Sura 5 Al-Ma´ida (El Ágape) - Parte 3
Comentarios de Sheij Khaled Abou El Fadl (USULI INSTITUTE - www.usuli.org)
Corán en español usado: Traducción al español realizada por Abdurrasak Pérez desde la versión en inglés de Muhammad Assad
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(54) ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! Si abandonáis vuestra fe, en su momento Dios hará surgir [en vuestro lugar] a una gente a la que Él ama y que Le aman --humildes con los creyentes, orgullosos frente a los que niegan la verdad: [gentes] que se esfuerzan por la causa de Dios y que no temen la censura de quien les censure: ese es el favor de Dios, que Él concede a quien Él quiere. Y Dios es inmenso, omnisciente.
(55) Ciertamente, vuestro único aliado debe ser Dios y Su Enviado, y quienes han llegado a creer --que son constantes en la oración, dan el impuesto de purificación y se inclinan [ante Dios]: (56) pues, todos los que se alían con Dios, con Su Enviado y con los que han llegado a creer -- ¡en ver dad, son ellos, los partidarios de Dios, quienes saldrán victoriosos!
(57) ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! No toméis por aliados a quienes hacen de vuestra fe objeto de burla y de juego --tanto si son de aquellos que recibieron la revelación con anterioridad o de aquellos que niegan la verdad [de la revelación en sí]-- sino manteneos conscientes de Dios, si sois [realmente] creyentes: (58) pues, cuando llamáis a la oración, lo toman a burla y a juego --y eso porque son gentes que no usan la razón.
(59) Di: “¡Oh seguidores de una revelación anterior! ¿Nos censuráis únicamente por creer en Dios [sólo], y en lo que Él ha hecho descender para nosotros y también en lo que ha hecho descender con anterioridad? --o [es sólo] porque la mayoría sois perversos?”
(60) Di: “¿Queréis que os informe de quienes merecen, ante Dios, peor castigo que estos? Aquellos a quienes Dios ha rechazado y condenado, y a quienes ha convertido en monos y en cerdos por haber servido a los poderes del mal: están en una posición aún peor, y más alejada del camino recto [que los que se burlan].”
(61) Pues, cuando vienen a vosotros, dicen: “Creemos”: cuando, de hecho, entran decididos a negar la verdad y salen en el mismo estado. Pero Dios es plenamente consciente de todo lo que estaban ocultando. (62) Y puedes ver como muchos de ellos compiten entre sí en la transgresión, en la conducta tiránica y en tragar todo lo ilícito. ¡Qué perverso es en verdad lo que hacen! (63) ¿Por qué sus maestros espirituales y sus rabinos no les prohíben hacer aseveraciones pecaminosas y tragar todo lo ilícito? ¡Qué perversos son en verdad sus manejos!
(64) Y los judíos dicen: “¡La mano de Dios está atada!” Sus manos son las que están atadas; y han sido rechazados [por Dios] por esa aseveración. ¡Al contrario! Sus manos están extendidas: dispensa [Su favor] como quiere. Pero todo lo que tu Sustentador ha hecho descender sobre ti [Oh Profeta] hará que muchos de ellos se obstinen aún más en su desmesurada arrogancia y en su negación de la verdad.
Y por ello hemos suscitado la enemistad y el odio entre los seguidores de la Biblia, [que perdurará] hasta el Día de la Resurrección; cada vez que encienden el fuego de la guerra, Dios lo apaga; y se afanan por extender la corrupción en la tierra: y Dios no ama a los que extienden la corrupción.
(65) Si los seguidores de la Biblia llegaran [realmente] a creer y a ser conscientes de Dios, ciertamente borraríamos sus malas acciones [pasadas] y les haríamos entrar en jardines de felicidad; (66) y si observaran realmente la Tora y el Evangelio y toda [la revelación] que su Sustentador ha hecho descender para ellos, se nutrirían en verdad de todas las bendiciones del cielo y de la tierra. Algunos de ellos siguen un curso recto; pero su mayoría --¡qué perverso es lo que hacen!
(67) ¡OH ENVIADO! Anuncia todo lo que tu Sustentador ha hecho descender sobre ti: pues si no lo haces así, no habrás transmitido [en absoluto] Su mensaje. Y Dios te protegerá de la gente [incrédula]: ciertamente, Dios no guía a una gente que se niega a reconocer la verdad.
(68) Di: “¡Oh seguidores de la Biblia! ¡Vuestras creencias carecen de base a menos que observéis [realmente] la Tora y el Evangelio, y todo lo que vuestro Sustentador ha hecho descender para vosotros!”
Pero todo lo que tu Sustentador ha hecho descender sobre ti [Oh Profeta] hará que muchos de ellos se obstinen aún más en su desmesurada arrogancia y en su negación de la verdad. Pero no te aflijas por la gente que niega la verdad: (69) pues, ciertamente, quienes han llegado a creer [en esta escritura divina], y quienes siguen el judaísmo, y los sabeos, y los cristianos -- todos los que creen en Dios y en el Último Día y obran rectamente-- nada tienen que temer y no se lamentarán.
(70) EN VERDAD, aceptamos de los hijos de Israel un compromiso solemne y les hicimos llegar enviados; [pero] siempre que venía a ellos un enviado con algo que no era de su agrado [se rebelaban:] a algunos les tachaban de mentirosos y a otros les mataban, (71) pensando que no les ocurriría ningún mal; y se volvieron ciegos y sordos [de corazón]. Después Dios aceptó su arrepentimiento: y de nuevo se volvieron ciegos y sordos. Pero Dios ve todo lo que hacen.
(72) En verdad, quienes dicen: “¡Ciertamente, Dios es el Ungido, hijo de María!”, niegan la verdad --cuando [el propio] Jesús dijo: “¡Oh hijos de Israel! ¡Adorad [sólo] a Dios, [que es] mi Sustentador y también vuestro Sustentador!” Ciertamente, a quien atribuye divinidad a otro ser junto con Dios, a ese Dios le vedará al paraíso y tendrá por morada el fuego; ¡y tales malhechores no tendrán quien les auxilie!
(73] En verdad, quienes dicen: “¡Dios es el tercero en una trinidad!”, niegan la verdad -- pues no hay más deidad que el Dios Único. Y a menos que desistan de esa afirmación suya, un doloroso castigo ha de caer sobre quienes de ellos se obstinan en negar la verdad. (74) ¿No van, pues, a volverse a Dios arrepentidos y a pedirle Su perdón? Pues Dios es indulgente, dispensador de gracia.
(75) El Ungido, hijo de María, fue sólo un enviado; todos los [otros] enviados anteriores a él habían fallecido; su madre nunca se desvió de la verdad; y ambos tomaban alimentos [como los demás mortales]. ¡Ved cuan claros les hacemos estos mensajes: y ved luego la deformación de sus mentes! (76) Di: “¿Vais acaso a adorar, junto con Dios, a lo que no puede causaros daño ni traeros beneficio - cuando sólo Dios es quien todo lo oye, quien todo lo sabe?”
(77) Di: “¡Oh seguidores del Evangelio! No excedáis los límites [de la verdad] en vuestras creencias religiosas; y no sigáis las opiniones erróneas de gentes que se extraviaron antes y que han extraviado a muchos [otros], y están aún extraviados del camino recto.”
(78) AQUELLOS de los hijos de Israel que estaban empeñados en negar la verdad han sido [ya] maldecidos por boca de David y de Jesús, el hijo de María: y eso porque se rebelaron [contra Dios] y persistieron en transgredir los límites de lo correcto. (79) No se impedían unos a otros las acciones reprobables que cometían: ¡qué perverso es en verdad lo que solían hacer!
(80) [Y ahora] puedes ver como muchos de ellos se alían con los que se obstinan en negar la verdad. [Tan] perverso es en verdad lo que sus pasiones les llevan a hacer que Dios les ha condenado; y morarán en el fuego. (81) Pues, si hubieran creído [realmente] en Dios y en Su Enviado y en todo lo que se hizo descender sobre él, no habrían tomado a esos [negadores de la verdad] por aliados suyos: pero la mayoría de ellos son perversos.
COMENTARIOS DEL SHEIJ KHALED ABOU EL-FADL
Cuando el Corán subraya el problema de la justicia selectiva y cómo esta destruye todo el proyecto de la justicia, el Corán no está hablando de hipótesis. El Corán no está hablando de algo que ocurrió en el pasado y que ya no sucede. Debido a que los musulmanes son los herederos del pacto y porque están encargados con la obligación de dar testimonio, la revelación final en el Corán tiene un mensaje muy importante: estas leyes primordiales de Dios, las leyes que existen en la revelación que recibieron los israelitas, la revelación que recibieron los seguidores de Jesús, la revelación que es el núcleo de toda la tradición abrahámica, estas leyes básicas que Allah le dice al Profeta que debe cumplir y de las que no puede desviarse, no varían de una fe a otra. De hecho, no deberían variar de un sistema moral a otro; estas son leyes universales, primordiales, eternas, indestructibles sobre lo que está bien y lo que está mal. Nuestros rituales varían, pero la esencia central de aquello sobre lo que los musulmanes están encargados de testificar y el legado que se entrega al pueblo de Muhammad ﷺ es esencial y central.
Es la afirmación de un orden moral que no muestra favoritismos con la justicia, que rechaza el suht (las ganancias ilícitas), que rechaza que la gente venda su alma y sus valores por dinero. Como dijimos, el suht es el soborno. Ellos entienden que la forma en que el Islam se presentó fue como una revolución contra el racismo y contra todo tipo de orden moral erróneo presentado por el paradigma de la jahiliyyah. Pero por pragmatismo, ¿cuál es la lógica misma de eso cuando dices “temo que esa desgracia me golpee”? La lógica del pragmatismo y del realismo es que estás diciendo “aseguremos nuestras apuestas porque no sé qué traerá el mañana”. Así que dices: “Sí, sé lo que requiere la moralidad, pero eso es demasiado idealista”. Literalmente se está hablando de una mentalidad, y es por eso que tiene perfecto sentido que se esté revelando al final del período histórico. Para ese entonces, Abdullah ibn Ubayy ya estaba muerto, ya había fallecido, pero el texto está hablando de una actitud; la actitud de tantas personas que se enfrentaron al riesgo de ello, porque Allah sabe que el Imperio Bizantino no va a hacer la vista gorda hacia los musulmanes y se va a convertir en un enemigo jurado. Al verse confrontados por eso, habrá toneladas de personas que dirán: “Bueno, ya sabes, Llevémonos bien con ellos, cedamos en los principios que sean necesarios para que, en caso de que las cosas pragmática o realistamente no resulten a nuestro favor, hayamos asegurado nuestras apuestas y la pérdida no sea tan evidente”. Es raro que la gente, es verdaderamente raro que las personas asuman un compromiso consciente de ser inmorales. De hecho, históricamente eso es bastante poco común; sucede, pero es muy raro. Lo que ocurre con mucha más frecuencia es lo que Hannah Arendt llamó “la banalidad del mal”, que consiste simplemente en decir: “No es que esté siendo inmoral, simplemente estoy siendo pragmático y, por lo tanto, estoy sobreviviendo”.
Ahora bien, la lógica de la supervivencia es una lógica bastante peligrosa, porque ¿cuál es la definición de sobrevivir? No estamos hablando de las reglas técnicas de la darura (estado de necesidad extrema), donde alguien se enfrenta a una amenaza inminente o tiene una espada sobre su cabeza; en cuyo caso, ya sabes, podríamos hablar de una excepción personal para escapar de un peligro inminente para la vida. Y eso depende, porque en la ley islámica, por ejemplo, uno no puede matar a alguien para salvar su propia vida, lo cual representa una postura moral excepcional en la jurisprudencia islámica. Uno no puede preferir su propio bienestar por encima de una cantidad igual de daño que recaiga sobre otros. Y créanme que en la filosofía moral eso dice mucho, porque es una postura moral muy inusual; la mayor parte de la filosofía moral dice: “Bueno, si necesitas salvar tu vida, incluso si matas a cinco, diez o veinte personas, está bien, siempre y cuando sea necesario y salve tu vida”. Eso jamás tendría cabida en la ley islámica, simplemente nunca funcionaría.
Por supuesto, la ironía en la filosofía moral es que llega un punto en el que esta dice: “Bueno, ahora esto es demasiado”. Esto se debe a que la excusa de todas las personas que podrían participar en genocidios y crímenes de guerra es: “Bueno, lo hicimos para salvar nuestras vidas”. Toda la responsabilidad por crímenes de guerra surge al decir: “Bueno, aquí ya es demasiado”. Sí, en principio, si matas a una persona para salvar tu vida, serás perdonado; pero ¿en qué punto hemos pasado de una postura moralmente justificable a una postura criminal? Nunca hay una respuesta clara en la moralidad laica, ni siquiera en el derecho internacional cuando hablamos de la responsabilidad penal por actos genocidas o crímenes de guerra y demás.
Entonces, uno dice: “Bueno, para salvar mi vida, porque no quería ser un desertor y que me condenaran a muerte, disparé un misil, y razonablemente sabía que este misil probablemente mataría a mucha gente porque lo disparé hacia una población civil, pero no tenía la certeza absoluta”. En la filosofía laica, el hecho de que el misil cayera en un mercado concurrido y matara a 130 personas —porque esto ha sucedido con pilotos estadounidenses, ¿verdad?— generó un debate en el derecho internacional sobre si debería haber investigaciones, y si la investigación debería afectar únicamente a los comandantes de estos pilotos estadounidenses o a las personas que realmente ejecutaron las órdenes, quienes volaron el avión y dispararon el misil que impactó en un mercado concurrido, matando a todos esos civiles, mujeres y niños. Por supuesto, todo terminó siendo silenciado por los Estados Unidos. Quiero decir, después de las discusiones iniciales, los Estados Unidos siempre intervienen y dicen: “De acuerdo, ya se han divertido, nadie va a hacer nada al respecto de nada”. Pero lo que resulta fascinante es que los debates iniciales se debatían entre: “Bueno, ya saben, sí, los pilotos tenían la creencia razonable de que... era razonablemente previsible que estaban matando a civiles, y que al caer el misil en el lugar donde iba a caer mataría a todos estos civiles, pero ¿realmente creen que nosotros lo haríamos intencionalmente?”.
Sin embargo, la ironía es que ahora, cuando se habla de los pilotos iraquíes que hicieron lo mismo bajo el mandato de Saddam Hussein contra las poblaciones chiíes, aquí no tuvimos ningún problema en decir que son absolutamente responsables, sin excusas. Ya saben, como dije, Saddam era un criminal y los habría torturado y matado, pero el derecho internacional interviene y dice: “Bueno, ya saben, ellos razonablemente... era razonablemente previsible que iban a matar a todos estos civiles, mala suerte”. Y fueron acusados, fueron juzgados y algunos de ellos fueron realmente ejecutados; algunos de ellos fueron ejecutados tras la jurisprudencia de los tribunales penales iraquíes después de la invasión estadounidense. Los Estados Unidos establecieron estos tribunales de crímenes de guerra que juzgaron a toneladas de oficiales iraquíes y militares iraquíes, los declararon culpables y muchos de ellos fueron ejecutados. La ley y el proceso eran estadounidenses, el personal era iraquí; y en el ámbito académico, todos conocemos esta jurisprudencia. Pero la ironía es que la academia nunca asimila el hecho de que esa jurisprudencia que los Estados Unidos autorizaron y patrocinaron —la cual estaban ansiosos por aplicar respecto a los crímenes de guerra cometidos, exigiendo responsabilidades a los militares iraquíes—, al mismo tiempo, los Estados Unidos se negaron rotundamente a que cualquiera de estos estándares se aplicara al personal estadounidense, británico, canadiense o francés.
Esto les recuerda exactamente a estas personas que vienen y dicen: “Sí, pero nosotros tenemos una visión de la justicia particular”. Y Allah responde: “Nada de visiones, estas no son más que caprichos”. Uno sabe lo que es la justicia, sabe lo que está bien o mal; apliquen eso porque esa es la ley de Dios. El hecho de que tengan diferencias no es excusa para desviarse. Es por eso que la Sura al-Ma'ida es tan revolucionaria, te vuela la cabeza. Los musulmanes han pasado siglos en estos micro debates sobre las partes de este versículo, de aquel versículo, de este versículo sobre qué hacer para castigar a un ladrón, de este versículo sobre qué hacer en el caso de la hiraba (bandidaje o terrorismo), de este versículo sobre qué hacer al permitirse relacionarse con judíos y cristianos, pero el mensaje moral, el mensaje moral cohesivo fue completamente ignorado y descuidado durante siglos. Esto se debe a que, como mencionaré más adelante, estoy convencido de que los primeros musulmanes entendieron exactamente de qué trataba la Sura al-Ma'ida, tal como veremos.
Allah está diciendo que si tienes una relación y fe en Allah, entonces también debes aceptar la posibilidad de que Allah cambie las cosas por completo y que Allah, en un instante, lo transforme todo. Así que tu dependencia de tu propio análisis del realismo siempre debe subordinarse a tu creencia en la posibilidad de la victoria de Allah-.Pero al mismo tiempo, incluso si Allah no presenta esa victoria, ese fath o ese designio —en otras palabras, incluso si el idealista termina pagando un costo muy alto—, eso no cambia la obligación moral y normativa.
Tomemos un ejemplo de la vida real. “Bueno, en el mundo de hoy, Israel es tan poderoso; la mayoría... obtendríamos mucho más si nos hiciéramos amigos de Israel y miráramos hacia otro lado mientras Israel mata a todos estos palestinos, violando la santidad de la mezquita de Al-Aqsa”. Hubo un incidente del que nadie sabe nada, pero en la ONU... las Naciones Unidas lo discutieron en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. La oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos señaló, esto fue muy reciente, un incidente en el que unos israelíes fueron a la mezquita de Al-Aqsa, profanaron cientos de copias del Corán, les hicieron todo tipo de cosas horribles en las cercanías de la mezquita de Al-Aqsa, orinaron sobre ellas, defecaron sobre ellas, las rompieron y luego las quemaron bajo la protección del ejército israelí. Esto se planteó en la ONU, se discutió en la ONU y la oficina del Alto Comisionado de la ONU condenó el incidente, pero ni un solo país del mundo musulmán dijo una sola palabra al respecto. No hubo cobertura mediática. Es decir, es increíble. ¿Saben lo que significa que algo suceda en el Consejo de Derechos Humanos y no haya cobertura mediática? En todo momento, en el Consejo de Derechos Humanos hay un ejército de periodistas.
Ahora, estoy seguro de que si me siento con diplomáticos egipcios, con diplomáticos saudíes o con diplomáticos de quien se puedan imaginar, dirán cosas como: “Bueno, ya sabes, realmente no hay nada que podamos hacer, ya sabes, el pragmatismo...”. Pero entonces, si les digo eso, ¿qué voy a decir? ¿Dónde está su iman (fe) en Allah? ¿Dónde está su fe en que tienen que defender lo que es justo y dejar las consecuencias en manos de Allah? Eso es precisamente lo que dice esta aleya cuando Allah dice que tal vez Allah traiga un fath o alguna otra resolución. Allah está diciendo: “Este no es su problema, pensar en las consecuencias no es su problema; su tarea es la obligación ética y moral de lo que está bien y lo que está mal”. Pero si juegan al juego del realismo y dicen: “Bueno, tenemos que hacer esto porque, ya saben, las circunstancias...”, la moralidad se perderá. Es precisamente la banalidad del mal. La respuesta a lo que les ocurrió a estas mezquitas en las inmediaciones, justo al lado de la mezquita de Al-Aqsa... ¿cuál es la respuesta a eso más allá de la absoluta banalidad? Es decir, simplemente dices: “Oh, de acuerdo, bueno, miremos hacia otro lado”. Es simplemente alucinante.
De hecho, creo que más que en cualquier otro momento, a medida que el Islam se expandía y todo tipo de personas se declaraban musulmanas, la realidad de las cosas era evidente. Quiero decir, si tomamos la versión sunní de la historia, hubo cuatro califas que se mantuvieron firmes en sus principios: Abu Bakr, 'Umar, 'Uzman y 'Ali. Pero incluso la versión sunní de la historia acepta que la era del compromiso —es decir, que fue solo unos treinta años después de la muerte del Profeta— y luego la era de la política, las dinastías y el compromiso se establecieron. No es que algunos sunníes crean que Mu'awiyah era inmoral y otros sunníes crean que Mu'awiyah era un sahabi (compañero del Profeta) y moral, sino que en lo que todo el mundo está de acuerdo es en que ya no era lo mismo. El papel del idealismo; es decir, que ahora se trataba de una regla de política pragmática. La política pragmática adquirió precedencia y se convirtió en la prioridad. Por lo tanto, resultaba claro, a medida que mucha gente se apresuraba a abrazar el Islam, que la calidad de los musulmanes —la de aquellos que no estaban debidamente anclados en la moralidad islámica— superaría en número a los que, de hecho, poseían el tipo de anclaje del que estamos hablando. El instrumento que constantemente atraerá de vuelta a las personas hacia el núcleo moral es el Corán. La naturaleza de la creación de Allah es que todo lo que tiene libre albedrío posee la opción de rebelarse contra las leyes primordiales de Dios; todo lo que tiene la capacidad de elegir puede rebelarse contra su propia fitra (naturaleza innata). Ya saben, una planta o un animal no pueden hacerlo; ellos son morales al realizar la función para la cual Allah los ha codificado para cumplir. Pero si uno tiene el poder de elegir, puede, de hecho, rebelarse contra su propia naturaleza y alterar su propia esencia.
Entonces, cuando Allah señala a estas personas y dice que hay quienes entre ustedes los están escandalizando por su falta de compromiso, ni siquiera estamos hablando de aquellos que siguieron siendo musulmanes pero eran hipócritas. Incluso de esos, es decir, y ni siquiera hemos hablado de este grupo, hay otro grupo: los grupos que apostatarán, que se rebelarán contra el Islam por completo en poco tiempo.
(54) ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! Si abandonáis vuestra fe, en su momento Dios hará surgir [en vuestro lugar] a una gente a la que Él ama y que Le aman --humildes con los creyentes, orgullosos frente a los que niegan la verdad: [gentes] que se esfuerzan por la causa de Dios y que no temen la censura de quien les censure: ese es el favor de Dios, que Él concede a quien Él quiere. Y Dios es inmenso, omnisciente.
Por eso la aleya 54 incluso asombró a los primeros musulmanes, porque simplemente está prediciendo la apostasía que tendrá lugar. Se tienen docenas de informes de musulmanes de la época, poco después de la muerte del Profeta ﷺ, que reconocían que el versículo 54 predijo que existirían los movimientos de apostasía; y lo que es verdaderamente aún más notable es que también predijo que el Islam sobreviviría a los movimientos de apostasía. Si uno es consciente y reconoce que habrá una apostasía masiva, no puede estar seguro de si el legado de ese líder sobrevivirá. A lo largo de la historia islámica —es decir, a lo largo de la historia en general— existen muchos grandes líderes y guerreros, incluso alguien como Napoleón; ¿dónde quedaron las masas de personas que siguieron a Napoleón una vez que este cayó? En ningún lado, se disiparon instantáneamente. Alejandro Magno, en ningún lado, se disiparon instantáneamente. La historia está llena de líderes cuyos seguidores se desvanecen y desaparecen al instante. Pero aquí el Corán —respecto al cual, insisto, se encuentran muchos informes de los primeros musulmanes que reconocieron y se dieron cuenta de que esto cobró mucho más significado después de la muerte del Profeta que cuando el Profeta estaba vivo— establece que no solo habrá un movimiento de apostasía, sino que el movimiento de apostasía no matará al Islam; sino que, de hecho, los musulmanes del núcleo central superarán el movimiento de apostasía y prevalecerán más allá de él.
Por otra parte, casi olvidaba mencionar esto: hay informes de que el Profeta del Islam, al comentar sobre las aleyas 51 y 52, esta porción de la Sura al-Ma'ida, dijo: “Cuidado, no sea que uno de ustedes termine siendo cristiano o judío sin darse cuenta”. Y como ya hemos hablado, lo que un cristiano o un judío representaba en la época era un cierto enfoque hacia el conocimiento, especialmente el conocimiento de lo Divino y en relación con lo Divino. En el judaísmo, era el monopolio exclusivo de la clase rabínica sobre la Torá, la ley de la Torá; y la relación con Dios pasa a un segundo plano, porque todo pasa a girar en torno a los rabinos y la Torá. Y con los cristianos, era el monopolio de la Iglesia Católica sobre la Biblia, y el texto de la Biblia era incluso ilegal de leer directamente; lo que leías de la Biblia eran las porciones que te entregaba la Iglesia en el servicio religioso. Cuanto más se investiga esto, más claro queda que de lo que el Profeta ﷺ estaba hablando era precisamente de eso. No se trata del asunto mecánico de si tienes un amigo que es judío o cristiano; si ese fuera el caso, los musulmanes no habrían recurrido a judíos y cristianos para construir su civilización desde el primer momento, porque no tuvieron ningún problema en verse capaces de trabajar con cristianos y judíos, y en tolerar la supervivencia de poblaciones cristianas o judías en medio de ellos. Sino que se trata de llegar a estar influenciado ideológicamente por ello; porque particularmente en esa época, la idea de la exclusividad del conocimiento, la idea del elitismo en el conocimiento, la idea de que solo la élite tiene derecho a tener una relación directa con la deidad... No es que fuera degradante o inapropiado para una deidad tener una relación con el hombre común, sino que la deidad solo se preocuparía por la élite y trataría directamente con ella, y solo la élite con ella. Era tan común esa mentalidad medieval que, de la misma manera que los historiadores se esfuerzan por intentar comprender cómo el Islam logró limitar verdaderamente el consumo de alcohol —porque solo el Islam tuvo éxito en todo el mundo, en todo el globo; el único sistema de pensamiento que realmente logró hacer mella en el consumo de alcohol fue el Islam, en todas partes lo demás fracasó—, ocurre lo mismo con todo el concepto del elitismo frente a la ecuanimidad e igualitarismo del Islam, lo cual iba completamente en contra de la corriente del pensamiento medieval y de las normatividades medievales. Por lo tanto, en estas partes de la tradición islámica donde se nos advierte que no sigamos sus pasos, se trata de una advertencia moral que posee un gran significado, porque realmente plantea la pregunta de hasta qué punto de hecho sí seguimos sus pasos y reprodujimos las mismas instituciones sobre las que se nos advirtió y por las que nos preocupábamos.
De acuerdo, antes de continuar, si bien muchísimos compañeros (sahaba) y sucesores (tabi'un) coincidieron en que la aleya 54 se refiere a las guerras de apostasía, o predice el movimiento de apostasía y predice que el Islam sobrevivirá al movimiento de apostasía, cabe preguntarse si la aleya 54 conlleva una promesa que trasciende ese contexto histórico particular. En otras palabras, ¿está diciendo Allah como regla general —tal como algunos lo han interpretado— que es una especie de promesa de Allah de que el Islam sobrevivirá? Como veremos más adelante en la Sura al-Ma'ida, la mayoría de las personas se desviarían, pero aquellos que se adhieren al mensaje verídico original, en última instancia, recibirán la ayuda o la victoria de Allah. Ese ha sido un tema de debate individual dentro de las discusiones teológicas islámicas: si existe una promesa implícita de victoria más allá del contexto histórico inmediato de las guerras de apostasía. Personalmente, no creo que el asunto sea significativo; es decir, creo que aquellos que intentan encontrar en el texto de Allah una promesa de victoria para los justos, desde mi punto de vista, pierden de vista el punto central. Lo que importa no es la victoria en esta Tierra, sino en la Otra Vida. Para mí, lo que entiendo del Corán como estudiante del Corán es que realmente no importa si somos victoriosos en esta Tierra o no; importa que hagamos lo correcto, importa que adoptemos una postura justa. Los resultados de las consecuencias pertenecen a un ámbito que está por encima de mis competencias, por encima de las competencias de todos nosotros; esto le corresponde a Allah, depende de Allah, el Dueño de este universo. Que Allah haga lo que considere oportuno; no me corresponde a mí especular sobre eso. La parte que sí me concierne es que sé que la justicia prevalece en la Otra Vida y lo que es correcto prevalece en la Otra Vida.
Y esto creo que es coherente con lo que se nos enseña sobre cómo pensar respecto a este mundo: este mundo no es el ámbito de los resultados, es el ámbito de los procesos. Aquí en este mundo es donde se desarrollan los procesos, no donde se obtienen los resultados. Nada en este mundo es permanente, nada en este mundo es duradero; cualquier victoria es efímera, porque incluso si ganan las personas correctas, ¿por cuánto tiempo?, ¿cuánto tiempo creen que durará? Las naciones surgen y caen, las personas surgen y caen; todo está en un flujo constante. Aunque vivas y nazcas en un momento histórico y parezca o se sienta como si las cosas fueran a ser inamovibles y duraderas, si eres un estudiante de la historia, muy rápidamente te das cuenta de que esta es la mayor ilusión posible. Ya saben, los otomanos estuvieron en Grecia por qué, ¿trescientos o cuatrocientos años? Imagínense si fueran un griego nacido en los primeros diez años del dominio otomano, o si hubieran nacido en el año 302 y dijeran: “Oh, los otomanos han estado aquí trescientos años, probablemente nunca se van a ir”. Ahora miren a Grecia hoy, miren a Turquía hoy. Los musulmanes estuvieron en Al-Ándalus por ochocientos años. Es decir, Europa dependía de la tecnología andalusí, de la economía andalusí y del conocimiento andalusí; no podían imaginarse que un día dejarían de ser musulmanes. ¿Y cuánto tiempo estuvieron los musulmanes en Sicilia? ¿Cuánto tiempo? Es decir, ¿qué significa una victoria? O sea, ¿qué significa una victoria, ya sea para las personas correctas o para las incorrectas? Todo está en flujo, nada es permanente. Uno simplemente hace su trabajo, solo haz aquello por lo que tendrás que rendir cuentas y eso es todo.
Bien, noten que esto es algo a considerar, para reflexionar: los dos clanes que apostataron en la época del Profeta ﷺ de hecho apostataron por completo, lo que significa que abandonaron el Islam por completo. Respecto a los siete clanes que apostataron en la época de Abu Bakr, el panorama es más complicado, y escribo sobre esto en mi libro Rebellion. Algunos de ellos sí apostataron al abandonar el Islam, pero otros no apostataron al abandonar el Islam; siguieron siendo musulmanes, pero se negaron a pagar los impuestos a la autoridad central. Abu Bakr era de la opinión de que no, de que si se permitía eso, causaría el desmoronamiento del Estado islámico; si te niegas a pagar impuestos a la autoridad central, entonces te encuentras en un estado de rebelión. Y el clan que apostató en la época de 'Umar apostató por completo, lo que significa que abandonaron el Islam por completo. Lo que es bastante interesante es que, con los clanes que apostataron en la época del Profeta ﷺ, el Profeta no hizo nada al respecto, no tomó acciones militares contra ellos. Es por esto que hubo un intenso debate sobre la decisión de Abu Bakr de tomar acciones militares contra los apóstatas de su época. La razón de este debate —y esto se debe, insisto, a que estudiamos una versión muy caricaturesca de nuestra historia—, la razón de este debate es que decían: “Bueno, estos clanes apostataron en la época del Profeta ﷺ y él no hizo nada al respecto, no tomó acciones militares”. Curiosamente, con el clan que apostató en la época de 'Umar, él tampoco tomó acciones militares contra ellos; lo que hizo fue boicotearlos económicamente, dejó de comerciar con ellos y básicamente declaró que eran personas non gratas en términos de viajar a territorio musulmán o hacer negocios con territorio musulmán, y eventualmente regresaron al Islam. Es algo que considerar, ¿verdad? Es decir, esto nos invita, cuando miras los detalles de los clanes, a ver quiénes eran los clanes. Y sabemos que algunos de ellos, como Banu Asad, tenían un falso profeta, etcétera, etcétera.
Lean el versículo 54 de nuevo, hay algo en lo que a menudo no nos enfocamos: si intentamos mirar la forma en que Allah describe a aquellos que podrían convertirse, en cierto sentido, en los soldados de Dios en respuesta a la parte fallida del proyecto musulmán, en este caso, la apostasía; miren sus características. Muy bien, primero, que estos, en contraste con los apóstatas, son personas que aman a Dios y que, a su vez, son amadas por Dios (Él los ama y ellos Le aman). Su actitud hacia sus hermanos creyentes es que son humildes, misericordiosos y compasivos. Y su actitud hacia la ley de Dios: cuando se comprometen con el Jihad, no les importa quién los quiera o quién no los quiera, lo único que les importa es su relación con Allah y su relación con la verdad (Y no temen el reproche de nadie que les censure). Lo que yo he entendido de esto es que es literalmente como un programa de calificaciones para aquellos que podrían ser dignos de la victoria de Dios frente a un desafío tan terrible como la apostasía. Cuando la gente se está vendiendo, cuando la gente se está rindiendo, cuando la gente se está retractando, ¿cuál es la cualidad de aquellos que podrían revertir la marea? Y es muy significativo que la ley diga, en primer lugar, que aman a Dios. Aquí está. Cuando piensan en la medida en que los musulmanes no enfatizan el amor a Dios, bueno, Allah dice que tú amas a Dios, en una relación en la que conocen a Dios lo suficiente como para amar a Dios, y Dios los ama a ellos a su vez. Segundo, no son soberbios, presuntuosos o brutales hacia otros musulmanes; son, de hecho, humildes. Un marcado contraste, por ejemplo, con lo que vimos con ISIS; un marcado contraste, por cierto, con lo que se ve con muchos movimientos islámicos: la arrogancia, el sentido de derecho propio, la sensación de “soy superior a ti”. Humildes significa que en realidad te consideras al servicio de la gente. Están comprometidos con los principios de tal manera que el hecho de a quién le guste o a quién no le guste no les hace ninguna diferencia.
Nos encontramos en una era de apostasías. Es decir, estamos en una era donde la islamofobia ha hecho que esté de moda para muchísimos musulmanes, tanto dentro del mundo musulmán como fuera del mundo musulmán, dejar la fe, ya sea dejándola explícitamente o sin hacerlo de esa forma. Ya saben, vas a ciertos países musulmanes y te sorprende cuánta gente ya no es creyente, ya no se toman el Islam en serio, o ya no se toman a Dios en serio. Si queremos hablar de aquellos que pueden responder a la islamofobia, lo que yo entiendo de la Sura es que la cualidad de aquellos que se necesitan para hacer frente al desafío de la islamofobia y para hacer frente al desafío de las consecuencias de la islamofobia son personas que tienen una relación de amor con Dios, no personas que tienen una relación de miedo con Dios. “Tememos a Dios”, como a todos los musulmanes les encanta decir siempre; la verdad es que su actitud hacia sus hermanos musulmanes es una de abrumadora compasión y servicio. Y la tercera calificación es que están anclados en la certeza, que no se dejan influenciar por esta opinión o aquella opinión. El hecho de si el fath viene de Allah o no, ese es asunto de Allah, pero lo que Allah nos dice sobre quién puede estar a la altura del desafío de una circunstancia tan terrible como esta, creo que está bastante claro.
Recuerdo que una vez di una khutba donde hablaba sobre amar a Dios, y luego recibí todos estos mensajes diciendo: “Oh, estás siendo... simplemente estás siendo cristiano, en el Islam no existe el amar a Dios”. Y me quedé pensando: cuando Allah nos dice que aquellos que pueden estar a la altura del desafío de lo que están enfrentando son personas que, de hecho, están enamoradas de Dios, miren la enorme brecha entre aquellos que les dicen que incluso hablar de amar a Dios es ser cristiano. Lo cual es alucinante, porque entonces no entienden nada sobre la historia de la teología islámica, las raíces del concepto de Dios y el amor, y todo ese asunto; el cual, por cierto, no estaba en las versiones originales del cristianismo en absoluto. Pero bueno, eso es algo que creo que sería un error pasar por alto.
De acuerdo, entonces en el versículo 55, creo que se explica por sí mismo.
(55) Ciertamente, vuestro único aliado debe ser Dios y Su Enviado, y quienes han llegado a creer --que son constantes en la oración, dan el impuesto de purificación y se inclinan [ante Dios]: (56) pues, todos los que se alían con Dios, con Su Enviado y con los que han llegado a creer -- ¡en ver dad, son ellos, los partidarios de Dios, quienes saldrán victoriosos!
Los creyentes, o aquellos que entienden lo que significa una alianza con Allah, muestran un énfasis constante en el aspecto del servicio social y, en este ejemplo, en que se encuentran en un estado de ruku (postura de inclinación en la oración islámica antes de la postración). A veces el Corán enfatizará el sujud (la postración), a veces enfatizará el ruku'. No he descifrado la diferencia entre cuándo enfatiza esto o aquello, pero Allah sabe más. Otras personas podrían hacerlo; Allah sabe más, otras personas podrían descubrir algo en términos de cuándo el Corán usa el ruku' o cuándo es el sujud. Pero de todos modos, no creo que necesite enfatizar esto, pero creo que es un punto obvio que los partidarios de Dios son los que vencen, los que son victoriosos. Como han señalado generaciones de comentaristas, “victoriosos” no significa necesariamente victoriosos en términos de una victoria material en esta Tierra; significa victoriosos en el resultado final, ya sea en esta Tierra o en la Otra Vida. Pero en realidad aquí está mucho más preocupado, o se preocupa primordialmente, por los resultados en la Otra Vida y no en esta Tierra.
(57) ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! No toméis por aliados a quienes hacen de vuestra fe objeto de burla y de juego --tanto si son de aquellos que recibieron la revelación con anterioridad o de aquellos que niegan la verdad [de la revelación en sí]-- sino manteneos conscientes de Dios, si sois [realmente] creyentes: (58) pues, cuando llamáis a la oración, lo toman a burla y a juego --y eso porque son gentes que no usan la razón.
Como han señalado eruditos como Hasan al-Maliki, una aleya como esta apunta a una realidad histórica importante: que en la época del Profeta ﷺ, así de tarde en el proceso, cuando estamos hablando de hacia el final del período histórico, el Corán mismo documenta que había tanto cristianos como judíos en las cercanías de los musulmanes, viviendo al lado de los musulmanes, y eran lo que el Corán describe como kuffar (incrédulos), . Y la mayoría de los comentaristas coinciden en que los kuffar aquí no son solo personas que no han abrazado el Islam, sino aquellos que el Corán describe en otros lugares como munafiqun (hipócritas), porque el Corán a menudo describe los munafiqun como kuffar. Así que tienes personas que técnicamente son musulmanas, y tienes personas que son cristianas y judías. ¿Y cuál es la dinámica a la que el Corán apunta? Apunta a que se están burlando del mensaje del Profeta ﷺ, lo están parodiando. Especialmente, como en los informes que tenemos una serie de informes de individuos que se burlaban especialmente del llamado a la oración (Adhan), e incluso remedaban el llamado a la oración de una manera irrespetuosa, como burlándose del llamado a la oración pero repitiéndolo para mofarse de él. En otras palabras, “y cuando llaman a la oración, se burlan de ella, hacen mofa de ella porque no tienen razón”. Para mí, resulta bastante significativo lo que el Corán les dice a los musulmanes en este punto, advirtiéndoles que no pueden ser amigos de personas que claramente no son dignas de amistad porque se burlan de su fe. Saben que el Corán mismo, como asunto legal, no ordena ningún curso de acción particular contra estas personas. Y, de hecho, no tenemos un registro del Profeta ﷺ que haga algo. A los islamófobos les encanta intentar demostrar que el Profeta ordenó el asesinato de tal persona o cual persona después de la conquista de La Meca; esta es una gran historia en la que no queremos entrar.
Los islamófobos lo hacen, pero por supuesto, también lo hacen los musulmanes que están distanciados de la tradición. No nos damos cuenta de ello, y debido a la forma en que enseñamos la Sira (biografía profética) no exponemos a los musulmanes a esto; pero el hecho es que existía una realidad viva de personas de quienes se sabía que se burlaban de la fe y, sin embargo, no fueron ejecutadas, no fueron encarceladas, no fueron perseguidas y ni siquiera fueron exiliadas. Esto último era considerado lo más benévolo que se podía hacer en la época medieval: exiliar a los disidentes en lugar de algo peor. Incluso ese tipo de precedente es difícil de procesar, no solo para la mente medieval, sino también para la mente moderna. A menudo me pregunto si Allah me hubiera puesto a prueba dándome el liderazgo de una nación, de un país musulmán, ¿habría tolerado yo a personas que se burlaran del Adhan (llamado a la oración) o que supiera que se burlaban de la oración? Es decir, con ese nivel de tolerancia, ¿habría sido yo capaz de mostrar ese nivel de tolerancia? Condenarlos como inmorales es parte de un discurso y de un contra discurso, pero no se han utilizado los instrumentos del Estado contra ellos. Durante siglos, los musulmanes han estado discutiendo este asunto de por qué no se hizo y si esto constituye un precedente normativo para la ley de la Hisba (rendición de cuentas y moralidad pública). Existe todo un campo de jurisprudencia sobre la Hisba en los discursos islámicos. Y de nuevo, como los que más han escrito al respecto y los que más han influido en ello son los orientalistas, a los orientalistas les encanta seleccionar a conveniencia la ley de la Hisba para usarla como ejemplo o para subrayar lo que a menudo describen como despotismo oriental. La verdad del asunto es que la ley de la Hisba lleva consigo su carácter medieval. La parte que resulta sorprendente es cuando la ley de la Hisba lidia con precedentes como este, porque no se pueden negar; está registrado en el Corán. Y luego están las tradiciones que hablan de que tal y tal persona eran conocidos por burlarse del Adhan y conocidos por burlarse de la Salah (oración) de los musulmanes, y sin embargo, con el tiempo murieron en sus hogares, en sus propias camas y en medio de sus familias. Tenemos muchos ejemplos incluso durante las guerras de apostasía (al-Ridda); Abu Bakr no tomó medidas contra aquellos que siguieron formando parte del Estado, es decir, no dejaron de pagar impuestos ni se rebelaron contra el Estado, pero continuaron siendo malhablados contra el Islam. Obtenemos informes contradictorios sobre si se tomaron medidas contra algunos de ellos durante la época de 'Umar, pero la razón de ello es que los informes sobre lo que 'Umar hizo o no hizo suelen ser ampliamente cuestionados, aunque ese es un tema más amplio. Sin embargo, es algo que uno no puede dejar de notar respecto a lo que el Corán expone en esta etapa al dirigirse a los musulmanes: aquellos de ustedes que no tienen el sentido común de mantenerse alejados de personajes horribles como los que se burlan de la oración, se burlan de su Profeta y se burlan del mensaje del Islam, están claramente en el error.
(59) Di: “¡Oh seguidores de una revelación anterior! ¿Nos censuráis únicamente por creer en Dios [sólo], y en lo que Él ha hecho descender para nosotros y también en lo que ha hecho descender con anterioridad? --o [es sólo] porque la mayoría sois perversos?”
(60) Di: “¿Queréis que os informe de quienes merecen, ante Dios, peor castigo que estos? Aquellos a quienes Dios ha rechazado y condenado, y a quienes ha convertido en monos y en cerdos por haber servido a los poderes del mal: están en una posición aún peor, y más alejada del camino recto [que los que se burlan].”
(61) Pues, cuando vienen a vosotros, dicen: “Creemos”: cuando, de hecho, entran decididos a negar la verdad y salen en el mismo estado. Pero Dios es plenamente consciente de todo lo que estaban ocultando. (62) Y puedes ver como muchos de ellos compiten entre sí en la transgresión, en la conducta tiránica y en tragar todo lo ilícito. ¡Qué perverso es en verdad lo que hacen! (63) ¿Por qué sus maestros espirituales y sus rabinos no les prohíben hacer aseveraciones pecaminosas y tragar todo lo ilícito? ¡Qué perversos son en verdad sus manejos!
Existe un contexto histórico y una realidad; regresemos y enfaticemos algo que mencioné antes. Todavía hay incredulidad en Arabia, todavía hay personas que no se han convertido, que siguen siendo politeístas y adoradores de ídolos, y todavía hay hipócritas; aquellos que nominalmente aceptaron el Islam pero no de corazón. Pero lo que es verdaderamente notable acerca de la Sura al-Ma'ida, debido a que tiene una visión de futuro, es que enfatiza las dinámicas con un grupo de personas que antropológica y sociológicamente en el momento en que se revela no son la facción más importante, pero que se convertirán en la facción más importante cien años después, un par de siglos después; y esa es la Gente del Libro. Como dije antes, en cierta forma anticipa el hecho de que los adoradores de ídolos en realidad no van a ser el problema principal a corto plazo en unos pocos cientos de años, sino que de hecho lo será la Gente del Libro.
Una de las cuestiones que incluso los comentaristas primitivos tuvieron es que pensaban: “Bueno, sí es seguro que se va a enfatizar la realidad sociológica de ese momento, ¿no debería estar más enfocado en los kuffar (incrédulos) y los politeístas, los adoradores de ídolos?”. Pero no, se enfoca en las dinámicas, a menudo problemáticas, con la Gente del Libro. Como señalaron varios historiadores, eso mismo documenta la continua existencia de cristianos, obviamente, pero también de judíos. Por lo tanto, la idea de que los judíos fueron simplemente expulsados por completo, como a menudo nos dicen los orientalistas, es claramente tardía y queda desmentida por el texto del Corán.
Con las victorias islámicas, como se haría aún más evidente cien años después de que se revelara esta Sura en los inicios de las dinastías islámicas, los debates de Kalam (teología) más importantes y los debates teológicos más importantes estaban teniendo lugar entre musulmanes, cristianos y judíos. Si uno se expone a la literatura de Kalam de los primeros trescientos años del Islam, regresar a ella y pensar en eso te vuela la cabeza, porque lo que describe que estaba sucediendo en la época del Profeta ﷺ definitivamente se convirtió en el fenómeno predominante en el período islámico temprano, durante la dinastía Omeya y los inicios de la dinastía Abasí. Esto incluye las constantes críticas teológicas a las creencias islámicas, las traducciones que tenían de las versiones del Corán —muchas de las cuales estaban alteradas— e incluso biografías sobre la vida del Profeta escritas no por politeístas, sino por cristianos y judíos. La mayor parte de la literatura de Kalam se desarrolla respondiendo a los desafíos teológicos planteados por cristianos y judíos.
Si manejáramos nuestra propia historia, si no estuviéramos dominados por los orientalistas, lo que realmente resulta sorprendente de esta literatura de Kalam en los primeros siglos es que los musulmanes están proporcionando respuestas lógicas y filosóficas. En estas críticas filosóficas a la Trinidad y críticas filosóficas al concepto del pueblo elegido, los musulmanes se ven obviamente influenciados por la lectura de la lógica aristotélica en sus respuestas a judíos y cristianos. Pero lo que te llama la atención de las críticas que hacen los judíos y los cristianos es su flagrante falta de equidad; no son críticas lógicas, son críticas con golpes bajos. Critican a un hombre de paja del Profeta, le atribuyen todo tipo de cosas; por ejemplo, la afirmación de que el Profeta estaba poseído por un demonio. En realidad existen algunos libros muy buenos sobre la comprensión medieval que se tenía del Profeta, la comprensión medieval europea del Profeta y la comprensión medieval europea del Corán. Lo que llama la atención es que, mientras los musulmanes han entrado en el proceso de la civilización —y la civilización requiere una cierta reverencia hacia el conocimiento, una cierta ética hacia el conocimiento, una cierta disciplina hacia el conocimiento; por lo que los musulmanes, por ejemplo, cuando tratan el tema de la Trinidad, se esmeran en leer los libros de los teólogos cristianos y en traducir estos libros con precisión para responder a ellos de manera correcta—, sus oponentes no han entrado en la ética de la civilización y lo que dicen sobre el Islam es un montón de puras fabricaciones, muy parecido a lo que los islamófobos dicen hoy en día, pero mucho peor, lo crean o no; en realidad era mucho peor.
Y por eso, subhanallah, cuando lees esta pregunta: ¿Nos odian, están celosos, están enojados porque creemos en lo que ustedes mismos saben que es la verdad? La verdad con la que vinieron el Profeta Ibrahim (Abraham) y el Islam, la verdad con la que vino el Profeta Musa (Moisés). En otras palabras, en lo que nosotros creemos es en el código moral, la ética que ustedes saben que devuelve la fe a su pureza original. Y aquí, cuando Allah dice esto, es una referencia muy interesante al hecho de que la oposición de ustedes no se basa en principios; no es que estén en desacuerdo con nosotros sobre premisas discursivas adecuadas, sino que están defendiendo sus privilegios y están librando una batalla sucia. Sus críticas recurren a la burla, al desprecio; para usar nuestro lenguaje moderno, utilizan epítetos raciales, creyendo que solo los descendientes de tal y cual son dignos de recibir el mensaje de Dios, mientras que los árabes son tan bajos como los animales, o que los descendientes de Cam están malditos por Dios, o que las personas de piel oscura están malditas por Dios. Su crítica proviene de la injusticia, del fisq.
Subhanallah, a menudo pienso que si uno lee la historia de lo que Europa ha dicho sobre el Islam, esta porción de la Sura resuena en uno de una manera muy diferente, porque simplemente te llama la atención que es exactamente eso. Inicialmente, la Iglesia Católica vio el mensaje islámico como: “¿Están diciendo que no necesitan una iglesia?, ¿están diciendo que la gente común puede recibir la revelación de Dios y andar por ahí simplemente sin tener una relación con la institución?”. Estaban tan escandalizados por esto que dijeron cada cosa mala imaginable. La clase rabínica no estaba menos escandalizada, porque ahora se presentaba toda la premisa de que Jesús era el hijo de una prostituta y que Jesús era simplemente una completa corrupción, y que los rollos de la Torá y todos los rituales que centralizaban y privilegiaban a la clase rabínica en el papel de ser los preservadores, los protectores, los descifradores y los intérpretes de los rollos de la Torá se veían cuestionados y de hecho desafiados.
Su temor estaba justificado porque, cientos de años después, fue el mensaje islámico el que desencadenó la Reforma Protestante; y fue el refugio islámico el que desencadenó la reforma de Maimónides, quien estuvo profundamente influenciado por la teología y la ley islámicas en cada fibra de su ser. Insisto, si escribiéramos nuestra propia historia y entendiéramos nuestra propia tradición y todo eso, veríamos que toda la difamación que lanzaron contra el Islam realmente surgió de una sensación de sentirse amenazados. ¿Y saben qué? Tenían razón, porque el Islam de hecho creó la revolución que ellos temían al poner patas arriba la relación de Dios con lo creado. Nuevamente, si escribiéramos nuestra propia historia, esto se enseñaría en las escuelas secundarias de la misma manera que se estudia la Reforma europea como algo que no tiene nada que ver con los musulmanes, tomándose siempre como un artículo de fe que los musulmanes no tuvieron absolutamente nada que ver. Bueno, les aseguro que si la historia hubiera progresado de manera diferente, si los musulmanes tuvieran realmente el poder de la narrativa, las cosas serían muy distintas. Sería de la manera en que normalmente se cuenta la historia: llegó el Islam y rompió con ciertas estructuras o desafió ciertos conocimientos, y eventualmente el Islam dio lugar a estas revoluciones en la forma en que los seres humanos entendían la relación con Dios. De la misma manera en que hablamos del secularismo convirtiendo a Dios en una institución privada y demás, esto se habría contado como el curso natural de las cosas, una historia de la historia.
Volviendo a cuando Allah dice esto, Allah sabe que lo que los motiva es su propia debilidad, su propio fisq (perversidad moral), su propia injusticia y los privilegios que protegen. El Corán en cierta forma dice que estas personas a las que ustedes se enfrentan musulmanes —estos cristianos y judíos que viven entre ustedes, que se burlan de su religión y que intentan darles la impresión de que desprecian su fe—, lo que es peor es el núcleo del fracaso ético en sí mismo. Es como decir que la burla es el final de una dinámica y el final de un proceso, pero los orígenes del problema se encuentran en algo diferente.
Ahora bien, aquí se plantea “¿Quién ante Dios merece una retribución aún peor que estos que se burlan y se mofan? Son aquellos a quienes Dios ha rechazado, a quienes Dios ha condenado y a quienes Dios ha convertido en simios y cerdos por haber servido a los poderes del mal (taghut)” Ahora bien, aquí voy a discrepar con la traducción de Muhammad Asad en un punto específico en un segundo. De acuerdo, primero, sobre aquellos a quienes Dios ha maldecido, existe un debate en la tradición islámica sobre cómo lo expresa él: “Dios los ha convertido en simios y cerdos”. Esto se refiere a un evento histórico en el que Dios ordena a los israelitas observar el sábado. Los israelitas —quienes, como dije, y es interesante que esa misma rebelión se encuentra en la Torá misma— desafían o desobedecen el sábado. No están contentos con la ley del sábado y se muestran desafiantes diciendo: “Bueno, sí podemos obtener ganancias durante el sábado, ¿por qué deberíamos abstenernos de obtener beneficios en el sábado solo porque Dios lo dice?”. Esto es coherente con la narrativa bíblica en algunos relatos, en una serie de narraciones que afirman que Dios castiga a esas personas golpeándolas y convirtiéndolas en simios y cerdos. Eso no significa, como sostienen algunos musulmanes modernos con una postura antisemita, que los judíos sean los descendientes de simios y cerdos; significa que estamos hablando de un incidente específico con un pueblo específico. Y de la misma manera en que la Biblia habla de algunas personas que fueron castigadas siendo convertidas en estatuas de sal, estas personas fueron castigadas siendo convertidas en simios y cerdos.
Personas como Al-Razi o Al-Zamajshari rechazaron por completo esa idea, y tienen largas discusiones sobre la autenticidad de estas tradiciones de que de hecho fueran convertidos en simios o cerdos; ellos entienden esto metafóricamente. Aluden a que por su desafío a la ley divina y por su negativa a aceptar la ley divina, se volvieron como si fueran simios y cerdos. Simios en su negativa a vivir bajo una ley de la racionalidad y la razón, haciéndolo simplemente por la ley de lo que sea que deseen. Cerdos al vivir de acuerdo con sus impulsos y con cualquier cosa que codicien. Así que personas como Al-Zamajshari y Al-Razi tienen discusiones largas y muy interesantes sobre esto, señalando que no es casualidad que sean el simio y el cerdo. No es porque los simios no sean del agrado de Dios o porque haya algo malo con los simios, sino porque, debido a su relación con la razón, se volvieron como si fueran simios irracionales; y por su relación con el ser codiciosos y avaros, se volvieron como si fueran cerdos.
Y personas como Al-Razi y Al-Zamajshari se enfocan particularmente en esto aquí, donde se menciona que se convirtieron en los adoradores o en los esclavos del taghut. El taghut es toda forma de injusticia e inequidad. Cuando vives sin ética, estás viviendo de acuerdo con el taghut. El taghut es todo estado en el que ves una extrema corrupción e injusticia, donde no hay reglas de justicia ni reglas de ética; eso es el taghut. Y personas como Al-Razi y Al-Zamajshari señalan que aquí hay una conjunción: Allah está diciendo que estas personas continuaron existiendo como los esclavos del taghut. ¿Cómo podría ser que los simios y los cerdos fueran los esclavos del taghut? Si eres un simio o un cerdo, eres esclavo de tu instinto; nada de lo que hagas puede ser descrito como taghut o no. Pero el hecho de que Allah nos diga que estas personas continuaron existiendo como los esclavos del taghut significa que la referencia a los simios y cerdos es metafórica. Yo estoy de acuerdo con esa escuela; no creo que Dios haya convertido a nadie en un simio o en un cerdo, sino que Allah está diciendo que se volvieron como simios y como cerdos. Al-Razi, aunque no es tan extenso, está en lo correcto al decir que, de hecho, de la misma manera en que cuando Allah dice que estas personas están tan perdidas que verdaderamente se han entregado al mal y verdaderamente se han extraviado, cualquier persona que se someta al taghut es un simio y un cerdo ante los ojos de Dios. Uno debería actuar mejor, y el Corán mismo nos dice esto repetidamente sobre aquellos de quienes dice que son como animales, pero incluso peores que los animales, porque te has rendido cuando vives sin la ley de Dios, cuando te has rebelado contra la ley de Dios.
Así que cuando Allah se dirige a estas personas que se burlan, Allah dice: “Si de verdad quieren entender el problema con esta gente, el problema es su relación con cómo piensan de la ley de Dios, cómo se relacionan con la ley de Dios”. Es por eso que Allah los describe diciendo: “¿Pero quieren entender quién es incluso peor que esta gente? El que es aún peor son las personas que originaron este tipo de actitud que eventualmente llevó a la clase rabínica, a la Iglesia Católica, a estas relaciones elitistas y exclusivistas con lo Divino, y a la idea de que la ley que se aplica a los privilegiados es completamente diferente”.
Y luego el texto habla de nuevo sobre esto como una realidad histórica, continuando la historia de aquellos que se burlan, diciendo que vienen a ti. Algunos han entendido que esto se aplica a los hipócritas; yo no lo creo. Creo que esto se aplica y continúa la narrativa sobre los cristianos y los judíos que se burlan, quienes tienen esta relación problemática con Allah, en el sentido de que la forma en que se acercaban al Profeta ﷺ, a los compañeros y a los discípulos cercanos del Profeta era yendo a ellos y enfatizando: “Nosotros no somos como la gente mala que luchó contra ustedes, no somos como ellos; somos como ustedes, creemos en lo que ustedes creen”. De modo que enfatizan la afinidad con los musulmanes, pero lo que hay en sus corazones es absolutamente una concesión, una concesión política, una concesión diplomática para que ustedes los acepten y les permitan vivir entre ustedes, tratándolos como si fueran de los suyos. Pero entran con incredulidad y se van con ella; es completamente falso, los aborrecen absolutamente. Y eso es enteramente coherente con las muchas narraciones que tenemos de varios cristianos y judíos de esta etapa tardía del período de Medina, quienes eran conocidos por su falta de reverencia hacia los musulmanes.
Aquí Allah subraya que esto no es solo cuestión de que ellos crean algo diferente de lo que ustedes creen; estas son personas inmorales. Dice que cuando los miras, ves a muchos de ellos transgredir constantemente los derechos de los demás. Ves el suht (las ganancias ilícitas). De hecho, es casi el mismo problema que tuvo Salman al-Farisi cuando se convirtió por primera vez al cristianismo y siguió a un sacerdote, para luego descubrir, cuando el sacerdote murió, que este sacerdote estuvo robando dinero durante todo el tiempo que Salman al-Farisi estuvo a su servicio. La queja constante sobre la clase sacerdotal y la clase rabínica en Arabia, y no solo en Arabia sino en buena parte de la era medieval, es que eran profundamente corruptos. ¿Corruptos por qué? Por sus privilegios, y sus privilegios les permitían hacer aquello en lo que buscaban consumir el suht, lo que equivale al soborno. Resulta que son la clase más rica entre... este es un gran tema. El pueblo judío vivía en la miseria y la pobreza, pero la clase rabínica era extremadamente rica. Lo mismo ocurría con los cristianos: se veía una pobreza impactante entre los cristianos, pero la clase sacerdotal era extremadamente rica. Eso es precisamente el suht.
Miren entonces cómo Allah —porque esto es fundamental para el mensaje de la Sura, como veremos un poco más adelante— señala lo que será un mensaje central para la Sura: existe un problema fundamental, y es que el liderazgo religioso de estas personas ha abandonado su papel ético. (versículo 63 - ¿Por qué sus maestros espirituales y sus rabinos no les prohíben hacer aseveraciones pecaminosas y tragar todo lo ilícito? ¡Qué perversos son en verdad sus manejos!) Ya no son una fuerza para la moralidad, ya no se mantienen firmes desafiando la injusta usurpación del dinero o la explotación de la gente común; de hecho, están participando en ello, son parte de las dinámicas de la corrupción. Por lo tanto, personas como Ibn Abbas describieron esta aleya como la aleya más aterradora de todo el Corán. ¿Por qué? Porque reconoció lo que es obvio: Allah está señalando con el dedo al liderazgo religioso y diciendo: “Ustedes han abandonado su deber moral”. Así, por ejemplo, Allah dice que han abandonado su papel de ser defensores de lo honorable, de ser defensores de la moralidad y la ética, de lo que es bueno y de oponerse a lo que es malo. Y el deterioro moral que presencian se debe a que esa obligación —lo cual se dejará plenamente claro más adelante— ha sido abandonada. Y como resultado —y aquí esto es lo que varios comentaristas describen como thulm (injusticia)—, como resultado se han convertido en un pueblo que se ha subyugado a sí mismo a la injusticia; al punto de que no reconocen la injusticia, no se levantan contra la injusticia, no desafían la injusticia. Y es por eso que Allah los ve como nada mejor que simios y cerdos. Consumen y juegan tal como lo hacen los simios y los cerdos; consumen, juegan y sobreviven, pero ya no queda ninguna función moral.
Es por eso que incluso Ibn Abbas y otros como él pensaban que este es el versículo más aterrador del Corán. Porque recuerden que dijeron que todo lo que Allah les dice a los judíos y a los cristianos, Allah no se lo está diciendo a los judíos y a los cristianos; Allah se lo está diciendo a los musulmanes. Así que lo que yo estaba diciendo es: musulmanes, si se vuelven como ellos, se van a convertir en los simios y los cerdos; si fallan en su deber como comunidad, este podría convertirse en su estado. Lo que Allah dice sobre ellos podría aplicarse a ustedes, y ellos vieron esto como algo verdaderamente aterrador. Estoy de acuerdo: para mí, esto es de lo que se trata cuando hablas de cómo el Corán transforma tu conciencia. Cuando Allah dice que ves a estas personas que son idiotas y se están burlando de la oración, tienes que entender que ese no es el problema; tienes que entender que el problema para comprender el problema es que estas personas abandonaron la relación con la ética. Y Allah dice que se volvieron sumisos ¿ante quién?, ante la injusticia. Ante los ojos de Dios son como cerdos y simios. ¿Y saben cómo llegaron ahí? Llegaron ahí porque aquellos que se suponía que debían levantarse y defender lo que es justo y oponerse a lo que está mal han fallado en su obligación. ¿De quién está hablando Allah? Eso es aterrador, es absolutamente aterrador.
(64) Y los judíos dicen: “¡La mano de Dios está atada!” Sus manos son las que están atadas; y han sido rechazados [por Dios] por esa aseveración. ¡Al contrario! Sus manos están extendidas: dispensa [Su favor] como quiere. Pero todo lo que tu Sustentador ha hecho descender sobre ti [Oh Profeta] hará que muchos de ellos se obstinen aún más en su desmesurada arrogancia y en su negación de la verdad.
Y por ello hemos suscitado la enemistad y el odio entre los seguidores de la Biblia, [que perdurará] hasta el Día de la Resurrección; cada vez que encienden el fuego de la guerra, Dios lo apaga; y se afanan por extender la corrupción en la tierra: y Dios no ama a los que extienden la corrupción.
Existen tradiciones de que personas como Shas ibn Qays, era un judío de quien se dice se burlaba de los musulmanes. Algunos informes afirman que se lo dijo al Profeta ﷺ; algunos informes dicen que no, que se lo dijo a uno de los compañeros, pero luego llegó a oídos del Profeta que Shas ibn Qays estaba transmitiendo lo que había escuchado de sus rabinos. Y que los rabinos se burlaban de los musulmanes diciendo: “Miren, nosotros somos muy ricos en comparación con Muhammad”. Y Abu Bakr para ese entonces ya había gastado toda su riqueza; y las personas que eran discípulos en comparación con Muhammad, en comparación con 'Ali, decían: “Somos mucho más ricos que ellos, su Dios es de verdad tacaño, porque si su Dios fuera un Dios generoso, su Dios les habría dado tanto como tenemos nosotros”. Y luego hay muchos informes que dicen que este versículo fue en respuesta a lo que personas como Shas ibn Qays estaban diciendo. La razón por la que digo “personas como” es porque hay diferentes informes que afirman que no fue solo Shas ibn Qays, sino que olvidé los nombres de los otros dos mencionados. Probablemente sucedió, pero creo que había una dinámica más amplia ocurriendo aquí. Y la razón por la que creo eso, por cierto, es que encontré que entre las críticas que los cristianos árabes aliados del Imperio Bizantino hacían sobre los musulmanes estaba el decir: “Nosotros y nuestros aliados” —refiriéndose a los bizantinos— “somos mucho más ricos que los musulmanes; ¿qué pasa con su Dios?, o están adorando a un dios falso o están adorando a un dios tacaño”. Y si esa crítica existía cien años después de la muerte del Profeta ﷺ, entonces significa que probablemente era un motivo muy popular para provocar a los musulmanes en la época en que se revela el Corán. Eso se escucha incluso entre los islamófobos de hoy en día, cuando los islamófobos dicen: “Miren, miren quién controla la riqueza en el mundo, no son los musulmanes; ¿acaso eso no es una prueba?”. Esto es muy común entre los llamados neoconservadores. Así que la crítica constante es: “Miren a su élite, su élite con 'Ali, 'Umar, Abu Bakr, estas personas; y comparados con nosotros, difícilmente se comparan en riqueza”.
Pero ahora hay un punto sutil sobre ellos diciendo: “Las manos de Dios están encadenadas”. Recuerden que en la narrativa de la Biblia ya se ha establecido, en la narrativa alterada, que tienes personajes que luchan con Dios, vencen a Dios y obligan a Dios a bendecir a los israelitas. Dios ha dejado de ser una figura significativa incluso en la distribución de la riqueza. Ahora, Maimónides rehabilita esto un poco, un poco, no por completo; pero Dios es una figura que ha cedido la posta a la clase rabínica para que esté a cargo. Dios ya no está distribuyendo la riqueza en los puntos más finos de la teología judía de la época. Así que Dios, de hecho, es incapaz; Dios eligió al pueblo elegido, lo hizo rico, lo hizo exitoso, lo hizo privilegiado, pero se ha salido del juego. Y esta es una clara indicación donde el Corán regresa y se rebela contra esta idea, desafía esta idea y dice: “Están locos, las manos de Dios están libres”. Dios no es el Dios incapaz que no solo no distribuye la riqueza, sino que incluso, en algunas escuelas de la teología judía, ni siquiera tiene el poder de recompensar o castigar en la Otra Vida. Quiero decir, depende de la escuela particular de la que estés hablando, pero esto regresa a la diferente concepción de Dios en el judaísmo y el Islam. Y por cierto esto estaba en la literatura de Kalam, donde los musulmanes, al analizar la teología cristiana y judía, particularmente en la teología cristiana demuestran que lógicamente, si sigues la teología cristiana hasta sus conclusiones lógicas, en el cristianismo, una vez que has obligado a Dios a través de los sacramentos bautismales y demás, Dios pierde mucho de Su criterio. Así que, entre los debates que los musulmanes planteaban frente a los cristianos estaba el de que su idea de Dios es en realidad la de un Dios igualmente incapaz, un Dios sin criterio; una vez que se ha realizado cierta actividad sacramental, este Dios no puede perdonar a un musulmán, por ejemplo, y poner a un musulmán en los cielos, porque ese Dios está atado y obligado por Sus compromisos previos. De todos modos, se encuentra que esto continúa, como dije, desde la Sura al-Ma'ida; continúa en los discursos de ida y vuelta entre cristianos y judíos en los primeros siglos del Islam.
Así que hay una parte en la que, cuando escuchan un discurso moralista, cuando saben que el Corán está hablando de un orden moral que saben intuitivamente que es verdad, su reacción, sin embargo, será de desafío y de un mayor odio. Esto nos dice muchísimo sobre la industria de la islamofobia. No tiene precedentes en la historia humana que la gente gaste millones y miles de millones de dólares en contra del islam. A los ricos siempre les encanta su dinero; nunca se ha dado el caso de que los ricos gasten millones de dólares para degradar una religión o para difamar a otra religión. Podrían gastar dinero, tal vez, para apuntalar su propia religión, como construir iglesias, construir centros turísticos, construir lo que sea; pero para difamar a una religión, eso no ha sucedido. No he encontrado otro ejemplo excepto con el Islam. Ahora lean esta aleya y compárenla; es como si lo que hace girar a la industria de la islamofobia es que todo les suena intuitivamente a verdad. Saben que el Islam es la mayor amenaza porque saben que posee esa pristinidad, esa pureza, esa racionalidad ética. Y, ya saben, hay tantos historiadores que han dicho que Occidente se ha definido en gran medida en antítesis a los musulmanes; en otras palabras, como una reacción a lo que ellos perciben que son los musulmanes. Pero el impulso de demonizar constantemente a los musulmanes y la pasión, esa pura angustia por difamar al Islam es increíble. Comparen eso con lo que dice el Corán: que la reacción al ver el mensaje que recibiste es intensificar su odio y su enemistad.
Ahora, de manera muy importante, cuando Allah habla de eso, Allah infundió como resultado de su falta de ética, de esta pérdida de la ética de la que todos participan, infundió el odio y la hostilidad entre ellos hasta el Día de la Resurrección. Y que cada vez que encienden el fuego de la guerra, Allah lo extingue; y que, de hecho, hay algunos comentaristas que dijeron que hay un problema central y es que buscan la corrupción en la Tierra. Esta aleya solo resulta sorprendente después de la Segunda Guerra Mundial. Si hubieran mirado la historia de los cristianos hasta la Segunda Guerra Mundial, habrían dicho: “Subhanallah”, porque en lo que respecta a las naciones cristianas, su relación desde la época de la revelación del Corán hasta la Segunda Guerra Mundial fue de constantes guerras y luchas internas. Es decir, hay algunos historiadores que intentan estimar cuántos seres humanos murieron en las guerras internas del cristianismo. Como se solía decir que incluso después de la Segunda Guerra Mundial, ¿cómo lo expreso?, las diferentes formas de cristianismo continúan existiendo en tensión y enemistad, y que el período posterior al colapso de la Unión Soviética viene bajo la amenaza constante de la aniquilación nuclear y la realidad constante de la destrucción del medio ambiente. Por lo tanto, resulta inexacto describir las relaciones entre cristianos y judíos, y de unos con otros, como una relación en la que la enemistad y la hostilidad han terminado.
Creo que cuando Allah dice que Allah infundió el odio y la enemistad entre ellos hasta el Día de la Resurrección, eso significa que es así mientras su relación con la ética siga siendo como es, tal como se describe en el texto. Después de la Segunda Guerra Mundial, hubo un reavivamiento de un núcleo ético del que, en las narrativas triunfalistas de la historia, hablan como si esto hubiera sido una realidad prolongada, una realidad que ha existido por mucho tiempo y una realidad que existirá por mucho tiempo en el futuro. Bueno, la verdad del asunto es que ha sido una realidad efímera, una realidad de muy corta duración, y una realidad que no tenemos idea de cuánto durará realmente. Ya se está desmoronando, como vemos con el aumento del racismo, el auge del fascismo, la xenofobia y demás. Pero después de la Segunda Guerra Mundial, las heridas de la Segunda Guerra Mundial empujaron a un cierto segmento del cristianismo a reavivar la relación con una ética más allá del materialismo, el realismo y el elitismo. Sin embargo, ha sido muy efímera, lo que significa que ha existido solo desde la Segunda Guerra Mundial. Y, por supuesto, no es limpia y es sumamente problemática porque está profundamente mezclada con la opresión de otros pueblos, y está profundamente mezclada con la corrupción de la Tierra. Y esa descripción de que todavía buscan o de que propagan la corrupción en la Tierra, eso no ha cambiado. Pero hablando en términos relativos, hablando en términos relativos, la razón por la que vemos que ese panorama bastante crudo de constantes guerras y luchas internas en la historia del cristianismo hace una pausa después de la Segunda Guerra Mundial se debe a la relación, a la relación directa de Occidente particularmente con la moralidad y la ética.
¿Entienden lo que estoy diciendo acerca de que es demasiado prematuro para nosotros decir: “Oh, bueno, de acuerdo, ya saben, ya no hay más enemistad e historia de hostilidad”? Porque si nos despertamos mañana y una de estas naciones ha ido a una guerra nuclear contra otra nación, todos vamos a estar diciendo que eso es absolutamente correcto. Y tal como vimos y vemos lo que pasa y lo que está pasando en Ucrania y Rusia, ya saben, yo estuve entre las personas que dijeron que tal vez fui realmente, realmente prematuro al pensar que Europa puede comportarse por mucho tiempo. Es decir, el período en que Europa ha estado en su mejor comportamiento desde la Segunda Guerra Mundial es tan increíblemente corto en términos históricos; toda la historia europea triunfalista escrita es ridícula. Quiero decir, ustedes se están jactando ¿de qué?, se están jactando de ser capaces de lograr una cantidad relativa de paz, estabilidad y civismo desde la Segunda Guerra Mundial, ¿saben lo corto que es eso?
De todos modos, lo que merece comentario es que no sabemos qué guerras podrían haber ocurrido que Allah extinguió; excepto que les diré, como un humilde estudiante de la historia, que a menudo, mientras leo historia, verdaderamente me pregunto cómo es que la humanidad continúa sobreviviendo. Hay tantos episodios en la historia donde piensas para ti mismo que es verdaderamente milagroso que continuemos sobreviviendo en esta Tierra, porque lo que podría haber salido mal si conocieras las posibilidades, realmente te sientes agradecido por lo que hay, digámoslo de esa manera.
Pero la otra cosa que no podemos pasar por alto: noten cómo la guerra aquí en la Sura, a estas alturas de la revelación coránica, es identificada como un mal. Esto a menudo ha sido pasado por alto. Cuando Allah dice eso, puede que sea un mal necesario, pero es un mal; nunca es un bien. Porque Allah nos está diciendo que tengamos en cuenta que una de las bendiciones de Allah es que Allah apaga las guerras, y Allah describe a aquellos que son belicistas diciendo: ”wa yas'awna fil-ardi fasada” (y se esfuerzan por propagar la corrupción en la Tierra). Creo que la ética y la moralidad de eso es obvia. Así que todos aquellos que intentan, incluyendo a los musulmanes, plasmar la teología coránica de la guerra como: “Oh, ya saben, la paz ha sido abrogada por el versículo de la espada (Ayat al-Sayf)” pero no piensan que esta sura es la revelación más reciente. Como veremos, dado que subraya esto, todavía se está hablando de la guerra como un mal. De la misma manera en que el Corán antes les ha dicho a los musulmanes: “Estén agradecidos cuando Allah los salva de la enemistad y la hostilidad de otros, estén agradecidos cuando Allah les permite evitar la guerra”. La guerra puede ser un mal necesario, pero siempre es un mal; nunca es un bien.
La siguiente sección trata sobre algo que, de nuevo, es natural en los seres humanos: abordar un texto, cualquiera que sea, dentro de las prioridades epistemológicas de su época. Por lo tanto, no sorprende que la sección de la que vamos a hablar a continuación sea verdaderamente revolucionaria; fue revolucionaria en su tiempo y, en mi opinión, sigue siendo revolucionaria hoy en día. Sin embargo, nos enfrentamos a la realidad del legado imperial, a la construcción de un imperio y al hecho de que hubo eruditos que nacieron en un momento imperial, ya que sabemos que la mayor parte de los tafasir (exégesis coránicas), al menos las escrituras sistemáticas impresas, no se compilaron sino hasta la era abasí en adelante. Esa realidad de una mentalidad imperial existió y produjo instituciones y estructuras sobre el terreno. A menudo, al leer el texto, resulta muy difícil desenterrar las normas del propio texto de una manera que esté liberada de su contexto histórico.
Por ejemplo, aunque en la sura Al-Ma'idah está más allá de todo debate que se trata de la última gran revelación y que es muy tardía —siendo la última revelación principal antes de que el Profeta, Sallallahu 'alayhi wa sallam (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), falleciera—, es bastante común en la teología islámica leer o aprender que el Ayat as-Sayf, el llamado versículo de la espada, abrogó todo lo anterior. Es decir, ni siquiera se puede decir que abrogó solo lo anterior, porque en realidad la afirmación es que abrogó todo lo que estuvo antes y todo lo que estuvo después, incluyendo la sura Al-Ma'idah, lo cual representa un desarrollo interpretativo bastante extraño. ¿Cómo podría algo que fue revelado antes abrogar lo que fue revelado después? El asombro o el desconcierto ante ese tipo de argumento y afirmación se elimina una vez que uno comprende que se requeriría pensar completamente fuera de la caja para divorciar el mensaje de la sura de la realidad imperial que demandaba justificación y legitimidad. Argumentar que el versículo de la espada abrogaba todo lo anterior y lo posterior era muy consistente con lo que el imperio necesitaba, y eso no es para nada excepcional o inusual.
Todo, desde la teología hasta la música y el arte, sirvió a los proyectos imperiales dondequiera que existieron, ya fuera que ese proyecto imperial fuera musulmán o no musulmán. Cuando observamos una buena parte del arte durante la era bizantina, o incluso la música religiosa y los textos literarios de ese periodo, vemos que todo se volcó en apoyar, legitimar y sostener el proyecto imperial. Por lo tanto, el hecho de que veamos eso en el islam no es inusual; en realidad, es lo más natural y esperado. Sin embargo, en un texto vivo que continúa generando relevancia y significado, se debe ser capaz de investigar y escudriñar los contextos históricos, y divorciarse de aquellos contextos que impusieron un significado particular en un momento determinado cuando ese contexto ya no es relevante.
(65) Si los seguidores de la Biblia llegaran [realmente] a creer y a ser conscientes de Dios, ciertamente borraríamos sus malas acciones [pasadas] y les haríamos entrar en jardines de felicidad;
Nos encontramos primero con la crítica en el versículo 65. Recuerden que cada vez que Dios dirige una crítica contra los hijos de Israel, no es para iniciar una pelea, sino para enseñar una lección. Cuando Allah critica a los hijos de Israel, se refiere a quienes tienen una concepción de Dios en la que no lo ven como verdaderamente Soberano o verdaderamente Supremo. Esto ocurre cuando se menciona el versículo que dice que algunos judíos afirmaron que las manos de Allah están encadenadas. A lo que esto equivale es a que la concepción que tienes de una deidad ha hecho que esa deidad quede por debajo de tus propias prioridades como receptor del pacto. De ese modo, la deidad ya no es verdaderamente soberana, sino que el pueblo de Israel es el soberano; la deidad ya no es verdaderamente suprema, sino que los israelitas, y más específicamente la clase rabínica, son los supremos. La clase rabínica se convierte en los verdaderos soberanos porque son los verdaderos herederos de la ley, y son verdaderamente los supremos porque, nuevamente, la ley les ha sido entregada. Es esa concepción la que sirve bien a la idea de un pueblo elegido. Les sirve bien porque es el pueblo elegido el que representa y encarna el legado de la divinidad.
Sin embargo, desde una perspectiva islámica, esto equivale a la adopción de un materialismo o existencialismo básico, incluso si este existencialismo otorga privilegios a una sola clase de personas, pero efectivamente hace que Dios sea subordinado y deje de ser la prioridad. Esto plantea un problema para el pensamiento ético y moral de la ley de Dios. Para ser concretos, si la clase rabínica, como señala el Corán, o la clase sacerdotal justificaban el consumo de dinero corrupto o justificaban el comercio con usura —porque en la ley judía está prohibido que un judío comercie con usura con otro judío, pero no está prohibido que un judío comercie con usura con un no judío—, se vuelve fundamental interiorizar que el islam fue una rebelión contra esa forma excepcionalista de pensar sobre la moralidad. Desafortunadamente, los musulmanes imperiales cayeron en la trampa de reproducir el mismo patrón de pensamiento excepcionalista. Aunque en muchos contextos se llenaban la boca hablando de la soberanía y la supremacía de Dios, la clase de los ulama (eruditos) se convirtió en algo parecido a una clase rabínica o sacerdotal, pero eso, por supuesto, llegó mucho más tarde. La realidad coránica, el mensaje coránico y las normas coránicas exigen de manera muy crítica que interioricemos y entendamos completamente esta moralidad.
(66) y si observaran realmente la Tora y el Evangelio y toda [la revelación] que su Sustentador ha hecho descender para ellos, se nutrirían en verdad de todas las bendiciones del cielo y de la tierra. Algunos de ellos siguen un curso recto; pero su mayoría --¡qué perverso es lo que hacen!
Esto es una revolución, verdaderamente una revolución ideológica. No existe otro ejemplo, no hay otro ejemplo de un sistema de fe que le diga a otro —no me siento cómodo usando este término, pero lo usaré solo para transmitir el significado— que le diga a un sistema de fe competidor: "Sé fiel a ti mismo". Incluso en la era moderna, en el campo del derecho comparado, el colonialismo legal es un fenómeno muy bien documentado en la sociología jurídica. Aunque en principio decimos que respetamos el pluralismo, en la realidad es muy difícil para los tecnócratas formados dentro de un sistema legal reconocer la legitimidad, la credibilidad o incluso la plausibilidad de otro sistema legal, especialmente cuando ese otro sistema se encuentra en el lado desfavorecido.
Esta es un área vasta de la sociología jurídica. Los sociólogos del derecho han documentado cómo, a pesar de que en este momento el principal sistema legal colonial en el mundo es el sistema legal estadounidense, los tecnócratas estadounidenses —es decir, los abogados estadounidenses—, incluso cuando van a otro sistema legal como el de Australia, Nueva Zelanda o Gran Bretaña, y aun cuando están capacitados en los principios de la tolerancia y la coexistencia, tienden de manera natural por su formación y experiencia a colonizar cualquier sistema legal inferior o cualquier entorno social más débil con el que entren en contacto. Lo hacen reemplazando el sistema doméstico con las instituciones y los principios legales estadounidenses. Ese es un fenómeno que hemos presenciado, e incluso China es un caso complicado porque el gobierno chino ha intentado retroceder y resistirse de manera muy consciente; pero aun así, miren la cantidad de estudiantes chinos, por ejemplo, que van a estudiar para obtener una maestría en derecho (LLM) en las escuelas de leyes estadounidenses.
¿Qué es lo que este texto les está diciendo aquí a los cristianos y a los judíos? Está diciendo que la ley de Dios es una sola. ¿Y de qué ley de Dios está hablando este texto? ¿Está hablando de la ley del Shabat? No lo creo. ¿Está hablando de los tecnicismos de la ley clásica y la ley de la iglesia? No lo creo. Está hablando precisamente del asunto que captó constantemente la atención de la sura: la corrupción de la justicia a través de la lógica del excepcionalismo. Se refiere al intento de las tribus judías —todos los informes que tenemos son sobre tribus judías, realmente no tenemos informes sobre cristianos— de llegar a un acuerdo con el Profeta mediante el cual pudieran mantener estos sistemas legales que habían generado, los cuales otorgaban privilegios a los privilegiados y funcionaban dentro de la lógica del elitismo y la aristocracia, que era la lógica común en los sistemas medievales. Es decir, si una persona nacía dentro de un sistema feudal, se veía a sí misma como un siervo y nunca se atrevía a imaginar que la ley aplicable a los siervos debiera ser la misma que la ley aplicable al señor. Era impensable, no era algo que siquiera se imaginara. Por lo tanto, cuando acudieron al Profeta, Sallallahu 'alayhi wa sallam, y le dijeron "hagamos esto", no estaban diciendo algo que consideraran conspirativo y malvado; estaban reaccionando de la manera en que su contexto histórico les indicaba que debían reaccionar. Decían: "Está bien, podemos coexistir contigo, Muhammad, pero no nos pidas que degrademos a nuestras élites, no nos pidas que tratemos a nuestra nobleza como a nuestros plebeyos".
Esto era exactamente lo que a las mentalidades de la época les costaba aceptar, y la sura Al-Ma'idah viene y recalca repetidamente el mensaje: "No, no puede ser así". De hecho, les recuerda que la revolución, la revolución legal de la igualdad, la equidad y la justicia, no comenzó con Muhammad, sino que comenzó con sus propios mensajeros. Si realmente regresaran y leyeran el Inyil (el Evangelio), si leyeran el Nuevo Testamento y leyeran la Torá divorciados de sus corrupciones históricas, sabrían que esta es la ley de Dios, la verdadera ley de Dios que no varía. Cuando el texto se dirige a ellos, les dice que si realmente hubieran mantenido la Torá y el Evangelio, habrían recuperado la ley de Dios, la verdadera ley moral de Dios. Como resultado, cuando Allah les dice lo que sucedería, ellos ciertamente disfrutarían de todas las bendiciones del cielo y de la tierra. Esto significa que Allah estaría complacido con ellos si tan solo sostuvieran su propia ley ética. Cuando Allah nos pone en alerta al decirnos que hay algunos de ellos que son una comunidad justa pero que la mayoría hace el mal, Allah nos está diciendo que seamos discernientes y cuidadosos.
Hay un profesor en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) que publicó un artículo que se convirtió en el proyecto académico por el cual se hizo conocido. Él no es un profesor musulmán, pero investigó en las fuentes islámicas y encontró que en ellas hay una gran cantidad de poesía y textos literarios, por ejemplo en el Kitab al-Iqd al-Farid, que elogian a individuos judíos o cristianos específicos. Se escribe un poema sobre cómo una persona judía en particular era tan amable, generosa y moral. Debido a que él es un orientalista, dijo: "Vaya, esto es muy sorprendente, musulmanes que elogian a judíos y cristianos en lugar de odiar a judíos y cristianos; es mejor que escriba un artículo o un libro sobre esto para contarle al mundo que he descubierto este fenómeno asombroso". Sin embargo, uno lee toda su obra académica y nota que ni una sola vez interpreta correctamente. Plantea que esto se debe a una necesidad sociológica; es decir, que los musulmanes necesitaban a los judíos y a los cristianos para hacer negocios, para llevar la contabilidad y para dirigir su civilización. Por lo tanto, tuvieron que aprender a respetar a los judíos y a los cristianos. Ni una sola vez en toda su obra académica, en su libro o en sus artículos, reconoce que la ética del discernimiento fue enseñada por el Corán. Es el Corán, y la prueba de ello se encuentra al leer por ejemplo lo que escribió Imam Al-Awzai. Él escribió una risalah (epístola) que verdaderamente merece ser traducida y publicada. Ocurrió que los bizantinos invadieron una provincia dentro de la dinastía omeya, y esa provincia estaba habitada por cristianos. Capturaron a todos estos cristianos y los esclavizaron, y los iban a vender como esclavos, ya que esa era la práctica común de la época. Los bizantinos dijeron: "Bueno, el hecho de que sean cristianos no cambia nada, porque ustedes realmente pertenecen a la ummah (comunidad) musulmana". Imam Al-Awzai describe que lo que él califica como imanes ignorantes y de mente estrecha le dijeron al califa: "No desperdicie recursos valiosos liberando a estas personas porque son cristianas, no son musulmanas, así que no pague el porcentaje para comprar su libertad". Y Imam Al-Awzai escribe esta notable risalah citando un hadiz y el Corán, y su argumento principal para el califa es que el Corán manda considerar a estos cristianos como parte de la ummah musulmana. Y debido a que son parte de la ummah musulmana, el califa incurriría en un pecado afirmativo si no compra su libertad a los bizantinos. De hecho, el califa finalmente respondió a eso comprando su libertad y dándoles a los bizantinos una cantidad sustancial de oro y plata para liberarlos. Pero lo notable es que he investigado si alguien ha escrito una sola palabra sobre esta risalah, y no hay nada, ni por parte de musulmanes ni de no musulmanes. Quiero decir, ¿se imaginan si esta risalah existiera en cualquier otra tradición, si fuera una risalah judía o una epístola cristiana? Al leerla, queda claro el silencio que hay sobre esto y la influencia que la sura Al-Ma'idah tiene sobre ella; es literalmente Imam Al-Awzai parafraseándola ante el califa y diciéndole: "El error, el problema, lo que nos pasa con esta gente es que no siguen las leyes éticas de Ibrahim (Abraham). Ahora bien, si ellos se corrigen a sí mismos siguiendo las leyes éticas de Ibrahim, Alayhi as-salam (con él sea la paz), entonces no tendremos ningún problema con ellos y no podemos asumir presuntamente que fallarán en seguir las leyes éticas, porque eso sería es decir, un juicio basado en la especulación. Y si Allah sabe que todos ellos, o algunos de ellos, o uno de ellos de hecho seguiría las verdaderas leyes éticas de Allah, y el califa no rescata a esa persona, entonces el califa incurrirá en el pecado de ese error en el Más Allá". Si conocieran el mundo medieval, quedarían asombrados. La razón por la que nuestras mentes están como están es porque somos personas con carencias históricas; nuestra historia fue colonizada y nos criaron con historias para niños en lugar de con historia real. Hay una diferencia enorme entre el pensamiento histórico y los cuentos de hadas con los que se cría a los musulmanes y que tratan como si fueran historia.
Por último, hay en la tradición islámica informes que cuando Allah habla sobre esta expresión de que hay entre ellos personas fieles o personas justas (un curso recto), hay una discusión sobre a quién se refiere aquí. Algunos dicen que esto se refiere al hadiz de que el cristianismo se dividirá en, no sé, setenta y tres sectas y el judaísmo se dividirá en otras, ya saben, setenta y tantas sectas o lo que sea, y que todas ellas irán al Fuego del Infierno excepto una; y que de lo que el Corán está hablando es de esa única secta que se salva. Sin embargo, la mayoría de los eruditos reconocen que hay un problema con esto y que este es un hadiz fabricado, aunque desafortunadamente se encuentra a musulmanes modernos citándolo muy a menudo: eso de que el judaísmo se divide en un número X de sectas y todas van al Infierno excepto una, lo mismo con el cristianismo y lo mismo con el islam. Si investigan sobre este hadiz, verán que es problemático. Hay otro grupo de tradiciones, la mayoría de las cuales se remontan a Muyahid, que dice que los hijos de Israel discreparon sobre 'Isa (Jesús). Algunos de los israelitas dijeron que 'Isa es Allah, y estos se convirtieron en una secta que se desarrolló en el cristianismo. Otro grupo dijo que él es el hijo de Dios, lo cual también dio origen a una secta del cristianismo o a las muchas sectas del cristianismo. Y un grupo de israelitas dijo sobre Jesús, no que fuera un fraude, sino que era Abdullah, el siervo de Allah; y a este grupo de israelitas se les designa o conoce como muslimat al-Ahl al-Kitab, la gente del Libro que son musulmanes. Yo investigué esta tradición y, de nuevo, es muy problemática, y la mayoría de los eruditos y comentaristas rechazaron la autenticidad de esta tradición. Solo quería que lo supieran porque, ya saben, podrían decirle a alguien que el versículo 66 dice esto o aquello y ellos podrían responder: "Oh, no, no, esto está hablando de muslimat al-Ahl al-Kitab". Esto se debe a que a los farsantes les encanta adoptar cosas que suenan extrañas solo para hablar de muslimat al-Ahl al-Kitab, pero todo eso carece de fundamento.
(67) ¡OH ENVIADO! Anuncia todo lo que tu Sustentador ha hecho descender sobre ti: pues si no lo haces así, no habrás transmitido [en absoluto] Su mensaje. Y Dios te protegerá de la gente [incrédula]: ciertamente, Dios no guía a una gente que se niega a reconocer la verdad.
El versículo 67, Subhanallah (gloria a Dios), ha jugado un papel enorme en la historia islámica. Tenemos un grupo de eruditos para quienes la única forma en que podían reconciliar el versículo 67 —porque ¿qué está diciendo Allah? Allah le está diciendo al Profeta: "Transmite el mensaje de Dios, y si no transmites adecuadamente el mensaje de Dios, entonces habrás traicionado tu confianza". Eso es efectivamente lo que significa el lenguaje. Ahora bien, el asunto sobre el que se encuentran muchos informes es si el Profeta, Sallallahu 'alayhi wa sallam, sabía algo pero lo ocultó. Así que, a pesar del hecho de que aquí Allah dice en el Corán al Profeta: "Transmite el mensaje, y si no lo haces, habrás roto tu confianza; transmite el mensaje y no temas a la gente, porque Dios te protegerá de la gente", desafortunadamente uno se encuentra con estos informes. Y de nuevo, se encuentra a cierto tipo de sheikhs a quienes les encanta enseñar este material por alguna extraña razón; dicen que la gente iba con el Profeta, Sallallahu 'alayhi wa sallam, y le preguntaba: "¿Has ocultado algo del mensaje que no nos hayas contado?". Y se obtienen estos informes donde el Profeta, Sallallahu 'alayhi wa sallam, da a entender que sí, que la respuesta es sí. ¿Cómo podría ser eso?
Hay algunos de estos informes en los que la gente dice: "Oh, hubo algo que el Profeta no transmitió". Otros informes dicen que corrían rumores de que el Profeta se había guardado algo del mensaje que no comunicó, y acudían a alguien como Muyahid y le preguntaban: "¿Es verdad que se guardó algo que nunca comunicó?". Y él respondía: "No, no es verdad; él transmitió todo lo que tenía". De todos modos, hubo un grupo de eruditos que abordó esto de manera un poco más sistemática y dijo que este versículo, aunque está en la sura Al-Ma'idah, debió haber sido revelado al principio de la misión del Profeta. Incluso algunos de ellos afirmaron que es de la etapa mequí, pero que luego el Profeta, Sallallahu 'alayhi wa sallam, por la razón que fuera, dijo que debía ir aquí, en la sura Al-Ma'idah. Así que intentaron resolver el problema de que Allah le dijera al Profeta: "Dilo todo, no te guardes nada", porque reconocían y se preguntaban por qué venía tan tarde. ¿Cuál es la causa de que esté en el noveno año de la hégira poco antes de que el Profeta falleciera, y Allah le esté diciendo: "Enseña todo, no te guardes nada, no temas a la gente"? Por lo tanto, dijeron que no tenía sentido que llegara tan tarde, que debía haber llegado al principio pero que simplemente se agregó a la sura Al-Ma'idah.
Otros dijeron que no, que de lo que realmente se está hablando aquí es del tiempo del Profeta, Sallallahu 'alayhi wa sallam, especialmente porque Allah sabía que el Profeta se iba a enfermar y que iba a haber discusiones sobre la sucesión del Profeta y lo que vendría después de él, que iba a haber rumores sobre que el Profeta se había guardado algo u ocultado algo, y Allah quería liberar a la gente de esos rumores mediante esta revelación. En las tradiciones esotéricas dicen que la razón por la que Allah le dijo esto al Profeta es porque Allah sabía que el Profeta, de hecho, se guardó verdades que los musulmanes no podían manejar, y que es solo la élite de las élites la que tiene acceso a ellas. Esta área, por ejemplo, se volvió muy significativa en el desarrollo del pensamiento ismailí, y a menudo se cita como evidencia de que hay ciertas cosas de las que, ya saben, solo los elegidos pueden estar enterados. Incluso he leído un texto druso que citaba este versículo, lo cual fue muy interesante porque, quiero decir, los drusos son toda otra historia.
Este versículo también se volvió central en todos los debates y controversias en torno a Ghadir Jum. En pocas palabras, la narrativa sobre Ghadir Jum es que los musulmanes se detuvieron en un área, y supuestamente el Profeta, Sallallahu 'alayhi wa sallam, les dice a los musulmanes que el Imam 'Ali es su sucesor, pero una clase de musulmanes no está dispuesta a aceptar este mensaje; por lo tanto, lo que Allah le está diciendo al Profeta que se asegure de revelar es el estatus especial del Imam 'Ali como el heredero y sucesor del Profeta, Sallallahu 'alayhi wa sallam. Se puede leer una gran cantidad de cosas sobre Ghadir Jum, y lo sorprendente es que las fuentes sunníes dicen que los hadices son auténticos. Es decir, muchos sunníes piensan que son solo las fuentes chiíes las que dicen eso, pero muchas fuentes sunníes afirman que el hadiz es auténtico, aunque lo interpretan de manera diferente; lo interpretan como una sucesión moral, una herencia moral, en el sentido de que 'Ali es el guía moral de la ummah, y que no se pretendía que fuera el líder político de la ummah. Ahí es donde se genera la diferencia. Yo tengo, por ejemplo, un libro de ocho volúmenes sobre este hadiz, y uno puede sentarse ahí y quedarse asombrado a medida que termina volumen tras volumen sobre todos los debates, todos los informes y demás.
Sin embargo, en mi propia investigación, y lo digo con toda humildad, creo que si miran lo que viene antes de este versículo y lo que viene después. Lo que está antes y después trata sobre aquellos que recibieron el mensaje antes que nosotros y su conducta.
(68) Di: “¡Oh seguidores de la Biblia! ¡Vuestras creencias carecen de base a menos que observéis [realmente] la Tora y el Evangelio, y todo lo que vuestro Sustentador ha hecho descender para vosotros!”
Pero todo lo que tu Sustentador ha hecho descender sobre ti [Oh Profeta] hará que muchos de ellos se obstinen aún más en su desmesurada arrogancia y en su negación de la verdad. Pero no te aflijas por la gente que niega la verdad
Por lo tanto, es una reafirmación de lo que encontramos en el texto anterior. Entonces, eso plantea la pregunta: ¿por qué esta área está intercalada entre los dos discursos donde les estás diciendo a la gente del Libro "sigan sus leyes éticas"? La respuesta —y es por eso que, como dije, algunos eruditos dijeron: "Ah, bueno, eso significa que esta área fue revelada mucho antes y simplemente, ya saben, se inyectó allí mientras estaban recopilando el Corán"—... Yo no encontré evidencia de eso. No encontré absolutamente ninguna evidencia que respalde la afirmación de que esta área fue rechazada, y creo que cuando miras el panorama colectivo de lo que estaba sucediendo en la época y el mensaje antes y después de este ayah (versículo), creo que esta ayah fue empujada dentro de una controversia política con la que no tenía nada que ver. Esa es mi opinión y Allah sabe más.
De lo que creo que se trata es de que recuerden que hay muchas personas que se están uniendo, entrando al islam. Este es ahora el período donde tienes, sí, personas que están entrando en bandadas al islam. Sin embargo, la realidad es que no todos los que llegaron al islam entendieron la elevada moralidad del islam. Muchas de las personas que llegaron al islam, llegaron al islam y querían unirse a él como si se estuvieran uniendo a un clan tribal; se están uniendo a un equipo contra otro equipo y, absolutamente, cuando se unieron, miraron a aquellos que no eran musulmanes —típica lógica imperial, lógica imperial medieval— y dijeron: "¿Ellos tienen derechos? ¿Qué derechos? ¿Por qué deberían tener derechos? Ya saben, ¿por qué no podemos ahora quedarnos con todo lo suyo? Nosotros somos musulmanes, nos hemos unido al equipo correcto. ¿Por qué?, ¿por qué no podemos abalanzarnos sobre los cristianos y judíos, y usurpar todas sus propiedades, y tomar a sus mujeres, y tomar a sus hijos y echarlos?". Esa es buena lógica medieval y lo que las fuentes musulmanas comúnmente llaman hipócritas, pero además ellos eran oponentes, eran disidentes que le estaban haciendo pasar al Profeta, Sallallahu 'alayhi wa sallam (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), un momento muy difícil. La ironía es que él era tolerante hacia ellos. Él no los arrestó ni se movilizó para suprimir a los llamados hipócritas, pero ellos estaban molestos por la tolerancia que él mostraba a las partes que no eran musulmanas. No podían entenderlo. Quiero decir, ¿qué tipo de árabe eres tú? Quiero decir, si los musulmanes escribieran su propia historia, les aseguro que encontrarían tantos testimonios de que el período de Abu Bakr, 'Umar y especialmente 'Uthman, que fue una situación complicada, pero incluso a medida que avanzábamos hacia esto, este es un período donde la gente del Libro testificó que se sentían seguros y respetados bajo el islam imperial.
¿Pero cuál era el asunto en la época del Profeta, Sallallahu 'alayhi wa sallam? El asunto era que el Profeta se mantenía firme en el principio y decía: "Esto es lo que Allah me está diciendo sobre la gente del Libro". No es tan simple como "ah, eres musulmán", que es exactamente la lógica de los israelitas y exactamente la lógica impuesta por la Iglesia de "todo lo que tienes que hacer es aceptar lo que sea que la Iglesia te diga y vas al Jannah (Paraíso)", "todo lo que tienes que hacer es aceptar lo que sea que los rabinos te digan y vas al Jannah". En el islam no funciona de esa manera; y, de hecho, la moralidad es independiente y matizada. Por lo tanto, la tendencia a venir y decir: "Bueno, nosotros los musulmanes tenemos el Jannah exclusivamente para nosotros, mientras que los cristianos y los judíos están sin suerte" Para mí es bastante obvio que estaba diciendo: "No dejen que la gente te influya". Esto no se trata de popularidad, esto no se trata de complacer a los nuevos musulmanes que quieren sentir que los musulmanes son superiores a los demás. Esto se trata de un proyecto ético serio, un pacto que tiene que ser mantenido.
Luego el versículo regresa al Profeta, Sallallahu 'alayhi wa sallam, y dice: "Entiende que el mensaje enviado a ti, este mensaje islámico que te lleva de regreso al verdadero mensaje de Dios para la humanidad, muchas personas reaccionarán a él... de entre los cristianos y judíos habrá quienes reaccionarán a él jugando al mismo tipo de juegos de competencia, juegos de competencia tribal que encuentras en algunos de los hipócritas, diciendo básicamente: 'Bueno, ya sabes, no vamos a escuchar tu mensaje, ni siquiera vamos a escuchar los matices de tu mensaje. ¿Por qué habría de llegar la verdad a ti?'". Del mismo modo que, aunque la Torá dice que el Al-Masih, el Mesías, será un descendiente de Isma'il (Ismael), sin embargo eso interpretativamente fue corrompido para oscurecer el texto en la Torá que dice que va a ser el descendiente de Israel de donde vendrá el profeta al final de los tiempos. Muchas personas, independientemente de este mensaje matizado en el cual el Profeta les está diciendo "saben cuál fue o es la verdadera ley de justicia de Dios, no vengan a mí y me pidan que me una a su corrupción alterando la ley de Dios" E idealmente la gente debería escuchar esto y decir: "Vaya, ya sabes, gracias por recordarnos lo que hemos olvidado", y reaccionar de una manera muy decente; pero entiende que gran parte de la oposición que estás viendo es que, bastante simple, "no nos importa qué verdad traigas, cuál sea tu mensaje, porque estamos ofendidos por el hecho de que te fue dado a ti".
Hay un pasaje muy maravilloso de Ibn 'Arabi que escribió sobre esto: "Entiende que en la gran mayoría del tiempo, si las personas se dieran la oportunidad de escuchar un mensaje, lo abrazarían; pero en la gran mayoría del tiempo las personas nunca llegan a la etapa de escuchar porque, por razones psicológicas, están en desafío, en negación o en competencia". Y por eso ahora estoy diciendo: "Entiende, ten cuidado de pensar que las personas realmente escucharon el mensaje que les estás enseñando; ten cuidado, porque en la gran mayoría del tiempo no han oído nada por razones que no tienen nada que ver con el mensaje". Por supuesto, él continúa diciendo que entonces, ya sabes, si realmente quieres que la gente escuche, tienes que ayudarlos a sanar para desarmarlos para que escuchen; pero, ya saben, por supuesto, ese viaje espiritual que él enseña para que la gente pueda llegar al punto de desarmarse es muy difícil. Quiero decir, porque requiere que lo que él está enseñando sea una elevación espiritual a un nivel muy alta. Pero de todos modos, él cita y discute este pasaje de la sura.
De acuerdo, ahora miren lo que sigue a eso, que es la reafirmación de este mensaje muy difícil para los seguidores de una fe. Tú quieres creer que tu fe es la correcta, y debido a que quieres creer que tu fe es la correcta, quieres imaginar que es un club exclusivo; que la verdad es igual a la exclusividad. La idea de que hay vías hacia la verdad, de que debes mantenerte firme en tu fe pero aun así que la salvación podría llegar a través de otro camino. Es asombroso el grado en el que la psicología humana quiere resistirse a eso, quiere negar que Dios pueda reconocer la salvación o afirmar la salvación para alguien excepto para ellos. Como musulmán tú dices: "Ya sabes, yo rezo, ayuno, hago esto, no forniqué; ¿y me quieres decir que alguien más que no ha seguido todas estas reglas puede tener una razón para la salvación? ¿Cómo podría ser? Ya sabes, alguien que no ha rezado todas las oraciones todos los días y me ofende, la idea me ofende que me estés diciendo esto".
(69) pues, ciertamente, quienes han llegado a creer [en esta escritura divina], y quienes siguen el judaísmo, y los sabeos, y los cristianos -- todos los que creen en Dios y en el Último Día y obran rectamente-- nada tienen que temer y no se lamentarán.
Significa lo que dice. Quiero decir, encontrarás a personas haciendo volteretas para interpretarlo, que dirían: "No, no, no, significa los cristianos que interpretan el cristianismo como la ley del islam; es decir, cristianos que rezan cinco veces al día y ayunan en Ramadán". No tiene sentido. Lo que Allah está diciendo, lo que Allah ha estado diciendo en todo momento, es que Allah mira la sustancia de los resultados. Tienen un camino que les fue dado. Ahora bien, los mundos morales de los seres humanos que creen en Dios, que creen en el Más Allá y que hacen el bien su recompensa, eso depende de Dios; pero Allah dice que no tienen razón para temer. Ahora, ¿podemos entonces decir: "Ah, ya saben, la buena noticia: les estamos garantizando a todos ustedes el Jannah"? Obviamente eso es notablemente arrogante. Todo lo que tienes que decir es: si eres un creyente, y crees en el Más Allá y haces el bien, lo que Allah dice es "no tienes razón para temer". Ahora, ¿qué es lo que tememos? Tememos que se nos haga una injusticia. Si son buenos seres humanos, no temen a la justicia. Podrían reconocer que la justicia requerirá que sean castigados, y encontrar eso muy desagradable; pero si son verdaderamente seres humanos decentes, dirán: "Ya sabes, voy a pagar mis deudas, me lo merezco, hice mal, que Allah me perdone". Pero lo que temes es ser tratado injustamente, y lo que Allah dice es que no tienen razón para temer eso.
Y cuando digo que fue una revolución, estaba muy adelantado a su tiempo y sigue estando adelantado a su tiempo, porque los musulmanes nunca llegaron a asimilar del todo que esta es la última revelación. Algunas personas que no saben nada, ya saben, el típico prototipo de un escéptico, alguien que dice: "Oh, tengo una crisis de fe, tengo tantas preguntas; ¿puedo por favor sentarme y hablar contigo sobre todas mis dudas?". No, no puedes, porque haz tu tarea primero; y si tuvieras algún entendimiento sofisticado no estarías en esa situación. Esto es en un momento donde cada texto humano que no viene de un Dios, lo que haría es fomentar la victoria y haría un llamado a la gente: "Vengan al islam, somos los vencedores, únanse al equipo ganador, ya saben, al diablo con el equipo perdedor, malditos sean por ser el equipo perdedor, ya saben, desplieguen las fuerzas". Esto es lo que los textos humanos han hecho a lo largo de la historia; y especialmente si el Profeta, Sallallahu 'alayhi wa sallam, está sintiendo "este podría ser el final", y se preocupa por su familia diría "Ya saben, no quiero darle ninguna legitimidad a aquellos que puedan desafiarnos".
Porque, de hecho mucho de la filosofía Islámica sucedió fue porque los cristianos y los judíos eran absolutamente legitimados en la sociedad y no corren peligro para escribir de hecho críticas sistemáticas del Corán y del islam, ante las cuales los musulmanes no se sintieron libres de responder simplemente con violencia, sino que escribieron tratados y respondieron a estos tratados. Ahora, un orientalista como la persona de la que estaba hablando dirá: "Bueno, los musulmanes no respondieron con violencia porque necesitaban a estos cristianos y judíos". Pero eso es una generalidad, puedes mirar muchos ejemplos de tolerancia donde no había necesidad, como el ejemplo de Al-Awza'i y el grupo cristiano que fue cautivado por los bizantinos. Esa es la diferencia entre las personas que tratan con una historia colonizada y las personas que realmente navegan por su propia historia: si tú la navegas, las generalidades simples no son satisfactorias para ti porque tienes la pasión y quieres entender los hechos sobre el terreno. En las historias colonizadas a todo se le da una interpretación conveniente que es más mitología que cualquier adición a una conciencia histórica real.
Este es el desafío para un erudito, ¿verdad? Un erudito lee miles de libros y, a partir de esos miles de libros, desarrolla una conciencia de lo que es verdaderamente excepcional en la experiencia humana y lo que no es excepcional en absoluto en la experiencia humana. El hecho de que los musulmanes gravitaran hacia el Ayat as-Sayf (el versículo de la espada) no es excepcional, eso es completamente esperado. El hecho de que el Corán le esté dando legitimidad a personas que se supone que debe aplastar en este punto, eso es paralizante para la mente, eso es revolucionario. No tengo otro ejemplo en todos los textos que he leído y en todos los idiomas que conozco. ¿Pero cómo comunicas eso a los musulmanes que no leen? ¿Cómo haces que los musulmanes entiendan la enormidad de esa comprensión cuando ellos piensan que ser ingeniero, científico de la computación o médico es la altura del logro?
(70) EN VERDAD, aceptamos de los hijos de Israel un compromiso solemne y les hicimos llegar enviados; [pero] siempre que venía a ellos un enviado con algo que no era de su agrado [se rebelaban:] a algunos les tachaban de mentirosos y a otros les mataban
Lo único que quiero decir sobre esto es que, Subhanallah (gloria a Dios), los detalles de la rebeldía del pueblo israelita contra muchos de los profetas que Allah les envió están, curiosamente, documentados en la Torá. Es decir, la narrativa de la Torá a veces uno piensa que esto debe estar de alguna manera exagerado, tal vez exagerado en el sentido de la forma en que los textos medievales vendían las narrativas, pero la forma en que la Torá misma documenta la rebeldía de los israelitas contra los profetas que Dios les envió es muy clara.
(71) pensando que no les ocurriría ningún mal; y se volvieron ciegos y sordos [de corazón]. Después Dios aceptó su arrepentimiento: y de nuevo se volvieron ciegos y sordos. Pero Dios ve todo lo que hacen.
Noten aquí esta expresión del versículo 70 “habiendo recibido el pacto y habiendo fallado en observar los términos del pacto” tengan en cuenta que este es un mensaje para los musulmanes: si se falla en mantener el pacto, las consecuencias de eso son la fitnah, que significa turbulencia y adversidad. ¿Cómo lo tradujo Muhammad Asad? Él simplemente lo tradujo como "pensando que ningún daño les sobrevendría". Sí, daño, pero son consecuencias para tu fracaso moral. Y como la Biblia misma documenta una y otra vez, Dios perdona a los israelitas y ellos regresan de nuevo a la misma conducta, la misma conducta ofensiva con los profetas. Lo que yo extraigo de esto es el mensaje para los musulmanes. Tengan por seguro que, al igual que a los israelitas, Allah les dio a los musulmanes repetidas oportunidades, en mi opinión. Nunca podré superar el hecho de que, después del colonialismo, Allah literalmente puso en manos de los musulmanes la misma instrumentalidad con la que podrían reconstruirlo todo, y esa es la gran riqueza que proviene del petróleo, si tan solo la hubieran usado sabiamente. Quiero decir, puedo imaginar que dentro de cientos de años, si este mundo dura cientos de años, cuando los historiadores miren hacia atrás y cuando el petróleo ya no sea un factor, ¿cómo evaluarán la forma en que se usó la riqueza que provino de este recurso natural que estuvo justo debajo de los pies de los musulmanes durante cientos de años? ¿Cómo evaluarán lo que los musulmanes terminaron haciendo con esta riqueza?
(72) En verdad, quienes dicen: “¡Ciertamente, Dios es el Ungido, hijo de María!”, niegan la verdad --cuando [el propio] Jesús dijo: “¡Oh hijos de Israel! ¡Adorad [sólo] a Dios, [que es] mi Sustentador y también vuestro Sustentador!” Ciertamente, a quien atribuye divinidad a otro ser junto con Dios, a ese Dios le vedará al paraíso y tendrá por morada el fuego; ¡y tales malhechores no tendrán quien les auxilie!
(73] En verdad, quienes dicen: “¡Dios es el tercero en una trinidad!”, niegan la verdad -- pues no hay más deidad que el Dios Único. Y a menos que desistan de esa afirmación suya, un doloroso castigo ha de caer sobre quienes de ellos se obstinan en negar la verdad. (74) ¿No van, pues, a volverse a Dios arrepentidos y a pedirle Su perdón? Pues Dios es indulgente, dispensador de gracia.
Recuerdan el versículo que nos dice que creamos en Allah, que creamos en el Más Allá y que hagamos el bien; pero la creencia en Allah implica que debes creer en Allah como un Dios único. Ahora entramos en esto, y esto no es mío, esto está incluso en el propio Ilm al-Kalam (teología islámica), donde hay muchas discusiones sobre esto: claramente, si crees que Jesús era Dios, como mantuvieron muchos cristianos después del Concilio de Nicea, eso no es creer en el único Dios. Ahora, ¿qué pasa si crees que es un solo Dios pero con tres hipóstasis. Mi propia convicción es que Allah sabe lo que hay en el corazón de una persona; si verdaderamente asocian socios con Dios, si verdaderamente creen que María, por ejemplo, era divina, o si verdaderamente creen que Dios es divisible, entonces eso es un problema y, como el Corán lo deja claro, puede ser un problema insuperable.
Ibn 'Arabi tiene una discusión muy interesante sobre estar habitado, porque él, como muchos sufíes, lo entiende como estar habitado en el fuego de la separación. No puedes lograr la unión con Allah a menos que verdaderamente alcances el entendimiento de lo que Allah es, y mientras asocies socios con Dios, te vuelves como si estuvieras habitado, literalmente establecido en el fuego de la separación, del no entendimiento, de un estado de ignorancia. Ahora, ya sea que acepten eso o no, Allah sabe lo que hay en los corazones de las personas. He conocido a bastantes cristianos cuyo entendimiento de Dios es verdaderamente el de un único Dios, y ellos intentan disculparse por varios catecismos sobre Jesús de diversas maneras. Lo que está establecido en tu corazón creo que es lo que importa. ¿Realmente divides a Dios? ¿Ofendes a Dios creyendo en un Dios divisible, o Dios es para ti uno y único? Un punto claro: aquellos que adoptan la doctrina de la Iglesia, la creencia en la trinidad, los trinitarios, las leyes que insisten en que Dios es parte de una trinidad y demás... el texto los describe como kuffar (incrédulos/aquellos que niegan la verdad), lo que significa que claramente su sistema de creencia no es el sistema de creencia musulmán.
Subhanallah, hay un debate en el Egipto actual donde, lo crean o no, la Iglesia Copta -y he leído suficiente literatura copta para decirles que ellos describen a los musulmanes como kuffar- después del golpe de Estado en Egipto, se quejó ante el régimen de Al-Sisi de que no quieren que los musulmanes los describan como kuffar. ¿Por qué? Dijeron: "Bueno, porque eso es peligroso, eso pone nuestras vidas en riesgo". Así que el régimen de Al-Sisi desató al Mufti, a Al-Azhar y a todos sus secuaces para ir por ahí diciendo que no se puede llamar a los cristianos kuffar. Subhanallah, el Corán dice explícitamente lo que significa que ellos no creen en lo que nosotros creemos, es un rechazo. Así que cuando la Iglesia Copta describe a los musulmanes como kuffar, la Iglesia Copta es precisa de acuerdo con su sistema de creencia; los musulmanes rechazan sus doctrinas. Pero, Subhanallah, el Corán necesitaba dejar esto muy claro para que nunca se confundan sobre la doctrina de la Trinidad y traten de casar el Tawhid (el monoteísmo puro) con la Trinidad. Me pregunto si nuestros ancestros musulmanes habrían sabido que llegaría el día en que una nación del tamaño de Egipto iría por ahí diciendo "no llamen a los cristianos kuffar".
(75) El Ungido, hijo de María, fue sólo un enviado; todos los [otros] enviados anteriores a él habían fallecido; su madre nunca se desvió de la verdad; y ambos tomaban alimentos [como los demás mortales]. ¡Ved cuan claros les hacemos estos mensajes: y ved luego la deformación de sus mentes! (76) Di: “¿Vais acaso a adorar, junto con Dios, a lo que no puede causaros daño ni traeros beneficio - cuando sólo Dios es quien todo lo oye, quien todo lo sabe?”
(77) Di: “¡Oh seguidores del Evangelio! No excedáis los límites [de la verdad] en vuestras creencias religiosas; y no sigáis las opiniones erróneas de gentes que se extraviaron antes y que han extraviado a muchos [otros], y están aún extraviados del camino recto.”
Así que este mensaje se reafirma, y realmente no tengo mucho que decir de nuevo: que Al-Masih, el Mesías, Jesús, fue solo un profeta y que su madre fue una persona de un estatus especial alto, una siddiqah (mujer veraz/santa). Si podemos usar la palabra en el islam, una persona santa; pero que fundamentalmente eran humanos.
El Corán, en mi opinión, describe con mucha precisión la deificación de un profeta como ghuluww (extremismo/exceso), porque este fue un patrón consistente en la historia medieval, especialmente en la historia preislámica. De la misma manera en que los seres humanos deificaban a reyes y reinas, a cualquier cosa que fuera puesta en un estatus verdaderamente de élite, la clara tendencia en la historia temprana era deificar. Lo que significaba esa deificación es muy complicado porque significaba muchas cosas diferentes en muchos contextos diferentes y en muchas situaciones diferentes, pero siempre surgía de un sentido de elitismo: de que alguien no podía ser verdaderamente bueno a menos que fuera divino. Hay un artículo maravilloso que leí hace años, ni siquiera recuerdo quién lo escribió, sobre que parte de aquello contra lo que el mundo medieval se rebeló fue el racionalismo de la filosofía griega, el cual rechazaba la deificación de los verdaderamente dotados. Esto se debía a que en el mundo medieval había una perspectiva verdaderamente escéptica vis-à-vis la humanidad: que un ser humano normal no podía ser verdaderamente bueno, y que el verdaderamente bueno tenía que ser o bien angelical o divino. En otras palabras, sobrehumano. Esto ocurría porque la perspectiva escéptica hacia el común, la masa, es que la masa es siempre ignorante, bárbara, estúpida, tonta... ya saben, todos los defectos; y todas las buenas cualidades están reservadas para la élite. Pero la élite no podía compartir con la masa atributos comunes; la élite tenía que distinguirse de la masa siendo considerada divina.
Así que cuando el Corán describe eso como ghuluww, en mi mente digo: "Vaya, es exactamente eso". Porque la razón por la que deificaste es debido a tu escepticismo y a tu perspectiva negativa respecto al ser humano común. Jesús no podía ser verdaderamente bueno a menos que Jesús no fuera como los demás seres humanos. Parte de esto y he dicho esto repetidamente porque los musulmanes nunca lo han dicho, y es increíble que no lo hayan hecho: Parte de la revolución islámica fue venir y restaurar la creencia en el ser humano común, el ser humano promedio. Un ser humano puede ser un “súper humano” sin ser divino. Ahora bien, esto es algo enorme. Esta es la razón por la que a los musulmanes no les pareció ofensivo leer y adoptar la filosofía griega. Las filosofías griegas hablaban de la razón: Sócrates no era divino, Aristóteles no era divino, Platón no era divino. Ellos entendían esa lógica. En cambio La Iglesia combatió la filosofía griega porque no entendían esa lógica. ¿Cómo podría la persona común alcanzar las aspiraciones eclesiásticas. ¿Cómo podría la persona común alcanzar esa posición celestial que debe ser únicamente para la élite tocada por lo divino? Así que, Subhanallah, quiero decir que el Corán tiene estas numerosas pequeñas cosas que te hacen pausar y decir: "Vaya, qué texto tan asombroso". Cuando el Corán lo describe como ghuluww, es exactamente eso: ser excesivo, ser extremista. Literalmente es como decir, ya sabes, tu forma de pensar sobre la naturaleza de los seres humanos está estropeada.
(78) AQUELLOS de los hijos de Israel que estaban empeñados en negar la verdad han sido [ya] maldecidos por boca de David y de Jesús, el hijo de María: y eso porque se rebelaron [contra Dios] y persistieron en transgredir los límites de lo correcto. (79) No se impedían unos a otros las acciones reprobables que cometían: ¡qué perverso es en verdad lo que solían hacer!
De nuevo, aquí Allah nos lleva más profundo en lo que Allah quiere decir con la ley de Dios al decirnos que es algo que aparece en la Biblia: en el caso de David, sumamente oscurecido por la mitología; en el caso de Jesús, sumamente oscurecido por intervenciones textuales que hicieron de Jesús algo más parecido al cuento de hadas de una visita de Dios, en lugar de un proyecto profundamente humano sobre la justicia. ¿Qué es entonces esa ley primordial que Dios nos está recordando, recordando a los musulmanes al hablar de esto? Está diciendo: "Escuchen, David no vino para hacer victorioso al pueblo elegido". Si lees en la teología judía, David a menudo comete atrocidades, pero todo se justifica por el hecho de que Dios envió a David para hacer que el pueblo elegido fuera verdaderamente elegido. Si estás leyendo la Biblia, te quedas impactado por lo que la Biblia afirma que hace David. En el Corán, Allah está diciendo: "Entiéndanlo bien; David, al igual que Jesús, vino para hacer que la gente regresara a lo que es correcto". ¿Cuál era el problema? El problema es el mismo problema que Muhammad está confrontando con estas personas: que la gente cometía injusticias, pecados, errores, y habían abandonado el deber de un comportamiento honorable.
Es precisamente por eso que Ibn Mas’ud y otros compañeros del profeta sobre el versículo 79 transmiten que el Profeta del islam comenta sobre esto y dice, según se informa en varias versiones del mismo hadiz, que Allah viene y dice: "Escuchen, estas personas llegaron a un punto en el que no defendían el Haqq (la verdad). Había un zhalim, un opresor, una persona injusta, y ellos no resistían la opresión. O bien ustedes se levantarán y establecerán por la fuerza lo que es la justicia y lo que es correcto, o Allah los maldecirá como Allah los maldijo a ellos". Hay otro grupo de tradiciones que dice que el versículo 79 se refiere específicamente a que la gente estaba violando el Shabat, y los rabinos temieron las repercusiones de levantarse al ver el Shabat violado, por lo que no hicieron nada; y entonces, cuando Allah los castigó, el castigo cayó sobre todos ellos juntos: sobre aquellos que violaron el Shabat y sobre aquellos que no se levantaron para defender el cumplimiento del Shabat. Pero estas tradiciones no se remontan al Profeta, Sallallahu 'alayhi wa sallam (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), sino que se remontan a comentarios de los sucesores, en su mayoría.
Sin embargo, los hadices sobre esto muestran que los musulmanes entiendan que la ley de Dios es igualdad, equidad, justicia, etcétera, las cosas de las que hablamos; pero que no se establece por sí sola, requiere que la defiendas. Y la razón por la que David fue enviado no fue para mostrar favoritismo con el pueblo elegido, no como lo hace sonar la Biblia, sino para restaurar los principios de la justicia entre este pueblo, de nuevo, levantándose contra el malhechor. Y todo el mensaje de Jesús es fascinante, hay un libro maravilloso de Alan Watson sobre Jesús como un rebelde desde el punto de vista legal. Lo que Alan Watson demuestra es que en el Nuevo Testamento hay muchos informes de Jesús fundamentalmente como un reformador. Él va al templo, ve a los rabinos cometiendo cosas que son haram (prohibidas) en el templo y los condena en los términos más intransigentes; de hecho, es ruidoso, levanta la voz y recurre a estas metáforas que son devastadoras. Alan Watson analiza el significado de algunas de las metáforas en el Nuevo Testamento, estas historias que Jesús cuenta, y el significado de estas historias es: "Ustedes, gente, son repugnantes por todas las injusticias que están cometiendo". Y es por eso que se desató la ola de odio dirigida a Jesús y la traición de Jesús ante los romanos, llegando incluso a involucrar a los romanos —aunque a los israelitas no les gustaba involucrar a los romanos—, porque Jesús se había convertido en una molestia en favor de la justicia. Sin embargo, los comentaristas, especialmente bajo la influencia de la cristiandad de Pablo, luego agregan estas glosas de Jesús como que en lugar de una persona que se levanta por la justicia, se le retrata como esta especie de persona florida, una persona débil que va por ahí diciendo "amen a todos", etc. Él dice que las dos imágenes son irreconciliables, esto regresa a la discusión sobre los diversos manuscritos, los manuscritos griegos y demás: que hubo un intento de producir un registro de quién era Jesús y de producir un Jesús que fuera del agrado de las autoridades romanas. Esa fue la función de Pablo. Pablo no era un israelita y Pablo estaba muy preocupado por vender a Jesús a los no israelitas; él diluyó a Jesús y diluyó bastante su mensaje para hacerlo vendible a la élite, lo cual eventualmente funcionó cuando, ya saben, la esposa de Teodosio adopta el cristianismo, de modo que el cristianismo pasa de ser la religión de los oprimidos a la religión de la élite. Pero eso es toda otra historia.
Así que Dios dice: "Hemos enviado a David para restaurar la justicia, hemos enviado a Jesús con el mismo mensaje; y debido a que la gente cometía el mal, nadie se levantaba por la justicia". Así que cuando el Profeta comenta sobre esto, dice: "O bien van a seguir un camino diferente, o Allah los maldecirá como Allah los maldijo a ellos". Algunas de las discusiones más fascinantes sobre esto son que varias personas —y estas, cuando lo investigué, a menudo eran nuevos conversos, no los antiguos discípulos, no los veteranos como Abu Bakr, 'Umar, 'Ali y demás— acudían al Profeta y le decían: "Pero espera, ¿acaso Allah no dice que mientras tú creas, no te daña quien no crea, que eso no te afectará?". Por ejemplo, aquí hay un ejemplo de un informe en el que se responde a esto, y este es el tipo de cosas que nunca escuchas en los centros islámicos, ya saben, y que nunca escucharás en el islam de Al-Sisi en Egipto o en el islam de MBS en Arabia Saudita o lo que sea. El Profeta responde a esto diciendo y me adelantaré un poco al versículo 105 “¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! No sois responsables sino de vosotros mismos: los que andan extraviados no pueden haceros daño si vosotros estáis en el camino recto. A Dios habréis de volver todos: y entonces Él os hará ver [realmente] lo que hacíais [estando vivos]”. Así que la gente, como dije, los que no eran los veteranos, vinieron y comenzaron a decir: "Bueno, miren, entonces no necesitamos preocuparnos por esto, por la obligación de levantarse por la justicia". Y el Profeta del islam entonces dice: "No es así, ¿qué les pasa? ¿Cómo podrían posiblemente entender que está diciendo eso? Lo que esto está diciendo es que mientras ustedes estén con Allah, aquellos que no creen no pueden dañarlos; en otras palabras, se han rendido a Allah, han aceptado el destino de Allah, por lo que ya no se preocupan por los kuffar (los incrédulos)". No les está diciendo —como he escuchado a tantos corromper este versículo intencionalmente y decir—: "Oh, esto dice: solo preocúpate por ti mismo, preocúpate por ti mismo y por tu familia". Lo he escuchado muchas veces, simplemente, ya saben, no preocuparse por ningún otro asunto, lo escuché de un erudito de Al-Azhar, de quien sé que conoce estas tradiciones de las que estoy hablando porque en una época diferente, en los días de Sadat, cuando Sadat estaba en el poder, nos dio una halaqah (círculo de estudio) en la que repasó estos hadices y su correcta interpretación; pero de repente, ya saben, ahora que está en la televisión con el gobierno de Al-Sisi, de repente se olvidó de todo ese hadiz que nos enseñó.
La gente comenzó a abalanzarse sobre este versículo 105 para justificar el egoísmo, el egocentrismo y el abandono de la obligación de un comportamiento honorable. Desafortunadamente, no escribí de qué texto proviene esto, pero de todos modos dice que Abu Bakr dijo que escuchó al Profeta del islam decir: "Ustedes están aplicando mal este versículo, están leyendo este versículo y lo están aplicando mal. O bien defienden el deber de ordenar el bien y prohibir el mal...". O las consecuencias serán las que Allah les dijo; las consecuencias serán una fitnah, un castigo que caerá sobre ustedes". Volviendo al versículo 79, cuando Allah dice que ellos siempre fallaban en levantarse contra lo que está mal, esto es lo peor.
Saltamos adelante al versículo 105 debido a la forma en que el 105 fue usado para intentar confundir el mensaje de la sura, porque recuerden que la sura Al-Ma'idah es el pacto final y les está diciendo a los musulmanes cuál es la ley primordial básica que se introdujo desde la época en que el hermano mató al hermano en un fracaso de comprensión moral, y eso fue afirmado por Ibrahim, y luego eso fue afirmado repetidamente. Allah aclara las cosas al decir que David y Jesús se dedicaron a rebelarse contra toda la trayectoria de aquellos que hacen el mal cuando la gente no se levanta contra ese mal. En otras palabras, ¿de qué se trata eso? ¿Por qué la gente fallaría en levantarse contra lo que está mal? Bueno, no es porque la gente falle en hacerlo cuando no hay un costo asociado a resistir lo que está mal. Lo que esa práctica histórica constante —y la práctica contra la que David se rebeló o reformó, y que 'Isa reformó— demuestra es que siempre ocurre cuando los poderosos y los privilegiados hacen el mal; aquellos que deberían levantarse y objetar el mal cometido por los poderosos y los privilegiados no lo hacen. Y entonces, para los poderosos y los privilegiados, se pasa de la lógica de estar incumpliendo un deber a la de pensar que lo que sea que hagan es un derecho por derecho propio. Esta es exactamente la dinámica incremental a través de la cual se crean los derechos del privilegio y el elitismo y, eventualmente, ya saben, estas aleyas pierden todo su valor y para nosotros ahora “promover el bien y prohibir el mal” se trata de ir por ahí persiguiendo a una mujer en la mezquita porque ella está en la sección de hombres. Eso no es lo que David fue enviado, no es a lo que Jesús fue enviado ni a lo que el Profeta del Islam fue enviado a hacer. No se trataba de estas situaciones en las que vas a intentar reprender a alguien cuando, de hecho, la reprimenda se suma a tus intoxicaciones de poder y te hace sentir poderoso y presumido en tu moralidad. Se trata de estas situaciones en las que estás desafiando los derechos de la élite. Recuerden que el paradigma básico problemático con el que lidia es que ellos fueron ante el Profeta queriendo preservar sus privilegios. Esta sura es una sinfonía de decir: "¿Cómo te atreves? Esa no es la ley de Dios, y tú sabes que esa no es la ley de Dios, y nunca fue la ley de Dios". Y este hombre, el profeta Muhammad, nunca lo tolerará.
¿Ven la extensión, la escala de lo que es esa corrupción? Cuando Allah nos dedicó el mensaje final del Corán para advertirnos particularmente sobre esto, y luego tú has socavado todo el asunto al hacer de alguna manera que la ley de Dios se trate de frivolidades, que incluso Allah nos ha dicho que podemos diferir en opiniones y que en ultima instancia depende de Allah; Allah nos dirá al final quién tiene razón.
(80) [Y ahora] puedes ver como muchos de ellos se alían con los que se obstinan en negar la verdad. [Tan] perverso es en verdad lo que sus pasiones les llevan a hacer que Dios les ha condenado; y morarán en el fuego. (81) Pues, si hubieran creído [realmente] en Dios y en Su Enviado y en todo lo que se hizo descender sobre él, no habrían tomado a esos [negadores de la verdad] por aliados suyos: pero la mayoría de ellos son perversos.
Miren, no se pueden leer fuera del contexto del ayah (versículo) y de lo que está hablando. De lo que está hablando es de que aquellos del Ahl al-Kitab (la gente del Libro), los mismos del Ahl al-Kitab que están corrompiendo la ley divina, quienes querían mantener sus privilegios y la relación de elitismo, ¿quiénes los apoyaron? Lo que el Corán a menudo llama “los munafiqun”, sino que en efecto, muchos de los nuevos conversos al islam quienes de la misma manera que estos tipos querían mantener sus privilegios y, para ser aún más específicos, la aristocracia de La Meca, la aristocracia de Quraish, también quería mantener sus privilegios; también no quería acatar los mismos estándares de justicia que eran parte integral de la ley de Medina. Y encontraron en esta gente aliados ideológicos, por lo que formaron esta alianza ofensiva para intentar ejercer presión sobre el Profeta de Allah, diciendo: "De acuerdo, hemos entrado en tu religión, pero no queremos renunciar a nuestros privilegios y a nuestro sistema de lógica de exclusión".
Ahora, de gran interés, recuerden cuando les dije los nombres de muchas de las tribus, los clanes que cometieron apostasía. No es coincidencia que los mismos clanes que leemos que se habían hecho amigos o se habían aliado o se habían vuelto muy cercanos con las poblaciones judías y las poblaciones cristianas, y comenzaron, ya saben, a objetar la lógica igualitaria que, firmemente en mi creencia, le daba a un esclavo los mismos derechos que a un ser humano libre en la ummah (comunidad), lo cual es impactante para ellos, porque tenemos eso en repetidas narrativas de esto. Muchos de estos mismos clanes fueron los clanes que apostataron poco después de la muerte del Profeta del islam. Lo cual, en mi opinión, ocurrió cuando quedó claro que inicialmente había un deseo de tener a la aristocracia de Quraish tomando el poder inmediatamente después de la muerte del Profeta, pero quedó claro que cuando Abu Bakr lo sucedió, eso no iba a suceder y el tipo de paradigma profético iba a continuar con Abu Bakr, por lo que abandonaron el juego. Dijeron: "De acuerdo, estamos fuera". Y eso resultó en las guerras civiles, las cuales, como dijimos antes, en la sura se predijeron de algún modo, y Allah nos dice que aquellos que serán victoriosos son las personas que aman a Dios y son amadas por Dios, y están comprometidas con los principios; ellos prevalecerán, prediciendo un poco de la historia antes de que de hecho tuviera lugar.
Voy a cerrar con esto: intencionalmente me despojo de todos los prejuicios sectarios. Incluso yo personalmente, si hubiera estado viviendo en la época, no tengo ninguna duda en mi mente de que claramente me habría puesto del lado del Imam 'Ali como el sucesor legítimo después del Profeta de Allah, pero eso es una cuestión de pasión y amor, eso es una cuestión de pasión y amor porque, al estudiar el legado del Imam 'Ali, él es el más cercano en personalidad, en ética, en moralidad, al Profeta de Allah. Pero cuando analizo la historia, tienes que despojarte de tus prejuicios sectarios o de tus pasiones y emociones, y mirar los hechos sobre el terreno; y los hechos sobre el terreno son precisamente lo que dije: que la aristocracia de La Meca no estaba contenta con que Abu Bakr tomara el poder, y que debido a eso se rebelaron y abandonaron todo el proyecto islámico.
Sura Al-Ma’dah nos ancla en los eventos que se desarrollarán, si estás anclado en la sura Al-Ma'idah, tienes un entendimiento muy reconfortante de por qué los seres humanos hacen lo que hacen, y es como si Allah te estuviera llevando de la mano y diciendo: "Nada es sorprendente aquí, nada es sorprendente aquí". Allah conoce la Sunnah (el comportamiento establecido) de los seres humanos desde el momento en que un hermano mató al hermano; desde el momento en que un padre trató de quemar a su hijo (El padre de Ibrahim a Ibrahim); desde la época de Dawud, cuando Dawud fue cooptado y convertido en un rey para el beneficio de un pueblo elegido, y dispuesto a cometer todo tipo de injusticias por el pueblo elegido, todas las falsedades y todas las mentiras; cuando incluso el mensaje de Jesús fue corrompido y convertido en un dios enviando a su hijo a sufrir un sacrificio, una lógica muy medieval, en lugar de lo que siempre se trató: la ley de Dios, la ley de Dios entre los seres humanos.