Aforismo #30

Aquellos que están unidos a Él:
“Que gaste de su abundancia quien posee abundancia.”

Aquellos que están viajando hacia Él:
“Y quien tenga restringidos sus medios de subsistencia, que gaste según sus medios”

El 30 es una extensión del 29. Comienza con “Aquellos que están unidos con Dios”, los que han llegado, lo que se aplica a ellos es el versículo coránico: “Que gaste de su abundancia quien posee abundancia” En cuanto a los que están viajando, los que están en camino hacia Dios, lo que se aplica a ellos es: “Y quien tenga restringidos o limitados sus medios de subsistencia, que gaste según sus medios.” En otras palabras, Dios no les ha dado mucho, así que no se espera que den mucho.

 

A veces este aforismo se enseña con el 29, a veces con el 30 por si solo, pero en cualquier caso la distinción es radica en que no es que busques la luz, sino que te conviertes en la encarnación de la luz. Así que, aspiracionalmente —y verás cómo funciona cuando lleguemos a más adelante— aspiracionalmente no es suficiente, no basta con que quieras buscar la luz; de hecho, quieres convertirte en uno con la luz: la luz debe irradiar desde ti.

 

Esto tiene un efecto muy práctico cuando se interioriza, porque es un punto de humildad: no tienes ninguna razón para sentirte satisfecho solo porque estás buscando la luz. Muchas personas piensan: “bueno, estoy bien porque básicamente soy una buena persona y busco la luz.” Lo que te están diciendo es: no, no estás bien. Quizá el ámbito en el que puedes empezar a pensar “quizá estoy bien” es cuando te conviertes en nūr, cuando te conviertes en la encarnación de la luz. Así que la expectativa para aquellos que tienen el estatus de los que han llegado —los que han experimentado lo divino no mediante la creación figurativa, sino directamente— es, de hecho, el modo en que Allah te va a tratar es igual a los que Allah dice acerca de aquellos a quienes Allah dio abundancia, a que gasten muy generosamente de su riqueza. Allah dirá, si no lo hacen: “Te di una gran cantidad de riqueza y fallaste en gastar de acuerdo con ella; tu responsabilidad es mucho mayor.”

Mientras que, para aquellos que son viajeros en el camino —los que están viajando buscando la luz pero que aún no han llegado— es cada uno según sus medios. Así que al buscar este camino para convertirte en la encarnación de la luz, ten presente que una vez que Allah remueve los velos y tienes esa experiencia, tu responsabilidad y la expectativa sobre ti son mucho mayores.

Por ejemplo cuando eres un estudiante de posgrado y de repente tienes que dejar de ser estudiante de posgrado y convertirte en profesor, lo que te golpea es: “oh Dios mío, ahora los estudiantes realmente van a venir a mí buscando respuestas.” Y realmente amaba cuando solo era un estudiante y buscaba respuestas. Y si hubiera podido posponer eso para siempre y permanecer estudiante de posgrado por el resto de mi vida, lo habría hecho, porque lo mejor de ser un estudiante de posgrado es que puedes seguir haciendo preguntas. Y el sistema de incentivos que se crea aquí es que tienes todas las razones del mundo para seguir afirmando que eres un viajero, un buscador en el camino hacia la luz, en vez de afirmar que te has convertido en la encarnación de la luz. Como alguien me lo dijo una vez: debes ser presionado, obligado, por todos los que te rodean, a través de insistencia argumentativa, antes incluso de que contemples la posibilidad de que encarnas la luz. Es decir, aquellos a tu alrededor deben literalmente hostigarte hasta el punto de que simplemente tengas que ceder y desempeñar el papel de alguien que va a responder preguntas, en lugar de ser un viajero. Así que insistes : “soy solo un viajero en el camino, un buscador”, porque no quieres la responsabilidad adicional. Y al mismo tiempo estás constantemente —como veremos— cuestionándote a ti mismo sobre qué bendiciones te dio Allah y qué espera Allah de ti en proporción a esas bendiciones.

 

¿Por qué hay tanto discurso aquí sobre cómo el llegar es descrito como el “mundo de la abundancia”? El mundo —el mundo empírico, el mundo material— es descrito a menudo, si alguno de ustedes ha escuchado mis conferencias, como el mundo del mulk, y el mundo más allá del mundo empírico es descrito como el mundo del malakūt. El mundo del mulk, a su vez, es descrito como el mundo de los ashbāḥ: significa fantasmas, espectros. Son cosas que toman forma, parecen reales por un periodo de tiempo, solo para perecer después. Pero el mundo más allá del mundo de los espectros es el mundo de la verdad espiritual. Cuando ves más allá del mundo material —y creo haber dicho esto antes, quizá en el número 16— realmente ves que el mundo material ocupa un espacio tan pequeño, no más del cinco por ciento de lo que existe, y que el mundo más allá de la materialidad es mucho mayor. Quiero decir, puedes llamarlo el mundo interdimensional, el mundo de dimensiones más allá de las dimensiones de la vida en la Tierra. Tu intelecto y tu psicología nunca pueden ser los mismos después de eso.

 

Pero la angustia aquí es que, mientras estés en el mundo de los espectros, es como si hubieras aceptado vivir en una prisión —una prisión espiritual— donde lo que te anima y lo que te mueve es un mundo de percepciones sobre cosas desconocidas y aspiraciones sobre cosas desconocidas, porque constantemente estás lidiando con aquello que no puedes conocer. La verdad dominante sobre tu realidad es la ansiedad. Dependemos de cosas que, intuitivamente, nuestro interior sabe que representan una parte muy pequeña de la realidad de la vida. Y por eso estás constantemente ansioso. Constantemente ansioso sobre tu futuro, constantemente ansioso sobre aquellos a quienes amas, constantemente ansioso porque, por más que intentes decirte: “en lo que me apoyo es real”, sabes que no es real. Cuando trasciendes el mundo empírico y ves más allá de lo material, lo que se convierte en la base de tu existencia es la tranquilidad, no la ansiedad, porque estás anclado en una verdad. Es por eso que, la oración siempre termina con as-salāmu ʿalaykum. La paz que se pretende aquí es la paz de sakīna, de tranquilidad, lo opuesto de la ansiedad.

 

Finalmente, hay un gran énfasis, cuando estás lidiando con los principios 29 y 30, en la reflexión, la meditación, el dhikr. Y se te urge fuertemente que no intentes atajar el proceso ni hacer trampa mediante la lectura. Y hay una historia famosa que él mismo menciona, que también aparece en muchos textos. Uno de los grandes sufíes según se relata, tenía un estudiante que más tarde se convertiría en una figura sufí famosa por derecho propio, conocido como Ibn Maymūna. Y según se cuenta, Ibn Maymūna estaba haciendo dhikr, pero no tenía esa experiencia del shuhūd —lo que expliqué antes: la experiencia directa de lo Divino, no mediante la existencia figurativa. Y su maestro decía que se preguntaba por qué Ibn Maymūna, aunque lo consideraba muy prometedor, nunca tenía esa experiencia a pesar de su arduo trabajo y todo el dhikr y todo el tiempo dedicado. Hasta que un día lo encuentra y descubre que está leyendo Qushayrī —un texto sufí muy famoso— y Qushayrī es enorme, una figura gigantesca en el sufismo. Y al-Bastāmī le dice a Ibn Maymūna —en árabe dice: literalmente: “arroja este libro y entiérrate en el suelo.” Esta expresión significa: estás haciendo trampa. Haz el trabajo duro, áspero, real. Solo entonces encontrarás la fuente del agua. Es como decir: cava en la tierra para que el agua salga, para que el bien surja. De lo contrario, déjame. Así que, porque estaba leyendo, casi fue expulsado. Hay numerosas historias —historias contadas como advertencia— sobre estudiantes que en esta etapa fueron sorprendidos leyendo y que, de hecho, fueron expulsados.

 

El punto, por supuesto, no es anti intelectualismo, como algún idiota escribió en uno de estos libros orientalistas sobre el sufismo. El punto es que, en esta etapa —porque es justamente esta etapa donde se enfatiza esto— no puedes tratar de experimentar a Dios a través de alguna construcción intelectual obtenida de un libro. El único camino legítimo es directo, y es áspero, y es mucho trabajo duro, y es literalmente “cavar en la tierra”.

Back to blog

Leave a comment

Please note, comments need to be approved before they are published.