipo “nash-wua” que promueve la virtud y la conciencia en Dios, si tú la debes tener, ella debe integrarse en ese principio moral de abrir las puertas de la bondad: todos son bienvenidos porque tu corazón y alma están abiertos a todos.
La ley misma debe reflejar esa actitud, porque recuerden que esta sura comienza con un problema legal. Si la ley dice: “Estoy aquí para mantener los límites establecidos por Dios, incluso si eso significa complicar y dificultar mucho la vida de las personas”, entonces es una ley fracasada. Por eso el ejemplo del Profeta (BP) cuando le indicó a la persona que debía pagar el precio por su pecado pero luego le mencionó que pidiera el dinero en el tesoro público, eso nos muestra que el punto no es atormentar a la gente sino reafirmar los aspectos morales de la ley, y al mismo tiempo abrir las puertas a la bondad.
Si ustedes realmente entienden de que se trata esta sura, no es una exageración decir que el versículo 11 representa toda una filosofía moral. Ustedes no pueden crear una sociedad cerrada basada en supuestos de privilegios y exclusividades. Desafortunadamente las sociedades musulmanas están profundamente jerarquizadas, si tú en ellas eres una persona cualquiera no tienes posibilidad de reunirte con las máximas autoridades, y esto sucede incluso en las instituciones religiosas. Por ejemplo, si tienes acceso a reunirte con el sheij de Al-Aqsar o con un muftí, la manera en que las personas los tratan es como si no fueran un ser humano común sino como si fueran una realeza, y eso está completamente en contra de toda la ética y moralidad del Corán.
El abrir las puertas a la bondad es el espíritu moral de decir que la ley de Dios no está acá para complicar a las personas, sino que la ley de Dios está acá para resolver los problemas de la gente.
Luego el versículo nos indica que debemos salir de nuestra zona de comodidad para abrir las puertas de la bondad a los otros (Lo que en la traducción en uso se interpreta como: “Levantaos [para una buena acción]”, levantaos”). Tú no puedes permanecer estático para lograr esto, debes moverte y movilizarte para lograrlo.
Una sociedad que está determinada a crear un orden moral desafiará sus dinámicas de privilegios y exclusividades, y se determinará en crear responsabilidad y transparencia, pero ello requiere que las personas salgan de sus zonas de comodidad, porque la zona de comodidad es precisamente descansar en los privilegios heredados. Las personas naturalmente gravitan hacia el tribalismo, los clanes, las clases sociales, las divisiones étnicas que les acomodan, divisiones familiares, y las personas tienden a querer compartir con sus “similares”, pero si las personas quieren desafiar todo esto y quieren abrir completamente las puertas hacia la bondad para todos de manera inclusiva, se requiere que salgan de sus zonas de comodidad.
Luego, muchos estudiosos del Corán hicieron una pausa en la parte de este versículo en la cual se indica que Dios elevará a quienes posean verdadera piedad y conocimiento.
Creo que Dios nos está indicando que si nosotros adherimos a la moralidad que el Corán nos está enseñando, donde parte de esa moralidad es comprender la forma en que la ley de Dios debe funcionar, y si comprendemos la importancia de abrir las puertas de la bondad, y si comprendemos la importancia del dinamismo y de la honestidad en la realidad construida por medio del lenguaje y las conversaciones, entonces, en retorno Dios ayudará a aquellos que tienen fe y que buscan el conocimiento.
Todo el asunto de esta sura es como un flujo dinámico. En la misma forma que Hawla comenzó una conversación con su marido, luego con el Profeta (BP), luego con Dios, y finalmente Dios respondió, encontramos ese mismo proceso dinámico, ese mismo tipo de energía, en lo que el Corán dice sobre el lugar que ocupan la fe y el conocimiento, ambos inspiran para abrir las puertas a la bondad, y el efecto que esta moralidad genera es alimentar y hacer crecer el proceso de aumentar la fe y el conocimiento.
Hay una relación simbiótica en cuanto a que si tú deseas ser elevado en grados, si tú deseas que tu conocimiento importe, si tú quieres que tu piedad y conocimiento realmente produzcan resultados concretos en tu elevación espiritual, tú necesitas entender estos valores centrales, y necesitas entender cómo estos valores centrales están precisamente relacionados con la dinámica de la “mujadalah” y con la dinámica del “nash-wua” demoniaca y divina. Valores centrales como son el hacer espacio y abrir las puertas a la bondad, y el levantarse y movilizarse para realizar buenas acciones.
Quiero reforzar este tema porque es muy importante y crítico, y sobre todo la idea de la vida social. El versículo nos plantea dos valores centrales. El primero se refiere a cuando las personas están reunidas, cuando están en una asamblea, es una interacción social de importancia crítica, porque en ella la gente se puede sentir incluida porque la dinámica es inclusiva, o puede sentirse excluida porque la dinámica de la interacción es excluyente. Como en el ejemplo de Hawla, ella podría haber ido donde el Profeta (BP) y él podría haberle dicho: “yo no tengo una solución para ti, vete”. ¿Cuál era el lugar de esta mujer en las asambleas y en la dinámica social? Su lugar en la sociedad era el de la exclusión y la no incorporación, porque ella no se sentía digna; tenía un problema y la sociedad no respondía a su problema, la sociedad no hacía ningún esfuerzo por incluirla. Ahora, para que haya una dinámica de inclusión, nuestra actitud debe ser que en nuestras conversaciones y asambleas no se cometan acciones inmorales como hablar mal de la gente, calumniar, difamar, conspirar para cometer algo ilícito; como tampoco podemos hacer callar a la gente.
El Profeta (BP) en ningún momento dijo: “Bueno, la solución es encarcelar al marido de Hawla, o hay que exiliarlo de Medina”, ese no era el punto, el punto era la moral que se impone.
El nivel de las asambleas formales en una sociedad, y aquí es donde la política, la ley y las instituciones públicas se unen, deben estar absolutamente bajo la norma moral de inclusión, y no bajo la norma de la exclusión, y para tener inclusión se debe ser receptivo a las personas y a sus problemas.
El segundo valor central es el movilizarse, el levantarse para realizar buenas acciones. Es no estar aletargado ni quedar aletargado para realizar acciones buenas que incrementen la inclusión de las personas, para actuar con responsabilidad social en la solución de los problemas de la gente. Lo opuesto a esta actitud es cuando alguien dice: “bueno, ese no es mi problema”, o “bueno, mientras cuide de mi familia bien, y recemos, y ayunemos, está bien, no puedo abrir mis puertas al resto”.
Ahora, noten que Dios dice que si esta es nuestra actitud, si es que somos personas social y moralmente receptivas, luego de ello nuestra fe y nuestro conocimiento nos elevarán espiritualmente en muchos grados, pero si no lo somos, podremos tener fe y conocimiento, y no ser elevados.
Recuerden, esta sura fue revelada en Medina, el Profeta (BP) y sus compañeros tenían un mundo de dificultades: enemigos externos, disidentes internos, gente que iba y venía, personas hipócritas, otras personas eran traidoras, y lo que el Corán estaba enseñando era que para tener alguna posibilidad de enfrentar las dificultades había que levantarse y movilizarse.
Esto es una respuesta para todas esas personas que hoy en día toman el islam pasivamente y dicen: “bueno, no me involucro porque estoy más allá de la política”, y entonces lo que realmente están diciendo es que ellos no se involucran con la justicia ni con el Profeta (BP), que ellos están más allá de la justicia y del Profeta (BP). Para ellos el islam es un viaje del ego, es ponerse las apariencias adecuadas, y otras cosas, en definitiva para ellos es mostrarse como poseedores de gran religiosidad. Pero el islam que estremeció y cambió el mundo, el islam que cambió la forma de vida de los pobres, los desposeídos, los desplazados, el islam que construyó una civilización, no tiene nada que ver con el islam de estas personas. Lo que es impresionante es que este tipo de gente te dice que están siguiendo la sunna del Profeta (BP), ¿qué sunna del Profeta (BP) están siguiendo? Para ellos seguir la sunna del Profeta (BP) es como aquel hijo que tenía un padre sabio y honorable y dijo que honraría la memoria de su padre, y cuando lo observas ves que él no se comporta ni con sabiduría ni honorablemente pero usa unos calcetines rojos, y cuando le preguntas la razón por la cual usa calcetines rojos te dice: “porque mi padre usaba calcetines rojos y estoy honrando su memoria”. Esta es la forma en que estas personas siguen la sunna del Profeta (BP), la siguen de una forma extremadamente superficial. ¿Cuál fue la sunna del Profeta (BP)? La sunna del Profeta (BP) fue cambiar y transformar el mundo, y transformarlo para mejor, no para peor. Transformarlo para más justicia, menos opresión, para mayor bienestar y felicidad, y para incrementar la moralidad.
En muchas fuentes islámicas encontrarán que se indica lo opuesto a lo que hemos indicado, mencionan que si tú tienes fe y conocimiento, luego de ello, tú te involucrarás en los dos principios éticos fundamentales que vimos: abrir los espacios sociales a la bondad y el movilizarse para realizar buenas acciones. Creo que cuando se lee el versículo en árabe, y se estudia su gramática, esta interpretación no se ajusta a lo que indica el texto.
Sigue la sura,
(12) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! Cuando queráis consultar con el Enviado, ofreced con ocasión de vuestra consulta alguna limosna: esto es por vuestro bien, y más conveniente para vuestra pureza [interior]. Pero si no podéis, [sabed que,] realmente, Dios es indulgente, dispensador de gracia.
(13) ¿Teméis, acaso, [incurrir en falta por] no poder ofrecer algo como limosna con ocasión de vuestra consulta [con el Enviado]? Pero si no lo hacéis [por falta de oportunidad], y Dios se vuelve a vosotros en Su misericordia, sed constantes en la oración y pagad [sólo] el impuesto de purificación, y obedeced a Dios y a Su Enviado: pues Dios es plenamente consciente de lo que hacéis.
Hay ciertas tradiciones que normalmente se citan asociadas a estos versículos y que entregan el argumento de una norma abrogada. Lo que lees en varias fuentes es que las personas solían aglomerarse alrededor del Profeta (BP) y estaban constantemente haciéndole preguntas, y que él normalmente quedaba muy cansado. Entonces estas fuentes indican que Dios les indicó a los creyentes que si alguien deseaba preguntarle algo al Profeta (BP) entonces debían dar una limosna, salvo quienes no pudiesen hacerlo porque no tenían los medios para ello, pero a estos últimos se les indica que deben hacer que sus oraciones y su adoración a Dios sea un reemplazo de aquella limosna que no podían dar.
Hay una enorme cantidad de reportes sobre esto. Algunos indican que esta fue una regla que duró solo una noche y que luego fue abrogada, otros indican que lo fue por una hora para luego ser abrogada, otros indican que fue por 10 noches. Incluso hay reportes que introducen aspectos sectarios, como algunos atribuidos al imam Ali que indican que él dijo: “Hay una ley en el Corán que nadie, ningún musulmán excepto yo, siguió, y es este versículo”. Es decir, el reporte indica que cuando se decretó esto, el Imam Ali (que Dios ilumine su cara) nunca hizo una pregunta al Profeta (BP) sin dar limosna antes de hacerla, y que nadie más lo hizo. Esta es una larga historia y un largo viaje, pero esta narrativa sobre el imam Ali es un buen ejemplo donde tú encuentras que las cadenas de transmisión, y estoy hablando de cadenas de transmisión asociadas a las sunnitas y no a las cadenas de transmisión shiitas, aparecen como sólidas, pero que cuando se analiza el hadith desde una perspectiva histórica, él parece ser altamente sectario.
En lo personal tengo serias dudas y reservas sobre todos estos reportes que indican que fue decretado por 1 hora y luego abrogado, o una noche, etcétera. Creo que nada fue abrogado. Creo que lo que indica el versículo es completamente consistente con el mensaje y la moralidad de sura Al-Mujadalah, y esto se refiere a que había muchas personas que competían por hablar con el Profeta (BP). Las personas no iban donde el Profeta (BP) solo para hacerle preguntas sino que muchos solo planteaban temas irrelevantes para conversar, y entonces la prueba de que lo que se deseaba hablar tenía un significado y un valor era la limosna que se daba antes. Obviamente esa limosna no iba al Profeta (BP), sino a los necesitados.
Es inapropiado, inapropiado para ti, es un insulto hacia ti, el aspirar al conocimiento sin que te cueste. Si quieres conocimiento, tienes que pagar un precio; es cuestión de purificar tu propia alma hacer que te cueste. Es una forma de disciplinar el alma.
Una cosa impresionante es que cuando tú aprendes a colocar valor en las conversaciones, cuando aprendes que no tienes tiempo para conversaciones sin valor y que solo tienes tiempo para aquellas que generarán acciones buenas, que ofrecerán soluciones a problemas de alguien, o que permitirán elevarse espiritualmente, y cuando aprendes que tu actitud hacia el conocimiento es algo realmente serio, entonces colocarás tu dinero donde colocas tus palabras y conversaciones. Esto lo harás porque sabrás que el verdadero y real demonio, aquel que produce las mayores idolatrías, es tu dinero. Se los repito, el verdadero y real demonio que produce las mayores idolatrías es el dinero.
Entonces, en este versículo Dios viene y corta través de toda la espesura y nos indica que debemos luchar sobre los demonios que existen en el tipo de conversaciones demoniacas por medio de la limosna. Dios ya nos advirtió sobre las conversaciones del tipo “nash-wua” que son demoniacas, entonces acá nos indica que luchemos contra los demonios que existen en esas conversaciones por medio de la limosna.
¡No hay abrogación de este versículo!
El asunto es que, el conocer a quién vale la pena dedicarle tiempo es en sí mismo una prueba de tu propio carácter.
Sigue la sura,
(14) ¿NO VES a esos que hacen amistad con gentes a las que Dios ha condenado? No son de los vuestros, [Oh creyentes,] ni tampoco de esos [que rechazan por completo la verdad]: juran así por una falsedad a sabiendas [de que lo es].
Estudiar el Corán con atención nos entrega una imagen clara de lo que debió enfrentar el Profeta (BP) y su sociedad, una imagen que es bastante diferente a la narrativa que históricamente ha sido popularizada. Es claro que aquella sociedad confrontaba segmentos de ella que habían elegido ir contra la tendencia de la mayoría que había sido apoyar a los emigrantes de La Meca y al Profeta (BP).
El tipo de religiosidad que existía antes del islam, incluyendo al cristianismo y el judaísmo, era bastante similar al tipo de religiosidad que encontramos hoy en día, unas religiones intrusivas en el sentido de que la religión afirmaba las estratificaciones sociales y las estratificaciones sociales se fortalecían a partir de la religión. La religión de la gente giraba en torno a la promoción de los esfuerzos egoístas del individuo, lo que implicaba realizar rituales para mejorar las posibilidades de un mejor comercio, o un mejor objetivo en los esfuerzos vitales. Incluso en el judaísmo, la idea del más allá en la época del Profeta (BP) se había debilitado bastante y en algunas sectas judías incluso había desaparecido por completo. Cuando el islam fue revelado trajo de regreso el recuerdo de que el corazón de la religión divina tiene que ver con una agenda social y una transformación que se compromete y lucha por la justicia en esta tierra, para el éxito en la otra vida.
El juramento al cual se hace referencia en este versículo es que esta gente consistentemente les decía a los musulmanes, cuando estos últimos les preguntaban por sus comportamientos y posiciones sospechosas sobre lo que parecía ser su lealtad incompleta, que ellos estaban con los musulmanes y que eran parte de ellos.
Esta gente era como aquellos musulmanes de hoy día en relación a sus posiciones sospechosas a la mezquita de Jerusalén y la persecución de los palestinos, a la persecución de los musulmanes uguries en China, a la situación de los musulmanes en Cachemira, a la situación de genocidio que amenaza a millones de musulmanes en India, a la situación de los musulmanes ruhindas, a la posición sobre las prohibiciones que afectan a los musulmanes, a la posición sobre los islamofóbicos de la administración de Trump, a la posición sobre la prohibición del hijab en Francia e India, y en tantas otras cosas.
Dios sabe quienes son mentirosos, Dios sabe quiénes en realidad no son parte de las causas de los musulmanes ni están comprometidas con ellas.
Sigue la sura,
(15) Dios les ha preparado un severo castigo [en la Otra Vida]. Malo es en verdad lo que suelen hacer:
(16) han hecho de sus juramentos una pantalla [para su falsedad], y apartan así a otros del camino de Dios: les aguarda pues un castigo humillante. (17) Ni sus bienes ni sus hijos les servirán de nada frente a Dios: ¡ésos son los que están destinados al fuego, en el que morarán!
Noten lo que se nos indica en el versículo 16. La forma en que esa gente usa sus palabras y conversaciones, en este caso su propia religión, la usan como un camuflaje, como una forma para esconder sus inmoralidades. Es el hecho que ellos no persiguen el camino de Dios, de que no están comprometidos con las causas de los musulmanes ni con lo que identifica la moralidad, lo que muestra cómo realmente son.
Son personas que toman la religión no para fortalecer y empoderar el camino moral hacia Dios sino que en realidad para obstruirlo. Entonces Dios nos está alertando que la religión puede llegar a ser usada en formas que están diametralmente contrapuestas con el camino moral.
Sigue la sura,
(18) El Día en que Dios les resucite a todos, jurarán delante de Él como juran [ahora] delante de vosotros, creyendo tener algo válido [en que apoyarse].
¡Si, en verdad, son ellos, precisamente, los [peores] mentirosos!
Hagamos una pausa en lo que nos indica el versículo 18. ¡Esa gente le jurará a Dios de la misma forma como juraban en sus vidas! Debemos reflexionar sobre esto.
Esa gente, en la otra vida, se encontrará en la resurrección jurándole a Dios que ellos no tenían malas intenciones, que ellos eran musulmanes sinceros y devotos.
¿Qué les indica esto a ustedes?
El autoengaño puede ser tan profundo que quien se autoengaña se cree sus propias mentiras. Cuando la corrupción se ha arraigado tan profundamente, esto es lo que sucede.
El hecho de que veas a alguien que te parece un musulmán muy piadoso, como en nuestros días, pero que venga y te diga: "No tenemos nada que ver con los palestinos ni con la mezquita de Jerusalén", es de lo que estamos hablando. Cuando encuentras a musulmanes que te parecen devotos y te confundes con sus posiciones como la indicada, ¿por qué te confundes? Estas son las mismas personas que aparecerán en el más allá creyendo realmente que son buenos musulmanes, pero no lo son, porque no les importa la justicia ni los demás musulmanes.
Sigue la sura,
(19) Satán se ha adueñado de ellos y les ha hecho olvidar el recuerdo de Dios.
Esos forman el partido de Satán: ¡si, en verdad, son ellos, el partido de Satán, quienes realmente serán los perdedores!
Hay personas que son atraídas por satanás, lo que significa que satanás los seduce, pero ellos aún están en un punto en el cual tienen suficientes recursos para resistirse, así que a veces se resisten y a veces no. Pero hay situaciones en las que shaitán ha logrado confundir y dominar a alguien hasta el punto de que, mientras que esa persona cree que ella está bien, sus decisiones solo sirven a los objetivos de shaitán. Ya no distingues el bien del mal.
Escuchen, de vez en cuando, y estos son los peores y más horribles casos, alguien me contacta, en la mayoría son mujeres aunque en algunos casos han sido hombres, y me cuenta la siguiente historia, y desafortunadamente ha sucedido demasiadas veces. Me dicen que su padre, generalmente un padre o un tío, que rezan, que ayunan, que a veces incluso son personas que parecen ser un pilar de sus comunidades islámicas, a lo largo de sus vidas, ese padre o ese tío, los habían abusado sexualmente de forma constante y sistemática. ¿Cómo es posible una cosa así? Simplemente no podía entender cómo alguien podía hacer estas cosas. Pero cuanto más te dedicas al estudio del Corán, más comprendes como esto puede llegar a suceder. Esas son personas que han alcanzado la unidad completa con lo demoníaco; no hay separación entre ellos y el mal. Para esas personas su religión se ha convertido en una forma de engaño, no solo te engañan a ti y a los otros, sino que se engañan a sí mismas.
La prueba de la piedad de alguien reside en su conducta moral, si contribuye y se compromete con el camino de Dios. Esa es la prueba de la religiosidad, no los rituales ni las demostraciones de piedad en público. La verdad de tus rituales solo Dios lo sabe, eso es algo entre tú y Dios, pero externamente es tu conducta moral la que da cuenta de tu piedad, y esa conducta depende de ti.
La gente de la cual Dios habla en este versículo eran personas que rezaban, que hacían la oración colectiva, incluso algunos de ellos combatían en las guerras, pero Dios sabía la verdad que había en sus corazones, y la prueba material de lo que realmente eran fue su conducta moral, fue si estaban real y completamente comprometidos en el camino de Dios.
Dios nunca le indicó al Profeta (BP) que a esta gente la debía perseguir, ni encarcelar, ni exiliar, sin embargo, si menciona una medida. Esto porque tú no puedes facilitar que una sociedad caiga en las manos de lo demoniaco, y entonces debes tomar la mayor cantidad de medidas para proteger la sociedad del mal. Tú no puedes tomar una postura idealista e ingenua y pensar que porque tienes un comportamiento piadoso, o porque fuerzas a las personas a ir a la mezquita, estás evitando la influencia del demonio en la sociedad. Como el Profeta (BP) dijo, shaitán fluye cerca de ti como la sangre, y está muy cercano a los seres humanos.
Si tú no eres cuidadoso, si tú no comprendes la dinámica de lo que pueden llegar a crear las conversaciones y declaraciones, si tú no comprendes que el propósito de una conversación puede ser para diagnosticar algo o para resolver un problema desde un fundamento moral, si tú no valoras este tipo de conversaciones y no eres sensible a ellas, y si la gente de la sociedad aprende que no hay sensibilidad a las conversaciones que muestran los problemas que tienen porque no hay respuesta a ellos, entonces la gente, como resultado de todo esto, se involucrará en conversaciones demoniacas, en otras palabras, conversaciones de solo quejas, reclamos, rumores, y donde se habla mal del resto.
¿En qué situación están la mayoría de las sociedades de los países islámicos?
Sigue la sura,
(20) En verdad, los que se oponen a Dios y a Su Enviado –ésos estarán entre los más abyectos [en el Día del Juicio]. (21) [Pues] Dios ha decretado: “¡Ciertamente, venceré, Yo y Mis enviados!”
¡Realmente, Dios es fuerte, todopoderoso!
La mayoría de los tafsir indican que la primera parte del versículo 20 se refiere a quienes son hostiles a Dios y al Profeta (BP), pero lingüísticamente no indica precisamente que alguien sea hostil, sino que es algo más que esto, se refiere a aquellos quienes han caído fuera de los límites de lo divino y de lo profético.
Dios te promete que si comprendes las lecciones del Corán, en lugar de usar el islam como etiqueta vivirás dentro de los límites morales de él, pero si te permites alejarte de los límites de Dios y de SU Profeta (BP), entonces tu fe será despreciable y muy abyecta.
El versículo 21 ha tenido diferentes interpretaciones, pero ello depende de cómo definas lo que es la victoria. La moral de la ley divina está codificada en la misma naturaleza de las cosas, por lo tanto quienes la sigan prevalecerán. ¿En qué sentido prevalecerán? Prevalecerán en un sentido moral, ellos serán el partido de la moral. Prevalecerán moralmente en esta vida terrenal, y también en la otra vida.
Sigue la sura,
(22) No encontrarás a nadie que crea [de verdad] en Dios y en el Último Día, que [al mismo tiempo] ame a quien se opone a Dios y a Su Enviado –aunque se trate de sus padres, sus hijos varones, sus hermanos o [demás] familiares suyos.
Ésos –en sus corazones ha inscrito Él la fe, y les ha fortalecido con una inspiración venida de Él, y [en su momento] les hará entrar en jardines por los que corren arroyos, en los que morarán. Dios está complacido con ellos, y ellos están complacidos con Él. Esos forman el partido de Dios: ¡si, en verdad, son ellos, el partido de Dios, los que alcanzarán la felicidad!
Dios nos lleva al corazón del asunto. ÉL te indica que tú no puedes pertenecer al partido de Dios si tu visión moral y tu sentido ético proviene de tu familia, de tu afiliación tribal, o algo así, en lugar de provenir de la revelación de Dios, de este Corán, y del Profeta (BP).
En los tafsir se nos habla de un acontecimiento histórico asociado a este versículo. Se indica que un hombre llamado Abu Ubaidah mató a su padre en la batalla de Badr, por otra parte que Abu Bakr As-Siddik mató o luchó con su hijo en Badr, Musa ibn Ubeid en la batalla de Uhud mató a su hermano, Omar ibn Al-Jattab luchó y mató a su tío, Ali ibn Abu Talib mató a varios miembros de su clan y primos tanto en la batalla de Badr como en Uhud. Entonces, en estos tafsir, se nos indica que existieron personas como estas que cuando se encontraron con gente de su misma sangre en el campo de batalla, ellos estaban tan comprometidos con la causa de Dios que lucharon con quien fuera hasta el final.
La forma en que normalmente los estudiosos del Corán se aproximan a la primera parte de este versículo es diciéndote que él está hablando sobre aquellos que no estaban tan comprometidos como Omar, Abu Bakr, Ali, Abu Ubaidah, Musa ibn Ubeid, y otros.
No tengo duda que, dado que en esa sociedad donde todos estaban de alguna manera relacionados con todos, y considerando que no era para nada inusual que si una persona violaba el código de honor de la familia o la tribu esta se volvía contra dicha persona al punto de matarla, las personas que lucharon en Badr y Uhud contra sus familiares que se habían convertido al islam lo hicieron considerando que ello era una obligación personal sobre ellos mismos, porque consideraban que era un deshonor que ellos se hubiesen hecho musulmanes. Pero creo que no se debe reducir el versículo a esa dinámica histórica, porque entonces estaríamos perdiendo el aspecto relevante.
Lo que se nos está indicando es que si tú no deseas terminar siendo un integrante del partido demoniaco debes comprender que así como hay un partido de shaitán, también hay un partido de Dios. Las personas que pertenecen al partido de Dios no usan las conversaciones y las declaraciones para excluir o degradar a otros, no son inactivas para ocuparse y revindicar los derechos de los seres humanos. El partido de Dios representa lo que encarna este mismo Corán.
Todos nosotros, en la forma en que navegamos nuestras vidas, minuto a minuto, hora a hora, día a día, estamos constantemente decidiendo en quién confiamos y en quién no. La deferencia hacia alguien es a quién eliges creer, a quién eliges escuchar, a quién eliges que te inspire. Todas las construcciones de la realidad a través del habla, o de los actos del habla, construyen constantemente realidades a tu alrededor. ¿A quién decides someterte? ¿A quién decides no someterte? ¿A quién decides conceder el beneficio de la duda? ¿A quién decides no conceder el beneficio de la duda? ¿A quién decides creer? ¿A quién decides no creer? Constantemente participamos en estos actos de deferencia.
Cuando participas en actos de deferencia, y todos participamos en estos actos, debes saber que ellos están moldeados por influencias psicológicas e intelectuales sobre ti. Ninguno de nosotros es un actor independiente y autónomo, por mucho que nos guste creer que lo somos.
¿Cuáles son tus influencias psicológicas e intelectuales?
Puede ser que tus influencias intelectuales sean posiciones de principios bajo los cuales tú realizas decisiones conscientes donde reconoces y te comprometes con la soberanía de Dios, con los principios de Dios, mientras otras personas dicen que siguen el islam pero lo usan como una identificación, pero lo que realmente los identifica es su familia, su tribu, o su clan. Son personas que su sistema de deferencia está en Dios y en el Profeta (BP) porque piensan que tanto Dios como el Profeta (BP) están completamente representados en su familia o clan, y debido a esa presunción ellos siguen a los miembros de su familia.
Al igual que la elección sobre en qué tipo de conversación te involucras, el decidir a quien le das deferencia también es una acción moral. La deferencia a la familia y al clan solo por sentido de pertenencia sin consideración moral, es una vía que naturalmente lleva a la exclusión, no a la inclusión, una vía que naturalmente lleva a gravitar hacia la apatía.
¿Se dan cuenta como aborda todo este tema esta sura? Muchas personas han citado esta sura como un ejemplo de una sura desarticulada, pero están equivocados, ella es un excelente ejemplo de cohesión.
Esta sura nos enseña la importancia de la dinámica del proceso discursivo asociado a la resolución de problemas de las personas por medio de la ley. Debemos poner atención al ejemplo que nos da la sura, nos indicó que aquella declaración de un marido: “Eres para mí tan ilícita como mi madre”, era una mentira, que además generaba una indignidad, una humillación, y una injusticia, y que la mujer sufría todo eso, y que luego ella fue donde el Profeta (BP) a buscar una solución y él le indicó que no la sabía, y Dios resolvió el problema dándonos toda la sura Al-Mujadalah. Dios no resolvió el problema con los primeros versículos de la sura, sino que lo realizó dándonos toda esta sura. Esta es la lección que deben aprender en términos de una hermenéutica legal, y una filosofía legal moral.
Otro asunto relevante de recordar es que, no es porque tú seas un hipócrita, y dado que eres un hipócrita, entonces te involucras en conversaciones del tipo “nash-wua” demoniacas, sino que es porque tú decides involucrarte en conversaciones de este tipo lo que lleva a transformarte en un hipócrita. Esto es muy importante, porque lamentablemente puedes encontrar personas que dicen: “Bueno, yo soy un buen musulmán, entonces en cualquier “nash-wua” en la que me involucre es necesariamente buena”, pero esto no es así, es cambiar el sentido de como son las cosas en la realidad. Nosotros sabemos si tú eres bueno, o no lo eres, por tus acciones, y no por tu estatus. No es tu estatus o condición lo que define la cualidad moral de tus acciones, sino que es la cualidad moral de tus acciones lo que define tu estatus y condición. Sin importar quién tú eres, sin importar cuanto reces o ayunes, sin importar cuanto leas el Corán, si tú te involucras en conversaciones del tipo “nash-wua” demoniacas, te transformarás en un hipócrita.
La palabra, las conversaciones, no es una cosa menor. Dios creó la existencia a través de la palabra, la palabra es lo que permite crear en nuestro mundo creado, el habla se involucra e interactúa con nuestro universo físico y tiene una relación directa con si vivimos en lo divino o en lo demoníaco.
Es precisamente por ello que es relevante el cómo le hablas a tus padres, a tu esposa o esposo, a tus hijos e hijas, porque con la forma que elijas estarás tejiendo lo divino o lo demoniaco.
Un aspecto final. El ejemplo de Hawla es el de una mujer que decidió que su sistema de deferencia no fuese la cultura y los hábitos imperantes en su sociedad. Hubo muchas mujeres que aceptaron esa práctica, incluso después de la llegada del islam, sin embargo Hawla se reveló contra ella, y entonces Hawla es un ejemplo de cómo ser parte del partido de Dios y de cómo evitar ser un integrante del partido de shaitán. Se requiere fortaleza y coraje moral, se requiere pasar a la acción, se requiere la compresión de que, como representantes de Dios en esta vida, debemos confrontar y resolver los problemas.
Gracias a Dios el Señor de todos los universos, eso es sura Al-Mujadalah.