Sura 48 Al-Fath (La Victoria)
Comentarios de Sheij Khaled Abou El Fadl (USULI INSTITUTE - www.usuli.org)
Corán en español usado: Traducción al español realizada por Abdurrasak Pérez desde la versión en inglés de Muhammad Assad.
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EN EL NOMBRE DE DIOS, EL MÁS MISERICORDIOSO, EL DISPENSADOR DE GRACIA:
(1) CIERTAMENTE, [Oh Muhámmad,] te hemos dado una clara victoria, (2) para que Dios te muestre Su perdón por todas tus faltas, pasadas y futuras, te otorgue la medida completa de Sus bendiciones, y te guíe por un camino recto, (3) y [para mostrarte] que Dios te auxiliará con [Su] poderoso auxilio.
(4) Él es quien hizo descender paz interior en los corazones de los creyentes, para que se vieran reforzados en su fe --pues de Dios son todas las fuerzas del cielo y de la tierra, y Dios es omnisciente, realmente sabio; (5) [y] para que Él haga entrar a los creyentes y a las creyentes en jardines por los que corren arroyos, en los que morarán, y borre sus [malas] acciones [pasadas]: ¡y en verdad eso es, ante Dios, un magnífico triunfo!
(6) Y [Dios ha dispuesto] castigar [en la Otra Vida] a los hipócritas y a las hipócritas, y a los hombres y mujeres que atribuyen divinidad a algo distinto de Él: a todos los que piensan mal de Dios. El mal les cerca por todos lados, y sobre ellos está la condena de Dios; y Él los ha excluido [de Su gracia] y ha preparado para ellos el infierno: ¡qué horrible punto de destino!
(7) ¡Pues, de Dios son todas las fuerzas de los cielos y de la tierra; y Dios es en verdad todopoderoso, realmente sabio!
(8) EN VERDAD, [Oh Muhámmad,] te hemos enviado como testigo [de la verdad], como portador de buenas nuevas y como advertidor –(9) para que [los hombres] creáis en Dios y en Su Enviado, y Le honréis, reverenciéis y proclaméis Su infinita gloria de la mañana a la noche.
(10) Ciertamente, todos los que te juran fidelidad, juran fidelidad a Dios: la mano de Dios está sobre sus manos. Así pues, quien rompe su juramento, lo rompe en contra de sí mismo: mientras que a quien sea fiel a lo que ha jurado a Dios, Él le dará una magnífica recompensa.
(11) Los beduinos que rehusaron acompañarte te dirán: “[La necesidad de cuidar de] nuestros bienes y familias nos ha retenido: pide, pues, perdón a Dios por nosotros, [Oh Profeta]!” Dirán [así] con sus lenguas algo que no está en sus corazones.
Di: “¿Quién tiene, pues, poder para apartar de vosotros lo que Dios haya dispuesto, ya sea causaros un daño o conferiros algún beneficio? ¡No, --Dios es plenamente consciente de lo que hacéis! (12) ¡No, --creísteis que el Profeta y los creyentes no regresarían a sus familias: y esa [idea] se hizo grata a vuestros corazones. Y albergasteis [tales] pensamientos malévolos porque siempre habéis sido una gente ruin!”
(13) Y los que se niegan a creer en Dios y en Su Enviado --¡realmente, hemos preparado para todos los que niegan la verdad un fuego abrasador!
(14) Y de Dios es el dominio sobre los cielos y la tierra: perdona a quien quiere y castiga a quien quiere –y [no obstante,] es en verdad indulgente, dispensador de gracia.
(15) Tan pronto como [los creyentes] os disponéis a partir a una guerra que promete botín, los que [antes] rehusaron acompañaros seguro que dirán: “Dejad que vayamos con vosotros” [mostrando así que] quieren alterar la Palabra de Dios.
Di: “No vendréis con nosotros: Dios ha declarado ya [a quien pertenece el botín].”
A lo que seguro que responderán: “¡No, --es sólo que os molesta por [tener que compartir el botín con] nosotros!”
¡No, --poco es lo que entienden de la verdad!
(16) Di a esos beduinos que rehusaron acompañaros: “En su momento seréis llamados [a luchar] contra una gente de gran poderío bélico: tendréis que luchar contra ellos [hasta que muráis] o ellos se rindan. Entonces, si obedecéis [a ese llamamiento], Dios os concederá una excelente recompensa; pero si le dais la espalda como habéis hecho esta vez, os infligirá un castigo doloroso.”
(17) Nada habrá que reprochar al ciego, al cojo o al enfermo [por no participar en una guerra por la causa de Dios]; y a quien obedezca a [la llamada de] Dios y a Su Enviado [en hecho o de corazón], Él le hará entrar en jardines por los que corren arroyos; pero a quien dé la espalda [a Su llamamiento,] Él le infligirá un castigo doloroso.
(18) EN VERDAD, Dios estuvo complacido con los creyentes cuando te juraron fidelidad [Oh Muhámmad] bajo aquel árbol, porque sabía lo que había en sus corazones; e hizo descender sobre ellos paz interior, y les recompensó con [la buena nueva de] una victoria cercana (19) y [de] muchos botines que habrían de conseguir: pues Dios es en verdad todopoderoso, sabio.
(20) [¡Oh vosotros que creéis!] Dios os ha prometido muchos botines que habréis de conseguir; y os ha dado estas [ganancias terrenales] como anticipo, y ha contenido de vosotros las manos de la gente [enemiga], para que esta [fuerza interior vuestra] sea un símbolo para los creyentes [que vengan después de vosotros], y para guiaros a todos a un camino recto.
(21) Y hay aún otras [ganancias] que están todavía fuera de vuestro alcance, [pero] que Dios ha acotado ya [para vosotros]: pues Dios tiene poder para disponer cualquier cosa.
(22) Y [ahora,] si los que se empeñan en negar la verdad os combaten, ciertamente retrocederán [huyendo], y no hallarán luego a nadie que les proteja, ni nadie que les preste auxilio: (23) ¡tal es el proceder de Dios, que ha regido siempre en el pasado –y no hallarás cambio alguno en el proceder de Dios!
(24) Y Él es quien, en el valle de Mecca, contuvo sus manos de vosotros, y vuestras manos de ellos, después de haberos permitido derrotarles; y Dios vio en verdad lo que hacíais.
(25) [No fue por causa de vuestros enemigos por lo que Él contuvo vuestras manos de ellos: porque] fueron ellos los que se empeñaron en negar la verdad, y los que os prohibieron el acceso a la Mezquita Inviolable e impidieron que vuestra ofrenda llegara a su destino. Y de no haber sido por los hombres y mujeres creyentes [que había en Mecca,] a los que sin poderles reconocer habríais atropellado, y por cuya causa os habríais hecho culpables, sin saberlo, de un grave delito --: [de no haber sido por esto, se os habría permitido tomar la ciudad por la fuerza: pero se os prohibió luchar] para que [en su momento] Dios acogiera en Su misericordia a quien Él quisiera. Si esos [que merecen Nuestra misericordia y esos otros a los que hemos condenado] hubieran sido claramente discernibles [para vosotros], sin duda habríamos infligido un doloroso castigo [a manos vuestras] a quienes de ellos estaban empeñados en negar la verdad.
(26) Mientras que los que se empeñan en negar la verdad albergaban en sus corazones un terco desdén –el terco desdén [fruto] de la ignorancia-- Dios hizo descender Su [regalo de] paz interior sobre Su enviado y sobre los creyentes, vinculándolos al espíritu de la consciencia de Dios: por ser muy dignos de este [regalo divino], y merecedores de él. Y Dios tiene pleno conocimiento de todo.
(27) Ciertamente, Dios ha confirmado la visión verídica de Su Enviado: tened por seguro que entraréis en la Mezquita Inviolable, si Dios quiere, seguros, con la cabeza afeitada o el pelo cortado, sin temor: pues Él ha sabido [siempre] lo que vosotros no podíais saber. Y ha dispuesto [para vosotros], además de esto, una victoria cercana.
(28) Él es quien ha mandado a Su Enviado con [la misión de difundir] la guía y la religión de la verdad, para que Él la haga prevalecer sobre toda religión [falsa]; y nadie puede dar fe [de la verdad] como Dios.
(29) MUHÁMMAD es el Enviado de Dios; y los que [realmente] están con él son firmes e inflexibles con los que niegan la verdad, [pero] compasivos entre sí. Los ves inclinarse y postrarse [en oración], buscando el favor de Dios y [Su] complacencia: sus señales están en su rostro, marcadas por la postración.
Esta es su parábola en la Tora y su parábola en el Evangelio: [son] como una semilla que echa un brote, que luego Él fortalece, de forma que crece fuerte y [al final] se yergue firme sobre su tallo para admiración de los sembradores....
[Así habrá de fortalecer Dios a los creyentes,] para frustrar por medio de ellos a los que niegan la verdad. [Pero] a quienes de ellos lleguen [aún] a creer y hagan buenas obras, Dios les ha prometido perdón y una magnífica recompensa.
COMENTARIOS DEL SHEIJ KHALED ABOU EL-FADL
Surah Al-Fath es una surah milagrosa en varios aspectos. Esto no es una percepción nueva; a lo largo de la historia islámica, se entendió como una surah que, de hecho, predice cosas que ocurrirán en el futuro y habla de ellas con absoluta confianza en el contexto de entregar un mensaje crítico y esencial. Fue revelada en el sexto año de la Hégira y, a diferencia de muchas otras suras de las que hemos hablado, no existe un gran desacuerdo sobre el año de su revelación. Esto se debe a que Al-Fath en sí misma gira en torno a un conjunto particular de eventos históricos que tienen lugar hacia el final del sexto año después de la migración a Medina.
Si recuerdan, la Batalla de la Trinchera ha quedado atrás y es una victoria importante para los musulmanes. En ese momento, tras el impacto moral de esta victoria sobre los vecinos circundantes de Medina y las diversas tribus árabes, el mensaje que se transmite es que no será algo fácil exterminar a los musulmanes. De hecho, incluso para Quraysh, la realidad musulmana no va a ser un fenómeno temporal o algo que simplemente se disipe o desaparezca.
Esto permite al Profeta empezar a hablar con varias tribus sobre posibles alianzas con los musulmanes; en otras palabras, intentar negociar algún tipo de tratado de apoyo mutuo o defensa mutua. Por ejemplo, tribus como la de Ghifar, o Muzaynah, o Juhaynah; todas estas son tribus que rodean Medina, situadas entre Medina y Quraysh. Después de la Batalla de la Trinchera, ya sea que el Profeta iniciara el contacto o ellos lo hicieran, porque algunos de ellos lo iniciaron, en cada una de estas situaciones firmaron algún tipo de tratado con Medina de defensa mutua: "nosotros te ayudamos si eres atacado, tú nos ayudas si nosotros somos atacados".
En la mayoría de este tipo de alianzas alrededor del año 6 de la Hégira, los musulmanes también acordaron enviar a un grupo de maestros para predicar el Islam en estas tribus. El sexto año de la Hégira está marcado por un número creciente de conversiones al Islam, ya sean reales o nominales. Tenemos tribus donde el jefe de la tribu, como por ejemplo en Juhaynah, declara a la tribu como musulmana, pero qué significaba eso exactamente no está claro; es decir, hasta qué punto estaban abrazando el Islam en un sentido pleno en lugar de simplemente adoptar una forma de alianza política.
En fin, el sexto año está marcado por un sentido incrementado de presencia y seguridad para el Estado musulmán. El Estado musulmán emerge de la Batalla de la Trinchera como una entidad política fuerte.
Ahora, recuerden de nuestra discusión de Surah Al-Hajj que la posición doctrinal es que La Meca es el espacio sagrado del Tawhid (monoteísmo) y que es la herencia del padre de los profetas, Ibrahim (la paz sea con él). Por lo tanto, aunque La Meca esté controlada por Quraysh, los musulmanes están interesados en comunicar el punto de que no van a renunciar a sus reclamos sobre el Haram (Santuario) y no van a reconocer la soberanía absoluta de Quraysh sobre él.
Todos los informes dicen que el Profeta reportó que tuvo un sueño, más bien una visión normativa, de que los musulmanes visitaban La Meca y realizaban la Umrah (peregrinación menor), y que podían hacerlo de manera segura. Así que él anuncia que, de hecho, esto es lo que se les ordena hacer: ir a La Meca, no como combatientes, sino como peregrinos para realizar la Umrah.
El sueño que tiene el Profeta es en el mes de Dhu al-Qadah, el cual, según las costumbres árabes que el Islam confirma, es uno de los meses sagrados en los que presuntamente no se permite luchar. Solo se puede luchar defensivamente, pero no se puede iniciar un ataque. La práctica de los árabes en todas partes es que pueden visitar la Kaaba. Aunque Quraysh es el custodio de la Kaaba, la costumbre de Arabia es que Quraysh no impedirá a nadie realizar la peregrinación, siempre y cuando no alteren las reglas de Quraysh. Esto había estado ocurriendo durante siglos.
Los musulmanes afirman que tienen el derecho de visitar la Kaaba al igual que cualquier otro peregrino. Parte de las reglas es que, si vienes en paz, no realizas tu peregrinación ni visitas la Kaaba con armas. Esto es exactamente lo que el Profeta dice: "vamos a ir a hacer la Umrah, vamos a ir en peregrinación a la Kaaba sin armas y vistiendo las ropas de Ihram", que son ropas no aptas para el combate. Además: "vamos a llevar con nosotros animales que sacrificaremos, y la carne de estos animales irá a los necesitados, quienesquiera que sean y dondequiera que estén". En otras palabras, sacrificaremos los animales y quien esté necesitado vendrá y distribuiremos esta carne.
Todo esto comunica a Quraysh que no venimos con ninguna intención agresiva; venimos simplemente a visitar la Kaaba. Ahora bien, Quraysh probablemente entendió las implicaciones ideológicas de esto. Es cierto que Quraysh nunca había impedido a nadie visitar la Kaaba si venían desarmados y con intenciones pacíficas, pero Quraysh es consciente de que la forma en que esto sonará para el resto de Arabia es que los musulmanes se han salido con la suya. Esto señalaría una debilidad por parte de Quraysh de alguna forma.
Por esto es precisamente que esta es una situación tan espectacular. Por supuesto, el Profeta entendía las implicaciones políticas de esta peregrinación a La Meca. Y precisamente por las implicaciones políticas, esta peregrinación fue una prueba. Si piensas en las implicaciones políticas, dirías: "existe toda la posibilidad de que lo que Quraysh haga sea masacrar a todos los peregrinos". Ellos podrían balancear sus opciones políticas y decir: "saben qué, masacrémoslos, y podemos manejar la repercusión o la vergüenza posterior de haber masacrado peregrinos".
Entonces, ¿por qué los musulmanes se unieron a la peregrinación si ese era el caso? Porque confiaron en lo que dijo el Profeta. Él dijo: "Soñé que íbamos en peregrinación y regresábamos a salvo". Por esto, cuando el Profeta fue a las tribus con las que había formado alianzas, como Muzaynah, Juhaynah y otras, les dijo: "Vamos a ir en peregrinación a La Meca, y aumentará nuestra seguridad si ustedes vienen con nosotros, porque entonces es mucho menos probable que La Meca nos masacre". Una cosa es si masacras a los que dejaron Quraysh e hicieron la Hégira a Medina, básicamente estás masacrando a tus propios nativos que te traicionaron, pero es otra muy distinta si vas a masacrar no solo a los que te "traicionaron", sino a árabes que estaban aliados con los musulmanes y que pertenecen a tribus significativas como Muzaynah o Juhaynah, o la tribu de Aslam.
Pero aquí está el detalle: estas tribus se negaron a unirse a la peregrinación. ¿Por qué se negaron? Dijeron: "Todo lo que tenemos es tu sueño”. Bueno, puedes confiar en el sueño si crees que Muhammad es un profeta que sabe de lo que está hablando, pero si tienes dudas sobre su papel como profeta, dirías que esta es una misión suicida. No hace mucho tiempo fue la Batalla de la Trinchera donde avergonzaste a La Meca, y ahora vas sin armas, vistiendo el Ihram, literalmente extendiendo sus cuellos hacia ellos para que los degüellen si lo desean. "Esto es una locura, es una misión suicida. No, gracias, no nos uniremos".
Así que todas estas tribus declinaron unirse. Y el grupo disidente habitual, al que el Corán se refiere como los hipócritas, no solo declinó unirse, sino que predijo que esto sería la masacre de los musulmanes: "todos ustedes que siguen a Muhammad, van a ir y van a ser masacrados".
Además, esto fue una prueba real para tu convicción, tu valentía y tu compromiso. Vas a dejarlo todo e ir en este viaje que parece una misión suicida. La gente tiene hijos, negocios, vidas; pero vas a dejar todo eso. En consecuencia, hubo una serie de personas, incluso personas que habían migrado y se habían convertido, que se acobardaron. Al final, cuando llegó el momento de la acción, inventaron excusas y fueron al Profeta diciendo: "Oh, tengo mi circunstancia especial, tengo problemas familiares, está pasando esto con mis hijos, con mis padres, con mi negocio". Citaron varias excusas personales para no unirse a la peregrinación.
Como era costumbre del Profeta al escuchar estas excusas, él no les dice "no hay problema". Simplemente no responde y asiente con la cabeza como indicando “Estoy decepcionado de ti, pero no voy a decirte que estoy decepcionado. Veo a través de lo que estás haciendo; estás siendo egocéntrico, te preocupas solo por tu propia vida, pero dejo esto entre tú y Dios" Como resultado, estas personas no se unen. Este es un contexto importante para esta surah porque es crítico para el mensaje de la misma. Cabe mencionar que hasta este punto histórico, el Profeta sigue haciendo esto y el Corán no viene a corregirlo ni a culparlo por ello, no lo hace sino hasta mucho después; más adelante encontraremos que Dios interviene y dice: "Basta, deja de aceptar las excusas de esta gente".
Los que salen a la peregrinación son unos 1.500 musulmanes aproximadamente. Si lees la historia cuidadosamente, sabrás que el número de musulmanes en Medina que eran adultos o tenían edad suficiente era mucho mayor que eso. Así que esos 1.500 (algunos dicen 1.400) que salen a esta peregrinación son las personas que dijeron: "El Profeta dijo que esto es lo que haremos, así que esto es lo que haremos". Aquellos en la "misión suicida", por así decirlo. Ellos no pensaban en ello como una misión suicida; realmente creían que, porque el Profeta dijo: "Vi la visión y fuimos y realizamos la Umrah y regresamos", eso es lo que esperaban que sucediera. No esperaban ser masacrados ni que se les impidiera el paso.
Por supuesto, esto está preparando el terreno para otra prueba. Aunque la visión era que fueron y realizaron la Umrah con éxito y regresaron a salvo, eso no es lo que va a suceder. Y en esto hay otra fitnah. Tú dijiste que fuimos y pudimos hacer la Umrah, pero eso no es lo que ocurre al final. Si eres débil en la fe, vas a decir: "El Profeta nos falló".
Como dije, ellos van, marchan y envían emisarios a La Meca diciendo: "No portamos armas, vestimos las ropas de Ihram, trajimos animales para sacrificar y distribuir en caridad la carne a sus pobres y necesitados; haremos nuestros asuntos en La Meca uno o dos días a lo más y nos iremos pacíficamente".
La reacción de La Meca fue de indignación y furia extrema. Hay una discusión en La Meca sobre si esta es una buena oportunidad para atacar a los musulmanes, exterminarlos y matar al Profeta del Islam de una vez por todas. La discusión en La Meca misma es muy interesante porque todavía tienes allí a quienes poseen nociones fuertes de honor en la batalla. Masacrar a personas que visten las ropas de peregrinación, que no portan armas y que enviaron un emisario para pedir permiso para entrar, es algo muy deshonroso. Este debate continúa en La Meca y, finalmente, deciden que de ninguna manera van a permitir que se salgan con la suya este año simplemente presentándose y enviándoles emisarios.
Pero La Meca también sabe que esto los pone en una posición difícil. Si los masacran, habrán cometido un acto de gran deshonor. Miren la ironía: hace 1.400 años, masacrar a personas desarmadas era algo que te avergonzaría por el resto de tu vida; la gente perdería todo respeto por ti. 1.400 años después, vemos en Siria, en Egipto y en Yemen a personas desarmadas que son masacradas todo el tiempo, y los perpetradores son musulmanes y no sienten vergüenza. Todavía tienes egipcios hoy en día que no sienten vergüenza al decir "apoyamos a Sisi", aunque saben que Sisi masacró a personas desarmadas e indefensas en Rabaa; no tienen problema en decir que son musulmanes, ayunar y rezar con ese tipo de ética. En parte, esto también explica por qué Allah reveló el Islam entre aquellas personas de antaño, porque se necesitaba una base moral y ética esencial para quienes portaban un mensaje. Un sentido básico de moralidad.
En fin, primero el Profeta envía a un emisario al que Quraysh abuchea y se niega a hablar, y luego el Profeta envía a Uthman ibn Affan. Uthman proviene de una familia honorable y Quraysh no puede tratarlo como trataron al primer emisario. Uthman está negociando con Quraysh sobre esta Umrah y Quraysh dice: "De ninguna manera aceptaremos la Umrah este año".
Hay un incidente importante: las negociaciones entre Uthman y Quraysh toman más tiempo de lo esperado y hay mucho vaivén. Desafortunadamente, la historia no preservó todos los detalles del diálogo, pero toma significativamente más tiempo, al punto de que los musulmanes que esperan fuera de La Meca empiezan a pensar que Quraysh ha traicionado a Uthman y lo ha matado. Se propaga el rumor de que eso es lo que sucedió. Una vez que el rumor se extiende, los peregrinos creen: "Bueno, si han matado al emisario, lo siguiente es que vendrán a masacrar al resto de nosotros".
Entonces, el Profeta, bajo un árbol de acacia, el árbol se hizo famoso porque se menciona en el Corán, convoca a un pacto conocido como Bay'at al-Ridwan (el Pacto de la Complacencia).
"Si han matado a Uthman, significa que lo deshonroso para nosotros sería huir. No vamos a huir. Vamos a hacer un juramento de que, una vez que aparezcan para masacrarnos, lucharemos todos hasta la muerte con las pocas armas que tengamos, aunque no tengamos equipo militar ni caballos y no estemos preparados; es una cuestión de honor". El pacto que le dan, conocido como Bay'at al-Ridwan, es el juramento de que lucharán junto al Profeta hasta la muerte. La gran mayoría le da ese juramento (ya llegaremos a los pocos que no lo hicieron) pero la gran mayoría lo hizo y tenían la intención de luchar hasta el final, incluso si era su última resistencia.
Poco después de que se tomara el juramento, ya fueran horas o un día y una noche, según algunos informes, Uthman reaparece. Resulta que está a salvo e informa que la negociación con Quraysh es que no pueden entrar al Haram este año, pero podrán hacerlo el año siguiente. ¿Por qué? Quraysh dice: "Si van a visitar el Haram, queremos la oportunidad de vaciar literalmente La Meca para que no tengan la oportunidad de mezclarse con nadie, porque tememos que si se mezclan con la gente, los influenciarán para abrazar el Islam. Así que vamos a vaciar el lugar el próximo año; podrán venir por uno o dos días, hacer sus asuntos e irse".
El Profeta accedió a eso en sus negociaciones. La parte del tratado que es más controversial, como es bien sabido en la Sirah (biografía del Profeta), es que La Meca exige términos desiguales y no recíprocos. Si alguien bajo tutela se convierte al Islam en La Meca y se une al Profeta en Medina, los musulmanes no lo aceptarían y tendrían que devolverlo. Pero si un musulmán de Medina quiere dejar el Islam y regresar a La Meca, se le permitiría hacerlo sin que La Meca tuviera que devolverlo.
Probablemente los informes sobre la "tutela" son inexactos; lo más probable es que los términos fueran: si alguien se convierte en La Meca (hombre, mujer o niño) y quiere unirse a los musulmanes en Medina, no se le permitiría; pero si alguien de los musulmanes de Medina quiere unirse a La Meca, se le permitiría. Las narrativas suelen centrarse en el papel de Umar ibn al-Jattab, quien estaba indignado por estos términos. Pero en realidad, quienes fueron a esta peregrinación creían de verdad que podrían visitarla este año; ese era el sueño. Sumen a eso el estrés de pensar que Uthman había muerto, el estrés de pensar que serían masacrados y el estrés de este juramento de luchar hasta la muerte. Y luego, después de una serie de victorias contra La Meca, ¿por qué aceptamos términos desiguales? ¿Por qué aceptamos términos donde los que quieren dejar el Islam pueden hacerlo, pero los que quieren unirse no pueden?
La posición del Profeta de que esto es precisamente lo que debían hacer y los términos que debían aceptar resultaba incomprensible, especialmente para el grupo de personas que hacía apenas unos días había hecho un pacto para morir. "Si estamos dispuestos a morir, ¿por qué aceptamos términos que parecen indignos?".
Añadan a esto, y todo esto llegará al contexto de la surah, que el escriba del tratado fue Alí ibn Abi Tálib y los negociadores de La Meca fueron impertinentes y maleducados. Como algunos de ustedes sabrán, cuando intentaron escribir al principio del tratado "Bismillah al-Rahman al-Rahim" (En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso), los negociadores objetaron: "No conocemos eso de 'el Compasivo, el Misericordioso', esa es la forma musulmana. Escribe simplemente 'En Tu nombre, oh Dios'". Se negaron a describir a Muhammad en el tratado como el "Mensajero de Dios", exigiendo que solo se pusiera "Muhammad hijo de Abdullah". Alí se opuso a borrarlo, pero el Profeta le dijo: "No, adelante, escríbelo así".
Así que ahora han sido obligados a regresar, han concluido este tratado que establece una tregua de 10 años. Diez años de paz, sin hostilidades ni violencia entre La Meca y los musulmanes. El tratado también se extendía a las estructuras típicas de Arabia: si una tribu tenía un pacto con Quraysh, se aplicaba lo mismo, y lo mismo para las tribus aliadas con los musulmanes. Esto significaba que si alguien se convertía en esas tribus aliadas con Quraysh y quería unirse a Medina, no se le permitiría. Los términos parecían extremadamente desfavorables.
Aquí está la pregunta: has sido obligado a regresar después de ganar victorias espectaculares contra los mecanos, has firmado un tratado de no agresión por 10 años, todos los tratados en aquel entonces tenían fecha de expiración, al igual que hoy, por cierto; de hecho, la práctica actual es que los tratados duran 99 años y luego deben renovarse, pero aquí se especificaron 10 años. ¿Se sintió esto como una victoria?
Ciertamente no se sintió como una victoria. Quizás si eras caritativo dirías que no fue una derrota, pero tampoco una victoria. Si no te agradaban los musulmanes, si eras parte de los hipócritas, parecía que los musulmanes no se salieron con la suya, no realizaron la peregrinación y firmaron un tratado que no parecía ventajoso.
Por esto es tan significativo, luego de esta larga introducción, que el comienzo de la Surah Al-Fath diga:
(1) CIERTAMENTE, [Oh Muhámmad,] te hemos dado una clara victoria.
La surah comienza declarando esto, se revela tras la conclusión de los eventos que acabo de describir, cuando están de camino de regreso a Medina. El Profeta Muhammad, según las narraciones, empieza a sudar profusamente y Al-Fath es revelada de una sola vez. Lo primero es: "esto es una victoria manifiesta".
No es sorprendente que, cuando leemos las tradiciones, veamos que la gente empezó a comentar sobre la revelación de esto: "¿Cómo que una victoria manifiesta? No hubo ninguna victoria manifiesta; lo único que pasó es que nos rechazaron y nos obligaron a firmar términos malos". El Profeta responde a esto diciendo "No entienden, esta fue la mayor victoria". Porque lo que resulta de esto es que los no creyentes se verán obligados a interactuar con ustedes en paz.
Y como resultó ser, hay un informe de Al-Zuhri que dice: "No hubo victoria más grande que el Tratado de Hudaybiyyah". ¿Por qué? Porque permitió que los musulmanes interactuaran y se mezclaran con los no musulmanes. Cuando eso ocurrió, los no musulmanes tuvieron la oportunidad de escuchar lo que los musulmanes decían o de recibir el mensaje, y como resultado, en los tres años en que el Tratado de Hudaybiyyah estuvo en vigor antes de ser quebrantado por Quraysh, se convirtió más gente al Islam que en todo el periodo anterior de Medina (los seis años previos). Algunos informes dicen que se convirtió más gente en esos tres años que en todos los 16 años de revelación anteriores.
Necesitamos reflexionar sobre esto. ¿Cuántos musulmanes entienden las implicaciones de esto?. Se convirtió tanta gente al Islam que Quraysh se sintió muy amenazado y se dieron cuenta que la paz con los musulmanes era peligroso para ellos, ya que Quraysh mismo estaba siendo islamizado y en resumidas cuentas, lo que pasó es que Quraysh fue conquistado sin la necesidad de tener una batalla contra ellos, porque la elite de Merca entendió que ya más de la mitad de su población eran musulmanes. Sus filas internas eran musulmanes que se convirtieron al islam y se quedaron ahí en Meca. Piénsenlo, si los musulmanes escribieran su propia historia, entenderían que esto permite comprender plenamente la naturaleza de las batallas en la época del Profeta y en qué sentido decimos que fueron guerras defensivas.
Lo que Allah dice en el Corán es que Allah no ama ni acepta a los que cometen agresión. Ustedes han sido condicionados a pensar: "Sí, Allah dice esto, pero no lo dice en serio, así que es posible que el Profeta anduviera por ahí cometiendo agresiones". ¡Es imposible! Aquí es donde entra la verdadera fe. Es como la fe de aquellas personas ante la acción del Profeta. Si realmente tienes fe en lo que dice el Corán, que Allah no permite la agresión, que incluso dice que la injusticia de otros no los lleve a cometer agresión, entonces eso resolvería el problema histórico para ti. Si tuvieras verdadera fe, sería imposible interpretar la narrativa histórica pensando que el Profeta cometió actos de agresión. Entonces buscarías en la historia para entenderla a la luz de la revelación coránica. Pero no escribimos nuestra propia historia; nuestras narraciones modernas son derivadas de terceros y, por ello, están rotas y no tienen orgullo ni dignidad.
Si en tres años de paz hubo más conversos y todos describen Hudaybiyyah como una gran victoria debido a la cantidad de personas que entraron al Islam, ¿qué incentivo tenían los musulmanes para librar batallas de agresión? Lo lógico es que el incentivo sea lo opuesto: comerciar, hacer negocios, y el Islam se propaga de esa manera mucho más eficientemente.
Volvamos: cuando la primera revelación dice "esta fue una victoria manifiesta", como dije, muchos decían: "¿Cómo fue esto una victoria?". No sabían lo que iba a pasar. Simplemente marchaban de regreso sintiéndose bastante mal por haber sido rechazados, sabiendo que los críticos y disidentes dirían: "Bueno, el Profeta tuvo ese sueño, ¿qué pasó con él? No hicieron la peregrinación y aceptaron este tratado no recíproco".
Así que, primero, Allah declara esta situación como una victoria manifiesta, ¿para que?
(2) para que Dios te muestre Su perdón por todas tus faltas, pasadas y futuras, te otorgue la medida completa de Sus bendiciones, y te guíe por un camino recto, (3) y [para mostrarte] que Dios te auxiliará con [Su] poderoso auxilio.
Claramente, Allah le está diciendo al Profeta: "Seguiste Mis órdenes". Imaginen el papel del Profeta: recibe órdenes de Dios que cree que implican hacer la peregrinación este año y resulta que no es así. Es embarazoso e incómodo. Segundo, Dios le ordena entrar en este tratado y él sabe que su propia gente se opone. Otra posición incómoda. Y esto después de pensar en aquel pacto donde el Profeta creyó: "Este es el fin". Allah consuela a Su Profeta diciendo: "Seguiste Mis órdenes".
Por cierto, los informes más comunes sobre este verso (que Allah perdona tus faltas pasadas y futuras) mencionan que el Profeta rezaba hasta que se le hinchaban los pies. Cuando le preguntaban por qué lo hacía si Dios ya lo había perdonado citando este verso, él respondía: "¿Acaso no debería ser un siervo agradecido?". Las oraciones intensas del Profeta eran por gratitud, no por arrepentimiento o miedo, sino por gratitud y amor. Rezar hasta que se te hinchen los pies. Luego Allah recuerda a los creyentes:
(4) Él es quien hizo descender paz interior en los corazones de los creyentes, para que se vieran reforzados en su fe --pues de Dios son todas las fuerzas del cielo y de la tierra, y Dios es omnisciente, realmente sabio; (5) [y] para que Él haga entrar a los creyentes y a las creyentes en jardines por los que corren arroyos, en los que morarán, y borre sus [malas] acciones [pasadas]: ¡y en verdad eso es, ante Dios, un magnífico triunfo!
No es solo que esto sea una victoria, sino que Allah se atribuye la autoría de la misma. Esta victoria, que no se dan cuenta que lo es ahora, pero lo es, requirió mucha valentía y firmeza. Requirió que la gente dijera: "Iremos en lo que lógicamente parece una misión suicida". Requirió tomar un pacto donde te comprometías a luchar hasta la muerte porque uno de los tuyos había sido supuestamente traicionado. Y requirió obediencia a la revelación del Profeta, incluso cuando no estaba de acuerdo con lo que querías. Debido a la convicción de estos creyentes, Allah los recompensó con tranquilidad.
Noten aquí " Él es quien hizo descender paz interior en los corazones de los creyentes ". Esa tranquilidad bajo circunstancias tan estresantes no fue solamente para que puedan aumentar su fe, sino que también para que recordarles y para que puedan internalizar que todas las fuerzas del cielo y de la tierra pertenecen a Allah, que solamente Allah conoce sus soldados y es como decir que toda la creación es un ejército de Allah, Allah trabaja a través de Su creación. Solo cuando pierdes de vista eso y piensas que tu voluntad debe triunfar sobre todo, es cuando las cosas salen mal. Sin embargo, si entiendes la posición correcta y justa de tu voluntad en la creación, las cosas pueden salir bien.
(6) Y [Dios ha dispuesto] castigar [en la Otra Vida] a los hipócritas y a las hipócritas, y a los hombres y mujeres que atribuyen divinidad a algo distinto de Él: a todos los que piensan mal de Dios. El mal les cerca por todos lados, y sobre ellos está la condena de Dios; y Él los ha excluido [de Su gracia] y ha preparado para ellos el infierno: ¡qué horrible punto de destino!
Y Allah entonces llama a las cosas por su nombre al notar "Sé sobre los hipócritas, hombres y mujeres, aquellos que dicen ser creyentes pero no lo son". Hombres y mujeres que, al oír del sueño del Profeta, dudaron; o aquellos que, al ver que las cosas no salían como esperaban, abandonaron y no se unieron al pacto diciendo: "Es claro que esto no terminará en peregrinación, nos volvemos a Medina". Allah les dice: "Sé quiénes son. Sé que son hipócritas. Sé que, de hecho, no son verdaderos creyentes". ¿Por qué? En el versículo se traduce como " a todos los que piensan mal de Dios ". Pero no es solo tener malos pensamientos; es que literalmente dudan de Dios, no tienen certidumbre. Dicen que creen, pero no confían. Allah les dice: "Ustedes no confían en Mí; pues Yo tampoco confío en ustedes. Es recíproco. Dudan de Mí, Yo dudo de ustedes". Pero aquí está la cuestión: Mi "duda" de ustedes terminará con ustedes en el fuego del Infierno. Pueden dudar de Mí todo lo que quieran, tener sus pequeños vaivenes psicológicos donde digan "estoy decepcionado, tengo problemas con mi fe". Adelante. Pero Yo sé a dónde los llevará eso al final; habrá castigo. No pretendan que ustedes, con sus dudas, pueden ser alguna vez soldados de Dios.
(7) ¡Pues, de Dios son todas las fuerzas de los cielos y de la tierra; y Dios es en verdad todopoderoso, realmente sabio! (8) EN VERDAD, [Oh Muhámmad,] te hemos enviado como testigo [de la verdad], como portador de buenas nuevas y como advertidor
Dios conoce a los soldados de Dios en los cielos y en la tierra. Luego, Allah, Glorificado y Exaltado sea (Subhanahu wa Ta'ala), nos recuerda diciendo: “Escuchen, este Profeta fue enviado como un testigo, como un portador de buenas nuevas” Pero, además de ser un portador de buenas nuevas, también es un advertidor; les están informando sobre la realidad, las buenas nuevas de la misericordia y compasión de Dios, y les advierten también sobre la rendición de cuentas y la responsabilidad. Este Profeta es un testigo, da testimonio sobre su fe. Cómo se relacionan ustedes con las enseñanzas del Profeta es la forma en que hay un testimonio profético sobre su fe. Se los mostraré en un segundo, pero esperen un momento.
(9) para que [los hombres] creáis en Dios y en Su Enviado, y Le honréis, reverenciéis y proclaméis Su infinita gloria de la mañana a la noche.
Simplemente traten de tomar esta ayah (versículo) y siéntense con ella durante 20 minutos, simplemente repítanla y vean los resultados. Pruébenlo ustedes mismos. Yo lo he hecho por una hora; simplemente tomen esta ayah y repítanla por una hora y vean los resultados.
Se refiere a honrar, pero es cuando honras algo sin tener duda alguna de ello. Podrías honrar a alguien pero no seguir lo que dice al 100%. Lo respetas, lo honras, lo tratas bien, pero sabes que podría haber cierto nivel en el que dudarías de su juicio. Acá se refiere al caso donde no tienes duda alguna de su juicio. La expresión es, por supuesto, que alabamos solamente a Dios, pero también se refiere a nuestra actitud hacia los mandatos que vienen de Allah y del Profeta especialmente. Es como decir que, al fallar en honrar al Profeta, hemos ofendido a Dios.
(10) Ciertamente, todos los que te juran fidelidad, juran fidelidad a Dios: la mano de Dios está sobre sus manos. Así pues, quien rompe su juramento, lo rompe en contra de sí mismo: mientras que a quien sea fiel a lo que ha jurado a Dios, Él le dará una magnífica recompensa.
Este pacto, y más tarde quedaría claro que este es el Pacto bajo el Árbol (Bay'at al-Ridwan), este pacto representa una realidad: que hay actos y acciones donde estás en comunión directa con Allah, Glorificado sea. El Profeta comentó sobre esta ayah con el famosísimo hadith de que, si Allah ama a una persona, Allah se convierte en su vista, su oído y sus manos. En el sufismo, toda la idea de la comunión con lo Divino, no es una exageración decir que está anclada en la idea de ese pacto humano; es como si las manos de Dios estuvieran tocando tus manos. Muchas de las experiencias de las que habla la gente, como "sentí la mano de Dios en mi mano", son el tipo de experiencia que muchos sufíes o personas que aspiran a ello buscan: tener alguna forma de experiencia donde sientas la mano de Dios en tu mano.
Jabir informa que, en la bay'ah (pacto) que hicimos bajo el árbol, nadie retrocedió ni violó ese pacto excepto un sujeto Ibn Qays quien, cuando hizo el pacto y luego vio que la gente se preparaba para luchar, empezaban a ver qué armas tenían, con qué defenderse, salió corriendo y se escondió entre el ganado para escapar. Esto muestra la fragilidad humana, este es un hombre que creyó en el sueño, se unió a los peregrinos, marchó con ellos, se quedó, incluso tomó el pacto bajo el árbol, pero cuando llegó el momento de la verdad, flaqueó y se acobardó. Los humanos son humanos; nunca eres inmune a la influencia del demonio o a las influencias satánicas. Es un tonto quien cree que está por encima o más allá de ello.
Así que el pacto es verdaderamente con Allah Subhanahu wa Ta'ala. Luego Allah se refiere a aquellos que se negaron a unirse a esta peregrinación en primer lugar.
(11) Los beduinos que rehusaron acompañarte te dirán: “[La necesidad de cuidar de] nuestros bienes y familias nos ha retenido: pide, pues, perdón a Dios por nosotros, [Oh Profeta]!” Dirán [así] con sus lenguas algo que no está en sus corazones. Di: “¿Quién tiene, pues, poder para apartar de vosotros lo que Dios haya dispuesto, ya sea causaros un daño o conferiros algún beneficio? ¡No, --Dios es plenamente consciente de lo que hacéis!
En árabe el termino “A'rab” ha sido traducido como beduinos, pero aquí no se refiere solo a los beduinos, sino a cualquiera que estuviera aliado con Medina pero viviera fuera de ella. Era un término genérico; incluso si vivías en una ciudad urbanizada, en una casa de barro y no en tiendas, seguías siendo referido como A'rab. Son los externos, los musulmanes no medinenses. Entonces, esos musulmanes no medinenses que se quedaron atrás dirán: "necesitábamos cuidar nuestras posesiones y nuestras familias nos mantuvieron ocupados, por lo tanto, Profeta, pide a Dios que nos perdone". Así, pronunciarán con sus lenguas algo que no está en sus corazones.
¿Cuál es el significado de esto? En parte, lo que es verdaderamente notable es que esto fue una predicción. Cuando regresen a Medina, las personas a las que pidieron que se unieran y los rechazaron, verán que los musulmanes no fueron masacrados ni asesinados y entonces irán hacia el Profeta con estas palabras. ¿Y qué es lo que el Corán dice que van a decir? Les dirán: "lo sentimos mucho, nuestros negocios, nuestra profesión, nuestro comercio, nuestros hijos, nuestras familias... simplemente... no es que hayamos dejado de creer en ti, no es que hayamos dudado de ti, no es que nuestra fe sea débil, es solo que tuvimos razones familiares, razones de negocios".
¿Qué significa esto? Significa que lo que realmente sucedió es que fueron y dijeron: "queremos asegurarnos de que no estés enojado con nosotros, queremos asegurarnos de que Dios no esté enojado con nosotros". Allah está diciendo que vendrán a ti y dirán: "bueno, solo asegúrate de que estemos bien contigo", porque ahora que vieron que no resultó como esperaban que resultara... y no es el Profeta, sino Allah Subhanahu wa Ta'ala quien los describe como falsos, que están diciendo con sus lenguas lo que no está en sus corazones.
El impacto de esto fue significativo en las personas que no habían oído la revelación de la Sura al-Fath , de hecho, cuando el Profeta se presentó en Medina, muchos se acercaron diciendo exactamente lo que Allah dijo que iba a suceder. La respuesta de musulmanes como Abu Bakr y Umar fue recitarles la respuesta de Allah: mientras el Profeta no decía nada, Allah ya había dicho que son hipócritas y que su mención de circunstancias personales es falsa.
(12) ¡No, --creísteis que el Profeta y los creyentes no regresarían a sus familias: y esa [idea] se hizo grata a vuestros corazones. Y albergasteis [tales] pensamientos malévolos porque siempre habéis sido una gente ruin!” (13) Y los que se niegan a creer en Dios y en Su Enviado --¡realmente, hemos preparado para todos los que niegan la verdad un fuego abrasador!
Esto es bastante duro, porque lo que dice es: "no, en realidad Allah sabe que la razón por la que no se unieron es porque pensaron que el Profeta y los creyentes nunca regresarían, que este era el fin, que aquí es donde iban a ser masacrados". Ustedes lo rechazaron, no confiaron en lo que el Profeta les dijo cuando dijo que iríamos y volveríamos a salvo; no creyeron y no confiaron. Cuando Allah los describe, dice: "de hecho, lo que son es completos perdedores (qawman bura) ante Dios". Y lo que es realmente duro es que luego Allah lo subraya y dice: "y para aquellos que no creen en Allah y en el Profeta, lo que les espera es un castigo real". Mientras que el Profeta, cuando pidieron permiso y le dijeron "no podemos unirnos", no dijo nada, y al regresar a Medina siguió sin decir nada; el Corán vino y los puso en una situación muy difícil.
Ahora recuerden, han concluido el Tratado de Hudaybiyyah. Si eres egocéntrico o si eres un jefe orgulloso de una tribu, eres el jefe de la tribu de Juhaynah o Muzaynah y el Corán acaba de llamarte “bura”, un perdedor, ¿qué crees que pasaría probablemente? Ponte en la posición de ese jefe: "oh, ¿me estás llamando perdedor? Pues me voy a unir a La Meca entonces". Estos son los momentos en los que, si fuéramos dueños de nuestra propia tradición, si realmente educáramos a nuestra gente, este es el tipo de cosas que te dicen que el autor de este libro no es un ser humano. La reacción del Profeta es la reacción de un ser humano: "no quiero alienarte, no quiero confrontarte". Pero la reacción del Corán es la de alguien que ya sabe lo que se va a desarrollar. ¿Hubo gente que se ofendió hasta el punto de irse y unirse a La Meca? Absolutamente. ¿Fue la mayoría? No. De hecho, este discurso duro, esta narrativa severa, para algunas personas fue un despertar.
(14) Y de Dios es el dominio sobre los cielos y la tierra: perdona a quien quiere y castiga a quien quiere –y [no obstante,] es en verdad indulgente, dispensador de gracia.
Luego Allah recuerda que la puerta del perdón está abierta. Después de que Allah los expuso ante sí mismos y les dijo que eran perdedores y que no eran realmente creyentes, Allah les recuerda: "Soy el Más Misericordioso y el Más Compasivo, y puedo perdonarlos si buscan el perdón".
Ahora viene algo espectacular, yo les dije que la Sura al-Fath es espectacular porque tiene predicciones, entonces predice algo más que iba a suceder y que no había sucedido. Recuerden, como dije, esta fue una Sura revelada después de que concluyeron el tratado y estaban de camino de regreso a Medina.
(15) Tan pronto como [los creyentes] os disponéis a partir a una guerra que promete botín, los que [antes] rehusaron acompañaros seguro que dirán: “Dejad que vayamos con vosotros” [mostrando así que] quieren alterar la Palabra de Dios. Di: “No vendréis con nosotros: Dios ha declarado ya [a quien pertenece el botín].” A lo que seguro que responderán: “¡No, --es sólo que os molesta por [tener que compartir el botín con] nosotros!” ¡No, --poco es lo que entienden de la verdad!
Allah predice que a esas mismas personas que se negaron a unirse a la peregrinación, el Profeta les diría que de ahora en adelante no podrán participar en ninguna batalla futura que libren. Nuevamente, si eres un líder político, eso no tiene absolutamente ningún sentido; quieres gente, quieres guerreros, quieres cuerpos. Pero ese es el mandato de Allah: "no lucharán con nosotros, Allah no los necesita". Y Allah predice que va a haber una batalla en la que habrá botines de guerra que serán muy atractivos. Resulta que menos de un año después, de hecho, unos meses después, en el séptimo año de la Hégira, tiene lugar la Batalla de Khaybar. En cierto punto queda claro que, si los musulmanes ganan esta batalla, terminará con muchos botines de guerra. Allah predice que estas mismas tribus y personas vendrán corriendo hacia ti y dirán: "por favor, por favor, déjanos unirnos a la batalla". Y tú les vas a recordar que Allah dijo que bajo ninguna circunstancia pueden unirse a nosotros en la batalla. Entonces ellos dirán: "¿saben qué? Solo son codiciosos porque quieren más botines de guerra para ustedes mismos, no quieren compartir con nosotros". Allah está prediciendo cosas que, de hecho, sucederán exactamente de esa manera. Y no los escuchen cuando les digan eso, porque es un argumento que te hace sentir incómodo: "oh, solo eres codicioso, solo quieres más para ti". De hecho, es suficiente decir que no tienen comprensión; estas son personas sin entendimiento, lo que significa que no tienen comprensión, no tienen intelecto, no tienen fe, no tienen moralidad.
Así que incluso aquellos que se arrepintieron y fueron perdonados todavía no tenían permitido unirse a la batalla. Y de hecho, cuando ocurre la Batalla de Khaybar, ¡Subhan Allah!, esto es exactamente: mucha de esta gente y tribus eventualmente vienen y empiezan a suplicar unirse a la batalla porque entienden el punto de que parece que Khaybar va a caer y habrá botines. Y, por supuesto, cuando se les dice que de ninguna manera, dicen: "oh, es solo porque son codiciosos; no es porque sean devotos, es solo por codicia". De nuevo, la alfabetización no estaba extendida, mucha gente no tenía una copia del Corán en su casa, ni mucho menos; por lo tanto, citar estos versículos a estas personas a medida que estos eventos transcurrían en el futuro era extremadamente poderoso y tenía un impacto enorme.
(16) Di a esos beduinos que rehusaron acompañaros: “En su momento seréis llamados [a luchar] contra una gente de gran poderío bélico: tendréis que luchar contra ellos [hasta que muráis] o ellos se rindan. Entonces, si obedecéis [a ese llamamiento], Dios os concederá una excelente recompensa; pero si le dais la espalda como habéis hecho esta vez, os infligirá un castigo doloroso.”
Bien, hay una predicción adicional en al-Fath que está en el versículo 16, que habrá otra batalla en el futuro, o batallas, donde no hay botines de guerra. De hecho, lo que existe en estas batallas es un enemigo muy duro, y eso será una prueba real para ustedes, porque si huyen como huyeron en esta situación, Allah los castigará. Si no huyen, entonces su estatus podría cambiar ante Allah. Ahora, ¿quiénes eran esas personas que Allah describió como poseedoras de gran fuerza y una batalla que no involucra botines sino un enemigo duro y altas bajas en las filas de los musulmanes? Algunos dijeron que estas serían las batallas contra Hawazin y Thaqif; estas son las tribus que se combatieron alrededor de la Batalla de Hunayn, que tendría lugar después de la Batalla de Khaybar, y la descripción parecería encajar: solo guerra y nada de botines. Sin embargo, muchos comentaristas dijeron que no es probable que sea la Batalla de Hunayn debido a la expresión coránica de que "o bien lucharán contra ellos o se convertirán al Islam". Algunos dijeron que no fue la Batalla de Hunayn porque no eran el enemigo más duro y no era una opción dicotómica entre la conversión o la lucha sin una tercera opción, ya que en Hunayn hubo acuerdos donde la gente aceptó pagar la jizya o entraron en una forma de paz (sulh) con los musulmanes.
Otros comentaristas dijeron: no, esta fue una descripción de la batalla con la tribu de Banu Hanifa. La batalla con la tribu de Banu Hanifa tiene lugar mucho después de la muerte del Profeta, durante la época de Abu Bakr, cuando Musaylimah afirma ser un profeta; se le conoce como Musaylimah "el Mentiroso". Él lidera a su tribu; Banu Hanifa se había convertido al Islam pero luego dejó el Islam cuando Musaylimah se declaró profeta. La guerra contra Abu Hanifa sería muy costosa; es una guerra que costó muchas, muchas vidas musulmanas, las vidas de muchos de los compañeros. Eso probablemente también sea incorrecto. Muchos comentaristas dijeron que esta es una predicción del hecho de que el Islam eventualmente chocaría con las dos superpotencias: el Imperio Persa y el Imperio Bizantino, y que cuando Allah dice "vas a ser puesto en una posición donde vas a luchar contra un pueblo que es verdaderamente aterrador y eso será una prueba real", era una referencia o una predicción al hecho de que eventualmente este estado islámico iba a chocar con las superpotencias que existían en la región. Esa es probablemente la más correcta en mi opinión, al menos; solo Allah sabe mejor. Pero en todos los casos, el hecho de que estés prediciendo que habrá una batalla que involucra botines considerables, esta es la Batalla de Khaybar, y luego una batalla o conjunto de batallas que involucrarán un enemigo muy duro y muy pocos botines de guerra, eso es exactamente lo que, de hecho, transcurre.
(17) Nada habrá que reprochar al ciego, al cojo o al enfermo [por no participar en una guerra por la causa de Dios]; y a quien obedezca a [la llamada de] Dios y a Su Enviado [en hecho o de corazón], Él le hará entrar en jardines por los que corren arroyos; pero a quien dé la espalda [a Su llamamiento,] Él le infligirá un castigo doloroso.
Luego, por supuesto, la ayah 17, que dice que Allah no culpa a aquellos que sufrían de una discapacidad, alguien ciego o alguien enfermo. Allah está hablando de aquellos que son físicamente capaces y ellos saben quiénes son.
(18) EN VERDAD, Dios estuvo complacido con los creyentes cuando te juraron fidelidad [Oh Muhámmad] bajo aquel árbol, porque sabía lo que había en sus corazones; e hizo descender sobre ellos paz interior, y les recompensó con [la buena nueva de] una victoria cercana (19) y [de] muchos botines que habrían de conseguir: pues Dios es en verdad todopoderoso, sabio. (20) [¡Oh vosotros que creéis!] Dios os ha prometido muchos botines que habréis de conseguir; y os ha dado estas [ganancias terrenales] como anticipo, y ha contenido de vosotros las manos de la gente [enemiga], para que esta [fuerza interior vuestra] sea un símbolo para los creyentes [que vengan después de vosotros], y para guiaros a todos a un camino recto.
Primero, Allah les recuerda a estos creyentes que cuando hicieron el pacto, aquellos que lo hicieron bajo el árbol, se comprometieron a luchar hasta la muerte; primero Allah lo llamó de nuevo una victoria y que crédito de esa victoria pertenece a Allah Subhanahu wa Ta'ala, quien nuevamente dotó a los musulmanes de tranquilidad, de paz interior. Luego Allah predice que en su futuro habrá un cambio de fortuna que involucrará una gran ventaja económica. A través de todo esto hay victorias prometidas por venir que involucrarán ventajas económicas. Pero, ¿de qué manera los eventos que se desarrollaron en el Tratado de Hudaybiyyah son en sí mismos una victoria? Eso es algo que no está claro para los musulmanes que lo están viviendo. Allah les está diciendo: "no pueden usar a aquellos que les fallaron; en el futuro cercano habrá un futuro en el que van a luchar contra un enemigo muy duro, pero antes de llegar a ese futuro, su situación material va a mejorar". Y es específicamente la situación material de aquellos que demostraron su lealtad y su certidumbre, aquellos que confirmaron el pacto bajo el árbol.
(21) Y hay aún otras [ganancias] que están todavía fuera de vuestro alcance, [pero] que Dios ha acotado ya [para vosotros]: pues Dios tiene poder para disponer cualquier cosa.
Y hay otra predicción sorprendente en la ayah 21. Habrá ganancias inmediatamente a su alcance y habrá ganancias que ni siquiera son imaginables para ustedes; una referencia clara a la victoria sobre el Imperio Persa y a ganar batallas contra el Imperio Bizantino, porque era algo totalmente inimaginable para los musulmanes en ese momento. Ningún árabe durante mucho tiempo había ganado una sola batalla contra estos dos imperios. El tono al hablar con la gente que demostró su lealtad en los eventos de Hudaybiyyah, como notarán, es muy diferente: "se han probado a sí mismos, ahora voy a hablarles de un futuro que no pueden imaginar pero que se desarrollará y definitivamente tendrá lugar".
(22) Y [ahora,] si los que se empeñan en negar la verdad os combaten, ciertamente retrocederán [huyendo], y no hallarán luego a nadie que les proteja, ni nadie que les preste auxilio: (23) ¡tal es el proceder de Dios, que ha regido siempre en el pasado –y no hallarás cambio alguno en el proceder de Dios!
Allah les dice que si ellos los hubieran combatido, si de hecho hubiera tenido lugar una batalla después del pacto de lealtad, aunque ustedes pensaron que iba a ser una masacre, en realidad ellos habrían huido; ellos no habrían ganado. Allah les está contando sobre algo que ni siquiera sucedió: que ellos habrían perdido esa pelea que ustedes estaban seguros de que terminaría en su masacre. Luego Allah les recuerda que esta es la ley de Allah, este es el decreto de Allah en cuanto al destino, y no hay cambio en eso.
(24) Y Él es quien, en el valle de Mecca, contuvo sus manos de vosotros, y vuestras manos de ellos, después de haberos permitido derrotarles; y Dios vio en verdad lo que hacíais.
¿A qué se refiere esto? Se refiere a la única escaramuza violenta que tuvo lugar en el Tratado de Hudaybiyyah. Después de que el tratado fue concluido, hubo un grupo de jóvenes exaltados mecanos liderados por Ikrimah ibn Abi Jahl, hay desacuerdo en los informes sobre si eran 500 o si su número era más bien 80 jóvenes; 80 es probablemente el número más preciso. Estos jóvenes, después de que se concluyó el tratado, se colaron sigilosamente hasta el campamento musulmán alrededor de una pequeña montaña llamada Jabal Tan'im, que todavía existe y se puede visitar, al momento de la oración del Fajr. Esperaron hasta que los musulmanes se despertaron para las oraciones del Fajr e intentaron lanzar un ataque sorpresa. La idea era atacar a los musulmanes mientras rezaban, desarmados, para poder masacrarlos. La sorpresa fue que no pudieron hacerlo; de hecho, los musulmanes los derrotaron, los capturaron, y luego el Profeta los perdonó y los liberó. Esto es a lo que Allah se refiere aquí, y noten nuevamente lo que Allah dice al respecto: que es Dios quien intervino para evitar una masacre. El hecho de que no fueran masacrados los musulmanes, es debido a la intervención de Dios; y es Dios quien les permitió vencer a los que los atacaron, y es Dios quien puso el perdón en sus corazones hacia ellos. Aunque habían cometido, según las prácticas de Arabia, una traición porque un tratado se había concluido y vienes a hurtadillas para atacar a la gente por la espalda; según las costumbres árabes podrían ser ejecutados, aun así los musulmanes no sintieron más que perdón hacia ellos y simplemente los liberaron. Allah les dice que, después de permitirles prevalecer sobre ellos, puso el perdón en sus corazones.
(25) [No fue por causa de vuestros enemigos por lo que Él contuvo vuestras manos de ellos: porque] fueron ellos los que se empeñaron en negar la verdad, y los que os prohibieron el acceso a la Mezquita Inviolable e impidieron que vuestra ofrenda llegara a su destino. Y de no haber sido por los hombres y mujeres creyentes [que había en Mecca,] a los que sin poderles reconocer habríais atropellado, y por cuya causa os habríais hecho culpables, sin saberlo, de un grave delito --: [de no haber sido por esto, se os habría permitido tomar la ciudad por la fuerza: pero se os prohibió luchar] para que [en su momento] Dios acogiera en Su misericordia a quien Él quisiera. Si esos [que merecen Nuestra misericordia y esos otros a los que hemos condenado] hubieran sido claramente discernibles [para vosotros], sin duda habríamos infligido un doloroso castigo [a manos vuestras] a quienes de ellos estaban empeñados en negar la verdad. (26) Mientras que los que se empeñan en negar la verdad albergaban en sus corazones un terco desdén –el terco desdén [fruto] de la ignorancia-- Dios hizo descender Su [regalo de] paz interior sobre Su enviado y sobre los creyentes, vinculándolos al espíritu de la consciencia de Dios: por ser muy dignos de este [regalo divino], y merecedores de él. Y Dios tiene pleno conocimiento de todo.
Luego la ayah 25, que de nuevo está llena de sorpresas. Allah dice que Él sabe que ellos son los que no les permitieron visitar la Kaaba, y que no les permitirían realizar la Umrah, y ni siquiera les permitirían distribuir la carne de los animales que trajeron para sacrificar; y al final terminaron sacrificando los animales en un área que estaba fuera del Haram, fuera de La Meca. Pero luego Allah explica la razón del hecho de que, aunque Allah les dijo que si ellos hubieran luchado habrían sido derrotados, Allah no quiso una pelea ni una invasión. Allah dice que hay hombres y mujeres creyentes en La Meca que están ocultando su fe, y si hubieran invadido La Meca, habrían terminado dañándolos involuntariamente. La expresión aquí es que la vergüenza de haberse dado cuenta eventualmente de que mataron o dañaron a un hermano musulmán, esa vergüenza psicológica los habría derrotado. Hay tanto sobre qué reflexionar aquí, porque tienes que comparar esto siempre con cualquier época en la que te encuentres como musulmán. Si los musulmanes ahora matan a hermanos musulmanes, ¿sentirían eso por el resto de sus vidas? Allah dice que, involuntariamente, el hecho de que hubieran causado daño a hermanos musulmanes habría sido algo de lo que no habrían podido deshacerse o limpiar.
Allah explica por qué estas personas han perdido las ganas para luchar, mientras que ustedes tienen una situación muy diferente. Lo que motiva a esas personas son estas lealtades de la Jahiliyyah (ignorancia), sin una convicción real, sin una causa real, sin un propósito real, simplemente nociones heredadas. Mientras que ustedes, musulmanes, tienen la Sakina de Allah, el regalo de la tranquilidad y el regalo de la conciencia de Dios (Taqwa). La razón por la que hicieron ese pacto de lealtad, la razón por la que marcharon con el Profeta y se pusieron en esta posición, es debido a una convicción de principios anclada en la conciencia de Dios. Tengan esto en cuenta porque es realmente importante para todo el mensaje de la Sura al-Fath.
(27) Ciertamente, Dios ha confirmado la visión verídica de Su Enviado: tened por seguro que entraréis en la Mezquita Inviolable, si Dios quiere, seguros, con la cabeza afeitada o el pelo cortado, sin temor: pues Él ha sabido [siempre] lo que vosotros no podíais saber. Y ha dispuesto [para vosotros], además de esto, una victoria cercana. (28) Él es quien ha mandado a Su Enviado con [la misión de difundir] la guía y la religión de la verdad, para que Él la haga prevalecer sobre toda religión [falsa]; y nadie puede dar fe [de la verdad] como Dios.
Bien, entonces Allah nos advirtió y nos dijo que aquellos que actúan motivados por causas que no tienen nada que ver con una posición de principios de conciencia de Dios están en el lado perdedor de las cosas. Aquellos motivados por causas tribales, financieras, nacionalistas, familiares, todas las causas posibles que no son una posición de principios en la conciencia de Dios. En este punto, Allah regresa a la visión que tuvo el Profeta e informa a los musulmanes que esta visión era en realidad veraz. Allah les dice no solo que la visión es veraz, sino que de hecho entrarán en la Sagrada Mezquita con seguridad y a salvo, porque Allah sabe lo que ustedes no saben; y esa fue la Victoria Manifiesta. Allah le informa en este punto que no solo esto, sino que Allah ha enviado a este Profeta con la tarea de difundir la guía y la religión de la verdad con el fin de que Dios la haga prevalecer sobre toda religión falsa.
Antes de llegar a la ayah final, aquí está el mensaje de la Sura al-Fath: primero, hay una victoria manifiesta, y la victoria manifiesta no vendrá a través de la batalla, sino a través de lo que de hecho no saben: la oportunidad para difundir la fe pacíficamente a través de la seguridad y la protección. Pero para difundir la fe de esta manera, necesitan esa Sakina, esa paz interior, esa fortaleza interna. Necesitan ser personas que estén dispuestas y sean capaces de comprometer su vida entera, que en principio estén dispuestos a jurar luchar hasta la muerte. No es que Allah de hecho quiera que luchen hasta la muerte, sino que quiere que tengan la actitud interna de estar dispuestos a sacrificarlo todo. Y es cuando estás en esa posición de fuerza, certidumbre, confianza y tranquilidad al interactuar con otros, que esa será la Victoria Manifiesta, porque entrará más gente al Islam que en cualquier otro momento anterior. Es precisamente por eso que el Tratado de Hudaybiyyah fue descrito consistentemente como una victoria mayor que cualquier otra victoria que los musulmanes hayan logrado jamás. Como dice Al-Zuhri, los musulmanes pudieron interactuar pacíficamente con personas con las que nunca habían interactuado antes y difundir el mensaje islámico. Tras la conclusión de Hudaybiyyah. Mientras te dirigías de regreso a Medina pensabas que estabas derrotado, pero lo que pensabas que era una derrota fue de hecho la mayor victoria que jamás habías logrado; simplemente no lo sabías.
Pero aquí está el punto crítico de la Sura al-Fath: no es en tu tiempo, es en el tiempo de Dios. Tú no sabes qué es una victoria y qué no lo es. Hay cosas en la vida que te suceden y que piensas que son horribles, desastrosas, lo peor que te ha pasado; pero de hecho podrían ser lo mejor que te ha pasado. No deberías preocuparte por si es lo mejor o lo peor; lo que te debe preocupar es tu certidumbre en Allah y tu relación con Allah. ¿Estás entre aquellos que pactan con las manos de Allah sobre tus manos? Si eres de los que efectivamente extiende su mano y dice: "Allah, pon Tu mano en mi mano, mi pacto es contigo y mi certidumbre en Ti es absoluta y completa, y estoy dispuesto a sacrificar cualquier cosa por Ti", entonces Allah te quita la carga de tener que preocuparte por si esto es lo mejor o lo peor. Lo que crees que fue lo peor podría ser, de hecho, lo mejor. Ahora, si estás motivado por cuestiones de la Jahiliyyah, por tu carrera, tu familia, tu reputación, entonces estás solo, por tu cuenta. Cuando Allah dice que eso podrías ser tú, depende: ¿eres de esas personas que seguirían al Profeta, que aceptarían este tratado, que harían ese pacto, que tendrían ese tipo de creencia absoluta, confianza y entrega? ¿O relegas tus asuntos a tus propias causas de la ignorancia?
(29) MUHÁMMAD es el Enviado de Dios; y los que [realmente] están con él son firmes e inflexibles con los que niegan la verdad, [pero] compasivos entre sí. Los ves inclinarse y postrarse [en oración], buscando el favor de Dios y [Su] complacencia: sus señales están en su rostro, marcadas por la postración.
Esta es su parábola en la Tora y su parábola en el Evangelio: [son] como una semilla que echa un brote, que luego Él fortalece, de forma que crece fuerte y [al final] se yergue firme sobre su tallo para admiración de los sembradores....
[Así habrá de fortalecer Dios a los creyentes,] para frustrar por medio de ellos a los que niegan la verdad. [Pero] a quienes de ellos lleguen [aún] a creer y hagan buenas obras, Dios les ha prometido perdón y una magnífica recompensa.
Miren cómo termina la Sura, Allah dibuja una imagen para que reflexionemos e intentemos replicarla. Allah conoce no solo a todos los que están con Muhammad, sino a aquellos que lo acompañaron en la peregrinación, que entraron en el pacto. Allah nos dice que hay condiciones para ser de este grupo de creyentes. Uno: frente a los demás actúan como si fueran un solo cuerpo. Hay muchos informes que comentan sobre este versículo que dicen que, tras la revelación de esta ayah, ese grupo alrededor del Profeta, ese núcleo duro, cada vez que se encontraban se abrazaban y besaban, porque entendían el punto de que su sentimiento hacia el otro es que "somos uno", lo que los conecta no son los prejuicios de la ignorancia ciega, sino una verdadera convicción, un verdadero compromiso y un verdadero entendimiento de que lo que nos une es un pacto con lo Divino, que las manos de Allah están encima de sus manos. Este es el aspecto comunitario. Dos: están en constante estado de adoración y lo que aspiran no es a competir entre sí ni a buscar favores personales entre ellos, sino solamente el favor de Allah. Tres: muchos comentaristas dijeron que "la marca en sus rostros" no se refiere a una mancha o marca que aparece en la frente por todas las oraciones; se refiere a la luz, al Nur, que de aquellos que verdaderamente adoran a Allah, Allah les concede una luz.
Y luego Allah les da un ejemplo para reflexionar y les dice que esto siempre ha sido parte del mensaje de Allah a la humanidad. La forma en que personas como estas brotan bondad es la forma en que las semillas se esparcen en la tierra. Hay algunos comentarios de los compañeros sobre esto que dicen que la semilla que se esparce en la tierra podría caer en tierra árida, tierra que no es fértil; pero si la semilla se esparce lo suficiente y es lo suficientemente persistente, eventualmente llegará a tierra fértil. Y cuando llega a tierra fértil, crece y reproduce más semillas que se esparcen a más tierras. Muchos comentaristas coránicos dijeron que la forma ideal en que la verdadera fe, por los verdaderamente fieles, difunde el Islam es precisamente así; es como si esta semilla del Islam buscara el suelo fértil.
Por ejemplo, entre las cosas que podrías reflexionar es que si nosotros, los musulmanes, no funcionamos como esta semilla, ¿la falla está en la tierra o en la semilla?¿Cómo puedes difundir el amor de Allah si no se aman los unos a los otros como musulmanes? ¿Cómo podrías difundir la fe islámica si lo que te anima no es un verdadero entendimiento de lo que es Allah, lo que es el Profeta y lo que es el Islam, sino tu lealtad a tus propios valores culturales, entendiendo el Islam a la manera palestina, jordana o egipcia? ¿Cómo podrías difundir el mensaje del Islam si, en última instancia, tus lealtades son hacia las cosas materiales y no hacia los principios, no hacia la conciencia de Dios? ¿Cómo podrías ser este brote que Allah describe si fundamentalmente no entiendes que no es en tu tiempo, sino en el de Dios? Tú crees que vas a definir qué es una victoria y qué es una pérdida.
La diferencia es que hay personas que miran el resultado final y eso es lo único que les importa: "¿estoy logrando las metas que me he propuesto?". Y hay personas que miran los principios con los que están comprometidos independientemente del resultado. Es lo segundo: mientras actúes de acuerdo con estos principios, le dices a Allah: "Confío en el destino que me entregas, confío en que es lo mejor para mí, sea lo que sea; Tu victoria es definida por Ti, no por mí". Repito que el mensaje de al-Fath es que, si eres verdaderamente un creyente, es en el tiempo de Dios, no en el tuyo. Aprendes lo que es la verdadera entrega. Cosas que crees que son lo peor que te pudo haber pasado podrían ser en realidad las mejores cosas que te han pasado. Está en manos de Allah, no en las tuyas. Y eso es el monoteísmo (Tawhid).
Gracias a Dios el Señor de todos los universos, eso es sura Al-Fath.