Sura 24 Al-Nur (La Luz)
Comentarios de Sheij Khaled Abou El Fadl (USULI INSTITUTE - www.usuli.org)
Corán en español usado: Traducción al español realizada por Abdurrasak Pérez desde la versión en inglés de Muhammad Assad.
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EN EL NOMBRE DE DIOS, EL MÁS MISERICORDIOSO, EL DISPENSADOR DE GRACIA:
(1) UN SURA [este] que hemos hecho descender, y que hemos enunciado en términos sencillos; y hemos hecho descender en él mensajes que son claros [en sí mismos], para que [los] tengáis presentes.
(2) A LA adúltera y al adúltero, dadle a cada uno cien azotes, y que la compasión hacia ellos no os aparte de [cumplir] esta ley de Dios, si [realmente] creéis en Dios y en el Último Día; y que un grupo de los creyentes presencie su castigo.
(3) [Ambos son igual de culpables:] el adúltero no se empareja sino con una adúltera --o sea, una mujer que confiere [a su lujuria] un lugar junto a Dios; y con la adúltera no se empareja sino el adúltero --o sea, un hombre que confiere [a su lujuria] un lugar junto a Dios: y esto les está prohibido a los creyentes.
(4) Y aquellos que acusan [de adulterio] a mujeres castas, sin poder presentar luego cuatro testigos [en apoyo de su acusación], dadles ochenta azotes; y en adelante no aceptéis jamás su testimonio --¡pues esos, precisamente, son los verdaderamente depravados!-- (5) quedando exceptuados [de este interdicto] sólo aquellos que luego se arrepientan y se enmienden: pues, ciertamente, Dios es indulgente, dispensador de gracia.
(6) Y aquellos que acusen [de adulterio] a sus esposas, sin tener más testigo que ellos mismos, que cada uno de ellos invoque a Dios cuatro veces como testigo de que ciertamente dice la verdad, (7) y una quinta vez, de que la maldición de Dios caiga sobre él si miente.
(8) Pero [la mujer] quedará libre de castigo si invoca a Dios cuatro veces como testigo de que, ciertamente, él está mintiendo, (9) y una quinta [vez], de que la condena de Dios caiga sobre ella si él dice la verdad.
(10) Y, ¡SI NO fuera por el favor de Dios con vosotros, [Oh gentes,] y Su misericordia, y que Dios es sabio, aceptador del arrepentimiento...!
(11) En verdad, son muchos entre vosotros los que acusarían a otros de deshonestidad sexual: [pero, Oh vosotros que sois víctimas de esto,] no lo consideréis algo malo para vosotros: ¡al contrario, es bueno para vosotros!
[En cuanto a los calumniadores,] cada uno de ellos cargará con su parte en este delito; ¡y un terrible castigo aguarda a quien se encargue de agravarlo!
(12) ¿Por qué los creyentes y las creyentes al oír algo así, no piensan lo mejor unos de otros, y dicen: "Esto es claramente mentira"?
(13) ¿Cómo es que no [exigen a los acusadores que] presenten cuatro testigos para probar su imputación? --pues, ¡si no presentan dichos testigos, son esos [acusadores] los que, ante Dios, son en verdad mentirosos!
(14) Y si no fuera por el favor de Dios con vosotros, [Oh gentes,] y por Su misericordia en esta vida y en la Otra, os habría sobrevenido en verdad un terrible castigo por [la calumnia] a la que os prestáis (15) cuando la recogéis en vuestras lenguas, profiriendo con vuestras bocas algo de lo que no tenéis conocimiento, y tomándolo por algo nimio, cuando ante Dios es algo enorme!
(16) Y [una vez más]: ¿Cómo es que no decís, al oír algo así: "No es propio de nosotros hablar de esto, ¡Oh Tú, infinito en Tu gloria!: esto es una horrible calumnia"?
(17) Dios os advierte [así] para que nunca reincidáis en algo como esto, si sois [verdaderamente] creyentes; (18) pues Dios os aclara [Sus] mensajes --¡y Dios es omnisciente, sabio!
(19) Ciertamente, a aquellos a quienes les gusta [oír] cómo se lanzan calumnias infames contra [alguno de] los que han llegado a creer --les aguarda un doloroso castigo en esta vida y en la Otra: pues Dios conoce [toda la verdad], mientras que vosotros no [la] conocéis.
(20) Y, ¡si no fuera por el favor de Dios con vosotros y Su misericordia, y que Dios es muy compasivo, dispensador de gracia...!
(21) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! No sigáis los pasos de Satán: pues quien siga los pasos de Satán [debería saber que], ciertamente, él sólo ordena actos abominables y lo que va en contra de la razón.
Y si no fuera por el favor de Dios con vosotros y Su misericordia, ninguno de vosotros hubiera podido jamás mantenerse puro. Pues [así es:] Dios hace crecer en pureza a quien Él quiere: pues Dios todo lo oye, es omnisciente.
(22) Así pues, [aunque hayan sido víctimas de la difamación,] que aquellos de vosotros que hayan sido agraciados con el favor [de Dios] y una vida acomodada no se muestren reacios a ayudar a [los infractores de entre] sus parientes, a los necesitados, y a aquellos que han abandonado el ámbito del mal por la causa de Dios, sino que perdonen y sean tolerantes. ¿No deseáis que Dios perdone vuestros pecados? Pues Dios es indulgente, dispensador de gracia.
(23) [Pero,] ciertamente, quienes [falsamente, y sin arrepentirse,] acusan a mujeres castas que han podido mostrarse descuidadas pero que se han mantenido fieles a su fe, serán rechazados [de la gracia de Dios] en esta vida y en la Otra: ¡y les aguarda un doloroso castigo (24) el Día en que sus lenguas, manos y pies atestigüen contra ellos [evocando] todo lo que hicieron!
(25) Ese Día Dios les retribuirá en justicia y cumplidamente por lo que merecen, y sabrán que sólo Dios es la Suprema Verdad, manifiesta y que pone de manifiesto [la verdadera naturaleza de todo lo que ha sido hecho].
(26) [Normalmente,] las mujeres depravadas son para los hombres depravados, y los hombres depravados, para las mujeres depravadas --al igual que las mujeres buenas son para los hombres buenos, y los hombres buenos, para las mujeres buenas. [Puesto que Dios es consciente de que] estos son inocentes de lo que las malas lenguas les imputan, obtendrán perdón y una excelente provisión.
(27) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! No entréis en casa ajena sin antes haber obtenido permiso y haber saludado a sus moradores. Esto es [obligatorio] por vuestro bien, y para que tengáis presentes [vuestros mutuos derechos].
(28) Así pues, [aun] si no encontráis en ella a nadie, no entréis mientras no se os dé permiso; y si os dicen: "Volvéos," entonces volveros. Esto conviene más a vuestra pureza; y Dios sabe bien lo que hacéis.
(29) [Por otra parte,] no incurriréis en falta si entráis [libremente] en casas no usadas como viviendas, que tienen una función útil para vosotros: pero [recordad siempre que] Dios conoce lo que hacéis públicamente y lo que ocultáis.
(30) DI a los creyentes que bajen la mirada y que guarden su castidad: esto conviene más a la pureza --[y,] ciertamente, Dios está bien informado de lo que hacen.
(31) Y di a las creyentes que bajen la mirada y que guarden su castidad, y no muestren de sus atractivos [en público] sino lo que de ellos sea aparente [con decencia]; así pues, que se cubran el escote con el velo. Y que no muestren [nada más de] sus atractivos a nadie salvo a sus maridos, sus padres, sus suegros, sus hijos, los hijos de sus maridos, sus hermanos, los hijos de sus hermanos, los hijos de sus hermanas, las mujeres de su casa, aquellas que sus diestras poseen, aquellos sirvientes varones que carecen de deseo sexual, o a los niños que no saben de la desnudez de las mujeres; y qué no hagan oscilar sus piernas [al caminar] a fin de atraer la atención sobre sus atractivos ocultos.
Y [siempre], ¡Oh creyentes, volvéos a Dios --todos-- en arrepentimiento, para que alcancéis la felicidad!
(32) Y [deberíais] casar a los solteros de entre vosotros y también a aquellos esclavos y esclavas que estén preparados [para el matrimonio].
Si [esos a los que queréis casar] son pobres, Dios les dará de Su favor lo que necesiten - pues Dios es infinito [en Su misericordia], omnisciente.
(33) Y los que no puedan casarse, que vivan en continencia hasta que Dios les dé de Su favor lo que necesitan.
Y si alguno de vuestros esclavos desea [obtener] la escritura de emancipación, dádsela si reconocéis bien en ellos: y dadles [su parte] de la riqueza de Dios que Él os ha dado.
Y no obliguéis a vuestras esclavas a prostituirse si desean contraer matrimonio, a fin de conseguir algunos de los placeres pasajeros de esta vida; y si alguien las fuerza, entonces, en verdad, después de que hayan sido obligadas [a someterse por su indefensión], Dios será indulgente, dispensador de gracia.
(34) Y, en verdad, hemos hecho descender para vosotros mensajes que muestran claramente la verdad, y [muchas] lecciones [en las historias] de aquellos que os precedieron, y [muchas] advertencias para los conscientes de Dios.
(35) Dios es la Luz de los cielos y de la tierra. La parábola de Su luz es como un nicho que contiene una lámpara; la lámpara está [encerrada] en cristal, el cristal [brilla] como una estrella radiante: [una lámpara] que se enciende gracias a un árbol bendecido --un olivo que no es del este ni del oeste --cuyo aceite [es tan brillante que] casi alumbra [por sí solo] aunque no haya sido tocado por el fuego: ¡luz sobre luz!
Dios guía hacia Su luz a quien quiere [ser guiado]; y [con tal fin] Dios plantea parábolas a los hombres, pues [sólo] Dios tiene pleno conocimiento de todo.
(36) EN LAS CASAS [de adoración] que Dios ha permitido que se erijan para que se recuerde en ellas Su nombre, [hay quienes] proclaman Su infinita gloria, mañana y tarde --(37) gentes a las que ni el comercio [mundano] ni la búsqueda de beneficio consiguen distraer del recuerdo de Dios, de ser constantes en la oración, y de la caridad: [gentes] que se llenan de temor [ante la idea] del Día en que los corazones y los ojos se desencajarán, (38) [y que sólo esperan] que Dios les recompense con arreglo a lo mejor de sus acciones, y les dé, de Su favor, más [de lo que merecen]: pues, Dios concede el sustento a quien Él quiere, sin medida.
(39) Pero aquellos que están empeñados en negar la verdad, sus [buenas] obras son como un espejismo en el desierto, que el sediento cree agua --hasta que al acercarse, descubre que no era nada: en su lugar, descubre [que] Dios [ha estado siempre presente] con él, y [que] Él le saldará íntegra su cuenta --¡pues Dios es rápido en ajustar cuentas!
(40) O [bien, sus obras son] como profundas tinieblas sobre un mar abismal que las olas, encrespadas unas sobre otras, hacen más oscuro, y sobre todo ello nubes [oscuras]: tinieblas sobre tinieblas, [de forma que] si uno saca la mano, apenas la ve: pues, ¡a quién Dios no da luz, no tiene luz en absoluto!
(41) ¿NO VES que es Dios Aquel cuya infinita gloria proclaman cuantas [criaturas] hay en los cielos y en la tierra, hasta los pájaros con sus alas extendidas en el aire? Cada uno [de ellos] sabe en verdad cómo orar a Él y glorificarle; y Dios sabe bien lo que hacen: (42) pues, de Dios es el dominio sobre los cielos y la tierra, y hacia Dios es el retorno.
(43) ¿No ves que es Dios quien empuja las nubes, luego las agrupa, luego las apila en masas, hasta que puedes ver la lluvia salir de en medio de ellas?
Y es Él quien hace descender de los cielos, gradualmente, masas gigantescas [de nubes] cargadas de granizo, con el que golpea a quien quiere y que aparta de quien quiere, [mientras que] el resplandor de Su relámpago deja casi sin vista [a los hombres].
(44) Es Dios quien causa la alternancia del día y de la noche: ¡ciertamente, [también] en esto hay en verdad una lección para quienes pueden ver!
(45) Y es Dios quien ha creado del agua a todos los animales y [ha dispuesto] que algunos de ellos se arrastren sobre sus vientres, otros caminen sobre dos patas, y otros caminen sobre cuatro.
Dios crea lo que quiere: pues, ciertamente, Dios tiene el poder para disponer cualquier cosa.
(46) EN VERDAD, hemos hecho descender mensajes que muestran claramente la verdad; pero Dios guía al camino recto [sólo] a quien quiere [ser guiado].
(47) Pues, [muchos son los que] dicen: "¡Creemos en Dios y en el Enviado, y obedecemos!" --pero luego, después de esta [afirmación], algunos se echan atrás: y esos no son en absoluto [verdaderos] creyentes. (48) Y [así] cuando son llamados a Dios y a Su Enviado para que [la escritura divina] juzgue entre ellos, he ahí, que algunos de ellos se apartan; (49) pero si la verdad resulta de su agrado, están dispuestos a aceptarla.
(50) ¿Hay enfermedad en sus corazones? ¿O han empezado a dudar [de que esta sea una escritura divina]? ¿O es que temen que Dios y Su Enviado les traten injustamente?
¡Qué va; son ellos, precisamente, los que están siendo injustos [consigo mismos]!
(51) La única respuesta de los creyentes, cuando son llamados a Dios y a Su Enviado para que [la escritura divina] juzgue entre ellos, no puede ser sino: "¡Oímos y obedecemos!" --y esos, precisamente, son los que alcanzarán la felicidad: (52) porque, ¡quienes obedecen a Dios y a Su Enviado, y temen a Dios y son conscientes de Él, esos, precisamente, son los que [al final] triunfarán!
(53) Pues [los tibios] juran por Dios con sus juramentos más solemnes que si tú [Oh Enviado] se lo pidieras, sin duda saldrían [a combatir].
Di: "¡No juréis! Una obediencia razonable [del mensaje es todo lo que se os pide].
¡Ciertamente, Dios está bien informado de lo que hacéis!"
(54) Di: "Obedeced a Dios, y obedeced al Enviado."
Y si dais la espalda [al Enviado, sabed que] él no tendrá que responder sino de lo que se le ha encargado, y vosotros, de lo que se os ha encargado; pero si le obedecéis, estaréis en el camino recto. Pero el Enviado no está obligado mas que a transmitir con claridad el mensaje [que le ha sido encomendado].
(55) Dios ha prometido a quienes de vosotros han llegado a creer y hacen buenas obras que, sin duda, les hará acceder al poder en la tierra, tal como hizo que accedieran a él [algunos de] sus antecesores; y que, sin duda, establecerá firmemente para ellos la religión que Él tuvo a bien asignarles; y que hará, sin duda, que su anterior estado de temor sea reemplazado por una sensación de seguridad --[puesto que] Me adoran [sólo] a Mí, y no atribuyen poderes divinos a nada fuera de Mí.
Pero los que, después de [haber comprendido] esto, eligen negar la verdad --¡esos, precisamente, son los verdaderos perversos!
(56) Así pues, [Oh creyentes,] sed constantes en la oración, y pagad el impuesto de purificación, y obedeced al Enviado, para que seáis agraciados con la misericordia de Dios.
(57) [Y] no penséis que los que se empeñan en negar la verdad pueden escapar [de su ajuste final de cuentas, aunque queden indemnes] en la tierra: el fuego es su meta [en la Otra Vida] --y, ¡qué horrible en verdad es ese destino!
(58) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! Que los que poseen vuestras diestras, y aquellos de entre vosotros que no hayan alcanzado aún la pubertad, os pidan permiso [antes de acceder a vuestra intimidad] en tres momentos: antes de la oración del amanecer, cuando os despojáis de vuestros vestidos en medio del día, y después de la oración de la noche: tres ocasiones en las que vuestra desnudez podría quedar al descubierto. Fuera de estas [ocasiones], ni vosotros ni ellos incurriréis en falta si se mueven [con libertad] en vuestro entorno, atendiendo unos a [las necesidades de] los otros.
De este modo os aclara Dios Sus mensajes: ¡pues Dios es omnisciente, sabio!
(59) Pero cuando los niños entre vosotros alcancen la pubertad, qué os pidan permiso [en cada ocasión], tal como les ha sido ordenado a aquellos [que han alcanzado la madurez] antes que ellos.
De este modo os aclara Dios Sus mensajes: ¡pues Dios es omnisciente, sabio!
(60) Y [sabed que] las mujeres de edad avanzada, que no sienten ya deseo sexual, no incurren en falta si se quitan las prendas de vestir [más externas], siempre que no pretendan exhibir [sus] adornos. Pero [aun así,] es mejor que se abstengan [de ello]: y Dios todo lo oye, es omnisciente.
(61) [TODOS VOSOTROS, Oh creyentes, sois hermanos: así pues,] no es motivo de reproche que el ciego, el cojo o el enfermo [acepten limosna del que está sano], ni que vosotros comáis [de lo que otros os ofrezcan, ya sea comida procedente] de vuestras casas, o de casa de vuestros padres, o de vuestras madres, o de vuestros hermanos, o de vuestras hermanas, o de vuestros tíos paternos, o de vuestras tías paternas, o de vuestros tíos maternos, o de vuestras tías maternas, o de aquellas [casas] cuyas llaves tenéis a vuestro cargo, o [de casa] de algún amigo vuestro; ni incurriréis en falta si coméis juntos o por separado. Pero siempre que entréis en [cualquiera de estas] casas, saludaos unos a otros con un saludo bendecido y excelente, como Dios manda.
De esta forma os clara Dios Sus mensajes, para que [aprendáis a] usar vuestra razón.
(62) LOS [VERDADEROS] CREYENTES son sólo aquellos que han llegado a creer en Dios y en Su Enviado, y que, cuando están [ocupados] con él en un asunto de interés para toda la comunidad, no se retiran [de lo que ha sido decidido] hasta haber pedido [y obtenido] su permiso.
En verdad, los que [no se abstienen de la acción acordada sin que antes] te pidan permiso --¡[sólo] esos son los que [verdaderamente] creen en Dios y en Su Enviado!
Así pues, cuando te pidan permiso por alguna razón [válida], concédeselo a quien de ellos quieras [concedérselo], y pide a Dios perdón por ellos: pues, ¡ciertamente, Dios es indulgente, dispensador de gracia!
(63) NO TOMÉIS el llamamiento que el Enviado os hace como el llamamiento que podáis haceros unos a otros: Dios conoce en verdad a aquellos de vosotros que se apartan con sigilo: así, qué tengan cuidado quienes se opongan a Su mandato, no sea que les sobrevenga una prueba [amarga en este mundo] o les sobrevenga un castigo doloroso [en la Otra Vida].
(64) ¡Si, en verdad, de Dios es cuanto hay en los cielos y en la tierra: conoce bien vuestra posición y lo que os proponéis!
Y un Día, [todos los que hayan vivido] serán devueltos a Él, y entonces Él les hará entender [de verdad] lo que estaban haciendo [en vida]: pues, Dios tiene pleno conocimiento de todo.
COMENTARIOS DEL SHEIJ KHALED ABOU EL-FADL
Sin duda esta es una sura muy pesada, y el desafío para recorrerla es formidable. De acuerdo a nuestra metodología intentaremos situarla en el contexto histórico y luego estudiaremos su mensaje.
Hay varios registros que nos indican que sura Al-Nur fue revelada después de sura Al-Hashr, mientras que algunos otros registros mencionan que fue revelada inmediatamente antes que sura Al-Hashr, pero creo que esto último es poco probable. Podría haber sido revelada después de sura Al-Hashr, eso es posible, pero justo antes de ella es poco probable.
Por otra parte, podemos ligar sura Al-Nur con algunos específicos incidentes históricos como la batalla con la tribu banu-mustalak, la cual, como ya lo vimos, también estaba asociada a la revelación de sura Al-Munafiqun. Hablamos en detalle en sura Al-Munafiqun sobre el evento con banu-mustalak.
La batalla con banu-mustalak fue después de la batalla de Uhud, y esto es importante de recordar para cuando estudiemos el mensaje de sura Al-Nur. No es del todo claro si la batalla de banu-mustalak fue antes o después de los eventos asociados a sura Al-Hashr relacionados con la tribu banu-nadir, pero lo que sí es claro es que ambos eventos fueron muy cercanos en el tiempo.
Esta sura es muy famosa debido al importante evento asociado a Aisha. Los reportes indican que ella acompañó al Profeta (BP) en esta batalla. En esos tiempos las mujeres viajaban en camellos que llevaban sobre su montura una especia de compartimiento de transporte con cortinas, lo cual daba privacidad para quien iba dentro de él e incluso desde afuera no se podía ver si alguien iba adentro o no. Cuando la batalla terminó y los musulmanes se empezaron a retirar del campo de batalla, las personas pensaron que Aisha estaba sentada dentro del compartimiento y por lo tanto iniciaron el regreso. Las narraciones indican que Aisha había perdido un collar en los alrededores de donde estaba el camello en que se transportaba, por lo cual había salido de su compartimiento para buscarlo, y entonces cuando las personas partieron de regreso no se dieron cuenta que ella en realidad no estaba sobre el camello. Cuando Aisha se dio cuenta que se habían ido sin ella, decidió quedarse sentada en el lugar donde habían estado, esperando a que se dieran cuenta y regresaran por ella. Mientras ella esperaba apareció un hombre musulmán de nombre Safwuan, y en los reportes no se indica la razón por la cual él estaba viajando solo. Al verla, él le preguntó la razón por la cual estaba allí y le dijo que no debía quedarse esperando ahí porque era peligroso, además no se sabía por cuanto tiempo debería esperar, y le dijo que él la llevaba a Medina. Por otra parte, lo que sabemos de Safwan es que era una persona de buen carácter, y en los registros no hay nada desfavorable que se mencione de él.
Esto generó toda una situación que ya analizaremos más adelante, pero por ahora lo relevante es que nos permite situar esta sura y saber que ella fue revelada justo después de lo acontecido con banu-mustalak.
Hay algunos otros reportes que nos indican que esta sura fue revelada hacia finales del quinto, o inicios del sexto año después de la migración, lo que genera un desajuste sobre esta indicación temporal y los eventos a los cuales la sura está ligada, y al analizar la información pareciera que eso no calza. ¿Hay alguna forma de resolver este tema asociado a cuando fue revelada esta sura? La respuesta es que lo más probable es que sura Al-Nur fue revelada antes de sura Al-Hashr y cercana a la batalla de banu-mustalak, y eso sería hacia finales del tercer año, o inicios del cuarto año, después de la emigración.
Como veremos, esta sura tiene una estructura fascinante, y en mi opinión, y Dios es el que sabe más, el fallar en comprender sura Al-Nur como una sura estructuralmente coherente, y fallar en comprender su mensaje en su completitud, puede llevar a enfoques erróneos o defectuosos de la ley. Esto porque la sura se inicia indicando leyes y luego se enfoca en el concepto de luz, luminosidad, iluminación y su opuesto. Tras abordar las nociones de iluminación, aborda lo que se ha denominado el indicador de la naturaleza unificada e inmutable de la verdad divina, y la forma en que la existencia misma testifica sobre Dios, la naturaleza apunta a Dios. Después, vuelve a abordar la ley positiva específica.
Así, la sura tiene como una estructura piramidal: la ley, luego la verdad trascendental más allá de la ley, luego regresa al tema de la ley, y concluye con esto.
Si uno separa la parte de la sura que habla de las leyes, de la parte que habla sobre la iluminación del ser y la creación, se termina destruyendo el propósito y la trayectoria de ella. Para entender lo que ella dice sobre la ley, tú debes entenderlo a la luz de lo que ella dice sobre la iluminación del ser, sobre la luz de Dios, sobre lo que dice en relación a la oscuridad, y entendiendo la estructura piramidal que indicamos que tiene esta sura. De hecho, como veremos, en la misma sura Al-Nur Dios les dice a los musulmanes de la época del Profeta (BP) que ÉL sabe que está revelando esta sura en unos tiempos de gran ansiedad y de extrema inseguridad. Dios también les indica que no piensen que mientras ÉL les está hablando sobre cómo deben manejar sus vidas, sobre cómo lograr la iluminación del ser, ello es algo distinto o separado de la situación estresante y de ansiedad que estaban viviendo.
Esto es realmente destacable. Si ustedes comprenden cómo los textos hablan sobre la ley, y cómo los textos hablan sobre los reinos, de cómo ellos hablan del poder, de la guerra, de la soberanía, o de la dominación, incluyendo los textos bíblicos, y los comparan con la estructura de esta sura y su mensaje, es realmente impresionante. Como les he dicho varias veces, el ser humano no habla de esta manera, el ser humano no trata los temas de la forma en que se nos presentan en la sura.
Entonces, si separas la sura como secciones distintas que hablan de diversos temas, pierdes de vista lo que les estoy indicando, pierdes de vista que tan único y singular es el discurso de la sura en las circunstancias que estaban afrontando.
Entonces, para estudiar esta sura, vamos a recorrer la estructura piramidal que ella tiene.
Hablemos algo más del incidente de Aisha. La gente llegó a Medina y se dio cuenta que ella no estaba en el compartimento sobre el camello, y entonces la comenzaron a buscar, mientras sucedía esto la vieron llegar junto a Safwan en su caballo, y ello fue una imagen que los sorprendió. La gente le preguntó sobre el por qué venía con ese hombre, y ella les dijo que ellos la habían dejado en el desierto cuando había salido de su compartimiento para buscar su collar que se le había perdido, y que mientras hacía eso habían iniciado el regreso dejándola sola en aquel lugar, y que en esa situación pasó ese hombre quien le ofreció llevarla a Medina, lo cual había aceptado.
Inmediatamente hubo personas que pensaron que la historia era bastante ridícula, ¿acaso se cayó tu collar y no le avisaste a nadie de quienes iban a tu lado, y luego saliste de tu compartimiento sola, sin avisar a nadie, para introducirte sola en el desierto para buscar el collar? Además, el collar en cuestión no era ni de oro ni de plata, era un collar sin valor. Entonces, muchas personas, incluyendo a Hassan ibn Sabit, pensaron que esto era algo absurdo, ¿por qué harías algo así por un collar que no tiene algún valor? Además, todos sabían que si vas viajando en una caravana, en el desierto, especialmente asociada a una campaña militar, no puedes ir a alguna parte sin avisarle a alguien.
Ahora, nosotros sabemos por las suras que hemos estudiado, que existían personas ansiosas y desagradables como los hipócritas, y entonces ellos aprovecharon de inmediato esta ocasión y dijeron: “Oh, Muhammad (BP) no solo nos está generando todas estas inseguridades y problemas políticos que nos han llevado a tener que hacernos cargo de todos esos migrantes y refugiados que han llegado a Medina, sino que además él no es capaz de controlar a sus mujeres. Esa historia del collar es un absurdo, y lo más probable es que ella tenga un romance con Safwuan”. Si hubiesen sido solo los hipócritas los que decían cosas como estas quizás no le habrían molestado demasiado al Profeta (BP), porque ellos andaban esparciendo rumores y hablando cosas groseras sobre el Profeta (BP) y su familia, y Abdullah ibn Ubei jugó un rol relevante en esto. Él se sintió muy entusiasmado y decía: “Bueno, Muhammad (BP) es nuestro líder, y no podemos permitir que dejen que su esposa se pierda y que haga cosas inmorales, y debemos pedirle a Muhammad (BP) que tome una firme decisión en relación a su esposa, para que nos demuestre que es un real líder árabe”. ¿Qué querían los hipócritas que hiciera el Profeta (BP)? Bueno, ellos querían que divorciara a Aisha, o que la golpeara, o que la dejara prisionera en su casa, y obviamente ellos estaban conscientes de lo que sura Al-Nisa’ dice sobre esto.
Ahora, recuerden que sura Al-Nisa’ exige cuatro testigos para situaciones como esta, entonces ellos decían: “ven, eso de los cuatro testigos no funciona porque miren el caso de Aisha, ¿y acaso no vamos a hacer nada y dejar que ella sea un mal ejemplo para nuestras mujeres? ¿vamos a dejar que nuestras mujeres se dirijan solas al desierto y luego vuelvan a caballo con un hombre?”. Recuerden que en esos momentos en Medina había serios problemas económicos, y que también estaban amenazados por enemigos externos, y además tenían grupos de oposición internos, y sobre todo ello, ahora los hipócritas estaban influyendo de mala forma en la opinión de algunos musulmanes que empezaron a decir: “Bueno, en realidad, ¿por qué como mínimo el Profeta (BP) no interroga a su mujer? ¿Por qué solo escuchó la historia y luego no dijo nada?”.
Lo que sucedió después es que personas que pertenecían al grupo de compañeros del Profeta (BP), como Hassan ibn Sabit, que era un poeta, indicaron que a lo menos el Profeta (BP) debía tomar una posición firme ya sea divorciando a Aisha o mostrar que él podía disciplinar a sus esposas, aun cuando ellos no indicaban que Aisha se habría comportado inmoralmente.
Había una mujer llamada Himna bin Yahsh, ella también era de los compañeros, para nada pertenecía al grupo de los hipócritas, y ella también consideraba que esto era un asunto relevante. En definitiva, todos estaban hablando de lo sucedido y cada uno tenía su opinión.
Aisha era joven y era una mujer con mucha energía, y ella aparecía a menudo en público con el Profeta (BP). Todo esto no era un asunto si a la gente le gustaba o no le gustaba Aisha, el asunto es que cuando una sociedad está bajo una considerable cantidad de estrés, y generados por diferentes motivos, como por ejemplo político y económico, es muy fácil para esa sociedad encontrar una distracción en lo que nosotros hoy en día llamamos murmuración y chismes, y especialmente hacerlo sobre figuras públicas, que en este caso era el Profeta (BP) y su familia.
Hay otro aspecto que es muy relevante para el contexto de esta sura, y es que a menudo las sociedades cuando están bajo una considerable cantidad de estrés económico y político, descargarán su frustración en las mujeres y la atención de la sociedad se dirige a murmurar sobre ellas.
Por otra parte, recuerden que en otra sura estudiada anteriormente hablamos sobre la posición y el rol distinto que tenía las mujeres en La Meca y en Medina, existiendo en esta última una sociedad mucho más liberal dado que las mujeres tendían a trabajar para aportar al sustento de sus familias. Además, el Profeta (BP) apoyaba en Medina la participación activa de las mujeres en los asuntos públicos, cosa que no era del gusto de muchos de los hombres mecanos, de hecho el Profeta (BP) se negó a prohibir que las mujeres participaran en la oración de los viernes, o que las mujeres participaran en reuniones públicas, y además enfatizaba el derecho de las mujeres a educarse. Todo esto contribuía a las tensiones que existían en la sociedad, especialmente en ese período temprano en Medina.
Algunos reportes parecieran indicar que al menos personas como Hassan ibn Sabit y Mistah ibn Azaza, tenían la opinión de que dado que el Profeta (BP) no establecía predominio sobre las mujeres en Medina, se había terminado produciendo ese tipo de escándalo.
Entonces no era solo una cuestión de acusación de adulterio, sino que era un escándalo con implicaciones políticas y que tenía una serie de conexiones con asuntos asociados a la emigración, la existencia de refugiados en Medina, el choque cultural entre mecanos y medinenses, con el rol de la mujer, y otras cosas.
Aisha era la hija de Abu Bakr, uno de sus compañeros más cercanos, y sabemos que el Profeta (BP) mantenía silencio sobre la situación, por lo cual la situación era muy poco confortable. Aisha estaba indignada, y ella no se disculpó por su decisión.
Hay un famoso du’a, una súplica a Dios, que ella de manera consistente repitió durante este período: “Me quejo ante ti, Dios, TÚ que eres el que puede repeler las injusticias, el que puede disipar las tinieblas, el que es el verdadero recurso para la víctima de la injusticia, mi queja es para TI, Dios, crea para mí una salida de este problema”.
Sabemos que después de un mes de esta situación sura Al-Nur fue revelada, y ella claramente reivindica a Aisha, ante lo cual su padre, Abu Bakr, le dice a su hija que le agradezca al Profeta (BP), y ella dijo: “No, no le agradeceré a él, le agradezco a Dios”. En la opinión de Aisha el Profeta (BP) le debería haber dado su apoyo en forma más clara. Este es un punto interesante, porque el Profeta (BP) nunca la acusó y ni siquiera la cuestionó, tampoco la cuestionó por la decisión, pero él sí que no estaba contento con la exposición política que había generado esta situación. Hay una tradición que indica que Ali ibn Abu Talib le dijo al Profeta (BP) que nadie lo culparía si divorciaba a Aisha, la verdad es que hay muchas razones para sospechar de la autenticidad de este reporte.
Este evento afectó a Aisha, lo recordó por el resto de su vida, de hecho hay reportes donde ella hace referencia a él en diferentes momentos de su vida. Desde su perspectiva ella merecía un inequívoco apoyo, una defensa inequívoca, en lo cual, desde su perspectiva, había fallado su padre, el Profeta (BP), y algunos de los compañeros del Profeta (BP).
Todo esto es el contexto de un famoso hadith conocido como el “escándalo de la mentira”, donde la mentira era el rumor generado por algunos sobre que Aisha y Safwuan habían hecho algo impropio.
Se inicia la sura,
(1) UN SURA [este] que hemos hecho descender, y que hemos enunciado en términos sencillos; y hemos hecho descender en él mensajes que son claros [en sí mismos], para que [los] tengáis presentes.
La palabra “sura” hace referencia a dar un nombre a algo que tiene un estatus de honor. Nosotros no llamamos a los capítulos de cualquier libro con el término “sura”, pero los capítulos del Corán se llaman “suras” porque cada capítulo es algo honorable, algo de gran honor. Entonces, cuando Dios parte en el versículo indicando: “una sura que hemos hecho descender”, es como si ÉL está resaltando que lo que se revelará es algo de gran importancia, que es algo que merece gran reverencia y considerable reflexión.
Luego indica que hay que poner atención a lo que se dirá porque corresponde a mandatos que son críticos.
Finalmente se indica que esta revelación es de gran relevancia, de una importancia muy crítica, y que tendrá relevantes implicancias normativas, y que en esta revelación hay signos de Dios que deben ser recordados.
Estudiosos del Corán como Razzi, Zamakshari, y algunos otros, notaron que cuando se trata de asuntos asociados a la ley de Dios, el Corán normalmente no usa la palabra árabe "tazakkarun", que significa "deben recordar", sino que normalmente cuando Dios habla de la ley dice algo como: "deben razonar", "deben reflexionar", pero aquí dice "deben recordar". Razzi y Zamakshari notaron esto, e indicaron que se debe a que esta sura trata mucho más que solo sobre la ley.
Lo siguiente es mi opinión, creo que es como si Dios nos dijera: "Si tomas esta sura y solo tomas los mandamientos legales positivos, no recordarás; de hecho, no prestarás atención al objetivo y propósito de la sura".
Para prestar atención al objetivo y propósito de la sura debes asimilar y digerir la parte donde el recuerdo es importante, en lugar de la reflexión. ¿Y cuáles son las partes a las que Dios consistentemente se refiere o alude en términos de recuerdo, en contraposición a la reflexión? Estas son las partes donde se habla sobre la naturaleza luminosa innata de Dios, y la naturaleza de la luz y la oscuridad, y cómo esa luz y oscuridad están dentro de nosotros, cómo están primordialmente dentro de nosotros, y que nosotros o recordamos la luz o la olvidamos, o recordamos lo que es innato en nosotros o no lo recordamos. Ya verán cómo la ley se conecta con esto.
Uno de los hadith que fueron inventados y hechos circular en el contexto de esta sura es uno atribuido a la misma Aisha. En el hadith se dice: “No enseñes a las mujeres a escribir, sino que enséñales a tejer y sura Al-Nur”. La cadena de transmisión de esta hadith es completamente defectuosa, las personas que inventaron el hadith no fueron muy inteligentes en inventar su cadena de transmisión. Ahora, cuando ustedes observan reportes como este, hecho circular en el contexto de esta sura, cuando por los registros históricos sabemos que en esos tiempos había tensiones de género en la sociedad de Medina, nos entrega una indicación más de las ramificaciones que tenía esa tensión.
No dejen de tener en cuenta que en el evento que involucró a Aisha tenemos a una mujer que ejerció una decisión autónoma de ir a buscar su collar sin avisarle a alguien, una decisión que muchas personas encontraron que no era razonable, y fue una decisión que de acuerdo a las normas imperantes en aquella sociedad era una del tipo radical.
Ahora, cuando todo había sucedido, después de todo lo dicho y hecho, ella fue vindicada cuando se reveló esta sura. Frente a esa opinión que ella había tomado una decisión irracional, viene Dios y la apoya, y además indica un castigo para quienes la calumniaban. La importancia de esto fue comprendida por la gente de la época, y algunos dijeron: “Oh Dios mío, ahora sí que las mujeres estarán fuera de todo control, ¿cómo vamos a poder controlarlas después de esto?”. Es por ello por lo que nos encontramos con hadith como el que les indiqué, y además atribuido a la misma Aisha.
¿Se dan cuenta de la importancia de entender la historia y el contexto de la sura desde la perspectiva de aquellos que la vivieron, y no desde la perspectiva de la mirada colonialista que ha tenido su propia agenda política?
Entonces, con el primer versículo de la sura, y a menos que seas uno de los hipócritas que tenían cerrados sus oídos y corazones, tú te das cuenta de que Dios está indicando que revelará algo que es extremadamente importante.
Sigue la sura,
(2) A LA adúltera y al adúltero, dadle a cada uno cien azotes, y que la compasión hacia ellos no os aparte de [cumplir] esta ley de Dios, si [realmente] creéis en Dios y en el Último Día; y que un grupo de los creyentes presencie su castigo.
Este versículo decreta un castigo por realizar adulterio. La palabra en árabe no diferencia entre adulterio y fornicación, y entonces en esta sura se establece el castigo de cien azotes para quien cometa alguno de los dos pecados.
Cuando el versículo indica que un grupo de creyentes debe presenciar el castigo no implica que este deba ser público, sino que deben ser testigos de la comunidad o testigos de las partes.
Nosotros sabemos que en la ley islámica los juristas diferenciaron entre adulterio y fornicación, y dijeron que por la fornicación el castigo eran los cien azotes, pero que por el adulterio era la lapidación hasta la muerte, que es similar al castigo establecido en la tradición bíblica. Entre las escuelas más tempranas del islam, los jawarish fueron los que más se pronunciaron sobre el rechazo de la lapidación dado que no aparece en el Corán. El por qué muchos juristas se inclinaron por la lapidación es un largo tema, pero lo que sí podemos indicar que ella no es mencionada en ninguna parte del Corán.
Esta sura, en el mismo inicio de ella, nos indica que el pecado del adulterio y la fornicación es un asunto serio, es una gran ofensa, es una grave infracción que Dios la considera seriamente y que ustedes también deberían considerarla seriamente.
Sigue la sura,
(3) [Ambos son igual de culpables:] el adúltero no se empareja sino con una adúltera --o sea, una mujer que confiere [a su lujuria] un lugar junto a Dios; y con la adúltera no se empareja sino el adúltero --o sea, un hombre que confiere [a su lujuria] un lugar junto a Dios: y esto les está prohibido a los creyentes.
Este versículo hizo que los estudiosos del Corán hicieran una reflexión considerable porque se preguntaron: ¿está diciendo que el adúltero o la adúltera “fornica con”, “tiene sexo con”, o “contrae matrimonio con”, la adúltera o el adúltero?
Si el significado es “contrae matrimonio”, el verso significaría que los adúlteros, adúlteras, fornicadores, y fornicadoras, se podrían casar solo entre ellos. Ahora, esto trae algunas complicaciones porque ¿qué pasa si alguien que está casado comete adulterio o fornicación? ¿Significaría eso que su matrimonio se disuelve? Otra interpretación es que, lo que indica el versículo es que ambos, el hombre y la mujer son igualmente culpables, es decir, no es que principalmente sea la mujer o el hombre culpable, sino que ambos son responsables. Entonces, esta interpretación lo que entiende es que cuando se lleva a cabo en forma consentida por ambas partes el adulterio o la fornicación, los dos son igualmente responsables al emparejarse en esa relación, y cuando las personas se involucran en este tipo de acciones ellas también se están involucrando en una acción de idolatría. ¿Cuál es el acto de idolatría que se está cometiendo? Ellos están adorando a su lujuria, esas personas le están dando prioridad a su lujuria por sobre su relación con Dios.
Al final del versículo Dios indica que este tipo de relación está prohibida para los creyentes.
Algunos otros intérpretes han indicado que el versículo no se refiere a alguien que fornicó sin ser condenado, sino a personas acusadas, condenadas y castigadas. Entonces, si alguien fue condenado por fornicación debe casarse con alguien que también lo haya sido. Esta fue una posición jurídica en los primeros tiempos del islam que luego desapareció.
Hay un hadith transmitido por Abu Huraira que indica que si alguien ha sido castigado por fornicación o adulterio, parte del castigo es que esa persona solo se puede casar con alguien que ha cometido el mismo pecado. Hay muchos eruditos que han rechazado este hadith y no adoptaron dicha posición.
Hay un reporte que indica que había un hombre que fue condenado y castigado por adulterio, y entonces Ali (que Dios lo bendiga), sentenció que dicho hombre debía ser separado de su esposa debido a su condena. Sin embargo, cuando ustedes estudian en profundidad este reporte lo que emerge es que la esposa fue donde el imam Ali y le dijo que después de que su esposo había sido condenado por adulterio ella quería la disolución del matrimonio, y entonces él la concedió. Lo anterior no es sorprendente. Lo que es interesante también es notar que en este caso de adulterio, estando el hombre casado, el castigo impuesto fueron azotes y no la lapidación.
La mayoría de los eruditos han tenido la posición que el versículo establece una condena moral, pero no impedimento jurídico para el matrimonio.
Hay un aspecto adicional que merece atención. Lo que surgió en la cultura islámica, aun cuando la posición mayoritaria llegó a ser que tanto el hombre como la mujer son igualmente culpables, y que por lo tanto no hay un sesgo de género en la comisión del acto de adulterio o fornicación, en muchas culturas islámicas lo que se desarrolló fue en realidad algo que está en directa contradicción con este versículo. Lo que se desarrolló fue considerar que si el hombre no es virgen entonces ese pecado no es algo vergonzoso, pero sí lo es si lo comete una mujer no virgen. Lo que emergió en muchas culturas musulmanas fue tratar de liberar a los hombres de manera efectiva, mientras que lo que este versículo dice claramente es que ese tipo de discriminación no es aceptable.
Hay un contexto histórico asociado a este versículo que vale la pena conocer. Hay muchos reportes que indican que en Medina había una práctica que este versículo intenta mencionar. Les mencionaré varios reportes y luego los analizamos. Todos estos reportes son de la época temprana del islam, por lo tanto es importante entender lo que esos primeros musulmanes entendieron sobre lo que el Corán estaba hablando. Esto no significa que esa sea la única forma de entender el Corán, pero sí es importante hacer el trabajo requerido para comprender la forma y la razón de cómo ellos lo entendieron.
Un reporte indica que había una mujer que era conocida como Um al Mahzun y que era bastante promiscua, y el reporte indica que ella tenía relaciones sexuales con los hombres para conseguir mantención económica por parte de ellos. Uno de los compañeros del Profeta (BP) se enamoró de esta mujer y quiso casarse con ella, entonces fue donde el Profeta (BP) y le preguntó sobre su idea, y de acuerdo a este reporte esta fue la ocasión en que este versículo fue revelado.
Hay otros reportes que dicen que este versículo fue revelado cuando dos mujeres, una llamada Marshak y la otra Anak, que no eran prostitutas pero sí promiscuas, buscaban relaciones informales con hombres para que ellos las mantuvieran económicamente. El reporte indica que había dos compañeros del Profeta (BP) que se querían casar con ellas.
Hay otros reportes que hablan de un hombre que fue donde Ibn Abbas y le dijo que había fornicado con una mujer, y que después de fornicar con ella la quiso hacer su esposa, pero la gente le advirtió de no hacerlo citando este versículo. Ahora, esto es extraño porque si él fornicó con esa mujer, y este versículo dice que un hombre fornicador puede casarse con una mujer fornicadora, entonces ¿por qué citarían este versículo para decirle a este hombre que él no debería casarse con ella? Bueno, Ibn Abbas le respondió que este versículo no habla sobre si personas que tienen relaciones sexuales entre ellas podrían contraer matrimonio entre ellas, sino que lo que el versículo está indicando es que había mujeres en Medina que estaban en el negocio de la prostitución, y que ellas practicaban la prostitución de manera abierta y desafiante, y que ellas deberían advertir a los hombres que ellas eran prostitutas. Entonces Ibn Abbas le indica que el versículo está intentando hablar sobre ese grupo de personas, y decir que los hombres decentes no deberían casarse con ellas.
Mujahid reportó algo similar a lo anterior, y explicó que era común en la época preislámica que las mujeres se involucraran en relaciones amorosas sin casarse con el objetivo de lograr apoyo económico, y que esas mujeres, que iban de un hombre a otro, eran bien conocidas. El reporte indica que cuando los musulmanes estaban en Medina algunos hombres musulmanes quisieron casarse con algunas de ellas, y de acuerdo a Mujahid, este versículo fue revelado como una advertencia a estos hombres para que no lo hicieran.
Tenemos otro reporte de Ibn Abbas donde explica que había una clase de mujeres que eran prostitutas profesionales, pero el reporte nos indica que no era que ellas pertenecían a una cierta clase, sino que más bien pertenecían a ciertas tribus, es decir, había ciertos clanes que prostituían a sus mujeres. Entonces ellas eran conocidas como las prostitutas de este o de ese otro clan. Finalmente se indica que el versículo intenta decir que los hombres no se deben casar con las mujeres de esos clanes.
Bien, entonces tenemos todos estos reportes, y ellos, en el sentido literal del lenguaje usado nos entregan un mensaje bastante claro aunque los registros históricos son complicados por todos los diferentes tipos de casos que se nos presentan, y además generan una pregunta: ¿fue revelado este versículo para resolver una situación específica contextual a esa época, o hay un concepto general normativo que se debe considerar?
Cuando uno se encuentra con un escenario de reportes tan complejo como este, debemos volver al lenguaje usado en el versículo, y tratar de entender dicho lenguaje en el contexto de toda la sura.
Recuerden que la sura comenzó hablándonos del castigo por el pecado de la fornicación y el adulterio, y luego nos habló sobre las murmuraciones y calumnias.
Imaginen toda esta situación con Aisha, y entonces llega la revelación y es como si dijera: “Gentes, entiendan que están difundiendo rumores y calumnias, y hablando de la reputación de alguien. Bueno, YO estoy aquí para decirles que este es un asunto muy serio, porque si alguien es realmente culpable de este delito las consecuencias son muy graves, ya que hay un castigo muy severo. Entiendan que, moralmente, cuando están hablando de algo como esto, lo están haciendo sobre la esposa del Profeta (BP). Deben saber que ante los ojos de Dios, y a menos que se pueda demostrar lo contrario, se asume que la gente decente está con gente decente”.
Una cosa es si se habla de personas sin credibilidad, ya sea porque se dedican a la prostitución o porque tienen un comportamiento públicamente promiscuo, pero otra cosa es cuando se habla de alguien con un claro carácter moral. Observen la implicación en esto: al decir que ella es inmoral, de alguna manera, también se está cuestionando la reputación de su cónyuge.
Si relees el versículo, verás que ese es su significado claro.
La presunción, salvo prueba en contrario, es de decencia y buen carácter moral. Entonces tú debes entender que cuando hablas de alguien y lo calumnias, especialmente al formular este tipo de acusaciones, no solo estás calumniando a la persona, sino también a las personas con la que está.
En cuanto al intento de decir que la fornicación ocurre solo porque las mujeres seducen y los hombres son engañados, debes saber que esto no le parece bien a Dios. Fíjense que justo después, la sura no habla de las consecuencias si se incurre en este tipo de acusación.
Así que, en mi opinión, está claro que el segundo versículo dice que cuando las personas fornican o tienen relaciones sexuales ilícitas, sucumben a su lujuria. También dice que ambas partes son culpables. Y aún más importante, dice que antes de calumniar a alguien debes recordar que esta acusación no solo afecta a quienes calumnias, sino también a quienes están con ellos y los acompañan. Están también deshonrando a quienes son compañeros de quienes son los objetos de sus calumnias.
Por esta razón esta fue una gran reivindicación para Aisha. Esto fue una bofetada contundente para quienes decían: “Todos podemos estar de acuerdo en que Aisha hizo algo que, al menos, la puso en una posición sospechosa”.
Otro aspecto que es importante mencionar sobre este versículo es que está hablando de un contexto en el cual la pareja tiene sexo en una relación mutuamente consentida, y por lo tanto ambos son fornicadores. Ahora, me hago una pregunta que no está en los tafsir, ¿y qué sucede si en la relación sexual no hay consenso mutuo? Lean varias veces este versículo tres, porque verán que es como si Dios nos dijera: “Lo que les estoy indicando sobre el adulterio, la fornicación, y las calumnias sobre esto, no aplica a reclamos asociados a sexo donde haya existido coerción”. Para mí esto es de gran relevancia e importancia, y por lo tanto leyes que apliquen a la fornicación o adulterio generados por una relación consentida, no aplican en caso donde exista coerción.
Sigue la sura,
(4) Y aquellos que acusan [de adulterio] a mujeres castas, sin poder presentar luego cuatro testigos [en apoyo de su acusación], dadles ochenta azotes; y en adelante no aceptéis jamás su testimonio --¡pues esos, precisamente, son los verdaderamente depravados!-- (5) quedando exceptuados [de este interdicto] sólo aquellos que luego se arrepientan y se enmienden: pues, ciertamente, Dios es indulgente, dispensador de gracia.
El versículo 4 nos indica que quienes acusen a mujeres castas de adulterio sin presentar cuatro testigos merecen un castigo de 80 azotes.
En la tradición islámica se generó una gran discusión sobre la naturaleza de la acusación indicada en este versículo. Lo anterior porque el castigo por el adulterio son 100 azotes, y el de la acusación sin testigos son 80 azotes, es decir, un 80% del castigo asociado al adulterio.
La acusación que es castigada con 80 azotes es aquella que se hace contra alguien por adulterio, si alguien dice: “bueno, yo no estoy diciendo que fornicó, sino que lo que estoy diciendo es que se involucró en comportamientos ilícitos”. La mayoría de los juristas cuando tratan el asunto de los parámetros requeridos para la acusación, la mayoría de ellos dice que el castigo no necesariamente se restringe a la acusación directa de adulterio o fornicación. Entonces, también las acusaciones por comportamiento sexual inapropiado son castigadas si no se llevan los cuatro testigos.
¿Cómo se genera esto? Porque muchas de las personas que hablaban de Aisha no la acusaban de haber cometido adulterio, sino que la acusaban de algún tipo de comportamiento sexual impropio.
Hay reportes que indican que después de la revelación de esta sura el Profeta (BP) castigó a tres personas por calumnia: Hassan ibn Sabit, Mistah ibn Azaza, y a Himna bin Yahsh, y él no castigó a Abdullah ibn Ubei ni a ninguno de los hipócritas. Hay algunos reportes que indican que no solo castigó a estas tres personas. Otros reportes indican que el Profeta (BP) castigó solo a estas tres personas porque ellos fueron donde él y le dijeron: “Esta es la ley de Dios, implementa la ley de Dios”. Otros reportes incluso dicen que el castigo a estas personas no fue de 80 azotes sino algo menor.
La razón por la cual los juristas hicieron una pausa para reflexionar es porque todos los reportes coinciden en que el Profeta (BP) no condenó a este castigo a algún hipócrita, y además tenemos reportes que se conflictúan entre ellos sobre el castigo a los tres compañeros. Los reportes que indican que hubo gente que fue condenada a ser azotada, pero que entre ellos no hubo persona alguna de entre los hipócritas, mencionan que ello se debió a razones políticas, porque si el Profeta (BP) hubiese mandado a azotar a Abdullah ibn Ubei eso hubiese generado enormes consecuencias. Desafortunadamente, debido a que la gente de Ahlul hadith avaló estos hadith, siglos después generaron la opinión que el sheij de una comunidad, si estima pertinente por el bien de la comunidad no castigar a personas que cometan adulterio, fornicación, o que hablen de otros sobre que cometieron actos sexuales impropios sin presentar testigos, puede hacerlo. Pero esto desafía y va en contra de lo que sabemos del Profeta (BP) y de su meticulosa insistencia sobre sostener el principio de justicia, al punto que si un miembro de su familia cometiese un crimen él debía ser castigado. Entonces esta opinión asociada a ese privilegio de los sheij que dirigen una comunidad es algo que termina derrotando y destruyendo todo el edificio moral de la justicia, porque entonces ese sheij castigará a los sin poder dado que por ello no hay consecuencias políticas, pero exonerará a los poderosos para evitar las consecuencias políticas. Este es un ejemplo de cómo la carencia de una orientación moral al leer reportes y narraciones que están en las tradiciones islámicas llevan hacia una ruina total de lo ético y lo moral. Esto es lo que ha destruido el islam en las sociedades musulmanas modernas. Además les debo decir que cuando estudié estos reportes en detalle encontré lo que ustedes ya se imaginan, las mayores figuras en la cadena de trasmisión de estos reportes que hablan sobre que el Profeta (BP) no castigó a los hipócritas por razones políticas, eran personas que estaban fuertemente aliadas con los omeyas, y entonces apoyaron estos relatos dado que los omeya asesinaban a los compañeros del Profeta (BP) y a los miembros de Ahlul Bait, y entonces con estas narraciones inventadas querían transmitir el mensaje: “bueno, este tipo de cosas pasan en la política, está bien, la política requiere de ese tipo de cosas”. ¿Cómo puede haber personas que aceptan estos reportes? ¿Cómo puede haber personas que aceptan reportes que se contraponen con el carácter del Profeta (BP)? ¿Cómo puede haber personas que aceptan estos reportes en cuyas cadenas de transmisión hay personas que claramente tenían motivos políticos para inventar estas narraciones?
La mayoría de los juristas musulmanes están de acuerdo en que el castigo por calumnia de adulterio o fornicación no se limita a la acusación directa de estos comportamientos, sino también por calumnias asociadas a comportamiento sexual impropio.
El versículo indica que en adición al castigo de los 80 azotes estas personas pierden toda credibilidad como testigos, y quedan condenadas como personas que cometieron un crimen que en adelante cuestiona su credibilidad, a menos que ellos declaren públicamente su arrepentimiento por lo que dijeron.
En mi opinión el asunto relevante en sura Al-Nur no tiene que ver con los cien u ochenta azotes, sino con la gravedad ética y moral que estas conductas representan, tanto para quienes cometen adulterio o fornicación, como para quienes cometen el pecado de la calumnia. Veremos más adelante que la sura nos indica que a veces los seres humanos no se dan cuenta de la gravedad moral de las acciones que cometen, pero Dios sí es consciente de ello.
Recuerden que ya hemos hablado antes sobre que el tecnicismo de la ley es algo contextual y circunstancial, y que hace referencia a un aspecto ético y moral.
Es posible que una persona confiese públicamente que cometió alguno de estos pecados, y también es posible que alguien acuse a otro y traiga los cuatro testigos, pero recuerden que todos tienen derecho a la presunción de ser personas con buen comportamiento sexual, a menos que alguien abiertamente practique la prostitución. Si tú hablas algo que implique que la persona estuvo implicada en una conducta sexual ilícita, entonces abres la posibilidad para que seas acusado de calumnia y recibas los 80 azotes de castigo más la pérdida de tu credibilidad. También recuerden que los cuatro testigos deben haber visto el acto sexual con sus propios ojos, y que no es suficiente que el testigo vea a dos personas desnudas en una cama para acusarlas de fornicación, tampoco son aceptables testigos que presenten evidencias circunstanciales que los hagan suponer que se cometió el acto de fornicación o adulterio. Entonces, simplemente la mayoría de las personas no se pondría en una situación en la cual ellos podrían cometer el crimen de calumnia y ser condenados por ello, de hecho la mayoría de las personas inmediatamente aprendieron a abstenerse de hablar de la conducta sexual de los otros porque las consecuencias podrían ser extremadamente graves.
La importancia de esta revelación, y esto lo pueden encontrar repetidamente en las tradiciones islámicas, no es que tú seas, o no seas condenado por algunos de estos crímenes, sino la gravedad del pecado ante Dios. El ser castigado en esta vida, o no serlo, no te sirve de nada en términos de la gravedad del pecado cuando tengas que enfrentar a Dios en la otra vida.
La significancia del pecado está representada por la gravedad del castigo. El hecho de que tú, de alguna forma, te libres del castigo en esta vida terrenal, no te sirve de nada, porque moralmente has cometido una acción extremadamente grave que te implicará grandes consecuencias.
La mayoría de los juristas en la tradición legal islámica han estado de acuerdo que los mismos castigos de los que se habla en este versículo aplican tanto para el hombre como para la mujer. Calumniar sobre conducta sexual inmoral, tanto a un hombre como a una mujer, es igualmente grave, las consecuencias legales y morales son las mismas. Les digo esto porque he visto gente ignorante indicar lo contrario.
Otro aspecto interesante es que algunos juristas pertenecientes a las épocas muy tempranas indicaron que el castigo de la calumnia aplicaba tanto para musulmanes como para no musulmanes, es decir, que un musulmán debe recibir el castigo de calumniar aun cuando lo haga hacia un no musulmán, y también si incluso lo hace con una persona incrédula. Esta opinión no sobrevivió en el tiempo en la tradición jurídica del islam.
Sigue la sura,
(6) Y aquellos que acusen [de adulterio] a sus esposas, sin tener más testigo que ellos mismos, que cada uno de ellos invoque a Dios cuatro veces como testigo de que ciertamente dice la verdad, (7) y una quinta vez, de que la maldición de Dios caiga sobre él si miente.
(8) Pero [la mujer] quedará libre de castigo si invoca a Dios cuatro veces como testigo de que, ciertamente, él está mintiendo, (9) y una quinta [vez], de que la condena de Dios caiga sobre ella si él dice la verdad.
Estos versículos nos hablan sobre la acusación de adulterio al interior de un matrimonio.
Acá tenemos nuevamente muchos reportes que existen en la tradición islámica y que son muy interesantes.
Hay muchos reportes, con diferentes versiones, que hablan de un hombre llamado Hilal ibn Umaya. Algunos de estos reportes, y dependiendo de la versión de ellos, indican que él fue testigo de que un hombre le estaba mintiendo a su esposa, o que él tenía sospechas sobre el comportamiento de ese hombre. Cual fuese el caso, los reportes indican que Hilal fue donde el Profeta (BP) y le dijo: “Si uno de nosotros ve a su esposa en la cama con un hombre, y corre para buscar a cuatro testigos, en ese tiempo ellos harán lo que sea que quieran hacer y cuando regrese los testigos ya no verán nada, y si pierdo mi temperamento y mato al hombre o a mi esposa, tú me castigarás y me condenarás a ser ejecutado, y si digo algo sobre lo que vi tú me castigarás con azotes”. Básicamente Hilal le planteó este dilema al Profeta (BP). El Profeta (BP) lo escuchó y sin decirle nada se alejó de Hilal, que fue una forma de decirle que no siguiera hablando, que no fuera a decir palabras comprometedoras, que no le dijera algo más, porque no quería tener una razón para condenarlo y castigarlo. Los reportes indican que Hilal quedó muy frustrado y dijo: “voy a presentar mi situación ante Dios”, y entonces se indica que esta sería la ocasión de la revelación de estos versículos.
Aun cuando muchos de estos reportes tienen narraciones exageradas y algo teatrales, aspecto característico de las narraciones medievales, ellos muestran una problemática que se presentaba en aquella sociedad, y que estaba asociada a acusaciones de adulterio e infidelidad entre personas que estaban casadas. Creo que estos eventos históricos no fueron la ocasión de la revelación sino que ellos fueron narrados después de ella.
Entonces, cuando el asunto implica a matrimonios, la sura se aproxima al asunto de una manera que nos recuerda de alguna forma lo indicado en sura Al-Nisa’. Quien acuse de adulterio a su pareja deberá jurar 4 veces que está diciendo la verdad, y una quinta vez indicando que si miente la maldición de Dios caiga sobre él o ella. Esto desplaza la carga de la prueba hacia quien se debe defender, el que puede refutar la acusación jurando cuatro veces que quien lo acusa está mintiendo, y una quinta vez jura indicando que si miente la maldición de Dios caiga sobre él o ella.
Hay una narración que indica que Hilal ibn Umaya se vio involucrado en una acusación de adulterio con su esposa, y que él vio que su esposa mentía sobre ello. El reporte indica que la esposa juró cuatro veces, y que cuando llegó el momento de hacer el quinto juramento ella hizo una pausa, pareció dudar, pero luego siguió adelante e hizo el quinto juramento. Según algunas versiones de este reporte el Profeta (BP) comentó, no a Hilal sino a algunos de sus compañeros, que él sabía que ella estaba mintiendo, pero dado que ella hizo el quinto juramento no había vía para ir contra ella.
Este procedimiento automáticamente disuelve el matrimonio.
Entonces, hacer este juramento en falso, participar falsamente en el proceso de juramento, es como obtener un boleto de ida directo al infierno. La tradición islámica está llena de historias y cuentos morales sobre personas que tomaron el juramento en falso, y que las consecuencias en esta tierra, incluso antes del más allá, fueron desastrosas.
En la tradición jurídica del islam se conversó sobre el caso en que, ya sea el esposo o la esposa, hablen o comenten sobre un adulterio o infidelidad del otro, y que luego se resista a someterse al proceso de juramentos. En este caso los juristas han indicado que la persona que generó los comentarios puede ser acusado para que reciba un castigo. En este caso tanto la persona directamente perjudicada, como su familia, pueden levantar cargos contra quien cometió el delito, y este luego de ser llevado a juicio puede ser castigado con prisión o azotes. Hay juristas que han indicado que si el acusado es condenado por haber realizado ese tipo de acusación, el juez debe obligarlo al procedimiento de los juramentos, lo que quiere decir que, una vez que la persona pronuncia esa acusación y se prueba en su contra que realmente ha pronunciado esa acusación, entonces un juez le obligará a pasar por el proceso de juramento que necesariamente significará la disolución de su matrimonio.
Lo anterior significa que, a menos que quieras que tu matrimonio se disuelva o quieras terminar siendo castigado por calumniar efectivamente a tu cónyuge, debes tener cuidado con lo que estás diciendo.
Las sociedades musulmanas modernas, donde ves a la gente simplemente acusándose sobre estos temas sin mayor consciencia de lo que hacen, no se dan cuenta de que, en opinión de tantos eruditos, la mera acusación da al afectado el derecho de exigir un proceso de juramento que puede llegar a disolver automáticamente el matrimonio. Este tipo de actuación pone a las personas en una posición moral extremadamente complicada ante Dios.
Un tema relevante de narraciones como la de Hilal ibn Umay es que ellas resaltan la importancia crítica de un proceso judicial, aun cuando la causa moral ha sido afectada, ¿qué más afectada podría estar la moral si un miembro del matrimonio encuentra al otro siéndole infiel? Pero incluso en este caso las narraciones nos resaltan el asunto relevante que la persona debe seguir el procedimiento judicial para aplicar la justicia. Si la persona afectada por la infidelidad de su pareja, en lugar de seguir el procedimiento judicial, comienza a hablar públicamente sobre el mal comportamiento de su esposo o esposa, entonces ella misma está cometiendo otra acción inmoral, y por ello debe ser enjuiciada y castigada. Esto es una parte destacable de sura Al-Nur, porque ella comenzó con una condena moral sobre el asunto de la fornicación y el adulterio, pero luego te indica que para condenar dichas acciones se debe seguir un procedimiento adecuado, y que el no seguir un procedimiento adecuado es en sí mismo un acto inmoral.
Esto es como si la sura estuviese haciendo una disección de lo que lleva a la oscuridad misma, a las tinieblas, no a la luz. Esto porque mucha gente habla de esto sobre los otros indicando que lo hace por defender la moral, para proteger a la sociedad de las inmoralidades, y se ponen en posturas moralistas para susurrar y chismear sobre esto, pero la sura indica que si esto no se hace de la forma apropiada por medio de un proceso judicial, entonces estás ayudando a llevarte y llevar a la sociedad hacia las tinieblas y la oscuridad en lugar de hacerlo hacia la luz divina.
El saber cómo honrar la modestia y el carácter moral en la sociedad, el saber cómo honrar la privacidad en la sociedad y la integridad de las familias, tiene que ver con honrar la dignidad de las personas.
El desafío que nos planteará esta sura un poco más adelante es que este mensaje divino es luz, pero nos indicará que el tener entre nosotros esa luz divina, el mensaje divino, no es suficiente, porque el desafío es saber cómo trasladar esa luz hacia la vida cotidiana contingente para lograr vencer a las tinieblas y la oscuridad. Una parte del desafío tiene que ver con cómo proteger la privacidad de las personas y su dignidad.
Sigue la sura,
(10) Y, ¡SI NO fuera por el favor de Dios con vosotros, [Oh gentes,] y Su misericordia, y que Dios es sabio, aceptador del arrepentimiento...!
En este versículo Dios nos recuerda y nos entrega una indicación de que esta legislación, de que este orden de las cosas, tiene que ver con que Dios nos está salvando de nuestras propias fallas.
De la misma forma en que tú debes considerar muy seriamente lo que significa el pecado de adulterio y fornicación, también debes considerar muy seriamente el pecado de acusar o calumniar a otros sobre comportamientos moralmente impropios, porque los dos comportamientos son igualmente graves.
Sigue la sura,
(11) En verdad, son muchos entre vosotros los que acusarían a otros de deshonestidad sexual: [pero, Oh vosotros que sois víctimas de esto,] no lo consideréis algo malo para vosotros: ¡al contrario, es bueno para vosotros!
[En cuanto a los calumniadores,] cada uno de ellos cargará con su parte en este delito; ¡y un terrible castigo aguarda a quien se encargue de agravarlo!
(12) ¿Por qué los creyentes y las creyentes al oír algo así, no piensan lo mejor unos de otros, y dicen: "Esto es claramente mentira"?
(13) ¿Cómo es que no [exigen a los acusadores que] presenten cuatro testigos para probar su imputación? --pues, ¡si no presentan dichos testigos, son esos [acusadores] los que, ante Dios, son en verdad mentirosos!
(14) Y si no fuera por el favor de Dios con vosotros, [Oh gentes,] y por Su misericordia en esta vida y en la Otra, os habría sobrevenido en verdad un terrible castigo por [la calumnia] a la que os prestáis
La cuestión es cómo un asunto experiencial puede ser utilizado para la elucidación moral. Sí, para Aisha fue doloroso lo que sucedió, sí, lo fue también para Abu Bakr y para su madre, sí, fue doloroso para el Profeta (BP), sí, también esta situación evidenció lo que desafortunadamente los seres humanos son capaces de hacer incluso en la presencia del Profeta (BP), pero esta fue precisamente la forma en que Dios nos alertó para que aprendamos de esto. Esta situación no es solo un incidente sobre Aisha o sobre el Profeta (BP), o incluso sobre las personas que vivían en ese momento en esa sociedad en particular, sino que es un asunto mucho más amplio.
Siempre podemos encontrar sutilezas en el Corán, porque después de todo lo que se ha dicho, nos recuerda que la responsabilidad de asumir lo que se ha hecho es algo individual. Dios no aceptará como excusa de un mal comportamiento el que otros hayan realizado dicho comportamiento antes.
Veamos el versículo 12. El lenguaje árabe en este versículo es bellamente sutil y elocuente. El versículo indica que ellos deberían haber pensado bien de ellos mismos, no solo pensar bien unos de otros, sino bien de ellos mismos. Esto es como cuando el Corán nos enfatiza que, o surgimos juntos moral y éticamente, o nos hundimos juntos moral y éticamente.
Tú tienes una elección que hacer, puedes pensar lo peor de ti mismo, tú puedes pensar de ti mismo como alguien que está siendo lo peor que puede ser, o como alguien que está siendo lo mejor que puede ser. El versículo nos indica que lo que debería haber sucedido con los musulmanes en esa situación de Aisha, y Dios no se está refiriendo acá a los hipócritas sino a los musulmanes sinceros, es que deberían haber pensado:” Podemos dar lugar a nuestra imaginación, podemos dar lugar a satanás y pensar lo peor, pero tomamos la decisión de no pensar lo peor y no ceder a ese impulso”.
Veamos el versículo 13. Dios podría solamente haber dicho que se deben llevar cuatro testigos o mantenerse en silencio, pero acá ÉL va un paso más allá y hace del fracaso del proceso un fracaso de la verdad última. Este es un asunto que no deberíamos simplemente pasar por alto. Lo que Dios está diciendo es que, o traes cuatro testigos o, en lo que a Dios respecta, estás mintiendo.
Acá debes hacer una pausa para pensar y preguntarte: ¿Qué pasa si traigo tres testigos? ¿Qué pasa si yo soy el único testigo y estoy diciendo la verdad, y entonces Dios sabe que estoy diciendo la verdad? ¿Qué pasa? Porque Dios me está diciendo que si no traigo cuatro testigos, en lo que respecta a Dios, yo estoy mintiendo. Entonces ahora tú te deberías preguntar: ¿Por qué Dios usa esta estructura tan interesante para decir esto?, ¿Por qué Dios haría que la verdad sobre el asunto sea algo contingente al proceso del asunto? ¿Por qué Dios contaría como una mentira de alguien, que está diciendo la verdad, su falla y falta en seguir el proceso de tener los cuatro testigos?
Este aparente pequeño punto fue en realidad un enorme salto en el pensamiento jurisprudencial. Uno de los asuntos en la historia y las culturas asociadas a las leyes, es si un juez que tiene conocimiento directo de una cosa puede fallar sobre la base de ese conocimiento directo o si el juez está sujeto a las reglas de la prueba. En sociología legal a menudo llamamos sistemas jurídicos populares a aquellos en los cuales las reglas de la evidencia no están codificadas ni escritas en piedra, y por lo tanto son negociables. Se requiere bastante tiempo de sociología e historia jurídica para llegar al punto en que se afirma que no hay justicia a menos que las reglas sobre las evidencias sean las mismas para todos. Así pues, incluso si el juez tiene conocimiento directo sobre el caso, no puede basarse en dicho conocimiento, sino que debe basarse en las reglas de la evidencia del proceso de adjudicación.
Es notable que esto se encuentre en el Corán y, debido a ello, en la ley islámica, siglos antes de que se convirtiera en una característica común en los sistemas jurídicos y del Estado de derecho. En la ley islámica los jurados musulmanes, gracias al Corán, desde el principio afirmaron que un juez no puede fallar basándose en su conocimiento del caso, sino que, como juez, está sujeto a las reglas de la evidencia. Ese salto de civilización provino del Corán.
Veamos el versículo 14. Dios nos habla de un gran sufrimiento en esta vida y en la otra. Ahora, cuando Dios nos habla de un gran sufrimiento en esta vida terrenal es cuando debemos entender la significancia y la centralidad del versículo de la luz que está más adelante en la sura. Tú podrías pensar que lo relevante de la sura es lo asociado a los chismes y murmuraciones, pero no es así, sino que esto se trata de cómo se construye la sociedad, de cómo la solidaridad es parte de la sociedad, esto se trata de si ustedes eligen pensar bien unos de otros. Cualquier esfuerzo moral fallará si las personas en una comunidad o sociedad fallan en otorgar al otro el beneficio de la duda. Por ejemplo, si yo voy al doctor, yo no estuve con él cuando estudió medicina en la universidad, yo no estuve con él cuando realizó su residencia y se tituló, yo debo confiar en el beneficio de la duda. Es esa confianza la que me permite ir al doctor, escuchar lo que me dice, y luego seguir sus instrucciones. Las sociedades humanas están constantemente funcionando en base a la confianza, no hay esfuerzo humano que esté libre de duda, y es nuestra habilidad el tener lo que en términos legales llamamos trato de buena fe. Si en una sociedad no existiera el trato de buena fe, habría un completo colapso. Es por ello que si una persona es incapaz de confiar, o de pensar bien de los otros, o de dar el beneficio de la duda, fallará en su proyecto moral porque no podrá tener buenas relaciones con los miembros de su familia, probablemente fracasará en su matrimonio, y probablemente fallará en su relación con cualquier otra persona. Se requiere el equilibrio, se requiere tener la sabiduría y la habilidad para actuar con el beneficio de la duda, pero también para saber cuándo debes retirar esa forma de actuar.
Una de las cosas sorprendentes que descubres cuando estudias la sociología de las culturas y de los pueblos, es que las sociedades que avanzan y colonizan a otros son sociedades que funcionan en un sistema saludable basado en el beneficio de la duda y la realización de buenos tratos comerciales, y es precisamente por ello que en esas sociedades encuentras que la corrupción existe, pero no es elevada. La corrupción aumenta en las sociedades en las cuales no existe confianza en el trato entre las personas.
Dios desea salvarnos de los grandes sufrimientos en esta vida en la tierra, y es por ello por lo que nos indica, especialmente en el contexto de esta sura Al-Nur, sura en la cual Dios nos habla de la luz, que debemos entender lo que arroja luz en nuestras comunidades y sociedades.
Es impresionante como Dios nos habla en forma tan directa y simple de la importancia crítica de lo que nos está diciendo.
Sigue la sura,
(15) cuando la recogéis en vuestras lenguas, profiriendo con vuestras bocas algo de lo que no tenéis conocimiento, y tomándolo por algo nimio, cuando ante Dios es algo enorme!
Podríamos revisar hadith del Profeta (BP) por horas, en los cuales él habla sobre cómo la lengua del ser humano lo puede llevar a lo más profundo del infierno. Lo que se dice es algo importante.
Cuando las personas de una sociedad no entienden la importancia de lo que hablan, y de lo que expresan, entonces será una sociedad en la que las personas no podrán construir relaciones de buena fe y dignidad.
En los registros de las narraciones sobre lo que las personas decían asociado al evento de Aisha pueden encontrar cosas como: “Bueno, yo no estoy diciendo nada importante, yo solo estoy diciendo que si yo hubiese estado en su lugar yo hubiese esperado ahí hasta que el ejército me hubiese ido a buscar, después de todo ¿cuánto tiempo hubiese pasado hasta que ellos notaran que no iba en el camello?”, o “Yo hubiese preferido arriesgarme al peligro de la noche, y si hubiese aparecido un león, y yo fuese joven como ella, hubiese corrido para escaparme de él”. Entonces, pueden ver cómo esas conversaciones y comentarios esparcían una toxicidad en la sociedad, algo que los seres humanos hacen bastante bien y a menudo, especialmente cuando ellos no tienen un proyecto moral, y también especialmente cuando una persona no siente su propio valor.
Dios nos dice en este versículo que las personas creen que sus chismes y murmuraciones son asuntos menores, pero para Dios no lo son, sino que esto es un asunto muy grave. Es un asunto grave hablar de la acusación sin tener conocimiento y sin atenerse a las reglas, como es el asunto de la presentación de testigos. Entonces, si tú no quieres ser considerado como un mentiroso por Dios, tú no deberías hablar de cosas que comprometen el honor de las personas y su dignidad fuera del proceso legal establecido. Esto es todo un estándar de comportamiento, porque es como decir que debemos ser muy conscientes de lo que decimos. Hablar no es gratis, porque en lo que a Dios respecta, lo que dices es un asunto de mucha responsabilidad. Dios le estaba enseñando a esa temprana comunidad de musulmanes la responsabilidad que tenían por lo que hablaban y decían.
Toda civilización, desde la era de la escritura, surge y cae con la responsabilidad de la palabra. Si las personas no tienen responsabilidad sobre lo que hablan, ¿qué sucederá con la luz divina en esa sociedad?
Sigue la sura,
(16) Y [una vez más]: ¿Cómo es que no decís, al oír algo así: "No es propio de nosotros hablar de esto, ¡Oh Tú, infinito en Tu gloria!: esto es una horrible calumnia"?
(17) Dios os advierte [así] para que nunca reincidáis en algo como esto, si sois [verdaderamente] creyentes; (18) pues Dios os aclara [Sus] mensajes --¡y Dios es omnisciente, sabio!
El versículo 16 nos indica que cuando uno escucha conversaciones de rumores o calumnias, debe expresar la idea que no es correcto involucrarse en ese tipo de conversaciones. Debemos honrar los límites asociados a la dignidad y privacidad de las personas.
Estos versículos nos muestran un ordenamiento clásico del estilo coránico. Primero nos da una lección sobre un asunto, y luego nos indica que esa lección es crítica y que proviene de Dios, Quién es el más sabio y conocedor de todo.
Sigue la sura,
(19) Ciertamente, a aquellos a quienes les gusta [oír] cómo se lanzan calumnias infames contra [alguno de] los que han llegado a creer --les aguarda un doloroso castigo en esta vida y en la Otra: pues Dios conoce [toda la verdad], mientras que vosotros no [la] conocéis.
(20) Y, ¡si no fuera por el favor de Dios con vosotros y Su misericordia, y que Dios es muy compasivo, dispensador de gracia...!
En el versículo 19 aparece la palabra árabe “faahisha”, la cual normalmente se traduce como “calumnias”, pero esta palabra también significa “una conducta inmoral”, y “conducta sexual inapropiada”. La significancia de esto acá es que, en el evento de Aisha, había personas que declaraban que ellos hablaban del asunto públicamente porque debían establecer firmemente los estándares morales en la sociedad de Medina. Entonces llega Dios con este versículo e indica que la conducta inmoral no es solo el adulterio y la fornicación, sino que también lo es la murmuración y los chismes asociados al adulterio y la fornicación, lo que en definitiva tiene que ver con murmurar y chismear sobre la privacidad y dignidad de las personas.
Sigue la sura,
(21) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! No sigáis los pasos de Satán: pues quien siga los pasos de Satán [debería saber que], ciertamente, él sólo ordena actos abominables y lo que va en contra de la razón.
Y si no fuera por el favor de Dios con vosotros y Su misericordia, ninguno de vosotros hubiera podido jamás mantenerse puro. Pues [así es:] Dios hace crecer en pureza a quien Él quiere: pues Dios todo lo oye, es omnisciente.
Cuando ustedes se involucran en conversaciones en las que se rebajan unos a otros, cuando están involucrados en conversaciones donde se viola el honor, la dignidad, y la privacidad de otras personas, ¿qué están haciendo? Bueno, están siguiendo a satanás, están haciendo lo que él desea que hagan. Cuando ustedes fallan en dignificar a otro, en honrarlo, en guardar su privacidad, lo que están haciendo es seguir a satanás.
Luego se nos dice que si no hubiese sido por el favor y la misericordia de Dios, ninguno de nosotros estaría, de hecho, en posición de estar, ni en verdad ni en percepción, en un estatus moral elevado ante Dios, es como si Dios estuviera diciendo: “YO sé que vuestra tentación es pensar en ustedes mismos y decir: "Bueno, yo no haría ni esto, ni aquello”.
Los seres humanos no somos muy buenos para ponernos honestamente en el lugar de los demás. Es fácil decir: "Bueno, si fuera yo, no diría esto o aquello, ni haría esto o aquello".
Según las narrativas que tenemos, algunas de las personas que se entregaron a este tipo de comentarios fueron personas que sufrieron persecución en La Meca, que emigraron con el Profeta (BP), que incluso lucharon en Badr, que lucharon en Uhud y se mantuvieron firmes, sin siquiera huir de la batalla, entonces para ellos era tentador decir: "Bueno, ya sabes, tengo la posición moral para poder hablar sobre el comportamiento de otras personas, ya sea apropiado o inapropiado en una situación como esta".
Para nosotros los seres humanos el poder ponernos en el lugar del otro y ser empáticos es un regalo de Dios, la empatía es un regalo de Dios. Es un regalo porque te permite y te ayuda a ser una persona con una mejor moral, pero ese regalo no fue dado a todos. Las personas que tienen menos empatía necesitan trabajar más duro porque se les negó este regalo, pero ello no significa que se sienten allí y digan: "bueno, Dios no me dio empatía, así que lo que sea no es mi culpa", no, deben trabajar más duro para ponerse en el lugar de los demás y entender las cosas desde la perspectiva de los otros.
Dios dice que ÉL sabe quiénes estuvieron involucrados en los comentarios sobre Aisha, y algunos de ellos, especialmente los que migraron y lucharon en Badr y Uhud, dijeron: "Solo hablo de ella y solo digo que actuó de forma inapropiada, no fue para tanto", pero Dios viene y les dice: "No, conoce tu lugar, porque cualquier estatus moral que creas tener, en realidad se debe a Dios. Si Dios te presionara y te exigiera un estándar ético real, todos fracasarían”.
Esta es una declaración asombrosamente humillante.
Hasan ibn Sabit escribió un poema en el cual él se disculpa de Aisha, y cuando él escuchó este versículo comenzó a llorar.
Sigue la sura,
(22) Así pues, [aunque hayan sido víctimas de la difamación,] que aquellos de vosotros que hayan sido agraciados con el favor [de Dios] y una vida acomodada no se muestren reacios a ayudar a [los infractores de entre] sus parientes, a los necesitados, y a aquellos que han abandonado el ámbito del mal por la causa de Dios, sino que perdonen y sean tolerantes. ¿No deseáis que Dios perdone vuestros pecados? Pues Dios es indulgente, dispensador de gracia.
Dios anteriormente nos dijo que no pensáramos en que por nuestra posición o estatus teníamos derecho para hablar de la forma inadecuada que vimos en los versículos anteriores.
Mistah ibn Azaza y su esposa fueron de aquellas personas que opinaron de una forma muy crítica sobre Aisha. Él era una persona pobre y era pariente de Abu Bakr, era tan pobre que desde la emigración a Medina Abu Bakr le daba regularmente un estipendio.
Cuando la primera parte de sura Al-Nur fue revelada, Abu Bakr juró que no volvería a darle ayuda a Mistah por las calumnias y rumores que había realizado a Aisha. Pero el Corán viene y le dice que no puede hacer eso, que por amor a Dios deben perdonar y ayudar a los parientes, a los necesitados, y a aquellos que han abandonado el ámbito del mal. Abu Bakr al escuchar este versículo dijo que por amor a Dios perdonaría a su pariente y lo seguiría ayudando.
Lamentablemente nosotros tendemos a contar este tipo de historias como si fueran cuentos para niños, pero en realidad deberíamos detenernos en ella para reflexionar y ponderar su contenido. Creo que cualquiera de nosotros, en la posición de Abu Bakr, hubiésemos también dicho que no ayudaríamos más a un pariente en dicha situación. ¿Por qué Dios se acercaría a un hombre como Abu Bakr y le diría: “No te sientas tan elevado. ¿No te gustaría que Dios te perdonara, entonces regresa y ayuda a Mistah a pesar de lo que hizo?”
Hay reportes que indican que otras personas, además de Abu Bakr, tuvieron en principio la misma reacción que él, pero que luego se retractaron cuando Dios reveló este versículo.
Ahora, piensen en lo siguiente. Al Profeta (BP) le acababan de difamar a su esposa, él estaba avergonzado por todo el incidente, y llega el Corán y le dice: "Sabes qué, no deberías haber considerado siquiera hablar del asunto", y luego el Corán le dice al padre de Aisha: "Oh, no, deberías perdonar a Mistah y restituir el pago". Frente a esto usen su intelecto y piensen, esa no es la forma en que hablaría un ser humano, esa no es la forma en que hablaría el Corán si proviniera de una fuente diferente a la divina.
Entonces, ¿cuál es la enseñanza moral que Dios nos está transmitiendo?
El asunto es que aquella sociedad, si deseaba aprender y sanar sus heridas, y si quería funcionar de manera unida cultivando el beneficio del derecho a la duda, y tener negociaciones buenas y sanas, no podía tropezar con sus viejas heridas y debía decir: "Si nos adentramos en este terreno de decir lo que en el pasado cada uno le hizo a otro, no avanzaremos". Es como decir, de manera simbólica: “podrías sentarte y reflexionar sobre lo herido que estás por lo que te han dicho, pero una vez que Dios entra en la ecuación y piensas que tu recompensa está con Dios, no con los otros seres humanos, entonces supéralo y sigue adelante. A Dios no le interesa escuchar sobre lo herido que estás; no hay espacio para eso, sigue adelante”.
Por esto esta sura se llama sura Al-Nur: si te sientas y piensas en todo lo que escuchas, estarás escuchando cómo la luz se propaga por diversos canales para disipar la oscuridad.
Hay un hadith atribuido al Profeta (BP) donde indica que él dijo que dos tercios del carácter moral de un verdadero creyente es pasar por alto las ofensas.
Ahora, la palabra árabe usada en lo dicho por el Profeta (BP) no solo significa pasar por alto el sentirse ofendido, sino también poner excusas para que las personas recurran al beneficio de la duda.
Si alguno de ustedes, alguna vez, ha transitado por el camino sufí, sabrá que una de las cosas fundamentales que se enseña en ese camino es que el corazón no puede alcanzar la iluminación, de ninguna manera, a menos que el corazón abandone la vehemencia, el rencor y las quejas.
Puede ser que todas estas cosas nunca afecten en algo a las personas con las que tú estás molesto o enojado, pero todas ellas se dirigirán en contra de tu ser interior, todas ellas carcomerán tu propio ser.
Sigue la sura,
(23) [Pero,] ciertamente, quienes [falsamente, y sin arrepentirse,] acusan a mujeres castas que han podido mostrarse descuidadas pero que se han mantenido fieles a su fe, serán rechazados [de la gracia de Dios] en esta vida y en la Otra: ¡y les aguarda un doloroso castigo (24) el Día en que sus lenguas, manos y pies atestigüen contra ellos [evocando] todo lo que hicieron!
En este versículo Dios nos vuelve a recordar sobre lo grave que es acusar falsamente a otros. Noten que luego de hablar del perdón nos vuelve a hablar de la gravedad de esta acción, es como indicar que la necesidad de perdonar no minimiza la gravedad del pecado.
Se nos habla de aquellas mujeres que por su comportamiento tienen el derecho a la presunción de ser castas, y que han podido mostrarse descuidadas, pero la expresión árabe que se traduce de esta manera: “que han podido mostrarse descuidadas” también se puede interpretar como: “Alguien que por lo demás sólo se ocupa de sus propios asuntos y de pronto se encuentra siendo calumniada”. Entonces, Dios nos indica que quienes calumnien a estas personas serán rechazados de la gracia de Dios en esta vida y en la otra.
El versículo 24 nos recuerda que todo lo que tú has utilizado en tu vida terrenal testificará a favor o en contra de ti, incluso tu cuerpo mismo.
Sigue la sura,
(25) Ese Día Dios les retribuirá en justicia y cumplidamente por lo que merecen, y sabrán que sólo Dios es la Suprema Verdad, manifiesta y que pone de manifiesto [la verdadera naturaleza de todo lo que ha sido hecho].
Dios nos indica que en el día del juicio, esas personas, no solo recibirán lo que se merecen sino que además ese día se arrojará luz sobre la verdad de sus acciones. Por la naturaleza misma de la verdad de la divinidad, es que la verdad se manifestará por sí misma. Esto es como decir que por la misma naturaleza de la luz es que ella manifiesta cosas, y que por la misma naturaleza de la luz es que ella hace retroceder a la oscuridad, y que entonces por su misma naturaleza es que no hay más que la luz de Dios, y que por medio de ella las cosas son manifestadas.
Sigue la sura,
(26) [Normalmente,] las mujeres depravadas son para los hombres depravados, y los hombres depravados, para las mujeres depravadas --al igual que las mujeres buenas son para los hombres buenos, y los hombres buenos, para las mujeres buenas. [Puesto que Dios es consciente de que] estos son inocentes de lo que las malas lenguas les imputan, obtendrán perdón y una excelente provisión.
Parte de lo que esta experiencia con Aisha manifestó o demostró es algo que es familiar en las sociedades humanas, y esto es que las personas se involucran en conductas impropias pero creen que ello no refleja la calidad moral de ellas. Entonces muchas personas dicen: “Bueno, sí, hablé lo que no debía, y es verdad, eso estuvo mal, ¡que Dios me perdone! Pero eso no significa que yo sea una mala persona”. Entonces Dios nos revela este versículo y es como si nos dijera: “Tú te has involucrado y comprometido con ese tipo de comportamiento, entonces tú eres como ese comportamiento”, y esto destruye el típico argumento de las personas que dicen: “Bueno, yo hice eso, pero yo no soy como lo que hice, soy de otra manera”. Debes tener claro que tú eres lo que haces, tú eres las acciones que realizas.
Los buenos medios conducen a buenos fines, y los buenos fines requieren buenos medios. Esto es crucial, como veremos, y es fundamental en esta sura. No piensen en la idea, la tan tentadora idea de que: “Bueno, como mis motivos son buenos, mi comportamiento puede ser excusable”, esa idea no funciona, la naturaleza de la moral no es así.
Antes de seguir adelante con la sura quisiera comentar un asunto que pasé por alto. Muchos musulmanes, especialmente sunnitas, tienen familiaridad con unas tradiciones islámicas que indican que Ali ibn Abu Talib (Que Dios esté complacido con él) le dijo al Profeta (BP) que debía divorciarse de Aisha. En lo personal tengo fuertes razones para ser muy escéptico sobre la autenticidad de estas tradiciones.
En la tradición sunnita encuentras a muchas personas que especulan indicando que esto generó resentimientos hacia Ali, y que esta situación jugó un rol en los eventos que culminaron con la batalla del camello.
Probablemente sería de utilidad para los sunnitas saber que al mismo tiempo que se tienen estas tradiciones, que yo creo que fueron inventadas por motivaciones políticas, hay una tradición que existe y que se encuentra en varias versiones, y que es menos popular y conocida entre los musulmanes sunnitas de hoy en día. En esta tradición se indica que Ali (Que Dios esté complacido con él) cuando escuchó el asunto de Aisha, su reacción fue decir sobre el Profeta (BP): “Si tus zapatos estuviesen sucios, tú estás a tal nivel bajo el cuidado de Dios, que entonces vendría Gabriel (P) y te diría que tus zapatos están sucios y que te los deberías sacar, entonces ¿cómo pueden generar cuestionamientos sobre Aisha? Porque si ella fuese culpable entonces Dios te lo hubiese informado”. Hay narraciones que indican que Omar y Osmán le dijeron al Profeta (BP) cosas similares.
No les estoy indicando si estos reportes son auténticos o no, pero sí es efectivo que existe este género de registros en los cuales se observa que tempranamente los compañeros cercanos al Profeta (BP) le manifestaron que las acusaciones contra Aisha no podían ser ciertas.
Ahora la sura se moverá hacia otro tema asociado a la dignidad y la privacidad, lo que está interconectado con el resto de ella.
Sigue la sura,
(27) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! No entréis en casa ajena sin antes haber obtenido permiso y haber saludado a sus moradores. Esto es [obligatorio] por vuestro bien, y para que tengáis presentes [vuestros mutuos derechos].
(28) Así pues, [aun] si no encontráis en ella a nadie, no entréis mientras no se os dé permiso; y si os dicen: "Volvéos," entonces volveros. Esto conviene más a vuestra pureza; y Dios sabe bien lo que hacéis.
(29) [Por otra parte,] no incurriréis en falta si entráis [libremente] en casas no usadas como viviendas, que tienen una función útil para vosotros: pero [recordad siempre que] Dios conoce lo que hacéis públicamente y lo que ocultáis.
En estos versículos tú debes hacer una pausa y reflexionar sobre el principio moral que está siendo destacado, este es la santidad del espacio. Dios enfatizó la santidad del honor, la santidad de las palabras y de lo que se dice, y ahora nos enfatiza la santidad del espacio. Dios está elevando una sociedad por medio del aprendizaje del respeto a la dignidad y el honor entre unos y otros, y no se puede lograr esa elevación a menos que las personas de dicha sociedad entiendan la santidad de los espacios y lugares.
Hay muchos hadith sobre esto, algunos reclaman ser la ocasión de la revelación y otro haber sido relevantes para ella. Uno de ellos indica que el Profeta (BP) tenía una sirvienta llamada Rauda, y que había un hombre que entró, sin permiso e impetuosamente en la casa del Profeta (BP) porque deseaba hablar con él. El reporte menciona que el Profeta (BP) le dijo a Rauda que fuera a hablar con ese hombre y que le dijera que tuviera modales y buenas maneras, y que pidiera permiso antes de entrar y que saludara con la palabra “salam”.
Hay otra tradición asociada a Ibn Abbas. En ella se indica que él era muy tímido y modesto, y que entonces cuando él deseaba preguntar algo a alguien iba a la casa de esa persona y no golpeaba la puerta, sino que se sentaba frente a la casa y esperaba a que alguien saliera de ella. En los reportes se indica que cuando la persona salía de su casa y lo veía sentado frente a ella le preguntaban: “¿Cuánto tiempos has estado acá sentado?”, y la respuesta de Ibn Abbas era: “un largo tiempo”, entonces la persona le decía: “Pero si tan solo me hubieses dicho que estabas acá, en lugar de haber estado esperando”.
Así, tenemos varios reportes y versiones de ello sobre distintas personas que irrumpían en las casas, como otros que por su timidez esperaban fuera de ellas. Probablemente estos reportes expresan alguna realidad histórica sobre la dinámica social en Medina, pero ellas de ninguna forma limitan el significado de estos versículos.
El mensaje de estos versículos es claro, y es que no debes entrar en una casa sin haber obtenido un apropiado permiso, pero Dios no solo nos indica esto, sino que además nos indica que si en dicha casa no hay alguien entonces no podemos entrar en ella, y si no se nos da permiso para entrar, entonces no podemos hacerlo.
Ahora, estos versículos 27 y 28, ¿qué están articulando en esta sura? Están articulando el derecho a la privacidad. El asunto relevante no es el tecnicismo asociado a pedir permiso para entrar a una casa, sino que es la santidad del hogar, y además lo que Dios nos indica repetidamente en otras partes sobre el no espiar a los otros. Entonces ahora, asociado a esa realidad en la sociedad de Medina, con todos los asuntos que esa sociedad debía lidiar, ¿era realmente relevante y esencial, en ese momento, enseñarles a las personas de dicha sociedad la existencia del derecho a la privacidad? La respuesta evidente y clara de Dios a esta pregunta es: Sí.
Ustedes deben reflexionar sobre esto, porque a menudo han existido personas que han pensado que podrían haber construido una civilización, o una nación, sin el fundamento de que las personas tienen derechos. La existencia de derechos de las personas es algo esencial para el logro de la justicia, sin derechos no es posible tener justicia. La justicia es el equilibrio entre los derechos y las obligaciones.
Dios nos está diciendo que si no respetamos nuestro honor entre unos y otros, si no respetamos nuestra dignidad entre unos y otros, entonces no emanaremos la luz divina. Lamentablemente esto no se desarrolló adecuadamente en las normas islámicas, es realmente desafortunado que esto haya sido así aun cuando el Corán claramente nos menciona bastamente sobre el derecho a la privacidad y la santidad del hogar.
Luego el versículo 29 se refiere a áreas públicas de uso común. De esta manera el Corán diferencia los espacios privados de los públicos.
Esta idea que nos trae el Corán sobre espacios públicos y privados, el derecho asociado a los espacios privados, y el uso común asociado a los espacios públicos, son conceptos muy adelantados a su tiempo. Son conceptos que mucho más adelante se desarrollaron en el derecho consuetudinario y en el derecho civil.
Sigue la sura,
(30) DI a los creyentes que bajen la mirada y que guarden su castidad: esto conviene más a la pureza --[y,] ciertamente, Dios está bien informado de lo que hacen.
(31) Y di a las creyentes que bajen la mirada y que guarden su castidad, y no muestren de sus atractivos [en público] sino lo que de ellos sea aparente [con decencia]; así pues, que se cubran el escote con el velo. Y que no muestren [nada más de] sus atractivos a nadie salvo a sus maridos, sus padres, sus suegros, sus hijos, los hijos de sus maridos, sus hermanos, los hijos de sus hermanos, los hijos de sus hermanas, las mujeres de su casa, aquellas que sus diestras poseen, aquellos sirvientes varones que carecen de deseo sexual, o a los niños que no saben de la desnudez de las mujeres; y qué no hagan oscilar sus piernas [al caminar] a fin de atraer la atención sobre sus atractivos ocultos.
Y [siempre], ¡Oh creyentes, volvéos a Dios --todos-- en arrepentimiento, para que alcancéis la felicidad!
Esencial a esta idea sobre la privacidad y la dignidad, es lo que nos indican estos versículos.
El versículo 30 les indica, tanto a los hombres como a las mujeres, que deben bajar sus miradas y cuidar su castidad. Hay un hadith del Profeta (BP) que dice que en todo espacio público, de la misma forma que en los espacios públicos existe el derecho a la privacidad, también existen obligaciones en los espacios públicos, y que esa obligación es bajar la mirada. Esto significa que en los espacios públicos las personas tienen el derecho a no ser objetos ni blanco de una atención indebida, por lo tanto el significado no es solo, como tiende a interpretarse entre los musulmanes modernos, a controlar las miradas con intención sexual, sino que es tener cuidado de no explotar las vulnerabilidades de las personas en los espacios públicos para convertirlas en espectáculos. Por ejemplo, si un matrimonio se pone a discutir en un lugar público, en lugar de quedarte mirando y escuchando como si ello fuera un espectáculo, lo que debes hacer es apartarte de ahí y dejarlos, esa es la mejor forma de ayudarlos. Tú debes tratar a los espacios públicos de una manera tal que ayude a preservar la dignidad de las personas, sin importar las circunstancias.
El hadith continúa e indica que además de bajar la mirada, tú debes ser consciente de no usar los espacios públicos para dañar a otras personas, debes saludar a las personas deseándoles paz, y que también en los espacios públicos debes poner en marcha lo que es bueno y oponerte a lo que es maligno. Esto es un destacable conjunto de preceptos morales para los espacios públicos que el Profeta (BP) nos indicó.
Todo esto tiene que ver con lo que indica el versículo 30, que es que los creyentes en una sociedad, que parte de lo que la sociedad necesita, es que las personas se traten unas a otras teniendo empatía, y siendo humildes y modestos. Si en los espacios públicos las personas se tratan unas a otras como mercancías, mirando al otro para lograr un beneficio material, entonces ellas olvidarán la humanidad que hay en el otro, y dicha humanidad es la que le confiere al otro su derecho a la privacidad y a su dignidad. Entonces, esto es toda una completa actitud moral hacia los espacios públicos. Si por ejemplo vas en la calle y viene un viento y levanta la ropa de una mujer, tu obligación es apartar la mirada de ella, porque eso es respetar su dignidad, y respetar el espacio público en el que estás. Si una mujer es arrestada y en el forcejeo se exponen por ejemplo sus pechos, tú debes apartar tu mirada de esa imagen, incluso no debes mirar ni siquiera una foto que pueda aparecer después sobre ello, porque eso es respetar su dignidad y respetar lo sagrado del espacio público.
Entonces, la expresión “bajar la mirada” no es solo no mirar lo que no se debe, sino que es toda una filosofía de comportamiento moral, es comprender profundamente los derechos de las otras personas, su derecho a la privacidad, su derecho a que no sean expuestas sus vulnerabilidades, su derecho a la dignidad, su derecho a que no se perjudique su honor.
Cuando yo era niño nos enseñaron que cuando una mujer iba por las calles de El Cairo vestida provocativamente, y entonces ella se estaba exhibiendo, e independiente de las experiencias que ella haya tenido que la llevaron a pensar que eso no la degradaba, nuestra obligación era preservar su honor y respetar su dignidad, y para hacer ello no debíamos mirarla, incluso si el deseo de ella fuese exhibirse.
Veamos el versículo 31.
Hay un reporte que indica que la práctica en Arabia, y pareciera que era similar tanto en La Meca como en Medina, era que los hombres usaban un turbante y las mujeres usaban una especie de bufanda o una tela que tapaba su cabeza llamada “jimar”. La práctica en la época preislámica era que las mujeres colocaban ese “jimar” de una forma tal que en lugar que se cubriera la parte delantera del cuerpo les cubría la espalda, y entonces dejaban expuesta la parte del pecho. Entonces el "yuiuub", que es la abertura en el área del pecho, en la práctica de la Arabia preislámica tanto en La Meca como en Medina, era que estuviera bien abierta, y debido a esto el escote de las mujeres se veía claramente. Las mujeres también ponían en sus cuellos collares, pero no como los modernos que son delgados, sino que usaban unos bastante gruesos, pero de igual forma la parte del pecho quedaba expuesta.
Entonces viene esta revelación e indica que deben cubrir el área del pecho, y en lugar de dejar caer el “jimar” hacia la espalda, lo deberían dejar caer hacia adelante con el objetivo de cubrir la zona del pecho.
Hay muchas tradiciones que giran en torno a esta revelación. Hay un hadith de Asmá bin Zaid que dice que ella estaba en la tribu banu hariza y que las mujeres fueron donde ella, y que dado su forma de vestir se exhibían sus piernas y sus pechos, y entonces Asmá les indicó que ellas estaban mostrando demasiado de sus cuerpos. El reporte indica que esta fue la ocasión asociada a la revelación de este versículo.
Hay otro reporte asociado a Asmá ibn Abbak, y esta es la famosa tradición que indica que el Profeta (BP) vio a esta mujer y ella estaba vistiendo algo que revelaba su pecho, entonces se indica que el Profeta (BP) le dijo que cuando las mujeres tenían edad para casarse nada de su cuerpo debiera ser mostrado, salvo sus manos y su cara. Sin embargo, muchos eruditos han cuestionado la autenticidad de esta tradición porque en la cadena de transmisión aparece Aisha y Khaled ibn Darik, y este hombre nunca conoció a Aisha, por lo tanto él nunca podría haberlo escuchado de ella.
El asunto relevante de esto es que la mayoría de las fuentes clásicas entendieron esto como un requerimiento de que el “jimar” debía cubrir en la mujer tanto la cabeza como también la parte del pecho.
Por otra parte, en la época preislámica había mujeres que usaban en sus tobillos un tipo de collares que tintineaban y hacían un ruido distintivo mientras caminaban, normalmente eran mujeres que practicaban la prostitución, y hacían esto para llamar la atención. Entonces en este versículo el Corán prohíbe esta práctica.
Un asunto relevante en este versículo es cuando se indica que no deben mostrar, y que deben cubrir, “sus atractivos”, excepto a las categorías de personas que se mencionan. Entonces la pregunta es: ¿qué se entiende por “sus atractivos”? ¿Cuáles son esos “atractivos”?
En paralelo tenemos reportes de Ibn Abbas, Ibn Majrama, Al-Kutaba, que indican que “esos atractivos” no incluyen el brazo desde el codo hacia la mano, y que no incluye la pierna bajo la rodilla. También existen otros reportes que indican que “esos atractivos” incluyen todo el cuerpo menos la cara y las manos. Al mismo tiempo todo esto coexiste con lo que numerosas autoridades de los primeros tiempos dijeron, y ellos indicaron que “los atractivos” son aquellos que corresponden a cualquier costumbre que sea y que diga que son parte de ellos.
Permítanme leerles lo que Muhammad Assad dice en su tafsir, porque eso nos ahorrará bastante tiempo, esto es lo que él indica en sus notas número 37 y 38 de sura Al-Nur:
“37 Mi interpolación de la expresión "con decencia" refleja la interpretación que hacen de la frase il·la ma dahara minha varios de los primeros juristas islámicos, y en particular Al-Qiffal (citado por Rasi), en el sentido de "lo que un ser humano puede mostrar en público según la costumbre dominante (al-aada al yária)". Aunque los expositores tradicionales de la Ley Islámica se han inclinado durante siglos a restringir la definición de "lo que de ellos sea aparente [con decencia]" al rostro de la mujer, sus manos y pies --y algunas veces aún menos-- podemos afirmar sin temor a equivocarnos que el significado de il·la ma dahara minha es mucho más amplio, y que la imprecisión deliberada de esta frase pretende tomar en consideración aquellos cambios ligados al paso del tiempo, que son necesarios para el desarrollo moral y social del hombre. La frase central de la susodicha orden es la exigencia, dirigida en idénticos términos a hombres y a mujeres, de que "bajen su mirada y guarden su castidad": y esto determina el grado de lo que en un momento dado, puede considerarse legítimamente --e.d., en consonancia con los principios coránicos de moralidad social-- como "decente" o "indecente" en el aspecto externo de una persona.
38 El nombre jimar (del que jumur es el plural) denota el tocado usual de las mujeres árabes antes y después de la llegada del islam. Según la mayoría de los comentaristas clásicos, en los tiempos preislámicos se llevaba más o menos como adorno, dejando que cayera suelto sobre la espalda; y como, según la moda imperante en aquel tiempo, la parte superior de la túnica de la mujer tenía una amplia abertura por delante, sus senos quedaban al descubierto. De ahí, que la orden de cubrir el escote con el jimar (un término muy familiar a los contemporáneos del Profeta) no tenga necesariamente que ver con el uso en sí del jimar, sino que, más bien, quiere dejar claro que los senos de la mujer no están incluidos en "lo que sea aparente [con decencia]" de su cuerpo y no deberían, por tanto, mostrarse.”
Lo que Muhammad Assad dice, con lo cual tiendo a estar de acuerdo, es que “los atractivos” de la mujer es un concepto como el de la modestia, está ligado a las costumbres, prácticas, y hábitos de una sociedad. El punto central es la modestia. ¿Es mandatorio que la mujer deba cubrir su pelo? La mención en el Corán es que las mujeres debían hacer que su “jimar” cubriera su pecho, pero no hay una declaración normativa que indique que ellas deben usar un “jimar”, esa es mi opinión, y Dios es quien más sabe. ¿Significa esto que todas las mujeres que cubren su cabeza y su pelo deben dejar de usarlo? Por supuesto que no, porque si una mujer sinceramente siente que eso es lo que Dios quiere para ella, entonces ella debe hacerlo, y si ella piensa que eso es necesario para su modestia, entonces ella debe hacerlo. Pero hay que tener presente que hay partes del mundo donde usar el “jimar” es una forma de ser modesto, pero hay otras partes del mundo donde no usar el “jimar” no implica una forma de no ser modesto.
Déjenme enfatizar este punto. ¿Al decir Dios: "traed vuestro "jimar" sobre vuestros pechos", está ÉL diciendo que de hecho debes usar el "jimar"? En mi opinión, si la voluntad de Dios hubiese sido decir que la mujer debía usar el “jimar”, ÉL no hubiese usado un lenguaje ambiguo como es el que usó en este versículo.
El “jimar” era usado, en efecto, por las mujeres como un turbante, como el usado por los hombres, pero ellas lo usaban como ornamento y como protección para el sol.
Hay un famoso hadith atribuido a Aisha que indica que cuando este versículo fue revelado las mujeres se rasgaban partes de sus vestimentas inferiores y se cubrían la cabeza hasta que quedaban como cuervos negros. Pero este hadith tiene muchos problemas en muchos aspectos, pero el problema más evidente es que sabemos que el uso del “jimar” era una práctica común, salvo en mujeres extremadamente pobres y en las esclavas, entonces el decir que las mujeres rasgaban sus vestidos para ponerse una “jimar” es históricamente contradictorio.
Entonces el quid del asunto es que las interpretaciones de las autoridades de las primeras generaciones de musulmanes difieren de lo que otros han interpretado. Todo esto nos lleva al asunto de qué son “los atractivos”. En mi opinión, una mujer podría cubrir todo su cuerpo y aun así violar la regla de ocultar sus atractivos. El asunto relevante tiene que ver con atraer la atención hacia uno mismo. Entonces, una mujer puede cubrir su pelo, pero si ella se esfuerza por traer la atención hacia su cara, eso es mostrar “sus atractivos”. Les daré un ejemplo, si tú usas el “hijab”, y vistes ropas provocativas, como ropas muy apretadas o semitransparentes, o si ella se cubre por completo pero se pone maquillaje en exceso para atraer las miradas a su cara, bueno, eso es mostrar “los atractivos”. Estamos hablando de esa actitud de poner énfasis en lo físico, como queriendo decir: “mira lo bella que soy, mírame”.
Esto nos lleva a otro tema, ¿es adecuado que los hombres se dediquen a mirar en redes sociales, o en otros medios, a mujeres que se arreglan y se visten para llamar la atención de los hombres? Bueno, no es adecuado, porque ello va contra la moral de la cual estamos hablando. Porque aun cuando la mujer quiera exhibirse y quiere volverse un objeto, tú no debes jugar el juego de satanás. Tú, seas hombre o mujer, no puedes apoyar este tipo de comportamiento.
¿Por qué les estoy diciendo todo esto? Porque la luz de la cual esta sura nos habla es la luz de la verdadera modestia, una modestia sustantiva. Dios en esta sura nos pone estándares sobre esto, nunca será el caso que mostrar el escote sea parte de ser modesto, ¿por qué? Porque Dios específicamente dice: “cúbranse el escote, no lo exhiban”, entonces nadie puede llegar y decir que mostrar el escote es parte de ser modesta. Dios también indica que hay que cubrir las piernas, y acá sí se puede generar una discusión legalista sobre si es una, dos, tres pulgadas sobre el pie o no. Entonces, en el Corán se nos indica sobre el pecho y las piernas, pero más allá de eso queda determinado por las costumbres, y los estándares sociales, y la modestia sustantiva.
Entonces, cuando veo a personas que se consideran a sí mismas como buenos musulmanes, y hombres que están contentos porque sus mujeres usan el “hijab”, pero luego te das cuenta de que sus esposas tiene miles de seguidores en los medios sociales porque ellas se maquillan y se arreglan de forma exagerada para sumar seguidores, me pregunto: ¿qué hay de actitud islámica en todo eso? Las redes sociales son parte del espacio público, entonces ¿estás ayudando a satanás en los espacios públicos, o estás obstruyendo a satanás en esos espacios? Las redes sociales son parte del espacio público, por lo tanto debes cuidarte de no hacer en ellas todo lo que se nos dijo sobre los espacios públicos, porque en ellos puedes cometer grandes pecados. No sean apoyadores de satanás viendo lo que a satanás hace feliz que vean, y no les estoy hablando del extremo de ver pornografía, sino de cualquier cosa que satanás se alegraría que vieras. Cualquier cosa que veas, en la cual se vuelve a la persona un objeto, es algo que pone feliz a satanás, y es un pecado para ti porque no estás siguiendo la moral que esta sura te está enseñando. Ahora, a esa persona que hace ese tipo de cosas en los medios sociales, tampoco puedes agredirla públicamente por medio de palabras que la hieran, porque eso también rompe la ética y la moral que esta sura nos enseña.
En mi opinión, y Dios sabe más, es que ÉL no nos está indicando que el asunto relevante de la modestia es si cubres o no cubres tu pelo, eso dependerá de lo que cuenta como modestia o inmodestia dependiendo de las circunstancias sociales, la época, el lugar, el contexto, y otras cosas, pero lo que sí nos está diciendo Dios es que debemos poner atención a la modestia sustantiva, a que no te rebajes a ti misma, a que no te mercantilices a ti mismo, a que no te permitas violar tu propia privacidad. Si llegas al punto de decir que el propósito de tu cuerpo es mercantilizarte como persona, entonces has llegado al punto de violar tu propio honor.
Entonces, el versículo indica no mostrar en público “los atractivos”, entendiendo por ello todo lo que conversamos anteriormente, con las excepciones de los grupos de personas indicadas, incluyendo al grupo denominado: “aquellas que sus diestras poseen”. En la jurisprudencia tradicional se indica que este grupo corresponde a los esclavos, y en este contexto hay un hadith de Anas que reportó que el Profeta (BP) le trajo a Fátima (Que Dios esté complacido con ella) un esclavo de aproximadamente 18 años. El hadith indica que cuando él llegó Fátima se cubrió su pelo, y el Profeta (BP) al ver esto le dijo: “no te preocupes de cubrir tu pelo porque él es tu esclavo”. En la tradición sunnita se indica que esta tradición es auténtica. En lo personal ocupé mucho tiempo investigando este hadith porque tenía mis razones para sospechar sobre todo el contenido de esta narración. Este género de tradiciones en las cuales se tiene un esclavo joven sirviendo a alguien con la posición de Fátima, y considerando además que fue el Profeta (BP) quién se lo llevó, debería tener toda la información asociada a qué sucedió con este joven esclavo después, debería haber reportes si él después fue liberado, o si el falleció, o algo, pero no se encuentra nada de esto. Entonces, una narración que introduce la figura de un joven esclavo entregado a Fátima por el Profeta (BP), y que luego no se encuentren reportes que digan algo de él, es extremadamente extraño y necesitas hacer el trabajo para aclarar el origen de esta tradición. Una de las cosas más destacables que encontré en ella es que contiene factores que favorecían a los omeyas, en otras palabras, personas que dieron un muy fuerte apoyo a Muhawiya. La pregunta que surge es: ¿por qué ellos narrarían algo como esto sobre Fátima? Este grupo de personas, los que apoyaban a los omeyas, siempre generaron tradiciones que permitieran erosionar la reverencia hacia Ahlul Bait. El propósito de esta tradición fue indicar que el Profeta (BP) tenía esclavos, que él incluso le regaló a Fátima un esclavo, y que ese esclavo ni siquiera estaba asociado a una batalla en la cual él hubiese quedado en esa condición, porque no hay algún reporte que hable de ello, tampoco que alguien se lo hubiese regalado, pero por otro lado sabemos que el Profeta (BP) siempre liberó a los esclavos que llegaron a sus manos por una u otra razón. Mi sospecha es que este es un reporte que quería caracterizar al Profeta (BP) como alguien que tenía esclavos, y que buscaba lo mismo con la figura de Fátima. El que los omeyas quisieran hacer esto es, para mí, una indicación que la esclavitud era algo que se veía mal en la sociedad, era algo negativo, porque si los enemigos de Ahlul Bait inventaron narraciones donde atribuían que sus miembros poseían esclavos fue porque la posesión de esclavos tenía una connotación negativa. Si hubiese sido neutral, es decir, si hubiese tenido una connotación ni negativa ni positiva, ellos no hubiesen inventado una narración de este tipo.
Ahora, piensen en lo siguiente, ¿podría ser que “los atractivos” que el marido puede ver de su esposa sean los mismos que el esclavo o el sirviente puedan ver? Porque en el versículo aparecen todos los grupos indicados pero no se establece una diferenciación asociada a la pregunta planteada. La respuesta obvia es que no pueden ser los mismos, y de hecho en la tradición jurídica hay toda una discusión para definir esto. Lo que yo quiero hacerles notar es que la redacción del Corán en este versículo es una prueba más de que la idea central es la modestia. El Corán indica que hay personas a las que hay que prestar mucha atención para no atraer una atención indebida, ya que se consideran parte de tu compromiso público, es decir, quienes te son ajenos. Pero también está el círculo familiar, y dentro de ese círculo puedes ser mucho más flexible en cuanto al tipo de atención que ellos te pueden brindar, pero el Corán en sí no especifica qué puedes mostrar apropiadamente a tu esposo en comparación con un hermano, por ejemplo. No está esto especificado en el texto del Corán, y por lo tanto apela a nuestro sentido de moralidad y decencia.
Les quiero mencionar otra cosa. Entre los grupos especificados se habla de niños que no saben de la desnudez de las mujeres, que aún no tienen deseos sexuales, es decir, niños muy pequeños, pero también se habla de aquellos sirvientes varones que carecen de deseo sexual. ¿Quiénes son estos sirvientes varones que carecen de deseo sexual? En el islam imperial se dijo que estos eran los hombres que habían sido castrados, en el islam imperial aun cuando se prohibió la práctica de la castración, sí se permitió la compra y venta de esclavos castrados. Ahora, si ustedes miran en las leyes islámicas de los más tempranos tiempos se sorprenderán al encontrar bastantes tradiciones asociadas a Omar ibn Al Jattab, a Ali ibn Abu Talib, a Abu Bakr, prohibiendo el tema de la castración, lo cual ratifica que esa práctica es definitivamente un pecado en el islam, pero en esas tradiciones se observa que ellos también prohibieron la compra de esclavos castrados, porque ellos consideraron la castración como una gran ofensa, y entonces quisieron que los musulmanes no estuvieran de alguna forma involucrados con esa práctica. Entonces, en relación a los varones que carecen de deseo sexual, en el islam más temprano de la primera generación se indicó que esto correspondía a hombres con demencia o algún defecto mental, a hombres de avanzada edad, y a hombres realmente piadosos, y esta última fue una posición que con el tiempo se perdió. Entonces hay una diferencia entre la ley islámica que se desarrolló en el tiempo, y las opiniones jurídicas de aquellos que vivieron en el primer siglo luego de la revelación del Corán. Si ustedes consideran todo esto en el contexto del primer siglo de haber sido revelado el Corán, es claro que “los atractivos” a los cuales se refiere este versículo es algo que se define socialmente, porque es evidente que lo que la mujer mostrará de sus atractivos a su marido no es lo mismo que ella mostrará a un sheij piadoso, y lo que mostrará a su hermano no es lo mismo que ella mostrará a un hombre de edad avanzada. ¿Qué es lo que define estos parámetros?
Recuerden que la naturaleza del ser humano cambia con el tiempo y evoluciona, es por ello por lo que, por ejemplo, lo que los seres humanos han entendido como algo muy misericordioso en una época se ha entendido como muy cruel en otra época. Nuestra psicología como seres humanos es construida por lo que comemos, por lo que experimentamos, por nuestro entorno, por cómo hemos sido educados, por cómo hemos sido criados, por la sociedad en la que hemos vivido, etcétera. Cuando el Corán habla en términos de luz y tinieblas, el Corán nos está hablando para que podamos manifestar luz en cualquier circunstancia y contexto en que nos encontremos. El Corán nos habla como seres humanos inteligentes, creativos y en evolución.
Entonces, mi punto es que cuando ponemos una camisa de fuerza, una camisa de fuerza legal, sobre la moralidad, a menudo podemos producir el absurdo que no refleja la luz. Como por ejemplo el ver en muchas partes del mundo mujeres usando hijab y el resto de su ropa extremadamente pegada al cuerpo, eso es inconsistente con la moralidad, o una mujer que usa hijab y toda su vida está en las redes sociales, maquillándose como una modelo, y tratando de capturar audiencia por su apariencia, u hombres que se sientan a dar clases de hijab y luego gastan horas y horas en las redes sociales mirando mujeres y viendo lo que no debieran ver, y no estoy hablando de pornografía.
Sigue la sura,
(32) Y [deberíais] casar a los solteros de entre vosotros y también a aquellos esclavos y esclavas que estén preparados [para el matrimonio].
Si [esos a los que queréis casar] son pobres, Dios les dará de Su favor lo que necesiten - pues Dios es infinito [en Su misericordia], omnisciente.
(33) Y los que no puedan casarse, que vivan en continencia hasta que Dios les dé de Su favor lo que necesitan.
Y si alguno de vuestros esclavos desea [obtener] la escritura de emancipación, dádsela si reconocéis bien en ellos: y dadles [su parte] de la riqueza de Dios que Él os ha dado.
Y no obliguéis a vuestras esclavas a prostituirse si desean contraer matrimonio, a fin de conseguir algunos de los placeres pasajeros de esta vida; y si alguien las fuerza, entonces, en verdad, después de que hayan sido obligadas [a someterse por su indefensión], Dios será indulgente, dispensador de gracia.
(34) Y, en verdad, hemos hecho descender para vosotros mensajes que muestran claramente la verdad, y [muchas] lecciones [en las historias] de aquellos que os precedieron, y [muchas] advertencias para los conscientes de Dios.
En estos versículos hay varias cosas.
Primero se habla de casar a los esclavos y a las esclavas. Esto es un asunto importante porque si Dios dice que si tienes un esclavo o esclava te debes casar con él o ella, o permitir que él o ella se case. Para aquellos que dicen que es permitido tener relaciones sexuales con los esclavos sin contraer matrimonio, tienen un gran problema para justificar su opinión dado este versículo. Lo anterior porque si Dios indica que debes permitir a tus esclavos que se casen, es elemental que no puede ser que la esclava estuviese teniendo sexo con su amo y además con su esposo. Esto es precisamente por lo cual este versículo avaló la posición de aquellos que indicaban que para tener permitidas relaciones sexuales con los esclavos era obligatorio el matrimonio. La esclavitud no es una condición para satisfacer los deseos sexuales de quienes tenían esclavos. Entonces el versículo indica que la condición de esclavitud no puede ser algo que impida o complique a la persona para casarse.
Había muchas personas que pensaban que era indeseable casarse con alguien en estado de esclavitud, básicamente debido a que eran personas pobres. Ya hablamos de que cuando el islam llegó, en forma explícita contrarrestó esa norma social indicando que si tú deseabas agradar a Dios debías en efecto casarte con esa gente, y que no debías permitir que el estatus social o la situación de pobreza de una persona te disuadiera de la idea de contraer matrimonio con ella.
El otro aspecto muy importante es cuando la persona en condición de esclavitud compra su propia libertad a su dueño por medio de su trabajo. Sobre esto existió un gran debate en la ley islámica sobre si este tipo de contrato era obligatorio con el esclavo o si era voluntario, en otras palabras, la discusión era si el esclavo tenía el derecho legal para tener un contrato de ese tipo o no.
Hay unos reportes que indican que este versículo fue revelado debido a un hombre llamado Huaiton ibn Abdel ‘Azi. Él era un esclavo, y le pidió a su dueño establecer un contrato para obtener su libertad por medio de su trabajo. De acuerdo a estas tradiciones la petición de Huaiton fue rechazada, y entonces él fue donde el Profeta (BP) para reclamar por esta situación. Entonces, se indica que debido a esto esta revelación llegó y el Profeta (BP), en base a ella, obligó al dueño de Huaiton a establecer ese contrato.
Lo que es muy interesante es lo que sucedió durante el islam imperial, yo hubiese esperado que durante ese período, en el desarrollo de la ley islámica, esta idea de un contrato obligatorio de este tipo entre el esclavo y su dueño hubiese desaparecido por completo. ¿Por qué? Porque en todos los sistemas judiciales de esa época en oriente medio no existía un contrato de este tipo. En el segundo y tercer siglo después de la emigración el 50% de los juristas islámicos seguían indicando que el dueño del esclavo podía ser obligado a establecer un contrato de este tipo, y posiblemente eso se debió a la cantidad de reportes que existen en la tradición islámica, reportes como el de Huaiton.
En el versículo 33 se indica que no se puede obligar a una esclava a involucrase en alguna forma de prostitución. Hay muchos reportes sobre esto. En la época preislámica era normal que si alguien poseía esclavas las forzara para que ellas entretuvieran a sus amigos teniendo sexo con ellos, o las forzaban para que tuvieran sexo por dinero, y esta práctica era bastante extendida en La Meca. Entonces hay un reporte que indica que, ya en la época del islam, había seis mujeres en Medina cuyos dueños las prostituían de una forma u otra. Los reportes indican que llegó un punto en el cual estas seis muchachas se juntaron y comenzaron a hablar sobre cuanto detestaban a sus dueños por el hecho que las obligaban a tener sexo. Se dice que dos de ellas llegaron al punto de ir donde el Profeta (BP) a quejarse sobre esta situación, y entonces él prohibió que esto siguiera sucediendo. Se indica que esta revelación coránica llegó para confirmar la determinación que había realizado el Profeta (BP).
Esto fue otro aspecto que no se encontraba en los sistemas legales de oriente medio de aquella época. Para esos sistemas legales el cuerpo del esclavo le pertenecía a su dueño, y por lo tanto este podía hacer lo que quisiera con el cuerpo de su esclavo, incluso el amo tenía el derecho de dañar y herir el cuerpo del esclavo. El islam cambió este concepto, en el sistema jurídico del islam si un dueño agredía físicamente a un esclavo, si lo hería, podía ser demandado y penalizado por esa acción. El islam fue el primer sistema jurídico que introdujo este concepto.
Es importante que entiendan cómo el islam generó un progreso moral en las sociedades, porque aunque en nuestros tiempos ya no existe la esclavitud, debemos entender cómo el islam debe seguir desarrollándose para establecer un progreso moral en nuestra época. Entonces debemos preguntarnos: ¿Cuál es la trayectoria moral sobre la cual nosotros, en nuestros tiempos, debemos trabajar para desarrollar? Si tú crees que nuestro trabajo es simplemente repetir las leyes de nuestros antepasados y fanfarronear sobre lo que se dijo hace siglos atrás, estás en un problema, porque la pregunta es: “está bien, ¿pero qué debemos hacer ahora?”. Dicho de otra forma: ¿cómo traemos luz a nuestra sociedad hoy en día?, porque esas leyes del pasado fueron la forma de llevar luz a esas sociedades del pasado.
Este es mi problema con los musulmanes expertos en asuntos legales de hoy en día, la única luz en la que ellos pueden pensar es la que ha sido definida por la civilización occidental, como la de los derechos humanos, e incluso cuando ellos piensan y reflexionan sobre el islam lo que más hacen es, o imitar el pensamiento occidental o resistirse a dicho pensamiento. Pero yo les diría, pregúntense sustancialmente: ¿cuál es la luz que el islam trae a la humanidad hoy en día? Ese es el desafío que Dios nos hace por medio del Corán. La dinámica que Dios nos muestra en el Corán es que nos indica una situación histórica y luego nos entrega la solución para llevar luz a esa situación, y a partir de eso debemos aprender los principios que se aplicaron. Es por ello por lo que en el versículo 34 Dios nos dice: “Y, en verdad, hemos hecho descender para vosotros mensajes que muestran claramente la verdad, y [muchas] lecciones [en las historias] de aquellos que os precedieron, y [muchas] advertencias para los conscientes de Dios”. Entonces la pregunta es: ¿para qué Dios nos ha hablado de todo lo anterior, para qué nos ha dicho que en principio hay un castigo por el adulterio y la fornicación, que hay un castigo para quienes calumnian, para qué se nos habló sobre el derecho a la privacidad, para qué se nos habló sobre el asunto de los espacios públicos, para qué se nos habló de la modestia y cuidar la mirada, para qué se nos habló sobre todo esto? Dios nos indica que todo esto es para explicarnos lo que necesitamos conocer para lograr la iluminación de nuestro ser, y metodológicamente lo hace mostrándonos lo que vivieron las gentes que nos precedieron. Si nosotros reflexionamos sobre la historia podremos aprender aspectos para lograr la iluminación, y esto también nos dará una lección para incrementar nuestra consciencia en Dios.
Este versículo está justo antes del versículo que nos lleva a la cima de la pirámide de la estructura de la sura que les mencioné al inicio, y que nos dirá qué es exactamente esa luz, y es lo que se ha denominado “ayatul-Nur”, el versículo de la luz.
Sobre este versículo se ha escrito muchísimo, de hecho Sadr ad-Din Muhammad Shirazi, conocido también como Mulla Sadra, escribió un completo tratado filosófico sobre “ayatul-Nur”. Si ustedes leen su tafsir es algo impresionante, pueden dar un seminario completo para estudiar y aprender este tratado filosófico basado en este versículo.
Veamos entonces el versículo de la luz.
Sigue la sura,
(35) Dios es la Luz de los cielos y de la tierra. La parábola de Su luz es como un nicho que contiene una lámpara; la lámpara está [encerrada] en cristal, el cristal [brilla] como una estrella radiante: [una lámpara] que se enciende gracias a un árbol bendecido --un olivo que no es del este ni del oeste --cuyo aceite [es tan brillante que] casi alumbra [por sí solo] aunque no haya sido tocado por el fuego: ¡luz sobre luz!
Dios guía hacia Su luz a quien quiere [ser guiado]; y [con tal fin] Dios plantea parábolas a los hombres, pues [sólo] Dios tiene pleno conocimiento de todo.
El concepto que se nos presenta es engañosamente simple. Tenemos un nicho en la pared, el nicho mismo no es luminoso, pero él está completamente diseñado para acomodar lo que dará luz. Acá detengámonos a pensar en lo siguiente. Hoy en día las casas no se construyen con nichos en las paredes para estos fines, pero en los hogares del pasado los nichos eran muy críticos.
Se podían crear nichos en todas las casas, incluso se podían construir nichos simples en casas baratas, nichos donde poner las lámparas para iluminar el interior del hogar. Sobre esto se generó todo un arte y un diseño, de la misma manera que se generó toda una habilidad y arte en las casas premodernas para crear casas en las que pudiese circular el aire y conservarse la frescura en su interior, casas en las que siempre encontrarías su interior más fresco que el exterior. Esto no existía en las casas de Europa cuando ya se había desarrollado en el mundo islámico.
Ese tipo de ingeniería también se desarrolló para los nichos, porque el nicho tenía que construirse de tal manera que maximizara la cantidad de luz mientras quemaba la menor cantidad de petróleo. Entonces toda la habilidad arquitectónica consistía en colocar y construir el nicho de manera que se obtuviera el máximo efecto de iluminación, porque cuantas menos lámparas necesitaras para iluminar una habitación, más eficiente y efectiva era la solución.
Entonces tenemos un nicho, bien, pero ¿qué hay en este nicho?
Dios nos indica que ÉL es la luz de los cielos y de la tierra, entonces, cualquier luz que haya, esa es manifestación de Dios, para encontrar a Dios, Dios sólo se manifiesta en la luz. Es por ello por lo que gente como Shirazi dijeron: “si algo es oscuridad, entonces no es Dios”. Esto es como decir que todo lo bueno y bello proviene de Dios, ¿puede venir lo malo y lo repugnante de Dios? Mi posición es que definitivamente lo malo y lo repugnante no vienen de Dios. La presencia de Dios es como un perfume, como la hermosura. La presencia de la divinidad genera la bondad, la ausencia de la divinidad es lo que genera oscuridad y tiniebla. La oscuridad y la tiniebla es la ausencia de luz. Esto es como preguntarse: ¿qué es el caos? Bueno, el caos es la ausencia de orden, el caos no es algo, lo que es algo es el orden, el caos es la ausencia de ese algo que es el orden. En el caso de la luz es lo mismo, lo que existe, lo que tiene existencia es la luz, y la oscuridad es la ausencia de luz.
Dios es la luz de los cielos y de la tierra. Para comprender o incluso comprometerse a estar con Dios, debes entender que todo lo que hemos hablado, todos estos ejemplos que Dios nos dio en la sura, si estás leyendo la sura como un todo coherente, estos son ejemplos de SU luz, así que todas estas cosas: honrar la dignidad de los demás, respetarnos unos a otros, el derecho a la privacidad, el derecho al espacio público, todo lo que hemos hablado, son ejemplos de cómo Dios manifiesta SU luz.
Todas las manifestaciones de belleza y hermosura que te rodean son los efectos de la divinidad, de lo que proviene de la divinidad, de lo que la divinidad genera.
Luego se nos indica que en ese nicho hay una lámpara, y se supone que en ella hay una flama. La lámpara está dentro de un cristal, y ese cristal es como una estrella radiante y luminosa. La lámpara es alimentada por el aceite de un árbol sagrado, y ese aceite es tan puro y no adulterado que él en sí mismo es luminoso, sin necesidad que se le prenda fuego para serlo.
A partir de esto puedes generar numerosas construcciones, y de hecho existen, y diría que ninguna de ellas es errónea, pero en el contexto de esta sura ustedes no pueden ignorar el hecho que Dios nos está indicando cuál es el nicho que debe ser preparado.
El nicho es la existencia de un espacio que puede acomodar lo puro, la pureza. Si nosotros decimos que no estamos interesados en la luz de Dios, entonces eso es negar la necesidad del nicho.
Luego, la luz de Dios sobre la luz, esa luminosidad. La luz de Dios es mística, intangible, y completamente trascendental, es representada por el árbol y su aceite, y luego tenemos la llama, que es la luz que se manifiesta en nuestro mundo, pero esta luz no puede brillar e inundar el espacio sin un cristal apropiado, ¿cuál es ese cristal?
En mi opinión, y dado lo que se nos indica en esta sura, ese cristal son las leyes. Ellas son las que llevan esa luz a la vida diaria, si estas leyes están teñidas, manchadas, apagadas, ineficaces, oscuras, limitarán la luz de Dios y tal vez incluso la enterrarán. Por ello la responsabilidad asociada a las leyes es algo extremadamente serio, porque los seres humanos pueden decir que experimentan la luz de Dios a través de ellas. Sí, en teoría pueden reflexionar y experimentar teóricamente el árbol sagrado y el aceite de ese árbol, e incluso la lámpara de Dios, pero la mayoría de la gente no son viajeros espirituales ni santos, la mayoría de las personas interactuarán con esa luz a través de los prismas de ese cristal. Si las leyes que deben trasladar la luz divina a los seres humanos, en sus vidas cotidianas, no comprenden la diferencia entre lo bello y bueno, y lo feo y repugnante, si las leyes no honran la privacidad de las personas, si las leyes no honran la dignidad de las personas, entonces terminarán en algo realmente horrendo, y eso es que la luz de Dios queda en un constructo teórico que no se traduce en su experiencia cotidiana debido a que la ley, el cristal, se corrompió.
¿Qué sucede con la gente cuando está en esta situación? Bueno, ellos comienzan a dudar sobre la existencia de ese árbol sagrado, y de ese aceite puro, e incluso de la lámpara.
Se los diré de otra forma. Lo que Dios les estaba diciendo a los musulmanes de Medina, después de la batalla con banu mustalik y después del incidente de Aisha, era que debían entender que lo que les había permitido triunfar en la batalla de Badr, y que lo que los llevaría a transformarse en los representantes de Dios en la tierra, era que ellos pudiesen reflejar la luz de Dios en sus vidas. No era suficiente tener grandes personalidades individuales como Ali, Abu Bakr, Omar, Ahlul Bait, y otros, no era suficiente tener grandes individuos, sino que esa luz divina debía ser perpetuada y esparcida más allá de lo individual, y eso es en la relación de unos con otros en la sociedad.
Es por lo anterior por lo que llega a ser “luz sobre luz”, y es por ello por lo que cuando ustedes encuentran sociedades que están ahogándose en la injusticia y la corrupción, las personas encuentran incoherente cuando se les habla del islam. La injusticia y el islam son incompatibles, y lamentablemente hoy en día hemos llegado a ese punto.
Dios nos dice en el Corán que la luz se manifiesta en la forma en que las personas se tratan unas a otras, en la forma en que se dignifican unas a otras, en la forma en que se respetan unas a otras, en la forma en que se honran unas a otras, y si entonces las personas de una sociedad pierden de vista esto, terminarán en sociedades hechas un desastre como son las que tenemos en nuestros días.
Sobre este versículo ustedes encontrarán diferentes interpretaciones tanto en los tafsir de tradición sufí como aquellos que no lo son, y también en trabajos realizados por imam Ghazzali, y los comentarios de Razi, y en el complejo trabajo intelectual realizado por Shirazi. Mi opinión es que Dios construyó este versículo para que pudiera tener numerosos significados, ya sea que el nicho representa al ser humano, o el cristal el intelecto humano, y así otras tantas diferentes interpretaciones que se han realizado. El poder de una metáfora es que puedes encontrar que ella se puede aplicar a una serie de constructos y descubrir que puede aclarar, informar, educar e iluminar; cuanto más se ajuste una metáfora a una amplia gama de constructos, más apta será esa metáfora y más útil ella será.
Ahora, como les dije, en el contexto de la interpretación de esta sura, mi opinión es que ella responde a un elemento bastante específico, y este es el rol que el versículo juega al estar en medio de dos discursos asociados a leyes. Pero debemos notar algo con respecto a estas leyes, ellas no son leyes regulatorias, no son leyes que te digan, por ejemplo, que cuando hagas un contrato lo debes escribir, no son leyes donde su principal propósito es organizar y crear un orden que permita evitar conflictos específicos. El versículo de la luz está en medio de leyes que están muy cercanas a sostener la moralidad, la forma en que nosotros tratamos lo sagrado que es nuestro cuerpo, la forma en que regulamos la intimidad de las personas, la forma en que regulamos si las personas pueden difamar y calumniar la reputación de los otros, son temas morales, no son cosas de un análisis directo de costos versus beneficios. Más allá de un análisis de costos versus beneficios estas son leyes que nos indican que las personas tienen derechos, tienen derecho a ser libres, las personas tienen derecho a su privacidad, las personas tienen derecho a que se les respete sus espacios privados, etcétera. Derechos asociados a la dignidad, el honor, y la privacidad. Todas estas leyes son del tipo que están muy ligadas y conectadas a la moralidad. Si sobre estas leyes las personas siguen la lógica de analizarlas bajo el criterio de costos versus beneficios, lo que sucederá es que ellos pueden fácilmente perder la visión sobre el por qué debemos tener estas leyes.
Si ustedes siguen un análisis pragmático sobre estas leyes, llegarán a decir: “bueno, si alguien actúa de una manera sospechosa él renuncia a su derecho a la privacidad”, pero esta revelación viene y nos dice: no hay excepciones, tú debes traer cuatro testigos, y si no los traes no puedes hacer algo.
Todos conocemos ese reporte que nos indica que Omar ibn Al Jattab vio a unas personas bebiendo alcohol en la casa de uno de ellos y les dijo que los castigaría por ello, entonces una de las personas le respondió que no lo podía hacer porque él los había espiado en su espacio privado, y que entonces él había hecho algo que está prohibido por el Corán, y que por lo tanto su evidencia no era válida.
Hay ciertos valores e ideas que trascienden el pragmatismo, el pragmatismo puede llegar a ser la puerta hacia profundos niveles de oscuridad y tinieblas. Parte de toda la lógica de Dios de sacarnos de las tinieblas para llevarnos a la luz tiene que ver con que ÉL nos está diciendo que hay ciertas cosas que están mucho más allá de la lógica del pragmatismo. Entre esas cosas está tu dignidad, está el respeto entre unos y otros, está el honrarse entre unos y otros, el no explotarse los unos a los otros, e incluye el respeto a la privacidad.
Estas leyes son inflexibles, están más allá de la conveniencia y de la factorización pragmática, y es precisamente entonces cuando Dios viene y dice: "Entiende que la naturaleza de la luz de Dios es auto iluminante, es luminosa por sí misma". La luz de la divinidad es un producto de la divinidad, pero no es la divinidad. La divinidad, el SER de Dios está más allá de nuestra comprensión. La luz de Dios impregna todo, incluyendo nuestra misma alma, nuestro corazón, y nuestro propio intelecto, de hecho, si comprendiéramos lo que es la luz de Dios, entenderíamos que sin ella estaríamos en la completa oscuridad. Pero así como ese misterioso aceite purificado que es luminoso sin fuego, esa parte de la divinidad que es verdaderamente accesible sólo a través de viajes místicos, tenemos un producto de la divinidad que es esa llama real de luz, con la cual podemos involucrarnos y comprender lógicamente.
Quiero volver a la idea del cristal y el nicho precisamente en el contexto de esta sura. Cuando Dios nos dice que entendamos esta luz con el objetivo de realmente ser luz sobre luz, y además Dios nos recuerda sobre aspectos estructurales como el nicho, y también de otro aspecto estructural que es ese cristal brillante que rodea la llama, en el contexto de esta sura, si ustedes desean que la luz de Dios sea aumentada y brille para conquistar la oscuridad y las tinieblas, entonces ustedes deben estructurar sus propias vidas de una manera que puedan hospedar esa luz. En otras palabras, si ustedes ignoran el hecho que necesitan un nicho, bueno, el impacto negativo por esa ignorancia será sobre ti. Si tú ignoras que hay leyes morales inquebrantables, el impacto negativo por esa ignorancia será sobre ti. Dicho de otra manera, si ustedes no aprenden a honrar la dignidad de otros, si ustedes no se respetan unos a otros, entonces lo que harán es disminuir la luz divina e incluso apagarla completamente. La luz de Dios siempre existe, siempre está ahí, pero sus efectos positivos no te alcanzarán, y habrás corrompido los efectos de la luz divina.
No podemos revisar todas las interpretaciones que se han realizado sobre este versículo, pero en el contexto de esta sura mi cometido es mostrarles la razón de él en el contexto de esta sura que contiene estas particulares leyes.
Por supuesto que puedes sacar este versículo de su contexto y hacer lo que hizo Shirazzi, lo que hizo Razzi, que son trabajos absolutamente brillantes y aplicables, pero cuando tomas el versículo en el contexto de esta sura, mi opinión es que el significado es muy claro, y es el que les he mencionado. No esperen que la luz de Dios brille si ustedes no permiten que ella brille, no esperen que la luz de Dios brille si ustedes no honran las leyes de Dios, no esperen que la luz de Dios brille si ustedes no siguen los preceptos morales que ÉL les ha enseñado.
Es por eso por lo que hay sociedades islámicas que hablan y hablan del islam pero no hay luz en ellas, porque comienzas a observar dichas sociedades y ves que hay niños huérfanos que viven en las calles y nadie se preocupa de ellos, o que hay orfanatos que no tienen financiamiento suficiente para operar dignamente, pero por otra parte ves que hay clases clericales que tienen buenos sueldos. Bueno, si en esas sociedades no hay luz divina es porque ellos han elegido que la luz de Dios no llegue a ellos.
La luz de Dios no obedece a estereotipos, ni a que la sociedad sea islámica o no, ni a una marca, ni a una raza. Es por ello por lo que si una persona, o comunidad, o sociedad, vive bajo los principios morales divinos, sea o no sea musulmana, recibirá el beneficio de la luz de Dios, porque la luz divina es la cualidad misma de la bondad.
Imaginen un musulmán que va todos los viernes al rezo comunitario, pero durante la semana miente, jura en vano usando el nombre de Dios, y calumnia a otras personas. Ahora imaginen un cristiano que va a la iglesia todos los domingos, pero durante la semana no miente, dice siempre la verdad, no jura en vano, no calumnia a nadie ni murmura de la gente, ¿Quién tiene más luz divina? El cristiano naturalmente, porque la luz de Dios es la luz de Dios, y la luz de Dios sigue las leyes morales. Ahora, si la persona es musulmana, y sigue las leyes morales, su deleite triunfará sobre todos, él estará más allá de cualquier otro.
Desearía que la gente redescubriera lo que Shirazi y Razzi dijeron sobre este versículo, porque en la esencia de sus discursos educan a los musulmanes sobre la indivisibilidad de la moralidad en sí misma.
Luego de llegar a la cota superior de la estructura piramidal de la sura, ella nos comienza a dar más ejemplos para la construcción de una estructura moral.
Sigue la sura,
(36) EN LAS CASAS [de adoración] que Dios ha permitido que se erijan para que se recuerde en ellas Su nombre, [hay quienes] proclaman Su infinita gloria, mañana y tarde --(37) gentes a las que ni el comercio [mundano] ni la búsqueda de beneficio consiguen distraer del recuerdo de Dios, de ser constantes en la oración, y de la caridad: [gentes] que se llenan de temor [ante la idea] del Día en que los corazones y los ojos se desencajarán, (38) [y que sólo esperan] que Dios les recompense con arreglo a lo mejor de sus acciones, y les dé, de Su favor, más [de lo que merecen]: pues, Dios concede el sustento a quien Él quiere, sin medida.
Dios primero habla de moradas que son dedicadas para SU recuerdo. ¿Por qué Dios habla acá de moradas en general sin especificar que sean mezquitas? Mi opinión, y Dios es el que más sabe, es que en esto hay un doble propósito. En primer lugar se refiere a aquellas construcciones específicas que se levantan para la adoración de Dios, y el llamado es a que ellas no sean abandonadas y permanezcan siempre activas. En segundo lugar se refiere a que las personas hagan de cada espacio de sus vidas un lugar de recuerdo permanente de Dios.
Con respecto a esto Hakim Tirmizi dijo: “quien sea que se siente en una mezquita es como si sentara junto a Dios, pero recuerden que esa situación de estar sentado al lado de Dios también se puede lograr en cualquier otro espacio, lo cual dependerá de tu recuerdo de Dios”.
Hay un hadith que menciona las características de un creyente, y este indica: “El creyente ideal es aquel que está agradecido por lo que recibe, él persevera y es paciente cuando es probado y se le niega algo, cuando él habla solo dice la verdad, y cuando él actúa lo hace siempre con justicia”. Dejemos a un lado la retórica y reflexionemos sobre lo siguiente: ¿Cuánta autoconsciencia se requiere para que una persona se comprometa a sí misma para hablar siempre diciendo la verdad, y para actuar siempre en justicia? No se trata de tan solo declarar: “oh, siempre digo la verdad, y siempre actúo de forma justa, y soy agradecido y paciente”, no se trata de declarar esto, sino de tener plena consciencia de hacerlo en todo momento de forma sustantiva. Esto está conectado con otro hadith que dice: “cuando un creyente habla lo que dice es luz, cuando actúa sus acciones son luz, su interior es luz, y su exterior es luz, y el destino hacia el cual él camina también es luz”. Ahora, ¿esto les recuerda algo? Luz sobre luz.
Noten lo siguiente, si cada cosa que ustedes dicen es luz, entonces todo lo que hablan es: verdadero, hermoso, gentil, amable, misericordioso, inteligente, humilde, nunca arrogante, nunca menospreciativo, nunca una calumnia ni rumor. Si ustedes se dedican y se comprometen a ustedes mismos para que lo que hablen sea luminoso, entonces se deben comprometer con ustedes mismos a un viaje donde luchen, se resistan, limpien, y se alejen de la vanidad, de la mezquindad, de la estrechez de mirada, de la deshonestidad, y de la envidia.
Ahora, si cada cosa que ustedes hacen es luz, entonces ¿a qué se están comprometiendo? A que sólo actúen con bondad. Ahora, intuitivamente la gente describe las acciones de alguien como luminosas cuando sus acciones son un servicio, pero si el servicio es para sí mismo, una persona razonable no diría que esas acciones son luminosas. El actuar con bondad es una premisa de carencia de hipocresía, porque tu interior debe ser luminoso, y entonces la gente te ve como una persona luminosa sin necesidad que andes diciendo que lo eres.
Finalmente, la persona que actúa y habla luminosamente le ruega y le implora a Dios por un destino luminoso, un destino donde sea iluminado por la luz divina. Esa persona no desea un paraíso donde disfrutar cosas materiales, sino uno donde pueda disfrutar la belleza de la luz divina.
Para abrir espacios en tu vida, para que la luz de Dios brille en la sociedad, debes hacer un esfuerzo por invertir en tus espacios públicos y privados a través del proceso y la dinámica del recuerdo de Dios, para crear en esos espacios belleza y bondad.
En el contexto del versículo 38 hay un hadith que siempre se cita. En él se indica que el Profeta (BP) dijo que para aquellos que son piadosos Dios les tiene guardado algo que el ojo humano nunca ha visto, ni que el oído humano nunca ha escuchado, ni que algún ser humano haya podido imaginar.
Este hadith es casi literalmente similar a lo que aparece en la Biblia como una declaración atribuida a Jesús (BP).
Sigue la sura,
(39) Pero aquellos que están empeñados en negar la verdad, sus [buenas] obras son como un espejismo en el desierto, que el sediento cree agua --hasta que al acercarse, descubre que no era nada: en su lugar, descubre [que] Dios [ha estado siempre presente] con él, y [que] Él le saldará íntegra su cuenta --¡pues Dios es rápido en ajustar cuentas!
(40) O [bien, sus obras son] como profundas tinieblas sobre un mar abismal que las olas, encrespadas unas sobre otras, hacen más oscuro, y sobre todo ello nubes [oscuras]: tinieblas sobre tinieblas, [de forma que] si uno saca la mano, apenas la ve: pues, ¡a quién Dios no da luz, no tiene luz en absoluto!
En estos versículos se nos habla de aquellos, incrédulos e hipócritas, que no desean la luz de Dios, que por la razón que sea se han vuelto ciegos a SU luz. El punto crítico que se nos indica es que el asunto no es solo la adopción de los principios morales, sino que el asunto crítico es anclar la divinidad afirmativamente en nuestras vidas, porque si no lo hacemos, cuando este todo hecho y dicho, nos daremos cuenta de que estábamos persiguiendo un espejismo.
Si en tu vida no anclas los principios a Dios, tú habrás creído que estabas haciendo algo bueno, pero al final del camino te darás cuenta de que todo era un espejismo.
Si ustedes reflexionan sobre esto se darán cuenta que es algo bastante aterrador, porque es como si Dios nos estuviera diciendo: “sigan adelante, vivan como quieran vivir, imaginen lo que quieran imaginar, pero cuando esté todo hecho y dicho, Dios los estará esperando al final de sus viajes para hacerlos rendir cuentas por lo que hicieron”.
Luego Dios nos habla de las tinieblas, y nos habla metafóricamente de tres niveles de tinieblas: el mar, tinieblas sobre el mar, nubes sobre las tinieblas. No recuerdo quien dijo lo siguiente: “El incrédulo cree que él sabe, pero en realidad él no sabe, y él no sabe qué es lo que no sabe”. Para el incrédulo la primera oscuridad es creer saber, la segunda oscuridad es no saber, es decir, ser ignorante, y la tercera oscuridad es no saber lo que no se sabe. No creo que la interpretación sea literal, el número de niveles no importa, pero creo que la noción básica es que la oscuridad es como la arena movediza, un nivel de oscuridad te lleva hacia otro nivel de oscuridad, y este te lleva a otro nivel de oscuridad, y así sucesivamente. Comienzas con algo que te parece muy pequeño y sin importancia, pero eso te disminuye la luz divina, y luego la probabilidad de progresar por ese camino se incrementa. Dios te lleva de las tinieblas hacia la luz, mientras que tus “tagut”, aquello que idolatras distinto a Dios, te lleva de la luz a la oscuridad.
Caer en un nivel de tinieblas y luego encontrarse básicamente ahogado en capas y capas de ellas, es tan fácil como permitir que el cristal de la lámpara que debería aumentar la luz de Dios en la vida se vuelva opaco y bloquee la luz. Si no estás aumentando afirmativamente la luz de Dios en tu vida, honrando SUS preceptos morales y comprendiendo lo que significa recordarlo a ÉL, y entendiendo que el orden moral mismo se basa en la plena conciencia de Dios, entonces te deslizarás en capas de oscuridad hasta que ya no puedas encontrarte a ti mismo. En otras palabras, no podrás ver ni siquiera tus propias manos en las tinieblas porque te habrás perdido a ti mismo.
El corazón de la confusión es sentirse perdido, no satisfecho con uno mismo, pero ni siquiera poder entender y comprender la forma en la cual se ha llegado a estar en esa condición. Eso es tinieblas sobre tinieblas.
Vivir desatento del significado de la divinidad y de la luz de Dios es el camino para un estado aterrador del ser, un estado de capas y capas de oscuridad y tinieblas.
La luz misma es una bendición de Dios, y Dios te puede negar la iluminación de tu ser porque tú no lo buscas, o porque no te comprometes con ÉL, o porque intentas tomar atajos en el camino de Dios, o porque ignoras lo que significa estar plenamente consciente de ÉL.
Recordar a Dios no es solo sentarse y comenzar a repetir palabras, sino que es el reconocer a Dios en la creación, como por ejemplo cuando ves a las aves volar por los cielos. El recordar a Dios cuando miras sus criaturas está en el mismo hecho que ellas actúan de acuerdo a su instinto. De esa manera ellas testifican a su Señor de donde proviene su instinto. Ellas están involucradas en la testificación de Dios cuando hacen lo que están codificadas a hacer.
Imaginen un ser humano que se sienta en un lugar y recuerda a Dios de noche y de día, pero él no encarna en su ser las leyes morales de Dios, ¿está esa persona realmente comprometida con el recuerdo de Dios? Ser consciente de Dios significa hacer lo que Dios ordena y hacer lo que haces para satisfacerlo a ÉL, que lo que haces lo haces por amor a Dios, que lo haces como una forma de súplica y oración para que Dios te bendiga, para que ÉL te dirija y esté siempre contigo. Entonces, si alguien se sienta noche y día a hacer recuerdo de Dios repitiendo palabras, pero luego se levanta y sale por ahí y calumnia a personas, y anda con murmuraciones, o roba la plata que es de los huérfanos, o ignora todos los niños que pasan sus noches durmiendo en la calle, entonces en realidad no está recordando a Dios, porque está violando las leyes morales de Dios.
Es por ello lo que se nos indica en el siguiente versículo.
Sigue la sura,
(41) ¿NO VES que es Dios Aquel cuya infinita gloria proclaman cuantas [criaturas] hay en los cielos y en la tierra, hasta los pájaros con sus alas extendidas en el aire? Cada uno [de ellos] sabe en verdad cómo orar a Él y glorificarle; y Dios sabe bien lo que hacen: (42) pues, de Dios es el dominio sobre los cielos y la tierra, y hacia Dios es el retorno.
(43) ¿No ves que es Dios quien empuja las nubes, luego las agrupa, luego las apila en masas, hasta que puedes ver la lluvia salir de en medio de ellas?
Y es Él quien hace descender de los cielos, gradualmente, masas gigantescas [de nubes] cargadas de granizo, con el que golpea a quien quiere y que aparta de quien quiere, [mientras que] el resplandor de Su relámpago deja casi sin vista [a los hombres].
(44) Es Dios quien causa la alternancia del día y de la noche: ¡ciertamente, [también] en esto hay en verdad una lección para quienes pueden ver!
(45) Y es Dios quien ha creado del agua a todos los animales y [ha dispuesto] que algunos de ellos se arrastren sobre sus vientres, otros caminen sobre dos patas, y otros caminen sobre cuatro.
Dios crea lo que quiere: pues, ciertamente, Dios tiene el poder para disponer cualquier cosa.
Toda la creación, los cielos y la tierra, están en permanente recuerdo y glorificación a Dios.
Razzi y Shirazi indicaron que la tierra y los cielos están en estado de glorificación y recuerdo de Dios porque ellos siguen las leyes de Dios. La diferencia es que los cielos y la tierra no tienen capacidad de elección, pero tú sí. Tú te puedes desviar de la ley de Dios, tú puedes elegir abstenerte del acto de glorificar y recordar a Dios, pero cuando tú decides seguir la ley de Dios, entonces estás involucrado en la glorificación y recuerdo de Dios.
Ese pájaro que surca los cielos, él conoce su oración y conoce su adoración a ÉL, porque está actuando puramente de acuerdo a su instinto.
Espero no ser radical con lo siguiente. Cuando tú como ser humano persigues el conocimiento, y en tu corazón dices: “Oh Dios mío, no estoy persiguiendo el conocimiento porque me amo a mi mismo, ni tampoco por ego, sino que lo hago por amor a ti. ¡Dios mío!, permite que ese conocimiento sea para servirte a ti”, eso sería exactamente como aquel pájaro que adora a su Señor. Cuando tú caminas por la tierra siendo un ejemplo de modestia, de bondad y benevolencia, cuando la gente te mira y no provocas celos, no creas rencores, no creas odio, eso es glorificación a Dios.
La verdadera persona modesta no se da cuenta de su modestia.
Es bastante común en la narrativa coránica que cuando Dios alude al camino recto, o a la luz divina, o a Su guía, al mismo tiempo Dios menciona a la misma creación, en sí misma, como un testigo de esa luz y guía, y refuerza la idea de que el mismo orden de la creación, y que el mismo hecho que esta creación sigue leyes codificadas en la naturaleza, es la forma de la naturaleza de glorificar, suplicar, y alabar a Dios.
Es por esto por lo que debes cuidarte de mirar a la naturaleza solo como una fuente de materias primas para obtener ganancias comerciales, en lugar de observar que ella también es una testigo viviente de la divinidad y de la verdad de Dios.
De la misma forma en que Dios nos enseña a honrar la privacidad, los espacios públicos, y a los otros seres humanos, también nos enseña a honrar toda la creación como una testigo viviente de Dios.
Es imposible, según mi opinión y creo que también en la de la mayoría de los eruditos que he leído, que un ser humano tenga una verdadera comprensión de la luz de Dios si no tiene una profunda apreciación de la creación de Dios.
¿Quieres ablandar tu corazón? ¿Quieres aprender la verdad de la luz de Dios? Aprende a reavivar tus conexiones con las creaciones de Dios. Reflexiona sobre la maravilla de que tú y la tierra que ves en el suelo son uno solo, pero la luz de Dios que fluye dentro de ti te ha permitido ese poder de la estructura molecular que te da forma y consciencia. Sheij Gazzali, mi profesor, solía decir: “Reflexiona sobre la tierra que pisas y comprende todo lo que compartes con ella. Cuanto más veas los puntos en común, más aumentará tu humildad y tu luz”.
Se los diré de una manera distinta, uno de los ejercicios más liberadores y que incrementan la humildad es reflexionar sobre los animales. Reflexiona sobre todas las formas y maneras en que esos animales y tú comparten la glorificación a Dios y prestan testimonio de la existencia de Dios. De muchas formas esos animales, con sus instintos, son más verdaderos en su glorificación a Dios mientras tú luchas con tus vanidades y debilidades.
La reverencia que desarrollas hacia todo aquello a lo que Dios otorgó el derecho de existir junto a ti es una de las claves más poderosas para comprender la divinidad. Cualquier privilegio que recibas más allá de esos animales se debe únicamente al regalo que Dios te otorgó, pero sin ese regalo de Dios, tú y esos animales serían exactamente iguales.
Sigue la sura,
(46) EN VERDAD, hemos hecho descender mensajes que muestran claramente la verdad; pero Dios guía al camino recto [sólo] a quien quiere [ser guiado].
Toda esta sección entonces está coronada con una especie de conclusión que indica, una vez más, que Dios nos ha entregado mensajes que muestran claramente la verdad.
La última parte del versículo normalmente se traduce como: “Dios guía al camino recto a quien ÉL quiere”. Algunos tempranos reportes asociados a los primeros eruditos de la era islámica muestran que la interpretación del versículo es de la siguiente forma: “Dios guía al camino recto sólo a quien desea ser guiado”. Esto generó una gran discusión, especialmente entre los Muttazilitas y los Asharitas. Los Muttazilitas insistían en que versículos como este indican que Dios guía solamente a aquellas personas que buscan la guía de Dios y que quieren ser guiados, mientras que los Asharitas insistían en que es Dios quien guía a quién ÉL quiera guiar.
Debo admitir que tiendo a estar de acuerdo en que el afán de leer todos esos tipos de versículos como si se refirieran a que es Dios quien decide quién debe ser guiado, es una lectura errónea de la justicia y la moral del Corán.
Sigue la sura,
(47) Pues, [muchos son los que] dicen: "¡Creemos en Dios y en el Enviado, y obedecemos!" --pero luego, después de esta [afirmación], algunos se echan atrás: y esos no son en absoluto [verdaderos] creyentes.
(48) Y [así] cuando son llamados a Dios y a Su Enviado para que [la escritura divina] juzgue entre ellos, he ahí, que algunos de ellos se apartan; (49) pero si la verdad resulta de su agrado, están dispuestos a aceptarla.
En estos versículos Dios nos habla de aquellos que están en un activo estado de corrupción de la luz divina y de la lógica misma de la creación. Los versículos nos muestran el motivo central que generan las tensiones sociales que posteriormente producen los tipos de problemas sociales que fueron mostrados al inicio de esta sura.
En el centro de este desafío estaba el obstruccionismo de la gente dentro de la comunidad de Medina, y el problema fue que eran seres humanos que decían que creían y que seguían el islam, sin embargo, cuando llegaba el momento de implementar realmente las cosas, a ellos se les hacía muy difícil cumplir con lo que se habían comprometido. De esta forma Dios nos está hablando de una debilidad que normalmente presentan los seres humanos.
Luego Dios nos indica directamente que estos seres humanos, esos que tienen ese nivel de hipocresía en sus corazones, no son verdaderos creyentes.
En la sociedad de Medina había un grupo de personas que no había podido librarse de la lógica oportunista, personas que creían y seguían el mensaje de Dios sinceramente en la medida que a ellos les agradaran los resultados de las cosas, pero si los resultados podían herir sus egos, si los resultados no les parecían buenos para ellos, empezaban a dar excusas y no se comprometían con las acciones que debían realizar.
Con respecto a esto tenemos una serie de reportes en las tradiciones islámicas. Muchos de ellos indican ser la ocasión de la revelación de estos versículos, pero creo que es más valioso considerarlos como generadores del contexto asociado a ellos.
En un reporte se indica que había un hombre que tenía una disputa comercial con un judío de Medina, y el judío le propone a este hombre que recurran a Muhammad (BP) para que resolviera sobre el conflicto. El reporte indica que este hombre le respondió al judío: “No, porque Muhammad (BP) es severo con nosotros”.
Hay otro reporte que indica que un hombre tuvo una disputa con el imam Ali. El reporte indica que el hombre compró un terreno al imam Ali y luego de comprarlo reclamó que el terreno no estaba apropiadamente irrigado. El reporte indica que el imam Ali finalmente dijo que fueran donde el Profeta (BP) para que resolviera la disputa entre ellos, pero el hombre rehusó ir donde el Profeta (BP) y dijo: “No, porque yo no le agrado a Muhammad (BP), y entonces me preocupa que no sea justo conmigo porque no le agrado”.
No creo que estas sean ocasiones de la revelación de estos versículos, pero sí creo que ellas nos permiten comprender el contexto, y el contexto era que debía prevalecer la justicia independiente si ella era del agrado o desagrado de alguien.
Sigue la sura,
(50) ¿Hay enfermedad en sus corazones? ¿O han empezado a dudar [de que esta sea una escritura divina]? ¿O es que temen que Dios y Su Enviado les traten injustamente?
¡Qué va; son ellos, precisamente, los que están siendo injustos [consigo mismos]!
Dios llama a la reflexión: ¿hay una enfermedad en sus corazones, o están dudando de su fe, o creen que Dios y el Profeta (BP) los tratarán injustamente?
Estas no son preguntas realizadas a los típicos hipócritas como aquellos que se retiraron de la batalla de Uhud, si la pregunta fuese hacia ellos no se haría este cuestionamiento. El que Dios haga este tipo de pregunta es ella misma una alerta para ti de que esto estaba siendo dirigido a musulmanes comunes, hacia musulmanes con debilidades, musulmanes que fácilmente cometen pecados, musulmanes que fácilmente muestran un doble estándar, musulmanes que fácilmente ven la injusticia cuando los afecta a ellos pero no la ven, o la justifican, cuando afecta a otros.
Dios nos habla de aquellos que tienen una enfermedad en sus corazones, y nos lleva a poner atención en la excusa que esta gente daba en cuanto a que ellos no siempre quieren seguir lo que el Profeta (BP) les indicaba, y entonces Dios les deja claro que tienen un problema en su fe. Esa es una excusa que ellos daban para someterse a sus propios deseos, porque decían: “Ah, bueno, si lo dice Dios obedecemos, pero si lo dice el Profeta (BP) no necesariamente lo haremos”.
¿Por qué ellos estaban excluyendo el juicio del Profeta (BP)? Porque ellos preferían seguir sus propios juicios en lugar de los del Profeta (BP). Ellos querían acotar al máximo los espacios en los cuales la divinidad pudiese obligarlos a algo, y así ampliar los espacios en los cuales se podían dar deferencia a sí mismos.
¡Alabado sea Dios! Lo que pasaba en los tiempos del Profeta (BP) es lo que sigue pasando en nuestros días, porque hoy en día también tenemos grupos de musulmanes que dicen: “Solo nos basta el Corán”. ¿Pero cómo pueden llegar a comprender profundamente el Corán si no conocen su contexto histórico? ¿Cómo pueden llegar a comprender profundamente el Corán si no conocen a quién fue el reflejo en vida de la moral divina que Dios enseña en el Corán? Hay un grupo de personas que dicen: “sí, aceptamos que para entender el Corán necesitamos conocer la tradición del Profeta (BP), pero solo podemos confiar en esas tradiciones que históricamente sean altamente confiables”, y hay otros que dicen: “No necesitamos para nada la tradición del Profeta (BP), nos sirve solo el Corán”. Bueno, esta posición extrema es como la que Dios nos indica en este versículo.
Hay muchos musulmanes que tienen la posición de apartar al Profeta (BP) en el estudio del Corán porque dicen que las tradiciones no son confiables, pero no han tenido la humildad para decir que ellos han sido incapaces de esforzarse para estudiar en profundidad el asunto, incorporando nuevos métodos analíticos para incrementar el discernimiento sobre qué es confiable y que no, y tampoco han tenido la capacidad de incentivar la creación de nuevas instituciones con altas capacidades técnicas y académicas que se dediquen a ese desafío.
No es posible comprender el Corán en profundidad, sobre todo las suras medinenses, sin comprender el contexto en profundidad y la tradición del Profeta (BP).
Sigue la sura,
(51) La única respuesta de los creyentes, cuando son llamados a Dios y a Su Enviado para que [la escritura divina] juzgue entre ellos, no puede ser sino: "¡Oímos y obedecemos!" --y esos, precisamente, son los que alcanzarán la felicidad: (52) porque, ¡quienes obedecen a Dios y a Su Enviado, y temen a Dios y son conscientes de Él, esos, precisamente, son los que [al final] triunfarán!
(53) Pues [los tibios] juran por Dios con sus juramentos más solemnes que si tú [Oh Enviado] se lo pidieras, sin duda saldrían [a combatir].
Di: "¡No juréis! Una obediencia razonable [del mensaje es todo lo que se os pide].
¡Ciertamente, Dios está bien informado de lo que hacéis!"
En el versículo 53 Dios nos habla de aquellos que juran que harán lo que el Profeta (BP) les pida, y la respuesta de Dios es como si les dijera: “¡No juren!, que sean sus acciones concretas las que hablen de su obediencia al Profeta (BP), porque eso es lo que realmente cuenta e importa”.
Es muy importante que los musulmanes internalicen esto, porque Dios nos está diciendo que la luz divina no se genera desde personas que se sientan a hablar de las cosas buenas que hay que hacer, sino que además de lo anterior es cómo se actúa, lo que realmente se demuestra a través del comportamiento.
Sigue la sura,
(54) Di: "Obedeced a Dios, y obedeced al Enviado."
Y si dais la espalda [al Enviado, sabed que] él no tendrá que responder sino de lo que se le ha encargado, y vosotros, de lo que se os ha encargado; pero si le obedecéis, estaréis en el camino recto. Pero el Enviado no está obligado mas que a transmitir con claridad el mensaje [que le ha sido encomendado].
Una vez más Dios nos enfatiza lo que nos menciona una y otra vez, y es la obediencia a ÉL y al Profeta (BP). Cuando Dios nos dice que debemos obedecer al Profeta (BP) no es que lo esté diciendo de una manera liviana, ÉL no nos está diciendo: “Obedezcan al Profeta (BP) mientras esté vivo y entre ustedes, pero cuando esté muerto ya no importa”, si Dios hubiese querido decir eso lo hubiese dicho explícitamente, hubiese dicho que había que obedecer al Profeta (BP) mientras estuviese vivo.
El hecho que Dios resalte que hay que obedecerlo a ÉL y al Profeta (BP), y especialmente cuando vemos esto en sura Al-Nur, es que por siempre, por el tiempo que el Corán viva, la obediencia a Dios no es completa si no se obedece al Profeta (BP).
Luego Dios nos resalta la importancia de obedecer al Profeta (BP), porque nos indica que quien lo obedece estará en el camino recto. El acceso a la luz de Dios no es solo el texto, sino que también la internalización en nuestro ser del ejemplo del Profeta (BP).
Un punto menor pero importante para comentarles. En esta etapa avanzada, la actitud, el énfasis del Corán, incluso al hablar con la gente en esta coyuntura crítica, fue decir siempre: “Deben seguir a este hombre, pero si no lo hacen, recuerden que cada uno es responsable de sus propias acciones”. Nosotros normalmente pasamos muy rápido sobre estas partes del texto sin reflexionar profundamente sobre cuán peligroso es para un texto decirle esto a unas personas que vivían en un momento histórico como en el que vivían. Normalmente cuando los seres humanos están bajo una gran presión y un importante estado de estrés, cuando los seres humanos desean con urgencia una victoria sobre esa situación agobiante, los líderes políticos quieren inculcar a la gente que si no hacen "x" entonces son unos traidores, o son lo peor de lo peor. El hecho de que el Corán llegara en esas circunstancias históricas extremadamente estresantes, y que se dirigiera a sus destinatarios diciéndoles: "Mi consejo es que sigan a este hombre, pero si no lo hacen, bueno, ustedes son básicamente responsables de sus propias acciones", es algo que demuestra su origen divino. Este tipo de discurso seguro, tranquilo y muy razonable, en circunstancias como esas, es completamente poco común, quiero enfatizarles lo inusual que es encontrar en los textos algo así.
Si leen suficiente historia y ejemplos de textos históricos, lo que les llamará la atención es que al comparar la forma en que los líderes políticos reaccionan a situaciones políticamente estresantes, con la forma del discurso coránico en dicha situación, este último, sin duda destaca por ser extremadamente inusual. Reto a cualquiera a que me traiga un ejemplo histórico de un texto escrito bajo presión política que hable sobre la responsabilidad con este tipo de calma y desapego.
Sigue la sura,
(55) Dios ha prometido a quienes de vosotros han llegado a creer y hacen buenas obras que, sin duda, les hará acceder al poder en la tierra, tal como hizo que accedieran a él [algunos de] sus antecesores; y que, sin duda, establecerá firmemente para ellos la religión que Él tuvo a bien asignarles; y que hará, sin duda, que su anterior estado de temor sea reemplazado por una sensación de seguridad --[puesto que] Me adoran [sólo] a Mí, y no atribuyen poderes divinos a nada fuera de Mí.
Pero los que, después de [haber comprendido] esto, eligen negar la verdad --¡esos, precisamente, son los verdaderos perversos!
Veamos. Después del versículo de la luz, después de que se nos habló sobre todo el asunto de la dignidad, la privacidad, y el respeto y honor de unos hacia los otros, como elementos claves para la perpetuación de la luz divina en el ser humano, llegamos a este versículo que es como una especie de clímax en el discurso.
Dios nos indica en este versículo que si tu objetivo es heredar el reino de Dios, debes entender que todo ese proyecto en Medina, y todos los que siguieron al Profeta (BP) en ese proyecto, fue para crear un ejemplo para la humanidad, un ejemplo donde la política encarnaba virtudes morales, justicia, belleza, en una palabra, una política donde existía presencia de la divinidad en ella.
Si ustedes quieren realmente llegar a ser personas que sean representantes de Dios en la tierra, diputados de Dios, SUS agentes en la tierra, si ustedes quieren realmente encarnar el ejemplo histórico de ese proyecto en Medina, lo que indica esta sura es precisamente lo que deben hacer. Esto, entre otras cosas, les permitirá vivir con una sensación de tranquilidad y seguridad, en lugar de una sensación de temor.
Hay muchos reportes que nos muestran tradiciones que han hablado de esto, y les mencionaré solo algunas. Una de las primeras autoridades, una persona llamada Al-Bara, a menudo reportaba sobre la revelación coránica. En uno de sus reportes él nos dijo que sura Al-Nur fue revelada en unos tiempos en que ellos vivían en Medina en medio de grandes y constantes temores, y que era tal el temor que siempre llevaban consigo sus armas, de día y de noche.
En otro reporte se nos indica que unos hombres fueron donde el Profeta (BP) y le dijeron: “Oh profeta de Dios, ¿llegará el día en que no debamos llevar siempre nuestras armas con nosotros?”.
Otra tradición dice que en esos tiempos todos estaban aliados contra los musulmanes, y que entonces los musulmanes vivían en permanente temor, y que por ello llevaban sus armas consigo tanto de día como de noche.
Otro reporte indica que unas personas le dijeron al Profeta (BP) que soñaban con el día en el cual pudiesen dejar las armas a un lado y tener temor solo a Dios.
Este aspecto es crítico en la comprensión de esta sura. Recuerden que hablamos de que dado que esos tiempos eran muy estresantes, muchos musulmanes fallaron en el buen trato de unos a otros. Soy de la opinión de que la gente no tenía nada personal contra Aisha, pero dada la situación de estrés, y dada las debilidades de las personas, shaitán aprovechó para comenzar a susurrar en ellas. La gente podría haber comenzado a dudar directamente del Profeta (BP) y hacerse preguntas como: ¿y qué pasa si el Profeta (BP) muere, que haríamos después?, ¿qué pasaría si perdemos la próxima batalla y toda mi familia es hecha esclava?, ¿qué hará quraish con nosotros si perdemos en una batalla? Pero esa no fue la forma en que ellos manejaron su estrés, y shaitán no les susurró para que dudaran directamente del Profeta (BP), sino que lo que hicieron fue socavar la veneración debida hacia el Profeta (BP). Cuando la gente comenzó a criticar a Aisha comenzaron a alejarse de la reverencia debida al Profeta (BP), y puede que no se hayan dado cuenta de ello al hacerlo. Es por esto por lo que en esta misma sura se habla sobre aquellos que no deseaban someterse al juicio del Profeta (BP), ni tampoco obedecerlo.
Ustedes deben entender la psicología del ser humano. Todos ustedes pueden llegar juntos para trabajar en una causa común que les parece a todos maravillosa, y todos se comprometen entre ustedes y con Dios, pero luego comienzan a experimentar estrés durante la causa, ya sea por la presión ejercida por un dictador, o por los islamofóbicos, o por los racistas, o por esto o aquello, ¿y qué es lo más probable que harán cuando estén viviendo esa situación? Comenzarán a ser mordaces unos con otros, y eso suprimirá la luz divina entre ustedes.
Esto te debería dejar temblando al estudiar sura Al-Nur.
Frente a todos esos miedos de los musulmanes en Medina Dios viene y es como si les dijera: “Esto no se trata de victorias militares. YO sé que desean victorias militares, pero el asunto no se trata de eso. Si no son personas sólidamente morales olvídense del triunfo. Si ustedes quieren ser personas sólidamente morales deben tener una muy clara comprensión sobre el lugar que ocupa el Profeta (BP) al ser una ejemplo para ustedes sobre como traer luz divina a sus vidas. Además deben aprender a cómo respetarse entre ustedes, y como honrarse los unos a los otros. Si ustedes ganan batallas pero son gente injusta, son gente que están en las tinieblas, YO no les daré el triunfo. El triunfo de Dios es otorgado solo para gente que irradia la luz divina”.
Con esto Dios les estaba indicando que la derrota comienza desde el interior del ser humano, si las personas no tienen hermosura interna, será muy fácil para los enemigos derrotarlos y conquistarlos.
La tranquilidad, la paz, y la seguridad individual y social vienen de una base moral. Es por ello por lo que ustedes pueden encontrar sociedades muy ricas, o militarmente muy poderosas, pero miran dentro de ellas y se dan cuenta que no hay tranquilidad, ni paz, ni seguridad. Estos aspectos llegan como un regalo de Dios cuando hay luz en las personas y en la relación entre ellas.
Sigue la sura,
(56) Así pues, [Oh creyentes,] sed constantes en la oración, y pagad el impuesto de purificación, y obedeced al Enviado, para que seáis agraciados con la misericordia de Dios.
(57) [Y] no penséis que los que se empeñan en negar la verdad pueden escapar [de su ajuste final de cuentas, aunque queden indemnes] en la tierra: el fuego es su meta [en la Otra Vida] --y, ¡qué horrible en verdad es ese destino!
El versículo 57 nos llama a no creer que, si en medio de nuestras grandes dificultades el enemigo parece muy fuerte, ellos están por sobre el poder de Dios. La razón por la cual las personas dan rienda suelta a sus ansiedades es porque olvidan que nada está por sobre SU poder.
Ahora la sura vuelve con regulaciones y normas morales específicas.
Sigue la sura,
(58) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! Que los que poseen vuestras diestras, y aquellos de entre vosotros que no hayan alcanzado aún la pubertad, os pidan permiso [antes de acceder a vuestra intimidad] en tres momentos: antes de la oración del amanecer, cuando os despojáis de vuestros vestidos en medio del día, y después de la oración de la noche: tres ocasiones en las que vuestra desnudez podría quedar al descubierto. Fuera de estas [ocasiones], ni vosotros ni ellos incurriréis en falta si se mueven [con libertad] en vuestro entorno, atendiendo unos a [las necesidades de] los otros.
De este modo os aclara Dios Sus mensajes: ¡pues Dios es omnisciente, sabio!
(59) Pero cuando los niños entre vosotros alcancen la pubertad, qué os pidan permiso [en cada ocasión], tal como les ha sido ordenado a aquellos [que han alcanzado la madurez] antes que ellos.
De este modo os aclara Dios Sus mensajes: ¡pues Dios es omnisciente, sabio!
En este versículo, explícitamente se nos indica algo sobre tres momentos del día. El que todos vivan en una casa no significa que todos tengan derecho a ir a los espacios del resto cuando quieran, y entonces Dios especifica que hay tres momentos especiales en los cuales no se deben abordar sin el permiso correspondiente para entrar en las piezas: antes de la oración del amanecer, al medio día cuando se despojan de sus vestidos, y después de la oración de la noche.
Nuevamente sobre este versículo tenemos muchos reportes, y les comentaré un par de ellos.
Algunos reportes indican que los momentos que indica el Corán eran en los cuales más probablemente las personas tenían relaciones sexuales.
Otros reportes indican que una sirviente joven de Omar ibn Al Jattab fue al medio día a preguntarle algo y entró a su pieza sin aviso, y lo encontró expuesto, algo que obviamente a él no le gustó.
Todo el resto de los reportes son del mismo tipo, personas que entraban en las piezas de otros sin permiso y por lo tanto se generaban situaciones embarazosas.
Es posible que la contingencia condujo a la especificación de estos tres períodos de tiempo. Por supuesto que esto plantea la pregunta lógica y normal: ¿qué pasa si las prácticas sociales cambian y estos no son, en otra época u otras culturas, digamos, los tiempos delicados?, ¿qué pasa, si por ejemplo, la gente ya no se cambia de ropa al mediodía, sino al regresar del trabajo? El punto de este versículo es que Dios nos indica que debemos comprender que SU voluntad es que se honre la privacidad de los demás, incluso dentro de la privacidad de una familia. Así que no piensen que solo por ser padres, hijos o hermanos de alguien tienen derecho a no honrar y respetar la privacidad del otro, porque las personas tienen derecho a mantener sus cosas privadas.
Hay algo muy fascinante sobre los versículos 58 y 59. Hay reportes de Zaid ibn Yubair, por ejemplo, que dicen que cuando estos versículos fueron revelados mucha gente no los implementó fielmente. Por otra parte tenemos reportes de Ibn Abbas que también indican que hubo tres versículos en el Corán que las personas fallaron en su implementación, y uno de ellos fue este versículo asociado al permiso para entrar a las habitaciones.
Tenemos estos reportes donde se indica que este versículo no fue implementado, pero al mismo tiempo tenemos reportes, también atribuidos a Ibn Abbas, que indican que no fue que las personas ignoraran este versículo sino que cuando el Corán fue revelado la gente no usaba ningún elemento que cubriera la separación entre las habitaciones de las casas. El reporte indica que después que Dios reveló este versículo, y cuando la situación económica de los musulmanes mejoró, que sucedió después de la muerte del Profeta (BP), ellos pudieron soportar el gasto de tener puertas o cortinas al interior de sus casas, esto habla del nivel de pobreza en el que vivían los musulmanes en esa época. Entonces el reporte nos indica que, muchos asumieron que esa medida, el colocar puertas o cortinas, era una forma de cumplir lo indicado por el versículo.
Hagamos una pausa acá para reflexionar. Tenemos que los primeros musulmanes confrontaron el mismo dilema que han enfrentado muchas generaciones, y es: ¿Está Dios hablando literalmente en estos versículos o nos está hablando de un concepto general? ¿La ley indicada es independiente de que tengamos o no tengamos puertas en nuestras piezas, o debemos fijarnos en el objetivo de la ley? ¿Si tenemos puertas acaso no hemos cumplido con el espíritu de la ley? Ahora, sabemos que hay gente que incluso con una puerta cerrada entra en la pieza de otro sin pedir permiso.
Bien, pero más allá de lo anterior, ponderen el nivel de detalle al cual nos habla Dios sobre la privacidad, hasta el punto de llegar a indicarnos que ella se debe garantizar a un nivel familiar en el hogar, lugar en el cual también se deben respetar los espacios de unos y otros.
Un elemento de luz en tu vida es cuando respetas completamente la privacidad del otro.
Sigue la sura,
(60) Y [sabed que] las mujeres de edad avanzada, que no sienten ya deseo sexual, no incurren en falta si se quitan las prendas de vestir [más externas], siempre que no pretendan exhibir [sus] adornos. Pero [aun así,] es mejor que se abstengan [de ello]: y Dios todo lo oye, es omnisciente.
Este versículo generó varios temas que son bastante interesantes.
Han existido largas discusiones sobre lo que significa el término: “que no sienten ya deseo sexual”, muchos han indicado que eso no significa la llegada de la menopausia, ni tampoco que una mujer ya no sea objeto de deseo sexual por un hombre.
Permítanme compartirles un reporte que tal vez nos ayude a comprender el contexto de este versículo. El reporte nos indica que la esposa de Husaifa min Yaman, que era una mujer de avanzada edad, tenía un joven sirviente que se llamaba Muslim. El reporte indica que Muslim estaba en el mercado comprando cosas y la gente notó que él tenía “henna” en sus manos, que es un tinte natural usado por las mujeres para decorar la piel y el cabello, y entonces la gente le preguntó: ¿por qué tienes henna en tus manos? La respuesta de Muslim fue que él había estado colocando la henna en el pelo de la esposa de Husaifa. Entonces algunos se preguntaron: ¿y es permitido que tú hagas eso para una mujer?, y luego algunos fueron donde la mujer a preguntarle sobre esto, y ella respondió: “Yo soy parte de esas mujeres de edad avanzada que menciona el Corán”. Hay algunas versiones de este mismo reporte que indican que esta misma pregunta se la hicieron al Profeta (BP), y que él habría respondido lo mismo que había respondido la mujer.
Sobre lo que dice el versículo en cuanto a quitarse las prendas, asociado a mujeres de edad avanzada, hay un reporte asociado a una de las tempranas autoridades del islam que le preguntaron sobre el significado de esto, y su respuesta fue que no era sacarse toda la ropa, sino las partes más externas de ella, hasta el punto de no exponer “sus atractivos”. Pero, ¿cuál es el significado natural de esto?
El sentido es que estaría mal el sacarse la ropa más externa con el objetivo de querer incomodar a alguien o para llamar la atención indebidamente. Esto significa que la mujer no se esfuerza por mostrarse ni por llamar la atención indebidamente, es decir, no está pensando en: "mírame porque quiero más atención". La idea es que, mientras el objetivo y el comportamiento no sea llamar la atención, la persona puede de hecho preocuparse menos por ese elemento de la ropa.
Hay un reporte atribuido a Aisha que es bastante interesante. Hacia finales de su vida sus opiniones fueron consideradas como opiniones legales, y tenemos varios reportes de ese tipo. En un reporte se indica que ella fue consultada sobre los ornamentos que las mujeres vestían, incluyendo el maquillaje, los aros, pulseras, y otras cosas. El reporte indica que ella respondió: “Oh mujeres, sigo escuchando de ustedes muchas preguntas sobre muchos detalles de esto, cuando en realidad todo se reduce a lo mismo, Dios permitió que usaran adornos pero prohibió el deseo de buscar atraer las miradas".
Lo que es interesante es que algunos estudiosos posteriores, al leer este reporte, indicaron que Aisha había prohibido todo uso de adornos para las mujeres, lo cual se aleja bastante del significado de lo dicho por ella.
El deseo de atraer las miradas se refiere a cuando la persona quiere que le pongan atención por su apariencia física en lugar de buscar la atención por su personalidad, por su intelecto, por su espiritualidad, a eso se refiere el Corán y el reporte indicado. Es cuando tú quieres atraer las tinieblas en lugar de la luz.
Hay muchas personas en nuestra sociedad que tienen serios problemas psicológicos por los estándares culturales que se han definido para indicar que una persona es bonita. Cuando la sociedad subraya y resalta esos estándares incrementando el deseo de las personas por atraer la atención de los otros en base a dichos estándares, se genera todo tipo de materialismo y comercialismo que promueve e incentiva aquello, y que ha llegado a convertirse como una plaga en nuestras sociedades. Bueno, eso es tinieblas, eso es caer en la oscuridad. Por supuesto que satanás susurra en los corazones de muchas personas y les dice que está bien y que es razonable, pero las personas en lo profundo de su ser saben que están buscando solo una atención material sobre ellas. Todo esto aplica de igual forma tanto a las mujeres como a los hombres. Esa es una actitud desvergonzada, una falta de humildad.
En mi opinión, esta actitud también aplica a aquellas personas que quieren atraer miradas por sus capacidades intelectuales, personas que solo buscan el reconocimiento de los otros por lo que saben. Un ejemplo de esto es cuando las personas hablan de esto y de esto otro sin importarles la audiencia y el contexto, y solo lo hacen para que los demás vean cuanto saben. Esa actitud contribuye a atraer la oscuridad y las tinieblas, porque es una actitud carente de modestia y humildad.
Vean como sura Al-Nur busca elevar sus almas, hacerlas luminosas, y apartarlas de las tinieblas, pero si sus almas están apernadas a los tecnicismos de la ley y alejadas de los principios éticos y morales, sus almas no se podrán elevar. Ahora, por otro lado, si sus almas no tienen respeto por las leyes de Dios entonces sus almas serán inestables, y serán fácilmente influenciadas por los susurros del mal.
Sigue la sura,
(61) [TODOS VOSOTROS, Oh creyentes, sois hermanos: así pues,] no es motivo de reproche que el ciego, el cojo o el enfermo [acepten limosna del que está sano], ni que vosotros comáis [de lo que otros os ofrezcan, ya sea comida procedente] de vuestras casas, o de casa de vuestros padres, o de vuestras madres, o de vuestros hermanos, o de vuestras hermanas, o de vuestros tíos paternos, o de vuestras tías paternas, o de vuestros tíos maternos, o de vuestras tías maternas, o de aquellas [casas] cuyas llaves tenéis a vuestro cargo, o [de casa] de algún amigo vuestro; ni incurriréis en falta si coméis juntos o por separado. Pero siempre que entréis en [cualquiera de estas] casas, saludaos unos a otros con un saludo bendecido y excelente, como Dios manda.
De esta forma os aclara Dios Sus mensajes, para que [aprendáis a] usar vuestra razón.
En este versículo Dios nos habla con bastante detalle y especifica varias categorías.
Veamos primero el final del versículo, en él se nos indica que si tú entras en una casa, la actitud luminosa que se debe tener es saludar a los otros con un saludo verdadero y hermoso, es como decir: “no hagan del saludo “la paz sea contigo” como un saludo formal sin sentido ni sentimiento”.
Con respecto a la primera parte del versículo uno se hace la siguiente pregunta: ¿por qué Dios nos entrega este nivel de detalle? De hecho me he encontrado con islamofóbicos que citan este versículo para decir que el Corán es bastante ridículo en lo que dice, porque se preguntan sobre el sentido de esta descripción dada en este versículo. Bueno, la verdad es que hay una muy buena razón histórica asociada a esto.
Recuerden que el Corán fue revelado en un contexto de una serie de prácticas tribales, y por ejemplo, entre ellas había una tribu llamada bany lay ibn Amr, en la cual la costumbre era que un hombre nunca comía solo porque era considerado como algo poco honorable el hacerlo. Por otra parte la cultura en Medina era que la gente nunca cenaba con alguien que fuese ciego, o mudo, o sordo, o incluso alguien que fuese lisiado. Las justificaciones para esta práctica eran varias, algunos decían que el no cenar con un ciego era porque este, al no poder ver la comida, se podía comer la que les correspondía a otros, pero creo que muchas de ese tipo de razones eran solo para justificar dicha actitud. Creo que en realidad el fundamento era que lo consideraban como algo que les podía traer mala suerte, creían que invitar a cenar a una persona con alguna de estas características les traería mala suerte.
Además hay reportes que indican que una práctica común de las personas de Medina cuando iban de expedición a una guerra, por ejemplo, era que ellos dejaban las llaves de sus casas con personas que cuidaban de ellas, y esa persona se debía hacer cargo de cuidar la casa y mantenerla limpia, y era una práctica que esta persona se abstuviera de comer cualquier alimento que hubiese en la casa que cuidaba.
También existía esa extraña práctica de diferenciar y decir que era permisible cenar en las casas de personas con las que se tenía cierta relación y no con otras, por ejemplo, para algunos era permisible cenar en la casa del tío paterno pero no en la casa del tío materno.
Entonces el propósito de este versículo es bastante claro, Dios viene y les dice que se focalicen en lo importante, y les indica que todos ellos son como hermanos, y que todas esas distinciones que tenían sobre con quién cenar o con quién no, eran prácticas sin sentido, prácticas que generaban algún tipo de discriminación o división.
Dios les indica que el quid del asunto es que cuando vallan a cenar con otras personas lo hagan con su permiso, y que la actitud de cenar juntos debe ser una actitud que genere belleza. Es por ello por lo que Dios al término del versículo indica que SU mensaje es para dar claridad y para que las personas reflexionen.
Entonces tú debes hacer una pausa nuevamente y ver que el asunto relevante nuevamente es tener una actitud luminosa.
Luego la sura nos trae otro elemento para comprender como generar luz en una sociedad, de tal forma de intentar ganar la posición en la cual Dios le permita a dicha sociedad obtener el triunfo.
Sigue la sura, y llegamos a sus versículos finales,
(62) LOS [VERDADEROS] CREYENTES son sólo aquellos que han llegado a creer en Dios y en Su Enviado, y que, cuando están [ocupados] con él en un asunto de interés para toda la comunidad, no se retiran [de lo que ha sido decidido] hasta haber pedido [y obtenido] su permiso.
En verdad, los que [no se abstienen de la acción acordada sin que antes] te pidan permiso --¡[sólo] esos son los que [verdaderamente] creen en Dios y en Su Enviado!
Así pues, cuando te pidan permiso por alguna razón [válida], concédeselo a quien de ellos quieras [concedérselo], y pide a Dios perdón por ellos: pues, ¡ciertamente, Dios es indulgente, dispensador de gracia!
(63) NO TOMÉIS el llamamiento que el Enviado os hace como el llamamiento que podáis haceros unos a otros: Dios conoce en verdad a aquellos de vosotros que se apartan con sigilo: así, qué tengan cuidado quienes se opongan a Su mandato, no sea que les sobrevenga una prueba [amarga en este mundo] o les sobrevenga un castigo doloroso [en la Otra Vida].
(64) ¡Si, en verdad, de Dios es cuanto hay en los cielos y en la tierra: conoce bien vuestra posición y lo que os proponéis!
Y un Día, [todos los que hayan vivido] serán devueltos a Él, y entonces Él les hará entender [de verdad] lo que estaban haciendo [en vida]: pues, Dios tiene pleno conocimiento de todo.
Recuerden que la sura se inició con el problema que afectó a la familia del Profeta (BP), y vimos cómo se quiso erosionar la reputación de él a través de su familia en lugar de atacarlo directamente, y luego de todo el recorrido de la sura ella termina diciéndonos algo sobre cómo tratar directamente con el Profeta (BP).
Se los explicaré no en el orden del versículo para que se entienda mejor el significado.
Dios indica que se debe entender el estatus del Profeta (BP), porque esto surgió cuando algunos de ellos se atrevieron a hablar contra su familia. Parte de entender el rol de la luz divina es entender el rol de la ley divina. ¿Cuál es el rol de la ley divina? ¿Qué significa que nosotros cumplamos la ley divina? Cumplir la ley divina es una dinámica asociada a la deferencia, lo que significa que dada la ley divina, en lugar de seguir mi propio juicio sigo la ley de Dios. Debo dar deferencia a aquellos que merecen dicha deferencia, y eso es parte crítica para tener una sociedad sana. Si ustedes tienen una sociedad que no da deferencia al Profeta (BP) entonces tendrán una sociedad que no será sana. ¿Por qué?, ¿qué representa el Profeta (BP)? El Profeta (BP) simboliza el estatus moral, y si entonces ustedes tienen una sociedad que no da deferencia a aquellos que son los más morales entre la gente, si no da deferencia a aquellos que son los más eruditos entre la gente, entonces será una sociedad que tendrá problemas. Por eso el versículo les indica que no le deben hablar al Profeta (BP) como se hablan entre ellos.
En las tradiciones islámicas hay generaciones de eruditos que entendieron esto como un llamado a aprender a mostrar reverencia y aprender lo que ella hace.
El ser desvergonzado y hablarles a todos de la misma forma, o con el tono que se te antoje porque te da lo mismo, es una forma de ser en la cual no hay belleza. No se puede tener una dinámica social sana si las personas no conocen o no respetan los límites de respeto y deferencia en sus conversaciones. Este tipo de actitud es la misma de aquellos que no respetan la privacidad de los otros, es la misma actitud de aquellas personas que asesinan la reputación de los otros.
Parte del adecuado comportamiento que nos indican estos versículos, es que las personas debían valorar el tiempo que estaban con el Profeta (BP), y es por ello por lo que les indica que si él estaba hablando de algo, quienes estaban escuchándolo no debían sentirse con la libertad de llegar e irse en cualquier momento y sin permiso. Esto nos muestra un aspecto esencial de un comportamiento adecuado, porque el hacer esto implica trasmitir el mensaje: “en realidad no valoro lo que estás diciendo”. Una sociedad no puede construir una base moral adecuada con este tipo de actitudes. Pero luego Dios le indica al Profeta (BP) que si ellos le piden permiso para irse, les puede dar permiso, porque tampoco se trata de retenerlos a la fuerza, pero lo relevante es que ellos deben pedir permiso.
Hay una narración que indica que Omar ibn Al Jattab le preguntó al Profeta (BP) si él podía volver a su casa porque había una emergencia con su familia, y el Profeta (BP) le concedió el permiso. El reporte indica que hubo críticos sobre esta situación que dijeron: “Ah, miren a Muhammad (BP), cuando uno de sus amigos más cercano le pide permiso para retirarse se lo otorga, pero cuando nosotros le pedimos permiso para retirarnos nos lo niega, eso no es justo”. Observen la fealdad del alma de esos críticos, ese es precisamente el tipo de persona que al tener esa actitud hace que sea imposible que el Profeta (BP) sea un ejemplo moral para ella. Si esa es tu actitud con tu profesor o maestro, entonces le estás diciendo que no le conceden autoridad moral.
La moralidad se construye en base a humildad y deferencia. Si todos fuéramos arrogantes, no habría moralidad entre nosotros.
Esta es una extraordinaria y sutil lección que Dios nos entrega.
Además de lo anterior, Dios desnuda la realidad y dice que algunos se escabullen y se apartan con sigilo cuando el Profeta (BP) los llama. Sobre esto hay varios reportes. Entre las personas en Medina había algunos que decían que se habían convertido al islam pero incluso realizar el rezo los incomodaba, y entonces ellos empezaron a no ir a la mezquita, pero no solo eso, sino que ellos incluso encontraban que lo peor era ir al rezo del viernes y tener que escuchar el sermón del Profeta (BP), y entonces inventaban cualquier tipo de justificación para no ir.
Lo que muchos solían hacer era ir al rezo y quedarse en las últimas filas, y cuando alguien salía ellos se escabullían detrás de esa persona pare evitar ser vistos. El Profeta (BP) nunca les dijo algo, nunca les preguntó la razón por la cual se escabullían de esa manera, pero Dios viene con este versículo y les dice que ÉL sabe quienes son esas personas, y que deberán dar cuenta de ello. Además Dios nos recuerda que si tienes ese tipo de moralidad, y que si tú crees que puedes comportarte de esa manera con quien no merece ese tipo de comportamiento, debemos tener presente que puede haber una consecuencia en esta vida y en la otra.
Luego el versículo 64, el último versículo de la sura. Después de todo lo dicho y establecido, Él nos indica que todo está a SU alcance, que todo está en SUS manos, que todo pertenece a Dios, y que ÉL conoce las intenciones de los seres humanos, y que un día todos ellos deberán estar ante Dios para que ÉL les haga ver y comprender lo que hicieron en sus vidas.
Bien, demos una mirada completa a la sura.
La sura fue revelada en un tiempo de extrema ansiedad en la sociedad de Medina, un tiempo donde la gente reclamaba de que debía andar con sus armas en todo momento porque se sentían inseguros. Una ansiedad que se producía justo antes de la victoria sobre la tribu banu mustalik, y donde vimos que dicha victoria estuvo mezclada con un gran sacrificio, porque cuando el Profeta (BP) se casó con una mujer de esa tribu llamada Yuhairía él hizo a dicha tribu sus parientes, y cuando hizo eso los musulmanes debieron liberar a los esclavos que eran de esa tribu porque era algo poco confortable tener como esclavo a alguien que era pariente de una de las esposas del Profeta (BP). Entonces hubo, entre algunos musulmanes ese pensamiento de: “¡otro sacrificio!”. En ese contexto se produjo el evento de Aisha, y más allá de los hipócritas, también otros musulmanes a los cuales satanás les susurró, reaccionaron de una forma inmoral sobre alguien cercano al Profeta (BP), y Dios en esa circunstancia les entrega a los musulmanes un mensaje resonante para que aprendieran sobre lo que es la luz divina.
Dios nos enseña que tu verdadera belleza, tu verdadera moral, se nota cuando estás bajo presión, y no cuando las cosas andan bien.
La moral que Dios demanda es que tú respetes la privacidad de los otros, lo que significa reconocer que todos tienen derechos y por lo tanto honras esos derechos.
Observen todo el flujo que nos entrega esta sura, ella nos habla fundamentalmente sobre los derechos de las personas, y nos menciona todos esos derechos que estudiamos, y nos indica que lo esencial es el aprender que todo comienza con el nivel de belleza moral que las personas se muestran unas a otras. En el corazón de esto está todo el discurso sobre el deseo de atraer las miradas de los otros sobre los aspectos físicos, incluso el asunto de como te llevas a ti mismo en público, la forma en que te despliegas a ti misma en público, no es tan solo una cosa de capricho o antojo, sino que también es un asunto de ser moral y socialmente responsable. No es un asunto de vestimentas por costumbres, no es un asunto de proformas, no es un asunto de si es permitido o no permitido, sino que es un asunto sobre tu actitud integral. Tú te debes preguntar: ¿incito a la envidia?, ¿incito a los celos?, ¿agrego luz a la sociedad o agrego tinieblas?
Lo mismo aplica cuando tratas con tu familia, no puedes hacer diferencias entre tus hermanos, entre tus parientes, eso es inconsistente con el sentido de hermandad. Tú debes saber cuáles son los límites adecuados en esas relaciones, como la privacidad, y también debes saber cuáles no son apropiados.
Debes comprender que la luz de Dios es una realidad que impregna todo, y debes comprender que tú tienes la obligación de ser un instrumento para entregar a la sociedad la belleza y la luz de Dios. Si no lo eres, entonces no estarás en la posición de ser un agente de Dios en la tierra.
Dios viene y cierra todo el círculo de la sura diciéndonos que es un mal negocio el hacer el tipo de cosas que muchos seres humanos hacen, como aquellos que atacaron a la esposa del Profeta (BP), pero también hay otros que honran el ejemplo moral que vive entre ellos, personas que actúan de manera correcta y moralmente responsable.
Sura Al-Nur no es un listado de leyes y tecnicismos legales, sura Al-Nur es una sinfonía sobre la belleza moral. Es una sura que eleva tu alma para que llegues a darte cuenta de que todo el asunto de tu existencia es llegar a ser un ser humano luminoso, una fuente de luz, una fuente de belleza. Ese nivel nunca lo podrás alcanzar si no eres consciente de los derechos de los otros, y si no le otorgas a cada uno sus derechos, lo que es la esencia de la humildad.
El dikr de esta sura es el versículo 35.
Gracias a Dios el Señor de todos los universos, eso es sura Al-Nur.