Sura 5 Al-Ma´ida (El Ágape) - Parte 4
Comentarios de Sheij Khaled Abou El Fadl (USULI INSTITUTE - www.usuli.org)
Corán en español usado: Traducción al español realizada por Abdurrasak Pérez desde la versión en inglés de Muhammad Assad
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(82) Hallarás sin duda que los mayores adversarios de los que creen [en esta escritura divina] son los judíos y los que se obstinan en atribuir divinidad a algo junto con Dios; y hallarás sin duda que las gentes más próximas en afecto a los que creen [en esta escritura divina] son los que dicen: “En verdad, somos cristianos”: porque entre ellos hay sacerdotes y monjes, y porque no son arrogantes. (83) Pues, cuando llegan a entender lo que se ha hecho descender sobre este Enviado, puedes ver como sus ojos se llenan de lágrimas porque reconocen algo de su verdad; [y] dicen: “¡Oh Sustentador nuestro! Creemos; inscríbenos, pues, entre los que dan testimonio de la verdad. (84) ¿Cómo podríamos dejar de creer en Dios y en la verdad que nos ha llegado, si deseamos fervientemente que nuestro Sustentador nos cuente entre los justos?”
(85) Y por esta fe suya, Dios les recompensará con jardines por los que corren arroyos, en los que residirán: pues esa es la recompensa de los que hacen el bien; (86) mientras que los que se obstinan en negar la verdad y desmienten Nuestros mensajes --esos están destinados a un fuego abrasador.
(87) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! No os privéis de las cosas buenas que Dios os ha hecho lícitas pero no transgredáis los límites de lo correcto: en verdad, Dios no ama a los que transgreden los límites de lo correcto. (88) Así pues, comed de las cosas buenas y lícitas que Dios os da como sustento, y sed conscientes de Dios, en quien creéis.
(89) ALLAH no os hará rendir cuentas por juramentos que hayáis pronunciado sin pensar, pero sí os hará rendir cuentas por juramentos que habéis pronunciado en serio. La expiación por romper un juramento será alimentar a diez pobres como soléis alimentar a vuestras familias, o vestirlos, o liberar a un ser humano de la esclavitud; y quien no pueda, deberá [en su lugar] ayunar tres días. Esta será la expiación por juramentos que habéis hecho [y roto]. ¡Sed cuidadosos con vuestros juramentos! Dios os aclara así Sus mensajes, para que [esto] os mueva a ser agradecidos.
(90) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! Los estupefacientes, los juegos de azar, las prácticas idólatras y la adivinación del futuro no son sino una abominación, obra de Satán: ¡evitadlos, pues, para que así alcancéis la felicidad! (91) Por medio de los estupefacientes y los juegos de azar, Satán busca sólo crear enemistad y odio entre vosotros y apartaros del recuerdo de Dios, y de la oración. ¿No vais, pues, a desistir?
(92) Así pues, obedeced a Dios y obedeced al Enviado, y estad prevenidos [contra el mal]; y si os apartáis, sabed que a Nuestro Enviado le incumbe sólo transmitir con claridad el mensaje [que le ha sido encomendado].
(93) Quienes han llegado a creer y hacen buenas obras no incurren en falta por lo que coman, siempre que sean conscientes de Dios y crean [realmente] y hagan buenas obras, y sigan siendo conscientes de Dios y sigan creyendo, y se vuelvan aún más conscientes de Dios, y perseveren en hacer el bien: pues Dios ama a quienes hacen el bien.
(94) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! Con toda certeza, Dios ha de probaros por medio de caza que esté al alcance de vuestras manos y de vuestras armas [mientras estáis de peregrinación], para que Dios distinga a aquellos que Le temen aunque Él está fuera del alcance de la percepción humana. Pero a quien, después de todo esto, transgreda los límites de lo correcto --le aguarda un castigo doloroso.
(95) ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! No matéis caza mientras estéis de peregrinación. Y quien de vosotros la mate intencionadamente, [deberá ofrecer] una compensación equivalente a lo que mató en ganado --a juicio de dos personas justas-- que será entregada como ofrenda a la Kaaba; o bien lo expiará alimentando a los pobres o con un ayuno equivalente: para que experimente el daño causado por su acción, [mientras que] Dios borrará lo pasado. Pero a quien reincida, Dios le impondrá Su castigo: pues Dios es poderoso, vengador del mal.
(96) Os es lícita la pesca, y los productos del mar, como provisión para vosotros [que sois residentes] y para los viajeros, aunque os está prohibida la caza en tierra mientras estáis de peregrinación. Y sed conscientes de Dios, ante quien seréis congregados.
(97) Dios ha hecho de la Kaaba, el Templo Inviolable, un símbolo para toda la humanidad; y [así, también,] el mes sagrado [de la peregrinación] y la ofrendas engalanadas [son símbolos] para haceros conscientes de que Dios es consciente de todo cuanto hay en los cielos y todo cuanto hay en la tierra, y de que Dios tiene pleno conocimiento de todo.
(98) Sabed que Dios es severo en el castigo --y que Dios es indulgente, dispensador de gracia.
(99) Al Enviado no le incumbe sino transmitir el mensaje [que le ha sido encomendado]: y Dios sabe todo lo que manifestáis y todo lo que ocultáis.
(100) Di: “No hay comparación entre las cosas buenas y las cosas malas, aunque muchas de las cosas malas puedan resultarte muy agradables. ¡Sed, pues, conscientes de Dios, Oh vosotros dotados de perspicacia, para que así consigáis la felicidad!”
(101) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! No preguntéis acerca de asuntos que si se os hicieran manifiestos [en forma de ley], os causarían dificultad; pues, si preguntáis acerca de ellos mientras el Qur’an está siendo revelado podrían [en verdad] hacérseos manifiestos [como leyes]. Dios os ha eximido [de toda obligación] a este respecto: pues Dios es indulgente, benigno.(102) Ya otras gentes anteriores a vosotros hicieron preguntas como esas -- y de resultas de ello acabaron por negar la verdad.
(103) NO ES disposición de Dios que ciertas clases de ganado sean marcadas por superstición y apartadas del uso humano; pero los que se obstinan en negar la verdad atribuyen a Dios sus falsas invenciones. Y la mayoría de ellos nunca usa su razón; (104) pues cuando se les dice: “Venid a lo que Dios ha hecho descender, y al Enviado” --responden: “Nos basta con lo que hemos hallado que creían y hacían nuestros antepasados.” ¡Vaya! ¿Y si sus antepasados no sabían nada y carecían de toda guía?
(105) ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! No sois responsables sino de vosotros mismos: los que andan extraviados no pueden haceros daño si vosotros estáis en el camino recto. A Dios habréis de volver todos: y entonces Él os hará ver [realmente] lo que hacíais [estando vivos].
(106) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! Que haya testigos cuando, sintiendo próxima la muerte, os dispongáis a hacer legados: dos personas justas de vuestra gente, o -- si la agonía de la muerte os llega estando de viaje lejos de vuestra casa-- dos personas de [una gente] distinta a la vuestra. Retenedles después de que hayan rezado; y si tenéis dudas acerca de ellos, haced que juren por Dios: “No venderemos esta [palabra nuestra] a ningún precio, aunque fuera [por] un pariente cercano; ni ocultaremos nada de lo que hemos sido testigos ante Dios --o si no, que seamos, en verdad, contados entre los malhechores.”
(107) Pero si después se descubre que los dos [testigos] han incurrido en [este mismo] delito, tomarán entonces su lugar otros dos --de aquellos a los que los primeros han privado de su derecho-- y deberán jurar por Dios: “Nuestro testimonio es, en verdad, más verídico que el testimonio de esos dos y no hemos excedido los límites de lo correcto --o si no, que seamos, en verdad, contados entre los transgresores.”
(108) Así será más probable que den testimonio conforme a la verdad --pues si no, [tendrán motivo] para temer que sus juramentos sean refutados por los juramentos de otros. Sed, pues, conscientes de Dios y escuchad: porque Dios no otorga Su guía a la gente perversa.
(109) EL DÍA en que Dios reúna a todos los enviados y pregunte: “¿Qué respuesta recibisteis?” --dirán: “No tenemos conocimiento; en verdad, sólo Tú conoces todo lo que está fuera del alcance de la percepción de los seres creados.”
(110) He ahí, que Dios dirá: “¡Oh Jesús, hijo de María! Recuerda las bendiciones que te concedí a ti y a tu madre --cómo te fortalecí con la sagrada inspiración para que pudieras hablar a la gente desde la cuna, y siendo adulto; y cómo te impartí la revelación y la sabiduría, incluidos la Tora y el Evangelio; y cómo, con Mi venia, creaste de arcilla la forma, por así decirlo, del destino [de tus seguidores], y soplaste en ella para que, con Mi venia, se convirtiera en [su] destino; y cómo curaste al ciego y al leproso, con Mi venia, y cómo resucitaste a los muertos, con Mi venia; y cómo evité que los hijos de Israel te hicieran daño cuando viniste a ellos con las pruebas claras de la verdad, y [cuando] quienes estaban empeñados en negar la verdad decían: ‘¡Esto no es sino pura magia!’”
(111) Y [recuerda la ocasión] en que inspiré a los vestidos de blanco: “¡Creed en Mí y en Mi Enviado!” Respondieron: “¡Creemos! ¡Se testigo de que nos hemos so metido [a Ti].”
(112) [Y,] he ahí, que los vestidos de blanco dijeron: “¡Oh Jesús, hijo de María! ¿Puede tu Sustentador hacer descender para nosotros un ágape del cielo?”
[Jesús] respondió: “¡Sed conscientes de Dios, si sois [realmente] creyentes!”
(113) Dijeron: “Queremos sólo participar de él, para que se tranquilicen nuestros corazones y saber así que nos has dicho la verdad, y para que seamos de los que dan testimonio!”
(114) Dijo Jesús, hijo de María: “¡Oh Dios, Señor nuestro! ¡Haz que descienda para nosotros un ágape del cielo que sea una fiesta conmemorativa para nosotros --para los primeros y los últimos de nosotros-- y un signo procedente de Ti. Y provéenos de sustento, pues Tú eres el mejor de los que proveen!”
(115) Dios respondió: “¡En verdad, lo haré descender [siempre] para vosotros: pero, si alguno de vosotros niega luego [esta] verdad, ciertamente, haré recaer sobre él un castigo como el que [aún] no he impuesto jamás a nadie!”
(116) Y, HE AHÍ, que Dios dijo: “¡Oh Jesús, hijo de María! ¿Dijiste acaso a la gente: ‘Adoradme a mí y a mi madre como divinidades junto con Dios’?”
[Jesús] respondió: “¡Gloria a Ti! ¿Cómo habría de decir algo que no tengo derecho [a decir]? ¡Si lo hubiera dicho, ciertamente, Tú lo habrías sabido! Tú conoces todo lo que hay en mí, mientras que yo no conozco lo que hay en Ti. En verdad, sólo Tú conoces todo lo que está fuera del alcance de la percepción del ser humano. (117) No les dije sino lo que Tú me ordenaste [que dijera]: ‘¡Adorad a Dios, [que es] mi Señor y también vuestro Señor!’ Y fui testigo de sus acciones mientras permanecí entre ellos; pero desde que Tú me hiciste fallecer, sólo Tú has sido su supervisor: pues Tú eres testigo de todas las cosas. (118) Si les castigas --en verdad, son Tus siervos; y si les perdonas-- ¡en verdad, sólo Tú eres poderoso, realmente sabio!”
(119) [Y EN EL Día del Juicio] Dios dirá: “Hoy, su veracidad beneficiará a todos los que han sido veraces: tendrán jardines por los que corren arroyos, en los que residirán más allá del cómputo del tiempo; Dios está complacido con ellos y ellos están complacidos con Él: este es el triunfo supremo.”
(120) De Dios es el dominio sobre los cielos y la tierra y todo lo que contienen; y Él tiene el poder para disponer cualquier cosa.
COMENTARIOS DEL SHEIJ KHALED ABOU EL-FADL
Así que hemos llegado precisamente a este punto en la sur, es como si Allah estuviera diciendo que, en los desafíos que te confrontan, tal como dice el Profeta, Sallallahu 'alayhi wa sallam (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), que obligues al injusto, que obligues al opresor a seguir lo que es verdadero. Si dejas las cosas sin tus intervenciones positivas, no esperes que la justicia prevalezca, no esperes que el Haqq (la verdad) prevalezca. De hecho, si las cosas se dejan sin la energía activa y la búsqueda activa de la justicia y la verdad, el estado natural de las cosas es hacia la descomposición. A menos que haya una energía activa que produzca luz, el estado natural de las cosas es hacia la oscuridad. Por lo tanto, cuando la sura señala los fracasos de las naciones pasadas, el fracaso en observar su relación de pacto con Allah es, de hecho, su apatía: veían lo que estaba mal, como dijo el Profeta, Sallallahu 'alayhi wa sallam, y no intervenían. Tenemos un número de hadices sobre esto, todos girando en torno al deber de ordenar el bien y prohibir el mal, de levantarse y resistir la injusticia y las consecuencias de ello.
Había en este tiempo un grupo que era una mezcla de la aristocracia de La Meca con nuevos conversos al islam que todavía están anclados en la moral y la ética tribal beduina; no se han transformado, y encuentran una alianza natural con los sistemas del pasado, el sistema antiguo que en otras partes del Corán se describe como Jahiliyyah (la época de la ignorancia preislámica). Ese sistema antiguo, como dijimos en las halaqahs pasadas, otorga privilegios a los privilegiados y falla fundamentalmente en su enfoque hacia la moral natural y la ética natural. Se trata de un entendimiento corrupto de la justicia que sostiene que las personas son desiguales y que hay una justicia que pertenece a la élite y una injusticia que es lo suficientemente buena para la masa.
Pasamos ahora al versículo 82, el cual, por supuesto, es fascinante porque es uno de esos versículos con los que los musulmanes han tenido una relación dinámica dependiendo de la circunstancia histórica debido al lenguaje del texto. El versículo 82 dice:
(82) Hallarás sin duda que los mayores adversarios de los que creen [en esta escritura divina] son los judíos y los que se obstinan en atribuir divinidad a algo junto con Dios; y hallarás sin duda que las gentes más próximas en afecto a los que creen [en esta escritura divina] son los que dicen: “En verdad, somos cristianos”: porque entre ellos hay sacerdotes y monjes, y porque no son arrogantes.
Por supuesto, la razón por la que esto se convierte en un área con la que los musulmanes interactuaron de diversas maneras complejas a lo largo de la historia es porque, como pueden imaginar, si estás leyendo este versículo, por ejemplo, durante el apogeo de la era de las Cruzadas, cuando los cruzados están saqueando, violando y asesinando en tu tierra, los judíos son tanto víctimas de las Cruzadas como lo son los musulmanes. En las primeras Cruzadas es bien sabido que masacraron a judíos y musulmanes por igual. Y luego tienes eventos como la Reconquista, por ejemplo, donde nuevamente los cristianos persiguen a judíos y musulmanes y los convierten a la fuerza al cristianismo, y los judíos tienen que escapar en masa de la Andalucía musulmana hacia otras tierras musulmanas. Por lo tanto, leer este versículo en el contexto de estas circunstancias históricas resulta extraño, porque tus peores enemigos son en realidad los cristianos y no los judíos. Por supuesto, con 1948, el surgimiento de Israel, los palestinos y lo que les hicieron a otros árabes, este versículo comúnmente se cita diciendo: "Miren, aquí está la prueba viviente de que este versículo tenía razón".
Hay muchos informes sobre las circunstancias históricas de este versículo. Algunos afirman de nuevo que este es otro versículo que fue revelado al comienzo mismo del islam; de hecho, aquí la afirmación es que este versículo fue revelado en la época en que los musulmanes realizaron la primera hiyrah (emigración) a Etiopía y que se refiere al emperador Najashi (el Negus), a su hospitalidad hacia los musulmanes y, según estos informes, a su conversión al islam, señalando que un número de figuras religiosas en la Iglesia etíope lloraron al escuchar el Corán. Entonces el argumento es que, aunque fue revelado en la era mequí, el Profeta, Sallallahu 'alayhi wa sallam, ordenó que se incluyera aquí antes de su muerte. Hay muy poco que respalde ese argumento; en realidad, no hay prácticamente ninguna narración real y auténtica sobre el Profeta ordenando que este versículo fuera incluido aquí. Luego hay otros informes que dicen que no, que Najashi, en este período tardío, envió una delegación de unos treinta delegados desde Abisinia para una visita diplomática a los musulmanes, y que cuando visitaron al Profeta escucharon la recitación de la sura Ya-Sin, y al escucharla, varios de ellos lloraron, por lo que este versículo describiría la reacción de estos cristianos al escuchar el Corán. Ahora bien, por supuesto, la dificultad con esta narración es que si está diciendo que estos cristianos se sintieron tan conmovidos por el Corán que lloraron, ¿por qué elige esa ocasión para decir que los judíos y los mushrikeen (idólatras) son esto y aquello?
¿Por qué crea ese contraste? Lo mejor que he leído sobre esto, y lo que considero que realmente tiene sentido para que se encuentre en la sura Al-Ma'idah, es que el elemento clave aquí es la descripción de una realidad que enfrentaban los musulmanes en este período tardío de la historia. Un tema constante en el encuentro de los musulmanes con los judíos, y especialmente con la clase rabínica, es la afirmación persistente de "somos el pueblo elegido", pero no solo eso, sino una afirmación ideológica de que las leyes de la ética que aplicamos al tratar con los gentiles no son las mismas leyes de la ética que aplicamos al tratar con los israelitas. En cambio, dentro de los períodos con los cristianos locales de la época, había cristianos locales —me refiero especialmente a una clase particular de monjes— que enfatizaban tanto el deber ético de la humildad y el ascetismo que su perspectiva ideológica consistía en coexistir contigo o en aceptarte, y no tenían un proyecto ideológico de exclusividad. Sabemos que existen informes sobre monjes que, al escuchar el Corán, decían cosas como: "Puede que no sea musulmán, pero este hombre, Muhammad, es un mensajero de Dios". Tenemos un informe así; olvidé el nombre del monje que lloró, y luego hay otro informe que dice: "Nunca he creído que Jesús fuera más que un hijo de Dios", usando "el hijo de Dios" en el sentido de "el hombre de Dios", es decir, negando la divinidad de Jesús. Todo esto se remonta a este valor moral de la humildad y el ascetismo; ellos no están dispuestos a subsumir la ética ante la política, ni están dispuestos a decir: "Bueno, por el bien de la política voy a reorganizar mi prioridades éticas porque tengo un proyecto político", algo que sí ocurría de manera constante con la clase rabínica.
No creo que el versículo nos esté haciendo una predicción sobre la trayectoria de la historia; no nos está diciendo que en cada situación o para siempre encontrarás que los judíos son tus enemigos y los cristianos tus amigos, o que los judíos y los mushrikeen (idólatras) son tus enemigos. Lo que está haciendo es hablar de los valores morales que los musulmanes en Medina encontraron en esa época al tratar con diferentes clases. Está la clase de los judíos que insisten en la afirmación de ser el pueblo elegido, y su comprensión de la moralidad está anclada en el excepcionalismo. Ahora bien, ¿por qué los mushrikeen? Porque ellos eran precisamente los aliados naturales de la aristocracia de La Meca, quienes también pensaban que había una moralidad especial aplicable a ellos. Al mismo tiempo, hay cristianos que pertenecen a la Iglesia Católica que están de acuerdo con esa perspectiva, pero también hay cristianos árabes que no pertenecen ni a la Iglesia Copta ni a la Iglesia Siriaca —la iglesia en Siria— ni a la Iglesia Bizantina, y su comprensión del cristianismo ve a Jesús como un líder moral y no tienen una agenda política; su agenda es puramente ética y anclada en la humildad, y estas son las personas a las que el Corán se refiere al decir eso.
Por lo tanto, es obvio que se está refiriendo a un conjunto particular de eventos de personas que escuchaban la revelación y lloraban, pero no creo que fuera una delegación visitante, sino más bien una clase de personas con las que los musulmanes interactuaban y encontraban regularmente. Así que, ¿cuál es la lección moral que extraemos de esto? La lección moral es el valor ético. Si tú crees en un pueblo elegido, si crees en una clase sacerdotal que tiene un conjunto especial de leyes éticas que se le aplican —donde lo que se me aplica a mí como sacerdote no se le aplica al plebeyo—, si crees en lo que la aristocracia de La Meca creía bajo la forma del elitismo, entonces eres lo que el Corán está describiendo aquí. Pero si tu ética se basa en un fundamento de humildad y no excepcionalismo, estas son las personas que Allah está elogiando. Así que no hay un proyecto ideológico detrás de estos ayat(versículos); hay una descripción histórica que tiene un propósito moral.
(83) Pues, cuando llegan a entender lo que se ha hecho descender sobre este Enviado, puedes ver como sus ojos se llenan de lágrimas porque reconocen algo de su verdad; [y] dicen: “¡Oh Sustentador nuestro! Creemos; inscríbenos, pues, entre los que dan testimonio de la verdad. (84) ¿Cómo podríamos dejar de creer en Dios y en la verdad que nos ha llegado, si deseamos fervientemente que nuestro Sustentador nos cuente entre los justos?”
(85) Y por esta fe suya, Dios les recompensará con jardines por los que corren arroyos, en los que residirán: pues esa es la recompensa de los que hacen el bien; (86) mientras que los que se obstinan en negar la verdad y desmienten Nuestros mensajes --esos están destinados a un fuego abrasador.
La clave es: "¡Creemos! ¡Cuéntanos, pues, entre los que dan testimonio de la verdad!". La humildad los hace reconocer una verdad común, un propósito ético común y un propósito moral común. Es por esto que en el pasado mis maestros solían decir que hay personas que son musulmanas pero no lo reconocen, no se dan cuenta de ello. Y cuando lees algunos de los informes sobre ciertos monjes, encajan precisamente en esa descripción; es como si fueran musulmanes pero no se dan cuenta, pero son musulmanes porque encarnan toda la moralidad y la ética del islam. Y solo Allah sabe cuándo les preguntas: "¿Crees en Dios y en un Dios único?", y dicen que sí; "¿Crees que Muhammad fue un profeta, un mensajero de Dios?", y dicen que sí; pero llegan al punto en el que estás ahí y no está claro cuando les preguntas: "Bueno, ¿eres musulmán?", y no obtienes una respuesta clara. Esto depende de Allah, si Allah acepta de ellos o no. Pero estaba claro que, en esa época, Allah les está diciendo a los musulmanes: "Miren, debido a la calidad moral de estas personas, ustedes no tienen un problema con ellas". Estas no son las personas con las que Allah les está diciendo que no se alíen; Allah les está diciendo que no se alíen con aquellos que encarnan un proyecto ético o poco ético particular, esos son los que no son sus aliados y con los que no deberían aliarse.
Miren, ahora llegamos a un cambio de tema, pero conectaré todas estas cosas, insha'Allah (si Dios quiere), al final. Toda la sura Al-Ma'idah, porque todo es parte de un tema consistente, como dijimos, un concierto de tres o cuatro movimientos, pero es un concierto unificado; si se quiere, hay una estructura musical común en todos los movimientos.
(87) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! No os privéis de las cosas buenas que Dios os ha hecho lícitas pero no transgredáis los límites de lo correcto: en verdad, Dios no ama a los que transgreden los límites de lo correcto. (88) Así pues, comed de las cosas buenas y lícitas que Dios os da como sustento, y sed conscientes de Dios, en quien creéis.
Así que no conviertan lo que es lícito en ilícito. El asunto de la licitud es un tema complejo, y cuando actúas sin autoridad para convertir lo que es lícito en ilícito, eres en verdad un agresor, estás transgrediendo los límites y te encuentras en un estado de atida (agresión/transgresión). Ahora bien, Allah condena eso de manera consistente a lo largo del Corán, condena el atida, condena a aquellos que cometen agresión o a aquellos que transgreden. ¿Y qué es el atida? ¿Cuál es la naturaleza de la transgresión? La naturaleza de la transgresión consiste en que vas más allá de lo que es legítimamente tuyo, o legítimamente dentro de tu autoridad, o legítimamente dentro de tu jurisdicción, y transgredes sobre los derechos de los demás. Así que, ya sea que estés transgrediendo sobre los derechos de Dios o transgrediendo sobre los derechos de los seres humanos, en ambos casos eres un transgresor, estás en la inmoralidad, y Allah no ama a los que están en un estado de atida.
De nuevo, se obtiene una variedad bastante apasionante de tradiciones e informes que intentan informarles sobre la ocasión de la revelación, y cada una de ellas pudo haber sido esa ocasión y ninguna pudo haber sido una ocasión en el sentido de que todos los informes que afirman ser una ocasión para la revelación caen bajo lo que este versículo está diciendo. ¿Podemos realmente asegurar que cualquiera de estos incidentes es la razón por la que Allah reveló esto? No creo que encaje de ese modo, porque como vemos, lo que este versículo está diciendo es crítico para lo que la sura Al-Ma'idah en general está diciendo, para el mensaje general. La tendencia en la literatura es truncar la sura: "Bueno, este versículo fue revelado debido a esta ocasión, este versículo fue revelado debido a esta ocasión, este versículo fue revelado debido a esta otra ocasión". ¿Qué es lo que eso hace? Les da la impresión de que no hay una unidad temática en la sura, porque es como si algo sucediera y Allah hablara al respecto, algo sucede y Allah habla al respecto, algo sucede y Allah habla al respecto; de modo que es como si Allah estuviera simplemente hablando a la suma total de los eventos que se van desarrollando. Pero cuando das un paso atrás, como haremos insha'Allah, y asimilas la sura completa, descubres que la unidad temática es tal que ninguno de estos eventos necesitaba suceder para que Allah dijera lo que Allah está diciendo. Y de hecho, cuando escudriñas cómo llegaron a existir estos informes, digámoslo de esta manera, desarrollas una sensación muy clara de que, en la forma en que el conocimiento era transmitido y comunicado, la gente estaba de alguna manera jugando a conectar los puntos: "Bueno, estos eventos sucedieron en esta época, así que tiene sentido que este versículo se ajuste a este conjunto de eventos", por lo que pasa a ser transmitido como una ocasión para la revelación en muchas situaciones.
Por ejemplo, en lo que respecta a las ocasiones para las revelaciones, se informa que un grupo de personas acudió al Profeta de Allah y le dijo que querían castrarse a sí mismos, que querían castrarse para no tener deseo sexual y convertirse en místicos que viajaran por las tierras, comiendo de la naturaleza y adorando a Dios, y el Profeta, Sallallahu 'alayhi wa sallam, les prohibió hacerlo, y los informes dicen que este versículo estaba confirmando o afirmando lo que el Profeta dijo, indicando que eso sería algo que no se debe hacer. Otros informes dicen que un hombre acudió al Profeta de Allah y le dijo: "He hecho el voto de no volver a comer carne jamás", y el Profeta le preguntó por qué, y él respondió: "Porque cuando como carne, mis deseos sexuales se despiertan". Solo Allah sabe si hay una conexión entre la carne y el deseo sexual, no lo sé, pero eso fue lo que él dijo: "Y no quiero tener este deseo sexual", y se afirma que esa fue la ocasión de los informes para la revelación. Hay otra narrativa que dice que 'Abdullah Ibn Rawaha estaba visitando al Profeta del islam y, en el momento en que estaba con el Profeta, hubo un visitante en su casa; alguien visitó a su familia y finalmente su familia mandó a buscarlo y le dijeron: "Regresa a casa porque tienes un visitante que ha estado esperando". Así que 'Abdullah regresa a casa y encuentra que su familia no había alimentado al invitado, no le habían servido comida al invitado porque estaban esperando a que él regresara a casa. 'Abdullah se siente avergonzado por esto, porque en sus valores culturales es muy vergonzoso, es humillante no alimentar al invitado de inmediato, y jura por Dios: "No voy a comer", es decir, se enoja con su familia. Su esposa, al escucharlo decir eso, dice: "Bueno, si tú no vas a comer, entonces yo tampoco voy a comer". Y luego, cuando el invitado escuchó eso, dijo: "Bueno, si ustedes dos no van a comer, entonces yo tampoco voy a comer". Y entonces, de acuerdo, esta fue la ocasión de la revelación en la que Allah dice, ya saben, que no es culpa de la comida; estás expresando tu enojo a través de ella al decir que comer esto es haram (prohibido) si voy a comer. Quiero decir, y hay algunos informes más, pero estos son los principales. Hay otros informes marginales más remotos, pero todos regresan y se relacionan con ese tema de un exceso.
Ahora, aquí y después de eso, es por actuar más allá de tu autoridad; solo ten eso en mente porque va a ser crítico cuando resumamos el mensaje completo de la sura Al-Ma'idah: que estás actuando más allá de tu autoridad y, como resultado, eres un usurpador. Un usurpador es una persona que se hace cargo de lo que no tiene derecho a hacerse cargo y asume las consecuencias de ello. Pero este tema crítico de que no tienes el derecho de prohibir cosas que no están prohibidas, porque hacerlo te convierte en un transgresor y un usurpador, es fundamental. Y en este contexto, tenemos tantos informes que nos dicen que parte o la afirmación de que la ocasión para la revelación es que la gente decía, cuando hacían votos, hacían votos de tahrim, diciendo haramu 'alayya (está prohibido para mí) cuando dicen esto y aquello, que es haram para mí hacer esto o hacer aquello porque están enojados, porque quieren ser místicos o por lo que sea. Y esto se conecta con lo que viene después de esto.
(89) ALLAH no os hará rendir cuentas por juramentos que hayáis pronunciado sin pensar, pero sí os hará rendir cuentas por juramentos que habéis pronunciado en serio. La expiación por romper un juramento será alimentar a diez pobres como soléis alimentar a vuestras familias, o vestirlos, o liberar a un ser humano de la esclavitud; y quien no pueda, deberá [en su lugar] ayunar tres días. Esta será la expiación por juramentos que habéis hecho [y roto]. ¡Sed cuidadosos con vuestros juramentos! Dios os aclara así Sus mensajes, para que [esto] os mueva a ser agradecidos.
Allah no está hablando de cuando usas el nombre de Allah sin la intención de tahrim, sin la intención de hacer algo haram para ti mismo o para los demás; y Allah no está hablando de usar el nombre de Allah sin la intención de hacer un juramento. Así que, por ejemplo, cuando en el dialecto común dices: "¿Estudiaste?", y dices: "¡Wallahi (por Dios) que estudié!", eso no es un juramento. Pero cuando usas el nombre de Allah y juras en el nombre de Allah, Allah dice que este es un asunto serio porque forma parte de la dinámica de usurpación del nombre de Allah, ya sea para respaldar una verdad o para negar una verdad. Y aquí está la cuestión: si en realidad no estás actuando con justicia, ya sea al afirmar una verdad o al negar una verdad, esta es una grave usurpación. Normalmente no pensamos en esto, pero consideren las implicaciones si invocan el nombre de la divinidad, ahora no solo el nombre, sino la autoridad de la divinidad, para afirmar que algo es verdadero o que algo no es verdadero, y lo hacen sin una causa justa y sin autoridad; entonces son un transgresor.
No tienes derecho a decir: "Estoy representando la voluntad divina". Como, por ejemplo, cuando condenas a un erudito a muerte, supongamos, y dices que esta sentencia es consistente con la ley de Dios, bueno, eres un usurpador; eso es un atida (agresión/transgresión) porque has invocado el nombre de Allah, la autoridad de Allah, en un contexto en el que no tienes derecho a invocarlo. Así que es un problema moral grave, no es una cosa menor. Las dinámicas de invocar la autoridad de Allah para afirmar algo o negar algo no son un asunto menor y, como una cuestión de disciplinar al individuo, si invocas el nombre de Allah y sabes que invocaste el nombre de Allah injustamente, ya sea en forma de un juramento o, en mi opinión, en forma de cualquier cosa, hay una kaffarah (expiación). Y la kaffarah consiste en que tienes que alimentar a diez personas, no el mínimo básico, sino con más o menos la misma comida con la que sueles alimentar a tus propias familias, sí, así que tienes que alimentarlos de la forma en que alimentarías a tu familia, o vestirlos como vestirías a tu familia, o liberar a un esclavo. Y sabemos que para muchos, dado que la kaffarah es liberar a un esclavo, solo si no puedes hacerlo —y Allah sabe si eres capaz de hacerlo o no— puedes entonces recurrir a ayunar tres días. Esto es porque muchos musulmanes dicen: "Voy a ayunar tres días", y esa no es la primera opción en nuestra época. En nuestra época si liberas a alguien de una deuda, lo has liberado de la esclavitud; de modo que en nuestra época, no, la primera obligación es alimentar a diez personas, o vestir a diez personas, personas necesitadas, o liberar a alguien de la servidumbre. Así que encuentras a alguien que está en un estado de servidumbre, como, por ejemplo, un trabajador que labora en el Golfo; esa persona está en servidumbre, libérala. Solo si eres incapaz de cumplir con cualquiera de las dos opciones —y Allah sabe si eres incapaz de hacerlo— puedes ir a esa opción del ayuno; nunca puede ser tu primera elección. Y por lo tanto, si ayunas tres días pero Allah sabe que pudiste haber hecho lo otro, realmente no servirá de nada. Aquellos que no puedan, entonces pueden ayunar tres días.
(90) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! Los estupefacientes, los juegos de azar, las prácticas idólatras y la adivinación del futuro no son sino una abominación, obra de Satán: ¡evitadlos, pues, para que así alcancéis la felicidad! (91) Por medio de los estupefacientes y los juegos de azar, Satán busca sólo crear enemistad y odio entre vosotros y apartaros del recuerdo de Dios, y de la oración. ¿No vais, pues, a desistir?
Llegamos a nuevo movimiento en la sura, el alcohol, al-maysir (los juegos de azar), al-ansab(los altares de sacrificio) y al-azlam (las flechas adivinatorias). Todas estas son formas ya sea de juego o de especulación, especulación financiera, y de ganar sobre la base de lo cual estás ganando dinero sin esfuerzo ni energía, sino simplemente especulando. Pero noten lo que Allah nos está diciendo sobre esto, Allah dice: "Fajtanibuhu" (evítenlo). Así que, como una cuestión de principio, eviten estas cosas; ¿pero evítenlas por qué? Porque son instrumentalidades a través de las cuales lo demoníaco entra en tu vida, el Shaytan (Satanás), los demonios nos rodean por todas partes. Estas son instrumentalidades mediante las cuales lo demoníaco propaga la enemistad y la agresión, y aparta del deseo del dhikr (el recuerdo de Allah).
Ayer mismo estaba hablando con alguien sobre una cantante muy famosa que tuvo una vida un tanto trágica, tenía una voz muy, muy hermosa, su nombre era Asmahan. Desafortunadamente, en la familia en la que creció, era una familia donde se bebía, y el alcohol desde una edad muy temprana fue la instrumentalidad a través de la cual esta mujer se involucró en todo tipo de cosas que terminaron de manera muy trágica, muriendo muy joven. Pero el abrir la puerta a una sociedad que tolera el alcohol, así como abrir la puerta a una sociedad que tolera estas pérdidas severas de dinero o ganancias severas de dinero no racionales —no racionales porque es un juego enteramente especulativo—, o abrir la puerta a través de la cual las personas sin trabajar pueden volverse o bien obscenamente ricas o bien obscenamente pobres porque especulan en un negocio y el negocio sale mal y quedan en la miseria, o especulan en el negocio y se convierten en multimillonarios, así es como Shaytan siembra la enemistad, la agresión, el odio y la falta de empatía por el otro. Allah nos está dando un código secreto sobre las armas de lo demoníaco, porque no es solo que aprendas a no empatizar con el otro, no es solo que aprendas a codiciar e imaginar que tienes derecho a tus crecientes ganancias obscenas, diciendo: "Bueno, es mi dinero, bueno, ya sabes, Allah quiere que yo sea tan rico". ¿Por qué Allah querría eso de ti? "Porque he tenido suerte, ya sabes, cada vez que pongo mi mano en cualquier lugar, gano toneladas de dinero". Aprendes a ser egoísta, aprendes a ser codicioso, aprendes a ser irracional, aprendes a ser inmoral, pero no solo eso: aprendes que es molesto dar espacio en tu vida para Allah. Esto se debe a que si vas a obtener ganancias obscenas y quieres conservar todo este dinero, ¿realmente necesitas la voz de Dios susurrando en tu oído: "¿Realmente tienes derecho a todo este dinero cuando otras personas se están muriendo de hambre?"? No quieres escuchar eso, es molesto, por lo que lo justificas incluso si rezas. Dices: "De acuerdo, déjame rezar". Rezas mientras estás divagando, tu mente está divagando sobre, ya saben, el sol y la luna y lo que tienes que hacer y lo que harías y lo que hiciste y, ya saben, y luego simplemente terminas con las raka'at (unidades de oración) y es como "no me molestes". Y esas son las raíces, así es como las semillas comienzan a crecer.
Shahab Ahmed fue una de las muy pocas personas que asistió a mi boda, a mi boda principal solo invité a tres o cuatro personas, y Shahab Ahmed en ese entonces fue uno de ellos. Shahab Ahmed sucumbió ante Shaytan y escribió un libro diciendo que está bien beber alcohol, y luego encuentras a musulmanes racionales que se sientan ahí y dicen: "Sí, es un punto de vista, una perspectiva". ¡Miren su idoneidad, miren cómo Shaytan los ha seguido! Allah nos está diciendo que aprendamos que estas son instrumentalidades de lo demoníaco. ¿Van a cerrar la puerta a ellas? Y luego usas tu intelecto para decir: "Bueno, abramos la puerta un poco, ya saben, usemos mi intelecto para hablar sobre el contexto, el pretexto, el metatexto, el supertexto, el subtexto y todos los textos", para que podamos abrir la puerta a un poquito de Shaytan en nuestras vidas. Y luego uno de estos musulmanes, la llamada intelectualidad, dice: "Oh, voy a Princeton, voy a Yale, voy a Harvard, soy tan inteligente". Eres un idiota, eres un idiota moral. Solo porque tengas un coeficiente intelectual alto no significa nada; es fácil obtener puntajes y obtener buenas calificaciones, pero la verdadera inteligencia es la inteligencia moral, ética, la sabiduría. Eres un idiota. Así que todos ustedes que están allá afuera y que por un momento admiraron el libro de Shahab Ahmed, son unos idiotas, considérenlo de mi parte, y van a responder por su idiotez en el Más Allá; esa es la parte aterradora, me crean o no me crean, depende de ustedes.
Y Allah tiene una forma maravillosa de decirles que son unos idiotas, por cierto, miren el versículo 92.
(92) Así pues, obedeced a Dios y obedeced al Enviado, y estad prevenidos [contra el mal]; y si os apartáis, sabed que a Nuestro Enviado le incumbe sólo transmitir con claridad el mensaje [que le ha sido encomendado].
Así que obedezcan a Dios y obedezcan al Profeta, y estén advertidos, estén advertidos. Ahora, si no quieren creer y quieren ser unos imbéciles, entonces lo único que nuestro Profeta puede hacer es simplemente informarles. Qué manera tan cortés y majestuosa de decirle a la gente que son unos imbéciles. De acuerdo, ¿no quieren escuchar? No escuchen, vayan a vivir con los demonios, ábranle la puerta a los demonios, usen su subtexto y contextos y pretextos y supertextos para abrir la puerta a los demonios y vivan una vida feliz; vean si funciona.
Ahora llegamos al versículo 93. Los comentaristas del Corán escribieron mucho sobre este versículo y por qué la estructura y el lenguaje del texto son así.
(93) Quienes han llegado a creer y hacen buenas obras no incurren en falta por lo que coman, siempre que sean conscientes de Dios y crean [realmente] y hagan buenas obras, y sigan siendo conscientes de Dios y sigan creyendo, y se vuelvan aún más conscientes de Dios, y perseveren en hacer el bien: pues Dios ama a quienes hacen el bien.
El Corán va a hablar especialmente sobre las cuestiones que tienen que ver con las restricciones y las leyes sobre el consumo; parte de ellas preislámicas de los días de la Jahiliyyah, pero parte de ellas subrayadas o mantenidas por el islam, de lo cual hablaremos. Y de nuevo, al final de la sura conectaré todo esto porque podrían pensar que todas estas son solo pequeñas partes desconectadas, pero no lo son.
De acuerdo, entonces Allah está diciendo que el asunto no son los tecnicismos de la comida en sí, no es el cumplimiento cuando se trata de las leyes dietéticas. Hay un punto más alto que eso. Cuando observas las leyes dietéticas de Allah, estás practicando un objetivo moral más alto; de modo que el punto es enseñarte, primero, el arte de la taqwa (la consciencia de Dios), tener a Allah en la mente. Que Allah sea un compromiso constante de tu intelecto y, debido al rol de Allah en tu vida, aprendes a hacer lo que es halal y lo que es bueno; pero no se supone que te detengas ahí. La taqwa y las buenas acciones (al-amal as-salih) en sí mismas son una dinámica que debería elevarte en tu convicción. Es como aquello de: "adora a tu Señor hasta que seas dotado de certidumbre". Así que tu taqwa y tu amal, tu hacer lo que es justo, no es sino una etapa que se supone que eleva tu sentido de la creencia y tu consciencia de Dios. De modo que, si simplemente eres consciente de Dios y haces el mínimo indispensable de lo que es bueno pero no estás creciendo, es como si estuvieras atrapado en el grado en que estés atrapado. Allah te está diciendo que esto es una práctica para la elevación, y la elevación tiene un propósito final, y el propósito final es la consciencia de Dios que produce Ihsan, que es la bondad elevada. Así que no es solo que tengas consciencia de Dios, sino que hacer el bien básico se supone que fortalece tu Iman (fe), se supone que eleva tu consciencia de Dios hasta que tu consciencia de Dios te convierta en un productor natural de Ihsan, que es la virtud. Esto es toda una filosofía. Quiero decir, de nuevo, se habla de: "oh, ¿qué necesitamos para un renacimiento intelectual musulmán?". Entiendo la preocupación, pero solo si aprendiéramos a releer nuestro Corán. Allah nos está diciendo: "no sean como las naciones pasadas que tomaron las reglas dietéticas como si Allah fuera mezquino y a Allah le importara si comes esto o comes aquello". Esto no se trata de ser mezquino, se trata de tu consciencia de Dios, y tu consciencia de Dios tiene que elevarte hasta que seas un ser moral, produzcas virtud. No hay mejor manera, ni una manera más profunda, ni una manera más filosóficamente sofisticada en la que Allah podría decirte: "no te estoy enseñando a ser mezquino, te estoy enseñando a ser un ser humano moral elevado".
Y así, después de eso, Allah llega a un asunto real que ocurrió, el cual consiste en que algunas personas, mientras estaban en estado de ihram —están en su Hajj o su 'Umrah—, intentaron encontrar excepciones a la regla que Allah ha dejado clara antes: que no se supone que caces cuando estás en estado de ihram, no se supone que derrames sangre ni que caces en tu estado de ihram. Y el argumento que algunos dijeron fue: "bueno, podemos pescar, pero ¿por qué no podemos si hay una oportunidad en la que simplemente estamos caminando y un ave se presenta justo ante nosotros, ya saben, es una excelente oportunidad para hacer una presa y servir carne para todos estos peregrinos hambrientos, ¿por qué no?". Y Allah viene y dice que Allah les ha permitido pescar, pero Allah no les ha permitido cazar, y ese es el fin del asunto. Pero es como si Allah supiera que la tendencia será pensar en las restricciones dietéticas de la manera en que lo hicieron los israelitas, o de la manera en que lo hacían en La Meca preislámica, por eso Allah precede esto, introduce esto diciendo que se trata de taqwa e Ihsan. La razón por la que tengo estas leyes no es para que se conviertan en tecnócratas de las leyes dietéticas, sino para que aprendan una disciplina y la consciencia de Dios, y que en todo deben pensar en la voluntad de Dios y en los límites de Dios a medida que lo practican. Y si violas esta ley, hay una kaffarah (expiación). Así que, dado que esto es lo suficientemente directo, simplemente veámoslo en el texto.
(94) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! Con toda certeza, Dios ha de probaros por medio de caza que esté al alcance de vuestras manos y de vuestras armas [mientras estáis de peregrinación], para que Dios distinga a aquellos que Le temen aunque Él está fuera del alcance de la percepción humana. Pero a quien, después de todo esto, transgreda los límites de lo correcto --le aguarda un castigo doloroso.
(95) ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! No matéis caza mientras estéis de peregrinación. Y quien de vosotros la mate intencionadamente, [deberá ofrecer] una compensación equivalente a lo que mató en ganado --a juicio de dos personas justas-- que será entregada como ofrenda a la Kaaba; o bien lo expiará alimentando a los pobres o con un ayuno equivalente: para que experimente el daño causado por su acción, [mientras que] Dios borrará lo pasado. Pero a quien reincida, Dios le impondrá Su castigo: pues Dios es poderoso, vengador del mal.
De acuerdo, solo aclarando algo sobre esto: el asunto aquí es que cuando la gente mataba un animal de caza en el estado de ihram y tenían que pagar una kaffarah equivalente en valor a lo que habían matado, ellos entonces disputaban el valor de lo que habían matado. Decían: "he matado un ciervo, bueno, este ciervo no es equivalente al precio de una vaca". Así que Dios viene y dice: "bueno, la manera en que Dios va a resolver esto es que se elegirán dos personas, se elegirán dos personas de conocimiento para determinar el valor de lo que tiene que ser la compensación". Noten que es como que primero tiene que haber una compensación, y la compensación consiste en que o bien las dos personas van a decidir cuál es el valor del animal que has matado, y la mayoría de los eruditos dijeron que alternativamente ellos podrían dejarlo a la comunidad que, en lugar del precio del animal de caza, más bien ellos pudieran decidir el valor pagado alimentando a los necesitados; de modo que dirán: "bueno, por el animal que has matado, entonces tienes que alimentar el precio, el valor de eso es alimentar a diez personas, el valor de eso es alimentar a veinte personas". Y si estas opciones no son posibles, de nuevo, Dios lo deja abierto en cuanto a cuántos días ayunas; y la mayoría de los eruditos dijeron que entonces, dependiendo del valor del animal que has matado, de nuevo los árbitros decidirán: "bueno, debes ayunar tres días, debes ayunar una semana, debes ayunar un mes", dependiendo de tu violación. Pero habiendo dejado esa discrecionalidad a la sociedad, si lo haces de nuevo, si cometes la misma violación de nuevo, no hay kaffarah. Si cometes la misma violación de nuevo, no pagas un valor equivalente, no se asignan árbitros, no hay alimentación a los pobres, ni siquiera ayuno. Si lo haces de nuevo, Allah te promete el castigo, lo cual, de nuevo, nos hace reflexionar sobre la filosofía detrás de lo que Allah nos está diciendo: debes ser consciente de los límites de Allah para que aprendas taqwa; necesitas taqwa para que puedas elevarte hasta alcanzar el Ihsan. Y si violas intencionalmente los límites, está el hecho de que la existencia del castigo o la kaffarah por violar los límites es en realidad un acto de misericordia de Dios, habría dureza si Allah no les proporciona ninguna expiación en absoluto. Es como que si Allah en este punto está diciendo "de acuerdo, lo haces una vez, existen estas opciones, y voy a darle a la sociedad un rol en decidir las opciones, ya sea que pagues el valor, ya sea que alimentes a los pobres, ya sea que ayunes un cierto número de días si careces de medios. Pero si lo haces de nuevo, entonces el asunto queda en Mis manos". Normalmente no pensamos en lo que Allah dice de "saben qué, el asunto queda en Mis manos en el Más Allá"; de hecho, pensamos que esto es cuando Allah se ablanda, pero en realidad es cuando Allah se pone severo.
(96) Os es lícita la pesca, y los productos del mar, como provisión para vosotros [que sois residentes] y para los viajeros, aunque os está prohibida la caza en tierra mientras estáis de peregrinación. Y sed conscientes de Dios, ante quien seréis congregados.
(97) Dios ha hecho de la Kaaba, el Templo Inviolable, un símbolo para toda la humanidad; y [así, también,] el mes sagrado [de la peregrinación] y la ofrendas engalanadas [son símbolos] para haceros conscientes de que Dios es consciente de todo cuanto hay en los cielos y todo cuanto hay en la tierra, y de que Dios tiene pleno conocimiento de todo.
(98) Sabed que Dios es severo en el castigo --y que Dios es indulgente, dispensador de gracia.
Así que es verdad: "Les es lícita la caza en el agua", lo que significa la pesca, "y lo que el mar produce. Y debido a que Dios ha establecido que la Kaaba, Al-Bayt al-Haram, el Templo Inviolable —el espacio que no puede ser violado y no debe ser violado, y que no debería tener edificios tipo Las Vegas construidos a su alrededor, pero de todos modos— sea un símbolo para toda la humanidad. Es un santuario no en el sentido antropológico, sino el santuario en el sentido moral. Es un ejemplo, un destino para la humanidad, algo hacia lo cual la humanidad debería mirar porque representa un valor moral; de modo que es el símbolo para la humanidad. Y de la misma manera, los meses sagrados de la peregrinación y las ofrendas marcadas son símbolos destinados a hacerlos conscientes. Así que incluso el ganado que se sacrifica en el monte para alimentar a los pobres, se supone que estos representan símbolos para la taqwa, para la consciencia de Dios y para el crecimiento con el fin de alcanzar el Ihsan. Ahora bien, todos estos son símbolos para que sean siempre conscientes de la implicación de Dios con la humanidad.
(99) Al Enviado no le incumbe sino transmitir el mensaje [que le ha sido encomendado]: y Dios sabe todo lo que manifestáis y todo lo que ocultáis.
Pasamos por alto estas cosas tan a la ligera. Allah ha creado estas instituciones para que ustedes crezcan moralmente en la consciencia de Dios para alcanzar las buenas acciones y la bondad, no se trata de los tecnicismos de si el Profeta hizo esto o dijo esto. El Profeta fue solo un transmisor del mensaje, y si ustedes fallan en el propósito moral —no en la imitación de una Sunnah, sino en el propósito moral, en el objetivo moral mismo—, entonces sepan que cargan con las consecuencias. De modo esto no es al principio de la historia en el período de Medina, esto es al final mismo. Y Allah todavía les está diciendo que Él cumple con Su obligación al enseñarles ciertos principios; no les servirá de nada si me dicen "hemos imitado la Sunnah del Profeta, pero hemos fallado en los propósitos morales del Profeta". Si no entienden la manera en que estos tienen preeminencia, que estos son símbolos para los seres humanos con un propósito moral, entonces sepan que Allah es tanto severo en el castigo como el más Absolvedor, lo que significa que cargan con las consecuencias tanto con misericordia como con castigo.
Y entonces Allah nos da en este punto un recordatorio muy asombroso, un recordatorio y dice: tengan en cuenta, al asumir la responsabilidad de este pacto, de este viaje en el que se les va a dejar después, Allah les recuerda que Allah sabe lo que ocultan y lo que muestran.
(100) Di: “No hay comparación entre las cosas buenas y las cosas malas, aunque muchas de las cosas malas puedan resultarte muy agradables. ¡Sed, pues, conscientes de Dios, Oh vosotros dotados de perspicacia, para que así consigáis la felicidad!”
En este proyecto moral, el cual de nuevo sigo enfatizando e insha'Allah resumiré, es que serán tentados y quizás incluso engañados por el hecho de que verán que la falsedad, la inmoralidad y las injusticias en todo lo que está mal, están tan presentes. Pero no es así como identificas lo que está bien y lo que está mal, por lo que está presente o no está presente. La verdad puede venir de los márgenes; la verdad está, de hecho, incrustada en la minoría. En otras palabras, incluso si estás impresionado por eso, por ejemplo, cuando dices: miren la forma en que La Meca, el destello arquitectónico más antiguo en La Meca, fue instigado ¿por qué?, por algunas personas que se educaron en Occidente y estaban impresionadas por los rascacielos y por la arquitectura moderna y por lo que ven en Europa. Incluso cuando ven esto que dice MBS de: "oh, el Medio Oriente será la Europa del mañana". ¿Cuál es tu estándar, Europa? Tú idiota ¿tu estándar es Europa?
¿Qué parte de Europa, los clubes nocturnos? Quiero decir, ¿de qué parte estás impresionado? ¿Estás impresionado por las universidades y las instituciones científicas? No, él no está hablando de eso; él está hablando del estrépito y el deslumbramiento, ya saben, el brillo, la desnudez, los bailarines. Así que replicaste la arquitectura de La Meca; replicaste eso, no las instituciones científicas, no, ya saben, la moralidad de Europa, la conciencia europea y los derechos humanos, los derechos civiles, el respeto por la dignidad humana. No, lo que replicaste es el brillo, el deslumbramiento; construiste edificios enormes, edificios altos que, ya saben, eclipsan la Kaaba, y un gran reloj. Esto es precisamente lo malo y lo impuro y está tan extendido, tan prevalente, pero están tan moralmente en quiebra que se quedaron impresionados por ello. Dijeron: "Vaya, hagamos eso en La Meca, esto es genial". Es algo desconcertante, alucinante. Es como que a muchos musulmanes hoy en día les da la moda del escepticismo. La islamofobia es un hecho, la islamofobia misma es un hecho; se convirtió en una moda porque está respaldada por riqueza, dinero e instituciones. Es de la misma manera que cuando, ya saben, en un momento dado el orientalismo europeo era la moda sobre el islam; ya saben, cada pensador musulmán en las décadas de 1920, 1930 y 1940, ya saben, estaba repitiendo todo lo que los orientalistas europeos estaban diciendo en ese momento sobre la historia islámica en el Corán.
La solución para no ser magnetizado por las modas es el principio moral y el anclaje moral. Si no estás moralmente anclado, vas a ser magnetizado por cada moda ¿Cómo resistes la moda? Tienes que tener una personalidad fuerte, si no tienes una personalidad fuerte, un anclaje fuerte dentro del ser, entonces, ya saben, las olas de popularidad te llevan de un lado a otro. Que los musulmanes sean susceptibles a estas olas es efectivamente la muerte del islam; pero no es que el islam vaya a morir, significa que el verdadero ancla para esta religión son aquellos que están verdaderamente anclados en la comprensión moral de lo que trata el islam. Y así, subhanallah (gloria a Dios), es como si Allah dijera: "Miren, se supone que estos son símbolos de un proyecto moral", pero Allah nos advierte contra el permitir que nuestra comprensión del proyecto moral del islam se corrompa por la debilidad moral. Ya saben, de lo que he hablado repetidamente sobre colonizar la mente, donde dices: "Bueno, ya saben, esto está tan presente, por lo que debe tener alguna legitimidad". Pero Allah nos dice que no es lo que existe sobre el terreno lo que define lo que está bien y lo que está mal. Así que, si no tienes esa propiedad moral, por supuesto entonces dices: "Oh, bueno, ya saben, todo el mundo lo hace, así que debe estar bien o debe ser al menos legítimo".
(101) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! No preguntéis acerca de asuntos que si se os hicieran manifiestos [en forma de ley], os causarían dificultad; pues, si preguntáis acerca de ellos mientras el Qur’an está siendo revelado podrían [en verdad] hacérseos manifiestos [como leyes]. Dios os ha eximido [de toda obligación] a este respecto: pues Dios es indulgente, benigno. (102) Ya otras gentes anteriores a vosotros hicieron preguntas como esas -- y de resultas de ello acabaron por negar la verdad.
¡Dios mío! Si la gente tan solo absorbiera esa pizca de filosofía. Como el Profeta del islam comentando sobre esto, el Profeta de Allah dijo que hay asuntos que Allah ha dejado sin abordar, no por olvido, sino a propósito. Si invitan obligaciones respecto a estos asuntos, invitan dificultades sobre ustedes mismos. Así que miren el principio que se está exponiendo aquí. Ustedes, gente, tienen un pacto con Dios, el pacto tiene un propósito moral, pero ustedes construyen su propia realidad legal. Allah les ha dicho: "No prohíban lo que es lícito, no usurpen la autoridad, no ignoren el propósito moral enfocándose en formas en las que puedan incrementar su responsabilidad legal".
Hay un hadiz, quiero decir, solo Allah sabe, tengo dudas al respecto de su veracidad, que dice que un hombre le preguntó al Profeta de Allah: "¿Es obligatorio para los musulmanes hacer el Hajj cada año?", y que esa fue la razón o el motivo de la revelación, y que básicamente el Profeta dijo: "No pregunten, porque si lo hicieran, entonces se volvería obligatorio". Pero, es decir, tengo dudas al respecto de todos modos; pero el punto es que sí y no: si solicitan estas “muletillas” legales en el momento de la revelación, Dios podría complacerlos dándoles más “muletillas” legales; ¿pero qué pasa después de que la revelación se detiene? Si este precedente de depender de “muletillas” legales en lugar de objetivos morales se convierte en tu estilo, ¿qué harás? Bueno, ya no tenemos revelación, por lo que producirás las más “muletillas” legales desde el corazón del texto; te sentarás ahí y dirás: "Bueno, ¿qué tal esto?, ¿y qué tal aquello?, ¿y qué tal esto otro?". Allah no olvida, y si Allah lo dejó sin abordar y no se enfocó en el objetivo moral es por algo... Es como que Allah nos dijo cómo hacer el wudu (la ablución), el objetivo moral, lo haremos como un objetivo moral. La Salah (la oración) tiene un objetivo moral. Hay toneladas de personas que pueden ignorar el objetivo moral del wudu y de la Salah y sentarse a enfocarse en: "Bueno, ya saben, el esmalte de uñas, ¿arruina el wudu?, ¿lo arruina?, ¿lo hace...?, ¿me pongo agua en mi oído, meto agua por mi nariz y la expulso?". Así es exactamente como matas tu religión. Hay tantos asuntos en la ley, y los orígenes de estos asuntos fueron el fracaso de la imaginación moral. La gente se volvió perezosa, no querían pensar demasiado en el amal (la acción), en el Ihsan (la excelencia/bondad), porque es como la obligación de hacer el bien. Te sientas y dices: "La obligación de hacer el bien más allá de mis rituales básicos es infinita". ¿Y saben qué? Debido a que es infinita, es extremadamente exigente. ¡Dios mío! Hacer el Ihsan, de modo que tal vez debería dedicar toda mi vida a alimentar a niños que se mueren de hambre, tal vez debería viajar por la tierra y rescatar A B o C y por lo tanto, los objetivos morales son infinitos. Y entonces te asustas y, cuando te asustas, te vuelves cobarde; y cuando te vuelves cobarde, quieres aferrarte a lo superficial de las “muletillas” legales. Así que no nos preocupemos por todo este pensamiento moral ambicioso, en lugar de decir: "Bueno, no nos asustemos, enfoquémonos en lo que es moralmente alcanzable dentro de mi posición en la vida". Ya saben, tal vez no pueda ir y viajar y, ya saben, alimentar a niños que se mueren de hambre en esta ubicación o en aquella ubicación, tal vez no pueda ir a convertirme en un agente secreto salvando a la gente del genocidio en China; pero a partir de esa meta heroica, hay muchas gradaciones de bondad que podría hacer, como sacrificar un poco más y donar dinero extra, en lugar de depender de las muletas legales para decir un ritual para sentirme bien conmigo mismo. Sí, ya saben, veo este proyecto de tafsir y no dono ni un centavo, no patrocino ni una sola sura, pero Alhamdulillah (alabado sea Dios), ya saben, me aseguro de que los hombres y las mujeres estén separados en mi centro islámico local; esa es la definición de muletas legales. Este pensamiento miópico que mata la imaginación moral y el alma moral.
De nuevo, es como esta gente que me pregunta sobre el estancamiento intelectual: "Las cosas están tan horribles en Irán, ya saben, ¿el islam ya se acabó?, ¿está agotado?, ¿ya no hay fuerza moral en el islam?". No, el problema no está en el islam, está en ti; tu fuerza moral está agotada. Es como cuando empezamos todo este proyecto del tafsir del Corán, solo Allah sabe, no puedo decirles la cantidad de personas que fracasaron desde el primer día: "Queremos el islam, queremos esto, queremos aquello"; pero sentarse y hacer el sacrificio de tu energía, de tu fin de semana, de tu comodidad… no, no, no. Es mucho más fácil huir: "Oh, no, tengo mi propia relación personal con Allah, así que voy a huir y simplemente rezar oraciones extras; ya saben, rezaré extras". Esa es precisamente la muerte de esta fe. Es tan notable. Allah está diciendo: "O creas tu trayectoria moral y tu proyecto moral, o la jungla de tecnicismos legales que te atrapan en el fracaso moral". Esa jungla de tecnicismos legales que te atrapan en el fracaso moral. No hay espacio para correr. Allah está diciendo: "Corran, busquen la bondad, la moralidad"; pero ustedes han creado tantos árboles de leyes, un bosque de leyes, que no hay espacio para correr. No puedes correr a ningún lado sin caerte porque tropezaste con una rama, o una raíz, o una mala hierba, o lo que sea y luego dices: "¿Dónde está la esperanza?".
(103) NO ES disposición de Dios que ciertas clases de ganado sean marcadas por superstición y apartadas del uso humano; pero los que se obstinan en negar la verdad atribuyen a Dios sus falsas invenciones. Y la mayoría de ellos nunca usa su razón; (104) pues cuando se les dice: “Venid a lo que Dios ha hecho descender, y al Enviado” --responden: “Nos basta con lo que hemos hallado que creían y hacían nuestros antepasados.” ¡Vaya! ¿Y si sus antepasados no sabían nada y carecían de toda guía?
Respecto a este punto, hemos discutido sobre estas leyes que no tienen un propósito moral. En la tradición, seguimos lo que encontramos haciendo a nuestros antepasados, incluso si sus antepasados estaban siguiendo el rumbo equivocado.
Todas estas eran leyes ahora son extrañas para nosotros, pero tenían sentido para los mequíes respecto a leyes en las que los mequíes creían y seguían. Y estas leyes tenían todo que ver con la forma en que construían la realidad y la forma en que construían la autoridad divina. Así que, por ejemplo, no es importante entrar en todos los detalles de lo que eran estas leyes y demás, pero la esencia de esto es que, por ejemplo, ellos decían: "Oh, ya saben, si una camella da a luz a tres camellas hembras consecutivas, entonces esa camella no puede ser sacrificada"; o si una camella, ya saben, tiene un cierto color o una cierta decoloración en el pelo o una cierta pinta de color, entonces esa camella puede ser consumida por los hombres pero no por las mujeres. Tenían todas estas leyes que estaban ancladas en la superstición, las cuales creían que traían bendiciones o evitaban presagios, malos presagios; pero no se basaban en otra cosa más que en estas prácticas culturales que surgieron a través del tiempo, pero no tenían autoridad ni lógica moral, más allá del hecho de que eran prácticas antropológicas.
Y Allah dice que todo esto es kadhib (mentira), todo esto son mentiras, es usurpar la autoridad de Dios porque en realidad están dando crédito y credibilidad a instituciones culturales, a prácticas antropológicas que no están respaldadas por la autoridad textual, y no están respaldadas por ningún propósito moral o ético. ¿Por qué ciertos animales deben ser comidos por hombres pero no por mujeres, otros animales comidos por mujeres pero no por hombres, otros animales tienen que ser sacrificados inmediatamente, otros animales no deben ser sacrificados en absoluto, a otros animales se les corta la oreja, a otros animales se les corta la nariz? No hay un propósito ético. O bien vas a estar anclado en una autoridad textual clara donde podrías no saber la razón de la ley moral que se encuentra en el texto —pero qué tanto va a cubrir el texto, eso debería ser la rara excepción—, o más allá de eso, tienes que estar anclado en un propósito moral. Si no puedes articular un propósito moral, entonces la antropología, la sociología, el pretexto, el contexto, el subtexto y el supertexto no tienen credibilidad ni legitimidad.
(105) ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! No sois responsables sino de vosotros mismos: los que andan extraviados no pueden haceros daño si vosotros estáis en el camino recto. A Dios habréis de volver todos: y entonces Él os hará ver [realmente] lo que hacíais [estando vivos].
El punto del 105 es que si tú verdaderamente crees, entonces ya no te preocupa el daño que pueda sobrevenirte por parte de aquellos que no creen y seguirás haciendo lo correcto. Lamentablemente la forma en que fue cooptado y malinterpretado, es para decir "solo preocúpate por ti mismo" y usarlo para socavar la obligación de un modelo honorable.
(106) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! Que haya testigos cuando, sintiendo próxima la muerte, os dispongáis a hacer legados: dos personas justas de vuestra gente, o -- si la agonía de la muerte os llega estando de viaje lejos de vuestra casa-- dos personas de [una gente] distinta a la vuestra. Retenedles después de que hayan rezado; y si tenéis dudas acerca de ellos, haced que juren por Dios: “No venderemos esta [palabra nuestra] a ningún precio, aunque fuera [por] un pariente cercano; ni ocultaremos nada de lo que hemos sido testigos ante Dios --o si no, que seamos, en verdad, contados entre los malhechores.”
(107) Pero si después se descubre que los dos [testigos] han incurrido en [este mismo] delito, tomarán entonces su lugar otros dos --de aquellos a los que los primeros han privado de su derecho-- y deberán jurar por Dios: “Nuestro testimonio es, en verdad, más verídico que el testimonio de esos dos y no hemos excedido los límites de lo correcto --o si no, que seamos, en verdad, contados entre los transgresores.”
Primero, hay una narrativa sobre lo que pudo haber estado en la raíz de este ayah (versículo). La narrativa es que un hombre llamado Budayl bin Abi Maryam viajó con otros dos hombres, Tamim ad-Dari y 'Adi bin Baddá. Esto es antes del islam, y habían viajado a algún lugar, y entonces Budayl cayó enfermo. Budayl tenía una pieza de propiedad valiosa, algo de oro y plata, y les dijo a sus compañeros: "Asegúrense de que este artículo valioso sea devuelto a mi familia después de mi muerte". Y ellos le aseguraron que lo harían, pero luego él muere, y ellos toman la propiedad, la venden y se dividen el precio entre los dos. Años más tarde, en los informes se dice que eran cristianos en ese momento, o se informa que no eran cristianos, o que eran básicamente incrédulos en ese momento; probablemente eran cristianos, quiero decir, Tamim ad-Dari al menos, Tamim ad-Dari era cristiano de todos modos. Pasaron los años, se convirtieron al islam y Tamim ad-Dari comenzó a sentirse culpable por lo que hizo. La narrativa continúa diciendo que él va con el Profeta y confiesa su pecado, y ahí comienza el asunto donde 'Adi bin Baddá niega lo que Tamim ad-Dari dice, y hay un juicio por juramento y demás.
Ahora, existe en estas narrativas una versión que dice que la razón por la que él comenzó a sentirse culpable fue porque este versículo fue revelado; de modo que, en lugar de que este versículo fuera el motivo de la revelación, en realidad se reveló primero y luego él comenzó a sentirse culpable y a preocuparse: "Bueno, he usurpado este dinero". Hay una versión ligeramente diferente: que la familia de Budayl estaba en los mercados de La Meca y encontró este artículo que sabían que pertenecía a su padre Budayl, y entonces le preguntaron a la gente en La Meca: "¿De dónde sacaron esto?". Y ellos respondieron: "Bueno, Tamim ad-Dari nos lo vendió, él y 'Adi, ellos nos lo habían vendido". Así que luego fueron con el Profeta y se quejaron de que "este artículo nos pertenece, y estos dos traicionaron el juramento, traicionaron su promesa a nuestro padre moribundo y lo vendieron", y querían una compensación por el valor de este artículo de parte de Tamim ad-Dari y 'Adi.
Curiosamente, algunos juristas dijeron que este versículo está abrogado; estos fueron los juristas que dijeron que las reglas de los testamentos quedan abrogadas después de que se decretaron las reglas para la división de la herencia. Pero, por supuesto, el argumento de que un versículo posterior fue abrogado por un versículo anterior no tiene sentido; y el argumento no tiene sentido porque el versículo está hablando de una persona moribundo que confía algo a quienes están con él en el momento de la muerte, algo que se convierte en objeto de disputa. Y el procedimiento, quiero decir, es lo suficientemente directo: consiste en que primero Allah dice que si una persona moribundo confía algo, sepan que deben dar testimonio con la verdad; que de cualquier wasiyyah (testamento) o legado del que hayan sido encargados, deben entregarlo honestamente. Pero si se les acusa de mentir o de traicionar la confianza, entonces hay efectivamente un juicio por juramento. Primero juran por Dios que no están mintiendo y que no han traicionado la confianza y que Dios los castigue si de hecho están mintiendo o si han traicionado la confianza; si prestan el juramento, se les creerá. Sin embargo, si los herederos o los familiares de la persona fallecida están dispuestos a jurar que, de hecho, saben que la propiedad en cuestión les pertenece y que ustedes de verdad traicionaron la confianza, el asunto se resolverá a favor de ellos; si están dispuestos a prestar el juramento de que saben que, de hecho, esta propiedad sí les pertenece y que, en efecto, les fue confiada a ellos. Pero Allah, de nuevo, advierte: no presten el juramento a menos que estén dispuestos a asumir las consecuencias.
El asunto crítico aquí es que abordó un problema legal real que surgió; el problema moral que se subraya aquí es el cumplimiento de los depósitos de confianza. Ahora recuerden que toda esta sura comenzó, las primeras palabras de la revelación fueron, sean honestos y cumplan con sus obligaciones. Y nos acercamos al final de la sura Al-Ma'idah y Allah vuelve en círculo y nos lleva a un cumplimiento, a una forma de cumplir con una obligación y a la honestidad al entregar aquello con lo que has sido confiado, pero en un escenario diferente, una variación diferente sobre el tema. Y luego establece este procedimiento que, de nuevo, les proporciona una muleta legal, el juramento, pero la muleta legal no resuelve el propósito moral. No hay nada que impida a una persona prestar el juramento falsamente, excepto la taqwa (la consciencia de Dios), el nivel de la consciencia de Dios; y la sociedad tiene un proceso para resolver las disputas, para resolver un conflicto real, dejando en última instancia la verdad del asunto en manos de Dios, porque si resolvemos el conflicto de acuerdo con quién está dispuesto a prestar un juramento, pero esa persona presta el juramento falsamente, va a asumir las consecuencias en el Más Allá. Y para este juramento no hay kaffarah (expiación); si lo prestas falsamente, vas a asumir las consecuencias, no hay expiación, no hay nada que puedas hacer para, entre comillas, arrepentirte de este juramento falso. Y miren de nuevo, reflexionen: hay un proceso legal que resuelve la disputa, pero el proceso legal no es la garantía de la moralidad; no es sino un paso que ayuda a la moralidad, pero la moralidad es siempre algo superior que no depende del proceso legal. Y hay un punto crítico en esto al que, insha'Allah (si Dios quiere), voy a llegar.
(108) Así será más probable que den testimonio conforme a la verdad --pues si no, [tendrán motivo] para temer que sus juramentos sean refutados por los juramentos de otros. Sed, pues, conscientes de Dios y escuchad: porque Dios no otorga Su guía a la gente perversa.
Entonces Allah nos lleva a otro punto de verdad y orden moral. Allah dice que llegará el día en que Allah cuestionará a los profetas: "¿Qué transmitieron?". Ahora bien, los profetas saben, ellos pueden dar fe de lo que transmitieron, de lo que enseñaron; las consecuencias, lo que la gente hizo con el mensaje de los profetas, lo que incluso las masas hicieron, lo que hizo la mayoría, es otra cosa. Ellos darán testimonio de lo que de hecho enseñaron a la gente en el reino celestial. La verdad es la verdad, y el hecho de que las masas hicieran X, o hicieran Y, o hicieran Z es intrascendental. Y Allah se enfoca en el ejemplo de Jesús en particular, y recuerden que toda esta sura se llama, Al-Ma'idah, significa la mesa servida con comida.
(110) He ahí, que Dios dirá: “¡Oh Jesús, hijo de María! Recuerda las bendiciones que te concedí a ti y a tu madre --cómo te fortalecí con la sagrada inspiración para que pudieras hablar a la gente desde la cuna, y siendo adulto; y cómo te impartí la revelación y la sabiduría, incluidos la Tora y el Evangelio; y cómo, con Mi venia, creaste de arcilla la forma, por así decirlo, del destino [de tus seguidores], y soplaste en ella para que, con Mi venia, se convirtiera en [su] destino; y cómo curaste al ciego y al leproso, con Mi venia, y cómo resucitaste a los muertos, con Mi venia; y cómo evité que los hijos de Israel te hicieran daño cuando viniste a ellos con las pruebas claras de la verdad, y [cuando] quienes estaban empeñados en negar la verdad decían: ‘¡Esto no es sino pura magia!’”
(111) Y [recuerda la ocasión] en que inspiré a los vestidos de blanco: “¡Creed en Mí y en Mi Enviado!”
Respondieron: “¡Creemos! ¡Se testigo de que nos hemos so metido [a Ti].”
(112) [Y,] he ahí, que los vestidos de blanco dijeron: “¡Oh Jesús, hijo de María! ¿Puede tu Sustentador hacer descender para nosotros un ágape del cielo?”
[Jesús] respondió: “¡Sed conscientes de Dios, si sois [realmente] creyentes!”
(113) Dijeron: “Queremos sólo participar de él, para que se tranquilicen nuestros corazones y saber así que nos has dicho la verdad, y para que seamos de los que dan testimonio!”
(114) Dijo Jesús, hijo de María: “¡Oh Dios, Señor nuestro! ¡Haz que descienda para nosotros un ágape del cielo que sea una fiesta conmemorativa para nosotros --para los primeros y los últimos de nosotros-- y un signo procedente de Ti. Y provéenos de sustento, pues Tú eres el mejor de los que proveen!”
(115) Dios respondió: “¡En verdad, lo haré descender [siempre] para vosotros: pero, si alguno de vosotros niega luego [esta] verdad, ciertamente, haré recaer sobre él un castigo como el que [aún] no he impuesto jamás a nadie!”
(116) Y, HE AHÍ, que Dios dijo: “¡Oh Jesús, hijo de María! ¿Dijiste acaso a la gente: ‘Adoradme a mí y a mi madre como divinidades junto con Dios’?”
[Jesús] respondió: “¡Gloria a Ti! ¿Cómo habría de decir algo que no tengo derecho [a decir]? ¡Si lo hubiera dicho, ciertamente, Tú lo habrías sabido! Tú conoces todo lo que hay en mí, mientras que yo no conozco lo que hay en Ti. En verdad, sólo Tú conoces todo lo que está fuera del alcance de la percepción del ser humano. (117) No les dije sino lo que Tú me ordenaste [que dijera]: ‘¡Adorad a Dios, [que es] mi Señor y también vuestro Señor!’ Y fui testigo de sus acciones mientras permanecí entre ellos; pero desde que Tú me hiciste fallecer, sólo Tú has sido su supervisor: pues Tú eres testigo de todas las cosas. (118) Si les castigas --en verdad, son Tus siervos; y si les perdonas-- ¡en verdad, sólo Tú eres poderoso, realmente sabio!”
(119) [Y EN EL Día del Juicio] Dios dirá: “Hoy, su veracidad beneficiará a todos los que han sido veraces: tendrán jardines por los que corren arroyos, en los que residirán más allá del cómputo del tiempo; Dios está complacido con ellos y ellos están complacidos con Él: este es el triunfo supremo.”
(120) De Dios es el dominio sobre los cielos y la tierra y todo lo que contienen; y Él tiene el poder para disponer cualquier cosa.
Así que Allah nos lleva particularmente a Jesús. Y Jesús es ayudado con milagros notables en la era de los milagros, y la era de la magia, y la era del excepcionalismo, donde la razón juega un papel muy limitado, un papel confinado; y aquellos que sabían la verdad de quién era Jesús —no un agente del diablo, como los que finalmente lo crucificaron lo acusaron de ser, y no un apóstata y un desviado, porque esas personas vieron sus milagros, pero en lugar de ver los milagros como evidencia de la verdad del mensaje, vieron los milagros como evidencia de que él es demoníaco o de que es ayudado por fuerzas sobrenaturales del mal—. Ahora bien, están aquellos también que vieron los milagros, como Pablo, y distorsionaron completamente el mensaje y dijeron: "Bueno, él debe ser divino". Los que realmente sabían la verdad eran los discípulos de Jesús. Los discípulos de Jesús en sus testimonios, ninguno de ellos afirma que Jesús dijera que él es Dios o que es divino. He dicho esto en uno de mis sermones: desafío a cualquiera, incluso de los testamentos supervivientes, a que me traiga a un discípulo de Jesús que diga: "Escuché a Jesús decir: Yo soy Dios". Y de hecho, este es un hecho tan establecido que la Iglesia dijo: "Bueno, la razón por la que no dijo que es Dios es porque tenía miedo de que si les decía a los judíos que es el hijo de Dios, lo matarían". De todos modos lo mataron-
Cuando los musulmanes les digan: "Bueno, miren en los Testamentos, ni un solo discípulo dijo: 'He oído a Jesús decir: Yo soy Dios'", esa fue una respuesta dada por teólogos católicos y sigue siendo, por cierto, la respuesta que se escucha, por ejemplo, de la Iglesia Copta. Pablo, que no es un discípulo de Jesús, es quien viene con la primera innovación de que, oh, él era divino. Bueno, subhanallah (gloria a Dios), quiero decir que esta es realmente la naturaleza milagrosa del Corán. Allah dice que esos discípulos, los Hawariyyun (los apóstoles), ellos son los que pueden dar testimonio de lo que Jesús realmente dijo. Pero el acto de cierre crítico de la sura Al-Ma'idah es este banquete y la historia del banquete, y hay un debate interpretativo muy interesante al respecto, porque lo que la sura dice es cuando lo llaman, sin embargo, ya saben, cuando lo llaman 'Isa ibnu Maryam, Jesús, el hijo de María, lo que significa: tú no eres Dios, tú eres el hijo de María. El lenguaje aquí puede leerse con una ligera variación en el significado posible "¿es tu Dios capaz de hacer descender un banquete sobre nosotros?"? Pero eso sería extraño porque son creyentes, y si son creyentes, entonces ¿por qué cuestionan la capacidad de Dios para hacerlo? Y su justificación es que, bueno, "queríamos esto como confirmación y certeza".
Algunos intérpretes musulmanes dijeron que no, que aquí significa no es "¿puede tu Dios...?", no es preguntar "¿es tu Dios capaz de...?", sino que gramaticalmente debe entenderse como "¡que tu Señor haga descender un banquete!". Esto le daría el sentido de que no se está cuestionando si Dios es capaz, sino que se está diciendo: "que tu Señor lo haga para reconfortarnos en este momento en el que sabemos que las fuerzas del mal se están uniendo contra nosotros; así que danos un banquete que nos reconforte y que se convierta en una ocasión para celebrar la verdad de tu memoria para las generaciones venideras". Lo que es muy interesante, sin embargo, es que existen opiniones como la de Muyahid, quien dijo que el banquete nunca descendió; es decir, que nunca hubo un banquete con comida y bebida real que fuera enviado por Dios. Recuerden que Muyahid es uno de los principales comentaristas tempranos del Corán, pero no es el único, sino que más bien dijo que todo esto es una metáfora, que todo esto es una metáfora y que el banquete aquí tiene un significado diferente al de la comida y la bebida. Así que ese no es mi problema; quiero decir, no va más allá de lo creíble para mí que Allah enviara un banquete, pero incluso si es un banquete, tiene un significado diferente al de "vayan adelante, coman y beban". Y ya sea que se trate de una metáfora o de comida y bebida real, es completamente intrascendental para mí; pero ¿qué simboliza eso?, ¿qué significa el banquete?, ¿qué significa si no es solo comida y bebida?, si el punto no es la comida y la bebida, ¿cuál es el legado aquí?
Y aquí obtienen la pista o la clave para ello cuando dicen “de modo que esto va a ser una señal de Tu parte, danos un regalo, un pacto”. Ese pacto significará Tus bendiciones sobre nosotros, las bendiciones encarnadas en el regalo de este mensajero, de Jesús hijo de María, de este maestro moral.
Ahora que llegamos a este punto del cierre, voy a resumir toda la sura Al-Ma'idah y verán como todo está conectado.
Recuerden que el cumplir sus contratos, cumplir el contrato es un principio, el principio es el iltizam (el compromiso/la obligación) y vivir una vida donde honras las obligaciones. El honrar la obligación es crítico para una dualidad; es crítico para la ética y es crítico para la ley. No hay ley sin honrar las obligaciones, y no hay moralidad ni ética sin el cumplimiento de las obligaciones. El honrar las obligaciones es el corazón y el núcleo de lo que Allah introduce al principio de la sura, así como lo son los ritos (sha'a'ir); los ritos son en parte ley por su ejecución misma, y en parte moralidad por su objetivo, su propósito. De modo que tendrán estos tres temas principales al principio de la sura: la obligación, el contrato ('aqd) y los ritos (sha'a'ir). Así que el contrato, el compromiso y los ritos. ¿Qué viene después de eso? El mithaq (pacto) de Bani Isra'il(los hijos de Israel). Los tres, los tres —el contrato, el compromiso, el rito— son clave para el tema del pacto; y Allah nos dice quién recibió el mithaq, el pacto: los israelitas. Pero el pacto fue corrompido, corrompido ¿por qué? Y aquí prestar atención a lo que la sura dice es muy importante: fue corrompido cuando analizas lo que la sura dice en este punto, contrastado Sura Al-Baqara revelada al comienzo del período de la Hiyrah. Hubo falta de sinceridad en la creencia y falta de sinceridad en la voluntad en algunos aspectos; hubo un fracaso en comprender el propósito de la ley, en otros aspectos, y para ser aún más específicos es cuando Allah los describe diciendo que sus corazones son duros e inflexibles, esa es la corrupción de la intención, y de los maqasid (propósitos) y también de que están fabricando o corrompiendo el mensaje de Allah, que olvidaron parte de lo que Allah reveló, por lo que han corrompido los objetivos y no lograron absorber adecuadamente los objetivos de lo que les fue dado.
Y sumado a los objetivos fallidos y sumado al fracaso en la intención, también hubo una corrupción del proceso, ¿y dónde se ve la corrupción en el proceso? Se ve en el extremismo, ¿y en qué forma se presenta este extremismo? Cuando afirman ser los favoritos de Allah, mientras que otros afirman ser los favoritos de Dios; y Allah nos dice que no se trata de eso. Estas corrupciones convierten a los herederos del pacto en algo que no es mejor que cerdos y monos, lo que significa personas que codician el consumo, justifican lo que quieren, codician el consumo y carecen de intelecto y de propósito. ¿Cuál es entonces el resultado de quebrantar el pacto de esta manera, de estas maneras? Un concepto muy crítico: el “tih”, una palabra asombrosa, el “tih” significa estar perdido. Sí, el Corán habla de que estuvieron perdidos durante cuarenta años, pero como dijimos en su momento, podrían ser cuarenta años, podrían ser cuarenta años, podrían ser cuatrocientos años, el estado en el que no estás anclado ni en la obligación, ni en la comprensión de tu mithaq, ni en el objetivo de tu mithaq; estás simplemente confundido y perdido. Miren a tantos musulmanes hoy en día, ellos encarnan la palabra tih, están perdidos, están confundidos. Estaba mirando el sitio web de CJ Werleman y noté que los videos que obtuvieron la mayor cantidad de vistas son los videos donde él habla de por qué tanta gente se está convirtiendo al islam, y los videos que obtuvieron la menor cantidad de vistas son aquellos donde habla de los problemas que enfrentan los musulmanes. Eso encarna el tih. ¿Por qué? Porque eres inseguro, no tienes confianza en lo que crees, por lo que quieres la afirmación de un no musulmán que te diga que la gente todavía quiere aquello en lo que tú crees, y eso te hace sentir bien, pero no quieres saber sobre los problemas. Esta es la clásica situación difícil del musulmán, ese estado de tih.
Ahora bien, Allah en ese punto, después de hablarnos sobre el estado de tih —la pérdida de la visión moral, la pérdida del pacto, la condición de estar perdido, desarraigado, sin raíces— es como si Allah estuviera diciendo: "si quieren entender el corazón de cómo arreglan esto, regresen al crimen original". El crimen original, no el pecado original —no hay pecado original—, sino que hay un crimen original. El crimen original es un crimen contra la naturaleza. Es antes del profeta Ibrahim, es antes de la revelación de la Torá, antes de la revelación del Inyil (el Evangelio), antes de la revelación del Corán; es el crimen original cuando un hermano transgredió contra su hermano, violando las leyes mismas de la naturaleza, la moralidad incrustada en la creación misma. Justo después de que Allah habla de este crimen —de nuevo, el crimen original, el crimen contra la naturaleza—, Allah nos recuerda que esto es precisamente, los crímenes contra la naturaleza son la Jahiliyyah (la ignorancia preislámica); es cuando la gente está en la Jahiliyyah. ¿Qué hace la gente Jahiliyyah? Actúan como si existieran como monos y cerdos: ellos adoran, adoran la opresión, adoran la injusticia, no tienen brújula moral porque no tienen una razón ética para existir ni un proyecto ético. Y no solo eso, sino que dándonos un ejemplo de los israelitas de nuevo: ellos justifican su tacañería atribuyéndosela a Dios. ¿Qué dijeron sobre Dios? Dijeron que las manos de Allah están encadenadas, como si la razón por la que eres pobre, la razón por la que no tienes medios es porque es la voluntad de Dios, Dios no te dio; atribuyendo el fracaso moral a Allah. ¿Qué más hacen? Allah habla sobre la comida lícita, Allah habla sobre lo haram, ellos incluso transgreden los límites en lo que consumen y en cómo lo consumen. Este estado de abandono del mithaq, del pacto, el fracaso del pacto al no comprender la naturaleza misma de la transgresión, que es un crimen contra la naturaleza como se exhibe en todos los males que la gente manifiesta en su estado de Jahiliyyah... ¿A dónde nos lleva entonces? Nos lleva a una imagen de cómo vives en la compañía de lo demoníaco. Te dedicas al juego, te dedicas a las ganancias injustas, te dedicas a los ingresos injustos, te dedicas a groseras inequidades, te dedicas a consumir alcohol. cuál es el resultado de todo eso? El resultado de todo eso es la prueba concreta que encuentras en la sociedad: lo que prevalece entre la gente no es la misericordia, no es la justicia, no es la empatía, sino el odio, la enemistad, los celos y la envidia. La gente está agarrada del cuello de los demás; no es una ética del cuidado, sino una ética del descuido, precisamente lo opuesto.
Ahora, en el estado de crisis, es ahora normal pedirle a Allah un banquete; le pides a Allah lo que te dará consuelo, te guiará, será un ejemplo para las generaciones. Los seguidores de Jesús recibieron el banquete, simbólico o real; los seguidores de Muhammad, ¿cuál es su banquete? La revelación, el Corán. Y creo firmemente que esta es la razón por la que los primeros musulmanes la llamaron la sura Al-Ma'idah: ellos entendieron la revelación final con el resumen de todo. Y si quieres la solución, es precisamente lo que será la salvación en el Más Allá, lo que será precisamente la salvación en el Más Allá "este es el día en que a los verdaderamente sinceros, a los verdaderamente honestos, les servirá su sinceridad y su honestidad”. De modo que el núcleo para cumplir con tus contratos es el Sidq (la veracidad/sinceridad); el núcleo para cumplir con las obligaciones, ya sean ritos legales o morales, es el Sidq. Así que el núcleo para cumplir con el pacto es el Sidq. Incluso en los ejemplos que Allah nos da en la sura Al-Ma'idah sobre el testamento de alguien que está muriendo, Allah está diciendo repetidamente que no se trata de los tecnicismos de la ley, no se trata de las demostraciones de piedad, no lo es; se trata por entero de la sinceridad de tu comprensión del pacto y de la comprensión del proyecto moral.
Lo cual es, en una palabra, la antítesis de los crímenes contra la naturaleza, y esto es de lo que conocen con la codicia, la envidia, el odio y la hostilidad. Todas estas son cosas naturales. Tú filosofas y usas la ley para complicar el panorama, pero el pacto en esencia es un pacto de la ley y la moralidad incrustadas en un estado de la naturaleza misma, y es por eso que es la revelación final del Corán. Aquellos que fueron verdaderos discípulos del Profeta de Allah lo entendieron perfectamente, de la misma manera en que aquellos que fueron verdaderos discípulos de Jesús entendieron o recibieron el banquete perfectamente. Los profetas y sus discípulos; no son las masas, no es la mayoría, no son los números, sino que son siempre aquellos que se mantienen firmes al lado de la verdad.