Sura 33 Al-Ahzab (La Coalición)
Comentarios de Sheij Khaled Abou El Fadl (USULI INSTITUTE - www.usuli.org)
Corán en español usado: Traducción al español realizada por Abdurrasak Pérez desde la versión en inglés de Muhammad Assad.
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EN EL NOMBRE DE DIOS, EL MÁS MISERICORDIOSO, EL DISPENSADOR DE GRACIA:
(1) ¡OH PROFETA! Mantente consciente de Dios, y no cedas ante los que niegan la verdad ni ante los hipócritas: pues Dios es en verdad omnisciente, sabio. (2) Y sigue [sólo] lo que te llega por medio de la revelación de tu Sustentador: pues Dios es en verdad plenamente consciente de todo lo que hacéis [los hombres]. (3) Y pon tu confianza [sólo] en Dios: pues nadie es tan digno de confianza como Dios.
(4) DIOS no ha dotado a ningún hombre de dos corazones en un cuerpo: y [tal como] no ha hecho que aquellas esposas vuestras que hayáis declarado "tan ilícitas para vosotros como los cuerpos de vuestras madres" sean [realmente] vuestras madres, así, también, no ha hecho que vuestros hijos adoptivos sean [realmente] hijos vuestros: esto son sólo expresiones [figuradas] de vuestras bocas --mientras que Dios expresa la verdad [absoluta]: y sólo Él puede mostrar[-os] el camino recto.
(5) [En cuanto a vuestros hijos adoptivos,] llamadles por el nombre de sus [verdaderos] padres: esto es más equitativo ante Dios; y si no sabéis quienes eran sus padres, [llamadles] hermanos vuestros en la fe y amigos vuestros. Sin embargo, no importa si erráis a este respecto, sino [sólo] la intención en vuestros corazones --¡pues Dios es en verdad indulgente, dispensador de gracia!
(6) El Profeta tiene mayor derecho sobre los creyentes que ellos sobre sí mismos, [por ser como un padre para ellos] y sus esposas son sus madres: y quienes están [de este modo] ligados entre sí tienen mayor derecho unos sobre los otros, conforme al decreto de Dios, que [aun el que existía entre] los creyentes [de Yazrib] y los que habían emigrado [allí por Dios]. No obstante, debéis obrar también con suma bondad hacia vuestros [demás] amigos: esto [también] está escrito en el decreto de Dios.
(7) Y, ¡HE AHÍ! que aceptamos un compromiso solemne de todos los profetas --de ti, [Oh Muhámmad,] y también de Noé, Abraham y Jesús, hijo de María-- : pues de todos ellos aceptamos un oneroso compromiso solemne, (8) para que [al final de los tiempos] pregunte Él a esos hombres veraces sobre [qué respuesta había recibido en la tierra] su veracidad. ¡Y para los que niegan la verdad ha preparado Él un castigo doloroso!
(9) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! Recordad las bendiciones que Dios os concedió cuando os atacaron ejércitos [enemigos], y lanzamos contra ellos un temporal de viento y ejércitos [celestiales] que no podíais ver: sin embargo, Dios vio todo lo que hicisteis.
(10) [Recordad lo que sentisteis] cuando os atacaban por arriba y por abajo, y cuando se [os] desorbitaban los ojos y los corazones [os] llegaban a la garganta, y [cuando] pasaban por vuestras mentes los más encontrados pensamientos acerca de Dios: (11) [pues] en ese lugar y ocasión fueron puestos a prueba los creyentes, y sacudidos con una violenta conmoción.
(12) Y [recordad lo que ocurrió] cuando los hipócritas y aquellos de corazón enfermo dijeron [entre ellos]: "¡Lo que Dios y Su Enviado nos prometieron no son más que engaños!" --(13) y cuando algunos de ellos dijeron: "¡Oh gentes de Yazrib! ¡No podréis contener [al enemigo] aquí: volvéos [a vuestras casas]!" --y entonces un grupo de ellos pidió autorización al Profeta, diciendo: "¡Ciertamente, nuestras casas se encuentran expuestas [a un ataque]!" --pero no es que estuvieran expuestas: lo que querían era huir.
(14) Si su ciudad hubiera sido tomada por asalto, y [sus enemigos] les hubieran pedido que apostataran, [los hipócritas] lo hubieran hecho sin mucha tardanza --(15) aunque antes de eso hubieran prometido ante Dios que nunca volverían la espalda [a Su mensaje]: ¡y sin duda, de una promesa a Dios se ha de responder!
(16) Di: "¡Tanto si huís de la muerte [natural] o de caer muertos [en combate], la huida no os servirá de nada --pues de cualquier forma, no [os está permitido] disfrutar sino poco tiempo!"
(17) Di: "¿Quién podría guardaros de Dios si fuera voluntad Suya causaros daño, o fuera voluntad Suya mostraros misericordia?"
Pues, [¿no saben que] aparte de Dios no pueden encontrar quien les proteja, ni nadie que les preste auxilio?
(18) Dios es ciertamente consciente de esos de vosotros que apartan a otros [de la lucha por Su causa], y también de esos que dicen a sus hermanos: "¡Venid a nuestro lado [y enfrentaos al enemigo]!" --mientras que ellos [mismos] apenas si entran en combate, (19) escatimándoos [su] ayuda. Pero luego, si acecha un peligro, ves [Oh Profeta,] que te miran [buscando ayuda], desorbitados sus ojos [de terror] como quien está en trance de muerte: pero tan pronto como ha pasado el peligro, os atacan con sus afiladas lenguas, escatimándoos todo cuanto es bueno.
Esos tales no han conocido jamás la fe --y por eso Dios hará que se pierdan todas sus obras: pues eso en verdad es fácil para Dios.
(20) Creen que [el ejército de] la Coalición no se ha retirado [realmente]; y si [el ejército de] la Coalición regresara, esos [hipócritas] preferirían estar en el desierto, con los beduinos, pidiendo noticias vuestras, [Oh creyentes, desde lejos;] y de encontrarse entre vosotros, harían sólo como que luchaban [a vuestro lado].
(21) VERDADERAMENTE, en el Enviado de Dios tenéis un buen ejemplo para todo aquel que tiene puesta su esperanza [con anhelo y temor] en Dios y en el Último Día, y que recuerda mucho a Dios.
(22) Y [así,] cuando los creyentes vieron a [los ejércitos de] la Coalición [avanzando hacia ellos], dijeron: "¡Esto es lo que Dios y Su Enviado nos han prometido!" --y: "¡Dios y Su Enviado han dicho la verdad!" --y esto no hizo sino aumentar su fe y su sumisión a Dios.
(23) Entre los creyentes hay hombres que han sido [siempre] fieles a su compromiso con Dios: algunos de ellos lo han cumplido [ya] con su muerte, y otros esperan aún [su cumplimiento] sin haber cambiado [su resolución] en lo más mínimo.
(24) [Pruebas así son impuestas al hombre] para que Dios recompense a los veraces por haber sido fieles a su palabra, y castigue a los hipócritas --si es esa Su voluntad-- o [si se arrepienten,] acepte su arrepentimiento: pues, ¡ciertamente, Dios es en verdad indulgente, dispensador de gracia!
(25) Así, a pesar de toda su furia, Dios repelió a los que estaban empeñados en negar la verdad, sin que consiguieran bien alguno, ya que Dios se bastó sólo para [proteger a] los creyentes en la batalla --pues Dios es en verdad fortísimo, todopoderoso --; (26) e hizo bajar de sus fortalezas a los seguidores de una revelación anterior que habían ayudado a los agresores, y puso terror en sus corazones: a algunos los matasteis, y a otros los hicisteis prisioneros; (27) y os hizo herederos de sus tierras, sus casas y sus bienes --y [os prometió] tierras en las que jamás habíais puesto el pie: pues, en verdad, Dios tiene el poder para disponer cualquier cosa.
(28) ¡OH PROFETA! Di a tus esposas: "Si deseáis [sólo] esta vida y sus atractivos --pues, hacédmelo saber, que os complaceré y os dejaré ir con delicadeza; (29) pero si deseáis a Dios y a Su Enviado, y [con ello el bien de] la vida en el más allá, entonces [sabed que,] ¡ciertamente, para las que de vosotras hagan el bien, ha preparado Dios una magnífica recompensa!"
(30) ¡Oh esposas del Profeta! Quien de vosotras fuera culpable de conducta inmoral manifiesta, su castigo sería doble [al de otros pecadores en el más allá]: pues eso, en verdad, es fácil para Dios. (31) Pero quien de vosotras obedezca fielmente a Dios y a Su Enviado y obre con rectitud, le daremos su recompensa dos veces: pues habremos preparado para ella una espléndida provisión [en la Otra Vida].
(32) ¡Oh esposas del Profeta! Vosotras no sois como ninguna de las [demás] mujeres, si os mantenéis [realmente] conscientes de Dios. Así pues, no seáis tan complacientes en vuestra conversación que quien tiene el corazón enfermo llegue a concebir deseo [por vosotras]: pero, no obstante, hablad con amabilidad. (33) Y permaneced discretamente en vuestras casas, y no os acicaléis como solían hacer en tiempos del paganismo ignorante; y sed constantes en la oración, dad el impuesto de purificación, y obedeced a Dios y a Su Enviado: pues Dios sólo quiere apartar de todos vosotros, Oh gente de la casa [del Profeta], cualquier inmundicia, y purificaros hasta una pureza perfecta.
(34) Y tened presente lo que se recita en vuestras casas de los mensajes de Dios y [Su] sabiduría: pues, ciertamente, Dios es inescrutable [en Su sabiduría], consciente de todo.
(35) EN VERDAD, para [todos] los hombres y mujeres que se han sometido a Dios, los creyentes y las creyentes, los hombres y mujeres realmente devotos, los hombres y mujeres fieles a su palabra, los hombres y mujeres pacientes en la adversidad, los hombres y mujeres humildes [ante Dios], los hombres y mujeres que dan limosna, los abstinentes y las abstinentes, los hombres y mujeres que guardan su castidad, y los hombres y mujeres que recuerdan mucho a Dios: para [todos] ellos ha preparado Dios perdón de los pecados y una magnífica recompensa.
(36) Y, si Dios y Su Enviado han decidido un asunto, no cabe que un creyente o una creyente reclamen para sí libertad de elección en lo que a ellos concierne: pues quien [así] se rebela contra Dios y Su Enviado está ya claramente extraviado.
(37) Y, HE AHÍ, [Oh Muhámmad,] que dijiste a aquel a quien Dios había favorecido y a quien tú habías favorecido: "¡Conserva a tu esposa, y sé consciente de Dios!" Y ocultabas dentro de ti algo que Dios iba a sacar a la luz --¡por miedo a [lo que] la gente [pudiera pensar], cuando era a Dios sólo a quien debías haber temido!
[Pero] entonces, cuando Seid dio por concluida su unión con ella, te la dimos por esposa, para que [en el futuro] los creyentes se vieran libres de reproche por [casarse con] las esposas de sus hijos adoptivos cuando estos den por concluida su unión con ellas. Y [así] se hizo la voluntad de Dios.
(38) [Así,] el Profeta está libre de reproche por [haber hecho] lo que Dios ordenó para él. [De hecho, ese fue] el proceder de Dios con los que ya han desaparecido --y [recuerda que] la voluntad de Dios es siempre destino absoluto--; (39) [y ese será siempre Su proceder con] los que transmiten los mensajes de Dios [al mundo], y que Le temen, y no temen a nadie excepto a Dios: ¡pues nadie lleva cuenta [de las acciones de hombre] tan bien como Dios!
(40) [Y sabed, Oh creyentes, que] Muhámmad no es el padre de ninguno de vuestros hombres, sino el Enviado de Dios y el Sello de todos los Profetas. Y Dios tiene en verdad pleno conocimiento de todo.
(41) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! Recordad a Dios con un recuerdo frecuente, (42) y proclamad Su infinita gloria de la mañana a la noche.
(43) Él es quien os otorga Sus bendiciones, y Sus ángeles [las reiteran], para sacaros de las tinieblas a la luz.
Y, en verdad, Él es para los creyentes un dispensador de gracia. (44) El Día en que Le encuentren, serán recibidos con el saludo: "Paz"; y Él les habrá preparado una espléndida recompensa.
(45) [En cuanto a ti,] Oh Profeta --ciertamente, te hemos enviado como testigo [de la verdad], como portador de buenas nuevas y como advertidor, (46) y como alguien que llama [a los hombres] a Dios con Su venia, y una lámpara luminosa.
(47) Y [así,] anuncia a los creyentes la buena nueva de que recibirán de Dios abundante favor; (48) y no cedas a [los caprichos de] los que niegan la verdad y de los hipócritas, e ignora sus ofensas, y pon tu confianza en Dios: pues nadie es tan digno de confianza como Dios.
(49) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! Si, habiéndoos casado con mujeres creyentes, las divorciáis antes de haberlas tocado, no tenéis por qué esperar, ni calcular, un período de espera para ellas: así pues, proveedlas [ya] de lo necesario, y dejadlas ir con delicadeza.
(50) ¡OH PROFETA! Hemos hecho lícitas para ti tus esposas a las que has dado sus dotes, así como las que tu diestra posee procedentes del botín de guerra que Dios te ha concedido. Y [hemos hecho lícitas para ti] las hijas de tus tíos y tías paternos y las hijas de tus tíos y tías maternos que hayan emigrado contigo [a Yazrib]; y cualquier mujer que libremente se ofrezca al Profeta y con la que el Profeta quiera casarse: [ésta sólo como] privilegio tuyo, no de los demás creyentes --[pues] ya hemos hecho saber lo que hemos prescrito para ellos acerca de sus esposas y de las que posean sus diestras.
[Y,] para que no te veas abrumado por una ansiedad [excesiva] --pues Dios es en verdad indulgente, dispensador de gracia-- (51) [sabe que] puedes postergar de ellas a la que quieras por un tiempo, y puedes acoger a la que quieras; y [que,] si deseas a alguna a la que hayas apartado [por un tiempo], no incurrirás en falta [por ello]: esto contribuirá a que se alegren sus ojos [cuando te vean], y a que no estén tristes [cuando se vean postergadas], y a que todas ellas estén complacidas con lo que les des: pues [sólo] Dios conoce lo que hay en vuestros corazones y Dios es en verdad omnisciente, benigno.
(52) En adelante, no te será lícita ninguna [otra] mujer --ni [podrás] sustituir a una de ellas por otra esposa, aunque te agrade mucho su belleza --: [no será lícita para ti ninguna] fuera de las que [ya] tienes. Y Dios observa todo constantemente.
(53) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! No entréis en las casas del Profeta a menos que se os autorice a ello; [y cuando seáis invitados] a una comida, no debéis [acudir temprano y] esperar a que sea preparada: pero cuando seáis invitados, entrad [en el momento justo]; y cuando hayáis comido, retiraos y no os quedéis por el mero afán de conversar: esto, ciertamente, ofendería al Profeta, pero le daría vergüenza por vosotros [hacéroslo saber]: sin embargo Dios no se avergüenza de [enseñaros] lo que es correcto.
Y [en cuanto a las esposas del Profeta,] si tenéis que pedirles algo que necesitéis, hacedlo desde detrás de una cortina: esto contribuirá a la pureza de vuestros corazones y de los suyos. Además, no debéis causar ofensa alguna al Enviado de Dios --ni casaros jamás con sus viudas una vez desaparecido él: eso ante Dios sería, ciertamente, una atrocidad.
(54) Tanto si hacéis algo públicamente o en secreto, [recordad que,] ciertamente, Dios tiene pleno conocimiento de todo.
(55) [Sin embargo,] no incurren en falta [si departen libremente] con sus padres, sus hijos, sus hermanos, los hijos de sus hermanos o de sus hermanas, sus mujeres, o los [esclavos] que posean sus diestras.
Pero [siempre, Oh esposas del Profeta,] manteneos conscientes de Dios --pues, ciertamente, Dios es testigo de todo.
(56) En verdad, Dios y Sus ángeles bendicen al Profeta: [así pues,] ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer, bendecidle y someteos [a su guía] con un sometimiento total!
(57) En verdad, a quienes [a sabiendas] ofendan a Dios y a Su Enviado --Dios los rechazará en esta vida y en la Otra; y preparará para ellos un castigo humillante.
(58) Y quienes injurien a los creyentes y a las creyentes sin haberlo estos merecido --¡se harán sin duda culpables de calumnia, y [con ello] de un pecado manifiesto!
(59) ¡Oh Profeta! Di a tus esposas, a tus hijas y a las [demás] mujeres creyentes, que deben echarse por encima sus vestiduras externas [cuando estén en público]: esto ayudará a que sean reconocidas [como mujeres decentes] y no sean importunadas. Pero [aun así,] ¡Dios es en verdad indulgente, dispensador de gracia!
(60) ASÍ ES: si los hipócritas, y aquellos en cuyos corazones hay enfermedad, y los que, al difundir falsos rumores, provocan disturbios en la Ciudad [del Profeta] no cejan [en su actividad hostil], te daremos poder sobre ellos, [Oh Muhámmad] --y entonces no serán vecinos tuyos en esta [ciudad] sino por poco tiempo: (61) privados de la gracia de Dios, serán capturados donde se dé con ellos y masacrados. (62) Tal ha sido el proceder de Dios con los que [pecaron de igual manera y] ya han desaparecido --¡y no hallarás cambio alguno en el proceder de Dios!
(63) LA GENTE te preguntará acerca de la Última Hora. Di "Sólo Dios tiene conocimiento de ella; pero, ¿quién sabe?, ¡puede que la Última Hora esté próxima!
(64) En verdad, Dios ha rechazado a quienes niegan la verdad, y ha preparado para ellos un fuego abrasador, (65) en el que permanecerán más allá del cómputo del tiempo: no hallarán quien les proteja, ni nadie que les auxilie.
(66) El Día en que sus rostros sean zarandeados en el fuego, exclamarán: "¡Ojalá hubiéramos obedecido a Dios, y hubiéramos obedecido al Enviado!"
(67) Y dirán: "¡Oh Sustentador nuestro! Obedecimos a nuestros jefes y a nuestros grandes hombres, y fueron ellos quienes nos extraviaron del camino recto! (68) ¡Oh Sustentador nuestro! ¡Imponles a ellos doble castigo, y destiérrales por completo de Tu gracia!"
(69) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! No seáis como aquellos [hijos de Israel] que ofendieron a Moisés, y [recordad que] Dios le declaró inocente de lo que alegaban [contra él, o le exigían]: pues gozaba de gran eminencia ante Dios.
(70) ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! Manteneos conscientes de Dios, y hablad [siempre] con voluntad de manifestar [sólo] lo que es justo y verdadero --(71) [entonces] Él hará virtuosas vuestras acciones, y perdonará vuestros pecados. Y [sabed que] quien obedece a Dios y a Su Enviado ha logrado ya un magnífico triunfo.
(72) En verdad, ofrecimos el compromiso [de la razón y la volición] a los cielos, a la tierra y a las montañas: pero rehusaron cargar con él por temor. No obstante, el hombre lo aceptó --pues, en verdad, ha sido siempre propenso a ser sumamente malvado, sumamente necio.
(73) [Y es por ello] que Dios castiga a los hipócritas y a las hipócritas, y a los hombres y mujeres que atribuyen divinidad a algo distinto de Él. Y [es por ello, también,] que Dios se vuelve en Su misericordia a los creyentes y a las creyentes: ¡pues Dios es en verdad indulgente, dispensador de gracia!
COMENTARIOS DEL SHEIJ KHALED ABOU EL-FADL
Esta sura nos enfrentará con varios desafíos interpretativos, y espero poder presentarles el material en un orden y forma adecuada de manera que no les genere confusión.
Esta es una de las suras que también nos enfrenta al desafío de posicionarla cronológicamente. Hay reportes que dicen que sura Al-Ahzab fue revelada después de las suras La-Vaca, Al-Anfal, Al- ‘Imran, y que después de esta última ella fue revelada. Si esto fuese efectivo, entonces sura Al-Ahzab hubiese sido revelada antes de las suras Al-Nisa’, Al-Hashr, Al-Nur, y otras.
Por razones que resultarán algo obvias la cronología indicada es muy improbable. Es muy probable que sura Al-Ahzab, por ejemplo, fuese revelada después de sura Al-Nur y de sura Al-Hashr. También hay evidencia que ella fue revelada después de sura Al-Nisa’, y no antes.
Como ya veremos, en el contenido de la sura hay eventos que nos ayudarán a situarla, aun cuando de igual forma tendremos algunas complicaciones de las que hablaremos.
Todas las indicaciones, y creo que ellas son bastante claras, nos llevan a creer que esta sura debe haber sido revelada después, pero muy cerca de sura Al-Nur. Habría sido revelada entonces en el año 5 después de la hégira, con un intrigante signo de interrogación en cuanto a si un segmento de esta sura fue revelado en el séptimo año de la migración. Ya llegaremos a eso.
El evento histórico que nos menciona esta sura es el conocido como la batalla de la trinchera. El nombre “los confederados” o “la coalición”, alude a la alianza, liderada por quraish, que realizaron una serie de tribus que habitaban fuera de Medina para atacar a los musulmanes e invadir su ciudad. Los reportes indican que esa coalición estaba compuesta por alrededor de 12 mil a 15 mil hombres, lo cual configuraba un ejército con un enorme poder. En dichos reportes también se indica que las fuerzas musulmanas estaban compuestas por alrededor de 2 mil a 3 mil hombres, pero ya veremos que su número en la realidad era menor que este debido a ciertos eventos que se produjeron en esos tiempos.
El resultado de esta batalla generó un significativo cambio en el desarrollo del mensaje del islam en Arabia. El fracaso de la invasión a Medina sufrido por los confederados parece haber tenido un gran impacto en la psicología de la victoria de los musulmanes, por otra parte, las tribus que se oponían a los musulmanes, después de este fracaso, pareciera que perdieron su espíritu de batalla.
Se puede observar que después de la batalla de la trinchera los musulmanes pasaron a tener una predisposición más ofensiva que defensiva, y comenzaron a tener con más frecuencia la iniciativa para enfrentar batallas. También podríamos decir que esto fue un enorme fracaso para la tribu de quraish en términos ideológicos, políticos, y hegemónicos, por lo cual perdió capacidad para volver a generar alianzas de este tipo contra los musulmanes.
Todo esto permitió que este evento histórico se volviera un punto de inflexión en la historia temprana del islam.
Por cierto que Dios eligió de qué temas hablar en esta sura, pero debemos tener en mente, mientras Dios nos habla de esos temas, que el evento mayor que nos presenta la sura es la batalla de la trinchera, y esto es importante para comprender lo que Dios nos quiere trasmitir como mensaje integral de la sura. La sura nos presenta capas de significado, y no solo por medios de las palabras, sino también por medio de la estructura y la organización del texto, de su tonalidad, y de su contexto.
Arabia, históricamente, no había sido buena en generar coaliciones entre tribus para enfrentar el logro de objetivos comunes, de hecho uno de sus principales problemas había sido que las tribus estaban en escaramuzas y guerras permanentes entre ellas. Por ello fue un gran evento que las tribus árabes hubiesen logrado generar una coalición entre tantas tribus para atacar a los musulmanes en Medina, e intentar destruirlos en forma definitiva.
La siguiente oportunidad en la cual las tribus árabes lograron conformar una gran coalición para luchar juntas en una guerra, ya fue bajo el paragua del islam.
Es interesante que estemos estudiando esta sura justo después de haber estudiado sura Al-Nur, porque hay varios aspectos comunes entre ambas suras. En mi opinión, y ya lo veremos más adelante, de alguna forma esta sura es como un segundo capítulo de sura Al-Nur. Si tú estudiaste e internalizaste sura Al-Nur, es como si esta sura te deseara llevar a un estado de evolución mayor, porque ella te plantea un refinamiento del mensaje y otros aspectos críticos para la iluminación del ser. Esta opinión no la encontrarán en otros tafsir.
Ahora les hablaré de la estructura de esta sura, porque creo que es muy saludable para su comprensión el mantener en mente su estructura, y también para su internalización.
La sura comienza con un mensaje que es engañosamente mundano, diciéndole al Profeta (BP) que sea consciente y tenga temor a Dios. La gente lee esto y pasa rápidamente sobre este asunto, pero ya volveremos para hablar de esto.
Luego la sura lleva al Profeta (BP) a poner su atención sobre la indeterminación de muchos seres humanos, y la realidad de sus debilidades, como también su permanente estado de autoengaño. La realidad que los seres humanos se construyen es a menudo una realidad falsa, una realidad auto soberana, tanto es así que Dios nos indica que ÉL no ha dotado al ser humano con dos corazones, y esto se volverá algo muy significativo para la comprensión de esta sura. Esta metáfora nos dice mucho sobre la forma en la que los seres humanos construyen su realidad, y ya hablaremos más de esto.
Luego la sura nos lleva a un problema similar al que ya vimos en otra sura, y que es cuando una persona hace una declaración que no corresponde a la verdadera realidad de las cosas. Desde aquí la sura se moverá para hablarnos de las relaciones familiares, y específicamente sobre el estatus de los hijos adoptados, y después nos hablará sobre la forma en que los seres humanos reaccionan a los grandes desafíos.
Luego la sura nos lleva a una serie de temas morales, siendo el primero el asociado a la posición que debe ocupar en la sociedad el Profeta (BP) y su familia, y luego a otros asuntos que tienen que ver con la modestia y la moralidad social, pero durante el desarrollo del texto, mientras nos habla de ello, ella nos dice que el Profeta (BP) mismo, y Ahlul Bait, son una guía luminosa. Entonces lleva nuestra atención hacia la noción de la luz divina, pero aquí la luz está encarnada en la persona del Profeta (BP), y nos dice esto en el contexto de una serie de acusaciones poco halagadoras levantadas contra el Profeta (BP). Mientas que en sura Al-Nur las acusaciones eran contra un miembro de la familia del Profeta (BP), en esta sura se nos muestran las acusaciones hacia su persona, y la sura nos indica que esta es una vieja historia que se ha repetido con todos los profetas.
Como veremos, la sura nos plantea el punto sobre los acontecimientos históricos que, es justo decir, que no tienen solución, y veremos por qué esto es muy significativo. Dios sabe que habrá cosas sobre la historia que no podremos resolver, para las que nunca tendremos una respuesta, podemos pretender tener una respuesta, pero cualquiera que mire estos acontecimientos históricos profundamente, de hecho no tendrá una respuesta.
Luego la sura, en su término, nos entrega un mensaje asombroso, y ello tiene que ver con el concepto del fideicomiso que Dios le otorgó al ser humano, y para ello Dios metafóricamente nos indica que se lo podría haber ofrecido a otras criaturas, pero que finalmente fue solo el ser humano el que aceptó tomar el compromiso de ser responsable por estar a cargo de ese fideicomiso sobre la tierra. Lo anterior nos pone inmediatamente bajo la pregunta: ¿Cuál es ese fideicomiso? ¿Cuál es la relación entre el fideicomiso y lo que nos dijo al inicio esta sura? ¿Cuál es la relación entre el fideicomiso y lo que nos dijo la sura sobre que el ser humano no tiene dos corazones? ¿Cuál es la relación entre el fideicomiso y lo que nos dijo la sura sobre que el Profeta (BP) es un ejemplo luminoso? ¿Cuál es la relación entre el fideicomiso y lo que nos dijo la sura, tanto sobre la ética social como sobre la forma en que los seres humanos reaccionan a los desafíos sobrecogedores?
Si tienen la sensación de que el mensaje que la sura está entregando es un mensaje denso, o muy pesado, para aquellos que sí tienen comprensión, ustedes estarán absolutamente en la sensación correcta.
Hay algunos que han tratado de cuestionar la integridad del mensaje de esta sura. Tengo serias suposiciones que debido al mensaje mismo de esta sura es que muchos han intentado cuestionar la integridad de su mensaje.
¿Qué quiero decir con que algunos han cuestionado su integridad? ¿A qué me estoy refiriendo con esto?
Uno de los aspectos más destacables de esta sura es que ustedes pueden leer reportes en los cuales se indica que Ubain bin Kaab dijo que sura Al-Ahzab tenía el mismo largo que sura La-Vaca, pero que cuando el Corán fue escrito en los tiempos de Osmán, lo que sobrevivió de ella es lo que conocemos hoy en día. De forma similar hay otro reporte atribuido a Aisha que indica que ella habría dicho que esta sura solía tener 200 versículos, pero que después que Osmán finalizó la copia escrita del Corán la sura se redujo a los 73 versículos actuales. Tenemos otros reportes que incluso llegan al punto de lo ridículo, porque indican que esta sura era más larga, y que había una copia de la sura original en la casa de Aisha, pero que esos documentos fueron comidos por las gallinas. Incluso hay reportes que indican que Omar ibn Al Jattab dijo que sura Al-Ahzab solía tener versículos sobre la lapidación, pero que de alguna manera esos versículos desaparecieron cuando se hicieron copias escritas del Corán. Así, hay varios reportes más.
La importancia de todo esto radica en que la sura Al-Ahzab actual no sería la sura originalmente revelada.
Cuando ustedes miran dentro de estas tradiciones islámicas, y comprenderán que ellas están entre las favoritas de los islamofóbicos, y se focalizan en quiénes las transmitieron, ustedes quedan impresionados porque aparecen personas que se convirtieron al islam con una fe cuestionable, y que antes profesaban otras religiones, o eran judías, o cristianas, o zoroastrianas, o sabeas, y que después de su conversión aparecieron transmitiendo tradiciones islámicas muy similares a ideas y textos que se pueden encontrar en las mismas tradiciones judías, o cristianas, o zoroastrianas o sabeas. En el caso de esta sura, las cadenas de transmisión de los reportes asociados a ella tienen individuos que provienen de dos orientaciones distintas. Una de esas orientaciones estaba asociada a aquellos que se opusieron al rol de Ahlul- Bait, es decir, personas a favor de los quraishitas y de los omeyas que luchaban contra Ahlul Bait, porque los omeyas sabían que esta sura hablaba del rol de Ahlul Bait y del rol del Profeta Muhammad (BP) como un ejemplo luminoso.
Si nosotros fuéramos lo suficientemente maduros intelectualmente, y Dios sabrá cuando sucederá, nos daríamos cuenta que habían personas que estaban muy al tanto del riesgo, para ellos, de que la sociedad heredara el ejemplo moral del Profeta (BP). Esas personas deseaban que la sunna del Profeta (BP), su tradición, estuviese relacionada con imitar la barba del Profeta (BP), su ropa, la forma de lavarse los dientes, pero no en imitarlo en su comportamiento ético y moral, porque eso los hubiese enfrentado a un serio desafío político. Entonces en estos individuos repetidamente se observa un patrón de comportamiento asociado a generar dificultades y obstáculos en el posicionamiento del Profeta (BP) como un ejemplo ético, y favoreciendo su posicionamiento en un aspecto legalista. Para decirlo en forma más simple, una cosa es desear imitar al Profeta (BP) en limpiarse los dientes con el “miswak”, pero es una cosa completamente diferente decir que quieres imitar, por ejemplo, el tipo de políticas que él estableció hacia los pobres en la sociedad.
La segunda orientación estaba compuesta por personas que tuvieron, en el islam temprano, una poderosa orientación política y una alta influencia en varias etapas del islam, y que eran de naturaleza fatalista. Ellos creían que Dios creó tanto el bien como el mal, y que Dios determinó a los seres humanos desde el inicio, desde el momento de su creación, que van a ir al cielo y a los que van a ir al infierno, es decir, estas personas creían que todo estaba predestinado. Me imagino que no será sorpresa para ustedes que los gobernantes dictadores y déspotas aman esta orientación teológica, porque así ellos siempre declaran que deben ser obedecidos por que Dios así lo determinó, y que querer luchar contra ellos y destituirlos, es luchar contra la voluntad de Dios. Por supuesto que esta orientación teológica está absolutamente en contra de la idea del fideicomiso que Dios le otorgó al ser humano, y que tiene que ver con la capacidad que Dios le dio en términos de libre albedrío, posibilidad de elegir, y su intelecto. Entonces estas personas, para evitar los temas planteados por sura Al-Ahzab, transmitían: “no podemos hablar sobre sura Al-Ahzab por que ella en realidad está incompleta, entonces no nos hablen de la posición del Profeta (BP) como ejemplo luminoso, ni de Ahlul Bait, ni del libre albedrío, ni de la posibilidad de elección del ser humano, ni de su intelecto, porque ustedes no han leído la sura completa, y si lo hubiesen hecho se darían cuenta que todas sus ideas están equivocadas”. Entonces, a cualquier persona que deseaba criticar sus comportamientos citando esta sura ellos le decían: “No, no cites esa sura porque está incompleta”.
La pregunta obvia a esas personas fue: ¿bien, pero entonces dónde está la sura completa? A lo anterior ellos contestaban: “Ah, bueno, ella se perdió”. Pero esa no era una respuesta válida, porque en aquellos tiempos había muchos compañeros del Profeta (BP) que habían memorizado el Corán, y por lo tanto algún compañero hubiese dicho que faltaba algo en la sura. Estas personas daban solo respuestas extremadamente incoherentes a todos los cuestionamientos que se les hacían por su opinión en relación a que la sura estaba incompleta.
Lamentablemente hay muchos musulmanes que leen los libros de los islamofóbicos en los cuales se dice que el Corán no es genuino porque le faltan partes, y fundamentan esa opinión en el tipo de tradiciones que les he indicado. Pero esos musulmanes se quedan solo con lo que leen en los libros de esas personas y no hacen su trabajo con responsabilidad, que sería estudiar esas tradiciones, estudiar sus cadenas de transmisión, estudiar la razón y el contexto en el cual emergieron, para lograr tener una visión histórica de los hechos, y de esa forma se darían cuenta de lo que animaba la generación de ese tipo de reportes.
La ironía es que la sura, ella misma, nos advierte sobre a lo que pueden llegar algunas personas para corromper las cosas más sagradas, incluyendo el Corán, con el sólo objetivo de satisfacer sus caprichos. Personas que fueron capaces de defender su orgullo y ego incluso si ello implicaba desprestigiar y perseguir a Ahlul Bait.
Les daré un pequeño ejemplo de esto. Hay una montaña en Medina llamada “sila”, y esa montaña jugó un rol muy importante en la batalla de la trinchera, y sobre lo cual hablaremos en forma más extendida más adelante. Esa montaña estaba unos pocos kilómetros en las afueras de la ciudad, y en ella el Profeta (BP) había construido un recinto de oración precisamente en los tiempos de esta batalla, y en dicho lugar él pasó horas rezando y suplicando a Dios por SU ayuda. En la misma área había otros lugares de oración que fueron para el imam Ali (Que Dios esté complacido con él), para Fátima Az-Zahrá, para Salmán al Farsi, para Omar, y para Abu Bakr. Todos ellos rezaban y suplicaban a Dios en esos lugares por SU ayuda en la batalla de la trinchera. La mayoría de estos lugares de oración han sido destruidos, la última vez que revisé el estado de ellos solo permanecía el que había ocupado el Profeta (BP). Pero lo que es impactante es que muchas personas de la historia reciente, les estoy hablando de los años de 1960, trataron de eliminar completamente esa montaña para construir edificios de departamentos asociados a proyectos inmobiliarios. Cuando investigué sobre esto descubrí que esas empresas inmobiliarias habían adjuntado a sus proyectos la opinión de algunos sheij sauditas que autorizaban, dando argumentos teológicos, la destrucción de la montaña “sila”, y ¡Alabado sea Dios!, lo que observé en dichas argumentaciones teológicas es precisamente de lo que nos advierte sura Al-Ahzab, y es la enorme capacidad que tiene el ser humano para justificar la corrupción y convencerse a si mismo de cualquier cosa.
Entonces comencemos con la sura,
(1) ¡OH PROFETA! Mantente consciente de Dios, y no cedas ante los que niegan la verdad ni ante los hipócritas: pues Dios es en verdad omnisciente, sabio. (2) Y sigue [sólo] lo que te llega por medio de la revelación de tu Sustentador: pues Dios es en verdad plenamente consciente de todo lo que hacéis [los hombres]. (3) Y pon tu confianza [sólo] en Dios: pues nadie es tan digno de confianza como Dios.
Dios se dirige al Profeta (BP) y le dice que se mantenga consciente de Dios, que tema a Dios. Nosotros normalmente leemos esto y pasamos muy rápido sin reflexionar. Debemos darnos cuenta de que ser el receptor de una instrucción como esta requiere una considerable cantidad de humildad. Esto porque en primer lugar exige a quien es el gobernante de una sociedad tener consciencia de Dios en todos los asuntos que enfrenta. Si ustedes la dicen a un gobernante, lamentablemente de la mayoría de los países islámicos actuales, que tema a Dios en sus decisiones, lo más probable es que terminen en la cárcel. Pero incluso si hablamos de la mayoría de los musulmanes, si a algún musulmán le dices que debe temer a Dios en lo que hace, lo más probable es que inmediatamente se ponga en una actitud defensiva.
Como lo hemos conversado varias veces, todo lo que Dios le indica al Profeta (BP) es algo que nos aplica a nosotros. Cuando la dinámica de la sura comienza con Dios diciéndole que debe temer y tener consciencia de ÉL, es también un mensaje para nosotros.
Luego Dios le dice algo que nosotros sabemos que no estaba en la intención del Profeta (BP), él no iba a obedecer a los incrédulos o a los hipócritas, pero aún así Dios le dice que no lo debe hacer. Frente a esto, cualquier lector razonable se da cuenta que Dios no está tratando de implicar que existía la posibilidad de que el Profeta (BP) tuviese la intención de seguir a esa gente, sino que Dios está hablando de ser influenciado, es como decir: “sé vigilante de ti mismo y no permitas ser influenciado por aquellos que no tienen intención de seguir el camino recto”.
Noten que en cada uno de los versículos Dios enfatiza algo sobre Él, que es omnisciente, sabio, consciente de todo, y digno de confianza para considerarlo como un punto referencial y de soporte. Por lo tanto, tu dependencia y confianza emocional, psicológica, e intelectual, debería estar cien por ciento en Dios.
Sigue la sura,
(4) DIOS no ha dotado a ningún hombre de dos corazones en un cuerpo: y [tal como] no ha hecho que aquellas esposas vuestras que hayáis declarado "tan ilícitas para vosotros como los cuerpos de vuestras madres" sean [realmente] vuestras madres, así, también, no ha hecho que vuestros hijos adoptivos sean [realmente] hijos vuestros: esto son sólo expresiones [figuradas] de vuestras bocas --mientras que Dios expresa la verdad [absoluta]: y sólo Él puede mostrar[-os] el camino recto.
(5) [En cuanto a vuestros hijos adoptivos,] llamadles por el nombre de sus [verdaderos] padres: esto es más equitativo ante Dios; y si no sabéis quienes eran sus padres, [llamadles] hermanos vuestros en la fe y amigos vuestros. Sin embargo, no importa si erráis a este respecto, sino [sólo] la intención en vuestros corazones --¡pues Dios es en verdad indulgente, dispensador de gracia!
En la primera parte del versículo cuatro, Dios nos indica algo que naturalmente es metafórico. Tenemos reportes que indican ser la causa de esta revelación, pero mi opinión es que son más bien incidentales de ella que su causa. Los reportes indican que lo que había llegado a ser común entre las personas con una fe débil en Medina, comúnmente referidas como hipócritas, era que decían: “Bueno, en realidad es como si tuviese dos corazones en relación al asunto del Profeta (BP). Por una parte un corazón me dice ser leal con él y hacer lo que indica, pero mi otro corazón me dice que debería ser cauteloso y precavido, y no comprometerme completamente”. Por lo tanto se nos muestra la falta de resolución, falta de voluntad, y falta de determinación que puede llegar a tener una persona.
Hay otros reportes que nos dan una imagen de la intensidad de la presión que el Profeta (BP) debió sostener. En ellos se nos dice que en una madrugada, durante el rezo del amanecer, el Profeta (BP) cometió un error en el rezo, y los reportes no indican que tipo de error fue. Entonces, debido a ese simple error, el grupo de personas conocidas como hipócritas comenzó a murmurar: “Ah, bueno, es obvio que él no es lo que nosotros pensábamos que era, él no está completamente concentrado durante sus oraciones”. Lo que hacían esos hipócritas era de alguna forma cuestionar el carácter del Profeta (BP) exigiéndole un estándar sobrehumano. Si ustedes piensan sobre esto se darán cuenta que esto es algo muy humano de hacer, cuando una persona es muy débil para comprometerse ella misma con lo que ella sabe que es lo correcto, lo que hace es adoptar estándares imposibles que ella no puede seguir, y luego aplica esos estándares a quienes la hacen sentirse culpable.
Entonces, en esta primera parte del versículo Dios nos indica que este camino requiere un compromiso serio, una actitud resuelta y de determinación para seguirlo, y la humildad para entender que no puedes seguir dos voluntades, no puedes decir, por ejemplo: “Bueno, yo deseo agradar a Dios, pero no estoy seguro si puedo renunciar a todas las cosas que debería renunciar para agradarlo”, o “yo deseo adorar a Dios pero no estoy seguro si puedo dejar de verme a mí mismo como lo más importante”.
Esta simple frase de este versículo ha generado toneladas de escritos, especialmente en la tradición sufí en lo asociado a disciplinar el ego.
Es importante que observemos que Dios, al mismo Profeta (BP), le dice que debe purificar su resolución, su determinación, y que debe ser consciente que él no es de aquellos que siguen dos voluntades. Obviamente este llamado de Dios aplica a todos nosotros.
Luego el versículo cuatro nos habla del problema de esa declaración de los maridos hacia sus esposas en cuanto a que ellas se volvían para ellos tan ilícitas como sus madres. Esto ya había sido mencionado en una sura revelada anteriormente a sura Al-Ahzab, ¿y por qué entonces es mencionado este tema nuevamente? Porque fue un asunto que persistía en la sociedad de Medina. Una cosa es que Dios diga que algo no se debe hacer y otra cosa es que las personas realmente no lo hagan. Recuerden lo que esa declaración implicaba para la mujer en la época preislámica, ella no seguía siendo la esposa de ese hombre y tampoco podía casarse con otro, ella quedaba atrapada en esa situación y era algo extremadamente injusto para las mujeres. Entonces Dios está indicando que la razón por la cual esa práctica persistía era porque sus voluntades no estaban purificadas, no tenían en sus corazones la convicción de seguir solo la voluntad de Dios. Pueden imaginar que había muchos que consideraban ser buenos musulmanes y que continuaban realizando dicha práctica, ¿habrán tal vez pensado que no era gran cosa el no obedecer esa orden de Dios?
Ese tipo de comportamiento es el que categorizó a los hipócritas como tales. Las categorías de la hipocresía son muchas, no corresponde solo a ese hipócrita claramente malvado que planeaba ir contra el Profeta (BP) en todo momento, sino que los diferentes niveles de hipocresía corresponden a los distintos niveles de personas que luchan por su nivel de compromiso con el islam, de la misma forma en que yo y ustedes luchamos todos los días con nuestro compromiso con el islam.
Aquí hay un asunto muy importante, y este es que tú construyes una realidad con tus declaraciones y palabras. De la misma forma en que se había construido esa práctica cultural al declarar lo indicado a la esposa, también se había construido la práctica de que una persona podía llegar a ser igual a un descendiente biológico, y construir una relación con esa persona imaginándola como si lo fuera.
Sabemos que el Corán siempre nos advierte de mantenernos lo más cercano posible a lo que es la naturaleza de las cosas y lo que es lo natural, y este es un gran tópico de estudio y discusión. El corromper la creación de Dios es una pendiente resbaladiza hacia la perdición. Hemos hablado de que la creación es como un Corán, y entonces así como no podemos llegar y cambiar el texto del Corán revelado, no podemos llegar y corromper el Corán de la creación. Es por ello por lo que Dios, en el versículo cuatro y cinco, nos indica que no podemos pretender que los hijos adoptivos sean como si fuesen hijos biológicos.
El Corán no está desincentivando la adopción, solo está regulando unos aspectos, como es el asunto de no cambiar los apellidos de los niños, e indicando que el ser tutor implica una serie de connotaciones legales y morales. Hay un compromiso en esa relación, entre el tutor y el huérfano, de la cual Dios es testigo, y que implica que uno debe apoyar al otro en todos los asuntos, y es una relación mutua. Entonces, cuando Dios indica esto, implica que el tutor debe hacer todo lo posible por lograr que la persona adoptada no sienta que está marginada de la sociedad, de hecho el comando moral es la completa integración de ellos en la sociedad. Es por lo anterior que el concepto de orfanatos, de enviar a los huérfanos a hogares y no a familias, es una violación a lo planteado por Dios en el Corán.
El Corán usa el término “mawali” para referirse a esta relación, que a veces se traduce como “amigo” o “hermano”, pero es mucho más que eso. El huérfanos es el “maulá” de su tutor, y eso implica que el tutor debe tratarlo como si fuera un miembro integral de su familia, y de hecho el huérfano, como “maula”, debería tener un estatus de honor especial en la familia del tutor, quién debería ocuparse de sobre manera para asegurarse que sus obligaciones con el huérfano son cumplidas. Independiente de todo esto, lo que no se puede olvidar es que ese huérfano proviene biológicamente de una familia distinta, y si esa información no está disponible, la solución que se tome no debe poner en riesgo todo el esfuerzo moral de integrar sanamente a esa persona en la sociedad.
En los reportes típicamente se lee que esta revelación es debida a una persona llamada Zaid bin Haritha. Hay diferentes reportes sobre él y que se conflictúan entre ellos. En algunos se indica que él fue comprado por Khadiya (la primera esposa del Profeta (BP) y madre de Fátima), y que ella se lo dio como regalo a su marido, mientras que otros reportes indican que Zaid fue comprado directamente por el Profeta (BP). Todo esto sucedió mucho antes del inicio de la profecía de Muhammad (BP).
Zaid pertenecía al clan de sherhabil y a la tribu banu kulaib, y él era uno de entre esos tantos niños que en las luchas entre tribus fueron hechos esclavos y luego vendidos como tales. El Profeta (BP) lo liberó, lo crio y lo amó, y le dio su nombre, y entonces era conocido como Zaid ibn Muhammad, Zaid el hijo de Muhammad.
Ahora, noten y reflexionen sobre algo que no está en el texto de esta sura. En esta sura Dios les dirá a los musulmanes: “Muhammad (BP) no es el padre de alguno de vuestros hijos”, y sabemos que una de las pruebas más duras a las cuales el Profeta (BP) fue expuesto por Dios fue que cada vez que engendró un hijo hombre este falleció a muy temprana edad. Ahora, en esta sura Dios también dice que Muhammad (BP) es el sello y último de los profetas de Dios. Sabemos que el linaje de los Profetas (BP) previos eventualmente guiaba a la continuidad de la profecía, pero Muhammad (BP) es el sello de ellos y no hay una nueva profecía luego de él. Ahora, la tendencia de los seres humanos es que, si yo se que esa persona es tu hijo, la tendencia es que voy a tratar a tu hijo como si él hubiese heredado el mensaje de su padre. Entonces no es casual que todos los hijos hombres del Profeta (BP) fallecieran, y que esta sura diga que él no es el padre de ninguno de los hijos de los hombres de su época, y que toda la comunidad son sus herederos del mensaje de Dios. Hay una situación especial con Ahlul Bait, de la cual ya hablaremos, pero es un sentido bien específico. Lo que debe estar claro es que nadie pudo adoptar el rol de ser heredero del Profeta (BP) por concepto de linaje.
Cuando sura Al-Ahzab fue revelada Dios le indicó explícitamente al Profeta (BP) que Zaid no podía seguir siendo llamado como Zaid ibn Muhammad, y por lo tanto el Profeta (BP) lo comenzó a llamar como Zaid ibn Haritha. ¿Esto afectó a Zaid? Sí, lo afectó, y se molestó, pero noten las sutilezas en esta sura, porque Dios honró a Zaid de una forma que le otorgó un consuelo que él llevó consigo hasta el día en que falleció, y dicho consuelo fue que él es una de las extremadamente pocas personas mencionadas explícitamente en el Corán. Se indica que Zaid dijo que por mucho que no fuera conocido como el hijo de Muhammad (BP), y que eso le quebraba el corazón, elevaba su espíritu mucho más que su nombre fuera nombrado en el Corán y que la gente lo leyera por siempre en esta sura.
Si Dios da consuelo y se preocupa de las personas de esta manera, ¿hacemos nosotros lo mismo? Todo en el Corán es una educación. Dios soporta, consuela, ayuda, a quienes están en SU camino.
Ahora, dado que Zaid era un esclavo que había sido liberado, el Profeta (BP) era profundamente consciente que existía una enorme resistencia en esa sociedad árabe para tratar a los esclavos como iguales. Tanto así que cuando un esclavo liberado deseada contraer matrimonio con una mujer libre, la mujer decía que eso no estaba a su altura.
La prima del Profeta (BP), Zainab, fue alguien con quién él creció, y según reportes atribuidos a Aisha ella indicó que Zainab era una mujer hermosa, y también hay otros reportes que indican que ella siempre estuvo enamorada del Profeta (BP) pero que nunca se lo dijo. Hice mis investigaciones sobre esos reportes y no podría decir si son o no fidedignos, Dios sabe. Entonces, el Profeta (BP) intentando hacer una demostración a la sociedad sobre la posición que deberían tener los esclavos liberados, le pidió a Zainab que se casara con Zaid. Dado que él era un esclavo liberado ella primero pensó que no estaba a su altura y rehusó la propuesta, y aun cuando el Profeta (BP) insistió, ella continuó rechazando la idea. Finalmente ella cedió, y veremos que esto llega a un punto muy importante.
Me estoy adelantando un poco porque esta sura es difícil de presentar si solo sigo el orden de los versículos. Así que tengan paciencia, es como un cuadro: estamos pintando todas las piezas y luego todo encajará, si Dios quiere.
¿Por qué esto se convirtió en un asunto relevante? Porque luego hay un versículo en esta sura que dice que cuando el Profeta (BP) ordena algo, los creyentes deben obedecerle inmediatamente. Entonces esto es un gran tema en la tradición islámica, ¿por qué? Porque si el Profeta (BP) ordenó a Zainab casarse con Zaid, eso tendría implicaciones asociadas a la libertad de una mujer para decidir su propio matrimonio, entonces la pregunta es: ¿él le ordenó o le insistió? Si él le insistió, sin ordenárselo, ¿por qué el versículo 36 nos indica lo siguiente?: “Y, si Dios y Su Enviado han decidido un asunto, no cabe que un creyente o una creyente reclamen para sí libertad de elección en lo que a ellos concierne: pues quien [así] se rebela contra Dios y Su Enviado está ya claramente extraviado.” Noten acá que este versículo, y ya hablaremos más adelante en detalle de esto, estructuralmente no está en el lugar donde Dios habla sobre el asunto de Zaid sino que está colocado bastante después en la sura. Sin embargo, la mayoría de los comentaristas del Corán han indicado que el versículo 36 habla sobre el matrimonio de Zainab con Zaid, y que lo que Dios está diciendo es que debido a que el Profeta (BP) deseaba que ella contrajera matrimonio con Zaib, ella no debería haberse negado inicialmente. Como veremos, esta opinión está claramente equivocada. El Profeta (BP) no le ordenó a Zainab contraer matrimonio con Zaid, sino que él le insistió, y finalmente ella aceptó. En todo caso la actitud de Zainab hacia Zaid nunca mejoró, y finalmente debido a esa actitud llegó un momento en el cual Zaid le dice al Profeta (BP) que él deseaba divorciarse de ella.
Ahora, si el versículo 36 está realmente asociado al matrimonio de Zainab con Zaid como indican esos comentaristas, entonces deberían haber dicho que si se aplicaba a Zainab al casarse con Zaid, también debería aplicarse a que Zaid debería haber permanecido casado con Zainab, porque cuando Zaid le dijo al Profeta (BP) que quería divorciarse de ella, este le dijo: “No, no te divorcies de ella”.
Aquí se puede ver este sesgo de género de los intérpretes, la misoginia. La mayoría de los comentaristas coránicos dijeron: “Este versículo 36 se aplica a Zainab al casarse con Zaid, que debería haber obedecido, pero no se aplica a Zaid al divorciarse de Zainab”. ¡No podemos tener esta ambigüedad!
Sigue la sura,
(6) El Profeta tiene mayor derecho sobre los creyentes que ellos sobre sí mismos, [por ser como un padre para ellos] y sus esposas son sus madres: y quienes están [de este modo] ligados entre sí tienen mayor derecho unos sobre los otros, conforme al decreto de Dios, que [aun el que existía entre] los creyentes [de Yazrib] y los que habían emigrado [allí por Dios]. No obstante, debéis obrar también con suma bondad hacia vuestros [demás] amigos: esto [también] está escrito en el decreto de Dios.
En estos versículos Dios nos indica que el Profeta (BP) tiene un lugar especial, y que sus esposas son las madres de los creyentes. Pongan atención en esto porque acá tenemos una yuxtaposición. Dios nos indicó que es inválido inventar relaciones que no existen, como el que la esposa es como la madre o que el hijo adoptivo es como el hijo biológico, pero ahora Dios nos dice que sí es válida la relación que ÉL indica en cuanto a que las esposas del Profeta (BP) son las madres de los creyentes. Veremos que esto es muy significativo e importante en todo el mensaje que nos entrega esta sura.
Haré un salto para que vayan entendiendo este punto que lamentablemente no lo encontrarán sólidamente tratado en otros lugares. Cuando eventualmente lleguemos al punto de hablar sobre la “amana” que Dios nos dio, sobre el fideicomiso que Dios nos dio, ustedes deberían llegar a entender su posición en la creación, deberían llegar a comprender que si ustedes verdaderamente son creyentes, deberían creer al punto que la realidad presentada a ustedes por Dios llega a ser vuestra realidad. Porque Dios nos indica que nosotros tenemos la opción de, o creamos nuestras propias realidades en base a nuestros intereses y deseos, o aceptamos y hacemos nuestra la realidad de Dios.
Dios sabe, y así lo veremos por ejemplo cuando hablemos de la batalla de la trinchera, que se requiere resolución, convicción, fortaleza, para comprometerse con la realidad tal como Dios te dice que es. Esa realidad indicada por Dios incluirá el rol del Profeta (BP) como un ejemplo luminoso para la humanidad, y nuestra relación con la vida y la muerte, y nuestra relación con los peligros y las crisis.
Todo este Corán nos indica consistentemente que debemos reorientar nuestra psicología desde lo temporal hacia lo eterno. El Corán frecuentemente nos repite que esta vida en la tierra no es tan valiosa como el ser humano cree que es, y que la vida real es la que viene después de esta vida terrenal. Luego viene Dios y nos muestra los ejemplos reales de la vida, y nos muestra que las personas reciben la ley divina pero ellas continúan apegadas a sus formas tradicionales y culturales de hacer las cosas, ni siquiera algunos queriendo desafiar a Dios, sino simplemente por hábito. Entonces Dios nos indica que si deseamos llegar a ser verdaderos creyentes, nuestra psicología debe llegar a aceptar que la realidad que Dios nos indica que es, ella es la realidad que debemos aceptar como tal, y no aceptar otra realidad que puede nacer de tu otro corazón guiado por tus deseos y por tu ego.
Entonces, en la primera parte del versículo se nos indica que el Profeta (BP) tiene más derecho sobre los creyentes que ellos sobre sí mismos. Una de entre las tempranas autoridades del Corán, Mujahid, dijo que esta revelación fue entendida en el sentido que cada profeta fue considerado como un padre de su umma, y que ellos le hablaban como tal a su gente. Dado lo anterior, Mujahid indicó que esta revelación está destacando que Muhammad (BP) era el padre de los creyentes, y debido a esto es por lo cual los creyentes son hermanos.
De forma similar, Ibn Mas’ud, nos indicó que la forma en que esto fue entendido es que el Profeta (BP) era el padre de los creyentes, y dado esto, los creyentes son hermanos unos con otros.
Ibn Abbas también dijo algo muy similar con respecto a este versículo.
Hay reportes que nos indican que cuando el Profeta (BP) explicó este versículo dijo lo siguiente: “Ustedes no serán verdaderos creyentes hasta que yo llegue a ser para ustedes más querido que lo que ustedes se quieren a sí mismos, más querido que lo que aman a su dinero, y más querido que sus hijos u otras personas”.
Frente a esto debemos hacer una pausa para reflexionar, porque esta idea se volverá extremadamente importante para todo el mensaje de esta sura. Esto implica que cada uno de nosotros debe desarrollar un alto nivel de intimidad con el Profeta (BP), el cual no consiste en imitarlo ciegamente, tampoco es conocerlo como una figura histórica, sino que por medio de esa relación debo llegar a amar al Profeta (BP), incluso más de lo que me amo a mi mismo. Frente a esto es justo hacerse la pregunta: ¿y por qué? ¿por qué debo amar al Profeta (BP) de esa forma? ¿cómo voy a amar a una persona que solo puedo conocer por medio de reportes y tradiciones históricas? Más adelante volveremos a estas preguntas.
Por otra parte, el versículo nos indica que las esposas del Profeta (BP) son como si fueran nuestras madres, y que deben ser tratadas como tales.
Sabemos que cuando los emigrantes de La Meca llegaron a Medina, el Profeta (BP) generó una relación de hermandad entre un emigrante y un nativo de la ciudad, y esas personas, en su afán de ser buenos musulmanes, se trataron como verdaderos hermanos al punto que se heredaban unos a otros. Entonces el Corán viene y nos vuelve a decir lo mismo, Dios puede inventar estas categorías entre las personas, pero el ser humano no puede, y aunque esa relación entre migrantes y nativos estaba basada en el compromiso y la bondad, siempre hay que tener claro que eso no cambia la relación biológica que Dios creó, y por lo tanto, por ejemplo, la herencia debe seguir las leyes establecidas por Dios en sura Al-Nisa’.
El bien moral debe perseguirse por sí mismo, y no a través de la reinvención de la creación.
Sigue la sura,
(7) Y, ¡HE AHÍ! que aceptamos un compromiso solemne de todos los profetas --de ti, [Oh Muhámmad,] y también de Noé, Abraham y Jesús, hijo de María-- : pues de todos ellos aceptamos un oneroso compromiso solemne, (8) para que [al final de los tiempos] pregunte Él a esos hombres veraces sobre [qué respuesta había recibido en la tierra] su veracidad. ¡Y para los que niegan la verdad ha preparado Él un castigo doloroso!
Dios nos recuerda sobre nuestra relación con estos profetas, y sobre la relación de ellos con Dios. Dicha relación está anclada en un compromiso, en un compromiso extremadamente solemne y serio. Es interesante observar que la palabra árabe que Dios usa en este versículo para mencionar este compromiso es la misma que usa para describir el compromiso del matrimonio.
Debemos entender que la posición de los profetas entre la gente es para cumplir este compromiso, y para ser probados por Dios. Finalmente se nos indica que aquellos seres humanos que no sigan la verdad serán castigados.
Si ustedes están leyendo la sura cuidadosamente deberían reflexionar sobre lo siguiente. Primero partimos con un mensaje dirigido al Profeta (BP) sobre lo que hacía, y luego Dios le indica que debe saber que los seres humanos sufren enormemente por sus inconsistencias, paradojas, y por sus conflictivas emociones y compromisos. Lo anterior porque los seres humanos actúan como si tuvieran dos corazones, pero este camino divino está representado en la verdad de Dios.
En el centro de la verdad de Dios está Muhammad (BP), al igual que el resto de los profetas, y por lo tanto sus roles son centrales para que las personas sigan el camino divino. Todo esto es necesario para distinguir a aquellos que realmente están con Dios, aquellos que realmente son puros y veraces.
Esa es la introducción de la sura para luego hablarnos del evento asociado a la batalla de la trinchera.
Entonces tú te preguntas a ti mismo: Bien, entonces, cuando comprenda la batalla de la trinchera, ¿cómo me ayudará esta introducción a analizar los eventos de esta batalla? ¿Cómo me ayudará a analizar lo que Dios nos dice sobre ella?
Recuerden que en el estudio de otras suras ya vimos que en aquellos tiempos la sociedad de Medina estaba bajo una enorme presión, y ellos estaban siendo probados. Ahora, veamos la descripción que el Corán nos hace de esta nueva prueba que debían enfrentar.
Sigue la sura,
(9) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! Recordad las bendiciones que Dios os concedió cuando os atacaron ejércitos [enemigos], y lanzamos contra ellos un temporal de viento y ejércitos [celestiales] que no podíais ver: sin embargo, Dios vio todo lo que hicisteis.
(10) [Recordad lo que sentisteis] cuando os atacaban por arriba y por abajo, y cuando se [os] desorbitaban los ojos y los corazones [os] llegaban a la garganta, y [cuando] pasaban por vuestras mentes los más encontrados pensamientos acerca de Dios: (11) [pues] en ese lugar y ocasión fueron puestos a prueba los creyentes, y sacudidos con una violenta conmoción.
(12) Y [recordad lo que ocurrió] cuando los hipócritas y aquellos de corazón enfermo dijeron [entre ellos]: "¡Lo que Dios y Su Enviado nos prometieron no son más que engaños!" --(13) y cuando algunos de ellos dijeron: "¡Oh gentes de Yazrib! ¡No podréis contener [al enemigo] aquí: volvéos [a vuestras casas]!" --y entonces un grupo de ellos pidió autorización al Profeta, diciendo: "¡Ciertamente, nuestras casas se encuentran expuestas [a un ataque]!" --pero no es que estuvieran expuestas: lo que querían era huir.
Quraish había logrado sumar a distintas tribus de Arabia para el ataque a Medina, y estas tribus provenían tanto del Este como del Oeste, por lo cual la ciudad se vería en medio del ataque de distintas tribus. Dentro de los confederados estaba la tribu judía de banu nadir, y recuerden que esta fue la tribu judía que había sido exiliada de Medina, pero muchos de ellos que se habían ido a refugiar con los judíos de khaibar, se unieron a la coalición que amenazaba a los musulmanes. Ellos se habían comprometido a nunca más atacar al Profeta (BP), pero nuevamente habían faltado a su acuerdo.
Medina estaba completamente rodeada por un enorme ejército de los enemigos, y aquello era algo que Arabia no había visto en los últimos cincuenta años. Por otra parte el Profeta (BP) tenía la información que la tribu banu kuraisa, que vivía al interior de la ciudad de Medina, había prometido a las fuerzas invasoras darles acceso a través de sus territorios, y además unirse a ellas, lo cual era una traición hacia los musulmanes.
Lo que es destacable es que no tenemos algún reporte que mencione que Dios le haya indicado algo al Profeta (BP) sobre esas fuerzas que invadirían Medina, entonces, ¿cómo se enteró de ello? Vean, estamos hablando de un Profeta (BP), él tiene un solemne y serio pacto o compromiso con Dios, pero su actitud no era sentarse a esperar que Dios le entregara la información relevante, sino que hizo el esfuerzo para generar un sistema de inteligencia de la información que le permitía obtenerla.
Entonces, la situación era que los musulmanes no podían salir de Medina para enfrentar a los enemigos dado que eso hubiese dejado el campo libre para el ataque desde el interior, por parte de banu kuraisa. En esta situación sabemos que Salmán al Farsi le dio la idea al Profeta (BP) de cavar una trinchera, algo que no era común entre los árabes, pero sí para los persas.
Nuevamente, deben hacer una pausa y darse cuenta de que el Profeta (BP) no era un hombre que decía: “Bueno, ¿para qué?, si Dios nos cuidará”, sino que le pareció una buena idea y comenzaron a ejecutarla. El asunto es que el tiempo que tenían para cavar la trinchera era muy limitado, no eran más de tres días. Ellos no podían cavarla alrededor de toda la ciudad, y decidieron hacerlo en una dirección dado que en su retaguardia tenían la montaña de “sila”, y entonces ella de alguna forma era protección y les daba tiempo de reaccionar si el ataque provenía desde esa dirección. Entonces los musulmanes dividieron las fuerzas, un grupo se dirigió a controlar el paso por la montaña de “sila”, y otro grupo fue dirigido para prevenir el ataque de banu kuraisa, y el resto se posicionó tras la trinchera, y el Profeta (BP) colocó el centro de mando de su ejército a los pies de la montaña de “sila”.
Hassan ibn Sabith tenía su casa muy próxima a dicha montaña, y entonces el Profeta (BP) movió a toda su familia a la casa de Hassan, además se dio la orden que todas las familias, como un asunto de protección, levantaran carpas entre la montaña de “sila” y la trinchera.
Esta fue una muy dura prueba para los musulmanes, mucha gente estaba desmoralizada, y decían que era una batalla perdida, que no había manera de ganarla. En un movimiento que debe haber creado una enorme ansiedad entre los medinenses, muchos de ellos se rehusaron a mover a sus familias hacia la zona de protección definida.
En la medida que la excavación de la trinchera se hacía más y más agotadora, y el ejército de los confederados comenzaba a aparecer, el clima se volvió extremadamente ventoso y frío, lo que agotó aún más a quienes estaban realizando la trinchera.
En medio de todo ello, aquellos que no habían trasladado a sus familias al lugar de protección, fueron donde el Profeta (BP) y le dijeron que debían ir con sus familias porque creían que ellas no estaban seguras en el lugar donde las habían dejado, y el Profeta (BP) le dio permiso a cada persona que le solicitó esto. El Profeta (BP) solo les respondía: “está bien”. No los avergonzaba, no los increpaba, no les cuestionaba su fe, solo les decía: “está bien”. Ese era el carácter y el estilo del Profeta (BP), él no andaba persiguiendo a la gente para que hiciera lo correcto, porque si tú eres vigilante contigo mismo verás que hacer lo correcto es claro.
Esas personas, al hacer esto, ya no estaban ni protegiendo el frente de batalla, ni la montaña, ni el posible ataque de la tribu banu kuraisa, sino que ya estaban en un proyecto individual, se estaban protegiendo a ellos mismos. Esas personas pretendían, en el caso de una derrota de los musulmanes, decirle a los idólatras que los perdonaran porque ellos en realidad no habían participado en la batalla.
Hay reportes que indican que debido a la cantidad de personas que se retiraron con la excusa de ir a proteger a sus familias, los que permanecieron junto al Profeta (BP) no fueron más de 300 personas. Si el reporte es cierto, pero aunque hayan sido 300 o 600, el número de personas que permaneció junto al Profeta (BP) fue un número escaso, y además estaban extenuados, con hambre, y desmoralizados.
Esta es la razón por la cual el Corán nos entrega la descripción que leímos en estos versículos.
El versículo 12 nos indica que los hipócritas comenzaron a decir que todo era una mentira, que el Profeta (BP) era una mentira, que la promesa que se les había hecho era una mentira, que todo ese plan del islam era una mentira.
Sigue la sura,
(14) Si su ciudad hubiera sido tomada por asalto, y [sus enemigos] les hubieran pedido que apostataran, [los hipócritas] lo hubieran hecho sin mucha tardanza --(15) aunque antes de eso hubieran prometido ante Dios que nunca volverían la espalda [a Su mensaje]: ¡y sin duda, de una promesa a Dios se ha de responder!
Se nos indica que los hipócritas, si la ciudad de Medina hubiese sido derrotada, algo que ellos esperaban que sucediera, hubiesen estado dispuestos a renegar del islam si el enemigo se los hubiese pedido, y Dios les deja claro que ÉL es conocedor de aquello. Dios les indica que ellos hubiesen hecho lo indicado aun cuando antes hubiesen prometido no abandonar SU mensaje, y les advierte que tendrán que responder por los compromisos que habían realizado.
Sigue la sura,
(16) Di: "¡Tanto si huís de la muerte [natural] o de caer muertos [en combate], la huida no os servirá de nada --pues de cualquier forma, no [os está permitido] disfrutar sino poco tiempo!"
Dios nos recuerda que independiente del momento de la muerte, el tiempo en esta vida terrenal es corto y limitado.
Sigue la sura,
(17) Di: "¿Quién podría guardaros de Dios si fuera voluntad Suya causaros daño, o fuera voluntad Suya mostraros misericordia?"
Pues, [¿no saben que] aparte de Dios no pueden encontrar quien les proteja, ni nadie que les preste auxilio?
En este versículo Dios nos lleva nuevamente a la reflexión, ¿Si no es Dios quién te protege, quién te podría dar protección?
Sigue la sura,
(18) Dios es ciertamente consciente de esos de vosotros que apartan a otros [de la lucha por Su causa], y también de esos que dicen a sus hermanos: "¡Venid a nuestro lado [y enfrentaos al enemigo]!" --mientras que ellos [mismos] apenas si entran en combate, (19) escatimándoos [su] ayuda. Pero luego, si acecha un peligro, ves [Oh Profeta,] que te miran [buscando ayuda], desorbitados sus ojos [de terror] como quien está en trance de muerte: pero tan pronto como ha pasado el peligro, os atacan con sus afiladas lenguas, escatimándoos todo cuanto es bueno.
Esos tales no han conocido jamás la fe --y por eso Dios hará que se pierdan todas sus obras: pues eso en verdad es fácil para Dios.
Dios nos advierte de aquellos que comenzaron a incentivar a otros para que se retiraran de la batalla. Esa es la naturaleza de las personas que andan por el mal camino, no quieren transitarlo solos, sino que buscan compañías para ello porque necesitan ser validados por otros. Cuando ustedes miran en el corazón de estas personas, verán que son de aquellos que regatean la ayuda, no son personas generosas, no son personas que dan a los otros, son gentes que se ven a ellos mismos como el número uno, y de hecho son personas que cuando están en situaciones difíciles se aterran y buscan desesperadamente ayuda. Ahora, cuando ellos ya no están en esa situación de terror, su actitud es hablar de mala forma sobre los otros, y además haciendo ver todo lo bueno que hicieron.
Hay muchas narraciones que nos hablan del nivel de presión y estrés al cual estaban sometidos los musulmanes en esos momentos. Entre ellas hay una muy famosa de Husaifa bin Yaman, que aunque tiene algunas características del tipo medieval, entrega una descripción de lo que esencialmente sucedía. El relato indica que luego de la muerte del Profeta (BP), Husaifa estaba en la ciudad de Kufa, y en una conversación un joven le dijo: “Tú tienes la suerte de haber vivido en los tiempos del Profeta (BP), tú lo conociste, pudiste estar con él, y pudiste tratar con él. ¡Dios mío!, eres tan afortunado, si nosotros hubiésemos tenido la posibilidad de conocer al Profeta (BP) lo hubiésemos cuidado de tal forma que lo hubiésemos llevado sobre nuestros hombros a todas partes, y lo hubiésemos servido con total compromiso”. Entonces Husaifa le respondió: “Ten cuidado con lo que estás diciendo. En la batalla de la trinchera las cosas llegaron a un punto de tal desesperación que el Profeta (BP) llamó a sus compañeros y les preguntó quién podía ser voluntario para una misión de reconocimiento, y nadie quiso serlo”. Husaifa le indicó que el Profeta (BP) realizó tres veces la pregunta y no hubo voluntarios, y le indicó que todos los compañeros estaban exhaustos, hambrientos, y pasando mucho frío. El reporte indica que el Profeta (BP), luego de los tres intentos pidiendo un voluntario, llamó directamente a Husaifa. Husaifa indicó que cuando el Profeta (BP) lo llamó él estaba sentado, temblando por el cansancio, el hambre y el frío, y que cuando caminó hacia el Profeta (BP) luchaba por mantenerse de pie, y en la narración se indica que él no estaba feliz de que el Profeta (BP) lo hubiese elegido para esa misión. Luego la narración indica que el Profeta (BP) puso sus manos sobre él, que le rezó a Dios para que le otorgara a Husaifa fuerza y energía, y que de pronto él se sintió reconfortado. Más allá de si es algo histórico o no, el relato nos muestra cuan difícil fue esa prueba que Dios les impuso a esos musulmanes.
Husaifa realizó la misión de reconocimiento sobre el ejército enemigo y le informó al Profeta (BP) que el viento y el frío estaban golpeando duramente a los incrédulos, que estaban muy desmoralizados y que la alianza entre ellos se estaba debilitando.
Hay varias historias que ocurrieron en el marco de la batalla de la trinchera. Una de ellas habla de un hombre llamado Naim bin Massoud, quién habría jugado un importante rol en que se rompiera la alianza entre los confederados. El reporte indica que las personas no sabían que él era musulmán, y que entonces el Profeta (BP) lo envió con una misión de desinformar al enemigo. Naim fue a la tribu de banu kuraisa y les dijo que él no confiaba en los quraishitas, que ellos los podían traicionar y finalmente dejarlos que se enfrentaran solo contra Muhammad (BP). Entonces, les dio la idea de que le exigieran a los quraishitas que un hombre mecano estuviera junto a banu kuraisa, como una prueba de que no los traicionarían. Luego Naim fue donde quraish y le mencionó que banu kuraisa les pediría un hombre mecano como prueba de que no habría traición, pero les dijo que ese era un plan para traicionarlos, porque una vez que lo tuvieran se lo entregarían a Muhammad (BP) como una prueba de que ellos en realidad estaban de su parte, y así evitar ser atacados por los musulmanes. Entonces, cuando la gente de banu kuraisa fue donde las personas de quraish y les hicieron la solicitud, los quraishitas pensaron: “Oh, Naim bin Massoud tenía razón”. Todo esto jugó un rol importante en la destrucción de la alianza entre las tribus confederadas.
Aun cuando esta historia se menciona frecuentemente, la verdad es que soy algo escéptico en cuanto a su veracidad histórica, básicamente porque me parece extraño que Naim bin Massoud hubiese tenido esa capacidad de cercanía con las personas de banu kuraisa y de quraish, es posible que yo no me esté dando cuenta de algo y esté equivocado, pero eso me parece extraño. No es algo relevante, pero debemos tener presente que normalmente estamos enfrentados a relatos de hechos que son ambiguos y poco claros, y esto es importante a tener en cuenta porque son numerosos los aspectos históricos asociados a esta sura que son ambiguos y poco claros.
Dentro de los reportes hay varias narraciones que muestran el rol de las mujeres en la batalla de la trinchera. En uno de ellos se habla de una mujer llamada Rufaidah, y ella estaba a cargo del hospital de campaña de la batalla para atender a todos los heridos, que de hecho era su residencia y que había sido adaptada para ello. Ella terminó jugando un rol muy importante, porque mientras muchos le pidieron al Profeta (BP) retirarse, ella se mantuvo en el centro del campo de batalla. Mantengan esto en mente, porque más adelante veremos algo en esta sura que nos hará pensar sobre estas tradiciones.
Sigue la sura,
(20) Creen que [el ejército de] la Coalición no se ha retirado [realmente]; y si [el ejército de] la Coalición regresara, esos [hipócritas] preferirían estar en el desierto, con los beduinos, pidiendo noticias vuestras, [Oh creyentes, desde lejos;] y de encontrarse entre vosotros, harían sólo como que luchaban [a vuestro lado].
Dios nos indica que esas personas son de una naturaleza tal que, incluso después de la derrota de los confederados, tuvieron una actitud que en realidad es bastante común en los seres humanos, y se preguntaban: ¿Bueno, y cómo sabemos que el enemigo no regresará, y que ahora estamos realmente seguros? No era solo que ellos habían fallado desde sus bases, sino que su psicología estaba rota. Son personas que solo les preocupa su sensación de seguridad, ellos solo piensan en su experiencia de la realidad, no piensan en base a una causa, ni en base a principios éticos. Es por ello por lo que aun cuando los confederados se habían retirado, ellos seguían siendo cobardes, y continuaban en un estado de ansiedad dado que en realidad estaban subordinados a su ansiedad.
Luego Dios nos indica que esa gente, en el caso que efectivamente los confederados hubiesen regresado para atacar Medina, ellos hubiesen preferido estar lejos del lugar de batalla.
Sigue la sura,
(21) VERDADERAMENTE, en el Enviado de Dios tenéis un buen ejemplo para todo aquel que tiene puesta su esperanza [con anhelo y temor] en Dios y en el Último Día, y que recuerda mucho a Dios.
Dios nos indica que el ejemplo moral a seguir es el dado por el Profeta (BP).
Aquellos que realmente tienen sus almas y corazones saturados con la realidad de Dios, para ellos su realidad vendría de tomar al Profeta (BP) como su ejemplo moral.
Si el Profeta (BP) toma una posición, entonces yo tomo la misma posición. Si el Profeta (BP) lo sacrifica todo, entonces yo lo sacrifico todo.
Sigue la sura,
(22) Y [así,] cuando los creyentes vieron a [los ejércitos de] la Coalición [avanzando hacia ellos], dijeron: "¡Esto es lo que Dios y Su Enviado nos han prometido!" --y: "¡Dios y Su Enviado han dicho la verdad!" --y esto no hizo sino aumentar su fe y su sumisión a Dios.
Dios nos habla de aquellos que se habían anclado a sí mismos en el ejemplo del Profeta (BP). Cuando ellos vieron ese enorme ejército que rodeaba Medina, hicieron algo que es muy fácil para nosotros leerlo, pero muy difícil de internalizarlo. Cuando se vieron confrontados con ese ejército dijeron: “esta es la promesa de Dios, y ella incrementa nuestra fe”.
Esto nos muestra el nivel de sometimiento y entrega de esas personas, un nivel que se encuentra en personas que están completamente comprometidas con una causa.
Llegamos a uno de los versículos coránicos más famosos.
Sigue la sura,
(23) Entre los creyentes hay hombres que han sido [siempre] fieles a su compromiso con Dios: algunos de ellos lo han cumplido [ya] con su muerte, y otros esperan aún [su cumplimiento] sin haber cambiado [su resolución] en lo más mínimo.
(24) [Pruebas así son impuestas al hombre] para que Dios recompense a los veraces por haber sido fieles a su palabra, y castigue a los hipócritas --si es esa Su voluntad-- o [si se arrepienten,] acepte su arrepentimiento: pues, ¡ciertamente, Dios es en verdad indulgente, dispensador de gracia!
El uso del lenguaje árabe en estos versículos es sublime.
Dios nos indica que hay creyentes que tomaron su pacto con ÉL seriamente, y que debido a ello la muerte para ellos es tan solo una formalidad. Son personas que nunca han puesto en riesgo el cumplimiento de su compromiso con Dios, su resolución, su pacto con ÉL.
Hay muchos reportes sobre el versículo 23 y sobre quienes fueron esas personas, pero esto es algo que quedó entre estos aspectos ambiguos y poco claros de la historia.
Hay un reporte que indica que el versículo fue revelado debido a Mus’am bin Umair, que fue una persona que murió en la batalla de Uhud. Los reportes indican que cuando el Profeta (BP) encontró su cuerpo, él recitó este versículo, y que cuando lo estaban enterrando, dado que era una persona muy pobre, se dieron cuenta que él no tenía una prenda lo suficientemente grande que cubriera todo su cuerpo.
Hay otros reportes que dicen que el versículo 23 fue revelado debido a Anas ibn Mudar, quién también había muerto en la batalla de Uhud, y cuando encontraron su cuerpo se dieron cuenta que tenía del orden de 80 puñaladas y cortes, lo que implicaba que él había luchado hasta su último aliento.
El tema de estos reportes es que estas dos personas murieron en la batalla de Uhud, antes de la revelación de sura Al-Ahzab, ¿entonces cómo este verso podría haber sido revelado en Uhud o sobre Uhud? Lo que podría haber sucedido es que los transmisores de estos reportes vieron que el versículo se ajustaba a la historia de estas personas en Uhud, y eventualmente esa correlación se transformó en una narración asociada a la causa de la revelación. La otra posibilidad, que no es muy probable, es que este versículo, aun cuando fue revelado en sura Al-Ahzab, se refiera a un evento que había ocurrido antes, como es el caso de la batalla de Uhud, pero no tenemos ningún reporte donde el Profeta (BP) haya indicado algo así.
Les reitero que es normal encontrarse con este tipo de inconsistencias en las tradiciones islámicas. Deben saber que quienes transmitían y registraban los hadith no era gente estudiosa de la historia, por lo tanto su objetivo no era reproducir la historia, sino que su objetivo era preservar reportes, por lo tanto no les preocupaba si un reporte era inconsistente con otro, o si era contradictorio con otro.
Sigue la sura,
(25) Así, a pesar de toda su furia, Dios repelió a los que estaban empeñados en negar la verdad, sin que consiguieran bien alguno, ya que Dios se bastó sólo para [proteger a] los creyentes en la batalla --pues Dios es en verdad fortísimo, todopoderoso --; (26) e hizo bajar de sus fortalezas a los seguidores de una revelación anterior que habían ayudado a los agresores, y puso terror en sus corazones: a algunos los matasteis, y a otros los hicisteis prisioneros; (27) y os hizo herederos de sus tierras, sus casas y sus bienes --y [os prometió] tierras en las que jamás habíais puesto el pie: pues, en verdad, Dios tiene el poder para disponer cualquier cosa.
En el versículo 25 se nos indica que Dios repelió a los agresores y frustró sus objetivos, y que SU voluntad fue hacer innecesario que los creyentes lucharan en esta batalla.
Esto normalmente se interpreta como una referencia a que los confederados fueron frustrados tanto por la trinchera que habían construido los musulmanes, como por las condiciones del clima, y eso habría hecho que los confederados perdieran la esperanza de una victoria.
Normalmente los versículos 26 y 27 se interpretan como una referencia a lo que le sucedió a la gente de la tribu judía de banu kuraisa. Acá nuevamente nos enfrentaremos a un tema con los reportes, pero mantengan la atención porque llegaremos a un asunto importante.
Tenemos reportes que indican que después de la retirada del ejército de los confederados el Profeta (BP) estaba descansando junto a unos de sus compañeros, y que en ese momento el Arcángel Gabriel (P) apareció sobre un caballo y les dijo: “Ustedes han bajado sus armas creyendo que la batalla ha terminado”, entonces el Profeta (BP) le habría contestado: “Sí, ha terminado”, y entonces Gabriel (P) le dijo: “nosotros los ángeles no hemos bajado nuestras armas. Ustedes deben ir a cercar a banu kuraisa porque ellos los traicionaron, y aún están en su fuerte”. Los reportes indican que luego de ello los musulmanes marcharon hacia el fuerte de banu kuraisa y los sitiaron por 25 días hasta que finalmente la tribu judía se rindió.
Hay otros reportes que hablan del rol jugado por alguien llamado Abu-Luwaba. En los reportes se indica que esta persona, durante el sitio a banu kuraisa, traicionó a los musulmanes. Esta persona era el mensajero entre banu kuraisa y el ejército musulmán que los tenía sitiado, y en una de las conversaciones los judíos le preguntaron: ¿qué es lo que espera hacer con nosotros Muhammad (BP)?, y Abu-Luwaba les hace el gesto de que les cortará la cabeza. Luego Abu-Luwaba se dio cuenta que al filtrar esa información había traicionado a los musulmanes, porque el haber dicho eso había dado más resolución a la gente de banu kuraisa para luchar. Luego el reporte indica que Abu-Luwaba entró en una crisis por lo que había hecho y decía públicamente que necesitaba el perdón del Profeta (BP), al punto que se amarró a un pilar de la mezquita y decía que no se soltaría hasta que el Profeta (BP) lo perdonara.
Ahora, esta narración de Abu-Luwaba es problemática porque hay otras narraciones que nos indican que el asunto de banu kuraisa se resolvió por medio del rol que jugó Sa’ad ibn Mu’as, que pertenecía a la tribu de banu aus, y esta tribu era un aliado cercano a banu kuraisa en los tiempos anteriores a que el Profeta (BP) emigrara a Medina. Los reportes indican que luego de los 25 días de estar sitiados, la gente de banu kuraisa propuso rendirse en la medida que un miembro de banu aus arbitrara en la situación y decidiera el destino de la tribu judía. Entonces ellos aceptaron que Sa’ad fuera el árbitro, y los reportes indican que él decidió que los hombres de la tribu fueran ejecutados, y que las mujeres y los niños fueran tomados como prisioneros y esclavos.
Entonces, las narración asociadas a Abu-Luwaba y a Sa’ad ibn Musa no cuadran una con la otra, a menos que hubiese existido algún tipo de conspiración y treta en lo que sucedió. Si ustedes aceptan la narración de Abu-Luwaba en cuanto que el Profeta (BP) pensaba ejecutar a los judíos, y luego tenemos a Sa’ad arbitrando y decidiendo la ejecución de los judíos, toda esa situación tendría connotaciones muy poco halagadoras sobre el Profeta (BP), porque significaría que él había estado planeando todo ello. Los estudiosos del Corán han notado esto, y han tratado de arreglar la situación diciendo que el Profeta (BP) suponía que esa sería la decisión de Sa´ad, y que cuando habló con Abu-Luwaba le mencionó sobre ello, pero no le dijo nada a Sa’ad. Esta explicación no hace ningún sentido porque Abu-Luwaba no tenía una posición en la sociedad de Medina como para estar en esas conversaciones, él no era confidente del Profeta (BP), e incluso se sabe muy poco sobre él.
Entonces acá tenemos una ambigüedad histórica, una situación históricamente poco clara.
La misma narrativa asociada a Sa’ad es en sí misma problemática, porque la narrativa indica que él fue herido por una flecha en la batalla de la trinchera, y que estuvo en el lecho de muerte en el hospital de campaña que tenían los musulmanes, que era la casa de Rufaida, de hecho, se indica que muy poco después de su arbitraje él falleció debido a esta herida. Algunas de las narraciones dicen que la base de su arbitraje fue la ley talmúdica, y es efectivo que en la ley judía, en el Deuteronomio, el castigo hacia un aliado traicionero es la ejecución de los hombres y el encarcelamiento de las mujeres y niños. Mientras que en las narraciones se nos indica que fueron ejecutados del orden de 600 hombres, hay algo muy sospechoso en estos reportes. Muchos de los reportes que hablan de la ejecución de los hombres judíos hacen que ellos aparezcan como muy valientes y heroicos al momento en que enfrentaron su muerte.
Por otra parte, nos encontramos con reportes que nos muestran figuras que eran relevantes de la tribu de banu kuraisa, en ocasiones posteriores a la fecha de la batalla de la trinchera, en lugares como la fortaleza de khaibar, en Yemen, en Siria. Estos reportes ponen en cuestionamiento los reportes sobre la ejecución de todos los hombres de banu kuraisa.
Volvamos a revisar lo que el Corán dice sobre esto: “(26) e hizo bajar de sus fortalezas a los seguidores de una revelación anterior que habían ayudado a los agresores, y puso terror en sus corazones: a algunos los matasteis, y a otros los hicisteis prisioneros”.
El lenguaje usado por el Corán en el versículo 26 nos habla de lo que normalmente sucede en una guerra, algunos mueren y otros son hechos prisioneros, y no se menciona nada sobre ejecuciones o masacres. Entonces, encontramos una inconsistencia entre lo indicado por el Corán y lo mencionado en las narraciones.
Hay otro asunto, y es que el mismo origen de los reportes sobre Sa’ad es considerado que pertenece a lo que se denominan: “tradiciones israelitas”, que significa que sus transmisores fueron judíos que se habían convertido al islam. Entonces, tenemos a estos judíos convertidos al islam que dijeron que los musulmanes habían ejecutado a 600 hombres de la tribu de banu kuraisa, y que estos fueron hacia su muerte de una forma muy valiente y heroica. Incluso algunos reportes indican que algunos de ellos prefirieron ser ejecutados junto a sus compatriotas en lugar de irse con sus mujeres e hijos.
Para mí, todo esto es profundamente sospechoso. La veracidad de los reportes que hablan de lo que sucedió con banu kuraisa es profundamente sospechosa. Algunos eruditos como Razzi y Zamakshari ni siquiera hablan del destino de banu kuraisa con mayor elaboración, y mi sospecha es que no lo hicieron por la misma razón que les estoy indicando. En los tafsir en los que ustedes encuentran el mayor tratamiento a este tema son en los de Tabari, Bagawi, o Ibn Kathir.
¿Por qué he ocupado tanto tiempo estudiando estas ambigüedades? Lo veremos más adelante, pero mantengan en sus mentes todas estas ambigüedades que hemos visto. La ambigüedad asociada al rol de Abu-Luwaba, al rol de Sa’ad, a lo que sucedió con banu kuraisa, pero incluso no termina solo con esto.
Hay reportes que nos indican que había una mujer judía llamada Raihana bin Zaid, que había sido hecha cautiva, y hay una ambigüedad en cuanto a si ella pertenecía a la tribu banu nadir o a banu kuraisa. Si ella pertenecía a banu nadir, ¿qué hacía como cautiva de guerra después de la batalla de la trinchera? Hay narraciones que indican que ella fue una de las cautivas que fue dada al Profeta (BP) como prisionera de guerra, y luego de ello se genera una enorme cantidad de ambigüedades en los reportes. Algunos indican que nunca existió una mujer llamada Raihana en esa situación. Algunos reportes dicen que el Profeta (BP) la liberó y luego se casó con ella. Algunos reportes mencionan que ella se convirtió al islam pero otros hablan de que ella mantuvo su religión. Hay reportes que indican que el Profeta (BP) la liberó, y que luego le dio la opción de que se quedara con él o que se fuera. Hay otros reportes que dicen que el Profeta (BP) se casó con ella y le ofreció liberarla, pero ella rehusó a ser liberada porque al ser una esposa libre del Profeta (BP) ella debía usar hijab, y ella no quería eso, entonces de acuerdo con esas narraciones ella le indicó al Profeta (BP) que no la liberara porque así sería más fácil para ella y también para él. Entonces también tenemos todas estas ambigüedades sobre este personaje femenino llamado Raihana bin Zaid. Cuando ustedes estudian las cadenas de transmisión de todos estos reportes, pueden concluir que ellas no son muy confiables.
Ahora, otra cosa, el versículo 27 nos indica: “y os hizo herederos de sus tierras, sus casas y sus bienes --y [os prometió] tierras en las que jamás habíais puesto el pie: pues, en verdad, Dios tiene el poder para disponer cualquier cosa.” En el lenguaje coránico, cuando Dios habla de heredar la tierra de otros, típicamente se refiere a un exilio.
En este versículo nos encontramos con una predicción sobre el futuro, cuando dice: “y [os prometió] tierras en las que jamás habíais puesto el pie”. Imaginen la situación en la que estaban esos musulmanes y viene el Corán y les dice que Dios les prometió tierras en las cuales jamás habían estado, son este tipo de cosas las que ratifican que este es un libro que no tiene origen humano.
Así que la elección, la metáfora de dos corazones en un mismo pecho, te permite elegir un corazón que construye la realidad según tus propias necesidades, deseos y caprichos, o un corazón que se atiene a la realidad tal como tu Creador quiere que la acates. Y no puedes tener ambas cosas. La lógica de esto es que el camino de quienes eligen un corazón comprometido con el Árbitro, la Fuente de la verdad, que es Dios, es mucho más difícil. Pero, con todas las derrotas materiales que conlleva, también conlleva victorias milagrosas que provienen directamente de tu Señor. Así que tus bendiciones no tienen necesariamente sentido racional, sino que son un acto de gracia.
Luego la sura nos llevará hacia otro asunto, un tema asociado a las esposas del Profeta (BP). Ya nos indicó que ellas son las madres de los creyentes, pero ahora nos hablará de un gran desafío que ellas estaban confrontando. Antes de ir al siguiente versículo que nos habla de esto, mantengan en sus mentes el subtexto que tenemos acá. Nosotros estábamos hablando de la batalla de la trinchera, pero siguiendo el típico estilo coránico, la sura nos lleva a micro dinámicas sociales, como para decirnos que en ese tipo de cosas es donde comienza la victoria de los creyentes, no en las grandes estrategias ni en los grandes eventos, sino en las cosas pequeñas donde se observa la pureza del corazón.
Sigue la sura,
(28) ¡OH PROFETA! Di a tus esposas: "Si deseáis [sólo] esta vida y sus atractivos --pues, hacédmelo saber, que os complaceré y os dejaré ir con delicadeza; (29) pero si deseáis a Dios y a Su Enviado, y [con ello el bien de] la vida en el más allá, entonces [sabed que,] ¡ciertamente, para las que de vosotras hagan el bien, ha preparado Dios una magnífica recompensa!"
El incidente histórico asociado a estos versículos es que las esposas del Profeta (BP) le estaban realizando demandas materiales que venían aumentando en el tiempo, básicamente debido a su insatisfacción con el estado de pobreza en el cual vivían. Esto poco a poco fue creciendo hasta llegar a transformarse en un asunto serio, al punto que el Profeta (BP) decidió dejar de convivir con sus esposas por 29 días. Al final de dicho período de tiempo llega esta revelación con la cual el Profeta (BP) le da la posibilidad de elegir, o quedarse con él y aceptar la dura vida que llevaban, o divorciarse de una manera delicada, es decir, sin generar daño de algún tipo.
¿Por qué esto ocurre justo después de la batalla de la trinchera?
Cuando la tribu banu nadir fue derrotada los musulmanes obtuvieron unas enormes ganancias inesperadas, y ahora los musulmanes tenían nuevamente ganancias asociadas al triunfo en la batalla de la trinchera, y las esposas del Profeta (BP) veían que una parte de esas riquezas llegaban a todos los musulmanes, pero menos al Profeta (BP). Frente a esa situación ellas naturalmente dijeron: “¿por qué todos obtienen algo de esos bienes y nosotros nada?
Frente a la elección que Dios les planteó a las esposas del Profeta (BP), todas ellas eligieron permanecer con él, aun cuando nos aparece en esto, nuevamente, un elemento que genera ambigüedad en lo sucedido. Tenemos una mujer llamada Al-‘Amiria que, según algunos reportes, ella habría elegido divorciarse del Profeta (BP). Los reportes indican que ella, aun cuando no sabemos mucho de esta mujer, luego de la muerte del Profeta (BP), se hacía llamar: “yo soy la miserable”, dado que se había arrepentido de su decisión. Dios sabe más, es extremadamente complejo llegar a descubrir si los reportes sobre esta mujer son históricos o no.
En esos momentos el Profeta (BP) tenía nueve mujeres: Aisha, Hafsa, Um Salama, Habiba, Sauda, quienes pertenecían a la tribu de quraish. Luego Safía que pertenecía a la tribu de banu khaibar, Maimuna Al-Hilaliyah, Zainab bin Yashh, Suhairía. El asunto es que Safía se convirtió en esposa del Profeta (BP) después de la batalla de khaibar, la que sucedió pocos años después de la batalla de la trinchera. Maimuna se convirtió en esposa del Profeta (BP) en el año séptimo después de la emigración, y por lo tanto esto es un par de años después de la batalla de la trinchera. Así que, o bien estos versículos fueron revelados tiempo después de la batalla de la trinchera y luego fueron incorporados a esta sura, o cuando estos versículos fueron revelados tanto Safía como Maimuna no eran esposas del Profeta (BP).
Ahora, ustedes podrían decir: “Bueno, está bien, el Profeta (BP) en esos momentos tenía siete esposas, ¿y cuál es el problema con ello?”. Bueno, ya verán cual es el problema.
Bien, pero no es solo que estos versículos llegaron para darle a las esposas del Profeta (BP) una posibilidad de elegir, a ellas a su vez se les exigió hacer el mismo tipo de elección del que hemos hablado: ¿eliges tener un corazón que está comprometido con Dios, con todos los sacrificios que eso conlleva, o eliges un corazón diferente a ello? Recuerda que dos corazones no funcionan. Nuevamente el mismo tema.
Aquí voy a tener que salirme un poco del orden de los versículos porque creo que ello es por el bien de la presentación que les estoy haciendo.
En esta sura, si ustedes avanzan hasta los versículos 50, 51 y 52, sucede algo muy importante, y esto es, como ya veremos, porque solo se los mencionaré para que lo tengan en mente dado que creo que es bueno para la comprensión de la sura, es que Dios viene y dice que no solo hay regulaciones para las esposas del Profeta (BP), sino que le indica al Profeta (BP) que él no puede tener más esposas, es decir, luego de la revelación de estos versículos él no podía casarse con otra mujer.
Entonces acá debemos hacer nuevamente una pausa para reflexionar sobre lo siguiente. Si esto habla que no podía tener más esposas de las que ya tenía, y si esta revelación es de los tiempos de la batalla de la trinchera, ¿cómo el Profeta (BP) entonces se casó con Safía y Maimuna? Entonces tú te respondes que estos versículos fueron revelados tiempo después de la batalla de la trinchera, y como mínimo después de la batalla de khaibar. Si es así, surge otra pregunta: ¿por qué estos versículos, que fueron revelados todo ese tiempo después, fueron finalmente agregados a sura Al-Ahzab?
Esta situación es tan compleja que Muhammad Assad concluyó que algunos de los versículos de esta sura fueron revelados incluso en el noveno año después de la emigración. Pero si ustedes realmente creen en que el mensaje dentro de una sura es coherente temáticamente, entonces esto nos presenta un desafío, porque debes llegar a entender la razón por la cual unos versículos tan tardíos en su revelación, que le imponen al Profeta (BP) la imposibilidad de contraer matrimonio con otras mujeres, fuesen agregados a esta sura.
Bien, les diré algo que agrega otro aspecto a este desafío, y es que hay una gran ambigüedad que envuelve a las esposas del Profeta (BP).
Veamos los versículos 50, 51, y 52.
(50) ¡OH PROFETA! Hemos hecho lícitas para ti tus esposas a las que has dado sus dotes, así como las que tu diestra posee procedentes del botín de guerra que Dios te ha concedido. Y [hemos hecho lícitas para ti] las hijas de tus tíos y tías paternos y las hijas de tus tíos y tías maternos que hayan emigrado contigo [a Yazrib]; y cualquier mujer que libremente se ofrezca al Profeta y con la que el Profeta quiera casarse: [ésta sólo como] privilegio tuyo, no de los demás creyentes --[pues] ya hemos hecho saber lo que hemos prescrito para ellos acerca de sus esposas y de las que posean sus diestras.
[Y,] para que no te veas abrumado por una ansiedad [excesiva] --pues Dios es en verdad indulgente, dispensador de gracia-- (51) [sabe que] puedes postergar de ellas a la que quieras por un tiempo, y puedes acoger a la que quieras; y [que,] si deseas a alguna a la que hayas apartado [por un tiempo], no incurrirás en falta [por ello]: esto contribuirá a que se alegren sus ojos [cuando te vean], y a que no estén tristes [cuando se vean postergadas], y a que todas ellas estén complacidas con lo que les des: pues [sólo] Dios conoce lo que hay en vuestros corazones y Dios es en verdad omnisciente, benigno.
(52) En adelante, no te será lícita ninguna [otra] mujer --ni [podrás] sustituir a una de ellas por otra esposa, aunque te agrade mucho su belleza --: [no será lícita para ti ninguna] fuera de las que [ya] tienes. Y Dios observa todo constantemente.
Primero estos versículos le indican al Profeta (BP) que las mujeres lícitas para él son aquellas por las cuales pague la dote. También era lícito para él contraer matrimonio, sin pagar la dote, con aquellas mujeres que iban donde él y le decían: “cásate conmigo, yo me entrego a ti”. Este tipo de matrimonio sin dote solo fue permitido al Profeta (BP). Luego el Corán le establece algunas categorías familiares permitidas para contraer matrimonio, en la medida que ellas hayan emigrado con él a Medina.
Hay reportes que indican que cuando esta revelación fue recibida una mujer, que no había emigrado con el Profeta (BP) se iba a casar con él, pero después de esta revelación el matrimonio no se realizó.
El versículo también le indicó que le eran lícitas para contraer matrimonio aquellas mujeres que hayan sido prisioneras de guerra, mientras que se le prohíbe la posibilidad de aumentar el número de esposas como también le quedó prohibido el sustituir a alguna de ellas.
En la época preislámica no era algo inusual que los maridos intercambiaran a sus esposas, es decir, decían: “yo te doy mi esposa y tú me das tu esposa”. La mayoría de los estudiosos del Corán indicaron que esta parte del versículo 52 que habla de sustituir una esposa se refiere al asunto de intercambiar esposas entre maridos. De hecho hay una tradición islámica que dice que un hombre fue donde el Profeta (BP) y al ver a Aisha le ofreció intercambiar su esposa por ella, y el Profeta (BP) le respondió: “eso está prohibido en el islam”.
Ahora, lo que normalmente todos hemos aprendido es que después de la revelación de estos versículos el Profeta (BP) quedó limitado a tener nueve esposas, sin embargo, hay una serie de reportes en los cuales se indica que tanto Aisha, como Um Salama, y también Ibn Abbas, dijeron que el Profeta (BP) nunca estuvo limitado a nueve esposas. En un reporte se indica que le preguntaron a Aisha si el Profeta (BP) había estado limitado a tener nueve esposas, y la respuesta de ella fue: “No, ¿por qué dicen eso?”. Luego Aisha indicó que la limitación puesta por el Corán, a no casarse con otra mujer más, era una limitación para contraer matrimonio con mujeres que estaban dentro de las categorías que se mencionan en el versículo 50, pero que no había una limitación a sobrepasar el número de nueve esposas si la mujer no pertenecía a esas categorías. Pero lo que es más importante es que hay una enorme cantidad de desacuerdos y confusión sobre quienes fueron las esposas del Profeta (BP), evidentemente hay algunas que con toda claridad lo fueron, como Um Salama, Aisha, Sauda, y otras. Es incierto, de acuerdo al análisis de los reportes, si el Profeta (BP) contrajo matrimonio con alguna mujer sin pagar la dote, o si él tuvo alguna cautiva de guerra con la cual no se casó. Lo que también es muy sorprendente es que hay reportes que indican que cuando el Profeta (BP) falleció, él tenía compromisos para casarse, y que fue su muerte lo que le impidió concretar esos matrimonios. Ahora, cuando investigué sobre estos reportes, lo que encontré es que había un número de personas, por motivaciones que probablemente no podremos llegar a entender, que declararon que su hija, o su hermana, estaba comprometida para casarse con el Profeta (BP). También uno encuentra una serie de reportes contradictorios, que van desde el período de la batalla de la trinchera hasta la muerte del Profeta (BP), donde se habla de mujeres que se casaron o no se casaron con él. También hay reportes sobre mujeres que se casaron con el Profeta (BP) pero cuyo matrimonio nunca se consumó.
Entonces, tenemos una real anarquía entre los reportes asociados a las esposas del Profeta (BP), y por lo tanto tenemos otra enorme ambigüedad histórica en el corazón de sura Al-Ahzab.
En el tafsir de Kurtubi se menciona el matrimonio de Safía con el Profeta (BP) en el año 5 después de la hégira, y con Maimuna en el año 7, y después se mencionan algunos matrimonios controvertidos, como el realizado con Fátima ibn Tahhak en el año 8 después de la emigración pero que no se consumó, otro es el matrimonio con Asma ibn Un’man y que tampoco se consumó. Hay varios casos similares reportados, algunos matrimonios consumados y otros no, e incluso se reportan nombres de mujeres con las cuales no está claro si se casaron o no con el Profeta (BP).
Entonces, nos encontramos con el hecho de que todo el tema asociado a las esposas del Profeta (BP) es algo que sorprendentemente es históricamente controvertido y disputable. Ahora, debemos saber que Dios es obviamente consciente, y no ajeno, a esta ambigüedad histórica, porque si ella existe, es porque SU voluntad así fue. Entonces, cuando nosotros leemos el Corán, y sabemos que existe esta ambigüedad histórica que no es posible de resolver, nosotros debemos hacernos la siguiente pregunta: ¿cuál es el mensaje del Corán a la luz de esa ambigüedad histórica?
Bien, dijimos que luego de la batalla de la trinchera las esposas del Profeta (BP), cual haya sido su número y sus nombres en esos momentos, comenzaron a presionarlo para que mejorara sus condiciones materiales. Frente a esto Dios claramente les indica que pueden elegir, o prefieren vivir con él, o se pueden divorciar de manera honorable. Además Dios le impuso al Profeta (BP) limitaciones sobre sus matrimonios.
Sé que puedo estar agotando la paciencia de ustedes, pero nuevamente les pido que mantengan en mente este asunto. Ya volveremos a esto.
Ahora volvamos al orden de la sura.
Sigue la sura,
(30) ¡Oh esposas del Profeta! Quien de vosotras fuera culpable de conducta inmoral manifiesta, su castigo sería doble [al de otros pecadores en el más allá]: pues eso, en verdad, es fácil para Dios. (31) Pero quien de vosotras obedezca fielmente a Dios y a Su Enviado y obre con rectitud, le daremos su recompensa dos veces: pues habremos preparado para ella una espléndida provisión [en la Otra Vida].
El versículo les indica a las esposas del Profeta (BP) que tanto su castigo como su recompensa no es igual al del resto de los creyentes. Es decir, dado su estatus como madres de los creyentes, ese estatus les agrega mayor responsabilidad sobre sus acciones.
Sigue la sura,
(32) ¡Oh esposas del Profeta! Vosotras no sois como ninguna de las [demás] mujeres, si os mantenéis [realmente] conscientes de Dios. Así pues, no seáis tan complacientes en vuestra conversación que quien tiene el corazón enfermo llegue a concebir deseo [por vosotras]: pero, no obstante, hablad con amabilidad.
El versículo de forma muy explícita les indica a las esposas del Profeta (BP) que ellas no son como el resto de las mujeres, y entonces les dice que cuando hablen con otras personas se aseguren que su forma, o manera de conversación, sea consistente con su estatus, y no genere algún tipo de concepción equivocada en el otro. El Corán les indica que ellas deben aplicar en sus conversaciones el rol que tienen como madres de los creyentes, que deben realmente jugar el rol de guía moral para su comunidad.
Luego, al final del versículo, Dios les indica que deben hablar de una manera decente y racional, hablar razonablemente (En la traducción en uso la interpretación de la expresión árabe es: “hablad con amabilidad”). Observen que, para que esa orden de Dios entregue algún significado, se necesita un lector del Corán con capacidad de reflexionar y razonar. Si un lector del Corán no quiere forzar su mente, leerá esto y dirá: "Pero Dios no me está guiando, ¿qué significa eso? ¿Qué significa hablar de esa manera?, porque es como decir: "sé modesto", ¿pero qué significa ser modesto? Necesito detalles". Esto es muy crítico para la comprensión del mensaje de esta sura. La guía de Dios requiere que las personas usen sus facultades racionales, y se involucren con el texto del Corán como intérpretes razonables del texto.
Sigue la sura,
(33) Y permaneced discretamente en vuestras casas, y no os acicaléis como solían hacer en tiempos del paganismo ignorante; y sed constantes en la oración, dad el impuesto de purificación, y obedeced a Dios y a Su Enviado: pues Dios sólo quiere apartar de todos vosotros, Oh gente de la casa [del Profeta], cualquier inmundicia, y purificaros hasta una pureza perfecta.
(34) Y tened presente lo que se recita en vuestras casas de los mensajes de Dios y [Su] sabiduría: pues, ciertamente, Dios es inescrutable [en Su sabiduría], consciente de todo.
Dios les indica que permanezcan en sus casas de manera digna, esto no significa que estén prisioneras en sus casas, sino que el lugar, dada sus posiciones y su estatus, son sus casas. Luego les indica que eviten vestir vestimentas que revelen sus cuerpos, ni que caminen de manera que atraiga la atención, ni que se acicalen de manera que atraigan una considerable cantidad de atención hacia ellas.
Acá nuevamente el asunto es que Dios les estaba indicando a las esposas del Profeta (BP) que ellas tenían un estatus especial, y que dado ello, ellas no debían ser vistas como símbolos sexuales de su comunidad, u objetos de deseo, u objetos de entretenimiento, sino que ellas debían jugar el rol de ser las madres de los creyentes y un ejemplo moral para la sociedad.
Para algunas de las esposas del Profeta (BP), como Aisha, su interpretación de este versículo no le impidió tener un activo rol en asuntos políticos. Esto hizo que los críticos de Aisha, y estos son asuntos asociados a temas de género mezclados con aspectos de interpretación del texto, la criticaran indicando que ella había violado este versículo. Los intérpretes del Corán de las escuelas sunnitas generaron grandes discursos para excusar a Aisha por su activismo político diciendo que ella, por ejemplo, siempre que viajaba en su camello lo hacía dentro de su cubículo cubierto por cortinas, o también indicaron que ella en realidad no fue políticamente activa, y que de hecho su participación en la batalla del camello fue para lograr la paz entre las partes enfrentadas, y que ella no tomó ninguna posición.
Los intérpretes masculinos del Corán realizaron una enorme cantidad de apologética notable para evitar el hecho de que las diferentes esposas del Profeta (BP) entendieron esta prescripción de manera diferente, lo cual los molestaba bastante.
Por una parte tenemos a alguien como Aisha, por otra parte tenemos a alguien como Sauda. En unos reportes se indica que en una oportunidad Sauda salió para ir a rezar y le preguntaron: ¿por qué nunca vas al Hajj o a la Umrah como las demás esposas del Profeta (BP)? Según el reporte ella respondió: “yo ya hice mi Hajj, pero más allá de la obligación del Hajj, Dios me ha indicado que debo permanecer en mi casa, y en lo personal no volveré a viajar hasta el día de mi muerte”. Ella iba a rezar a la mezquita, pero ella no repetía el Hajj debido a este versículo. Sin embargo, otras esposas del Profeta (BP), no vieron ninguna inconsistencia con este versículo el hacer el Hajj y la Umrah todos los años.
Luego de todas estas indicaciones dadas, Dios les indica que SU deseo es purificar a la familia del Profeta (BP). Ahora, ¿por qué Dios desearía purificar a la familia del Profeta (BP) de tal forma que ellos estén más allá de algún reproche, y más allá de alguna sospecha, y más allá de alguna culpa?
Esto solo puede tener sentido si ellos están llamados a ser un ejemplo moral para seguir. Claramente cuando el versículo habla de: “Ahlul-Bait”, el lenguaje mismo, a priori, se aplica a cualquiera que sea parte de la casa del Profeta (BP), y también un pariente de sangre del Profeta (BP). Por lo tanto esto se aplica claramente a sus nietos, Hassan y Hussein, y a la hija del Profeta (BP) que estaba casada con el primo del Profeta (BP).
Entonces el asunto es que las esposas del Profeta (BP), como aquellos que estaban unidos a una relación de sangre con él, eran un ejemplo moral para su comunidad. Un asunto destacable es la existencia de una enorme coherencia a lo largo de las fuentes, tanto sunnitas como shiitas, del ejemplo moral que fueron Fátima, Ali ibn Abu Talib, Hasan, y Husein. El nivel de integridad histórica que tienen las fuentes que hablan de esto le confieren el más alto nivel de confianza a las transmisiones que hablan del ejemplo moral que fueron estas personas. El nivel de confianza de esta información no puede ser comparado con las ambigüedades sobre los hechos históricos que rodearon a las esposas del Profeta (BP). Esto es algo que ustedes deben notar inmediatamente. Si ustedes andan buscando los roles éticos y morales, el precedente que obtenemos es el de Fátima, Alí, Hasan y Husein, estos ejemplos alcanzan el nivel de “mutawatir”, el nivel de mayor confianza en base a los antecedentes históricos. La mayor parte de los reportes que tenemos sobre lo que hizo esta o aquella esposa del Profeta (BP), son mucho más ambiguos históricamente.
Sigue la sura,
(35) EN VERDAD, para [todos] los hombres y mujeres que se han sometido a Dios, los creyentes y las creyentes, los hombres y mujeres realmente devotos, los hombres y mujeres fieles a su palabra, los hombres y mujeres pacientes en la adversidad, los hombres y mujeres humildes [ante Dios], los hombres y mujeres que dan limosna, los abstinentes y las abstinentes, los hombres y mujeres que guardan su castidad, y los hombres y mujeres que recuerdan mucho a Dios: para [todos] ellos ha preparado Dios perdón de los pecados y una magnífica recompensa.
Lo que es particular en este versículo es la especificación que se hace separando el género masculino del femenino. En el lenguaje árabe la regla es que se usa la forma masculina para indicar a ambos, a menos que el contexto exija la separación, en otras palabras, en general la forma masculina es usada para indicar a ambos, masculino y femenino. Es así como mucha poesía árabe está escrita usando el género masculino de las palabras, eso no es porque un hombre le está dirigiendo el poema a otro hombre, sino que es porque la forma masculina puede ser usada para referirse a lo femenino. Por lo tanto, lo que es inusual en este versículo es que el Corán especifica separadamente al hombre y a la mujer.
Tenemos una serie de interesantes narrativas asociadas a este versículo. Algunas versiones de estas narraciones indican que había esposas del Profeta (BP) que fueron donde él y le preguntaron: “¿por qué Dios menciona al hombre en el Corán y no nos menciona a nosotras las mujeres?”.
Otro grupo de narraciones indican que no fueron las esposas del Profeta (BP), o que no fueron solamente sus esposas. Acá el lenguaje cambia, y entonces se reporta que le dijeron al Profeta (BP): “hemos notado que el Corán solo se interesa en los hombres y no en las mujeres”.
Entonces tenemos una serie de reportes que nos comunican la misma idea. Se generó una situación en la cual fue ganando impulso esa idea de si el Corán reconocía a las mujeres.
Ustedes pueden hacer una pausa por un segundo para reflexionar, y se dan cuenta de inmediato que hay mucho en el contexto histórico que nos falta y que posiblemente sea irrecuperable. ¿Por qué digo esto? Porque nosotros sabemos que el Corán, como por ejemplo en sura A-Mujadalah, ya les había respondido a las mujeres. Entonces no es verdad que el Corán no había mencionado a las mujeres, porque efectivamente lo había hecho de forma clara.
Dado lo anterior, y la existencia de los reportes indicados, uno sospecha que había algo adicional que estaba sucediendo. Nosotros ya hemos indicado que había una tensión entre las normas que tenían las mujeres de Medina con respecto a las de la Meca, donde estas últimas eran normas más conservadoras. Como ya les indiqué, la razón de esto fue que las mujeres de Medina, en general, eran mujeres que salían a trabajar para lograr sobrevivir, mientras que las de La Meca aún mantenían algún rasgo de la clásica tribu de quraish, es decir, mujeres asociadas a normas de una clase trabajadora versus mujeres asociadas a normas aristocráticas. Claramente había una tensión, y el Profeta (BP) apoyó el rol activo de la mujer en la sociedad, es por ello por lo que incluso en la batalla de la trinchera, al igual que la batalla de Uhud, hubo mujeres que estuvieron en el campo de batalla, no se retiraron, y luego llegaron a ser famosas por el rol que jugaron.
Nosotros ya sabemos por sura Al-Nur, y por esta sura como ya lo veremos en un instante, que la sociedad de Medina era una sociedad abierta, porque venía gente del desierto que decía que eran musulmanes y que querían ser parte de la sociedad de Medina, y eran aceptados, pero por otra parte, toda sociedad que se preocupa de los hipócritas que existen en ella, personas en las cuales no se puede confiar, y una sociedad que ha sufrido una serie de traiciones internas y externas, y que tiene enemigos externos, le genera preocupación ser una sociedad muy abierta por los riesgos que ello implica.
Todo esto se refleja en esos reportes que muestran a mujeres en Medina jugando roles activos, como ir a la mezquita a todas las oraciones, saliendo de sus casas para trabajar, participando activamente en las batallas, y por lo tanto había una especie de acoso a las mujeres en los espacios abiertos de Medina. Muchos reportes nos indican que había hombres que indicaban que las mujeres debían jugar un menor rol en los temas públicos, pero el Profeta (BP) se rehusó a decir algo que pudiese limitar el rol de la mujer en los espacios públicos.
Lo que es comúnmente conocido como el versículo del velo, el versículo del “hijab”, que es el vesículo 53 de esta sura, llega pero no está dirigido hacia todas las mujeres musulmanas, sino que está limitado a las mujeres del Profeta (BP), y está precedido, el preámbulo de él, dice: “ustedes no son como las otras mujeres”. Hay interpretaciones que se han hecho que indican que el versículo 53 es un comando dirigido para todas las mujeres, pero eso no es así, y esto es un punto muy importante. El versículo no se dirige a todas las mujeres sino solo a las esposas del Profeta (BP). Además deben considerar que ese versículo tampoco implicó la seclusión de ellas en sus casas, porque ellas siguieron saliendo, yendo a la mezquita, realizando el Hajj o la Umrah, etcétera.
Bien, pero, ¿qué interpretación damos al hecho de que había extrapolaciones de estos versículos, extrapolaciones que interpretaban estos versículos como si se aplicaran a todas las mujeres y no solo a las esposas del Profeta (BP)? Lo que interpreto es que claramente había tensiones sociales en Medina, ya que es absolutamente cierto que, con toda probabilidad, hubo hombres que querían limitar fuertemente el papel de las mujeres. Dios respondió a esto limitando el rol que las esposas del Profeta (BP) jugaban en la sociedad.
Esto debió haber generado una reacción. Cuando leo estas tradiciones que intentan tergiversar estos versículos y afirman que se aplicaban a todas las mujeres, lo que me indica es que es un indicio de una dinámica social histórica donde existían presiones para limitar el rol de la mujer. Es muy probable que, como reacción a estas presiones, las mujeres acudieran al Profeta (BP) y le pidieran garantías de que estaban plenamente validadas, ya fuera por las mujeres de la comunidad o por las esposas del Profeta (BP). Ellas sabían que el Corán reconocía a las mujeres, y eran conscientes de que al hablar en forma gramatical masculina también se refería a ellas, pero entonces ¿qué significa el tener estas tradiciones en las cuales se nos indica que las mujeres decían: "¿por qué Dios solo menciona a los hombres?" ¿Qué indica la existencia de este tipo de tradiciones? Lo que indica es que hubo un impulso social de las mujeres que decían: "queremos ser validadas", pero ¿por qué querían ser validadas? Bueno, querían ser validadas en respuesta a otro impulso que quería negar el rol de ellas, que quería invalidar a las mujeres.
Entonces, la mención explícita en el versículo 35 de hombres y mujeres es la validación moral que hace Dios del rol de las mujeres, pero no en el aspecto en que ellas dicen: “queremos más cosas materiales”, sino que en la función moral que las mujeres juegan en la sociedad. Dios les indica a las mujeres que ellas tienen el mismo rol que los hombres para ser un ejemplo moral en la sociedad. Lo que Dios espera de una persona en términos de su sacrificio, de su sentido de diligencia, en términos de que viva en base a los principios divinos, y en términos de ser un soldado de Dios, lo espera de ella ya sea un hombre o una mujer.
Ahora llegamos a otro evento histórico que requiere hacer una pausa y reflexionar sobre él.
Sigue la sura,
(36) Y, si Dios y Su Enviado han decidido un asunto, no cabe que un creyente o una creyente reclamen para sí libertad de elección en lo que a ellos concierne: pues quien [así] se rebela contra Dios y Su Enviado está ya claramente extraviado.
Este versículo nos indica que si Dios y el Profeta (BP) han decidido algo, entonces un verdadero creyente no elegirá otra opción.
Sigue la sura, y acá llegamos al incidente histórico asociado a Zaid (en la traducción en uso se escribe como “Seid”).
(37) Y, HE AHÍ, [Oh Muhámmad,] que dijiste a aquel a quien Dios había favorecido y a quien tú habías favorecido: "¡Conserva a tu esposa, y sé consciente de Dios!" Y ocultabas dentro de ti algo que Dios iba a sacar a la luz --¡por miedo a [lo que] la gente [pudiera pensar], cuando era a Dios sólo a quien debías haber temido!
[Pero] entonces, cuando Seid dio por concluida su unión con ella, te la dimos por esposa, para que [en el futuro] los creyentes se vieran libres de reproche por [casarse con] las esposas de sus hijos adoptivos cuando estos den por concluida su unión con ellas. Y [así] se hizo la voluntad de Dios.
Nosotros ya hablamos de que Zaid fue el hijo adoptivo del Profeta (BP), y que Dios ordenó llamar a los hijos adoptivos por el nombre de sus padres consanguíneos. Lo que indica este versículo ha sido unos de los temas favoritos de los orientalistas y de los islamofóbicos.
También les mencioné que el Profeta (BP) le había indicado a Zaid que se casara con Zainab, y que ella no quería casarse con él porque era un esclavo liberado, pero como dijimos, finalmente ellos contrajeron matrimonio.
Ustedes pueden leer varias tradiciones islámicas en las cuales se indica que el Profeta (BP) visitó a Zaid en su casa, y que cuando avisó su llegada quien le abrió la puerta fue Zainab, y que en ese momento el Profeta (BP) quedó impresionado por la belleza de ella. Luego Zaid conversó con el Profeta (BP) y se quejó de que ella no lo trataba bien y de que era muy ruda con él. Los reportes indican que el Profeta (BP) luego de escucharlo le dijo que no se divorciara de ella, aun cuando en su corazón había un deseo de casarse con ella, y según los reportes este versículo hace referencia a ese suceso.
Lo que se añade a estas narrativas es que tenemos otro reporte atribuido a Aisha en el cual ella dice que ningún versículo coránico fue más duro para el Profeta (BP) que éste donde dice: “Y ocultabas dentro de ti algo que Dios iba a sacar a la luz --¡por miedo a [lo que] la gente [pudiera pensar], cuando era a Dios sólo a quien debías haber temido! “.
Hay otras tradiciones que indican que si el Profeta (BP) hubiese ocultado alguna parte del Corán, con seguridad hubiese ocultado este versículo.
Luego de todo esto uno debe hacer una pausa. Veamos. Primero, sabemos que Zainab era la prima del Profeta (BP) y que ellos habían crecido juntos. Luego, todo el asunto de su matrimonio con Zaid y los reclamos de este con el trato que ella le daba.
Hay un problema con las narrativas que indican que el Profeta (BP) se impresionó con su belleza cuando abrió la puerta, eso no es lógico dado que él la conocía, se habían criado juntos, la había visto un millón de veces antes, y cuando ustedes estudian en profundidad esas narraciones se dan cuenta que pertenecen al grupo de aquellas denominadas: “tradiciones israelitas”, dado que fueron hechas circular por judíos convertidos al islam.
Zaid había contraído matrimonio con Zainab 18 años antes de la emigración a La Meca, y se divorció de ella alrededor del quinto año después de la emigración, cercano al evento de la batalla de la trinchera. Ya sea que se superpuso o fue poco después de divorciarse de Zainab, él se casó con Um Aiman, quien era una mujer esclava que había sido liberada, como el propio Zaid, así que, en otras palabras, ella tenía el mismo estatus que él. Cuando Zaid se quejó con el Profeta (BP) sobre Zainab y le indicó que se quería divorciar de ella, el Profeta (BP) sabía que ese matrimonio estaba lleno de problemas, Zaid se había quejado con él en forma frecuente, y tenemos varias tradiciones que nos indican que el Profeta (BP) había ido a conversar con Zainab para tratar de convencerla de que mejorara la forma en que trataba a Zaid.
Después que Zaid divorció a Zainab, ¿Cuál creen que fue el estatus de ella en la sociedad?
Zaid era conocido como el hijo adoptivo del Profeta (BP), y tenía una posición especial en la sociedad, y entonces ahora ella la mujer divorciada de quien era el hijo adoptivo del Profeta (BP), y entonces su posición frente a la gente no era buena. No es sorprendente que encontremos reportes en los cuales se indica que Zainab llegó estar seriamente deprimida, no por haber dejado de ser la esposa de Zaib, sino por su futuro.
Hay reportes que indican que Zaib fue donde Zainab y la encontró llorando por su situación luego del divorcio, y que ella le dijo: “no quiero hablar contigo”, y los reportes indican que él le respondió: “Te traigo unas noticias que harán que termine tu pena y se sane tu corazón”. Ella le preguntó: ¿qué noticias?, y él le dijo: “el Profeta (BP) te está proponiendo matrimonio”, y ella le respondió: “Yo no aceptaré sin antes consultar con mi Dios”.
Vean la personalidad de Zainab que emerge de esto. Ella no era una persona de personalidad liviana, ella era una persona que aún cuando el Profeta (BP) le propuso matrimonio ella no llegó y aceptó, sino que dijo que debía rezar a Dios y consultarlo con ÉL, es algo realmente impresionante.
Cuando el Profeta (BP) le dijo a Zaid que no se divorciara de ella, aunque sabía que el matrimonio no iba bien, el Profeta (BP) no estaba pensando solamente en lo que era bueno para ambos, sino que él sabía que ese divorcio tendría consecuencias desastrosas para Zainab, porque Zaid se podría volver a casar, como así sucedió con Um Aiman, pero para Zainab sabía que sería muy complejo.
Algunos estudiosos del Corán dijeron que Dios le indicó al Profeta (BP) que Zainab llegaría a ser su esposa, y que entonces, cuando el Profeta (BP) le dijo a Zaib que no se divorciara de ella, él se lo dijo sabiendo que ya era un matrimonio que estaba condenado. Tengo serias dudas sobre las tradiciones que apoyan esta posición, no creo que el Profeta (BP), sabiendo que ella sería su esposa porque Dios se lo había dicho, le hubiese dicho a Zaid que no se divorciara. Para mi es impensable que el Profeta (BP) hubiese hecho una cosa así.
Con todo esto volvamos al versículo 36.
Ningún creyente debería tener opción de elegir si Dios y el Profeta (BP) han decidido algo.
La mayoría de los estudiosos del Corán han indicado que esto ser refiere a cuando el Profeta (BP) le dijo a Zainab que se casara con Zaib, e indican que ella debería haber aceptado de forma inmediata. Pero nosotros sabemos que esto no es consistente con el hecho de que las mujeres tienen la libertad de elegir. Entonces muchos de estos estudiosos dijeron que este caso era un excepción a la regla de que las mujeres tienen libertad de elección.
Mi opinión es que la respuesta no es esa, y que además es bastante obvia. El tono del lenguaje usado en este versículo es que se está culpando a alguien de algo, es como estar señalando el error de alguien. El error acá es uno de tipo moral. No es que se esté indicando que Zainab debería haber aceptado de inmediato el matrimonio con Zaid, sino que cuando Dios y el Profeta (BP) le indica a la gente que el estatus social no debe ser un impedimento para el matrimonio, eso debe ser obedecido inmediatamente. Si alguien se casa con un esclavo que fue liberado, esa persona no debe tener una actitud de superioridad sobre él. Zainab entendió que este versículo era una suerte de reprimenda hacia ella, por lo tanto creo que la gente ha malinterpretado el sentido de culpabilidad de Zainab, ella no se sentía culpable por no haber aceptado el matrimonio de inmediato, sino que fue por su actitud durante el matrimonio con Zaid, e incluso después de haber terminado el matrimonio. Ella constantemente le dijo a Zaid que él era un esclavo liberado mientras que ella provenía de una familia honorable.
¿Entonces estuvo mal que el Profeta (BP), como dijeron algunos estudiosos del Corán, le dijera a Zaid que no se divorciara de ella sabiendo que ella lo degradaba? La mayoría de los estudiosos modernos del Corán ni siquiera mencionan este tema.
Creo que es bastante razonable que si Dios está juzgando al Profeta (BP) por algo, es por el hecho de que Zainab había tenido esa actitud de superioridad con Zaib por años, y ella no lo trataba bien, ¿entonces por qué él le dijo a Zaib que no se divorciara?, ¿qué razones tenía para pedirle eso?, ¿era porque él había promovido el matrimonio?, ¿era porque su prima estaría complicada después del divorcio?
Entonces ahora hacen más sentido las palabras de Dios al Profeta (BP), porque él estaba pensando en consideraciones distintas a los principios morales involucrados, y eso era inapropiado.
Luego Dios le da la instrucción de casarse con ella y aclarar el tema que un hombre sí se puede casar con la esposa del hijo adoptivo si es que ellos se divorcian.
Ahora, ¿significa esto que Dios obligó al Profeta (BP) a casarse con ella al decirle: "Cásate con ella"?, ¿o simplemente el matrimonio se produjo de la forma en que Dios decide el destino de todo? En lo personal tiendo a pensar que no fue una orden divina explícita.
Todo esto es como si Dios le hubiera dicho al Profeta (BP): "No debiste haberlo hecho. Estas personas se casaron por tu intervención y, sí, el matrimonio fracasó, y dado que se trata de tu hijo adoptivo y de tu prima, es algo que te avergüenza, pero no debiste haberte opuesto al divorcio porque no estaba bien que Zaid tolerara este tipo de comportamiento de Zainab. Intentaste que ella dejara de tratarlo como inferior, pero ella nunca respondió”.
Luego Dios resolvió este problema por sus propios motivos, y esos motivos incluían dejar claro que Muhammad (BP) no se casó con Zainab porque él quería sanar el corazón roto de ella y salvarla de la incómoda situación en la que quedó después del divorcio, sino que se casó con ella porque la voluntad de Dios era algo completamente diferente: dejar claro el problema del matrimonio de un hombre con una exesposa de un hijo adoptivo.
Esto es muy significativo, porque nuevamente cuando nos encontramos con la historia de Zaid, nuevamente lidiamos con muchas ambigüedades. Aquí los hechos históricos son mucho más fáciles de determinar, pero requiere bastante trabajo y, de nuevo, si tienes malas intenciones leerás los hechos históricos de una manera sesgada, y si tienes buenas intenciones leerás los hechos históricos de una manera muy diferente.
Entonces podemos observar que acá hay un tema que comienza a surgir, a lo largo de sura Al-Ahzab tenemos hechos históricos que se tambalean en los límites de la ambigüedad, y esos hechos históricos pueden ser leídos de una forma luminosa, de una manera llena de luz, o pueden ser leídos de una forma oscura, de una manera llena de oscuridad y tinieblas.
Hagan una pausa y piensen sobre esto.
¿Notan algo en todo esto?
¿Qué es lo que nosotros hacemos cuando construimos la realidad? Nosotros hacemos elecciones interpretativas, podemos referirnos a Dios y acatar lo que ÉL nos dice que creamos, o podemos referirnos a nosotros mismos y acatar lo que nuestro ego desea creer.
¡Pero esto es impresionante!
Esta sura hasta ahora está llena de esta misma dinámica, la sura entera es una demostración de la elección interpretativa y la forma en que vas a navegar en ella, por lo tanto debes tener consciencia sobre la forma en que estableces los hechos en la vida, y la forma en que llegas a creer en los hechos en la vida.
Sigue la sura,
(38) [Así,] el Profeta está libre de reproche por [haber hecho] lo que Dios ordenó para él. [De hecho, ese fue] el proceder de Dios con los que ya han desaparecido --y [recuerda que] la voluntad de Dios es siempre destino absoluto--; (39) [y ese será siempre Su proceder con] los que transmiten los mensajes de Dios [al mundo], y que Le temen, y no temen a nadie excepto a Dios: ¡pues nadie lleva cuenta [de las acciones de hombre] tan bien como Dios!
(40) [Y sabed, Oh creyentes, que] Muhámmad no es el padre de ninguno de vuestros hombres, sino el Enviado de Dios y el Sello de todos los Profetas. Y Dios tiene en verdad pleno conocimiento de todo.
(41) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! Recordad a Dios con un recuerdo frecuente, (42) y proclamad Su infinita gloria de la mañana a la noche.
(43) Él es quien os otorga Sus bendiciones, y Sus ángeles [las reiteran], para sacaros de las tinieblas a la luz.
Y, en verdad, Él es para los creyentes un dispensador de gracia. (44) El Día en que Le encuentren, serán recibidos con el saludo: "Paz"; y Él les habrá preparado una espléndida recompensa.
(45) [En cuanto a ti,] Oh Profeta --ciertamente, te hemos enviado como testigo [de la verdad], como portador de buenas nuevas y como advertidor, (46) y como alguien que llama [a los hombres] a Dios con Su venia, y una lámpara luminosa.
(47) Y [así,] anuncia a los creyentes la buena nueva de que recibirán de Dios abundante favor; (48) y no cedas a [los caprichos de] los que niegan la verdad y de los hipócritas, e ignora sus ofensas, y pon tu confianza en Dios: pues nadie es tan digno de confianza como Dios.
Si no ponen atención a la lectura perderán mucho de su mensaje.
Primero se nos indica que Dios ordenó cosas para el Profeta (BP), y que debemos entender que él tiene un estatus especial. Luego se nos indica que debemos recordar que esta es la forma de proceder de Dios, como lo fue para aquellos que vivieron antes. Acá Dios nos está alertando que los Profetas (BP) siempre tuvieron una dinámica especial con Dios que definieron sus roles históricos en formas específicas. Por ejemplo, se reporta que el profeta Moisés (BP) se casó varias veces, pero es imposible determinar con antecedentes históricos el número de esposas que tuvo, y lo mismo con los profetas Salomón (BP), o David (BP). Los profetas eran seres humanos en el sentido que ellos fueron completamente contextuales, porque en cierto sentido operaron y desempeñaron roles dentro de su contexto histórico.
Veamos por ejemplo la historia de Jeder (BP) en el Corán, donde él recibe revelaciones que incluso Moisés (BP) no puede entender. Como recipientes, ambos, de mensajes divinos, ellos tienen un estatus especial, en otras palabras, los hechos de sus vidas demuestran que tenían una relación directa, una exclusividad, en sus roles como profetas. De la misma forma en que Dios nos dijo que las esposas del Profeta (BP) no son como otras mujeres, los mismos profetas juegan un rol histórico y una función muy específica, y esa es la forma de Dios con todos ellos. Ahora, además de que ellos deben portar el mensaje de Dios, el aspecto también relevante es que deben temer solo a Dios. Este principio moral es uno que nosotros compartimos con los profetas.
Dado que nosotros no somos recipientes de un mensaje divino por comunicar, no tenemos circunstancias especiales, y es por ello por lo que Dios no nos indica, por ejemplo, que debemos casarnos con esta o esta otra persona, pero sí estamos bajo la misma obligación de temer solo a Dios.
Luego Dios dice que debemos recordar que Muhammad (BP) no es el padre de ninguno de ellos. Esto nuevamente es una referencia a que Zaid no debía ser tratado como el hijo del Profeta (BP), y por lo tanto fue algo intencional que el Profeta (BP) no tuviera un hijo hombre que lo heredara, y esto se nos dice justo antes de que se nos indique que él es el sello de la profecía. Si él no hubiese sido el sello de la profecía, el habría continuado con la herencia de la profecía y hubiese tenido un hijo varón, pero la línea de la herencia debía terminar dado que él fuel el sello.
Bien, ¿y entonces que hacemos los seres humanos después de esto? Dios responde nuevamente de una forma destacable: “OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! Recordad a Dios con un recuerdo frecuente, (42) y proclamad Su infinita gloria de la mañana a la noche.”
Dios nos indica que no tenemos otro recurso más que recordar a Dios de forma constante, de día y de noche. En este versículo “recordar a Dios” no significa hacer muchas repeticiones de frases, como por ejemplo “alabado sea Dios”, sino que significa tener consciencia de Dios permanentemente. Esto genera esa dinámica crítica que consiste en que tú te involucras en tener consciencia permanente de Dios para que en retorno ÉL haga por ti algo que es realmente notable, y es que tanto ÉL como los ángeles estén en un estado permanente de súplica por ti, y de esa forma puedas salir de las tinieblas para dirigirte hacia la luz.
Sobre esto hay un reporte que indica que Moisés (BP) les dijo a los israelitas algo bastante similar: “Estad en constante recuerdo de Dios porque así Dios y los ángeles rezarán por ustedes”. Según esos reportes los israelitas se burlaron de Moisés (BP) al escucharlo decir esto y le dijeron: “¿acaso tu Dios y los ángeles rezan?”, y esto le generó a Moisés (BP) una enorme molestia. Entonces Dios le dijo a Moisés (BP): “Dile a tu gente que Mi oración es que MI compasión se extienda a todos”.
Entonces, la profecía llega a su fin, tu camino es el camino de vivir con permanente consciencia de Dios, y el que tú vivas de esta manera es la llave para que generes esa dinámica recíproca entre tú y Dios y los ángeles, de tal forma que llegues a ser el recipiente de la misericordia de Dios. Esta es una imagen magnánimamente hermosa en la cual Dios y los ángeles están rezando para que tú puedas abandonar las tinieblas y dirigirte hacia la luz.
Hay muchos hadith que indican que al Profeta (BP) se le preguntó sobre el recuerdo de Dios, y se menciona que él dijo que el recuerdo y la consciencia permanente en Dios tiene una mayor recompensa que incluso la Yihad (la lucha por SU causa).
Hay otro reporte que indican que Ibn Abbas dijo que Dios ha decretado deberes religiosos, y que cada deber tiene contornos definidos excepto el dikr, el recuerdo y la conciencia en Dios es un deber fluido, es un deber que nunca termina, que es la llave para la misericordia, y la llave para la luz divina.
Luego el versículo 45 nos indica que el Profeta (BP) fue enviado como un testigo, como un portador de buenas nuevas, como un advertidor, como alguien que invita y es un puente hacia Dios, y como un faro de luz. Luego le dice que se olvide de los hipócritas porque él tiene un rol mucho más grande.
Bien, hagan una pausa y piensen hasta dónde nos ha llevado esta sura.
Nos informó que Muhammad (BP) es el sello de la profecía, nos ha informado que la casa del Profeta (BP), Ahlul Bait, es un ejemplo moral en medio de nosotros, y al mismo tiempo nos ha dejado con la realidad de que, si bien Ahlul Bait es, en principio, un ejemplo moral, incluye a quienes tienen un estatus ambiguo, como personas de quienes ni siquiera sabemos si se casaron con el Profeta (BP); o aquellos de quienes sabemos con certeza que se casaron con él, pero desconocemos mucho sobre su rol, como la propia Sauda o la propia Zainab, salvo por episodios muy específicos. Pero luego tenemos a integrantes de Ahlul Bait como Ali, Fátima, Hasan y Husein, a quienes conocemos mucho. Luego la sura nos informa sobre el Profeta (BP) y nos dice: “El Profeta (BP) para ustedes es un faro de luz”.
Ahora, este es un aspecto sutil pero un aspecto muy importante. Digamos que queremos entender las formas en que el Profeta (BP) es un faro de luz, y nos aproximamos al asunto desde la información de con cuantas mujeres él se casó, desde la narrativas sobre que cuando vio a Zainab se impresionó con su belleza, o desde esas narrativas si tuvo o no tuvo tal esclava, en general, desde todas esas ambigüedades históricas, si tu aproximación es de ese manera, ¿hasta qué punto puede el Profeta (BP) convertirse en una lámpara de luz para ti?
Te diré que puedes pasar toda tu vida sumergido en narraciones históricas del Profeta (BP), una tras otra, y el Profeta (BP) podría no llegar a jugar ningún papel como faro de luz para ti. La única forma que él lo sea para ti es a través del recuerdo constante de Dios, y de la permanente consciencia de ÉL.
La historia islámica está repleta de poemas sobre el amor al Profeta (BP), ¿Cuándo el amor al Profeta (BP) salió del corazón de la mayoría de los musulmanes? Cuando la relación de ellos con el Profeta (BP) se negoció a través de los discursos del orientalismo y el contra orientalismo. Cuando la relación de ellos con el Profeta (BP) llegó a tratarse de si esta o esta otra tradición o reporte era o no era, en lugar de generar una relación personal e íntima con él y con Ahlul-Bait.
La única forma en que tú puedes amar al Profeta (BP) y a Ahlul-Bait es comenzando con la premisa de que ellos son faros de luz, y dar a ellos prioridad por sobre todo, y así tu relación personal con esos faros de luz estará firmemente anclada. Tú puedes involúcrate en todos los debates históricos que quieras sobre el Profeta (BP) y Ahlul Bait, pero eso está bien desde una perspectiva de curiosidad intelectual académica, pero dichos debates no serán la bases sobre las cuales tú definirás tu relación con ellos.
Esto es lo mismo que si alguien dijera: “yo no puedo concebir a Dios como mi guía desde la oscuridad hacia la luz a menos que antes pueda abordar todas mis objeciones lógicas sobre Dios”, bueno, esa persona jamás tendrá a Dios como su luz divina. Esto porque, por ejemplo, la eternidad no es sujeto de una comprensión lógica, que sea la CAUSA ORIGINAL no es sujeto de una comprensión lógica, la inmensidad de la DEIDAD o la inmensidad de la REALIDAD no están sujetas a ninguna comprensión lógica, de forma similar puedo decir que la física cuántica en si misma no es sujeto de una verdadera comprensión lógica, porque en estos casos siempre alcanzarás los aspectos incomprensibles. Si tú insistes en abordar lo incomprensible antes de construir una relación con Dios, entonces nunca llegarás a tener dicha relación, y lo mismo sucede con el asunto de las tradiciones del Profeta (BP) y la relación con él.
Les explicaré esto de la forma en que uno de mis profesores me lo explicó a mí. Si tú te dices a ti mismo que te enamorarás del Profeta (BP) por medio de la lectura de todos los libros que hablan de su vida, tú no llegarás a amarlo. Tú llegarás a amar al Profeta (BP) cuando puedas oler su perfume, y cuando Dios te permita tener sentido de lo que el Profeta (BP) es, cuando Dios te permita sentir la presencia del Profeta (BP). Es por ello por lo que Dios ancla todo con el dikr en primer lugar, con SU recuerdo en primer lugar.
Dios nos ha llevado a través de todos estos eventos en la sura, que han generado toneladas de investigaciones y estudios, generando unas y otras interpretaciones, ¿acaso Dios no sabe de la existencia de todas esas ambigüedades en estos eventos históricos que aparecen en esta sura? Por su puesto que Dios sabe, ÉL sabe que los seres humanos podemos estar discutiendo sobre esas ambigüedades por siempre, pero esa no es la forma de poder acceder al Profeta (BP). El acceso al Profeta (BP) es generar una relación con él para que llegue a ser un faro de luz para ti, es comenzar con la premisa de que si estás comprometido con Dios, el compromiso con Dios entonces permitirá que su representante en la tierra sea pura luz. Entonces, independiente de las evidencias históricas que lea, cuando mi corazón me dice que algo que encuentro en las tradiciones islámicas no es una luz pura, entonces no lo puedo aceptar, porque mi relación con Dios y con el Profeta (BP) me indicará que no puedo aceptar esa tradición.
En el tiempo, y de hecho ha sucedido numerosas veces en mi vida; mis estudios e investigaciones finalmente reivindicaron mi escepticismo, pero incluso si no hubiese sido así, estoy más que felizmente en paz con la idea de ir a la tumba sin saber, por ejemplo, si el Profeta (BP) se casó con sólo nueve esposas o con más de nueve; porque ello no tiene relación con el papel del Profeta (BP) como faro de luz. Si tú eres de quienes dicen que antes de generar una relación con el Profeta (BP) debes resolver todos esos asuntos ambiguos, entonces terminarás como aquellos que dicen que no pueden usar los hadith, y que entonces solo se quedarán con el Corán, y entonces debes saber que tu problema no es necesariamente la carencia de conocimiento, sino que tú problema es la carencia de recuerdo y consciencia de Dios, la carencia de una relación personalizada e individual con Dios.
Si el Profeta (BP) te hubiese visitado tan solo una vez, todas tus dudas se hubiesen desvanecido en un instante.
No es una coincidencia que Dios después de este viaje que nos ha generado en esta sura, llegue a este punto y nos diga que debemos entender que esto se trata de un ser humano que está más allá de las eventualidades históricas.
Luego de todo esto la sura vuelve a entregarnos un aspecto de la ley.
Sigue la sura,
(49) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! Si, habiéndoos casado con mujeres creyentes, las divorciáis antes de haberlas tocado, no tenéis por qué esperar, ni calcular, un período de espera para ellas: así pues, proveedlas [ya] de lo necesario, y dejadlas ir con delicadeza.
En la sura La-Vaca se nos había indicado que en estos casos el hombre le da a la mujer la mitad de la dote, y acá se nos dice que no hay que tener un tiempo de espera. Las personas cuando se divorcian sin haber consumado el matrimonio, es porque hubo alguna razón que los llevó a esa decisión y que naturalmente no fue agradable, las personas no se divorcian antes de consumar el matrimonio porque se amen, sino que porque después del matrimonio y antes de consumarlo ocurrió algún problema. Entonces Dios nos indica que el asunto no es solo de dinero, no es solo que el hombre le entregue una parte de la dote en esta situación, sino que además deben procurar que la situación sea confortable, y que el trato entre las partes sea delicado y bello.
Voy a dar un salto hacia delante de la sura para manejar un poco la ansiedad que pueden tener.
Fíjense como termina sura Al-Ahzab, en el versículo 72 nos indica que Dios nos dio la capacidad de la razón y la voluntad, y el intelecto. La sura comenzó indicándonos cómo el ser humano construye realidades, y termina hablándonos de que se nos entregó como legado el intelecto.
¿Observan la conexión entre ambos aspectos?
Además, en el medio de la sura Dios nos indica que el Profeta (BP) es el faro luminoso. Entonces, ¿tú usarás el intelecto y construirás tu realidad siguiendo la tradición del Profeta (BP) ciegamente y leyendo literalmente este o aquel hadith del Profeta (BP)? No, no debes hacer esto. Lo que deberías hacer es estar haciendo compromisos morales normativos todo el tiempo, deberías estar decidiendo qué creer y qué seguir, deberías estar interpretando todo el tiempo, y es mejor que lo hagas en el marco de la luz divina.
Tú tienes una elección, puedes aceptar el hadith que habla de la ejecución de los 600 judíos de banu nadir y decir que no tienes ningún problema con ello, ¿pero al aceptar esto has pensado en el Profeta (BP) como un faro de luz? Tú tiene la elección de interpretación.
Sigue la sura,
(50) ¡OH PROFETA! Hemos hecho lícitas para ti tus esposas a las que has dado sus dotes, así como las que tu diestra posee procedentes del botín de guerra que Dios te ha concedido. Y [hemos hecho lícitas para ti] las hijas de tus tíos y tías paternos y las hijas de tus tíos y tías maternos que hayan emigrado contigo [a Yazrib]; y cualquier mujer que libremente se ofrezca al Profeta y con la que el Profeta quiera casarse: [ésta sólo como] privilegio tuyo, no de los demás creyentes --[pues] ya hemos hecho saber lo que hemos prescrito para ellos acerca de sus esposas y de las que posean sus diestras.
[Y,] para que no te veas abrumado por una ansiedad [excesiva] --pues Dios es en verdad indulgente, dispensador de gracia-- (51) [sabe que] puedes postergar de ellas a la que quieras por un tiempo, y puedes acoger a la que quieras; y [que,] si deseas a alguna a la que hayas apartado [por un tiempo], no incurrirás en falta [por ello]: esto contribuirá a que se alegren sus ojos [cuando te vean], y a que no estén tristes [cuando se vean postergadas], y a que todas ellas estén complacidas con lo que les des: pues [sólo] Dios conoce lo que hay en vuestros corazones y Dios es en verdad omnisciente, benigno.
(52) En adelante, no te será lícita ninguna [otra] mujer --ni [podrás] sustituir a una de ellas por otra esposa, aunque te agrade mucho su belleza --: [no será lícita para ti ninguna] fuera de las que [ya] tienes. Y Dios observa todo constantemente.
Ya hablamos de estos versículos antes.
Revisemos un asunto del versículo 51. Dios le indica al Profeta (BP) que él tiene discrecionalidad en su relación con sus esposas, es decir, eso es un asunto privado entre él y sus esposas. Los musulmanes han escuchado algunos hadith que contradicen directamente este versículo coránico, como aquellos hadith que indican que el Profeta (BP), como un robot, dividía todos sus tiempos de forma absolutamente igualitaria entre todas sus esposas. Si el Profeta (BP) viviera hoy en día entre nosotros, ¿sería correcto hablar de su intimidad y su vida privada con sus esposas? No, el hacerlo sería impropio, sería murmuración y especulación, ¿y entonces como hay algunos musulmanes que hablan de esto 1400 años después de la vida del Profeta (BP)? Estas son cosas a las cuales no tenemos acceso, y que no tienen relación con el rol del Profeta (BP) como un faro de luz. Esas son cosas que solo le competían a él y a sus esposas.
Ya les indiqué también que luego de la muerte de Profeta (BP) muchas tribus dijeron que en ellas había mujeres que se habían casado o que estaban comprometidas con él, todos querían tener una relación con el Profeta (BP). El ámbito de sus matrimonios y de su intimidad se volvió muy disputado.
En mi opinión, el único linaje que, a pesar de los innumerables intentos de corromperlo, se mantuvo puro y prístino, fue el linaje del imam Ali y Fátima, de Hasan y Husein.
Los omeyas a menudo reclamaban y decían: “¿por qué ustedes solo apoyan la facción de Ali, acaso nosotros no somos también parte de Ahlul-Bait?”. Ellos indicaban esto basados en los matrimonios del Profeta (BP) con la hija de Osmán, u otros matrimonios. La respuesta a ese reclamo es que los registros históricos asociados a ello están extremadamente enturbiados, y ¡alabado sea Dios!, la única parte confiable de esos registros históricos es aquella en la cual ustedes pueden encontrar un liderazgo moral puro y prístino hacia la comunidad a través del linaje del imam Ali, Fátima, Hasan y Husein. Entonces ellos llegaron a ser una conexión directa al rol del Profeta (BP) como un faro de luz.
Quiero reforzar el siguiente asunto. Hay temas históricos que suscitaron un gran interés político y social, y por cierto muchos de esos intereses emergieron en lo que fue denominado como las “guerras de la apostasía”, porque en ellas muchas tribus, debido a que el Profeta (BP) había muerto y Abu Bakr había sido denominado como el califa, comenzaron a renegociar el poder del cargo de califa y lo que representaba. La expresión que usé: “renegociar el poder” es una expresión suave, porque ese proceso de renegociación a menudo incluso incluye mucha agitación política e incluso batallas entre las distintas partes. Dentro de los argumentos usados en todas esas discusiones se discutía con quién se había casado el Profeta (BP), y también sobre el rol de sus esposas.
Ahora, los teólogos, a diferencia de los historiadores, se deben hacer la pregunta sobre qué temas que tienen que ver con la vida del Profeta (BP) y su tradición son extremadamente claros, y cuáles otros temas son muy disputados debido a que los mismos reportes históricos son acaloradamente controvertidos.
Los teólogos saben que Dios sabe lo que se puede cerciorar acerca del Profeta (BP) y lo que no se puede cerciorar. Cuando ustedes leen en el texto coránico que Dios nos dice, y especialmente en el contexto de este discurso, que el Profeta (BP) es un faro de luz para nosotros, en mi opinión, el que el Profeta (BP) llegue a ser como un faro de luz para nosotros no lo podremos lograr si lo queremos hacer a través del material que es histórica y extremadamente controvertido. Dicho de otro modo, no se puede comprender este faro de luz profundizando en los matrimonios y las relaciones del Profeta (BP) con sus esposas.
Sabemos que Dios dice que desea purificar a Ahlul Bait, y sabemos que históricamente todos los eruditos coincidieron en que un componente de Ahlul Bait es la línea que pasa por Fátima, la hija del Profeta (BP), y Alí, y los nietos del Profeta (BP) Hasan y Husein. Por lo tanto, no puedo tratar el ejemplo histórico de esa parte de Ahlul Bait como trataría el ejemplo histórico de un material extremadamente controvertido, como por ejemplo todos los relatos que podemos leer sobre Aisha donde supuestamente ella dice que esta o esta otra esposa del Profeta (BP) era muy atractiva. Ellos no constituyen material históricamente fiable, como tampoco las narraciones sobre cómo el Profeta (BP) se casó con Zainab ni en qué circunstancias, y otros tantos. Si Dios hubiera querido que esos temas formaran parte del faro de luz, habría hecho que el registro histórico fuera claro y decisivo.
Por eso en el pasado he dicho que quienes deseen comprender el ejemplo moral del Profeta (BP), deben saber que ello lo encontrarán en material narrado casi como si fueran eventos aislados, como fue por ejemplo su trato con los huérfanos, o su trato con sus vecinos, o su manejo de las provisiones o la falta de ellas en su hogar, o sus problemas financieros; estos asuntos a menudo se reportaban como hechos reales sin mucha controversia histórica.
Sigue la sura,
(53) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! No entréis en las casas del Profeta a menos que se os autorice a ello; [y cuando seáis invitados] a una comida, no debéis [acudir temprano y] esperar a que sea preparada: pero cuando seáis invitados, entrad [en el momento justo]; y cuando hayáis comido, retiraos y no os quedéis por el mero afán de conversar: esto, ciertamente, ofendería al Profeta, pero le daría vergüenza por vosotros [hacéroslo saber]: sin embargo Dios no se avergüenza de [enseñaros] lo que es correcto.
Y [en cuanto a las esposas del Profeta,] si tenéis que pedirles algo que necesitéis, hacedlo desde detrás de una cortina: esto contribuirá a la pureza de vuestros corazones y de los suyos. Además, no debéis causar ofensa alguna al Enviado de Dios --ni casaros jamás con sus viudas una vez desaparecido él: eso ante Dios sería, ciertamente, una atrocidad.
En este versículo Dios habla de algunas maneras y formas de tratar con el Profeta (BP).
En algunos tafsir se nos indica que la primera parte del versículo fue revelado por la celebración de una boda del Profeta (BP) en la cual los invitados llegaron a su casa y se quedaron hasta muy tarde. La evidencia de que este versículo fue revelado por dicha ocasión es extremadamente débil.
Este versículo fue revelado por circunstancias más generales, ellas asociadas a que había personas que se estaban tomando muchas libertades con el Profeta (BP), apoyados en el sentimiento que eran hermanos en las armas de guerra y que lo apoyaban y estaban a su lado, y entonces se sentían con el derecho de compartir el tiempo del Profeta (BP) y de tener su atención.
También se había generado otra dinámica que era bastante extraña históricamente. Pareciera que algunos hombres públicamente decían que luego de la muerte de Muhammad (BP) ellos se casarían con algunas de sus esposas. Sucedían dos cosas, primero que algunos hombres querían seducir a alguna de las esposas para que dejaran al Profeta (BP) y se casaran con ellos, o que lo hicieran luego de su muerte, la mayoría de estos hombres estaban dentro del grupo denominado como hipócritas. La otra es que algunos hombres querían ganar cercanía con el Profeta (BP), y entonces enviaban a sus esposas a conversar y sociabilizar con las esposas del Profeta (BP) para luego alardear que ellos tenían cercanía con él.
Acá hagan una pausa y pregúntense: ¿Cuál sería la razón para ese tipo de comportamiento? Nosotros teníamos personas que eran cercanas al Profeta (BP) por su calidad moral, como lo fue Abu Bakr, Ali, Omar, y su influencia fue relevante en la sociedad debido a su genuina relación con el Profeta (BP), pero había un gran número de personas que dado sus propios méritos no llegarían a ser cercanos a él, y entonces ellos intentaron crear una aparente cercanía e intimidad con la familia del Profeta (BP) por medio de una relación con sus esposas en lugar de una relación directa con él. Entonces llega esta sura y primero les dice que las esposas del Profeta (BP) son sus madres, y luego que ellas no son permitidas a ningún hombre como esposas, incluso después de la muerte del Profeta (BP).
Imaginen si esto no se hubiera hecho. Recuerden que cuando el Profeta (BP) murió la gente alegaba todo tipo de matrimonios y relaciones con él para poder acceder a su autoridad, imaginen si además esta limitación no se hubiera hecho y alguien se hubiera casado con una esposa del Profeta (BP), habríamos tenido muchas narraciones asociadas a hombres que hubiesen dicho: "Bueno, mi esposa, que era la esposa del Profeta (BP), me dijo esto o aquello".
A menudo también he reflexionado con respecto a este aspecto de cómo tratar con las esposas del Profeta (BP), y creo que hay un aspecto moral en ello. Dios les dijo a ellas que estaban casadas con un Profeta (BP) que estaba comprometido con SU causa, y les dio la oportunidad de divorciarse de él o de compartir la dura vida que él llevaba. El ejemplo moral claro acá es que en muchas formas todos nosotros confrontaremos esa elección, podremos vivir por una causa sacrificándonos y renunciando a todo tipo de cosas relacionadas a esta vida terrenal, y lograr el gran mérito de ello. Pero el punto es un asunto sobre el comportamiento, y es que aun cuando tú estés bajo una situación de gran estrés, y estás siendo probado hasta tus límites, la sensibilidad social, consciente de lo que exige la justicia y la conducta apropiada y hermosa, nunca puede verse comprometida.
Siempre me ha impresionado esta sura, porque aunque ella está hablando del estresante asedio a Medina, Dios eligió este contexto para decirle a la gente que nunca hay excusas para renunciar a cuestiones básicas de comportamiento.
Veamos ahora la parte del versículo donde limita la forma en como debían acceder a las esposas del Profeta (BP).
Esta es la única parte del Corán en la cual se usa la palabra árabe “hijab”, y esta palabra hace referencia a un tipo de separador o cortina tras la cual debían estar las esposas del Profeta (BP) cuando conversaban con alguien. Esta exigencia se hizo solo para las esposas del Profeta (BP).
Sobre esto tenemos muchas narraciones en las cuales aparece Omar como personaje prototipo jugando un rol relevante en ellas. Muchas de estas narraciones a menudo muestran a Omar como alguien que muy vehementemente advertía sobre el uso del hijab para las esposas del Profeta (BP), y que había celebrado cuando este versículo fue revelado debido a que, de acuerdo a esos reportes, Omar dijo que Dios había decretado lo que él deseaba.
Ahora, al revisar el claro significado de las palabras usadas en esta parte del versículo te hace pensar que había algo que estaba sucediendo en la sociedad en esos momentos con relación a la forma en que las personas se acercaban a las esposas del Profeta (BP) para conversar con ellas y pedirles cosas, y que afectaba al Profeta (BP). Cuando ustedes revisan y estudian las narraciones que existen en las tradiciones islámicas se dan cuenta que efectivamente estaban sucediendo varias cosas.
El Profeta (BP) había sido tomado como punto central por todo tipo de personas diferentes, y solo Dios sabe si ellos eran conversos al islam por razones reales o no, personas que una vez que llegaban a Medina, iban a él y le pedían limosna, y especialmente después de una batalla. Había un flujo de personas que luego de que los musulmanes ganaban una batalla iban donde el Profeta (BP) y le decían: “Bueno, ganaron la batalla, dame algo”. Luego de las batallas el Profeta (BP) distribuía el botín de guerra de acuerdo a un sistema establecido, y más allá de eso él no tenía nada para dar. Tenemos varios reportes que muestran como las personas entonces iban donde las esposas del Profeta (BP) para pedirles limosna. También tenemos muchos reportes donde se nos muestra a las esposas del Profeta (BP) sintiéndose obligadas a dar algo aun cuando no lo tenían, al punto que existen muchos reportes que nos hablan de que el Profeta (BP) llegaba a su casa deseando comer algo y se encontraba que no había algo de comida dado que había ido gente a pedir alguna ayuda. Entonces el versículo nos está hablando de un sufrimiento del Profeta (BP) en distintos niveles.
Además de esto, tenemos reportes donde se nos muestra a algunos hombres haciendo poesía en la cual indicaban que se casarían con las esposas del Profeta (BP) una vez que él falleciera. Así de alucinante como suena, algunos de ellos parecía que hacían esfuerzos reales para conseguirlo. Mi opinión es que ellos estaban pensando en el liderazgo luego de la muerte del Profeta (BP), y entonces imaginaba que si se casaban con una mujer que había sido esposa del Profeta (BP) ellos tendrían más derecho para reclamar el liderazgo en Medina. De acuerdo a los reportes, todos estos hombres eran nativos de Medina, ninguno de ellos era emigrante de La Meca.
Hay unos reportes que indican que Omar ibn Al Jatab solía molestarse con el hecho de que las esposas del Profeta (BP) salieran de sus casas para hacer las cinco oraciones diarias en la mezquita y también para la oración del jumu’ah. Particularmente se molestaba cuando iban en horarios en que estaba oscuro, y la razón era porque había acosos a las esposas del Profeta (BP) o intentos forzados para hablar con ellas. Algunos de esos reportes, de los cuales dudo de su autenticidad, indican que Omar intentaba asustar a las esposas del Profeta (BP) pretendiendo ser un ginn en la oscuridad que hacía ruidos aterradores con el objetivo que a lo menos ellas no salieran cuando estaba oscuro.
Tenemos otros reportes en los cuales se nos indica que Sauda, que dado que era una mujer corpulenta, Omar sabía que era ella quien iba por la calle aun cuando se cubriese completamente para ocultar su identidad, en una oportunidad cuando venía de regreso de la mezquita de la oración de la noche, Omar le gritó: “Tú eres Sauda”.
Algunas versiones de estas narraciones nos muestran una imagen bastante diferente de esto, y es que no era que las esposas del Profeta (BP) iban a las oraciones, sino que ellas salían para usar el baño, porque los baños no estaban dentro de las casas sino que estaban a una distancia de ellas. Los reportes nos indican que este es el contexto en el cual Omar no se ponía contento con el hecho de que las esposas del Profeta (BP) tuviesen que salir de sus hogares. ¿Hace esto alguna diferencia? Sí, la hace, porque nos genera una sensación de deseo de excluir a las esposas del Profeta (BP) para incluso salir de sus casas debido a la necesidad de un baño en la noche, y nuevamente en esos reportes se usa a la persona de Omar en ese rol.
Tenemos otro reporte atribuido a Aisha en el cual se indica que Sauda salió de su casa por alguna razón, y entonces Omar la vio y le dijo: “yo puedo decirte que tú eres Sauda “, y la reprendió por andar fuera de su casa. El reporte indica que ella regresó a su casa y le contó al Profeta (BP) lo que había sucedido, y él le respondió: “es permitido para ti salir de la casa para satisfacer tus necesidades”.
En los reportes, a Omar ibn Al Jatab a menudo se la da un rol prototípico, un rol que refleja una suerte de carácter poco razonable y algo irracional, aun cuando nosotros sabemos que Omar fue una persona racional y justa, y entonces esta falta de congruencia nos habla de la asignación de un rol más bien prototípico. Alguien le asignó a Omar ese rol, no porque él hiciera esas cosas, sino que simplemente porque el asuntos se volvió como un tipo de narraciones.
Lo que es claro es que tenemos ese tipo de narraciones en las que se nos muestra a las esposas del Profeta (BP) jugando un rol. Se nos habla de ellas saliendo de sus casas, ya sea para ir la baño, o a la mezquita, o al mercado para comprar algo, u otra cosa, y podemos observar que hay un proceso de contienda permanente que intenta criticar ese comportamiento basándose en el versículo del hijab, el versículo 53.
El versículo del hijab no estaba abordando el asunto de si las esposas del Profeta (BP) iban a la mezquita o si salían de sus casas, sino que, como se indica en el versículo, se aborda el asunto de que cuando las personas iban a pedir o preguntar algo, lo debían hacer colocándose tras una cortina. El asunto no era que no las vieran, sino asegurarse que si alguien quería ir, era porque tenía una razón para ello. Entonces debía haber una barrera, o una cortina, que permitiera que las esposas del Profeta (BP) no se quedaran conflictuadas, básicamente teniendo que lidiar con lo que fuese que les pidieran.
Como muchas de las narraciones que trataban del rol de las mujeres en los tiempos del Profeta (BP), las asociadas a sus esposas también llegaron a ser asuntos muy controvertidos. Entonces hubo esfuerzos concertados para indicar que el versículo del hijab fue una manera de secuestrar a las esposas del Profeta (BP), opinión que no tiene ninguna evidencia histórica en base a lo que el versículo realmente produjo.
Recuerden que la causa operativa acá es que no es permitido el producir daño o sufrimiento al Profeta (BP)
Sigue la sura,
(54) Tanto si hacéis algo públicamente o en secreto, [recordad que,] ciertamente, Dios tiene pleno conocimiento de todo.
¿A qué se relaciona esto?
Recuerden las motivaciones de las personas que iban a conversar con las esposas del Profeta (BP).
Sigue la sura,
(55) [Sin embargo,] no incurren en falta [si departen libremente] con sus padres, sus hijos, sus hermanos, los hijos de sus hermanos o de sus hermanas, sus mujeres, o los [esclavos] que posean sus diestras.
Pero [siempre, Oh esposas del Profeta,] manteneos conscientes de Dios --pues, ciertamente, Dios es testigo de todo.
En este versículo Dios establece una excepción para algunas categorías de personas que tenían una relación cercana con las esposas del Profeta (BP).
Sigue la sura,
(56) En verdad, Dios y Sus ángeles bendicen al Profeta: [así pues,] ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer, bendecidle y someteos [a su guía] con un sometimiento total!
(57) En verdad, a quienes [a sabiendas] ofendan a Dios y a Su Enviado --Dios los rechazará en esta vida y en la Otra; y preparará para ellos un castigo humillante.
(58) Y quienes injurien a los creyentes y a las creyentes sin haberlo estos merecido --¡se harán sin duda culpables de calumnia, y [con ello] de un pecado manifiesto!
(59) ¡Oh Profeta! Di a tus esposas, a tus hijas y a las [demás] mujeres creyentes, que deben echarse por encima sus vestiduras externas [cuando estén en público]: esto ayudará a que sean reconocidas [como mujeres decentes] y no sean importunadas. Pero [aun así,] ¡Dios es en verdad indulgente, dispensador de gracia!
Al final volveremos al versículo 56 debido a su centralidad en la sura, y hablaremos de la razón por la cual aparece en el lugar que aparece.
Con respecto al versículo 57 los teólogos han discutido bastante dado que obviamente tú no puedes ni dañar, ni ofender a Dios. No hablaremos de esa discusión porque sería algo demasiado extenso.
En el versículo 59 se le indica al Profeta (BP) que les diga a sus esposas, sus hijas, y a las mujeres creyentes: “que deben echarse por encima sus vestiduras externas [cuando estén en público]: esto ayudará a que sean reconocidas [como mujeres decentes] y no sean importunadas”. Las vestiduras indicadas acá se refieren solo, indirectamente, al uso de vestimentas con el deseo de llamar la atención de los otros mostrando los atractivos, de eso ya hablamos y dijimos que era prohibido. Pero aquí hay un proceso de respuesta a una amenaza real, la cual se aborda con un comportamiento que resultaría en mayor seguridad. En términos jurisprudenciales, decimos que existe una causa operativa, y la causa operativa es que existe un daño que queremos evitar.
Veamos algunas tradiciones sobre esto.
Tenemos una gran cantidad de material en los cuales se nos indica que lo denominado en el versículo con la palabra árabe “Yalaabibihin-na” correspondía a algo que cubría todo el cuerpo (Esta palabra en la traducción en uso se interpreta como “vestiduras externas”). Luego, entre algunos reportes se indica que esa prenda cubría todo el cuerpo salvo un ojo, otros reportes indican que cubría todo el cuerpo salvo la cara, y otros que cubría todo el cuerpo salvo la mitad de la cara. La pregunta es: ¿Esta descripción surgió de una comprensión lingüística de lo que era esta prenda, o de una comprensión sociohistórica de lo que era, o de una comprensión jurisprudencial de lo que era esta prenda?
Para que algo sea una comprensión jurisprudencial necesitamos una fuente jurisprudencial que defina dicha vestimenta para nosotros. Necesitamos una definición legal, y no tenemos alguna definición legal sobre esto. No hay una fuente legal que defina lo que esta palabra árabe significa.
Lingüísticamente esta palabra no es nada de esto, no tiene el sentido de algo que cubra todo el cuerpo salvo algunas partes de la cara, sino que tiene un amplio rango de significados distintos, pudiendo significar cualquier cosa que vistas por sobre la ropa interior. Entonces, ¿cuáles son las bases de estas definiciones que encontramos en todos esos reportes?
Un reporte de An abi Malik indica que cuando las esposas del Profeta (BP) salían de noche al baño, hombres que eran hipócritas, las perseguían y molestaban. Cuando a estos hombres se les dijo que dejaran de hacer eso, ellos dijeron: “bueno, pensamos que eran muchachas esclavas, no sabíamos que eran las esposas del Profeta (BP)”.
Otro reporte, de Muhammad bin Kabkurasi, indica que cuando las mujeres creyentes salían de noche de sus casas eran acosadas sexualmente, y que cuando esos hombres fueron amonestados por lo que hacían, ellos dijeron: “bueno, pensamos que eran unas esclavas mujeres debido al tipo de ropa”. Entonces se indica que debido a esto este versículo fue revelado para indicarles a las mujeres que cubrieran todo su rostro salvo un ojo.
Un reporte de Ibn Abbas indica que las mujeres libres solían salir de sus casas, y que eran acosadas dado que eran confundidas con mujeres esclavas, y entonces Dios les ordenó cubrir todo su cuerpo salvo un ojo. El reporte indica que Um Salama dijo que cuando este versículo fue revelado las mujeres de los nativos de Medina salían de sus casas cubriéndose con unas vestimentas negras desde sus cabezas pareciendo como si fueran cuervos.
Un reporte de Aisha indica que cuando este versículo fue revelado las mujeres nativas de Medina iban a rezar a la mezquita, y que antes de que se iniciara la oración ellas rasgaban los forros interiores de sus vestidos que eran negros para ponerse esa tela sobre sus cabezas, pareciendo una hilera de cuervos.
Un reporte de Annas indica que en Medina, cuando las mujeres salían de sus casas de noche para ir a las zonas de baños, ellas solían ser acosadas sexualmente por algunos hombres que pensaban que eran esclavas. El reporte indica que cuando este versículo fue revelado las mujeres cubrieron todo su cuerpo, incluyendo sus caras, para que no fueran reconocidas. En el mismo reporte se indica que en una oportunidad Omar ibn Al Jatab vio a una mujer esclava cubriendo su cara y la reprendió por ello, y le dijo: “Tú estás tratando de vestirte como una mujer libre, y no tienes permitido hacer esto”.
Bueno, al leer todas estas tradiciones islámicas tú notas algo, y es que había un problema social, y ese problema social era el acoso a las mujeres, ya fueran las esposas del Profeta (BP), o mujeres creyentes, u otras mujeres. De manera consistente en estos reporte se observa que la excusa dada por los hombres frente a su comportamiento era que habían creído que ellas eran mujeres esclavas. Entonces esto genera la pregunta: ¿Eso significa que si las mujeres eran esclavas musulmanas estaba bien el acosarlas?, ¿y si fueran esclavas de religión cristiana o judía, estaría bien acosarlas sexualmente?
Cuando se nos dice en estos reportes que a las mujeres se les indicó que cubrieran su cuerpo, el subtexto acá es que cuando el versículo habla de las mujeres, ello no significa mujeres esclavas sino que solo se está hablando de mujeres libres, esto es lo que los reportes asumieron. Este es un muy buen ejemplo de cómo la historia puede ser problemática, y un muy buen ejemplo de cómo, si tú eres ligero de pensamiento y carácter, puedes fácilmente perder el control en cualquier dirección.
Entonces tú acá debes parar y reflexionar. Luego te dices: “el Profeta (BP), el faro de luz, ¿será posible que Dios le dijera a quien es el faro de luz, que las mujeres libres de su comunidad se cubrieran y que no se preocupara de las mujeres esclavas?”. Otra cosa, si Dios hubiese querido decir que las mujeres deberían cubrir sus caras, lo hubiese dicho explícitamente, pero en su lugar Dios habla de vestimentas para que se cubrieran.
Entonces algo no cuadra y no anda bien con estas tradiciones, así que te adentras en ellas para estudiarlas en profundidad, y al hacer esto te das cuenta de que en todo este género de tradiciones, en sus cadenas de transmisión, en ninguna de ellas se observa la participación de la línea de Ali, Fátima, Hasan, Husein. Todas esas cadenas de transmisión provienen de líneas de transmisores que estaban asociados al poder de los omeyas.
Debemos reflexionar sobre esto. Sabemos que el poder omeya, desde los tiempos de Muawia en adelante, estuvo bastante interesado en mantener esclavos, y por lo tanto luchó contra toda tendencia que promoviera un trato igualitario entre los esclavos y las personas libres, y he ahí que cada uno de los reportes pertenecientes a este género de narraciones tienen en sus cadenas de transmisión a personas que fueron conocidas por sus asociaciones cercanas con el poder omeya. Incluso, en algunas de esas cadenas de transmisión, hay personas que tomaron posiciones claras a favor de Muawia y en contra de Ali y Husein.
Ahora, volvamos al texto del versículo 59. La expresión en árabe usada nos indica que el objetivo del uso de esa vestimenta era para que la mujer no fuera reconocida, que no se supiera quién era, y por ello molestada o dañada. Es decir, el objetivo es que no se supiera quién era para que no fuese molestada. Entonces, en el contexto de esa sociedad, es como si el versículo le estaba diciendo a los hombres acosadores que ya no se les permitiría distinguir entre una mujer u otra en términos de su clase social, de tal forma que ellos pudiesen atacar a las mujeres de las clases sociales más vulnerables. La solución planteada entonces buscaba que las mujeres se cubrieran de forma que no las reconocieran, y así frustrar los planes de quienes buscaban hacerles daño. Los acosadores ya no podían distinguir entre una mujer de esta o aquella familia, una mujer de esta o aquella tribu, una mujer casada con el Profeta (BP) o no, una mujer libre o una mujer esclava. ¿Por qué? Porque todas estaban ocultas bajo esa vestimenta, y entonces ya no podían ser objeto de daño por parte de los acosadores.
Es importante darse cuenta también que por la forma en que está escrito el versículo en árabe, su tono y su gramática, él indica que el uso de dicha vestimenta no es una orden absoluta, sino que es una recomendación para lograr el resultado deseado.
(Lo explicado por Sheij Khaled Abu el Fadl difiere de la interpretación dada en la traducción en uso, que interpreta el texto árabe del versículo indicando que el objetivo de la vestimenta es que las mujeres decentes sean reconocidas por el uso de esa vestimenta, y por ello no ser molestadas: “esto ayudará a que sean reconocidas [como mujeres decentes] y no sean importunadas”.)
Otra cosa relevante es que los juristas en la época premoderna tenían claro que este versículo 59 habla sobre proteger a la mujer del daño que podía sufrir por acosadores, y tenían claro que todos los reportes que revisamos estaban asociados a este versículo. Mientras que el versículo 33 habla sobre otra cosa, y es el no atraer las miradas hacia el cuerpo físico por la forma de vestirse y arreglarse. En la época moderna los juristas han trastocado esto y han indicado que las tradiciones asociadas al versículo 59 en realidad pertenecen al versículo 33, y por lo tanto se trastoca la solución planteada con la causa operativa planteada por el versículo.
Sigue la sura,
(60) ASÍ ES: si los hipócritas, y aquellos en cuyos corazones hay enfermedad, y los que, al difundir falsos rumores, provocan disturbios en la Ciudad [del Profeta] no cejan [en su actividad hostil], te daremos poder sobre ellos, [Oh Muhámmad] --y entonces no serán vecinos tuyos en esta [ciudad] sino por poco tiempo: (61) privados de la gracia de Dios, serán capturados donde se dé con ellos y masacrados. (62) Tal ha sido el proceder de Dios con los que [pecaron de igual manera y] ya han desaparecido --¡y no hallarás cambio alguno en el proceder de Dios!
En este versículo se habla de los hipócritas y de quienes tienen una enfermedad en sus corazones. Estas últimas son esas personas que pretenden ser decentes pero en la primera oportunidad que tienen te traicionan. En los versículos Dios los amenaza directamente.
En todas las suras anteriores que hemos estudiado Dios le indicaba al Profeta (BP) que se alejara de los hipócritas, que no se preocupara de ellos, pero en estos versículos es la primera vez que se les amenaza directamente y se les indica que si no paran con sus acciones esa política de dejarlos tranquilos podría cambiar. Dios les dice que ÉL podría indicarle al Profeta (BP) que se mueva contra ellos, incluso pudiendo llegar al punto de tomar sus vidas. Esto es como si Dios les hubiese dicho: “Les he tolerado vuestro comportamiento de Uhud, les toleré sus acciones en las batallas con banu mustalak y contra los confederados, les he tolerado sus acciones en muchas otra ocasiones, pero acá hay una línea que no les toleraré. No pueden acosar a las personas decentes de una forma en que ellas ya no puedan sentirse seguras”.
¿Cuáles eran los temas en sura Al-Nur y en esta sura Al-Ahzab? En sura Al-Nur era el asunto de la privacidad y la seguridad en tu espacio propio, y en sura Al-Ahzab los asuntos asociados a la decencia, el buen comportamiento, y nuevamente la seguridad.
En el versículo 62 Dios se refiere a la forma de actuar de Dios en cuanto al envío de SUS profetas. Ellos han sido enviados en una vasta diversidad de circunstancias y contextos históricos. Circunstancias por ejemplo en las cuales los hombre se casaban con una mujer, o se casaban con muchas mujeres, circunstancias en las cuales había esclavos y en otras no, pero el mensaje de los profetas siempre es el mismo. Hay un solo Dios, ÉL es el Señor de todo, y la sumisión es solo a ÉL. Mientras el mensaje ha sido siempre el mismo, las leyes que rigen la conducta personal de estos profetas tienen que ser diferentes, porque ellos han venido en circunstancias diferentes. Entonces, si tú tratas de acceder al profeta David (BP) queriendo entender cuántas esposas tuvo, no lograrás acceder a él. Si tú tratas de acceder al profeta Salomón (BP) queriendo entender cuantas esposas y esclavas tuvo, nuevamente estás mal guiado para acceder a él. Esos asuntos son aspectos contingentes a sus situaciones particulares, si fuesen temas relevantes, Dios los hubiese hecho claros para nosotros, como el asunto de Ahlul-Bait.
Sigue la sura,
(63) LA GENTE te preguntará acerca de la Última Hora. Di "Sólo Dios tiene conocimiento de ella; pero, ¿quién sabe?, ¡puede que la Última Hora esté próxima!
(64) En verdad, Dios ha rechazado a quienes niegan la verdad, y ha preparado para ellos un fuego abrasador, (65) en el que permanecerán más allá del cómputo del tiempo: no hallarán quien les proteja, ni nadie que les auxilie.
(66) El Día en que sus rostros sean zarandeados en el fuego, exclamarán: "¡Ojalá hubiéramos obedecido a Dios, y hubiéramos obedecido al Enviado!"
(67) Y dirán: "¡Oh Sustentador nuestro! Obedecimos a nuestros jefes y a nuestros grandes hombres, y fueron ellos quienes nos extraviaron del camino recto! (68) ¡Oh Sustentador nuestro! ¡Imponles a ellos doble castigo, y destiérrales por completo de Tu gracia!"
En estos versículos se nos habla de la última hora, de la responsabilidad que tienen los seres humanos, y de su destino final en función de sus acciones.
Luego el versículo 67 nos muestra esa tendencia normal del ser humano de culpar a otros por las malas acciones cometidas por ellos mismos.
Sigue la sura,
(69) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! No seáis como aquellos [hijos de Israel] que ofendieron a Moisés, y [recordad que] Dios le declaró inocente de lo que alegaban [contra él, o le exigían]: pues gozaba de gran eminencia ante Dios.
(70) ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! Manteneos conscientes de Dios, y hablad [siempre] con voluntad de manifestar [sólo] lo que es justo y verdadero –
Las leyes que rigen la conducta personal de estos profetas tienen que ser diferentes, porque vienen en circunstancias diferentes.
El asunto es que hubo quienes causaron daño y dolor a los profetas de Dios durante sus vidas, y los acusaban de diferentes cosas. Esto les sucedió a todos los profetas.
¿Pero que sucede con aquellas personas que acusan injustamente a los profetas de distintas cosas cuando ya están muertos? Hago esta pregunta porque las tradiciones islámicas han preservado muchas narraciones y reportes que degradan al Profeta (BP), y entonces debes discriminar entre ellas.
Luego el versículo 70 nos indica que siempre debemos hablar lo que es justo y verdadero.
Sigue la sura, y llegamos a sus versículos finales.
(71) [entonces] Él hará virtuosas vuestras acciones, y perdonará vuestros pecados. Y [sabed que] quien obedece a Dios y a Su Enviado ha logrado ya un magnífico triunfo.
(72) En verdad, ofrecimos el compromiso [de la razón y la volición] a los cielos, a la tierra y a las montañas: pero rehusaron cargar con él por temor. No obstante, el hombre lo aceptó --pues, en verdad, ha sido siempre propenso a ser sumamente malvado, sumamente necio.
(73) [Y es por ello] que Dios castiga a los hipócritas y a las hipócritas, y a los hombres y mujeres que atribuyen divinidad a algo distinto de Él. Y [es por ello, también,] que Dios se vuelve en Su misericordia a los creyentes y a las creyentes: ¡pues Dios es en verdad indulgente, dispensador de gracia!
Recuerden que Dios comenzó indicándonos que ningún ser humano tiene dos corazones, y que los seres humanos están siempre involucrados en la construcción de su realidad. Cuando tú haces esto o aquello, cuando te comprometes a algo o no, cuando dices una cosa u otra, estás construyendo tu realidad. Pero lo relevantes es que Dios nos dice que los seres humanos tienen un estatus muy especial porque tienen voluntad e intelecto, un intelecto que no solo tiene la capacidad de razonar para tomar decisiones, sino que también tiene la capacidad de inventar cosas. Inventar realidades, inventar relaciones sociales y económicas, inventar dinámicas políticas, etcétera. Es por ello por lo que este fideicomiso dado por Dios al hombre implica un compromiso muy serio y pesado de llevar. Tú debes decidir si claramente usas tu intelecto para resolver los conflictos que tienes en tu corazón, dando preferencia a lo que claramente pertenece a Dios para resolver el asunto de tu inventiva de una manera ética y moral.
Un teólogo y jurista de los primeros tiempos del islam fue preguntado sobre esta sura y él dijo: “yo resumiría esta sura diciendo que un musulmán no puede dañar ni siquiera un perro o un cerdo, y entonces, ¿qué hay sobre dañar a otros musulmanes?”.
Vean la compresión de esta sura por parte de aquellos primeros musulmanes, cómo ellos absorbieron el completo mensaje de ella.
Ese es el comportamiento que debe aparecer en los musulmanes cuando están en las situaciones de estrés más apremiantes, en las situaciones más complejas, como aquellas en las que estaban los musulmanes en Medina cuando esta sura fue revelada. No basta con tener el comportamiento de no dañar a otros cuando todo anda bien en nuestras vidas.
Además tienes particularmente la responsabilidad de mantener clara tu visión de que Dios es la luz de los cielos y la tierra, y de que Muhammad (BP) es un faro de luz, y de que Ahlul Bait es parte integral de la luz de Muhammad (BP). Esto lo necesitas para abordar las pruebas y tribulaciones de la historia misma y las indeterminaciones en ella, porque si te confundes y pierdes la visión, no habrás ganado nada.
Con respecto al versículo 72 algunos estudiosos del Corán han dicho que él fue revelado en el año 10 después de la hégira, algo que no tiene sentido, y además lo indican como si el versículo fuera un anexo de la sura. Esto no es así, este versículo está en el corazón y el espíritu del mensaje de la sura. Es como si Dios nos estuviera diciendo que debemos reconocer que todo esto no se trata simplemente de evitar el tener dos corazones que se conflictúan entre ellos, sino que también se trata de tomarse el fideicomiso con Dios, el que nos haya entregado volición e intelecto, como un compromiso muy serio.
En los momentos de grandes dificultades y de estrés, como las guerras por ejemplo, es cuando la ética y la moral tienden a degradarse, pero sura Al-Ahzab viene y nos indica que es precisamente en esos momentos en los cuales tú debes recordar lo serio que es ese compromiso con Dios.
Les había dicho que volveríamos al versículo 56 y les explicaría la razón por la cual aparece en dicha posición en esta sura. El versículo dice: “(56) En verdad, Dios y Sus ángeles bendicen al Profeta: [así pues,] ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer, bendecidle y someteos [a su guía] con un sometimiento total!”.
Antes de este versículo se nos dan instrucciones específicas para circunstancias sociales que el Profeta (BP) enfrentó. Los aspectos del comportamiento y de una ética social que eran relevantes en ese tiempo incluían el asunto indicado en el denominado versículo del hijab. Lo que sigue al versículo 56 es algo bastante específico sobre el estatus del Profeta (BP).
Después que se nos dice que los cielos están en un estado de bendición hacia el Profeta (BP) y que nosotros deberíamos también estar haciendo lo mismo, ¿cuál es la transición que se hace? Se habla de aquellos que les generan daño a los creyentes dadas sus costumbres sociales públicas. Entonces, la sura nos llevó desde el ámbito de la realidad privada del Profeta (BP) y de las normas éticas que aplican en ella, y nos recuerda lo que el Profeta (BP) representa para nosotros, para luego transitar hacia las normas éticas públicas que aplican en forma más general, es decir, desde una ley privada a una ley pública, desde prescripciones legales privadas que aplican al Profeta (BP) a prescripciones legales públicas que aplican en general.
Nosotros, dado que no estamos viviendo en los tiempos del Profeta (BP), obviamente no andamos buscando una audiencia con él, y tampoco andamos buscando la posibilidad de preguntarle algo a sus esposas, y entonces la realidad de la vida privada del Profeta (BP) nos impacta de una manera muy distinta a como lo hacía a quienes vivieron en su época. Cada generación de musulmanes, desde los tiempos que el Profeta (BP) falleció hacia adelante, cada generación ha sido confrontada con el desafío del comportamiento adecuado hacia el Profeta (BP).
El comportamiento hacia el Profeta (BP) incluye el conocer quién fue él, el conocer sobre su vida, el hacer preguntas sobre su vida, el saber cuando insistir por tener una respuesta o cuando no insistir, incluso el comportamiento adecuado de saber hasta que punto te debes esforzar para encontrar una respuesta sobre la vida del Profeta (BP).
Nosotros estamos constantemente tratando con el desafío asociado a cuál debe ser el comportamiento que le debemos al Profeta (BP). Mi opinión es que después de la muerte del Profeta (BP) el comportamiento que le debemos es, en muchos casos, más desafiante que el comportamiento que se le debía durante su vida, pero no menos necesario para nuestra brújula ética, y para la brújula ética de la umma, y para las bendiciones en nuestras vidas.
¿Cómo evitar el tipo de nieblas de pensamiento, de percepción y de entendimiento, que nos llevan a causar daño a Dios, al Profeta (BP), o a nuestros hermanos y hermanas musulmanes?
Es imposible que este tipo de niebla, oscuridad y ceguera exista en ti, a menos que, primero, hayas dejado de tener el comportamiento adecuado con el Profeta (BP).
Si el Profeta (BP) está anclado en tu corazón como un faro de luz, si tú entiendes el legado del Profeta (BP), si tú entiendes a ese hombre que jamás le gritó a la gente que trabajaba en su casa, ese hombre que nunca levantó la voz a sus esposas, si tú amas realmente al Profeta (BP), si tú estás bendecido por las bendiciones del Profeta (BP) y de Ahlul-Bait, entonces tú estarás conectado con los cielos y merecerás esas bendiciones.
El versículo está anclado justo en el medio para decirnos que este versículo debe entrar en nuestro corazón, nuestra conciencia y nuestro ser, para siempre. Así, el versículo indica que de la misma manera que quienes vivieron en la época del Profeta (BP) debían comprender lo que requería el comportamiento adecuado hacia el Profeta (BP), los musulmanes de otras épocas, aquellos que han vivido siglos después de la muerte del Profeta (BP) hasta nuestros días, también deben comprender el comportamiento adecuado hacia el Profeta (BP). Lo anterior porque el hecho de que Dios y los ángeles estén constantemente en un estado de bendecir al Profeta (BP), y que Dios constantemente exige que nosotros hagamos lo mismo, significa que para estar conectado con esa bendición, para que podamos de hecho lograr lo que el resto de la sura pide, que vivamos una vida donde no dañemos ni a Dios, ni al Profeta ni a nuestros hermanos creyentes, necesitamos esa bendición.
Entonces, cuando hay gente que llega y pregunta: ¿por qué debemos dar bendiciones al Profeta (BP)? Bueno, lo importante no es decirlo, lo importante es sentirlo, porque si lo dices y ello no representa nada en tu corazón, entonces es como si no lo dijeras. La razón por la cual Dios nos comanda sentirlo en nuestro corazón, es precisamente porque el adecuado comportamiento hacia el Profeta (BP) es la llave para las bendiciones que nos permitirán alcanzar la ética del Profeta (BP) en nuestras vidas y en la sociedad.
Gracias a Dios el Señor de todos los universos, eso es sura Al-Ahzab.