Sura 4 Al-Nisa' (Las Mujeres) - Parte 2
Comentarios de Sheij Khaled Abou El Fadl (USULI INSTITUTE - www.usuli.org)
Corán en español usado: Traducción al español realizada por Abdurrasak Pérez desde la versión en inglés de Muhammad Assad.
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EN EL NOMBRE DE DIOS, EL MÁS MISERICORDIOSO, EL DISPENSADOR DE GRACIA:
(31) Si evitáis las ofensas graves que os han sido prohibidas, os perdonaremos vuestras ofensas [leves], y os haremos entrar en una morada de gloria.
(32) Así pues, no codiciéis aquello que Dios ha concedido en mayor abundancia a unos que a otros. Los hombres obtendrán una recompensa conforme a sus méritos y la mujeres obtendrán una recompensa conforme a sus méritos. Pedid, pues, a Dios [que os dé] de Su favor: ciertamente, Dios tiene en verdad conocimiento de todas las cosas.
(33) Hemos designado para cada uno herederos de lo que deje: los padres, los parientes cercanos y aquellos unidos a vosotros por juramento. Dadles, pues, su parte. Ciertamente, Dios es en verdad testigo de todas las cosas.
(34) LOS HOMBRES son responsables del cuidado de las mujeres en virtud de lo que Dios les ha concedido en mayor abundancia a ellos que a ellas, y de lo que ellos gastan de sus bienes. Y las mujeres virtuosas son las verdaderamente devotas, que guardan la intimidad que Dios ha [ordenado] que se guarde.
Pero a aquellas cuya animadversión temáis, amonestadlas [primero]; luego dejadlas solas en el lecho; luego pegadles; pero si entonces os obedecen, no tratéis de hacerles daño. ¡Ciertamente, Dios es en verdad excelso, grande!
(35) Y si teméis que se produzca una ruptura entre ambos [esposos], nombrad un árbitro de la familia de él y otro de la familia de ella; si ambos desean un arreglo, Dios propiciará su reconciliación. Ciertamente, Dios es en verdad omnisciente, está bien informado.
(36) Y ADORAD [sólo] a Dios y no atribuyáis divinidad, en modo alguno, a nada junto con Él. Y haced el bien a vuestros padres, a los parientes, a los huérfanos, a los pobres, al vecino que es de vuestra gente y al vecino que es un extraño, al compañero que tenéis al lado, al viajero y a aquellos que vuestras diestras poseen.
En verdad, Dios no ama a quienes, llenos de engreimiento, actúan de forma jactanciosa; (37) [ni] a los que son avaros e incitan a los demás a la avaricia, y ocultan lo que Dios les ha dado de Su favor; y para los que así niegan la verdad hemos preparado un castigo humillante.
(38) Y [Dios no ama] a quienes gastan de sus bienes en los demás [sólo] para ser vistos y elogiados por la gente, pero no creen en Dios ni en el Último Día; y quien tenga a Satán por amigo íntimo, ¡que mal amigo íntimo tiene!
(39) ¿Y qué habrían de temer si tan sólo creyeran en Dios y en el Último Día, y gastaran [en Su causa] de lo que Dios les ha proveído como sustento --cuando en verdad Dios sabe todo acerca de ellos?
(40) Ciertamente, Dios no es injusto [con nadie], ni siquiera en lo más mínimo; y multiplicará toda buena acción, otorgando de Su gracia una magnífica recompensa.
(41) Así pues, ¿qué [será de los malhechores en el Día del Juicio] cuando presentemos testigos de cada comunidad y te presentemos a ti [Oh Profeta] como testigo contra estos? (42) Aquellos que se empeñaron en negar la verdad y desobedecieron al Enviado desearán ese Día que la tierra se los trague: pero no [podrán] ocultar a Dios nada de lo ocurrido.
(43) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! No os acerquéis a la oración en estado de embriaguez, [sino esperad] hasta que sepáis lo que decís; ni tampoco en un estado que requiera la ablución mayor, hasta haberos bañado --a menos que estéis de viaje [y no podáis hacerlo].
Pero si estáis enfermos o de viaje, o acabáis de hacer vuestras necesidades, o habéis cohabitado con una mujer y no encontráis agua, recurrid a tierra limpia y pasáosla ligeramente por el rostro y las manos. Ciertamente, Dios es en verdad perdonador, indulgente.
(44) ¿NO HAS VISTO a aquellos que, habiendo recibido su parte de la escritura divina, la canjean por el extravío y quieren que vosotros [también] os extraviéis? (45) Pero Dios conoce mejor a vuestros enemigos: y nadie es mejor aliado que Dios, y nadie presta auxilio como Dios.
(46) Algunos de los que practican el judaísmo tergiversan el significado de las palabras [reveladas], sacándolas de su contexto y diciendo [cosas como]: “Oímos, pero desobedecemos”; “Oye, pero no te des por enterado,” y “Préstanos atención tú [Oh Muhammad]” --haciendo un juego de palabras para dar a entender que la [verdadera] Religión es falsa. Si hubieran dicho: “Oímos y obedecemos,” y “Escucha[-nos] y ten paciencia con nosotros,” hubiera sido mejor para ellos y más correcto: pero Dios les ha rechazado por negarse a reconocer la verdad --porque poco es aquello en lo que creen.
(47) ¡Oh vosotros a quienes fue dada la revelación [con anterioridad]! Creed en lo que hemos hecho descender [ahora] en confirmación de lo que ya teníais [de la verdad], no sea que extirpemos vuestras esperanzas y les demos fin --o les rechacemos como rechazamos a las gentes que profanaron el Sábado: pues la voluntad de Dios se cumple siempre.
(48) EN VERDAD, Dios no perdona que se atribuya divinidad a nada excepto a Él, pero perdona lo que es más leve a quien Él quiere: pues quien atribuye divinidad a algo junto con Dios ha urdido en verdad un enorme delito.
(49) ¿No has visto a aquellos que se consideran a sí mismos puros? ¡No!, Dios es quien ayuda a crecer en pureza a quien Él quiere; y nadie será tratado injustamente en lo más mínimo.
(50) Mira cómo atribuyen sus falsas invenciones a Dios --no hay delito más evidente que este.
(51) ¿No has visto a aquellos que después de haberles sido dada su parte de la revelación, creen en misterios infundados y en los poderes del mal, y afirman que los que se obstinan en negar la verdad están mejor guiados que los que han llegado a creer? (52) Ellos son a quienes Dios ha rechazado: y a quien Dios rechaza no encontrará quien le auxilie.
(53) ¿Es que tienen, acaso, parte en la soberanía [de Dios]? Aunque [si así fuera] no darían a otra gente ni siquiera [lo que llenaría] la estría de un dátil.
(54) ¿O es que envidian a otra gente por lo que Dios les ha concedido de Su favor? Pues dimos a la Casa de Abraham la revelación y la sabiduría, y les concedimos un dominio inmenso:
COMENTARIOS DEL SHEIJ KHALED ABOU EL-FADL
Sigue la sura,
(31) Si evitáis las ofensas graves que os han sido prohibidas, os perdonaremos vuestras ofensas [leves], y os haremos entrar en una morada de gloria.
La mayoría de los juristas han indicado que las ganancias mal habidas, como las mencionadas en los versículos 29 y 30, son un pecado grave.
El versículo 31 está justo después de esos versículos que hablaban de esas ganancias injustas. Hay gente que lee este versículo como desconectado de los anteriores. Este versículo nos indica que debemos evitar las ofensas graves, pero la pregunta es: ¿cuáles son ofensas graves? El tomar ventaja de otro en un negocio de manera injusta es una ofensa grave y por lo tanto un pecado grave.
Sigue la sura,
(32) Así pues, no codiciéis aquello que Dios ha concedido en mayor abundancia a unos que a otros. Los hombres obtendrán una recompensa conforme a sus méritos y la mujeres obtendrán una recompensa conforme a sus méritos. Pedid, pues, a Dios [que os dé] de Su favor: ciertamente, Dios tiene en verdad conocimiento de todas las cosas.
(33) Hemos designado para cada uno herederos de lo que deje: los padres, los parientes cercanos y aquellos unidos a vosotros por juramento. Dadles, pues, su parte. Ciertamente, Dios es en verdad testigo de todas las cosas.
El versículo 32 nos plantea algunos asuntos para su interpretación. Iremos viendo cada uno de ellos.
Existen unas narraciones de Um Salama que mencionan que ella fue donde el Profeta (BP) y le dijo: “Los hombres participan en las guerras y nosotras las mujeres no, y entonces ellos tienen la oportunidad de ser mártires y nosotras no, y además a nosotras nos corresponde la mitad de la herencia”. En esta narración Um Salama se estaba quejando de que los hombres tienen la oportunidad de obtener el martirio en batalla mientras que las mujeres no, y que además de dicha oportunidad los hombres obtenían el doble que ellas en la herencia. Los reportes indican que esta situación fue la razón por la cual se reveló el versículo 32, que dice que uno no debe codiciar lo que Dios les ha otorgado a otros. Existen una serie de reportes similares a este, en la mayoría de los casos se nos habla de que la mujer fue Um Salama, y que se queja ante el Profeta (BP) por lo indicado. Llamemos a estas narrativas, las narrativas pro-feministas. El mensaje ético de Dios en este caso sería: estén contentos y satisfechos con lo que Dios les ha otorgado.
Un segundo conjunto de reportes nos entrega una muy diferente orientación, y el punto relevante de estos es el versículo 33. Estos reportes indican que el versículo 32 solo se puede entender si se le considera como parte y unido al versículo 33. El versículo nos indica que cada persona tiene herederos, y entre ellos están los padres, parientes cercanos, y aquellos que están unidos a esa persona por un juramento, es decir, personas con las cuales se estableció algún tipo de promesa y compromiso. Luego se nos indica que Dios es testigo de todo ello. Bueno, ¿de qué nos está hablando el versículo?, ¿quiénes son aquellos con quienes se estableció una promesa o compromiso?
Lo que el versículo 33 nos está indicando es que hay personas a quienes les corresponde una parte en la herencia, y que hay otros que aun cuando no les corresponde una parte de ella, sí son parte de tu responsabilidad financiera. ¿Quiénes son esas personas? Un claro ejemplo de esto sería que tú, durante tu vida, le prometiste a alguien lo siguiente: “mira, si vas al colegio, te prometo que yo pagaré tu colegiatura”, y luego tú falleces. Luego llegan las personas que tienen derecho a la herencia, dentro de las cuales no está la persona a la cual le hiciste la promesa, y ellos dicen: “nosotros no haremos honor a esa promesa”. Este es el ejemplo más claro de lo que está hablando el versículo. Pero aquí está lo verdaderamente radical, y es que esto no se limita solo a personas a las cuales le hiciste una promesa como la del ejemplo, otra forma es si dices: “está bien, inviertan en ese proyecto, estoy de acuerdo, yo los respaldo”, y luego de ello tú mueres. A las personas a quienes le dijiste esto puede que no tengan parte de tu herencia, pero era tu promesa y tu compromiso, ellos confiaron en esa promesa. Ahora, recuerden lo que Aisha nos dijo sobre un versículo anterior, y es que el versículo había sido ignorado por los musulmanes, ese versículo de aquellos que no teniendo derecho legal sobre la herencia sí eran parte de la casa en la cual vivía el fallecido, y que ellos deberían recibir una parte de la herencia. Debido a la resistencia sobre este versículo, porque las personas no deseaban hacer esto, aun cuando esas personas habían vivido en la casa del fallecido, habían servido en la casa del fallecido, habían pasado partes de sus vidas en la casa del fallecido, no recibían nada de la herencia del fallecido, debido a la resistencia de las personas a dicho versículo, Dios vuelve a mencionar en este versículo 33 el mismo mensaje. Nos indica que no podemos olvidar a esas personas, nos indica que a ellos no les corresponde legalmente una parte de la herencia pero que a ellos sí se les debe dar una parte de ella. Dios no especifica el tamaño de la parte de la herencia, pero lo que Dios está destacando es que aquellas personas que han vivido o servido en tu casa, tal vez a ellos no les corresponde legalmente una parte de tu herencia, pero tú no puedes ignorar sus necesidades. Cumple tus compromisos, cumple con quienes pusieron su confianza en ti, eso es una obligación moral.
Bien, entonces, ¿cómo todo esto afecta la comprensión del versículo 32? En este grupo de narraciones se está diciendo que Dios sabe que las personas dirán: ¿pero por qué esta gente debiera recibir una parte de la herencia si ellos no son miembros consanguíneos de la familia? Cuando Dios dice que no hay que ser codicioso y que hay que dar a otros, Dios no está hablando de los derechos de la mujer para heredar, sino que le está hablando a la familia del fallecido que hereda. Dios está hablando sobre la resistencia de los herederos para dar parte de la herencia a esas personas que sirvieron en la casa del fallecido por muchos años. Les daré un ejemplo. Conozco una familia egipcia que adoptó una niña huérfana pero no formalizó dicha adopción. A la niña la criaron como al resto de los niños de la casa, comía con ellos, la vestían como al resto, salían con ella, la colocaron en el mismo colegio que al resto, etcétera. Cuando el padre falleció los herederos dijeron: “tú no eres formalmente parte de la familia, no deseamos seguir pagando tu colegio, así que consigue un trabajo porque tu rol en la familia terminó”. Cuando yo les recité a ellos este versículo y se los expliqué, entre ellos había un sheij presente, y Subhana Allah, el sheij dijo: “efectivamente ese versículo se refiere a esto, ustedes no pueden hacer esto con esta niña”, pero lo triste fue que esto fue absolutamente ajeno y extraño para los familiares, nunca le habían enseñado esto cuando los criaron. Entre ellos había un muchacho que algo sabía del Corán, no mucho, pero algo, y su primera reacción fue de extrañeza y dijo: “pero no, ese versículo habla sobre que las mujeres deben recibir su parte de la herencia y que no deben envidiar al hombre cuando este recibe más que ellas en algunas situaciones”. No me puse a darle una clase sobre esto, pero le dije que hablara con el sheij presente y que lo conversara. Lo que sé es que finalmente decidieron no darle nada a la niña y ella debió abandonar el colegio. Bueno, este es precisamente el tipo de situación inmoral que el Corán está confrontando.
Hay un tercer grupo de narraciones que indican a qué se refiere este versículo, es muy similar al segundo grupo de narraciones, pero podríamos decir que es como una enmienda de ella. Las narraciones mencionan que cuando los emigrantes de La Meca llegaron donde los nativos de Medina, el Profeta (BP) unió familias emigrantes con nativas como si fueran hermanos y hermanas. Inicialmente la promesa entre esas familias era que se heredarían entre sus integrantes, pero luego vino la indicación de Dios diciendo que en la herencia también hay una cuestión de consanguinidad. Entonces, una escuela de pensamiento indicó que este versículo está diciendo que la promesa entre los emigrantes de La Meca y los nativos de Medina debía ser cumplida. Esta interpretación tiene muchos problemas y no entraremos en ese análisis, pero se las mencioné para que supieran que existe.
Entonces, tenemos un grupo de reportes históricos que indican que este versículo tuvo como objetivo mitigar la ambición de las mujeres sobre la herencia, y esos son los reportes asociados a Um Salama, y tenemos otro grupo de reportes que indican que el versículo está asociado a los derechos de las personas sin empoderamiento porque no tienen posibilidad de heredar, pero ellos igualmente ponen su confianza en un compromiso moral de quienes reciben herencias.
Si ustedes estudian las cadenas de transmisión de estos dos grupos de reportes, les será muy difícil determinar qué reportes tienen una cadena de transmisión más confiable, ambas son similares.
Les daré mi opinión. Cuando miro las narraciones asociadas a Um Salama, ellas me parecen históricamente sospechosas, ¿por qué me parecen históricamente sospechosas? Primero, debido a que conozco la historia del patriarcado sé que los hombres a menudo estaban infelices con la manera en que el Corán empoderó a las mujeres, y dado esto existió un grupo de personas muy activa inventando narraciones que trataron de neutralizar lo que el Corán estaba haciendo en relación a las mujeres. ¿Cómo sé que ese fue un grupo muy activo? Porque muchas de esas tradiciones, las asociadas a mitigar la ambición de las mujeres, fueron inicialmente reportadas como tradiciones asociadas a las opiniones de un compañero del Profeta (BP) o de una persona de la generación siguiente a la del Profeta (BP), y no como algo que sucedió en la presencia del Profeta (BP) o que lo hubiera dicho él. Pero luego, un siglo después, estas narraciones fueron reportadas en los libros de hadith como cosas que pasaron entre el Profeta (BP) y sus esposas. Para mí, esto es muy sospechoso, y aún más conociendo la política de género de aquellos tiempos.
El otro aspecto sospechoso de estos reportes es que ellos mencionan el asunto de que solo los hombres tenían la oportunidad de ser mártires. Observemos aquí la brillantez de estos reportes de querer poner las cosas patas arriba, porque la razón por la cual las mujeres en la arabia preislámica no heredaban era debido a que ellas no participaban en las guerras, pero estos reportes son como si quisieran dar vuelta el argumento al decir que eran los hombres los que tenían la oportunidad de llegar a ser mártires y heredar, mientras que las mujeres no podían ser mártires y heredaban menos que los hombres. Era como si las mujeres hubieran dicho que heredar la mitad de lo que los hombres heredaban estaría bien si ellas también tuvieran la oportunidad de participar en las guerras y ser martirizadas en ellas. Esto fue un completo giro de la lógica histórica que tenían las personas en sus mentes. Es fascinante, porque en definitiva generaron una dinámica para decir: “miren, no está mal que las mujeres no hereden porque ellas no participan de las guerras”, y entonces lo que intentan decir es que este versículo está diciendo: “los hombres participan en las guerras y eso es bueno, los hombres pueden ser mártires en las guerras y eso es bueno, los hombres pueden recibir más que las mujeres en la herencia y eso es bueno, ellas deben estar felices con su parte, y no deben protestar”.
Por otra parte no es cierto que las mujeres no podían ser mártires, de hecho los reportes históricos nos muestran que hubo mujeres que fueron a las batallas y que murieron en ellas. Tampoco es cierto lo que indica el reporte en cuanto a que las mujeres heredan menos o la mitad de los hombres, como ya lo vimos, hay situaciones en las cuales ellas heredan más que los hombres.
Quienes aceptaron la interpretación de los reportes asociados a Um Salama rechazaron entonces la interpretación de que pudieran heredar los sin poder y los sin posibilidad de heredar, y esto de alguna manera impactó negativamente el proyecto social de esta sura.
Hay otro aspecto adicional. En la época preislámica las personas, algunas veces, hacían alianzas de protección mutua entre familias, y como parte de esas alianzas se incluía un acuerdo para darse entre las familias una parte de las herencias que se produjeran. De alguna forma el versículo 33 indica que esas alianzas, esas promesas, esos contratos, debían ser honrados. Por otra parte, algunas veces estas alianzas se realizaban para cometer actos injustos y abusos, la gran mayoría de los juristas han indicado que el versículo abolió todo compromiso que existiera en este último sentido.
Sigue la sura,
(34) LOS HOMBRES son responsables del cuidado de las mujeres en virtud de lo que Dios les ha concedido en mayor abundancia a ellos que a ellas, y de lo que ellos gastan de sus bienes. Y las mujeres virtuosas son las verdaderamente devotas, que guardan la intimidad que Dios ha [ordenado] que se guarde.
Pero a aquellas cuya animadversión temáis, amonestadlas [primero]; luego dejadlas solas en el lecho; luego pegadles; pero si entonces os obedecen, no tratéis de hacerles daño. ¡Ciertamente, Dios es en verdad excelso, grande!
(35) Y si teméis que se produzca una ruptura entre ambos [esposos], nombrad un árbitro de la familia de él y otro de la familia de ella; si ambos desean un arreglo, Dios propiciará su reconciliación. Ciertamente, Dios es en verdad omnisciente, está bien informado.
Llegamos a este versículo que se ha hecho muy famoso, y en gran medida debido a los islamofóbicos.
Hay varios asuntos que surgen desde el versículo 34. El primer asunto que el versículo dice es que los hombres deben cuidar a las mujeres, esto no significa que el hombre deba controlar a la mujer, no significa que el hombre tenga autoridad sobre la mujer, tampoco significa que el hombre tenga derecho a ser obedecido por la mujer, lo único que significa es que el hombre debe cuidar a la mujer, y luego el versículo indica la razón de esto. La razón por la cual el hombre debe cuidar a la mujer es por los atributos físicos que se le otorgaron.
La razón por la que los hombres tenían la responsabilidad de proteger a las mujeres en los tiempos de la revelación era porque debían asegurarse de que ellas no fueran secuestradas, agredidas sexualmente, ni acosadas sexualmente. Esto porque se trataba de una sociedad dominada por los hombres, donde estos poseían la fuerza física. Por lo tanto, ellos tenían la obligación de asegurarse de que su hermana, su esposa, o su madre, no fueran acosadas o abusadas sexualmente, o secuestradas. Era una sociedad donde no existía la policía ni el ejército, donde el desierto era un espacio abierto. En esa situación era evidente que los hombres tenían esa obligación, y nunca podían eludirla. Si las mujeres de su familia necesitaban protección, debían protegerlas.
Entonces el significado de esta parte del versículo no es como ha dicho la cultura patriarcal dentro del islam, que ha indicado que el significado de este versículo, como se ve en muchos libros, es que el hombre tiene el derecho a ser obedecido por la mujer. Nada en la expresión árabe usada en este versículo implica eso.
Lo verdaderamente notable del texto coránico es que lo que está indicando es que si el hombre no tiene fuerza física, entonces la lógica del cuidado no se sostiene. Luego indica que los hombres tenían una presunta obligación financiera hacia la mujer. ¿Qué significa todo esto? Bueno, veamos un ejemplo. Si mi esposa tiene salud y yo no, y mi esposa es quien genera los ingresos de dinero y yo no, en mi caso, mi esposa es quien me debe cuidar. Ella es mi cuidadora, no al revés. De nuevo, ¡el contexto y la situación histórica!
Lo que los islamófobos siempre ignoran es sobre cómo se ha traducido lo que dice la Biblia sobre lo que las mujeres deben a sus esposos. Esto se ha traducido una y otra vez, modificando la traducción cada vez, para ocultar que la Biblia en los textos originales, escritos en griego y en el latín, obligan a la mujer a ser con su esposo como una esclava es con su amo. En uno de los pasajes de la Biblia Pablo les habla a las mujeres y les indica que ellas deben mantenerse en silencio en la presencia del hombre, y que las esposas deben ser con sus maridos como una esclava es con su amo. Incluso en la versión King James de la Biblia, versión que mantiene la mayor fidelidad con los textos originales, mucho más que todas esas versiones de la Biblia generadas por los protestantes, si ustedes van y toman copias de esta versión de los años 1930, 1950, 1970, 1980, y hacen un seguimiento de como este simple pasaje ha sido traducido, verán que ha sido modificada su traducción una y otra vez, y se puede apreciar la apologética al cambiar la redacción. Entonces, en lugar de decir “deben obedecer a sus maridos”, en versiones más recientes se cambió por “deben amar a sus maridos”.
Una de las mayores locuras de nuestro tiempo es la islamofobia. Los islamofóbicos son personas que viven en la deshonestidad, porque por cada tema que apuntan contra el islam ellos tienen en sus tradiciones muchas más situaciones peores a las que ellos indican.
Los textos religiosos anteriores al Corán, todos ellos, les indican a las mujeres que deben obedecer al hombre. Lo que es realmente destacable en relación al texto coránico es que no hay indicación alguna en su contenido de que la mujer debe obedecer al hombre.
Por otra parte, la obligación de cuidar a la mujer indicada en el versículo está condicionada a la capacidad y habilidad. La persona que tiene la salud y la riqueza tiene la obligación de cuidar al otro. Incluso los juristas de la época premoderna, de la época medieval, cuanto se enfrentaban al caso de un marido ciego casado con una mujer con mucho dinero, debieron conceder que en esos casos el cuidado era responsabilidad de la mujer hacia el hombre, porque el hombre tenía una incapacidad física y no era el dueño de la riqueza.
La expresión árabe usada por el Corán no tiene ninguna relación con obediencia, sino que tiene que ver con la obligación de cuidar a alguien.
Luego el versículo nos indica que las mujeres con moral no son aquellas que son responsables ante los hombres, sino aquellas que son responsables ante Dios, y esto fue una revolución en sí mismo.
Ahora, en libros de jurisprudencia con una cultura patriarcal e ideas misóginas que representan el islam imperial, encuentras interpretaciones que indican que este versículo está indicando que si el hombre se ausenta de la casa, la mujer no debe dejar entrar a nadie en ella, ni debe gastar su dinero, ni mal usar ninguno de sus bienes. Todas estas interpretaciones no representan el islam del Corán.
El lenguaje del versículo es muy claro, y nos está diciendo que esas mujeres tienen moral, no porque se hacen responsables de sus acciones ante sus maridos, o sus padres, sino porque ellas se hacen responsables de sus acciones ante Dios.
Luego el versículo nos habla de otro asunto, el asunto asociado a cuando hay animadversión. El versículo nos indica tres cosas: primero advertir a la esposa, luego separarse del lecho marital, y luego golpearla. Algunos comentadores del Corán de la época moderna, incómodos con la idea de “golpear a la esposa”, han dicho que la expresión árabe usada en el versículo significa: “reanudar las relaciones maritales con ella”, o “volver a juntarse con ellas”.
Hay un libro que trata el asunto de este versículo, todo el libro trata este tema, es un libro muy interesante que presenta un estudio muy exhaustivo sobre este asunto, su nombre es: “El más controvertido versículo del Corán, el por qué el versículo 4:34 no promueve la violencia contra la mujer”, el autor del libro es: John Andrew Morrow. Hay otro libro sobre este tema que es muy bueno, su autora es: Lina el Ali, y el libro se llama: “No hay verdad sin belleza. Dios, el Corán, y los derechos de la mujer”.
Bien, antes de indicarles mi opinión e interpretación sobre este versículo, déjenme decirles por qué se entendió que si tienes una mujer que está en "animadversión", y hay que preguntarse qué significa "animadversión", entonces primero se le debe advertir, luego castigarla no acostándose con ella, y finalmente golpearla. La mayoría de los intérpretes tradicionalistas del Corán han dicho que esto se refiere a esposas que son desobedientes (lo que se traduce en el Corán en uso como “animadversión”, la mayoría de los intérpretes indica que la palabra árabe significa “desobediencia”), y que también el versículo se podría referir a una hija desobediente. ¿Podría el versículo estar refiriéndose a una madre desobediente?, la gran mayoría de los intérpretes dijo que no. Entonces, ellos dijeron que si tu esposa es desobediente y se rehúsa a obedecerte en temas en los cuales tú tienes el derecho a ser obedecido, y ahí ellos enumeran todas las cosas en las cuales un hombre tiene el derecho a ser obedecido, y si ella es desobediente en estos casos y se revela, entonces ellos toman las indicaciones como una suerte de acciones incrementales: primero advertirle, luego se escala a no dormir con ella, y luego se escala a golpearla. Pero estos intérpretes se toparon con una dinámica interpretativa de las primeras tradiciones generadas en torno al versículo 34. ¿Y cuáles son algunas de estas primeras tradiciones interpretativas o tradiciones tempranas? La más famosa de ellas es la denominada “tradición de Saad bin Rabia”. La narración indica que la esposa de Saad, llamada Habiba bin Zayd, lo desobedeció sobre algún asunto y él la abofeteó en la cara. De acuerdo a los reportes existentes, luego de este acontecimiento ella se dirigió donde el Profeta (BP) y se quejó de lo sucedido, y el reporte indica que el Profeta (BP) le dijo: “abofetéalo de vuelta tú también”. El reporte indica que este versículo fue revelado luego de esta respuesta del Profeta (BP), y que entonces el Profeta (BP) llamó a Habiba y le dijo que no podía abofetear a Saad. Luego el reporte indica que como explicación le indicó a Habiba que él había querido una cosa pero que Dios quiso otra.
¿Qué es lo importante y relevante de esta tradición? Tenemos a una mujer que se queja ante el Profeta (BP) que ella había sido abofeteada por su marido. Luego el Profeta (BP) le dice a la mujer que le devuelva la bofetada a su marido, y posteriormente se produce la revelación y el Profeta (BP) le dice a la mujer que no le puede devolver la bofetada. La implicación de esto es que Dios vino y legitimó lo que Saad bin Rabia había hecho. Si es realmente verídico que este versículo se reveló después de este incidente y de la instrucción del Profeta (BP), entonces efectivamente ella no tenía una causa legal en contra de su marido. Se habría legitimado lo realizado por Saad, porque el Profeta (BP) habría dicho que él quiso una cosa pero Dios determinó algo distinto.
Hay otra narración. En esta narración se indica que cuando el versículo 34 fue revelado, un mes después de su revelación, hasta sesenta mujeres fueron donde el Profeta (BP) para quejarse que después de la revelación del versículo 34 sus maridos las habían golpeado. La narración indica que sobre esto el Profeta (BP) hizo una declaración que se hizo muy famosa en la tradición islámica, él dijo: “los peores de ustedes son aquellos que golpean a sus mujeres”. Es decir, a pesar de este versículo, el Profeta (BP) les dijo que los peores de ellos eran quienes golpeaban a sus mujeres.
Bueno, luego de analizar el extenso conjunto de pruebas, podría hablarles de esto el equivalente a más de un libro de 100 páginas, como los libros que les mencioné anteriormente.
Muchos juristas, al analizar las diversas pruebas, dijeron: “Bueno, sí, la solución última para una mujer desobediente es golpearle, pero golpearle no es la primera opción, sino siempre la última, y cuando se golpea no puede ser algo que cause humillación, insulto, o dolor”. De acá surge la famosa opinión legal que seguramente han oído muchos musulmanes, según la cual se debe “golpear” a la mujer con un “miswak”, que es como esa ramita con la que se limpiaban los dientes en esa época. Obviamente, golpear a alguien con un “miswak” es extraño, es como golpear a alguien con algo que no causa nada. No sé si eso sería un castigo o algo cómico.
Pero observen, consideren toda esta tradición interpretativa, la tradición original, la tradición de Saad donde él abofeteó a su esposa, y consideren la respuesta del Profeta (BP) que es muy interesante e históricamente muy curiosa: "Devuélvele la bofetada". Es decir, el consejo del Profeta (BP) sería devolverle la bofetada; en otras palabras, si te golpea, devuélvele el golpe. Esto es muy extraño para esos tiempos, tan extraño como suena ahora. Imaginen que alguien viene y me dice: "Mi esposo me maltrata", y yo le dijera: "Ah, vale, cada vez que te golpea, simplemente devuélvele el golpe". ¿Qué dirían ustedes de mí? Según la narración esto fue hace 1400 años, y es mucho más extraño que ahora. Él la abofeteó, luego ella lo abofetea, ¿se imaginan la escalada de violencia que se desataría?
Considerando todo esto, y he dedicado mucho tiempo en investigarlo, puedo indicarles que lo anterior no era el objetivo de esta tradición; el objetivo estaba en lo dicho por el Profeta (BP) cuando indicó: "Yo quería algo, pero Dios quiso otra cosa", porque lo que implica es que la voluntad de Dios es que el esposo tenga derecho a golpear a la esposa. Por otra parte tenemos esa tradición de que 60 mujeres acudieron al Profeta (BP) y se quejaron de que, desde que se reveló el versículo 34, sus esposos las golpeaban.
En resumen, ambas narrativas son altamente sospechosas. ¿Por qué son tan sospechosas? Porque en las cadenas de transmisión hay personas que dicen haber escuchado esto de otras personas, pero esas personas existieron en generaciones diferentes, por lo que esa persona no pudo haber escuchado lo indicado de la otra. Ambas narrativas aparecieron originalmente en diversas formas, como opiniones de sucesores del Profeta (BP), y luego como situaciones donde él estaba involucrado. Por otra parte, sobre ese informe de las 60 mujeres que acudieron a quejarse al Profeta (BP) tenemos narrativas que afirman que ninguna autoridad confiable ha confirmado la ocurrencia de este incidente.
Entonces, si dedicas mucho tiempo a investigar todas estas tradiciones sobre violencia conyugal, se descubre que ninguna de ellas resiste un escrutinio.
Luego entonces se llega al tema de la expresión árabe que normalmente se ha traducido como "desobediencia". El término árabe usado, en la Arabia de aquella época, no significaba "desobediencia", sino que su uso en el lenguaje claramente se refería a conductas sexuales inapropiadas.
Mantengan todo esto en mente, porque ya concluiremos la idea, pero hay otros temas que revisar antes.
Noten que el versículo está hablando a la colectividad, le está hablando a toda la sociedad. Esto lo hace precisamente de la misma forma como cuando la sura estaba hablando sobre el requerimiento de cuatro testigos y sobre la posibilidad de dejar en prisión a la mujer que cometiera una conducta sexual inapropiada hasta que se arrepintiera, o hasta que se casara, de acuerdo a la opinión de algunos juristas.
Luego noten que en el versículo 35 se dice que si hay un desacuerdo entre el marido y la esposa, y si ese desacuerdo va a producir una ruptura entre ellos, entonces se debe llevar un árbitro para que resuelva el problema. La forma en que las instituciones patriarcales interpretaron el versículo 34 no hace sentido dado lo que indica este versículo 35, porque ¿cómo yo podría haber tenido una desobediencia de mi esposa que me llevó al punto de golpearla, y luego de ello viene Dios e indica que si hay desacuerdo entre el marido y la esposa ello se debe resolver por medio de un arbitraje?
¿Cómo se podría proponer un arbitraje si antes se propuso golpear a una de las partes?
¿Qué es peor: golpear a una de las partes o ir a un arbitraje entre las partes?
Cualquier persona responderá que lo peor es que una de las partes golpee a la otra.
Si las cosas se deterioraron tanto que llegaron al punto en que el marido golpeó a la esposa, ¿cómo la esposa tendrá el estado de ánimo para querer un arbitraje?
No funcionaría así.
Entonces volvamos atrás y analicemos los reportes históricos. En el libro que les mencioné de John Andrew Morrow, y en el libro que escribí hace unos años: “La búsqueda de la belleza en el islam”, se indica que al estudiar los reportes se encuentra que la palabra árabe interpretada como “desobediencia”, o “rebeldía”, o “desacuerdo”, no corresponde al significado que se le daba a esta palabra árabe en los tiempos de la revelación. El significado de esta palabra estaba asociada a una acusación de actos sexuales impropios. Entre los árabes de esa época era muy común que cuando un hombre realizaba un viaje muy largo de negocios, o por una campaña de guerra, la esposa tomara un amante durante su ausencia, y muchos esposos cuando regresaban a su casa tenían la sospecha que su esposa había tenido un amante y las acusaban de eso. La palabra árabe usada se refiere específica y particularmente a ese tipo de acusación. Ahora, no hay testigos, el marido normalmente escuchaba rumores, la mujer podía haber terminado su relación cuando el marido regresaba, o no, eso no hacía una diferencia en el término árabe para referirse a la acusación. En la época preislámica lo que se hacia en esta situación, cuando el marido llegaba a la convicción que su esposa tenía un novio o un amante, él dejaba encerrada a su esposa en la casa, como prisionera, y por el resto de su vida.
La diferencia entre esta acusación y la asociada a actos sexuales impropios indicada en versículos anteriores, es que en la segunda la acusación va acompañada con la información de que ese acto se realizó en un momento determinado a una hora determinada, en un lugar determinado, mientras que la acusación asociada a este versículo no tiene datos ni fechas, ni tiempos, ni de citas, esa era la dinámica de este tipo de acusación en la época preislámica en Arabia.
Entonces el Corán llegó y abolió la discreción del marido de simplemente a su voluntad, y basado en sus propias sospechas, encerrar a su esposa. El Corán indica que, si el marido tiene ese tipo de acusación hacia su esposa, se debe generar un proceso judicial para resolver la situación. Al hacer esto el Corán le habla a la comunidad, el Corán no habla de los recursos que están disponibles para que el marido actúe discrecionalmente, sino que habla de qué recursos están disponibles para que la comunidad actúe en estos casos. El marido debe presentar las evidencias, y dependiendo del caso que se esté analizando, y de la cantidad de evidencia disponible, el proceso judicial determinará cuál de las opciones se debe aplicar, y esas opciones son: simplemente advertir a la esposa, o realizar una separación del lecho marital, u ordenar un castigo físico.
Entonces, en este caso se está hablando de una situación específica que se generaba en esa sociedad y que producía un problema social, y que era que cuando los hombres se ausentaban un largo tiempo de sus casas debido a viajes comerciales o campañas de guerra, luego se generaba el tipo de acusación del marido hacia la mujer que ya mencionamos. Lo que hace el Corán es sacar la discrecionalidad del poder que tenía el marido en la época preislámica y pone dicho poder en la sociedad.
Hay un muy buen artículo que habla sobre este versículo, y en él se menciona un reporte en el cual se indica que cuando Omar era el califa le llevaron un caso en el cual una esposa estaba siendo acusada de haber tenido un romance con otro hombre mientras su esposo andaba de viaje, frente a lo cual Omar ordenó hacer el procedimiento judicial respectivo. En dicho artículo se menciona que el reporte indica que el castigo definido fue en tres etapas, la primera etapa fue una advertencia, la segunda etapa del castigo fue una separación, y la tercera etapa fue un castigo físico. El artículo argumenta que el castigo fue de esta forma porque supuestamente fueron varias veces que la esposa repitió el comportamiento del cual se le acusaba. Hace bastante sentido que en dicho juicio, en ese contexto, se haya aplicado dicho procedimiento, porque en la ley judía el procedimiento es bastante similar cuando se tiene un escalamiento de castigos. Ahora, les debo decir que no estoy convencido de que históricamente este reporte sea fidedigno, después de hacer las investigaciones correspondientes requiero más evidencias para estar seguro.
Anteriormente la sura nos dijo que no se puede acusar a una esposa de conducta sexual inapropiada por un incidente en un momento específico sin traer cuatro testigos. Ahora la sura nos dice que, en esta situación, en la cual el esposo viene y dice: "Sigo escuchando rumores de que mi esposa tiene un amante", el esposo no puede enjuiciar a la mujer discrecionalmente. Se debe establecer un proceso judicial, y si las pruebas son solo rumores, se dará una advertencia, si hay más evidencia, como sirvientes en la casa que vienen y dicen: "Sí, ella solía salir con este tipo", quizás se dé algo más que una advertencia, y si el caso es aún más grave, tal vez se ordene un castigo físico. Pero lo más importante es que el resultado final fue quitarle al esposo su arbitrariedad y pasar a la ejecución de un proceso judicial real.
Luego, en el versículo 35 se habla de un caso de desacuerdo y disputa entre la esposa y el esposo, no de acusaciones de adulterio ni de haber tenido amantes o romances, sino disputas matrimoniales. El versículo indica que cuando la situación de esas disputas lleva al matrimonio a un punto de deterioro, lo que se debe hacer es llevar un árbitro.
Esto fue absolutamente revolucionario, y la reacción de los hombres de esos tiempos a la idea de un árbitro fue preguntarse: “¿acaso debo llevar a arbitraje las disputas que tengo con mi esposa?, ¿acaso no soy yo el hombre y entonces tengo la razón?, ¿acaso ahora ella puede tener la razón y puede que se acepten sus quejas?”. Con esta revelación los hombres tenían la cabeza dando vueltas, para ellos fue como recibir un golpe en la cara, para sus tiempos era como preguntarse: “¿¡pero qué está pasando!?, ¡todo se está poniendo patas arriba!, ¡todos tienen derechos ahora: las mujeres, los huérfanos, los sirvientes!”.
Es por esto por lo que hay muchas narraciones en las que se menciona que la reacción de la gente a esta sura fue decir: “Nada fue revelado al Profeta (BP) que hubiese sido más pesado y difícil para nosotros que sura Al-Nisa’”.
Otro aspecto interesante del versículo 35 es que al establecer que si hay desacuerdo en el matrimonio se debe buscar un arbitraje, ello contradice la interpretación que muchos dieron al versículo 34 en cuanto a que la mujer debe obedecer al marido, porque si hay un desacuerdo que requiere arbitraje implica que la mujer no está de acuerdo con seguir la opinión del marido.
Ahora, el islam imperial no vivió a la altura de este potencial coránico. Muy rápidamente se olvidó lo que el versículo 34 indicaba y a la situación que se refería, y lo transformaron en una interpretación asociada a desobediencia, y juntaron el versículo 34 con el 35 e indicaron que se refería a lo mismo, y además enfatizaron la interpretación de que la mujer debía obediencia al marido y todo eso.
Finalmente, el islam imperial neutralizó el potencial moral del Corán.
Hay otro tema que es muy destacable. Recuerden que muchos intérpretes del Corán leyeron el versículo 34 como una autorización a la discreción del marido para, en primer lugar, advertir a su esposa, luego para abstenerse del lecho marital, y luego para usar un castigo físico. Ahora noten ustedes que el versículo 35, que indica que el marido y la esposa deben llevar sus árbitros para el proceso de arbitraje en caso de desacuerdo, no le habla al marido y a la esposa como individuos, sino que le habla a la comunidad, le habla al Estado, dado que dice: “Y si teméis que se produzca una ruptura entre ambos [esposos],…”. Entonces, esos intérpretes, de acuerdo a la interpretación tradicional, dijeron que el versículo 34 no contempla un proceso judicial, pero que el versículo 35, que requiere un proceso de arbitraje para un desacuerdo, sí debe ser remitido a la comunidad, al Estado. Como evidencia de esto ellos apuntan a varias situaciones reportadas en las cuales se indica que un marido y su esposa fueron a manifestar sus quejas a Omar ibn Al Jattab cuando era califa, y en ellos se indica que él nombró un proceso de arbitraje para el caso.
Pero esto no se puede analizar de esta manera. Si se dice que el versículo 35 indica que el asunto debe ser resuelto por el Estado, y que ello implica un proceso oficial e institucional, también se debe admitir que el versículo 34 también debe ser resuelto por el Estado por medio de un proceso oficial e institucional. No se puede decir que el versículo 34 establece la discreción del juicio de los esposos y que el versículo 35 se refiere a un proceso judicial institucional.
Nuevamente, esto demuestra cómo una interpretación basada en supuestos y prácticas culturales puede resultar errónea, incluso equivocarse por completo.
La interpretación que he dado a los versículos 34 y 35 es, de nuevo, muy coherente con el versículo 36 y con toda la esencia de esta sura. Observen que el versículo 36 llega después de una legislación específica que aborda problemas específicos, pero él nos retrotrae, como es típico del estilo coránico, a una perspectiva ética y moral más amplia.
Sigue la sura,
(36) Y ADORAD [sólo] a Dios y no atribuyáis divinidad, en modo alguno, a nada junto con Él. Y haced el bien a vuestros padres, a los parientes, a los huérfanos, a los pobres, al vecino que es de vuestra gente y al vecino que es un extraño, al compañero que tenéis al lado, al viajero y a aquellos que vuestras diestras poseen.
En verdad, Dios no ama a quienes, llenos de engreimiento, actúan de forma jactanciosa;
Luego de habernos hablado de varios compromisos, con los huérfanos, con quienes prestan servicios en las casas, con los sirvientes, con las esposas, etcétera, la sura nos hace dar un paso atrás y nos recuerda varias cosas.
Primero que la adoración es solo a Dios y que no debemos atribuir alguna divinidad a algo distinto a ÉL. La sura volverá sobre este tema crítico asociado a atribuir divinidad a algo distinto a Dios, y te mostrará que tú estarás atribuyendo divinidad a algo distinto a Dios si fallas en responder a aquellos que no tienen poder, a aquellos que están desamparados.
El adorar a Dios, y el no caer en un estado de idolatría, es imposible si no se tiene la condición previa para el ihsan, ¿cuál es la condición previa para el ihsan? La condición previa es la justicia. El ihsan es el paso más allá de la justicia. Sin justicia, es decir, empoderar a los desposeídos, la adoración a Dios, y el evitar caer en la idolatría, es imposible lograr el “ihsan”. (Ihsan: vivir la religión con belleza, intención pura y conciencia de Dios).
Entonces la sura nos indica que debemos recordar que nuestra adoración a Dios debe tener sentido de propósito, porque ÉL sabe que los seres humanos nos resistiremos a implementar el programa que la sura nos indica, pero nos recuerda que dicha implementación tiene que ver con nuestra adoración a Dios, y con no caer en la idolatría.
Esto ya lo hemos hablado, si tú no usas lo que Dios te ha otorgado para el logro de los objetivos divinos, entonces te estarás involucrando con la idolatría.
Luego la sura nos entrega los anclajes morales principales para lograr el “ihsan”. ¿Y hacia quiénes debe está dirigido el “ihsan”? Hacia los padres, hacia todos los parientes, a los huérfanos, a los pobres, al vecino que es de vuestra gente y al vecino que es un extraño, al compañero que tenéis al lado, al refugiado y desplazado de su hogar, y a aquellos que vuestras diestras poseen (aquellos que dependen de ti, ya sean porque son tus sirvientes, o tus esclavos, o a todos quienes tienen una dependencia de ti).
Todo esto es realmente alucinante, el versículo te indica que les debes un comportamiento “ihsan” a tus padres de la misma manera que a todos los otros grupos de personas que te menciona.
¿Podríamos ser tan idiotas para no considerar esto que nos establece Dios en el Corán?
Pero además los versículos te dicen que si tú eres incapaz de dar este trato a estas categorías de personas, es porque tienes un serio problema con tu ego, por alguna razón eres incapaz de ir más allá de satisfacerte a ti mismo, por alguna razón crees que tu ego tiene precedencia a tu obligación ética y moral con todas esas categorías de personas.
Hay una narración que indica que cuando la gente entendió las exigencias que sura Al-Nisa’ establecía sobre ellos, fueron donde El Profeta (BP) para plantearle este tema, y lo que indica el reporte es que el Profeta (BP) les dijo: “Gente, entiendan que si ustedes ayudan a una viuda, si ustedes sirven a una viuda, si ustedes sirven a los pobres, ustedes serán como personas que se involucran en la yihad”. Es decir, el Profeta (BP) les indicó que ellos tendrían el estatus de “mujahid”, porque la “yihad” no es solo ir a luchar a una batalla, sino que también se trata de esforzarse para lograr vivir una vida moral justa en sociedad.
Hay muchos escritos sobre el versículo 36, entre los más interesantes que he leído está uno que habla de la expresión del versículo que se refiere a los miembros de tu comunidad (Expresión que en la traducción en uso se mencionan como “al compañero que tenéis al lado”). En la tradición interpretativa de los teólogos y juristas se ha indicado que esta denominación incluye a las personas que pertenecen a tu círculo profesional, o de negocios, o de gremio. Por ejemplo, si eres pescador, perteneces al gremio de pescadores con el que trabajas. Si eres erudito, perteneces al gremio de eruditos con el que trabajas. Entonces la extensión de tu "ihsan" es como círculos que se superponen.
La otra cosa muy interesante que he leído es que asociada a esa expresión que incluye a toda persona que depende de ti, un considerable número de eruditos han dicho que esta categoría de personas incluye a los animales que están a tu cuidado. Ellos indican que lo que les debes a estos animales no es solo justicia, sino "ihsan". Entonces, ¿por qué no puedes maltratar a tu perro o a tu gato? Porque Dios te ordena no solo tratarlos bien, sino tratarlos de una forma bella.
Sigue la sura,
(37) [ni] a los que son avaros e incitan a los demás a la avaricia, y ocultan lo que Dios les ha dado de Su favor; y para los que así niegan la verdad hemos preparado un castigo humillante.
(38) Y [Dios no ama] a quienes gastan de sus bienes en los demás [sólo] para ser vistos y elogiados por la gente, pero no creen en Dios ni en el Último Día; y quien tenga a Satán por amigo íntimo, ¡que mal amigo íntimo tiene!
(39) ¿Y qué habrían de temer si tan sólo creyeran en Dios y en el Último Día, y gastaran [en Su causa] de lo que Dios les ha proveído como sustento --cuando en verdad Dios sabe todo acerca de ellos?
Dios en estos versículos nos habla de los grandes desafíos que tiene el ser humano para lograr un comportamiento con “ihsan” con los grupos de personas que están más alejados de sus relaciones de consanguinidad. Puede que no seas tacaño con tus padres, puede que no seas tacaño con tus familiares, pero a mucha gente le cuesta cumplir con el estado de "ihsan", en cuanto a gastos financieros, cuando se trata de huérfanos, indigentes, refugiados, vecinos y miembros de un gremio. En otras palabras, cuanto más alejada de los círculos de relacionamiento, más tacaña se vuelve la gente con su dinero. Una cosa es ver que tu dinero va a tus padres o hermanos, y otra muy distinta es ver que tu dinero va a vecinos o miembros de la comunidad.
Dios responde a esto, y es algo que los musulmanes deberían escuchar con atención, y responde de una forma impresionante, y en mi opinión esto es algo que permitió crear la civilización islámica. Dios les indicó a los musulmanes que ÉL sabe que muchos de ellos respondieron a esta revelación con expresiones como: “¿qué es esto, Muhammad (BP) sigue demandando nuestro dinero, y ahora nos obliga a dar nuestro dinero a gente que ni siquiera es parte de nuestras familias?” Frente a esto la respuesta de Dios es que ÉL no ama a quienes son avaros e incitan a otros a la avaricia, y que ellos obtendrán un castigo degradante. Pero no solo eso, sino que Dios también les dice que ÉL sabe que algunos de ellos gastan dinero en los demás, pero que lo hacen no con el propósito de ganar el estado de” ihsan” sino que lo hacen con el deseo de mostrarse a la sociedad y ganar prestigio, efectivamente son gente generosa, pero son generosas por la necesidad que tienen de alimentar su propio ego.
Para estas dos categorías de personas el Corán nos entrega una imagen que es bastante atemorizadora, porque nos dice que esto es como si su compañero es el demonio. Entonces, el vivir sin estar a la altura de esta moralidad es como si te hubieras comprometido, no sólo con la idolatría, sino con la compañía del diablo, una compañía demoníaca.
Luego en el versículo 39 Dios les dice a estas personas que si ellos entendieran todo esto, que cuando mantienen para sí mismos su dinero, y que cuando dicen que la necesidad de esos grupos de personas no es su problema, y que cuando dicen que ellos tienen otra prioridad dentro de las cuales están ellos mismos, entenderían que su actitud y proceder está comprando la compañía del demonio. Dios les dice que si solo entendieran esto, se deberían preguntar: “¿qué sería lo más lógico que debería hacer? ¿No sería lo más lógico que no necesitara mucha exhortación para gastar el dinero como Dios me dice que lo haga?”
La ironía de esto es que los islamófobos logran gastar millones de dólares para demonizar y atacar el islam, y consiguen ese dinero no desde los gobiernos sino desde individuos, mientras que nosotros los musulmanes no somos capaces de generar ni siquiera un proyecto, ni siquiera relacionado al Corán, un proyecto apropiadamente financiado para comunicar lo que enseña el Corán. Luego miras a muchos musulmanes y ves que sus vidas están llenas de confusión y suciedad, llenas de problemas de todo tipo, problemas sociales, problemas en sus negocios, problemas con sus hijos e hijas, y nunca se dan cuenta que la razón por la cual no tienen el tipo de vida en la cual puedan guiar a sus hijos por un camino de logros es por que no tienen las bendiciones de Dios, han perdido la bendición de Dios, y no logran darse cuenta de eso. No se dan cuenta que han perdido la bendición de Dios por que su compañero es lo demoniaco, y fueron ellos mismos los que tomaron la decisión de invitar a lo demoniaco para que fuera su compañero. Esto debido a que ellos ignoran lo que dice el libro de Dios.
Sigue la sura,
(40) Ciertamente, Dios no es injusto [con nadie], ni siquiera en lo más mínimo; y multiplicará toda buena acción, otorgando de Su gracia una magnífica recompensa.
(41) Así pues, ¿qué [será de los malhechores en el Día del Juicio] cuando presentemos testigos de cada comunidad y te presentemos a ti [Oh Profeta] como testigo contra estos? (42) Aquellos que se empeñaron en negar la verdad y desobedecieron al Enviado desearán ese Día que la tierra se los trague: pero no [podrán] ocultar a Dios nada de lo ocurrido.
Dios nos recuerda que ÉL está comprometido con la justicia. Todo lo que te involucra a ti y a tus asuntos, en lo que respecta a tu fe en Dios, es una medida justa y precisa, para bien o para mal. Pero debes entender que si haces el bien, Dios está deseoso de multiplicar la recompensa, y si haces el mal, Dios te dará lo que mereces en su justa medida.
Debes llevar una vida basada en la comprensión del objetivo y el propósito.
Luego Dios nos recuerda sobre nuestro pacto. Dios nos recordó en sura La-Vaca y en sura Al-‘Imran que debemos elevar nuestro nivel de vida a una vida guiada por la ética y la moral divina porque estamos llamados a ser testigos de los otros, y luego Dios nos mostró cuál es el desafío para lograr ese estándar moral, y nos recuerda que la justicia y la responsabilidad será un asunto personal e individual.
Luego Dios nos recuerda que hay otro lado de la moneda, un lado es que si tú logras el estatus moral indicado por Dios serás testigo de otros, pero también puedes estar en un estado en el cual otros serán testigos contra ti, en otras palabras, tú estarás en una posición de ser una persona con una moralidad inferior. Pero luego Dios te indica que tu Profeta (BP) tiene un interés personal en relación a su ummah, y entonces tu Profeta (BP) atestiguará si finalmente lo decepcionaste por el musulmán que fuiste. Es por esto por lo que al inicio les dije que en la otra vida el Profeta (BP) le dirá a Dios que gran parte de su comunidad ignoró el Corán.
¿Qué vas a elegir tú? ¿Vas elegir estar dentro del grupo que el Profeta (BP) indicará que ignoró el Corán, o vas a elegir estar dentro del grupo que el Profeta (BP) indicará que no abandonó ni ignoró el Corán?
Hay una narración que siempre me ha emocionado mucho, y todos sabemos que la vida del Profeta (BP) fue el Corán, y sabemos que al Profeta (BP) no solo le gustaba recitar el Corán, sino que le encantaba oírlo recitar. La narrativa nos indica que el Profeta (BP) le dijo a Ibn Masood que recitara el Corán porque quería escucharlo, y entonces Ibn Masood le pregunta: “¿quieres que yo te recite el Corán siendo que ha sido revelado a ti?”, y el Profeta (BP) le indicó que a él le gustaba escuchar la recitación del Corán. Entonces Ibn Masood comenzó a recitar sura Al-Nisa’, y cuando llagó a la recitación del versículo 41 al Profeta (BP) se le llenaron los ojos de lágrimas y le pidió a Ibn Masood que parara su recitación, y luego comenzó a llorar.
¿Pueden imaginar lo que había en el corazón del Profeta (BP)?
¿Se imaginan ese sentimiento de responsabilidad que tuvo al pensar que llegará un día en el cual deberá confrontar la realidad sobre cuántos de su ummah siguieron el Corán? ¿Qué habrá sentido cuando pensó sobre qué camino habría de tomar su ummah?
Cuando pienso en nuestros tiempos, esta es mi opinión y Dios es quien sabe más, pero creo que en nuestra época y nuestros tiempos, la mayoría de los musulmanes están en la categoría de los “hipócritas”, y cuando pienso esto se me viene a la imagen del Profeta (BP) llorando cuando Ibn Masood le recitó este versículo.
Luego el versículo 42 nos indica que en ese día, sobre el cual el Profeta (BP) lloró, aquellos que no siguieron el camino enseñado por el Profeta (BP), como por ejemplo quienes no siguen el mensaje que nos entrega sura Al-Nisa’, desearán que toda la tierra se los trague, en otras palabras, desearán desvanecerse para no enfrentar el testimonio del Profeta (BP).
Esto se los repito una y otra vez: ¡Si tan solo los musulmanes comprendieran el Corán!
Antes de continuar con la sura quisiera hacer un resumen sobre lo que hemos visto, y también profundizar en algunos temas.
Recordemos que la sura comenzó con una gran declaración de principios, una declaración que ancla a toda la sura en sí misma, y esa declaración es que todos los seres humanos son iguales ante Dios, pero no es que por ser todos iguales ante Dios todos tendrán el mismo camino, sino que esa igualdad compromete al ser humano a un proyecto de vida ético.
Luego la sura nos llevó a una serie de reformas sociales a un nivel micro que nos llevará, como veremos, a otro gran principio.
Hasta el versículo 40 hemos revisado que Dios corrige una variedad de prácticas desiguales e injustas que persistían en la sociedad de Medina. Si esas prácticas tenían su origen en los emigrantes de la Meca o en los nativos de Medina es algo que no tiene relevancia, lo relevante es que esas prácticas generaban situaciones de abuso hacia otros seres humanos.
Ya sabemos que Dios está al tanto que el desafío de los seres humanos es leer y comprender los principios éticos para luego implementarlos en sus decisiones y acciones cotidianas. Una cosa es que la persona entienda que todos los bienes, riqueza y dinero, pertenecen a Dios, pero otra cosa bien distinta es cuando esa persona administra su dinero en relación a sus parientes, a los sirvientes que viven en su casa, a los huérfanos, a sus vecinos, etcétera. Así la sura responde a situaciones particulares asociadas a la herencia, el matrimonio, a los derechos de grupos de personas, incluso a los derechos de los animales.
Quiero reforzar el tema del reporte de Um Salama debido a una pregunta que me hicieron.
Recuerden que el reporte nos indica que ella fue donde el Profeta (BP) y le dijo: “Los hombres participan en las guerras y nosotras las mujeres no, y entonces ellos tienen la oportunidad de ser mártires y nosotras no, y además a nosotras nos corresponde la mitad de la herencia”. En esta narración Um Salama se estaba quejando de que los hombres tienen la oportunidad de obtener el martirio en batalla mientras que las mujeres no, y que además de dicha oportunidad los hombres obtenían el doble que ellas en la herencia. Los reportes indican que esta situación fue la razón por la cual se reveló el versículo 32, que dice que uno no debe codiciar lo que Dios le ha otorgado a otro.
En este reporte la idea de que los hombres pueden lograr el martirio en la guerra no es visto como algo negativo sino como algo positivo. La forma en que el reporte está construido es para indicar que los hombres tienen más oportunidades para llegar a ser mártires que las que tienen las mujeres, y entonces es como plantear que ellos pueden obtener una mejor parte en esta vida y entonces eso también les genera una mejor oportunidad para lograr una mejor parte en la otra vida. Esa es la lógica de este reporte. Pero como les dije, en lo personal tengo serias dudas en relación a la autenticidad de este reporte y que haya sido la ocasión de la revelación. Pero no es algo inusual encontrar en la tradición islámica reportes y hadith que tienen una especie de carácter sigiloso, que pretenden presentarse como reportes a favor de las mujeres pero no lo son.
Este reporte se inicia mostrando a Um Salama hablando a favor de los derechos de la mujer, porque a una primera vista ella reclama porque los hombres tienen más favores que las mujeres dado que pueden ir a la guerra, pueden lograr ser mártires, y además tienen el doble en la herencia. Pero, ¿qué se desprende del reporte?, ¿cuál es el resultado neto que logra este reporte? Su resultado neto no es algo que favorezca a las mujeres, sino que en realidad las perjudica, porque supuestamente frente a esa queja Dios respondió y les indicó que las mujeres no debían reclamar por lo que ÉL les había otorgado a los hombres.
Por otra parte, ya les dije que no era cierto que las mujeres no podían ser mártires, y tampoco es cierto el tema de la herencia.
Además, como les he dicho, hay reportes que requieren niveles más profundos y cuidadosos de escrutinio, tanto en su cadena de transmisión como en términos históricos. Es relevante este análisis profundo y cuidadoso porque sabemos que la dinámica de transmisión de narraciones y hadith que quedaron en los reportes de la tradición islámica no fueron ideológicamente neutras. La gente que transmitió hadith que han sido declaradas como confiables como trasmisor de un hadith, o como no confiables, la gente que narró un hadith que había escuchado de otro, la gente que aceptó un hadith transmitido, no fueron personas ideológicamente neutras. Nosotros sabemos que entre quienes realizaron los compendios de hadith, y esto es algo que sucede en Bujari, en Muslim, y quizás en menor cantidad en Ibn Daud, pero definitivamente en Bujari, Muslim, y Tirmidi, es que ellos tendieron a favorecer transmisores que estuvieron a favor de los omeyas. Un ejemplo de esto es que la cantidad de reportes incluidos en sus compendios que fueron narrados por Ahlul Bait es impresionantemente bajo, como también la cantidad de reportes incluidos en sus compendios que fueron narrados por los compañeros del Profeta (BP) que participaron en la batalla de Badr son sorprendentemente pocos. Nosotros sabemos que hubo narradores y transmisores de hadith que tenían problemas con el gobierno omeya, y sabemos que los compiladores de hadith a menudo evitaron incluir en sus libros a esas personas. Esto está muy bien documentado. Está bien documentado los temas políticos de los narradores, transmisores, y compiladores, se sabe quiénes estuvieron a favor del gobierno de los omeyas, quienes dieron soporte a Muawiyah, quienes dieron soporte a Yazid, y quienes dieron soporte a Ahlul Bait. Lo que no está bien documentado es la posición de estas personas en lo relacionado a los asuntos de género. De la misma forma que la transmisión de hadith respondió a las dinámicas del poder político del Estado, la transmisión de ellos también respondió a las dinámicas de poder asociadas al género. Nosotros sabemos que algunos recopiladores de hadith fueron particularmente misóginos, mientras que otros transmitieron reportes o narraron tradiciones que, por una variedad de razones, desafiaron bastante las ideas misóginas. Entonces, un hadith como el de Um Salama, que viene y nos dice que el versículo 32 está diciendo que las mujeres no deben pensar en términos de los mayores favores otorgados a los hombres, tiene una serie de problemas cuando uno analiza en profundidad y cuidadosamente los nombres de las personas que jugaron los principales roles en transmitir y narrar este hadith.
Otro aspecto que se debe considerar es que hay mucha evidencia que en esos tiempos las mujeres estaban ejerciendo mucha presión en Medina para ganar derechos, y esto se veía apoyado por el Profeta (BP) que empoderaba a las mujeres. Eran muchas las mujeres que estaban presionando para poner término a las prácticas tradicionalistas que tenía la tribu de quraish, las cuales eran muy conservadoras, mientras que la tradición en Medina era bastante menos conservadora, y había razones para que eso fuese así. No me quiero alargar demasiado en esto pero tal vez no tengan otra oportunidad para escucharlo, entonces les mencionaré algo de esto.
Quraish era una tribu que dependía del comercio, y la lógica del comercio es obtener ganancias de las transacciones que se realizan en la compra y venta, y esto era claramente dominado en esa época por los hombres. Lo anterior hizo que fuese posible la reclusión de las mujeres, ellos no necesitaban que las mujeres salieran para ayudar a sostener la vida del hogar, el hombre era el que llevaba todo el dinero y mantenía a la mujer. El rol de las mujeres, y se los diré muy directamente, era básicamente el entretener y el estar disponible para el hombre. Ellos dividían a las mujeres en dos grupos, el primero eran las “mujeres con honor”, que eran las mujeres de familias honorables, y ellas eran recluidas en las casas de la familia y no podían ser ni escuchadas ni vistas, y su rol era cuidar de los hijos e hijas y del marido. El otro grupo de mujeres eran aquellas que estaban para la entretención de los hombres, era la mujer que trabajaba y que no tenía derechos, ellas eran las cantantes, las bailarinas, las que trabajaban en las tabernas, en los bares, etcétera.
En Medina la situación de la mujer era bastante diferente, porque en Medina existía un nivel de pobreza mucho más elevado, y la tradición en esta ciudad era que las mujeres salieran a trabajar porque las familias lo requerían para su subsistencia. Entonces, cuando la emigración sucedió, se produjo una confrontación entre las prácticas culturales que traía la gente de La Meca con las que tenían los nativos de Medina. El Profeta (BP) claramente se puso del lado de la movilidad de la cual disfrutaban las mujeres de Medina. Hubo varios creyentes que emigraron a Medina que le dijeron al Profeta (BP) que en Medina debía establecer las prácticas que tenían en La Meca en relación a las mujeres, pero lo que en la práctica hizo el Profeta (BP) fue exactamente lo contrario. El Profeta (BP) apoyó la movilidad de las mujeres, aceptó que las mujeres participaran en las batallas, participaran en los juramentos de fidelidad a las autoridades, que participaran en las reuniones de consulta, e incluso él a menudo hablaba con las mujeres. Hay muchas historias sobre esto, incluso unas donde los quraishis de entre los inmigrantes intentaron que las mujeres no siguieran participando en las oraciones y el Profeta (BP) los rechazó y les indicó que no podían hacer una cosa así.
Pero este choque cultural permaneció, y cuando llegó la época del islam imperial las cosas cambiaron. ¿Quién llegó al poder y creó el primer imperio islámico? La respuesta es: la aristocracia de la tribu de quraish. No fueron los nativos de Medina que se habían convertido al islam, sino que fue quraish, y no fue cualquier quraish, no fue la tribu de banu hashim que era la familia del Profeta (BP), la cual llegó finalmente al poder con Ali que posteriormente fue asesinado, sino que al poder llegó la aristocracia de la familia de Muawiyah, y esa era la aristocracia de quraish. La aristocracia de quraish había deseado el retrotraer las prácticas que tenían los musulmanes, que las consideraban muy ofensivas, a las prácticas que tenían en sus tiempos en La Meca, y entre las prácticas que quisieron eliminar estuvo la posibilidad de la movilidad de las mujeres.
Entonces, el Estado mismo dio apoyo y soporte a la circulación de hadith, no solo ese tipo de hadith que indican que debes apoyar a un gobernante aunque el gobernante sea injusto, o ese tipo de hadith que indican que debes aceptar las injusticias porque esa es la voluntad de Dios, sino que también el Estado apoyó y respaldó la circulación de tradiciones extremadamente misóginas. Esto lo hicieron para postergar la posición que las mujeres habían logrado, y para hacerles ver que el tiempo en que estaba el Profeta (BP) ya había pasado, y que también había pasado el tiempo de Abu Bakr y Ali. Nombro a Abu Bakr y Ali porque Omar y Osman fueron más ambiguos en relación a esto, pero Abu Bakr y Ali fueron claros en esto. Abu Bakr gobernó un período muy corto, pero Ali, que fue el producto de la escuela del Profeta (BP), jamás dio soporte a las intenciones de quraish de volver a imponer sus prácticas y su cultura, incluso Ali se enfrentó a ellos y se les opuso, y los resistió de una forma muy clara y pronunciada. Pero cuando Ali murió y la aristocracia de quraish toma el poder en la figura de Muawiyah, los musulmanes volvieron atrás.
Esto también explica el por qué el islam imperial nunca aclaró que el versículo denominado: “el versículo de los golpes”, pretendió eliminar la discreción de un marido para disciplinar a su esposa si así lo deseaba. Es por ello que las tradiciones que soportaban esas narrativas que decían que 60 mujeres habían ido donde el Profeta (BP) para reclamarle que luego de la revelación de dicho versículo sus maridos las habían golpeado, superficialmente se apreciaban como tradiciones que estaban contra la idea de que el marido golpeara a la mujer, porque ellas se quejaban de ello y el Profeta (BP) respondía que los hombres no hicieran eso, pero en realidad lo que esas tradiciones estaban haciendo era subvertir el contexto original de la revelación. ¿Cuál era el contexto original de la revelación?, el contexto era sacar la situación del juicio discrecional del marido y ponerlo en un proceso judicial. La revelación del Corán tenía por objeto indicar que no era asunto del marido hacer el juicio y luego aplicar la pena, sino que se debía establecer un proceso judicial. Pero esto fue subvertido, y fue subvertido precisamente por las razones que les indiqué.
Por cada tradición subversiva, por cada intento del Estado de subvertir algo, siempre encontrarán tradiciones de contra subversión, tradiciones que surgieron de personas que pensaron lo siguiente: “El Estado claramente apoya una postura. ¿Puedo trabajar dentro del Estado y mitigar el impacto de sus acciones?". Entonces, tradiciones como esas que los golpes a la mujer no pueden ser realizados con algo mayor que una ramita o un “mizwak”, y que no puede provocar ni dolor, ni humillación, son tradiciones de este tipo.
Se los diré muy clara y directamente, cuando ustedes miran y estudian quienes fueron las personas que transmitieron el llamado “versículo de los golpes”, he aquí que encuentras figuras como Zuhari y otros que claramente se aliaron con el proyecto político de los omeyas. Cuando miran y estudian quienes fueron las personas que transmitieron que los golpes no pueden ser realizados con algo más grande que una pequeña ramita, y que no debe causar ni dolor ni humillación, ustedes encuentran que ellos eran transmisores que, aunque parecían apoyar al Estado, el Estado sospechaba del apoyo de estas personas, y en muchos casos los consideraba oponentes.
Lo que yo creo sobre lo que pasaba en estos casos es que esos transmisores de hadith estaban tratando de mitigar lo que hacía el Estado. Ellos no hacían lo que hizo la gente de Ahlul Bait, quienes hablaban públicamente contra el Estado, y decían que el Profeta (BP) nunca había dicho esto o esto otro y que estaban corrompiendo el Corán, y por ello la gente de Ahlul Bait sufrió las respectivas consecuencias.
Como consecuencia de todo esto tenemos por ejemplo a Bujari, quien fue una persona claramente a favor del Estado durante toda su historia. Entonces, las personas que tomaban una posición clara anti-Estado eran ignoradas por Bujari, los ignoraba e indicaba que eran transmisores no confiables. Es por ello por lo que esta gente trató de hacer algo desde el interior del sistema para amortiguar el impacto de lo que el Estado terminó haciendo.
Es por esta razón que tomar la ciencia de las transmisiones de hadith de los libros clásicos sin hacer un escrutinio y una reflexión profunda es algo extremadamente peligroso, no pueden llegar y confiar en lo que dicen esos libros tradicionales de hadith. De hecho, ¿cómo puede ser que personas que se convirtieron después de la conquista de La Meca, y que claramente apoyaron a los omeyas cuando estos tomaron el poder, transmitieran muchos más hadith que alguien como el Hassan o el Hussein? ¿Cómo podría haber sido eso si nadie fue más cercano al Profeta (BP) que Ali, Hassan, y Hussein?
Entonces la influencia sobre los transmisores de hadith no era solo un tema de autoritarismo y despotismo, sino también de relaciones de género, y en forma más amplia se influenció en todo lo que tenía que ver con la justicia en general.
¿Por qué hay cosas que esta sura nos lo dice claramente y que fueron completamente ignoradas?, como el asunto de que tú estás ética y moralmente obligado a compartir una parte de la herencia con las personas que viven en tu casa y prestan servicios en ella. Esto se olvidó porque la gente en el poder se resistió a que personas como los sirvientes tuvieran algo más que su salario.
Luego el Corán nos indica que si queremos estar cerca de Dios debemos gastar en SU causa de aquello de lo que más amamos, no es solo un asunto de dinero, sino de dar de aquello que amas más.
Después, en el versículo 36, Dios nos indica con quienes tenemos obligaciones, e iguala a los grupos de personas que menciona, indicando que el trato a los padres, a los parientes, a los huérfanos, a los pobres, a los vecinos, debe ser similar.
El estándar que establece la sura es bastante claro, y nos indica que si deseamos la cercanía con Dios ello no es posible sin un compromiso ético que implica muchos sacrificios, porque la vida en esta tierra no es la vida real, y tu actitud en esta vida terrenal debe ser la actitud de dar. La forma de pasar la prueba en esta vida es teniendo la actitud de dar. Entonces, en lugar que Dios me pruebe con algunas situaciones mayores como enfermedades graves o accidentes, es mejor dar.
Pero hay una razón, hay una razón, porque aun cuando el Corán nos dice las cosas muy claramente, hay una razón por la cual nosotros los musulmanes cuando crecemos nadie nos dice que el “versículo de los golpes” no tiene relación con el marido golpeando a la esposa, sino que tiene que ver con el establecimiento de un proceso legal. A los musulmanes no se les enseña en los colegios que ellos tienen una obligación moral, como cuidar a los huérfanos como si fueran hijos propios, que no puedes llenar tu estómago si en tu comunidad hay gente pasando hambre, que tú no puedes permanecer tranquilo en tu casa si tu vecino se queda sin hogar. La razón por la cual no hemos crecido con todo esto es porque el proyecto ético del islam es precisamente la prueba de Dios, y ÉL sabe que muchos musulmanes no pasarán la prueba.
El proyecto ético del islam es realmente una prueba para los musulmanes, y es por ello por lo que creo que Dios nos probó con el martirio del Hussein y con la situación de Ahlul Bait, porque Dios nos mostró cómo después de la muerte del Profeta (BP), en un tiempo relativamente corto, ¿quién llegó al poder? Al poder llegó la antigua aristocracia de La Meca, las mismas personas que habían perseguido al Profeta (BP). La forma en que ellos implementaron el islam fue precisamente la forma en que lo hicieron los judíos con su religión y por lo cual el Corán los critica por haber fallado.
Dios nos deja claro que la influencia corrupta del poder es como la influencia corrupta de shaitán. Shaitán no viene a ti y te dice: “vuélvete un inmoral, vuélvete un adorador de mi”, sino que shaitán viene y te dice: “permíteme darte una islam alternativo, porque ese islam de los compañeros del Profeta (BP) y de Ahlul Bait es un islam para los fanáticos, eso es muy difícil.”
En una oportunidad una persona me preguntó sobre la razón por la cual el nieto del Profeta (BP), Hassan, había sido un mujeriego, y yo le pregunté: ¿qué me estás diciendo?, y él me dice: “bueno, yo leí que el gastaba todo su dinero en mujeres”. Bueno, esa imagen del Imam Hassan es producto de la propaganda que hicieron en sus tiempos los omeyas. Yo estoy seguro de que la gran mayoría de ustedes no sabe nada o muy poco del Hassan y del Hussein, siendo que ellos fueron los nietos del Profeta (BP), y eso que ellos fueron criados en la casa del Profeta (BP), y por lo tanto fueron los más cercanos ejemplos de lo que fue el islam del Profeta (BP). Es obvio. Pero lo que la mayoría de los musulmanes conoce del Hassan y del Hussein es producto de la propaganda omeya, e incluso muchos musulmanes ni siquiera se detienen en conocerlos, ¿y por qué pasa esto? Porque shaitán viene y te dice: “te daré un islam alternativo, para que no sigas ese islam de esa gente poco razonable que vivieron sus vidas como si fueran unas visitas en esta vida. No, tú tienes que ser más razonable que ellos, tú disfruta de esta vida, yo te daré un islam que te permitirá disfrutar”. Esa es la gran decepción que shaitán te quiere generar. Shaitán viene y te dice: “bueno, si, si, es verdad que Dios te dice que cuides a tus padres, a tu familia. Bueno, sí, es verdad que también habla de los huérfanos, y de los pobres, y es verdad que también habla de los vecinos, ¿pero no será demasiado? ¿Si vas a cuidar de toda esta gente qué quedará para ti? Es suficiente que cuides bien a tus padres, y si haces eso, ¡Gracias a Dios!, Dios aceptará tu esfuerzo, y ÉL lo entenderá, no te preocupes tanto del resto”. La razón por la cual tenemos una y otra historia en el Corán sobre los profetas es para mostrarnos precisamente esto, que la gente termina marginalizando a los profetas, y terminan siguiéndolos en los aspectos y formas más superficiales.
El estudio y la implementación del Corán, como todo proyecto moral, requiere compromiso, seriedad, y sacrificio.
Ahora, noten en los versículos 37 y 38 que Dios habla de aquellos que son avaros y que promueven que otros también lo sean, y de aquellos que gastan su dinero para ser vistos por el resto y ganar prestigio, noten que Dios no está hablando de alguna sociedad remota, sino que está hablando de la sociedad de Medina. Entonces, ustedes deben entender que en los mismos tiempos del Profeta (BP) había musulmanes que eran precisamente así, y el Corán está apuntando con su dedo no a los incrédulos sino a los musulmanes.
No es un asunto menor que Dios te alerte que tú puedes ser musulmán, pero debido a tu relación con la moralidad y la ética que Dios demanda de ti, puede llegar a ser que elijas que tu compañero en la vida sea el mal, el demonio.
Como ya veremos, el mayor portal al mal, al demonio, es cuando tú piensas de ti mismo que estás bien, que no eres una mala persona. Esto es como el ejemplo de dos tipos de alumno, hay un tipo que logra los resultados deseados y que se dice que lo puede hacer mejor, y cada vez se esfuerza más para lograr mejores resultados, mientras que hay otro tipo de estudiantes que independiente del grado que logren se conforman y se convencen de que solo eso es suficiente para ellos. No es una sorpresa que este segundo tipo de estudiante no es el que destaca, sino que él solo pasa el grado.
El versículo 41 nos recuerda sobre el rol de la “shahada”, de la declaración de fe de que uno es musulmán, y que está relacionada con ser testigos y atestiguar, y luego veremos que la idea de nuestro rol moral es ser testigos y atestiguar ante Dios contra nosotros mismos y contra otros, ser testigos y atestiguar ante Dios en todo el sentido del constructo teológico moral que ha sido firmemente establecido en el Corán, como por ejemplo lo que hemos visto en las suras La-Vaca, Al-‘Imran, y en esta sura.
Todos nosotros atestiguaremos contra nosotros y contra otros, y todos con quienes nos relacionamos atestiguarán de nosotros. Esto debería ser para ti un completo cambio de paradigma, porque esto debe cambiar tu completa actitud sobre todo lo que dices y haces, ya que testificarán a favor o en contra tuya por todo ello. Esto ha sido un tema constante. Por ejemplo, cuando la batalla de Kárbala se produjo y el Imam Hussein y sus compañeros fueron martirizados, los únicos que sobrevivieron fueron las mujeres y algunos niños, porque también fueron martirizados muchos niños. ¿Qué fue lo que dijeron esos sobrevivientes? Lo que dijeron fue que lo que les daba consuelo es que ellos atestiguarían en el día del juicio final contra quienes habían cometido ese crimen.
Traigamos esto a nuestros tiempos. En cada juicio en los cuales los jueces sentencian a oponentes políticos a la muerte, como por ejemplo en Egipto, o justifican las torturas contra alguien que ha estado en prisión, ¿cuál es la típica respuesta que puedes escuchar una y otra vez por parte de esas personas que están siento injustamente juzgadas? Lo que dicen es que lo que les da consuelo es que ellos atestiguarán en el día del juicio final contra esos jueces injustos. Lo que es destacable es que tú puedes observar a lo largo de toda la historia islámica como los Estados injustos han odiado esta declaración de los tratados con injusticia, y es así como hoy en día en Egipto, por ejemplo, cuando se produce un juicio y los familiares de la víctima comienzan a decirle a los jueces que ellos atestiguarán en el día del juicio final contra ellos, la policía los toma prisioneros, pero no solo eso, sino que además han prohibido que esos sucesos sean transmitidos al público en general.
Esto recuerda cada incidente desde la época de los omeyas hasta nuestros días, donde el Estado actúa como un tirano y alguien sufre las injusticias.
La idea de que todos podrán ser testigos a tu favor o en tu contra, y que tú serás testigo a favor o en contra de ti mismo y de otros, es una idea extremadamente poderosa, pero no hemos sido criados con esa consciencia, siendo que esta idea está anclada en el corazón del Corán. Los musulmanes no han sido criados ni enseñados en los colegios con esta idea porque los Estados no lo han permitido, porque es un idea extremadamente desestabilizadora para quienes tienen el poder. ¿Cómo puedes gobernar subyugando y oprimiendo a una gente que no tiene una imagen desvalorada de ellos mismos, sino que se consideran a si mismos como testigos de Dios? Es una idea extremadamente poderosa.
El potencial del Corán es realmente increíble, él es un universo de moralidad, y un universo de empoderamiento para las personas.
Sigamos la sura ahora.
Sigue la sura,
(43) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! No os acerquéis a la oración en estado de embriaguez, [sino esperad] hasta que sepáis lo que decís; ni tampoco en un estado que requiera la ablución mayor, hasta haberos bañado --a menos que estéis de viaje [y no podáis hacerlo].
Pero si estáis enfermos o de viaje, o acabáis de hacer vuestras necesidades, o habéis cohabitado con una mujer y no encontráis agua, recurrid a tierra limpia y pasáosla ligeramente por el rostro y las manos. Ciertamente, Dios es en verdad perdonador, indulgente.
La primera parte de este versículo nos indica que no se debe realizar la oración si estás embriagado o en una condición que no sabes lo que dices. En la época moderna muchos musulmanes tienen el pensamiento que este versículo fue el primer paso para llegar luego a la prohibición total de los embriagantes. El prohibir estar intoxicado al momento de la oración era ya un gran paso dado que al ser cinco oraciones al día, los intervalos de tiempo para embriagarse y luego no estar intoxicado en la siguiente oración eran restringidos. Más adelante el Corán nos indicará que los embriagantes son un asunto demoniaco por el mal que generan. Los musulmanes modernos indican que este versículo fue abrogado por dicho versículo revelado posteriormente.
En mi opinión, es cierto que el alcohol fue prohibido en etapas, pero estamos hablando que esto es revelado tres años después de la emigración, y las evidencias son muchas de que los musulmanes sabían que el Profeta (BP) nunca había bebido alcohol porque él siempre consideró que beber era algo indecoroso y poco ético. La razón por la cual este pensamiento de los musulmanes modernos me genera problema, y por lo cual no me persuade, es porque por un lado tenemos este hecho que el Profeta (BP) no bebía y que la gente lo sabía, y por otra parte tenemos un buen número de tradiciones generadas antes de la revelación de esta sura, en las cuales él les indica a las personas que la razón por la cual él no bebía alcohol era porque lo consideraba como algo demoniaco. Es cierto que habían muchas personas que se habían convertido al islam solo nominalmente, y para ellos seguir el comportamiento del Profeta (BP) no era una prioridad, pero cuando hablamos de las prominentes figuras que fueron compañeros del Profeta (BP), figuras como Ali ibn Abu Talib, por ejemplo, o Abdul Rahman ibn Auf, y aquellos que estuvieron desde muy temprano con él, y que conocían el pensamiento y el comportamiento del Profeta (BP) sobre el alcohol, la idea de que los compañeros siguieron bebiendo alcohol me parece no convincente.
Hay una tradición atribuida a Ali ibn Abu Talib (Que Dios lo bendiga) que dice que Abdul Rahman ibn Auf lo invitó a cenar a su casa, y que Ali ibn Abu talib junto con otros compañeros fueron a esa cena, y se indica que Abdul Rahman junto con la comida sirvió alcohol. En la narración se indica que ellos comieron y bebieron, y cuando llegó el momento de la oración quién la dirigió fue Ali ibn Abu Talib, y que cuando recitó una sura él se equivocó. El reporte indica que luego de este incidente este versículo fue revelado.
Este es un típico ejemplo de esa clase de hadith que subrepticiamente parecían querer difamar a Ali ibn Abu Talib, porque cuando ustedes miran hacia las personas que transmitieron este hadith lo que es bastante destacado en ella es que incluso aparece una figura relevante que en los reportes se indica que luchó contra el Imam Hussein en la batalla de Kárbala. Para los recopiladores de hadith el hecho que una persona haya combatido contra el Imam Hussein en la batalla de Kárbala no fue un criterio suficiente para desacreditar su credibilidad, en mi opinión, y así lo escribí en un libro, es algo que lo descalifica, y como lo dije en ese mismo libro, también esto me hace muy escéptico de todo el contenido de lo transmitido. De hecho tenemos otros hadith en los cuales se nos indica que Ali ibn Abu Talib no bebía alcohol.
¿Por qué les estoy hablando de todo esto?
Porque hay otra comprensión de este versículo. Sí, el versículo le está diciendo lo indicado a las personas, no a personas como Ali ibn Abu Talib y tampoco a los compañeros que pasaron muchos años con el Profeta (BP), sino que a todos esos nuevos conversos que continuaron bebiendo hasta que fuera completamente prohibido. Sí, el versículo les está diciendo a estas personas que no es aceptable que estén en un estado de intoxicación en la oración. Pero entre las tempranas autoridades del Corán, como ibn Abbas, nos dijeron algo sobre este versículo que los musulmanes modernos no están acostumbrados a escuchar. Ibn Abbas indicó que el versículo no se refiere solo al alcohol, sino que el versículo se refiere a estar en cualquier estado mental que impida no estar presente en lo que se está haciendo, sea por la razón que sea. Entonces esos tempranos eruditos del Corán nos indicaron que este versículo nos está diciendo que debemos asegurarnos de que cuando hacemos nuestras oraciones no estamos en un estado de ausencia mental debido a cualquier situación que nos haya llevado ese estado. Esto puede ser porque estás medio dormido y no pones atención a lo que estás diciendo en la oración, o porque estás exhausto o muy cansado.
Entonces Dios nos está llamando a hacer el esfuerzo y generar el hábito de poner atención a lo que decimos cuando rezamos, a no estar ausentes en nuestras oraciones, a no estar pensando en otras cosas. Desde esta perspectiva interpretativa, el decir que el versículo fue abrogado no tiene sentido, y es al contrario, el versículo se vuelve muy pertinente y presente para nuestras vidas porque nos está enseñando que debemos hacer un deliberado esfuerzo para luchar contra aquello que puede hacer que no estemos presentes mentalmente durante nuestros rezos.
La otra parte del versículo nos entrega la legislación asociada a la purificación para hacer la oración. Sobre esto hay muchos aspectos técnicos, y no conversaremos de ellos en esta oportunidad.
Sigue la sura,
(44) ¿NO HAS VISTO a aquellos que, habiendo recibido su parte de la escritura divina, la canjean por el extravío y quieren que vosotros [también] os extraviéis? (45) Pero Dios conoce mejor a vuestros enemigos: y nadie es mejor aliado que Dios, y nadie presta auxilio como Dios.
La sura hace un giro hacia otro tema y ahora nos habla de las gentes que antes habían recibido el mensaje de Dios y sobre lo que hicieron con ello. Metodológicamente debemos notar que muchas veces la sura, al igual que sura La-Vaca por ejemplo, sura Al-Nisa’ nos habla sobre un aspecto de la ley y luego nos habla de otros que han recibido el mensaje de Dios y lo que han hecho con él. En algunos casos nos indica explícitamente que está hablando de los judíos y los cristianos, pero en otros casos no lo indica explícitamente. En este último caso debemos considerar que, puede que se esté refiriendo a los judíos o cristianos, pero también se podría estar refiriendo a los musulmanes que en la época del Profeta (BP) estaban recibiendo la revelación del Corán.
El versículo 44 es el caso en el cual Dios podría estar hablándole a los judíos, a los cristianos, y a los musulmanes de la época del Profeta (BP), y esto hace sentido porque ya veremos que uno de los principales temas de la sura es mostrarles a los creyentes, tanto judíos como cristianos y musulmanes, uno de los principales desafíos que deberán enfrentar, y ese es el de la hipocresía.
¿Cuál era el verdadero problema en ese momento en Medina?
Efectivamente había un grupo de personas compuesto por conversos devotos que estaban aprendiendo muy de cerca lo que el Profeta (BP) decía, pero luego habían grupos de personas más lejanos, incluso algunos compuestos por personas que se habían convertido de una forma muy nominal, personas que decían que eran musulmanes pero que seguían haciendo planes con los judíos de Medina e incluso transferían información a la gente de La Meca, personas cuyos intereses económicos y financieros estaban basados en sus relaciones con la gente de La Meca. Estas eran personas que sentían que el proyecto del islam era una carga y que preferían volver a las formas antiguas, preferían volver a una vida, según ellos, llena de vivencias excitantes como era el emborracharse, estar con prostitutas, asaltar caravanas, y otras cosas, en lugar de una vida basada en la oración, en la contemplación, y en el sacrificio.
Recuerden también que cada vez que el Corán señala los errores cometidos por los judíos y por los cristianos, ello también es un mensaje de aprendizaje para los musulmanes.
Estos versículos primero nos indican que este es un proyecto moral integral, y por lo tanto, o adhieres completamente a él o te corrompes, y por lo tanto lo que no puedes hacer es caer en la trampa de la hipocresía, que es decir: “bueno, adheriré a este mensaje solo en aquellos aspectos que me gustan”. Lo que es incluso peor es lo que hacen aquellas personas indecisas, que no son personas de compromiso ni personas de sacrificio, esas personas que quieren tomar pequeñas partes, hacer lo que les convenga, etc. Esas personas no están contentas con quienes están comprometidos con el mensaje de Dios, porque se sienten molestos con ellos, porque sienten que son una amenaza para ellos, y entonces quieren que esas personas comprometidas sean como ellos. Ustedes deben entender esto. Es por eso por lo que el versículo 44 nos indica que esta gente desea que los que están en el camino correcto se extravíen.
Luego el versículo 45 les indica que en realidad ellos no saben quiénes eran sus enemigos. Esta es una declaración que históricamente fue de alto impacto, porque los musulmanes de aquellos tiempos estaban rodeados por gente que hacía la declaración de aceptación del islam: “Declaro que no hay dios más que Dios, y declaro que Muhammad (BP) es el profeta de Dios”, personas que incluso iban a las batallas, pero cuyas motivaciones podrían haber sido solo el tema de tener una parte del botín de guerra. También se había incrementado el nivel de ostracismo hacia quienes habían emigrado desde La Meca, situación que incluso afectó al Profeta (BP). Todo esto por la carga que ellos estaban significando para los nativos de Medina, y por otra parte se incrementaba entre los nativos de Medina el peso que debían soportar por compartir sus bienes con los emigrantes y por los sacrificios que estaban haciendo, y en medio de eso debían soportar las críticas que aumentaban por parte de los otros medinenses que eran hipócritas.
Sigue la sura,
(46) Algunos de los que practican el judaísmo tergiversan el significado de las palabras [reveladas], sacándolas de su contexto y diciendo [cosas como]: “Oímos, pero desobedecemos”; “Oye, pero no te des por enterado,” y “Préstanos atención tú [Oh Muhammad]” --haciendo un juego de palabras para dar a entender que la [verdadera] Religión es falsa. Si hubieran dicho: “Oímos y obedecemos,” y “Escucha[-nos] y ten paciencia con nosotros,” hubiera sido mejor para ellos y más correcto: pero Dios les ha rechazado por negarse a reconocer la verdad --porque poco es aquello en lo que creen.
(47) ¡Oh vosotros a quienes fue dada la revelación [con anterioridad]! Creed en lo que hemos hecho descender [ahora] en confirmación de lo que ya teníais [de la verdad], no sea que extirpemos vuestras esperanzas y les demos fin --o les rechacemos como rechazamos a las gentes que profanaron el Sábado: pues la voluntad de Dios se cumple siempre.
Veamos el versículo 46. Hemos visto que en esos momentos había personas con distintos niveles de hipocresía, y varios de ellos tenían tratos y acuerdos con las tribus judías de Medina. Las tribus judías estaban envalentonadas por la existencia de esos focos de hipócritas existentes en Medina, y lo que se reporta en las tradiciones es que los judíos se burlaban del Profeta (BP) haciendo juegos de palabras. Cuando hablaban con el Profeta (BP) hacían estos juegos de palabras entre ellos, y así le hacían bromas y burlas, y esto se transformó en una forma de comportamiento cultural de las tribus judías y de los grupos de hipócritas.
Lo otro que hacían era usar palabras que tenían doble sentido o más de un significado. Por ejemplo usaban una palabra que podía significar: “te escuchamos Muhammad (BP)”, o que podía significar: “ten paciencia con nosotros Muhammad (BP)”, pero que también podría significar: “eres un estúpido Muhammad (BP)”, y de esa forma intentaban molestar al Profeta (BP) y a sus seguidores.
Entonces el Corán llega y confronta esta situación histórica y les indica que Dios conoce sus pensamientos y sus intenciones. Luego Dios les indica que hubiese sido preferible que en lugar de burlarse del Profeta (BP) hubiesen escuchado el mensaje y hubiesen pedido paciencia al Profeta (BP) para que ellos pudiesen reflexionar y pensar sobre su rol y lo que predicaba.
El tema que está haciendo notar este versículo, y haciendo una advertencia sobre ello, es esa actitud de algunas personas de tomarse en broma, de no darle el peso y la seriedad requerida al mensaje de Dios, y entonces, mientras hay personas que sí lo hacen y trabajan arduamente para incorporar el mensaje en sus vidas, ellos bromean y se burlan del mensaje.
El versículo 47 nos sigue hablando de la actitud de estas personas. Algunos han interpretado de una manera literal este versículo y esa no es la forma correcta de hacerlo. Ellos han indicado que el versículo le dice a la gente del libro que crea en lo que Dios ha enviado ahora a Muhammad (BP) porque ello en realidad confirma lo que les envió antes a ellos, y que lo hagan antes que llegue el día en que Dios gire sus caras. Entonces dada esta interpretación aparecieron una serie de narraciones que dicen que en el Día del Juicio Final las personas que negaron la verdad aparecerán con sus cabezas giradas, sus caras estarán giradas hacia sus espaldas, pero todas esas tradiciones no tienen algún nivel de credibilidad. La forma correcta de interpretación es la que hace por ejemplo Muhammad Assad, porque entiende que la expresión en el versículo es idiomática, y por lo tanto no es correcto hacer una interpretación literal. Entonces lo que el versículo nos está indicando es que le dice a la gente del libro que crea en lo que Dios ha enviado ahora a Muhammad (BP) porque ello en realidad confirma lo que les envió antes a ellos, y que lo hagan antes que Dios extirpe sus esperanzas y les ponga fin a ellas, como dice el versículo 47: “Oh vosotros a quienes fue dada la revelación [con anterioridad]! Creed en lo que hemos hecho descender [ahora] en confirmación de lo que ya teníais [de la verdad], no sea que extirpemos vuestras esperanzas y les demos fin”. Dios les está indicando que lo hagan antes de que llegue el momento en que sus ilusiones, sus falsas esperanzas, sus quimeras, se desvanezcan. Porque esa gente vivía en un engaño, y ese engaño consistía en burlarse y reírse del mensaje divino y del Profeta (BP). Estas personas se potenciaban su actitud entre ellos.
Cuando la gente está en una actitud de burla normalmente se empoderan unos a otros para sostener y acrecentar esa actitud, y normalmente cuando la gente quiere burlarse de otros, y especialmente cuando se quieren burlar de la verdad, no lo hacen pensando en profundidad sobre algo sino que lo hacen diciendo superficialidades sin mayor razonamiento, y quienes están en esa actitud entonces se embarcan en un viaje de alimentación mutua de sus propios egos. Entonces llega el Corán y les dice que Dios sabe lo que están haciendo, y les advierte que llegará el momento en que sufrirán una gran desilusión y decepción, porque todas sus falsas esperanzas y quimeras, todas sus ilusiones, sufrirá un golpe devastador.
Sigue la sura,
(48) EN VERDAD, Dios no perdona que se atribuya divinidad a nada excepto a Él, pero perdona lo que es más leve a quien Él quiere: pues quien atribuye divinidad a algo junto con Dios ha urdido en verdad un enorme delito.
(49) ¿No has visto a aquellos que se consideran a sí mismos puros? ¡No!, Dios es quien ayuda a crecer en pureza a quien Él quiere; y nadie será tratado injustamente en lo más mínimo.
(50) Mira cómo atribuyen sus falsas invenciones a Dios --no hay delito más evidente que este.
Este versículo 48 es uno de los versículos más impactantes en el Corán, porque ha tenido un enorme impacto en todo tipo de movimientos a lo largo de la historia islámica. Entre sus impactos, desafortunadamente también lo tuvo en la forma en que Muhammad ibn Al-Wahab entendió el islam, y esto es porque es muy peligroso entender este versículo en forma aislada, sin entender el contexto, sin poner atención a lo que se dice antes y después de este versículo, no se puede tomar este versículo y sacarlo de la sura aislado de todo el resto para intentar comprenderlo.
Entonces, el versículo 48 primero nos indica que Dios no perdona que se atribuya divinidad a algo que no sea ÉL, Dios no perdona la idolatría, y luego se nos indica que Dios sí perdona lo que es más leve que la idolatría a quién sea que ÉL quiera. Finalmente se nos indica que la idolatría es un gran pecado.
Pero no podemos parar en este versículo porque la idea no ha terminado, debemos ver qué es lo que viene después.
Entonces viene el versículo 49 y nos pregunta: ¿no han visto a aquellos que alaban o se elogian con la verdad? Siendo que el asunto de indicar quién es más puro y cercano a la verdad es algo que solo le corresponde a Dios, y Dios no comete injusticias.
Pero de nuevo, la idea no termina acá, continúa en el siguiente versículo.
El versículo 50 nos indica que observemos como esa gente miente sobre Dios, y que mentir sobre Dios es un gran pecado.
Entonces, la idolatría acá no se refiere solamente a esa idolatría que se manifiesta en la adoración de ídolos. Pero noten algo primero, la sura nos habló de una serie de aspectos legales, luego nos habló de aquellos que han recibido un libro de Dios con SU mensaje pero no se lo habían tomado en serio porque lo siguieron solo parcialmente, y luego la sura nos habla de pueblos del pasado, y cada vez que Dios nos habla de pueblos del pasado es para que nosotros aprendamos algo. Dios nos habla de una situación muy particular que ocurría entre las tribus judías en concomitancia con ese grupo de hipócritas, donde ellos se burlaban del Profeta (BP) y trataban de hacer superficial un mensaje que no lo era. Entonces, ¿cuál era el problema con mucha gente que eran capaces de mirar lo que Muhammad (BP) estaba haciendo, que eran capaces de mirar a gente como Ali ibn Abu Talib, como Abu Bakr, como Omar, y que eran capaces de mirar a todos esos musulmanes comprometidos con el mensaje y que se sacrificaban por él, y simplemente no se entusiasmaban con lo que veían?, ¿cuál era su problema? Su problema era que cuando todo estaba dicho y hecho, cuando era claro lo que era el mensaje del islam, ellos dijeron: "nosotros estamos bien, no somos malas personas, ¿qué hay de malo en nuestra forma de ser?".
¿Lo ven?, esa forma de pensar corresponde a un pensamiento relativo, porque por ejemplo alguien podría pensar: "Oh, ya sabes, si frecuentaras prostitutas, no lo consideraría aceptable", pero ¿sabes qué?, eso es un pensamiento relativo porque alguien podría decirle a la persona que dijo lo anterior: "Bueno, ya sabes, yo frecuento prostitutas, pero soy amable con ellas, les doy buen dinero, y ya sabes, tengo buen corazón, de hecho nunca le he pegado a alguna de ellas, y tampoco las he insultado, entonces, ¿qué es todo esto que dicen los musulmanes?". Otra persona podría pensar: "Oh, ya sabes, pago a mis sirvientes mucho mejor que todos los demás que tienen sirvientes, ¿y qué es eso de que los musulmanes dicen que tienen derecho a esto o que tienes que casarte con esclavas? Ya sabes, estoy bien en lo que hago".
Bueno, esa es la dispersión de pensamiento. Los judíos que se burlaban del Profeta (BP) no decían: “bueno, embarquémonos en un proyecto demoniaco contra el Profeta (BP)”, sino que ellos pensaban que estaban en una posición moralmente correcta, pensaban que ellos estaban bien en su postura. Los judíos y los hipócritas decían: “¿pero por qué esa posiciones tan extremas sobre la usura, y sobre luchar con los mecanos, y sobre los derechos de los pobres?, él es muy extremista, eso es demasiado, nosotros estamos bien con la forma en que somos”.
¿Cómo describe Dios esta actitud? La describe como mentir sobre Dios.
La mayoría de las personas, durante la mayor parte del tiempo, proyectan su conocimiento experiencial sobre los principios. Por lo tanto, la gran mayoría de las personas, durante la mayor parte del tiempo, no quieren reflexionar seriamente sobre lo que Dios realmente estableció o no estableció. Estas personas quieren proyectar en Dios lo que ellos son, quieren establecer que la palabra de Dios es lo que ellos consideran razonable, lo que ellos consideran aceptable, pero se debe tener en cuenta que toda pendiente resbaladiza hacia la inmoralidad comienza con esto.
Escuchen. Cuando Yazid asesinó a Hussein, lo primero que les dijo a las mujeres que había tomado cautivas fue: “Gracias a Dios, Dios le ha dado la victoria a la verdad”, es decir, él había recién asesinado a Hussein, al nieto del Profeta (BP), había mutilado su cuerpo, y luego de todo eso dijo lo indicado. Raramente la gente se dice a sí misma o a otros: “yo estoy haciendo lo que está mal y lo que es equivocado, y no me preocupa”, incluso alguien que hizo algo tan extremo como asesinar al nieto del Profeta (BP).
La gente tiene capacidad infinita de filosofar, y la mayoría de las veces las personas filosofan poniendo a Dios de su lado. Si tú eres un creyente, será muy extraño que digas que no te importa lo que Dios haya establecido, eso no es lo común, lo más común es que tú filosofes que Dios está satisfecho con la forma en que tú eres, y entonces te dices: “yo estoy bien, Dios está satisfecho conmigo”.
Les voy a contar algo. En Egipto conocía a un sheij que iba a recitarles el Corán a unos oficiales de la policía que torturaban personas. Esos oficiales sabían que la tortura estaba mal, sabían que estaba mal que torturaran personas, pero creían que por el hecho de pedirle a un sheij que fuera a leerles el Corán ellos estarían bien ante Dios. Por más locura que les parezca esto, así es. Esa es la naturaleza del ser humano. Si tú no eres extremadamente crítico contigo mismo, entonces serás parte de quienes este versículo habla, sin importar quién tú seas.
En mi opinión, y Dios es quien sabe más, pero en mi opinión, el tipo de pensamiento: “yo estoy bien, Dios está satisfecho conmigo”, es el “pasaje más usado” para ir al infierno.
Bien, les estoy diciendo todo esto porque todo tipo de personas atribuyen a Dios lo que realmente son mentiras, hacemos esto todo el tiempo. Cada vez que ingresas a las redes sociales y dices cosas que realmente no sabes, estás mintiendo sobre Dios. Cada vez que hablas sobre cuál es la voluntad de Dios sin haber hecho tu tarea de estudiar e investigar en profundidad, estás mintiendo sobre Dios. Cada vez que pontificas sobre la voluntad de Dios sin la debida diligencia, estás mintiendo sobre Dios. La gente del grupo Isis, que gritan: “Dios es el más grande” cuando matan y asesinan a alguien, están mintiendo sobre Dios, porque cuando alguien declara que Dios es el más grande mientras comete un pecado y una atrocidad, está mintiendo sobre Dios, porque quieren mostrar que Dios está satisfecho con lo que hacen, y eso no es así, están mintiendo sobre Dios. Ninguna de estas personas comete esas atrocidades diciendo: “sí, cometemos estos graves pecados, pero no nos preocupa”.
Todo esto es porque la moralidad no se ancla en un pensamiento del tipo: “yo estoy bien, Dios está satisfecho conmigo”, sino que la moralidad se ancla en alguien que tiene una profunda mirada auto crítica de su ser, y eso le genera una consciencia de su estado moral.
Tú debes estar constantemente criticándote a ti mismo, y no presumir que estás en lo correcto. Tú te puedes reservar tu juicio moral hacia otros, pero hacia ti mismo debes ser el más crítico de los que hacen críticas.
¿Cómo llegamos como musulmanes a que alguien como Muawiyah fuera califa en lugar de Ali ibn Abu Talib? Fue por la pérdida del espíritu crítico. ¡Ali ibn Abu Talib!, ¡Hassan y Hussein!, eran la personificación del espíritu crítico. ¿Muawiyah y Yazid?, eran la personificación de la falta de espíritu crítico.
¿Cómo pudieron en la época del gobierno de Muawiyah ejecutar a Ibn Adik, un famoso compañero del Profeta (BP)?, ¿cómo? Luego, en nuestra época moderna, esos rebeldes wahabitas en Siria fueron donde está enterrado este compañero del Profeta (BP) y ¡desenterraron su cuerpo y destruyeron su tumba!, y mientras hacían eso gritaban “Dios es el más grande”. ¡Hicieron todo eso al cuerpo y la tumba de un compañero del Profeta (BP) que fue ejecutado hace 1400 años por los omeyas!
¿Se dan ahora cuenta de qué está hablando este versículo? Dios está hablando de ese ser interior, de ese yo interior, de ese ego, que se alaba a sí mismo y dice: "No tengo nada malo, soy razonable, estoy bien como soy". Si así es tu ser interno, si así es tu ego, ese ser interno está mintiendo sobre Dios.
Ese es precisamente el tipo de idolatría del que habla Dios en estos versículos. Dios no está hablando en estos versículos del idólatra que adora ídolos, el contexto de este versículo es mucho más complejo y problemático. Dios te está diciendo: “Ten cuidado sobre a quién estás realmente adorando”.
Si tú estás diciendo que adoras a Dios, como lo decían los judíos que nos menciona esta sura, pero en realidad lo que estás adorando es tu propio ser, tu ser interior, tu ego; entonces en realidad cuando rezas, estás durmiendo, y entonces cumples la ley de Dios porque hay que cumplirla, pero si puedes no cumplirla no la cumples, y cuando se te indica que hay que ayudar a los huérfanos, a los pobres, a los necesitados, a tus vecinos, no te lo tomas muy en serio y piensas que ya has ayudado mucho, y finalmente dices: “estoy bien, soy una buena persona”, y cuando hablas de Dios das por garantizado el perdón de ÉL. Esa es la idolatría de la que habla Dios en estos versículos.
Nuevamente se los repito, el islam imperial, el islam que fue generado por los Estados, como el islam omeya, cambió el sentido del islam verdadero. Ellos insistieron que este versículo solo hablaba de la idolatría como adoración de ídolos, y les puedo contar muchas historias de eruditos que fueron perseguidos por los omeyas por este versículo.
Abu Dhar, que fue exiliado en los tiempos en que Osman fue el califa, estaba muy descontento con el nivel de materialismo que estaba teniendo la gente en los tiempos del segundo período del califato de Osman, y fue exiliado porque estaba citando este versículo, y eso fue apoyado por la aristocracia de la época porque no querían que se hablara sobre ese versículo porque podía llevar a temas muy incómodos. Lo que el islam imperial siempre quiso hacer fue sacar el aspecto revolucionario que estaba dentro del mismo islam, y es por ello por lo que siempre deseó que los musulmanes fueran obedientes y sirvientes del Estado, y es por eso por lo que el islam imperial te dice que aunque el gobernador sea corrupto, aun que el gobernador se olvide del islam y del Corán, mientras tú creas en Dios y reces, debes aceptar la voluntad de Dios de que ese es tu gobernante y entonces ser sumiso a él. El estado islámico entendió muy bien que cuando Hussein (Que la bendición de Dios esté con él) se reveló, cuando Muhammad Zakiya se reveló, cuando Al-Ash-had se reveló, cuando el Mujtar se reveló, cuando At-Taibún se reveló, todos ellos lo hicieron acusando al Estado de idolatría, y el Estado no deseaba nada de eso, ni a nadie como ellos.
Por eso esta sura es un volcán, es un terremoto, no es algo pequeño.
Si ustedes quieren entender por qué los musulmanes estamos en el estado en que estamos hoy en día, no es una exageración decir que es porque hemos olvidado el Corán, pero no es cualquier Corán, es el mensaje revolucionario original y prístino del Corán.
De lo que estamos hablando ahora es de lo que es la esencia y el núcleo del islam muhammadí, que es el islam del Profeta Muhammad (BP), el islam que llegó y estremeció el mundo.
Nuevamente reflexionen sobre el versículo 50. Dios nos llama a observar cómo hay quienes mienten sobre ÉL. Dios nos está indicando que debemos reflexionar sobre la dinámica por medio de la cual la gente miente sobre ÉL. Dios no le está hablando a los incrédulos, Dios le está hablando a los creyentes, a los judíos, a los cristianos, y también a los musulmanes. Dios nos está diciendo que lo que normalmente hace la gente creyente es transformar la religión en algo mundano y secular, y no la mantienen como algo elevado y sobrenatural que los demanda a elevarse espiritualmente.
Sigue la sura,
(51) ¿No has visto a aquellos que después de haberles sido dada su parte de la revelación, creen en misterios infundados y en los poderes del mal, y afirman que los que se obstinan en negar la verdad están mejor guiados que los que han llegado a creer? (52) Ellos son a quienes Dios ha rechazado: y a quien Dios rechaza no encontrará quien le auxilie.
Recuerden que es todo un pensamiento y una idea que viene tratando la sura. Entonces, después de habernos hablado y advertido de quienes mienten con respecto de Dios, y la relación de esto con la idolatría, Dios nos presenta estos versículos.
Hay una narración sobre Kaab ibn Ashraf, quien era uno de los líderes de las tribus judías que vivían en Medina. En dicha narración se indica que él viajó a La Meca para realizar unos negocios, y cuando llegó al lugar los mecanos se le acercaron y le dijeron: “ese don nadie y desarraigado de Muhammad (BP) declara que él es mejor que nosotros”, entonces Kaab les respondió: “no, ustedes son mejores que él”. Según esa narración esta fue la ocasión asociada a la revelación del versículo 51. Nuevamente, no creo que ya los sorprenda que mi opinión es que esta situación podría haber ocurrido, porque no es nada sorprendente, pero que ella no corresponde a la ocasión en que el versículo fue revelado.
Ahora, normalmente los intérpretes han indicado que este versículo se refiere a los judíos y a los cristianos, y que indica que aun cuando ellos recibieron la revelación de Dios, continúan creyendo en “al-yipti” y en “al-taguut”, lo que normalmente han traducido como “brujería” y “injusticia acompañada de opresión” (Lo que en la traducción en uso se interpreta como: “creen en misterios infundados y en los poderes del mal”). Entonces indican que este versículo está condenando a los judíos y cristianos por seguir creyendo en la ficción de la brujería.
Pero nuevamente, miren con detención el lenguaje y vuelvan a leer el versículo. Se inicia hablándonos de aquellos a quienes se les ha dado una parte de la revelación, y como dijimos anteriormente esta referencia también puede incluir a los musulmanes, y había musulmanes que estaban haciendo con la revelación lo que los judíos habían hecho con la suya, y eso era burlarse de la revelación y del Profeta (BP), y se burlaban de los creyentes y también de la gente con principios, y no se tomaban el mensaje del Corán seriamente. Entonces el Corán nos alerta de una falacia moral básica que cometía esa gente, y ella es que se elogiaban a sí mismos con respecto a su situación ante Dios, y eso, como dijimos, es efectivamente mentir sobre Dios. Esa es una falla moral que se expande como plaga entre judíos, cristianos, y musulmanes, y eso los lleva a tomar el libro y la revelación de forma segmentada y parcial, siguen solo lo que quieren y les acomoda, ¿y cuál es el problema entonces que afecta a esta gente? El problema es que ellos, como indica el versículo, terminan creyendo en “al-yipti” y en “al-taguut”.
Ahora, como dijimos “al-yipti” normalmente se ha traducido como “brujería”, pero no significa eso necesariamente, sino que puede referirse a cualquier mitología. Para creer en lo paranormal, para creer en lo inmaterial, necesitas una base, ¿cuál es tú base? Dios debería ser tu base. ¿Por qué crees en ángeles? Porque Dios dijo que hay ángeles. ¿Por qué crees en los jinss? Porque Dios dijo que hay jinss. ¿Por qué crees en Shaitán? Porque Dios dijo que hay Shaitán. Entonces, todas esas cosas como buenos o malos augurios, o que en vidas pasadas tus padres te cuidaban, todas esas mitologías en las que los seres humanos creen para consolarse, que están fuera del ámbito de la experiencia material, y que no son parte de la revelación, eso es “al-yipti”.
Entonces el versículo nos habla de personas que finalmente su sistema de valores no proviene de Dios. ¿Cuál es una de las peores forma de “al-yipti” y “al-taguut”? Es el heredar tradiciones que guían hacia la inequidad y la injusticia. Un ejemplo de esto es cuando a las personas les haces preguntas como la siguiente: ¿por qué hacen esto?, y su respuesta es: “bueno, porque siempre lo hemos hecho de esta manera”, y luego les preguntas: ¿pero cómo sabes que estás haciendo lo correcto?, y te responden: “precisamente por eso, porque es lo que siempre hemos hecho”.
Entonces lo que nos indica el versículo que esa gente en definitiva se está resistiendo a las reformas que trae sura Al-Nisa’. Esa gente se resistía a todas las reformas que establecía la sura, no querían saber nada de ellas, querían seguir como estaban, querían mantener las formas en que hacían las cosas porque para ellos así estaba bien y ellos estaban bien. Esas personas eran musulmanes, ellos habían recibido la revelación, pero en el fondo ellos realmente no recibieron la revelación, la recibieron materialmente pero realmente no creyeron en ella.
Ahora, observen lo que indica después el versículo, dado que esas personas se elogiaban a sí mismas con respecto a su situación ante Dios, y dado que ellos seguían sus caprichos y deseos, ellos llegaron al punto de creer que sus formas de comportamiento y vida era mejor que la indicada por el mensaje de Dios enseñado por el Profeta (BP).
¿Se dan cuenta hasta qué punto llegó la oposición al mensaje de Dios de esta gente?, y esto es lo que los registros históricos claramente nos muestran. Ese era el tipo de personas a las cuales se enfrentaba el Profeta (BP) y los verdaderos musulmanes. Un enemigo externo y declarado lo puedes enfrentar en el campo de batalla, ¿pero como puedes enfrentar al enemigo que se muestra a tu lado, que va a rezar la oración del viernes contigo, que comparte tus espacios, pero que ideológicamente está permanentemente torpedeando tu proyecto?
Es por todo esto que Dios en el versículo 52 indica que esta gente merece el rechazo de Dios.
Ahora, diferenciemos entre ser victoriosos en esta tierra y ser rechazado por Dios. ¿Cuál fue la primera cosa que Muawiyah dijo cuando Imam Ali fue asesinado?, dijo: “Dios ahora nos ha mostrado cuál era la verdad”. Muawiyah asumía que él representaba la verdad y lo correcto debido a que Ali había sido asesinado y que ahora él podía gobernar de forma indiscutida. Yazid cuando asesinó a Hussein dijo lo mismo. Hay una gran diferencia entre ser rechazado y maldecido por Dios, y obtener la victoria en esta tierra.
Todas las trampas del éxito en esta tierra no tienen nada que ver con tu conducta moral. Es esta última la que indicará si estás maldito por Dios o no, y no el hecho si tienes éxito en esta vida basado en los indicadores materiales de ella.
Sigue la sura,
(53) ¿Es que tienen, acaso, parte en la soberanía [de Dios]? Aunque [si así fuera] no darían a otra gente ni siquiera [lo que llenaría] la estría de un dátil.
(54) ¿O es que envidian a otra gente por lo que Dios les ha concedido de Su favor? Pues dimos a la Casa de Abraham la revelación y la sabiduría, y les concedimos un dominio inmenso:
En el versículo 53 Dios, en cierto modo, está exponiendo la inmoralidad de este tipo de personas, y nos indica que si dependiera de ellos, si se le dejara a su suerte, serían aún más injustos de lo que ya son. Estas personas están en una pendiente resbaladiza muy peligrosa, en una trayectoria muy peligrosa.
Dios interviene a menudo para imponer al menos cierta equidad en medio de las injusticias humanas, porque si así no fuera, si Dios no lo hiciera y las personas se quedaran a su suerte en cuanto al poder en esta vida, y Dios no equilibrara el poder de unos contra otros, los seres humanos serían capaces de llegar al punto en que ni siquiera darían un dátil, ni siquiera un cuesco de un dátil, a sus semejantes. ¿Por qué estas personas llegan a este nivel? Por las inmoralidades que Dios identifica en esta sura: pensar bien de uno mismo sin consideración de todo el mensaje de Dios, y tener una creencia y una vida basada en “al-yipti” y en “al-taguut”.
Escuchen. En nuestros días y época, un buen porcentaje de las personas que habitan países como Arabia Saudita, Bahréin, Emiratos Unidos, son originarios de Yemen, tribalmente son de Yemen. Muchos de esos seres humanos son plenamente conscientes de que hay millones de yemeníes muriendo de hambre, pero ellos existen en perfecta armonía consigo mismos, pensando que son buenos musulmanes, personas que incluso van a realizar la peregrinación de la Umrah o el Hajj, y rezan y todo lo demás, pero son personas a las que no les molesta que el país en el cual viven sea responsable del hambre, la muerte y el asesinato de millones de seres humanos que son sus propios antepasados. Otro ejemplo. ¿Acaso los egipcios no ayudan a los israelíes a crear un enorme campo de concentración para los palestinos? Los egipcios son plenamente conscientes de que los palestinos no pueden importar nada, no pueden conseguir comida, agua, nada, por la forma en que los israelíes asfixian a los palestinos, pero pregunten cuántos egipcios piensan: "voy a ir al fuego del infierno por permitir lo que mi gobierno hace, que es apoyar a los israelíes contra los palestinos". De hecho la mayoría de los egipcios apoyan plenamente a su gobierno.
¿Lo ven?, de esto es lo que el Corán nos está hablando.
¿Ven que shaitán no vendrá a decirles: “cometan un pecado”, sino que shaitán vendrá y les dirá: “mírate, eres un buen musulmán, aun cuando cometas un pecado eres un buen musulmán”?
Luego toda esta idea es completada con lo indicado en el versículo 54.
¿Qué impide la elevación moral?
¿Qué es lo que realmente les impide a las personas elevarse moralmente?
Normalmente es porque las personas se hacen preguntas del tipo: ¿por qué mi camino hacia la moralidad debería pasar por “esta” persona?
Precisamente el problema de muchos de los que siguieron a Abdullah bin Ubai, uno de los líderes hipócritas de Medina, no fue que tuvieran un desacuerdo fundamental con nada, ni siquiera si aceptaban la personalidad del Profeta (BP), ni siquiera si lo aceptaban como maestro, sino que lo que no aceptaban era la idea de:” ¿debo aceptar a alguien como Bilal o como Salman al Farsi? Estos no son árabes, ¿van ellos a enseñarme algo? ¿Así que quieren que sea como ellos? ¿Se supone que debo escucharlos?".
De ese tipo de pensamiento e idea proviene Shaitán.
Es por ello por lo que Dios habla de la envidia en este versículo, pero no es la envidia por las concesiones materiales. También es por ello por lo que luego Dios le dice a este tipo de personas que en todo el proceso de la moralidad, por razones que ellos jamás comprenderán, Dios le dio sabiduría, conocimiento y comprensión a Abraham (BP). Es decir, les indica que es ahí donde comenzó toda esta historia, y que desde Abraham (BP) es que llegó a ellos. Ahora bien, Dios les indica que si ellos persisten con la pregunta: "¿Por qué debería someterme a alguien más? Estoy bien como soy, y si escucho algo, eso hiere mi ego", entonces permanecerán en el error, porque todo esto comenzó mucho antes que ellos.
Dios no habla directamente a los seres humanos, sino a través de ellos. Es tu capacidad de ir más allá de tu propio ser, de ti mismo, de concentrarte en el principio moral mismo, lo que podría ser tu salvación y evitar que caigas en la idolatría.
Esta sura fue una revolución, y la gente que recibió esta sura la entendió como tal. Es por ello por lo que luego de esta sura escaló la tensión entre aquellos que se resistían a comprometerse integralmente con el proyecto del islam. La tensión aumentó porque ahora el Corán les decía que los sacrificios no eran solo del tipo de ir a una batalla, sino que ahora debían ser parte de una sociedad islámica que se debía desarrollar bajo un completo programa e idea del sacrificio, y eso fue extremadamente demandante para esa gente. Por eso que no es una sorpresa que luego de la muerte del Profeta (BP) se produjeran esas guerras de la apostasía, porque había muchas personas que se habían convertido pero que en sus corazones no estaba el islam, y es por ello por lo que cuando el Profeta (BP) murió muchas personas dijeron: “qué bien, el hombre que nos pedía todos esos sacrificios y nos asustaba con su moralidad ya murió, esto ya pasó”.
Si el camino de Dios no es exigente, entonces no necesitas a Dios. Si la presencia de Dios en nuestras vidas no es una presencia que nos demanda y exige, ¿entonces cuál sería el asunto de conocer y reconocer a Dios? ¿Debería ser Dios otro elemento de entretención en tu vida, o algo para aliviar algo de tus tensiones como cualquier otra forma de distracción en tu vida? ¿o es que Dios será realmente tu anclaje en esta vida, tu guía, tu camino, tu objetivo, tu completa dirección, tu todo?